Notas del capítulo:
Requería una breve explicación de lo que no paso en el viaje de Alessandro... el y Afrodita tienen que sufrir los primeros problemas, y además yo sé que ellos dos sienten atracción solo que no saben expresarlo, mejor dicho afrodita...
Capítulo 10: la casa del terror (Alessandro y Afrodita)
Era cierto que milo moriría si subía a aquel juego con afrodita, pensó el italiano, al tiempo que cogía el brazo del joven sueco y lo obligaba literalmente a subir con él, aunque no pareciera que fuera así debido a la nula resistencia del sueco, una sonrisa amenazo con posarse en sus labios más la oculto con cuidado, sobre todo al notar cuan nervioso se hallaba este, la primera parte del viaje la pasaron en completo silencio, el observando a pesar de la oscuridad como el sueco temblaba, con cada nuevo susto, hasta que llegaron a la escena del asesinato, no era tan realista pero si, tenía un juego de luces que la hacía francamente impresionante, se sorprendió de que no hubiese un cartel que dijera no apto para cardiacos en la entrada, pero dejo de pensar en ello en cuanto oyó el grito de su acompañante se volvió y observo con innegable satisfacción el rostro aterrado del joven peli celeste, este luchaba claramente por no morir de terror en ese justo instante, pero sin duda era difícil si no podía apartar la mirada de la imagen que se le presentaba, se abría reído, habría resultado bastante satisfactorio para él, pero por algún maligno placer decidió no hacerlo, y se decidió por atraerlo hacia él y obligarlo de aquella extraña manera a apartar la mirada, el otro solo atino a cerrar los ojos respirando agitadamente, podía notar que se encontraba avergonzado de haberse portado de aquella manera pero también que no quería apartarse aun.
-terminara pronto-dijo intentando de esa manera apartar los pensamientos del otro de que el suceso, el peli celeste asintió quedamente mientras decía.
-matare a Scorpius después de esto…lo juro –temblaba
-creo que habrá cola- rio, el otro le observo sorprendido- Camus la empieza
-tienes razón- se rio suavemente el otro observándole , él también le observaba , y topo sus frías orbes contra las pacificas del peli celeste, lucho contra la creciente necesidad de escapar pues sabía que era imposible hacerlo, aquellos ojos lo habían atrapado hace tiempo y él lo sabía, pero solo en ese instante sentía toda su fuerza e importancia… sus labios y toda su boca se resecaron, y sintió un extraño frio extenderse por toda su columna vertebral, , seguía abrazando aquel cuerpo cálido pero ni eso distraía a ambos de aquel mudo lenguaje que más parecía querer asesinarlos a ambos, Afrodita no lo había pasado mejor, poco acostumbrado a los embates del amor sin duda no era aquella lucha en su interior lo que esperaba para un primer amor.
-¡Seiya! ¡No tienes el más mínimo sentido del romanticismo!-grito una voz histérica cerca de ellos, no pudieron menos que maldecirla y agradecerla la vez, pues los había sacado de aquella lucha interna en la que se habían sumido sin casi darse cuenta.
Alessandro no pudo menos que reír incomodo, mientras Afrodita sentía sus mejillas acalorarse inevitablemente, se mordía el labio inferior y la risa del otro no ayudaba en nada,…
Poco después llegaron al lugar donde la barca paro, y allí se bajaron con cierta prisa, Camus y Milo ya estaban allí, y parecían estar planeando a donde ir…
_la rueda de la fortuna-dijo con lentitud afrodita mirándola como un niño pequeño-siempre he querido subir.
Y aquello fue más que suficiente para saber que sería allí donde se subirían, escucho a medias la broma del Scorpius acerca de que moriría si subía con Afrodita, le pareció repetitivo y destinado más a burlarse del joven sueco sin embargo ya que este no lo discutía él no lo haría, internamente estaba de acuerdo.
Notas finales:
Listo, ya iguale el fin...me siento realizada… Aunque aún no termina…T-T…por cierto gracias por los revien que algunos se dan la molestia de dejarme, les juro que me ilusiono cuando los leo.
