Aqui les dejo esta adaptación la historia le pertenece a Maya Banks y los personajes son de J.K. Rowling. AU (universo alterno) y OCC Espero les Guste

Es un Draco&Hermione&Harry


CAPÍTULO 10

Draco se levantó a la mañana siguiente, la pálida luz del amanecer se filtraba por las cortinas. Harry estaba tumbado en el sofá de la suite, y Draco se estremeció ante lo incómodo que se veía. Se puso unos pantalones cortos luego se acercó a Harry y lo sacudió despertándole.

—Te ves como el infierno, hombre— dijo Draco con diversión.

—Vaya, gracias— dijo Harry en un bostezo.

—Mira, quiero darte las gracias por lo de ayer.

Harry se incorporó y se limpió el sueño de sus ojos.

—No hay problema.

—Me gustaría devolverte el favor esta mañana. Tengo que hacer llamadas telefónicas para que podamos poner en marcha estas vacaciones. Sé que se supone que todos desayunaríamos juntos, pero ¿Por qué no te dejo con Hermione, y los alcanzo más tarde en la playa?

Harry asintió con la cabeza y miró hacia la cama. El anhelo brilló en sus ojos.

—Salto en la ducha y estaré fuera de aquí en diez minutos— prometió Draco.

Harry se arrastró y se dirigió a la cama. Se trepó al lado de Hermione y la tiró en sus brazos.

—Harry— Murmuró soñolienta y Draco sonrió.

Se sentía más ligero hoy. Con esperanza. El pánico que nublaba su mente, por el momento, había desaparecido. Harry y él estaban consiguiendo otra oportunidad, y se prometió que no la iban a cagar.

Hermione despertó con los labios de Harry presionando tiernos besos por encima de su hombro.

—Buenos días, Bella Durmiente—murmuró.

Ella se volvió y se acurrucó junto a su pecho.

— ¿Dónde estabas?— Preguntó.

—Estaba aquí. Dormí en el sofá. ¿Me extrañaste?

Hermione puso su mano en el pecho, satisfecha de tocarlo.

—Muchísimo. ¿Dónde está Draco?

—Esta haciendo llamadas telefónicas.

Se puso rígida y Harry le tomó la barbilla, forzando su mirada hacia arriba.

—No es lo que piensas, Herms. Cuando volamos hasta aquí, no estábamos seguros si íbamos a encontrarte o si estabas aquí siquiera. Salimos de manera abrupta, y nadie sabe dónde demonios estamos. Él tiene que suavizar algunas cosas con la empresa y hacer posible que nosotros podamos pasar el resto de nuestras vacaciones aquí contigo.

La vergüenza llenó su mente.

—Lo siento. Sé que estoy demasiado sensible. No espero que ustedes lo dejen todo.

—No, pero deberías ser capaz de esperar nuestra atención. Nuestro amor y nuestro respeto. A partir de ahora, tendrás esas cosas. Te lo juro.

Ella sonrió y extendió la mano para darle un beso.

— ¿Así que somos sólo tú y yo para el desayuno?

—Hmm, bueno yo sé lo que quiero— murmuró Harry.

Se quedó sin aliento cuando él comenzó a hacer un camino por su cuerpo con esos pecaminosos labios. Cuando llegó a su vientre, sintió un aleteo, una cálida sensación cuando besó donde su bebé estaba acunado.

Debería decírselos ahora. No, el anuncio no había seguido el camino que ella había planeado, pero esa era la manera en que las cosas en la vida se derrumban a veces. Pero de nuevo, si ella les decía ahora, esto haría cambiar toda la dinámica de sus vacaciones.

Diez días más no importarían, y luego les daría los dos test de embarazo que había empacado como sus regalos de aniversario, tan pronto como regresaran a casa. Sonrió mientras se imaginaba sus reacciones. Y entonces podrían pasar la noche haciendo el amor mientras soñaban acerca del futuro.

Harry se giró sobre Hermione y se situó entre sus piernas mientras le presionaba un beso en su ombligo.

Luego abrió se camino bajando, separando sus muslos mientras se movía hacia abajo. Ella contuvo el aliento cuando su dedo suavemente ahondó entre sus pliegues, separando la delicada piel. Su cálido aliento sopló sobre su altamente sensibilizada carne, y entonces su lengua áspera cubrió su clítoris.

— ¡Harry!

Él se rió y continuó su toque con la boca. Cada roce de su lengua enviaba una onda de choque a través de su vientre. Su coño se apretó y se esforzaba alzándose, con ganas de más.

—Voy a hacerte venir— gruñó. —Todo sobre mi boca. Quiero probarlo.

Se estremeció y cerró los ojos.

Alcanzó a agarrar la cabecera de la cama, sosteniéndose con fuerza mientras se retorcía debajo de él.

Sus manos se deslizaron por debajo de su culo, ahuecando los globos levantándola a su boca.

Su lengua se hundió profunda, cálida y húmeda, áspera y aún exquisitamente tierna. Sus piernas se abrieron más amplias, y chupaba su clítoris estirándolo entre los dientes.

—Córrete para mí, amor—Movió sus dientes sobre su clítoris, apenas rozando el pico, pero le envió espasmos corriendo directamente a su núcleo.

—Te amo—susurró. —Te necesito tanto, Harry.

Su boca, susurro dulce, suave y revoloteando, presionó contra su palpitante carne. Le dio un beso, sólo un beso suave.

Quedó abrumada allí en sus brazos, contra su boca. Un sollozo se derramó de sus labios. El techo se volvió borroso y cerró los ojos cuando un dulce éxtasis descendió, llenándola, elevándola muy alto, flotando hacia abajo como una hoja arrojada al viento. Su mano izquierda cayó de la cabecera, y llegó a bajar a ciegas, queriendo tocarlo, conectarse.

Movió su cuerpo, acercándola y luego subió para reclamar sus labios.

—Te amo muchísimo Herms, nunca te voy a dejar ir.

Rodó hacia un lado, llevándosela con él. Metió la cabeza de ella bajo su barbilla mientras la acunaba en su cuerpo. Se sentía tan bien estar de vuelta en sus brazos.

—Duchémonos juntos y luego vamos a desayunar—Harry le murmuró al oído— Draco dijo que se reuniría con nosotros en la playa.

—Eso significa que me tengo que mover—dijo con un extasiado suspiro.

—No quiero moverme.

Él se rió y le acarició el cabello con la mano.

—Nada me encantaría más que mantenerte desnuda y en la cama todo el día, pero necesitas comer. No quiero más episodios como el de anoche. Mientras estamos aquí, Draco y yo vamos a tomar muy buen cuidado de ti, lo que significa que vas a comer y dormir bien.

Ella sonrió y volvió su rostro hacia Harry.

—Te amo—repitió, porque simplemente no podía decirlo lo suficiente. Él se inclinó para besar la punta de su nariz.

—Y yo te amo. Ahora vamos a limpiarnos. Me muero de hambre.


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