Buenos dias gentecilla, aqui con examne en unas horas os dejo este capi. Ya falta menos. La canción de este fic es de Whitin tempation All I need.

Disfrutadlo

La noche proseguía, la luna había lelgado a su cenit, en la gran cama de aquella lujosa suite yacían dos personas, una de ellas durmiendo la otra mirando el techo como si fuera lo más interesante del mundo, aunque si te fijabas bien en su mirada, la verías perdida, ciertamente veía sin ver el techo, sin ver las diminutas decoraciones que tenía. Al lado de Morinaga, Akira se removió, emitiendo un pequeño balbuceo, Morinaga salió de sus pensamientos y arropó mejor al durmiente, aun tenía los largos cabellos empapados, sonrió al ver ese color, ese tono que siempre le había llamado la atención de Akira junto con sus ojos, haciendo una mezcla exótica y atractiva, aunque nunca lo sería para él, eso lo había aprendido hacía años, igual que a Akira le había pasado lo mismo con él, aunque tuvieran siempre esa broma de "somos amantes, pareja o como quieras llamarlo" la realidad era muy distinta, ciertamente habían tenido lo suyo, algo dulce e inocente que duró hasta los trece años, cuando ambos se dieron cuenta de que era imposible seguir juntos, no se atraían de esa manera; aún así siempre se preocuparían el uno por el otro, lo que había hecho Akira era la prueba de ello, aunque por lo menos tenía la decencia de querer arreglarlo.

Miró el rostro durmiente y acarició la mejilla, la piel de Akira era fría, y aunque era suave, no era como la de Souichi, no se parecía para nada, la de Souichi era cálida. Akira gimió en el toque, y susurró haciendo que a Morinaga se le encogiera el corazón, siendo necesario el que tomara su mano y apretase, la visita de Akira, el verse ambos, siempre tenía un efecto dualista en ambos, pro una parte estaba la alegría de verse, pero también estaba la tristeza de los recuerdos, y el miedo de una época que nunca olvidarían y que había marcado la vida de ambos.

Cuando notó que se calmó abandonó la cama, no podía dormir, se levantó con cuidado y se acercó a la ventana, en su mente en esos momentos, solo estaba su sempai, no sabía que era de él, Akira solo le había dicho que estaba bien y que irían a buscarle mañana para contarle todo junto con Kanako, estaba nervioso como un niño ante la perspectiva de una salida escolar, no podía calmarse y no podía dormir, quería ver a su Sempai y tenerle entre sus brazos, besarlo, decirle que lo amaba y hacerle el amor de una y mil maneras. Suspiró y se sentó en un cómodo sillon que había a un lado de la ventana, las vistas eran maravillosas, tomó de la mesilla el mp3 que antes había estado escuchando con Akira mientras comían chocolate, era una tradición entre ambos, escuchar música y comer algo dulce, preferiblemente chocolate. Se puso los cascos y se puso a mirar el cielo mientras una de las canciones favoritas de Akira sonaba.

Estoy muriendo por atrapar mi respiración

¿Oh, por qué nunca aprendo?

Perdí toda mi confianza

Auque seguramente intente transformar su alrededor

La voz de la cantante era triste, suspiró, tendría que regañar a Akira por escuchar estas cosas, no era bueno, el había eliminado ese tipo de canciones de su vida, pero aunque se quejó internamente, no la cambió, siguio escuchando, en su cabeza el recuerdo de Souichi, quería verlo, pero no tenía confianza en si mismo en esos momentos, a pesar de que Akira le había asegurado que todo estaría bien, y que si era necesario le obligaría a Souichi a escucharlo, pero simplemente no podía enfrentarlo, uno a uno sus pecados contra el rubio venían a su cabeza, como había cambiado su mundo simplemente porque no aprendía, porque siempre se enamoraba de personas que no tenían caso.

¿Aún puedes ver mi corazón?

Toda mi agonía desaparece

Cuando me sujetas en tu abrazo

Pero es que no podía evitarlo, no podía haber evitado enamorarse de su sempai, su amor había durado cuatro años, casi cinco, en silencio hasta ese incidente de la botella, aún tenía que dar gracias a Hiroto por ello. Se preguntaba en esos momenos si Souichi estaría pensando en él, aunque fuera un poco, si le extrañaría, si querría verle tanto como él quería, sería tan feliz si así fuera, por que él en esos momentos solo quería ir con su sempai, abrazarlo y hacer que esa agonía, ese dolor que le oprimía el pecho, se marchase lejos de su vida, si, si tuviera en sus brazos a Souichi en ese momento sería tan feliz.

No me destroces, ya que nececito todo

para hacer a mi corazón un lugar mejor

Dame algo que pueda creer

No me destroces

Ahora que has abierto la puerta, no la dejes cerrar

Se sentía destrozado, desvastado, y tenía la sensación de que cuando viera a su sempai, esa sensación sería todavía peor, pero era un completo masoquista, un masoquista enamorado de un sádico tirando que se volvía un gato tierno y caliente entre sus brazos en las noches, necesitaba a Souichi, lo necesitaba como el aire para respirar, su corazón, si él, no era un corazón, no latía, él le había devuelto la vida, aunque igual que la había devuelto, podía quitarsela, ahora que estaban bien, felices, tras los malos tragos pasados, solo esperaba que en esa noche, en esos acontecimientos, esa pesada puerta que había logrado abrir, no se cerrase a cal y canto.

Aquí estoy otra vez al borde

Deseo que pudiera dejarlo ir

Sé que estoy tan solo un paso lejos de transformar su alrededor

Estaba al borde de un acantilado, y no sabía si sobreviviría, si caería o se mantendría en pie, si sería empujado y perecería mientras los ojos de Souichi apartaban la mirada de los suyos, mientras le dejaba de lado, sabía que si eso pasaba, si Souichi retrocedía, quedaría destrozado, más que con Masaki, puesto que con Souichi ya había probado lo que era estar tan cerca de la persona amada, con sentimientos de por medio, sin ser el sustituto de nadie, siendo él mismo, siendo Tetsuhiro Morinaga, no un sustituto de un amor imposible. No era solo él quien había cambiado el mundo del rubio, sino que el rubio también le había cambiado el mundo, ya fuera para bien o para mal, sabía que sin él sería muy difícil, casi imposible, el caminar.

¿Puedes ver mi corazón?

Toda mi agonía desaparece

Cuando me sujetas en tu abrazo

No me destroces, ya que necesito todo

para hacer a mi corazón un lugar mejor

Dame algo que pueda creer

Apretó con fuerza los reposabrazos, enterrando las uñas en la tela, rasguñandola un poco, aunque no le dio mucha importancia, lloraba, lloraba solo de imaginarse el no estar con su Sempai, le destrozaba no estar a su lado, era la primera vez que se habían separado y había estado muy mal, Akira había sido testigo de ello, de ahí el pequeño odio hacia el rubio y sus ganas de putearle hasta el hartazgo. Necestiaba a su Sempai, le necesitaba para poder vivir, Souichi ere su mundo y sin él no tenía donde ir.

Intente varías veces, pero nada era real

Para hacerlo desaparecer

No me destruyas

Quiero creer que es real esto

Sálveme de mi temor

No me destroces

Aquella primera ve, la vez que olvió Masaki, esos momentos críticos en su relación, había tratado de olvidarse de aquel fuerte sentimiento que tenía por el demonio del departamento de agricultura, pero había sido tan imposible como que un olmo diera peras, quería creer que era real, que su sempai había estado desarrollando sentimentos por el, los celos se lo habían demostrado, pero temía que igual que se habían creado, se destruyeran por su estupidez, por las acciones de Akira, quedaría destrozado si eso pasaba

No me destroces, ya que necesito todo

para hacer a mi corazón un lugar mejor

Dame algo que pueda creer

No me destroces, que es lo que me queda

Para hacer a mi corazón un lugar mejor...

La canción terminó, pero Morinaga seguía llorando, en silencio para no despertar a Akira, le miró y suspiró secándose las lágrimas, sabía que Akira admitía haberla cagado, pero de igual manera sabía que daría su mejor esferzo para reunirle con su sempai si era lo que creía, porque él era una persona muy importante para el durmiente, sus deseos eran, la mayoría de las veces, órdenes para Akira. Se levantó y se volvió a la cama, al notar el calor, en sueños Akira buscó su mano.

-Ika...mori...naga -susurró con voz dulce, se tomaron la mano y se abrazaron, esa sería la última noche que pasaran juntos en mucho tiempo.

Mientras en un lugar alejado de allí alguien miraba una gran pared repleta de fotos, estanterias llenas de peluches y muñecos, las otras paredes llenas de corazones y un calendario con una fecha marcada tan fuerte que hasta había penetrado las otras hojas. Una llamada se hizo, la figura que miraba aquello tomó el teléfono y sonrió, apretndo con fuerza el peluche que sostenía en sus brazos.

-Por fin...el día ha llegado.

Chan Chan. Muchas cosas pasarán más adelante kukukuku. El fin del arco de Akira se acerca, la primera temporada llega a su fin. Kesesesese. Gracias por leer. Espero sus reviews. En el próximo capítulo Souichi e Isogai