-¿Qué esta haciendo aquí?- le interrogué
-He venido a charlar contigo, ¿puedo pasar?- me respondió
-D-de acuerdo- contesté dubitativo

Me dí la vuelta y abrí la puerta de casa, yo me hice a un lado dejándolo pasar primero; y él se sentó en el sofá.

-Espere un momento, por favor, enseguida vuelvo-dije para luego retirarme

Subí hasta mi habitación y deje mi mochila en el interior para luego revisar toda la casa en busca de mi madre o mi padre pero no encontré a nadie, así que decidí volver al salón.

-Ya estoy- avisé mientras me sentaba en el sofá junto a él
-Mira chico, no voy a andarme con rodeos- me dijo serio- sé que conoces mi secreto y quisiera que siguiera siendo eso... secreto- parecía una petición pero con un tono autoritario
-¿Quién se lo ha dicho?- le pregunté con sorpresa
-Eso no te incumbe- contestó con frialdad
En ese momento se me hinchó mucho la vena de mi frente, ¿como se puede tener tanta cara?
-Mire he sido muy amable solo con permitirle pasar al interior de esta casa, sabiendo todo lo que hace no debería ni dirigirle la palabra,¡¿es que no piensa en su hija ?!- le dije con rabia
-Mira mocoso, no tengo porque darte explicaciones de lo que haga o deje de hacer, he venido aquí a asegurarme que tendrás la boca muy cerrada- me dijo alzando la voz
Yo abrí mucho los ojos de la impresión
-¡¿Pretende que me quede con la boca cerrada?! - le grité- ¿Y si no lo hago?- le reté
-Entonces ya puedes olvidarte de Sakura- me amenazó
Ahora va y me amenazá, y en mi propia casa además, me da igual quien sea, yo me levanté.
-¡LARGUESÉ! ¡AHORA MISMO! ¡ Si no quiere tener problemas graves! - le grité furioso y él se levantó del mismo modo, se dirigió a la puerta pero antes de irse me dedicó una mirada.
-Quedas avisado- comunicó antes de cerrar la puerta con fuerza

Yo me desplomé en el sofá apretando fuertemente los puños - ese hombre esta loco- me dije a mi mismo y miré al techo sin pensar en nada más durante un buen tiempo, y sin previo aviso caí en los brazos de Morfeo.

Mientras tanto...

Una pelirosa se encontraba tranquilamente en su habitación, tumbada en su rosada cama peinándose sus largos cabellos. Hasta que un estruendo hizo que se sobresaltara, era el ruido de una puerta cerrándose con mucha fuerza.
La pelirosa se levantó de su cama dejando su pequeño cepillo azul en su mesilla de noche para luego revisar si todo andaba correctamente. Abrió la puerta lentamente y se podía oír las voces de su padre y de su madre, al parecer estaban discutiendo, otra vez. Desde su posición se podía ver las escaleras de caracol en las que estaban ellos dos.

-¿Qué te esta pasando Itomi?- le preguntó con miedo mi madre
-¡Déjame en paz, mujer! ¡Vete a lavar los platos o a hacer algo de mujeres! Y hazlo bien por una vez en tu vida, ¡estúpida!- exclamó agobiado mientras pasaba a su lado ignorándola y subiendo las escaleras. En ese momento pude ver las tímidas lágrimas asomarse en los ojos de mi madre, y apreté mucho los puños pero una especie de alarma sonó en mi interior cuando escuche los pasos de mi padre dirigirse hacia mi habitación pero yo seguía de pie en la puerta parada hasta que un escalofrío recorrió mi cuerpo e hizo que reaccionara por fin; corrí a mi cama y me tumbé en ella.

TOC – TOC

-¿Si?- pregunté disimulando como si no supiera nada de lo ocurrido
-Sakura soy yo, ¿puedo pasar?- me "preguntó" abriendo la puerta y pasando sin más, yo solo lo miré con mala cara aunque él no lo notó
-Me gustaría hablar contigo de un tema serio- me dijo mientras se sentaba en el borde de mi cama
-¿De que se trata?- en mi voz se podía notar un poco de miedo
-Sakura, no vas a volverte a ver con ese chico, Naruto- anunció dándome órdenes, tomando como siempre decisiones por mi
-¡¿QUÉ?! ¡¿POR QUE?! - le pregunte alterada
-El no es ni bueno ni digno de ti – escupió las palabras con rabia- Y por que lo digo yo y punto- me dijo con dureza y voz autoritaria.
Por un impulso yo me levanté de mi cama enojada y le mire con mi peor mirada.
-Tú que sabrás – dije con frialdad- ni siquiera lo conoces- mis palabras eran frías como el hielo
-Lo conozco lo suficientemente bien como para asegurarme de que no es de fiar- contestó
-¡Cállate!- le grité y el me miró sorprendido pues nunca me había revelado contra él- tu no sabes nada, no sabes nada ni de él ni de mi, ¡¿acaso tú eres mejor?! - pregunté con rabia- sales sin avisar, pasas noches sin volver a casa sin dar ni una noticia de si estas vivo o muerto, llegas borracho y armas bronca con mamá y ella te tiene que aguantar, traes a tus "amigos" que lo único que hacen es entran en la cocina a beber y fumar puros y ensuciar por supuesto , te gastas NUESTRO dinero en tus caprichos, gritas desaforadamente, eres egoísta, machista, egocéntrico, prepotente, mal educado, ignoras cuando te hablan, ¡tú no llegas ni a la punta de sus talones! y - iba a seguir pues tenia mucho más que decir pero...

Me tiro del pelo con fuerza haciendo que me acercara a él, me abofeteó dos veces en la cara y me empujo con brusquedad haciendo que me diera un fuerte golpe contra la puerta de mi armario, rompiéndome así el labio y caíendo al suelo. Yo estaba en el suelo tendida y él volvió a acercarse a mi, cogiéndome del pelo y tirando mi cabeza hacia atrás.

-A partir de hoy niñata, controlaré todo lo que hagas como nunca lo ha hecho nadie en tu puta vida, ¡¿lo has entendido?!- me gritó para luego soltar mi cabeza con fuerza e irse de mi habitación cerrando con fuerza la puerta. Yo me abracé en posición feto y después de 20 minutos tendida en el suelo, me levanté lentamente pues me dolía bastante la cara y me mire al espejo horrorizada, mis rosados cabellos estaban alborotados, mis ojos jade estaban hinchados por el llanto y los golpes, mi labio roto y sangrando, dí un grito ahogado de horror al verme de tal modo. Y escuche las pisadas de alguien acercarse a mi dormitorio, mire con miedo la puerta deseando que no fuera él.

-Sakura, cariño ¿estas..- decía mientras abría lentamente la puerta pero al verme me miro con temor- Sakura hija, ¡¿que te ha pasado?!- gritaba mientras se acercaba a mi corriendo e intento tocarme.
-¡No me toques!- grité enfadada- Si ya sabes lo que ha pasado, no es la primera vez que ÉL lo hace-dije con frialdad y amargura.
-Sakura perdóname hija, él me prometió que no volvería a pasar y yo..- empezó a llorar mientras con sus manos intentaba esconder su rostro, yo solo la miraba con frialdad.
-Te avisé y no me escuchaste-le confesé- pero te puedo asegurar que es la última vez que esa cosa me toca- advertí

Desde que empezó todo no he vuelto a ser feliz , yo estaba sumida entre las tinieblas , no quería salir de casa, pasando las noches en vela... y desde luego con el colegio.. por culpa de Sayaka no fue todo mejor pero aún así es mejor que estar en esta casa, estaba tan perdida...hasta que llegó él, un caballero de cabellos dorados como el de los ángeles y ojos azules como el cielo, él fue mi luz, Naruto realmente me rescato de la oscuridad.

Mamá, papá y yo eramos muy felices, una familia normal y corriente, nos respetábamos los unos a los otros, si algo nos molestaba lo decíamos sin ser criticados, siempre estábamos riendo pero...
Cuando yo cumplí 15, ÉL cambió, al principio casi ni lo notamos, el bebía siempre pero moderadamente alguna copa que otra y lo dejaba; el problema afloró cuando ya no se conformaba con beber poco sino que bebía una botella o dos de whisky él solo, y luego empezó a frecuentar bares, volver a altas horas de la noche sin dar explicaciones, y eso mes tras mes hasta que mamá se canso y fue a exigirle una explicación, él se enfureció... la llamó de todo, rompió varios objetos de la casa y finalmente la golpeó. Ese fue el primer golpe pero no el último. Siempre cuando discutían ella acababa llorando, él volvía con un ramo de flores y un abrazo y ella lo perdonaba, sin más. Pero no todo se queda ahí, cuando mamá salia el controlaba todo lo que ella hacía, los sitios donde frecuentaba, sus amistades, invadía su espacio, tenia celos excesivos de amigos/as, compañeros de trabajo o incluso familiares, le obligaba a vestirse como el quisiera, revisaba sus pertenencias e incluso alguna que otra vez la ha obligado a tener relaciones con él. Yo lo observaba todo en silencio, sin poder hacer nada pues cuando intentaba decir algo mamá aún siempre lo defendía con cosas como " ha tenido un mal día", " no lo culpes, realmente la cena ya debería estar preparada", "realmente era una ropa inadecuada", " me controla por que me quiere", y cosas así y lo peor es que ¡ella misma se lo cree! Y todavía le parece raro cuando llega tarde a casa sin avisar o cuando no viene a dormir, siempre lo ha defendido y no entiendo porque. ¿Realmente ella cree que eso es el amor? Tener que aguantar maltratos tanto físicos como psicológicos , estar en casa sin poder expresarse libremente, poner una ropa bonita y muchas cosas más... Yo simplemente no podría estar con alguien así.

-Mira mamá- le dije con voz cansada- mírame bien... porque esta será la última vez que me veas, ya no puedo más- dije mientras las lágrimas brotaban de mis ojos- si estas dispuesta a seguir con él después de todo, yo no te lo impediré pero ese hombre te volverá a pegar, a insultar y a jugar contigo, y si sigue así puede.. que hasta te mate- le dije y ella me miró con temor- prepararé mis maletas y me iré a casa de alguien hasta que pueda conseguir algún trabajo para mantenerme- anuncié cambiando de tema.
-Pero hija, solo tienes 16 años, no puedes conseguir trabajo, ni irte de casa necesitas la supervisión de un adulto- me decía desesperada
-No te preocupes ya lo tengo todo pensado, lo único que quiero es que me firmes los papeles de mi emancipación – le dije fría
-¿Quieres emanciparte?- me preguntó confusa
-Así es, estoy apunto de cumplir mis 17 y quiero tener una vida tranquila- le dije serena
-Pero- la interrumpí
- Es eso o lo denuncio, y con estas pruebas- dije señalando mi cara- estoy segura de que lo meterían en la cárcel si yo quiero, así que si quieres insistir en estar al lado de alguien que no te quieres ese no mi problema sino el tuyo ...pero esto.. para mi ¡se acabo! Esta noche alguien vendrá a por mis cosas- dije cogiendo mi celular y saliendo por la puerta.
-Sakura ¡por favor!¡por favor!-decía gritando desesperadamente pero yo hice caso omiso y aceleré el paso, baje corriendo las escaleras y me fui.

Yo caminaba lentamente por la calle,mientras derraba un mar de lágrimas, no todo lo que dije era cierto, mi madre me importa y mucho pero, ¿que puedo hacer? Si ella sigue empeñada en creer que él la ama,me dolía, duele mucho ver a mi madre sufrir de esa manera pero de momento no puedo hacer nada; mi celular no dejaba de sonar así que lo tuve que apagar. Caminé durante 10 minutos y finalmente me detuve delante de una casa, me adentré en el jardín y toque la puerta.

-¿Sakura? ¡Sakura-chan! ¡¿Qué narices te ha pasado?! - me preguntó preocupado Naruto mientras se acercaba rápidamente a mi y me sostenía la cara- ¡¿Quién demonios te ha hecho esto?! - por un momento juraría que sus ojos se volvieron de un color carmesí, esa mirada me dio escalofríos y al verlo tan enfadado temblé de miedo pero al parecer el lo notó y suavizó aunque solo sea un poco la voz- vamos- agarró mi mano con delicadeza y firmeza y nos adentramos en su casa, subimos las escaleras y nos dirigimos a su habitación, una vez allí el cerro la puerta y entro en el baño, al cabo de 1 minuto salió con el mismo botiquín que alguna vez utilicé para curarle las heridas.

-Sakura-chan se que no te apetecerá hablar de ello y lo entiendo pero por favor necesito saber que te ha ocurrido- sus ojos desprendían un brillo que no pude distinguir de que se trataba y su tono era de suplica
-Fue..fue.. mi padre- confesé muy avergonzada pues admitir este tipo de cosas no es fácil
-Tú...- se quedo un momento en silencio- ¡Ese hijo de ****! ¡Lo voy a matar! ¡ Juro que mataré a ese cabronazo con mis propias manos!- decía gritando y yo volví a temblar y le miré con miedo en mis ojos , Naruto cuando estaba así me daba mucho miedo y en cierto modo me recordaba a mi padre, por eso odiaba verlo así. Yo.. odiaba a mi padre.
-¡No! Sakura-chan por favor no me temas por favor no me mires así, yo ¡jamás! ¡nunca! ¡me oyes?!nunca te pondría las manos encima si tu no me lo pidieras, no importa para que, ni te insultaría de ninguna forma, sabes que yo te trataría como a mi propia carne y te amaría y te amo más que a mi propia vida, ¡te lo juro!- me dijo riendo y en mi corazón algo se encendió, nadie se ha preocupado tanto por mí como lo ha hecho Naruto, ni me había dado tanto cariño como él ,ni siquiera mi madre.
-Naruto, muchas gracias, no sé como podría devolverte todo lo que haces por mí – le confesé
-Hay un modo...- me decía ¿tímido?- Quédate a mi lado para siempre- me pidió y mi corazón dio un salto.
-Naruto- lo llamé suavemente-¿quieres saber porque me enamore de ti?- le pregunté y el asintió- fue porque tu nunca me has mentido, ni ocultado nada, eres la persona en la que más confío en este mundo, me has querido tal y como soy, con mi carácter explosivo.. mis defectos.. siempre has estado ahí para mí, en los buenos pero también en los malos momentos, me has cuidado cuando he estado enferma, protegido y dado cariño cuando más lo necesitaba e incluso cuando no; y es por eso y por mucho más que...¡TE AMO! Te amo con todo mi corazón y toda mi alma, todas mis fuerzas y toda mi mente- dije lo que salio desde lo más profundo de mi alma; pero la mirada de Naruto cambió a una muy triste para luego mirarme serio y con determinación.

-Sakura-chan yo.. bueno.. hay algo que sí te he estado ocultando durante bastante tiempo, Sakura-chan...no se como decirte esto- dijo cogiendo mucho aire- pero...tú padre e Ino, llevan viéndose a escondidas y acostándose juntos hace más de 3 años y todavía lo siguen haciendo- me confesó y yo me quede estática,la noticia fue impactante tanto que... no me movía, mis pulmones se cerraban, el aire no me llegaba, mi corazón se oprimía, mi cabeza daba vueltas y me estaba empezando a marear ; y es que...¡ mi mejor amiga! Mi "hermana" me ha traicionado, engañado, reído y burlado de mi confianza, y... Naruto..MI Naruto lo sabía y me lo ha estado ocultando durante ¡3 años!.

Las lágrimas caían por mis mejillas sin cesar, yo agaché la cabeza durante un momento, estaba bloqueada, mi menta no pensaba en nada solo sentía dolor, un dolor que me estaba quemando por dentro.

-Sakura-chan...- me llamó y yo levanté la cabeza, le vi ahí con sus ojos azules como el cielo, mirándome como nunca lo había hecho, su mirada era triste pero no me importo.
-Saku- me intentó llamar
-No- dije suavemente con mi voz quebrada, me levante y las lágrimas todavía no cesaban, yo me giré para irme pero Naruto agarro de mi brazo suavemente haciendo que yo me girará hacia él mas yo no le miraba a la cara, miraba a la derecha, a la nada- por favor- supliqué- Yo... No puedo ni mirarte a la cara- dije con la voz más quebrada que nunca y pude sentir como su corazón dio un vuelco, me soltó lentamente haciendo un recorrido por mi brazo hasta llegar a un suave roce de nuestras manos, volví a girarme y caminé despacio, esta vez no me detuvo, salí de aquella gran casa y comencé a vagar como un zombi por las calles.

Mamá... Ino... y ahora...Naruto

Ella se fue hace más de 20 minutos pero yo aun seguía allí parado, no podía moverme, ni quería.

Por favor- Yo..No puedo ni mirarte a la cara

Esas palabras resonaban en mi mente una y otra y otra y otra vez, y dolió no tenéis ni idea de lo mucho que dolió, ella estaba magullada y no solo por fuera si no también por dentro, su mirada era sin vida, sin brillo, sin ni una pizca de esperanza, la fallé cuando más me necesitaba y quería morir por ello , no puedo explicar el vacío, la tristeza,la impotencia, la rabia, decepción,todos estos sentimientos que me oprimían el pecho, era inexplicable; finalmente mi cuerpo reaccionó y desde luego no de buena manera pues me desplomé en el suelo y lloré por primera vez desde hace mucho tiempo.

Yo seguí vagando por las calles durante un buen tiempo sin poder sacar de la cabeza lo que acababa de pasar. Y es que todavía no me lo puedo creer. En un solo día he perdido lo más importante de mi vida, mi familia, amiga y mi único amor.

-¿Quién me queda ahora?- me pregunté a mi misma- Tal vez...Sasuke..- me ilusioné por unos segundos- No, no quiero romperle también el corazón, sé que el quiere a Ino- y al nombrar a esta persona un sentimiento de vacío me invadió- Ino.. ¡¿por que?!- grité lo último a la nada mirando al cielo y en ese momento empezó a llover, al parecer el cielo también llora conmigo.