Basado en los personajes escritos e ilustrados por Kyoko Mizuki y Yumiko Igarashi, respectivamente.

Capítulo XI

Candy se alistaba para retirarse a descansar, había trabajado por casi 18 hrs, entre la guardia nocturna y las citas con sus pacientes. Mientras guardaba sus cosas el celular comenzó a sonar, por un momento se vio tentada a ignorarlo, pero al mirar el número contestó enseguida.

---Bueno!!---

---Archivald Cronwell ha llegado a Nueva York--- Su expresión se endureció al momento de escuchar el nombre del amante de su madre. No necesitaba formalidades cuando se comunicaba con Charlie Morrisson el detective que contrató para que la mantuviera informada sobre ese hombre.

---Cual es su dirección--- La eficiencia de Morrisson era increíble, Cronwell no tenía más de un día de haber arribado y él ya tenía toda la información posible.

Candy miró el papel en el que había escrito la dirección, muy en el fondo y a pesar de todo, guardaba la esperanza que la historia que su padre le contara años atrás no fuera del todo cierta y para ello solo existía alguien que podría despejar esas dudas.

Tomó su bolso y unos sobres, pero decidió no llevar su auto así que tomó un taxi y dándole indicaciones se puso en camino.

Minutos después se encontraba en la biblioteca de una casa ubicada en las afueras de la ciudad, llevaba solo 5 minutos esperando sin embargo sentía que había sido mucho más, 13 años de espera han sido demasiados Se dijo así misma y por un momento se cuestionó si en realidad quería conocer la historia que ese hombre le podría contar, su duda se disipó cuando la puerta se abrió y apareció un hombre en silla de ruedas.

---Buenas tardes señorita Andry, soy Archivald Cronwell y el mi hermano Alistar—empujando la silla de ruedas se encontraba un hombre más o menos de la edad de su padre, de cabello oscuro, piel morena y ojos oscuros enmarcados por unos lentes.

Alistar saludó con un ligero movimiento de cabeza, en tanto que hacia rodar la silla hasta uno de los ventanales, Candy miró detenidamente al hombre en la silla de ruedas a pesar de estar invalido, Cronwell destilaba elegancia, se veía que era alguien alto, de rasgos finos y bien definidos, cabellera castaña y algo larga, estaba impecablemente vestido.

---Los dejo solos--- al salir Alistar cerró la puerta dejándolos sumidos en un pesado silencio.

---Te pareces mucho a tu madre---

Candy se tensó, había ido ahí en busca de respuestas y las obtendría por muy dolorosas que fueran.

---Eso es lo que dicen--- Sin esperar invitación alguna se sentó en uno de los sillones que le permitían quedar de frente al hombre que le daba la espalda.

---Lamento informarle que mi visita no es social, así que seré directa, he venido a que me cuente lo que ocurrió hace 13 años---

--Eres demasiado directa. -Que es lo que sabes??---

---Solo lo que mi padre ha mencionado, pero eso no importa, quiero conocer su historia señor Cronwell, quiero que me diga todo acerca de su relación con mi madre, quiero solo la verdad---

---La verdad puede causarte dolor---

Una amarga sonrisa se dibujó en su bello rostro ---No se preocupe por mí o mi dolor---

Archivald se giró, la miró por unos minutos. Era cierto que el parentesco entre Candy y Pauna era increíble, cuando la vio parada en medio de la sala por un momento pensó que se trataba de Pauna, su amor, pero había algo en sus ojos que las hacia infinitamente diferentes. Durante años vio la duda reflejada en los ojos de su amada una duda que no les permitió ser felices, pero los ojos de Candy eran seguros aunque reflejaban mucho dolor.

Dudó por un momento, no se sentía preparado para contar su historia, solo había vuelto a Nueva York para reclamar lo que por derecho era suyo, su hija, pero ahí estaba ella tratando de abrir viejas heridas que nunca sanarían. La miró más detenidamente y encontró urgencia en sus gestos y su mirada se volvía cada vez más dura por la impaciencia, había algo en ella que le dio a entender que no se iría sin haber escuchado de él la verdad.

Se acercó, posó su mirada dorada en los verdes ojos de ella y comenzó hablar.

--- Si quieres entender lo que hubo entre tu madre y yo te contaré la historia, una historia que no sucedió hace 13 años, esta historia comenzó mucho antes que tú nacieras---

Candy asintió con un movimiento de su cabeza.

--- Conocí a tu madre en Chicago hace poco mas de 30 años, era sin duda la mujer más hermosa y exquisita que había conocido, elegante, educada, carismática pero sobre todo bondadosa y de un enorme corazón, me enamoré de ella desde el primer momento en que la ví y para mi buena fortuna ella me correspondió--- Su mirada brillaba de alegría al recordar los buenos tiempos. --- Durante un tiempo salimos y la cortejé, su presencia me hizo encaminar mi vida que hasta entonces había llevado de un modo, digamos poco digno, durante ese tiempo otro caballero se enamoró de Pauna, George Andry y aunque siempre estuve seguro del amor de ella , George tenía una ventaja, contaba con la aprobación de tu abuelo. Me esforcé, de verdad que puse todo mi esfuerzo por ser un hombre digno que pudiera ofrecerle un futuro, comencé a trabajar en las empresas de mi familia, pero no es fácil dejar el pasado atrás a veces este nos persigue cual sombra a nuestros pies.

Antes de conocer a Pauna mi vida estaba hundida en el vicio y las mujeres, una de ellas se había encaprichado conmigo y tal era su afán de separarnos que le hizo creer a tu madre que era mi amante y que esperaba un hijo mío, no la culpo por creerle, todo me acusaba y sobre todo no reaccioné a tiempo. Tu madre desilusionada se marchó, yo no sabía a dónde y tarde supe que estaba en Francia, me enteré de ello cuando meses después de su partida se anunció su boda con George Andry.

Sabía que Pauna había tomado un decisión, cualquiera que fueran sus motivos no iba a cambiar de parecer, así me lo hizo saber cuando la busqué, me pidió que me marchara, ella ya había iniciado una vida al lado de tu padre. Resignado me alejé, tiempo después supe que había sido madre de una linda niña, tu Candy.

Me casé un año después pero mi matrimonio fracasó y me divorcié, en ese tiempo me refugié en las islas Griegas, por casualidades de la vida o trágicas ironías de ella, en un paseo por el puerto me encontré con tu madre. Te llevaba del brazo tu tendrías unos 5 ó 6 años, según supe estaban de vacaciones.----

---Papá no había podido acompañarnos por sus negocios--- Interrumpió Candy

---Así es. Candy yo no dudo que Pauna quería a George, pero hay amores que no se olvidan y apenas nuestras miradas se cruzaron nos dimos cuenta que nuestro amor era uno de ellos. Al principio tratamos de evitar vernos por respeto a él, pero nuestros esfuerzos fueron en vano, sucumbimos y durante 2 meses vivimos nuestro amor.

Pero al final Pauna decidió que lo nuestro no podía ser, decidió volver a Nueva York con George a pesar de amarme, decidió darte una familia. Yo a pesar de mi resistencia terminé por aceptarla y me dirigí a Escocia donde viví los siguientes 7 años---- Archivald guardó silencio un par de segundos mientras buscaba las palabras adecuadas para lo que estaba por decir

--- Pero una vez mas nuestros caminos se cruzaron, en una fiesta de otoño, por dios solo al verla sentí como todo mi ser despertaba de un largo sueño y a pesar del tiempo pude ver en sus ojos que aún me amaba. Para fortuna mía, mi empresa y la de tu padre comenzaron a hacer negocios lo que me permitió frecuentar a tu madre. Ella se resistió por un tiempo como la dama que era, pero contra el corazón poco o nada se puede hacer.---

---Se volvieron amantes---

---Así fue. Después de un tiempo tu madre me hizo una confesión que cambió mi vida y nos dio la fuerza para aceptar que merecíamos una oportunidad. Pauna me dijo que Susana….----

---Es su hija…!!!.---- Archivald levantó los ojos sorprendido pensó que ese secreto solo lo conocía él y su hermano y Pauna se lo había llevado a la tumba. ---Cómo, desde cuando lo sabes--- Preguntó con voz sorprendida

---Eso no importa---

---Quien más lo sabe??---esta vez sonó como una demanda

Candy se dio cuenta que su declaración había puesto en alerta al hombre, ahora sabía que su madre no había tenido una aventura, había sido algo mucho más profundo y a estas alturas no quería que se detuviera.

---Termine la historia, al final responderé sus preguntas---

Archivald entrecerró los ojos, Candy lo intrigaba al parecer sabía mucho más de lo que él esperaba así que decidió continuar.

---Como te dije habíamos decido darnos una oportunidad, pensé en irnos a Francia, sin embargo Pauna no quería que sus hijas se vieran envueltas en un escándalo, así que decidimos hacer las cosas bien. Ella le pediría el divorcio a George y una custodia compartida. Para ella tú y Susana eran lo más importante y se negaba a dejarlas.

El día del accidente yo viajaría a Escocia pero volvería en unas semanas, Pauna había decidido hablar con ustedes así que antes de irme al aeropuerto te fuimos a recoger al colegio e iríamos a casa de tu tía Patricia donde ya se encontraba tu hermana---

---Entonces las maletas eran de usd. Porque mamá digo que eran cosas mías y de Susana--- Candy recordó ese detalle, que no encajaba en la historia.

---Recuerdas que habían dos maletas, la que estaba encima tenía unas cosas que habíamos comprado para ti y tu hermana.----

Candy se puso de pie, miró por una ventana que daba a la calle, el resto de la historia ya la conocía, sin embargo aun tenía una duda, un hecho que se negaba a creer y que por mucho tiempo sepultara en lo más profundo de su memoria, pero ahora emergía, necesitaba saber, necesitaba una respuesta, sacudió la cabeza y respiró profundo.

----Por el golpe que sufrí en el accidente y por el cual estuve inconsciente un par de días mis recuerdos no son del todo muy claros, hay cosas que solo después de varios años he podido recordar pero a veces aun dudo de ellos. Desde hace unos años, hay una imagen que se repite constantemente en mi mente y no sé si solo es un sueño.

En esa imagen el auto donde íbamos no se sale de la carretera por la lluvia ni la velocidad, sino que otro auto lo golpea varias veces hasta sacarnos del camino---

Candy calló, sabía que no necesitaba hacer pregunta alguna.

---No es un sueño Candy, fue exactamente lo que pasó---

De pronto Candy sintió un terrible frió recorrerle todo el cuerpo, si lo que veía en su mente era verdad, entonces también era cierto lo que Morrisson le dijo sobre el responsable del accidente.

Luchando contra el nudo en su garganta y las lagrimas que amenazaban con salir preguntó ---Si lo que dice es cierto, eso significa que alguien quería hacernos daño--- Candy dudó un momento pero ya no había marcha atrás necesitaba una confirmación ---Sabe quien fue el responsable de la muerte de mi madre y de que usted ahora este atado a esa silla---

por supuesto que lo sé, pero no creo pertinente decírtelo --- No, no lo sé--- fue su vacilante respuesta

Candy se giró abruptamente ---Si lo sabe!!!--- no tenía duda de ello y reuniendo todo el valor que tenía exclamó ---Fue ….. George Andry, mi padre!!!----

No era una pregunta, Candy afirmaba lo que él había decidido callar, así que solamente asintió con un movimiento de cabeza.

Estaba dicho, ya no había duda George cegado por el dolor, había atentado en contra de su esposa y su amante, peor aún había volcado el auto sabiendo que ella estaba adentro.

Guardaron silencio por largo rato, cada uno sumido en sus pensamientos. Archivald comprendió que para Candy aquellas revelaciones habían completado una historia que hasta entonces estaba inconclusa, pero había algo mas podía sentirlo, Llevó su silla hasta una pequeña mesa de servicio, sirvió dos vasos con brandi y le ofreció una, Candy no dudó en aceptarla bebiendo su contenido de un solo trago, al sentir el calor del alcohol, el nudo que le cerraba la garganta se despejó.

---Ahora ya conoces mi historia, es tu turno de que me cuentes lo que pasó con tú familia después de aquella noche---

---Bien--- Se volvió a sentar, estaba dispuesta a contarle lo que había tenido que vivir, solo así podría tener la esperanza de llegar a un acuerdo con él.

---Mi padre se enteró lo que había entre ustedes, él creía que se fugarían llevándose a la hija de ambos, ignorando quien de las dos no llevábamos su sangre dio por hecho que era yo al estar en el auto con ustedes---

---Pero eso no es cierto!!!, Susana es mi hija no tú---

---Pero él no lo sabía!!—Exclamó defendiéndolo ---Y hasta el día de hoy aún lo ignora, mamá nunca se lo digo y los medios por los cuales se enteró no fueron muy gratos--- Candy respiró profundo debía mantener la calma.

---Desde entonces, él me ha tratado de una manera muy diferente, fue un golpe muy duro, no solo la mujer que amaba lo iba a dejar, sino que además no solo se dio cuenta que no lo amaba sino que le había mentido, así me lo hizo saber cuándo le cuestioné el porqué de su comportamiento para con migo.

Cuando terminé la preparatoria me envió a Inglaterra prácticamente exiliándome, me quería lejos de él y de quien ha creído su hija.----

---Ha sido muy doloroso--- Archivald se dio cuenta del dolor con el que hablaba a pesar de su actitud seria

--Si lo ha sido. No solo me alejó de mi hermana, con el tiempo me he dado cuenta que su dolor se ha convertido en odio. Uso el fideicomiso que mamá me dejó para mantener mis estudios, de él hace mucho que no he recibido apoyo emocional o financiero. Mucho antes de terminar la universidad tuve que valerme por mi misma cuando al parecer el fideicomiso se terminó.---

---Ahora contestando a su pregunta de hace un rato, soy medico sr. Cronwell, valiéndome de esa posición y algunos contactos, en el hospital San Joseph, me hice de unas muestras de sangre de mi padre para realizar pruebas de ADN.--- Sacó de su bolso los sobres de laboratorio y los entregó --- Soy una mujer de ciencia y solo con pruebas irrefutables y no la palabra de un hombre dolido podía dar por sentado que decía la verdad. Los análisis arrogaron que el y yo teníamos parentesco cercano, no lo entendía él juraba que mamá había tenido una hija de usd. Solo había otra posibilidad y no me quedaría con la duda, así que obtuve una muestra de Susana y el resultado fue el obvio—

Archivald observaba detenidamente los documentos que tenía en las manos – Estos análisis son recientes---

Candy asintió --- Esos los mandé hacer hace un par de meses, cuando supe que usd. Volvería, pero hice otros hace varios años----

---Quien más lo sabe----

--- Nadie más sabe esta verdad, se preguntará porque con pruebas tan contundentes no saqué a mi padre de su error ---él asintió--- Como le dije mi padre cambió drásticamente, pero el hecho de que mantuviera a Susana cerca y le proporcionara todo lo que necesitaba aun a pesar de su indiferencia, significaba que la quería, Susana era aún muy joven y con usd. Supuestamente muerto, decidí que su mejor opción era quedarse al lado de papá….. por eso callé.---

Candy se puso de pie, era hora de hablar sin titubeos así que se acercó a Archivald y lo miró a los ojos.

---- Supongo que ha vuelto con la intensión de decirle la verdad a Susana o me equivoco---

Archivald asintió --- Ese es mi propósito, sé que no se encuentra en Estados Unidos pero en cuento conozca su paradero la buscaré para contarle la misma historia que a ti---

---Lo temía, pero se ha puesto a pensar en las consecuencias de ello---

Archivald la miró intrigado ---A que te refieres---

Candy suspiró ---Supongo que para Susana será una gran sorpresa y tal vez tarde en entenderlo pero al final lo aceptará, su reacción no me preocupa, lo que me preocupa es la reacción de mi padre.---

Archivald se tensó ---No permitiré que le hago daño---

A pesar de su esfuerzo Candy no pudo evitar sonreír con ironía ---Si claro, no dudo que usd. Trate de protegerla, pero George Andry es un hombre mucho más rico y poderoso de lo que todos creen, como cree que reaccionará cuando sepa que se equivocó, que la mujer sobre la que dejó caer todo el peso de su dolor en realidad si era su hija y que por 13 años cuidó y protegió a la hija del amante de su esposa----

Archivald le dirigió una furiosa mirada, pero tenía que aceptar que lo que decía era verdad, iba a decir algo, pero Candy se le adelantó

--- Yo mejor que nadie lo conoce y sé que esa verdad y el hecho que usted está vivo ,terminaría con la poca lucidez que aun tiene, sin duda tratará de destruirlos y como mencioné su poder e influencias son muchas.----

Archivald apretó el brazo de su silla, le dolía aceptarlo pero era verdad que el poder y la influencia de Andry sobre pasaba por mucho la de él.

--- Que propones entonces, que calle--- digo frunciendo la frente en un claro gesto de disgusto.

---Asi es---

---No!!!, me niego a ello, he venido por mi hija y nadie lo impedirá!!!--- Dijo sintiéndose frustrado --- Ya he esperado demasiado---

--- Tan egoísta es--- Candy le espetó con el tono más frio que pudo ----Se que lo que le pasé a usted no le importa y honestamente a mi tampoco, pero Susana si me importa y demasiado, es mi herma y prometí sobre la tumba de mi madre protegerla, Si yo he podido callar y soportar los desprecios de mi padre solo por protegerla porque usd no lo haría. Que no se supone que un padre haría cualquier cosa por un hijo?. Porque quiere arrastrarla a este infierno, acaso usted, mi padre y yo no somos ya demasiados.---

Candy vio la lucha interna que Cronwell sostenía, estaba luchando entre el deseo de decirle la verdad a su hija y su instinto de protegerla, Candy supo que tenía que decir algo que borrara la duda. Se acercó a la silla de ruedas y colocó sus brazos a cada extremo se inclino hacia adelante quedando a la altura de su rostro, clavando sus verdes ojos en los de él y con el tono más serio que pudo exclamó.

--- Una vez mi padre quiso decirle su verdad a mi hermana yo le suplique que no lo hiciera, que si la amaba por ser su hija no le causara más dolor y él aceptó. Ahora le pido lo mismo a usted, si en verdad ama a Susana por ser su hija, no deje que la verdad se sepa, no arruiné lo que ha conseguido, por lo menos por ahora, deje que consolide su carrera, en un mes podrá disponer del fideicomiso de mamá y se volverá más independiente deje que tenga algunas armas para enfrentar lo que se desatará al saberse la verdad.---

A pesar de todo Archivald sabía que Candy tenía razón---- Cuanto tiempo sería y que haríamos mientras tanto---

Candy sintió que había logrado convencerlo--- Uno o tal vez dos años más habrá que callar, mientras tanto si papá no se entera que usd. Vive será mejor, trate de obtener recursos yo haré lo mismo---

---Tú??---

---Por supuesto, que usted sea padre de Susana no cambia el hecho que seamos hermanas y no pienso dejarla sola, lo que tenga que enfrentar lo enfrentaremos juntas---

Archivald sintió un profundo respeto y admiración por Candy, ella más que nadie se había sacrificado por proteger a su hermana menor, cargando con una culpa que no le correspondía y aun así no flaqueaba y estaba dispuesta a continuar.

--- De acuerdo se hará como has dicho---

Candy salió de la casa de los Cronwell, lo que descubriera esa tarde era más de lo que podía soportar, tuvo que hacer uso de toda la disciplina y autocontrol que había aprendido en su trabajo para mantener la calma que el momento requería pero eso la había dejado sumamente agotada. Abordó un taxi que la llevó a su edificio, apenas tuvo conciencia de haber llegado a su piso, caminó vacilante por el pasillo hasta su puerta, la cual abrió con manos temblorosas, ya adentro dejó fluir todos sus sentimientos: dolor, desesperación, ira, coraje, frustración, un mar de emociones la embargaban mientras recordaba lo que había escuchado esa tarde. Se apoyó en una pared, de pronto sintió dificultad para respirar, clavó sus ojos en el cuadro de su familia, un terrible nudo apareció en su garganta y las lagrimas nublaron completamente su vista, tomó un florero que tenía cerca y con furia lo arrojó contra la pared.

---- Destruiste nuestra familia!!!!--- Dijo mientras miraba con dolor a su madre. Alcanzó otro objeto y lo arrojó con más fuerza hacia el mismo lugar

---Tu la mataste!!!!----De pronto sintió un infinito odio hacia su padre.

Caminó unos pasos volcando con fuerza una mesa que se interpuso en su camino.

---Candy, estas bien!!!---La voz de Terry y los golpes en la puerta sonaron tan lejanos que los ignoró al tiempo que arrojaba el centro de mesa que tenía en las manos.

--- Porque tenía que ser así---- sus mejillas estaban cubiertas por gruesas lagrimas, en medio de su aturdimiento escuchó que la llamaban.

---Candy, Candy abre!!!---

---Terry --- Era Terry quien la llamaba, clavó sus ojos en la puerta, sin darse cuenta caminó hasta tomar la perilla y la giró. La imagen de Terry apareció frente a ella ---Por dios que pasó!!!----, sin pensarlo se arrojó a sus brazos y comenzó a sollozar con más fuerza. Sintió que él la rodeaba con sus brazos, se sentía protegida como nunca antes.

Apenas si fue consciente que Terry la llevó hasta la sala y se sentaron. No supo cuanto tiempo estuvo abrazada a él llorando.

Ya un poco calmada, Candy se separó de Terry y se secó las lágrimas.

---Yo…lo siento si te molesté----

---Candy…---Sintió como tomó su barbilla con la mano y la obligó a mirarlo --- No me molestaste, sino que me asusté al escuchar los golpes, pensé que alguien se había metido y te estaba haciendo daño!!!--- Candy se dio cuenta que Terry recorrió la habitación con la mirada.

---Que fue lo que pasó??, puedo ayudarte en algo?---

Las lágrimas nuevamente nublaron su vista, pero haciendo un gran esfuerzo se contuvo.

---Gracias, pero ni tu ni nadie puede ayudarme, te agradezco que te hayas preocupado por mí, voy a estar bien---- A pesar de sus esfuerzos su voz sonaba temblorosa.

Terry hizo un gesto de poco convencimiento, pero decidió no presionarla.

--- Te puedo acompañar hasta que te tranquilices--- No era una pregunta

---No, no es necesario ni correcto---

---Vamos pecas tu virtud está a salvo conmigo, recuerda que soy un caballero ingles --- Candy se relajó al notar su intento por animarla y le sonrió débilmente.

--- Si, … supongo que eres un caballero con las chicas pecosas como yo—

Vió como Terry se levantaba, ---Te prepararé un poco de café o prefieres té?---

---No, no te molestes, yo lo preparo después de todo eres un invitado---

---Si un invitado que se invitó solo--- Lo vió desaparecer en la cocina. Hasta entonces Candy se dio cuenta del desorden que había provocado. Pero no era para menos la discusión que había sostenido esta tarde la estresó enormemente, sacudió al cabeza no quería pensar en eso, no ahora, ya lo haría más tarde.

Terry la llamó desde la cocina, pidiéndole ayuda para llevar las tazas. Candy sonrió, Terry tenía un efecto relajante en ella, se dirigió a donde estaba para ayudarlo. Las horas pasaron, de pronto la charla se volvió animada, entre las bromas de Terry y una discusión sobre música se relajó, hasta que Terry creyó conveniente retirarse y dejarla descansar.

Esa noche había pensado que no dormiría su cabeza era una tormenta de ideas e imágenes, cuando ya se sentía desesperada, la melodía de una guitarra la alcanzó, Terry estaba tocando una de sus piezas. Se volvió a recostar y cerrando los ojos se concentró en las notas, poco a poco su mente y su corazón se calmaron y en algún momento se quedó dormida.