Chapter 11: El mundo de los comics.

Phoebe estaba como loca preparándose para el primer día de clases, comía su cereal como militar y apenas se había peinado.

-¿Te llevo?

-¿Pero cómo? queda en el cielo.

-El auto tiene algunas mods

-Está bien

Phoebe se subió al auto y no le miro nada extraño, pero de pronto Max le apretó un botón y le salieron alas, luego los propulsores se encendieron y la inercia hizo que se fuera hacia adelante. Por fin, estando en el aire se normalizo.

-Puedo traerte todos los días si quieres.

-No debes ir a trabajar.

-Soy dueño de mis horarios.

-Entiendo.

Dijo Phoebe con desagrado.

-Escucha no es gran cosa, en el auto llegamos en 20 minutos.

-Sí, supongo que resulta conveniente. ¿A dónde te vas a estacionar?

Max rio irónicamente, como desafiando a la vida. Y luego se estaciono en un apartado con su nombre.

-Pero ¿Qué?

-Descuida, no vengo por tu Universidad. Lo creas o no aquí hay supervillanos.

-¿Quiénes?

-Con e tiempo te darás cuenta. Tú ve a clases.

-Cada vez me gusta menos en lo que estas metido.

-De todos modos, ya me voy al infierno.

Dijo el con una sonrisa encantadora; y Phoebe se fue a clases. Los pasillos de la SuperUniversidad eran muy interesantes, había muchos laboratorios y profesores muy peculiares. El primero era de Ciencia Loca, un señor de cabeza gigante y una asistente que tenía a la par (muy hermosa) cuyo nombre era Katrina. Según lo que Phoebe había entendido, era una muy prodigiosa aprendiz.

Tomo sus apuntes y salió hacia a cafetería que en realidad parecía una tienda escolar, los mejores alumnos de Ciencia y Tecnología estaban ahí (eran los nerds) y estaban enloquecidos por un comic. "Vaya, pensé que solo era un cliché".

-¿Tanta emoción por unos comics?

-Inculta…

"Perdon"

-…Los comic son el equivalente a las biografías de todo superhéroe. No aprenderás tanto en este sitio, como lo harás con los comics.

-Lo siento.

-No te disculpes, pocos conocen este importante secreto.

-Pues no lo parece.

Dijo Phoebe mientras miraba a tantos fans enloquecidos.

-Si con el nuevo superhéroe todos se emocionaron mucho, no se había visto algo así en mucho tiempo.

-¿Cual nuevo superhéroe?

-Tampoco sabes de él, ashhh, ¡Vaya! Aquí tienes el último número.

- Pero este es el comic de Lazer Man

-Aghhh, ¿Quieres leerlo?

-bueno…

Lazer Man había ido a la prisión para hablar con su antiguo enemigo, "Ratboy". Sospechaba que el quizá tenía que ver con la desaparición de su jefe y su hija.

-¿Dime que es lo que sabes?

Ratboy estaba encadenado, pero aún seguía siendo bastante temible. Sus orejas proporcionadas, sus dientes salidos y sus ridículos bigotes lo hacían bastante espeluznante, para cualquier espectador.

-Así que ahora te dignas a visitarme

-Basta de juegos ¿Dónde está el señor Bean y Casandra?

-Si solo viniste a preguntarme eso. Pierdes tu tiempo.

-Tú los tienes, yo lo sé.

-Una vez más te equivocas

-Entonces me iré.

-No tan rápido

Dijo Ratboy mientras se levantaba.

-Es una trampa ¿Cómo es que no estas encadenado?

-Un amigo me ayudo

Luego hizo que las cadenas lo rodearan con su aparente poder mental.

-¿Cómo lo hiciste?

-Ja, ja, ja.

Ratboy apretó el botón que liberaba a todos os supervillanos de la prisión de máxima seguridad.

-¡Pronto invadiremos las calles, nadie podrá controlarnos y dominaremos el mundo! ¡Ja, Ja, ja!

A la carcajada de Ratboy, lo acompaño un atronante sonido (muy parecido a un trueno) y seguido de eso oscuridad total.

-¡Ja, Ja, Ja!

-¡Suéltalo!

Al término de la oscuridad salió otro superhéroe vestido de negro de pies a cabeza, tenía cuerpo de superhéroe (o sea musculoso y tonificado) , pero su presencia daba cierto miedito.

-¡Oh, no!

Ratboy trato de huir, pero el nuevo superhéroe lo alcanzo antes que inmediatamente y lo alzo del piso haciéndolo temblar.

-¿Por qué insistes en causar problemas?

-Buenos, es que… tu sabes después de haber estado tanto tiempo en la ratonera…Por favor, no lastimarías a un ratoncito indefenso…¿Oh, sí?

El héroe le susurro algo al oído que solo él pudo escuchar, pero lo que fuese debió haber sido aterrador. Pues Ratboy empezó a temblar. Le saco las cadenas a Lazer Man y se las puso a Ratboy nuevamente.

-¿Me ayudas a encerrarlo de nuevo?

-Libero a todos los prisioneros, debemos cuidarnos la espalda.

-No, ese problema ya está arreglado.

Ratboy, estaba encerrado otra vez. Gracias a ambos superhéroes.

-Te doy gracias.

-Y yo me disculpo.

-Vamos…tú me pusiste las cadenas

-Sí.

-¿Quién eres?

-Estoy de tu lado.

-Me alegro, porque eres un héroe de primera.

El nuevo superhéroe hizo ademan de marcharse.

-Casandra está en la licorería abandonada.

Y así desapareció.

Phoebe había terminado de leer la historia.

-Ese fue el primero de muchos números que salieron después.

-¿No tiene un comic propio?

-Los que escriben los comics conocen la identidad secreta de los superhéroes y nadie conoce la del misterioso.

-No es un muy buen nombre.

-Solo aparece en las historias de los demás. Pero es mi inspiración, es tan grande y valiente.

-¡Es un criminal!

-¡Cállate tú! ¡Calumniadora!, ¡El misterioso no es ningún vil criminal!

Era Tina, otra aficionada a los comics.

-En ese número admite haber ayudado a Ratboy, viste de negro y ni siquira lleva capa.

-¡Es porque es un justiciero independiente! ¡Que por si no lo sabias, son del mejor tipo que existen, pero claro, tu no lo sabias… porque aun eres amateur!

-¡Yo sé mucho más que tu…Vladimir!

-No, porque si en verdad supieras. Sabrías que el supervillano no gana nada ayudando a los demás. ¡Lo detesta!

La chica se fue sulfurada,

-Reamente lo defiendes.

Dijo Phoebe sorprendida.

-Se todo de él, más que cualquiera. Prácticamente somos mejores amigos.

Phoebe sonrió enternecida.

-¿Tu no crees que sea villano? ¿Oh si?

-No

"Pero suelo equivocarme con eso"

-Ya me caíste bien, puedes llamarme Doug.

-Creí que era Vladimir.

-Es Douglas Vladimir III. El hijo del Bon Vladimir.

-¿El supervillano?

-No, ese es mi abuelo. Mi padre fue superhéroe.

-Tu familia sí que es interesante.

-Y no te imaginas como es la hora de la cena con ellos.

Ambos comenzaron a reír, Doug fue el verdadero primer amigo que Phoebe tuvo en la Universidad. Luego hizo más como Link y Queen, Greysi y otros (que la verdad no son relevantes). Pero Doug siempre fue el mejor. Un día mientras Max la había terminado de bajar vino a verla muy emocionado.

-¡Phoebe, Phoebe ya sucedió!

-¿Qué cosa? Ya cálmate…

-¿Él es Doug?

Dijo Max intrigado.

-Sí.

-Mucho gusto.

-Sí, claro. ¡Vamos Phoebe!

-Adiós.

Dijo Max riendo, mientras se elevaba a lo lejos.

-¡Ahora sí!

-¿Qué te pasa?

-¡Mira!

Dijo Doug mientras le cedía su Tablet.

-Alguien abrió una página, aquí están todos los comics en los que ha salido. Y alguien garabateo un boceto con todas las descripciones.

-Su cara aun luce borronosa.

-Sí, es cierto.

-¿De qué color son sus ojos?

-No sé, parecen negros.

Phoebe comenzó a tener dudas, en el traje se veían las letras DT; podría ser cualquier cosa: Dotado Total, Diferente Traje, Dorado Triste.

No eran buenos nombres para un superhéroe, Destrucción Terrible… ¡Oh!, eso sonaba mejor. Pobre Doug, ojala y ella estuviera equivocada. Al entrar a las clases normales, les dieron una terrible noticia: mañana iban a tener examen de Ciencia y Tecnología.

-¡En serio! Las clases más pesadas.

-No te aflijas Phoeb.

Era Link, a Phoebe le gustaba un poco, pues era muy buena persona. Pero no del todo convencida se encontraba, porque acababa de terminar con Queen hace 2 meses ya.

-Podemos estudiar juntos.

-¡Si hay que estudiar juntos!

Dijo Doug, metiéndose entre ambos. Lo cual Phoebe agradecida.

-Bueno, está hecho los tres estudiaremos juntos.

Link se sentía frustrado, había pensado que esta era su oportunidad.

-Puede ir alguien más, estoy preocupada

Dijo Tina

-Bien vamos los cuatro. Entonces.

Llegando a la casa, Max se encontraba en el gimnasio cuando el celular empezó a sonar, se bajó de la barra para atender.

-Alo.

-Max siento no avisarte antes, pero voy a casa con un grupo de estudio.

-No hay problema.

Cuando fue a abrir la puerta, el grupo con el que se encontró fue un poco gracioso. Un tipo muy apuesto, Doug y una chica que lucía bastante estudiosa. La ultima estaba asustada por el físico de Max, solo estaba en centro y short (su ropa de entrenar) y completamente sudado.

-Bienvenidos. Pónganse cómodos y si me disculpan me tengo que ir a duchar.

Phoebe les sirvió a todos un vaso de agua y los enfrió con su aliento de hielo.

-Gracias Phoebe.

-Sí, gracias.

-Me encanta tu casa.

Dijo Link.

-En realidad es de Max.

-Es tu hermano ¿que no es lo mismo?

-En realidad, no somos lo que se dice hermanos.

Dijo Max entrando

-Pero yo creí…

-Soy adoptado y hace años que no convivo con los Thunderman.

-¿Los Thunderman?¿Que tú no eres…

-Soy Max Alveníz.

A Link le dio muy mala espina, pero los otros estaban fascinados..

-Guau Phoeb, hay mucha cosas que no nos contaste.

-¿Phoeb?

La sangre de Max paso de fría a ebullición en menos de 5 minutos.

-Te puedo preguntar algo.

Dijo Doug. Gracias a Doug, hoy se evitó un asesinato.

-¿Has oído hablar del misterioso?

-Sí.

-¿Héroe o Villano?

-Me temo que ninguna de las dos.

-¿Ah?

-¿Qué les enseñan en esa escuela de superhéroes?

-Ah, de modo que tú no eres.

-¿Tienes algún problema con eso?

-Para nada, mi papa es Evilman.

-Evilman, buen tipo…Saben, ya los he distraído demasiado. Y yo tengo que salir.

Max se fue por la puerta de enfrente.

-Sí que es intenso.

-Sí.

Los chicos empezaron a estudiar y se alejaron de las escenas antes vividas. Después de todo, eso no les iba a ayudar a pasar el examen. Los amigos de Phoebe se fueron y pasaron hora y horas antes de que Max volviera, Phoebe se empezó a preocupar. No es como que siempre llegara a las 7:00 p. m. Pero eran las 3de la mañana, Doug no se fue porque ella estaba de los nervios.

De pronto, la puerta se abrió de sopetón y Max cayó al suelo todo golpeado.

-¡Doug ayúdame! Pero como estas.

-Déjame… yo puedo..

Dijo Max tratando de incorporarse, pero nuevamente cayó. Con muchas dificultades lo llevaron a la habitación. Doug iba seguir en la Superescuela de Medicina y entonces decidió atenderlo. Tenía una gran fisura en el estómago; así que limpio la herida y después le vendo todo el torso.

-¿Cómo está?

-En 2 días se recupera, recuerda que es Super. Sin embargo, necesita de cuidados; le inyecte morfina para el dolor, así que por ahora esta tranquilo.

Phoebe se fue a la par de Max.

-Phoebe…mi amor ¿Dónde estás?

Doug se sorprendió, pero se hizo el loco.

-Aquí estoy amor…

-Yo creo que ya me voy.

Phoebe lo alcanzo antes de que se fuera.

-Doug, yo…

-Hablamos en la Universidad. No hay problema.

-Gracias.

Volviendo al lado de Max, seguía bastante delirante.

-¿Dónde estaba?

-No lo sé.

- ¿Mi amor estas llorando?

-No… es que no me gusta verte enfermo.

-Lo siento, lo siento ¿Por qué siempre te hago llorar?, Lo siento.

-Está bien.

Dijo Phoebe acercándose.

Y de pronto se besaron y fue normal, como antes. Se quedaron viendo por un segundo; Phoebe se quiso ir.

-No, no te vayas…

-Esta bien.

Llego el día de mañana y Phoebe amaneció al lado de Max abrazada con la misma ropa de ayer. El no había despertado aun, seguro por el cansancio que le provocaba el dolor. Pero de pronto se empezó a mover.

-Tranquilo, tranquilo. No debes despertar ahora.

-Ay, siento que me atropello un auto.

-Casi.

Dijo Phoebe besándolo. Pero él no le respondió (al principio).

-¿Sabes que paso ayer?

-Sí. Le agradezco a tu amigo.

-¿Quién te hizo esto?

-Alguien a quien traicione.

-¿Por qué?

-Era lo correcto.

Max estaba en la sala cubierto con una manta, mientras Phoebe calentaba una sopa para ambos. El timbre sonó, era Doug.

-Buenos días.

-Hola Doug.

Max quiso levantarse, pero aun dolia.

-No se levante, voy para alla.

Max lo agradeció internamente.

Doug reviso atentamente la herida.

-Como les dije antes no hay peligro, pero deberías seguir reposando si aún te duele.

-Ya se lo dije.

Max sonrió porque amaba que Phoebe se preocupara por él.

-¿Vas mañana?

-Sí, creo que sí. Ay, olvide que debo ir a comprar azúcar para el café. ¿Te molesta quedarte un momento?

-Claro que no.

Cuando Phoebe se fue, Doug se acercó rápidamente donde estaba Max.

-Se quién eres.

-No sé de qué hablas.

-Claro que si, Dark…

La mano de Max le apretaba el cuello cortándole la respiración.

-Estoy herido, pero aun puedo hacerte mucho daño.

-Es-ta bien.

Lo soltó lentamente.

-No iba a decirle nada a nadie.

-No quería lastimarte, es que Phoebe no sabe.

-No soy de esos tontos oportunistas, solo quiero saber la verdad.

-¿Cuál verdad?

-¿Héroe o Supervillano? Hay quienes condenan tus acciones, sin saber la razón, no quieres terminar con eso.

-Me pondría en riesgo.

Doug le dio una mirada de extrañeza.

-Mi identidad, escucha... Mi historia es larga y un tanto complicada.

-Sé que la tienda queda lejos, así que tenemos tiempo.

Max le conto todo, sin tapujos. Doug estaba con la bocota abierta.

-No puedo creer que hayas vivido todo eso con 19 años.

Max se encogió de hombros.

Doug sonrió imaginando algo que solo el entendía.

-¿Qué?

-Estoy pensando que en realidad es una historia maravillosa, tengo curiosidad de saber cómo termina.

-Créeme yo también.

En eso Phoebe había vuelto.

-Disculpen si me tarde.

-No te pasaste ni un minuto, bueno yo ya vine a ver al enfermo y a la enfermera. Nos vemos mañana Phoebe, un gusto Max.

-Igual.

Doug se fue para no volver.

-Ni siquiera espero el café.

-Supongo que tenía prisa.

Phoebe se recostó en él y dejo que el calor de su cuerpo la hiciera descansar. Ambos sabían que debían hablar lo de anoche, pero es que era muy triste arruinar ese bello momento.

-Max…

-Sí.

-No quiero que vayas a trabajar mañana.

-Eso es un poco difícil.

-Por favor, mira… así si intentan atacarte como te vas a defender.

-Es un buen punto.

-¿No hay nadie más que pueda atender "el negocio"?

-Supongo que si hay alguien. Déjame le hablo más tarde.

-Gracias. Y…

-¿Si?

-Es que no quiero volver al pasado… duele.

Dijo ella abrazándolo con más fuerza.

-No es el pasado, es el presente.

-¿Qué vamos a hacer ahora?

-Las cosas deben seguir igual, supongo.

-Está bien, pero a partir de mañana.

-Si, a partir de mañana.

Doug empezó a maquinar en su mente las cosas que le había contado Max alguien que no es héroe, ni supervillano. Eso no fue lo que le enseñaron sus padres, o eres una cosa u otra; desde siempre había sido así.

Su papa era héroe, su abuelo villano y él era ¿héroe?. Un momento, pero que lo hacía héroe, el no haberse equivocado nunca (o al menos de gravedad). Francamente él no tenía ms méritos que otros más que la genética que le acompañaba, que en realidad venia de ambos bandos. La maldad nacía del dolor y la pérdida, pero también en los héroes: Spiderman, Batman; todos ellos... ¡que rayos no cuadraba para clasificarlo en una categoría!

-Necesito más…