Holaaaa!! Bueno después de tanto tiempo les dejo el cap 11, espero que les guste! Éste está un poco mpas corto que los demás, creo, pero está interesante y además los dejaré con una intriga o eso espero xD jajajaja bueno espero que les guste! lean =) Ahhh otra cosa jajaja no estoy muy segura con el título del cap, por ahí lo cambie, pero por ahora le dejo eso... ahora si lean =)

Advertencia: Este cap contiene lenguaje no apto para menores o personas no familiarizadas con ellas... jajaja aunque creo que no es tanto, pero bueno yo se los pongo igual, por las dudas =P


Capítulo 11: El fin, pero...¿de quién?

Las manos de Kuro habían abandonado la cintura de Nami para dirigirse hacia la blusa de ella para comenzar a desabotonarlos.

Nami al sentir las manos de Kuro sobre su blusa comenzó a moverse más y más fuerte. Ella no quería eso. No quería que Kuro la violara.

¿Por qué le pasaba esto a ella? ¿Qué había hecho para merecerlo?

Kuro por fin había logrado quitarle la blusa a Nami, dejando sus pechos, tapados solamente por su sujetador, al aire.

Los ojos de Kuro se oscurecieron por la lujuria. La deseaba y la quería ahora.

Posó sus asquerosas manos sobre los pechos de Nami y comenzó a masajearlos con fuerza, casi lastimando a Nami. El deseo lo estaba matando. Necesitaba hacerla suya pronto, si no, no aguantaría. Pero tampoco quería terminar eso tan pronto. Quería sentir cada centímetro de su piel, aunque ella se negara. Quería verla sufrir con lo que él le hacía. Así que lo haría lenta y dolorosamente y, si ella se resistía, tendría que eliminarla.

Juntó sus labios con los de ella de manera precipitada y muy fuerte, haciendo que Nami soltara un grito, pero que rápidamente fue sofocado por los ásperos labios de Kuro.

Los ojos de Nami se cerraron fuertemente. Solo pensaba en Zoro, en que la rescataría de esa pesadilla.

Trató de zafarse de los labios y manos de Kuro, pero, como ya había dicho, él era más fuerte que ella. Así que lo único que se le ocurrió fue darle un fuerte rodillazo en su entrepierna que lo hizo gemir del dolor y caer al suelo, maldiciendo.

-Maldita zorra...- repetía Kuro una y otra vez- me las pagarás.

Mientras tanto, Nami pensaba desesperadamente una manera de salir. Por la puerta no podía ya que Kuro la había cerrado con llave. Podía ser la ventana, pero no, se encontraban en un tercer piso y no creía sobrevivir a aquello. ¿Qué otra salida tenía? Ninguna.

¡NO! Pensó para ella misma. Sí tenía otra salida y esa era Zoro. Él tenía que llegar y salvarla de aquello. Esa era su última esperanza.

Estaba tan absorta en sus pensamientos que no notó cuando Kuro se acercó, cojeando, hacia ella y la había golpeada, con mucha fuerza, en el estómago, que terminó tirada sobre el escritorio del profesor, bueno, lo que quedaba de él.

-¡Ahhh!- soltó otro grito de dolo Nami.

-Ahora sí, ramera sucia, me las pagarás- dijo Kuro en tono malicioso acercándose a ella.

Nami estaba temblando. El miedo se había apoderado de ella más que nunca. Ahora sí que no tenía escapatoria. Zoro no había llegado. Éste sería su fin.

Volvió a cerrar sus ojos fuertemente mientras que Kuro se posaba encima de ella y comenzaba a restregar su cuerpo contra el de ella. Las náuseas habían vuelto. Kuro soltaba gemidos de excitación mientras que su erección crecía.

-Ahhh- gemía Kuro mientras seguía restregándose contra Nami- muy pronto serás mía, cariño- susurró junto al oído de Nami.

-No me digas cariño- espetó enojada Nami. Odiaba que le dijeran así, excepto si Zoro se lo decía.

-Te llamaré cómo quiera cariño­- le respondió con voz ronca Kuro.

Nami trató de zafarse nuevamente cuando un estrepitoso ruido llenó el salón. Rápidamente, los ojos de Nami se dirigieron hacia el origen de aquél ruido. ¡ZORO! Gritó en su mente llena de alegría.

Él había venido. No la había abandonado. Lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas. Por un momento se había olvidado de Kuro hasta que sintió como la tomaba por un brazo y la levantaba bruscamente del suelo. Esto provocó que otro gemido de dolor saliera de sus labios, alertando a Zoro.

-Maldito hijo de puta, ¿¡qué le has hecho!?- gritó furioso Zoro.

-Por ahora nada, pero, en un momento u otro, lograré obtener lo que me pertenece- le respondió Kuro con una sonrisa cínica en su rostro.

-¡Suéltala bastardo!- gritó Luffy haciéndose notar.

-¿Y tu quién eres idiota?- le respondió Kuro. No sabía quién era ese estúpido, pero era obvio que algo de Nami era. Mmm la cosa se ponía cada vez más interesante. Ahora no solo tenía que arreglárselas con el estúpido del nuevo novio de Nami, si no también con aquél individuo del cual aún no sabía qué era de Nami.

-Soy su mejor amigo, y si no la sueltas... la pagarás muy caro- contestó Luffy. Su tono había cambiado por completo. Ya no era la voz alegre y divertida de Luffy. Éste tono de voz era la de una persona llena de ira y odio.

-¡Ja! Esto se pone cada vez más interesante- respondió Kuro aún con aquella cínica sonrisa en su rostro. ¿¡Es qué no se le borraría nunca aquella sonrisa!?- aunque, no importa cuántas personas sean, yo ganaré y me llevaré mi premio- dijo mirando a Nami.

-¡Yo no soy ningún premio, maldito!- refutó Nami.

-¡Tú te callas!- contestó colérico Kuro dándole una fuerte bofetada en la mejilla haciéndola, nuevamente, caer al suelo.

-¿¡Qué mierda le has hecho, bastardo!?- dijo rojo de la furia Zoro mientras se acercaba a paso rápido hacia dónde estaban Kuro y Nami.

-No des un solo paso más o algo terrible le pasará a tu querido amorcito- amenazó Kuro tomando a Nami por el cabello, lastimándola.

-¡Ahhh!- soltó dolorosamente Nami.

-¡Cállate!- dijo poniéndola delante suyo mientras pasaba un brazo por su cuello y comenzaba a apretar ligeramente- da un solo paso más y ésta ramera morirá.

-Hijo de puta, ¡suéltala!- gritó Luffy.

-Va lo mismo para ti- contestó Kuro señalando a Luffy- si tanto quieres q tu mejor amiga- dijo remarcando la palabra "mejor amiga"- no des un solo paso, si no, ya sabes- dijo cínicamente.

-Maldito mal nacido- dijo entre dientes un enfadado Luffy.

-¡Jajaja!- comenzó a reírse como loco Kuro- si yo no tengo a Nami, entonces ¡nadie lo hará jajaja!

Zoro ya no podía más de la ira que sentía, así que dio un paso sin darse cuenta, pero Kuro sí lo notó.

-¡Dije que si dabas un solo paso más, ésta zorra moriría!- le gritó Kuro. Fue ahí donde Zoro se dio cuenta del error que había cometido.

-¡Ni siquiera lo pienses!- le gritó en respuesta Zoro.

-¡Jajaja!- rompió a reír nuevamente Kuro- está bien, te daré otra oportunidad si no esto acabaría muy pronto y no sería divertido- dijo a Zoro- ésta vez si llegas a dar un solo paso, sí la mataré y ni tú ni yo la tendremos.

Nami sintió algo frío rozar su cuello y al mirar hacia abajo, notó que Kuro había sacado una navaja de quién sabe donde y la había apoyado contra su cuello. ¡Una navaja! Ésta vez sí cumpliría su palabra Kuro y la mataría si oro o Luffy daban un paso hacia delante.

Aunque tal vez eso sería lo mejor para todos. Que ella muriera. Así se acabarían todos los problemas. Zoro y Luffy ya no tendrían que preocuparse por ella y protegerla y tampoco saldrían lastimados por su culpa y su hermana y madre ya no tendrían que estar huyendo por miedo a que Kuro la siguiera.

Tal vez si moría ella también estaría mejor y ya no sentiría más dolor y tampoco tendría que seguir sufriendo. Pero... aunque morir fuera una opción muy tentadora, ella no quería dejar éste mundo... no aún.

No podía dejar a Zoro, simplemente no podía y tampoco quería. Pero, nuevamente, si morir era la mejor opción para que todos sus seres queridos pudieran vivir en paz y felices, entonces tendría que sacrificarse. Tendría que abandonar a su amor para que los demás fueran felices.

Lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas hasta caer en el suelo. Zoro la miró con ojos preocupados, al igual que Luffy.

-No te preocupes amor, encontraré la manera de salvarte- dijo con voz suave Zoro, o al menos intentó que así fuera.

-¡Ja! Cómo si pudieras- le respondió Kuro.

-¡Claro que podremos!- refutó Luffy.

-¡Cállate!- gritó Kuro a Luffy.

-P-por favor...- sonó la voz de Nami. Todos dirigieron su atención a ella.

-Nami...- dijeron Luffy y Zoro.

-P-por favor...- repitió- váyanse, dejen que me mate- suplicó- si yo muero todo volverá a la normalidad, ya no tendrán que preocuparse por mi ni ustedes ni mi familia, así que, por favor...- dijo casi en un susurro- váyanse y no regresen, dejen que me mate- dijo mientras las lágrimas cubrían todo su rostro.

Zoro y Luffy la miraban anonadados. No se esperaban aquello de Nami. Luego el rostro de ambos cambió de sorpresa a enfado y él primero en explotar fue Zoro.

-¿¡Cómo dices eso!?- le gritó- ¿¡cómo nos puedes pedir semejante cosa!? ¡Yo te prometí que te protegería y no dejaría que nada te pase y eso haré! ¡No dejaré que éste mal nacido te haga daño, ni aunque tú me lo pidas! Así que, no esperes a que te abandonemos y te dejemos morir así como así- dijo Zoro. Sus ojos le ardían. Las lágrimas no tardarían en salir.

-Zoro tiene razón, Nami- siguió Luffy-¡nosotros te queremos y no te abandonaremos, no dejaremos que éste bastardo te mate!

-¡Pero es lo mejor para todos!- explotó Nami.

-¡No, no lo es!- le contradijo Zoro mientras la miraba con lágrimas cayendo de sus ojos. Nami se sorprendió verlo llorar- ¿Crees que yo podría vivir si tu te mueres? Pues no, no podría- comenzó- ¡No lo soportaría! ¡No soportaría verte muerta, perder a la única persona que amé de verdad! ¡Si tú mueres, yo me iré contigo!- gritó Zoro con todo el rostro inundado en lágrimas.

Todos estaban tan absortos en aquella discusión, que no se habían percatado de la presencia de otra persona presenciando todo aquello y tampoco del flash que se emitió luego. Luego del flash, aquella misteriosa persona se fue del lugar.

Volviendo a la discusión, Kuro decidió meterse en la conversación entre Nami y Zoro.

-¡Oh, qué romántico! Pero bueno, ambos me harían un favor si se murieran jajaja- rió cínicamente.

-¡Nadie morirá, excepto tú!- gritó Luffy.

-Eso quisieras mocoso- sonrió engreídamente Kuro.

-Grrr- un gruñido salió de Luffy. ¡Ese maldito bastardo se las pagaría!

-Vamos, acepten su derrota- dijo Kuro- ya no pueden hacer nada- continuó- si dan un solo paso, Nami morirá y luego... ustedes- sonrió con malicia.

-Eso no lo permitiremos- le contestó Luffy- ya encontraremos la manera de salir de esto y para esto nadie, repito, nadie se sacrificará- dijo mirando de soslayo a Nami, quien se veía arrepentida por lo que había dicho.

No podía creer que no hubiese pensado en cómo se sentirían Zoro y Luffy, y también su familia, si ella moría. Se sentía una egoísta por querer calmar su dolor y sufrimiento y no haber pensado en lo que sucedería con los demás si ella moría. Esto incrementó sus lágrimas.

-Oh, ¿vieron lo que hicieron?- dijo Kuro fingiendo dulzura- hicieron llorar aún más a la pequeña y dulce Nami jajaja- finalizó.

-¡te mataré! ¡Ya lo verás, de un modo u otro, lo haré!- gritó Zoro con furia, secándose las lágrimas.

-Quiero verte intentarlo- le contestó Kuro, apretando un poco más el filo de la navaja contra el cuello níveo de Nami, causando una pequeña cortada, por la cual emanó un poco de sangre, que recorrió el cuello de Nami.

-¡La has lastimado!- gritó Zoro al ver como un poco de sangre caía por el cuello de Nami.

-Y lo seguiré haciendo hasta matarla, si intentan algo- dijo malicioso- esto solo fue una pequeña muestra de lo que le haré... jajaja- se rió.

Nami, en ese momento, notó que Kuro aflojaba un poco su agarre, así que sin pensarlo, con toda su fuerza, golpeó a Kuro con su codo en el estómago, haciéndolo gemir y, a trompicones, irse hacia atrás.

Zoro miró a Nami sorprendido y luego tuvo una idea y, sin pensarlo dos veces, se precipitó contra Kuro y lo agarró por la solapa de su camisa y, con un poco de problemas, logró quitarle la navaja de la mano y la dirigió hacia el estómago de Kuro, pero él fue más rápido y logró detenerlo, agarrándolo de la mano, justo unos centímetro antes de que la navaja tocara su estómago.

Éste movimiento causó que ambos se hicieran para atrás y cayeran al suelo. Zoro estaba encima de él. Pero también esto provocó otra cosa. La navaja se había clavado en alguno de los dos cuerpos. Los dos tenían los ojos bien abiertos, por la sorpresa y, seguramente, alguno de los dos por el dolor de tener la navaja clavada en su cuerpo.

La sangre comenzó a emanar a chorros de alguno de los dos cuerpos, pero... ¿el de quién? Había podido Zoro clavarle la navaja a Kuro y matarlo o... había sido al revés. ¿A quién de los dos pertenecía la sangre que emanaba? ¿Sea quién sea que haya salido herido sobrevivirá o... morirá, ya sea para bien o para mal? ¿Quién será? ¿Kuro o Zoro?

Continuará...


Se acabó el cap ¿les gustó? espero q siii!! jajaja y... ¿los dejé intrigados o no? ¿a quién pertenecerá la sangre? ¿A Kuro o Zoro? Ustedes qué creen... me lo pueden decir por un review si quieren =) que espero que me dejen xD jajaja bueno... si quieren leer el prox cap dejen review q me animan muchooo!! jajaja ahhh tmb agradezco a los que me dejaron review en el cap anterior, gracias!! =) ahora sí me voy, se cuidan! xauuuuuu....