Esta historia es un fic inspirado en los personajes de Twilight la saga, por lo tanto el 90% de los personajes pertenece a la gran Stephenie Meyer. El 10% restante pertenece a ~hebringsmeback en conjunto con RockxAndxRoll además de las ideas contenidas dentro de la historia. El hurto o plagio de este material es considerado delito según los parámetros de los pequeños derechos de autor que poseemos como las desquiciadas escritoras que somos.


{Bella}

De acuerdo, eso me pasaba por cantar victoria antes de tiempo. Lo peor, no había pasado. Afortunadamente, esto no tenía demasiado que ver con Edward, ni era tan terrible como perder a tus padres, pero, era lo suficientemente embarazoso como para poder decir que era malo. Oh, si. Esto era malo.

Cómo si el hecho de tener que usar una falda, una remera/camiseta y un sweater totalmente odiosos como uniforme no fuesen ya suficiente, a la gran lista de 'situaciones' que tenía que vivir –o como se llamen las estupideces que me suceden, muy a menudo, debo agregar- o, mas bien, sufrir, se había agregado algo nuevo y desconocido para mí; 'El maravilloso mundo de los institutos mixtos.' ¡Cuántas veces soñé con estar en un colegio mixto! ¡Cuántas veces pensé que esto sería fácil! Duh, grave error Swan, y solo ahora me venía a percatar lo difícil que esto sería para mi.

El día lunes llegó mas pronto de lo que yo hubiera podido imaginar. No entendía como –luego de pasar por un período en el que todo parecía ir lento- los días habían empezado a pasar velozmente ante mis ojos, sin yo poder hacer nada al respecto. Todo había comenzado mal desde el primer instante.

La noche del domingo no había podido pegar ojo a pesar de intentar con todos los métodos posibles, poder dormir. Estaba realmente furiosa cuando el reloj despertador sonó. ¡Apenas había logrado dormirme hace unos quince minutos! La vida no solía ser justa conmigo. Me levanté 'tratando' de no caer en algún ataque de histeria, rabia, locura o cualquiera de esas sandeces porque, sospechaba que si me quejaba una sola vez en frente de Alice, esta me tiraría por la ventana de su cuarto y juro que no exageraba, el domingo entero me había amenazado con eso y no quería probarla. Aún no olvidaba el episodio del famoso mohín Alice Cullen marca registrada y no me arriesgaría a provocar otro de esos mohines ya que, si Edward no era inmune a estos –viviendo toda su vida con el fenómeno de hermana que tenía- ¿Cómo se suponía que yo, Bella Swan, una mortal común y corriente, soportaría un chantaje como ese? No había forma de salir ganando con Alice. Por supuesto que no.

"Bella, apresúrate, no tenemos todo el día, Edward debe llegar pronto a una sesión de fotos."

Oh si, lo había olvidado. Debido a que Esme había salido muy temprano a trabajar en un nuevo proyecto, Carlisle estaba de gira por tres días dando conferencias a cirujanos de todo el país, la única persona que nos podía ir a dejar era Edward ya que Alice, aún no tenía su propio auto. Aunque eso cambiaría dentro de poco. Según lo que me contó Edward, el auto de Alice estaría llegando pronto, pero obviamente, tal cosa para Alice, era una información desconocida y eso si que era raro; esconder algo de Alice era una cuestión sumamente complicada pero al parecer Esme, Carlisle y Edward lo estaban llevando muy bien y por supuesto, yo también ahora estaba incluida en el plan así que debía procurar no levantar sospechas en el duendecillo. Suspicacia podría ser perfectamente, el segundo nombre de Alice.

Como pidió Alice, intenté hacer mi mejor esfuerzo en apresurarme. Todavía me estaba peleando con la falda cuando me subí al Volvo acompañada de Alice. Edward me miró ofreciéndome una arrebatadora sonrisa, queriendo confortarme y relajarme; si tan solo supiera que una sonrisa suya provocaba todo lo contrario en mí, quizás, -solo quizás- no lo hubiera hecho.

Luego de nuestra conversación, -en la que decidimos darnos una oportunidad para conocernos y hacer todo más agradable- nos estábamos llevando verdaderamente bien aún cuando debía hacer esfuerzos sobrehumanos para inmunizarme ante sus sonrisas torcidas y sus constantes muestras de cariño para conmigo. Sin embargo, era una agradecida por tenerlo como un amigo y nada más. Podría decir que ya me estaba adecuando a aquello. O por lo menos eso quería creer. Era lo que me convenía.

Bien, si todo en el trayecto al instituto fue bien, ¿Qué es lo tan malo de todo esto?

"A-Alice." Tartamudeé al observar a través del vidrio del auto el imponente edificio del Baruch.

"¿Si, Bella?" contestó ella con su voz de soprano.

"¿Es necesario que baje del auto?" Pregunté avergonzada e invadida por el pánico. Si, pánico ¡He aquí la raíz de mi más reciente problema! Miré mis manos que mantenía apoyadas en mis piernas, sobre mi 'hermosa' falda. ¡Estaba sudando frío!

"¿Qué?" Escuché decir a Alice. Seguidamente alguien estalló en risas; Edward. ¿Quién mas se reía en situaciones como esta? Tal vez Emmett.

"Edward, ¿puedes dejar de reír como un maldito estúpido?" Le lancé las palabras como si estuviese hablando con mi peor enemigo. Edward sacudió la cabeza y suspiró tratando de contenerse. Ya tendría una charla con el al respecto.

"Bella, quiero creer que no oí eso y que ahora mismo nos estamos bajando para ir a clases."

"Alice, por favor."

"¿Qué sucede? Es normal que estés nerviosa, es el primer día de clases pero… ¡vamos, Bella! ¿Qué puede ir mal?"

Todo. Absolutamente todo. Partiendo por el hecho de que ¡Dios! ¿Acaso no había visto la cantidad de chicos –y cuando me refiero a chicos no lo estoy usando como un plural para incluir a hombres y mujeres sino… ¡¡chicos!!- que entraba al edificio? Oh no, claro que ella los había visto. Lo que pasaba es que eso para ella era la cosa más normal del mundo. Aún no le había comentado a Alice que toda mi vida había asistido a un colegio de niñas. ¿El por qué? Miedo. Si, ¿Qué diría Alice Cullen ante semejante cosa? No es que fuese lo peor del mundo pero era completamente diferente a lo que ella estaba acostumbrada.

Sentí como Alice se aclaraba la garganta. Di un respingo ante su interrupción. Al parecer me había quedado tildada en mis pensamientos… una vez más. La miré y ella bufó ansiosa por mi respuesta y yo, -como la tonta Bella que soy- le respondí algo totalmente contrario a lo que pensaba en serio.

"Nada." Me había vuelto una verdadera mentirosa pero, decirle la verdad sería irritarla más de lo que ya lo había hecho esta mañana con mi demora. Definitivamente no cambiaría la sonrisa que llevaba en su cara ahora por su ceño fruncido. No.

"Bien, entonces… ¡vamos a impresionar a los chicos del Baruch, Bella!"

Si, por supuesto, los chicos. Algo me decía que esto sería un largo día.

·-·-·

No me equivocaba.

Luego de su comentario, Alice abrió la puerta del auto y salió para ingresar al edificio. Estaba a punto de hacer lo mismo cuando escuché a Edward bufar… ¿bufar? ¿Le había molestado algo? Pero ¿qué?

"No irás a tomar las palabras de Alice literalmente, ¿No, Bella?"

¿Ah? ¿Qué intentaba decirme Edward? Definitivamente hoy estaba bastante aturdida… y tonta. Me volteé a verlo ceñuda, aún con la mano derecha empuñando el cerrojo de la puerta del auto.

"¿Qué?" Habló el antes de yo poder articular palabra y, por alguna razón, lo noté nervioso.

"¿Qué haz dicho, Edward Cullen?" Logré decir luego de unos segundos en los que la impresión me dejó helada. Él desconectó su mirada de la mía, ahora observando sus manos puestas en el volante.

"Que…" pausó. "Ya es tarde. Olvídalo."

Iba a exigirle una respuesta contundente pero la voz de Alice nos interrumpió, salvando olímpicamente a Edward. Podía ver el alivio en su mirada a través del espejo retrovisor cuando descendí del Volvo y él, partió a toda velocidad en dirección al estudio donde realizaría una sesión de fotos. Edward Cullen era todo un caso y un chico, completamente desconcertante. Me había quedado detenida, viendo el auto partir cuando la pequeña mano de Alice jaló de mi brazo y me volteó para que entrásemos juntas al edificio, sin decir absolutamente nada.

Apenas cruzamos las puertas de cristal sentí como el espíritu escolar mi invadía. A cada lado que mirase estaba repleto de afiches de todo tipo además de una infinidad de elementos decorativos. Debía admitir que el lugar era bastante sofisticado y elegante, se notaba la abundancia del recurso monetario. Alice me dio un apretón en mi mano derecha –que no sé en que minuto llegó a tomar- y me dirigió hasta un mesón central donde una señora –que a simple vista parecía tener unos cincuenta años- muy amable, esperaba por nosotras.

"Buenos días, Alice. Es bueno verte de vuelta por aquí. Ella es Isabella ¿no?" Inquirió apuntándome y sonriendo cálidamente.

"Así es." Asintió Alice eufórica.

"Pues entonces, ¡bienvenida al establecimiento, Isabella! Te estábamos esperando." ¿Esperándome? "Tu incorporación a la comunidad estudiantil ha sido toda una noticia por estos días debido a que eres pariente de los señores Cullen."

"¡Oh!" Perfecto, de modo que me estaban esperando… ¡eso significaba que no pasaría desapercibida! Maldición. Un colegio lleno de chicos millonarios los que podrían enfocar su atención en cualquier otro de sus estrafalarios caprichos, ¡la malgastaban en mí! En la persona que menos atención le gusta tener encima. Repito una vez más: Perfecto.

"Aquí están todos los papeles que necesitas. Alice y la señora Cullen han acomodado todas tus clases, de modo que las compartas prácticamente todas con Alice."

"¿Prácticamente?" Pregunte angustiada. Creía que no tendría que separarme del duende en todo el día. Oh-oh, esto no sonaba bien.

"Lo siento, Bella, no pudimos hacer concordar Biología ni deportes. ¿No te importa cierto?"

"En lo absoluto." Mentirosa, Bella.

"De acuerdo. Entonces, ¡bienvenida una vez mas, Isabella! Espero que disfrutes de tu primer día de clases aquí"

"Seguro." Mascullé mirando aterrada a Alice. Ella me sonrió tratando de infundarme aliento y yo, suspiré resignada a lo que viniese.

·-·-·

Las clases pasaron más rápido de lo que hubiera imaginado o querido. En una hora mas tendría deportes. Me sentí mareada ante ese pensamiento. Pronto se acabó la clase y yo me dirigía con Alice a la cafetería.

"Bella, te presentare a mi amigo Leonard". Yo solo asentí y la seguí a la cafetería.

En una mesa que se encontraba prácticamente al medio de todo el lugar estaba Jasper. Este tenía una bandeja que contenía cuatro cajitas de jugo y tres de leche de chocolate.

"Hola Alice, Hola Bella" dijo y nos invitó a sentarnos. Alice y Jasper conversaban acerca de un trabajo de biología mientras que yo solo miraba hacia delante. Inspeccionaba el lugar. De repente vino hacia nosotros un torbellino de colores, con una bandeja que contenía hamburguesas, papas fritas y frutas -'¡vaya! que… nutritivo' - se sentó y repartió todo. Después se dispuso a comer la hamburguesa mientras le pasaba una libreta púrpura a Alice.

"Oh, muy bien" dijo ella "Lo has recordado" el chico asintió y bebió de su cajita de jugo. Jasper me observaba.

"Creo que Alice no los ha presentado" negué y Jasper golpeó a Leonard.

"¿Qué te pasa Jasper? ¿No ves que arrugas mi sweater de cashemira?"

Jasper bufó, dio un gran suspiro y después me señaló. Leonard me miró y casi grita.

"¡Oh por Dios estas aquí!, lo lamento tanto, siempre me pongo así antes de comer" comenzó a dar brinquitos, tal como lo hacía Alice, y hablaba rápido. "Soy Leonard Lonwichks, segundo mejor amigo de Alice y primer mejor amigo tuyo si así lo deseas."

Yo solo asentí. Miré a Alice y Jasper y estos estaban conteniendo sus carcajadas.

"Creo que serás mi mejor amigo; el primero Leonard" el chico aplaudió y siguió comiendo su hamburguesa.

"Oye Bella" dijo Leonard después de terminar su comida "Alice me ha dicho que no tienes Biología ni Deportes con ella."

"Así es" respondí, el me miró y tomó su caja de leche de chocolate, mientras la abría dijo:

"Entonces… si te parece bien, tu y yo podríamos ser compañeros" mientras dijo eso un leve rubor cubrió sus mejillas.

"Eso estaría simplemente perfecto Leonard, muchas gracias" le tomé la mano y le di un leve apretón.

"Fantástico" dijo el para después agregar "En deportes también nos tocará juntos, ya que yo llegué solo este año, es por eso que no me tocó con Alice ni con Jasper, pero tengo todas mis otras clases con ustedes; al igual que Jasper, solo que el no tiene con ustedes ni conmigo las que ustedes tuvieron hoy en la mañana" y ahí estaba la razón del porque no había visto a Jasper hasta ahora.

"Ah" solo eso dije y tomé mi jugo y jugué con la bombilla. El receso para comer había terminado. La hora de mis pesadillas había llegado. Deportes mas Bella es igual a desastre. Realmente no éramos compatibles.

Una mano se posó sobre mi hombro y comenzó a zarandearme.

"Bella, Bella" Salí de mis pensamientos, y vi que Jasper, Alice y Leonard me miraban preocupados.

"¿Qué?" solté, quizás un poco enojada, ya que Alice y los demás me veían con una mirada triste "Lo siento, es solo que a veces –muchas veces- me pierdo en mis pensamientos"

Los tres asintieron y sonrieron, Jasper agregó:

"Comprendo; a mi también varias veces me pasa" le sonreí y el me devolvió la sonrisa.

"Bueno compañera" dijo Leonard tomando mi mano "ha llegado el momento de ir a la batalla" dio un gran suspiro, soltó mi mano y tomó su bandeja.

Mientras se alejaba Alice dijo "Leonard odia deportes"

"Valla, somos dos entonces" Alice con Jasper rieron y negaron

"¡¿Qué?!" ambos me miraron y luego se miraron entre ellos.

"Tu y Leonard si que son compatibles" dicho eso Alice se marchó con Jasper.

"¿Vamos?" dijo Leonard mientras me ofrecía su brazo.

"Vamos"

Así ambos nos dirigimos a nuestro infierno personal.


N/A: Capítulo bastante corto pero ya avanzan un poco mas las cosas. Nuevos personajes y todo eso. Reviews , please! :D ya saben, los besos y abrazos de Edward , etc.-