Hello mundo!

Lo sé, atrasada por una hora (Pues en mi país es la 1 am del 25 de julio) que mal, pero tengo una razón. Hoy me perforé las orejas! Son mis segundos huequitos y uff me dolió, no tanto el pinchazo sino el después. Asi que estuve adolorida por algunas horas. El capítulo estaba listo pero yo nada que llegaba a mi casa pues estaba con mis amigas (Una de ellas se le dio por perforarse el ombligo también) pasando el dolor juntas. Ya saben, comiendo helado, pizza, viendo pelis, lo que sea para distraernos del dolor asi que apenas llegué a mí casa me dediqué a subir el cap.

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"El amor no tiene cura…"

Él lo sabe. Esa famosa frase de Leonard Cohen es muy cierta en esa primera parte. Lo sabe desde que se enamoró sin remedio de su mejor amigo. No importa lo que hiciera pues no podría alejarse del sentimiento.

Sufrió por mucho tiempo por culpa del dichoso "amor". Varis veces se preguntó ¿Por qué los humanos deben tenerlo?

Trató de evitarlo pero no pudo. Tanto así que la segunda parte de la frase no la recordó por mucho tiempo. Pues le parecía absurda.

Sin embargo ahora sentado en la sala de espera preparada por el hotel mientras avisan a todos que ya casi es hora pues ya ambos prometidos habían llegado y sobaba su linda panza de 5 meses, no le pareció tan mala.

Tocan la puerta.- Adelante.- Dice mirando entrar a una chica que conoce muy bien, pues fue contratada por ellos como la organizadora de la boda.

-Yokozawa-san. Ya estamos listos.- Dice la chica con una amable sonrisa y abriendo la puerta totalmente, en una invitación no dicha para que saliera.

El pelinegro asiente, levantándose con cuidado y alisando un poco el traje. Su saco le quedó a la perfección después de los ajustes que le hicieron.

Sigue a la chica por el largo pasillo.

Quizás no empezó como un cuento de hadas. Aunque su cabeza de 28 años de edad tampoco esperaba algo así.

Varias veces lo olvidó… ¿Cuál era la segunda parte de la frase?

Llega a la puerta del salón principal, la cual está cerrada y ve a su prometido en su propia versión de traje blanco, el cual es de tres piezas con una corbata gris, esperando en la puerta su llegada

A su lado estaba una tierna castaña que conocía muy bien con un vestido rosa palo con cuerpo en seda y falda de tul, además de un lindo listón. Dicha niña comienza a gritar al verlo pero no sale corriendo pues nota que su padre tiene su mano tomada.

Llega sonrojándose un poco con las miradas de ambos.

Kirishima le sonríe cuando llega a su lado.- Que bien te ves.- Le dice sin rastro de burla, tomando su mano.

Por instinto la quiere soltar, pues pasaron mucho tiempo ocultando todo, pero luego recuerda que toda la parafernalia a su alrededor es exactamente para eso: Para no tener que ocultarse.

Le sonríe de vuelta y con una mano en su vientre le da una seña a la chica la cual pide abrir las puertas.

Fue decisión de ambos entrar juntos a la ceremonia. Ambos son hombres por lo que querían respetar su estatus de igualdad incluso en ese día. Sonaba tonto y quizás algunos invitados lo vieran extraño, pero funcionaba bien para ellos.

Hiyori camina primero al son de la música, haciendo que todos se levantaran para ver a la pareja que estaba en el umbral.

Yokozawa ve con asombro que nadie le hace caras extrañas por la posición de la pareja.

-Es que te conocen muy bien, querido.- Susurra a su lado Kirishima, preguntándose si leyó sus pensamientos.

Yokozawa suspira y sonríe. No siente nervios, en absoluto. Y los pocos que tenía si habían ido al sentir un buen ambiente.

Ambos comienzan a caminar y justo ahí Yokozawa recuerda la frase completa, pensando que el genio que se le ocurrió debió haberlo hecho pensando en él.

"El amor no tiene cura… pero es la única cura para todos los males"

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-… En la salud y en la enfermedad, ¿Hasta que la muerte los separe?

-Acepto.

-Señor Kirishima Zen, acepta…

Dicho hombre hacía todo excepto prestar atención al juez, pues conocía esas palabras de memoria. Es cierto que significaban mucho para él como para cualquier persona, pero ya las conocía. Así que decidió prestar atención a otra cosa de su interés.

Llámenlo sádico o lo que sea, pero si había algo que disfrutaba de la boda, aparte de ver a su chico tan bello a su lado y la propia idea de casarse, es ver a ese Iokawa en segunda fila con esa cara de cordero degollado combinada con enojo leve.

-… ¿Hasta que la muerte los separe?

Zen sonríe amablemente cuando su atención vuelve.- Acepto.

-Den saludo a los señores Kirishima.- Anuncia el juez recibiendo varios aplausos. Por su rabillo del ojo podía ver a Iokawa aplaudiendo lentamente mirando a otro lado.

Le pareció tan raro a su ahora esposo su insistencia al invitarlo, pero no podía evitar ver su cara en el momento en que el juez dijera…

-Ahora se pueden besar.

… No tenía precio

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Pasaron a un salón contiguo donde las mesas estaban puestas con las sillas enumeradas y nombradas.

La nueva pareja estaba caminando al centro del escenario, a vista de todos para comenzar con su primer baile. Yokozawa mostraba con orgullo su panza, por lo que su posición al bailar estaba más separada de su esposo de lo usual en este tipo de bailes, pero a ninguno de los dos les importaba.

La música comenzó a sonar a ambos bailaban cual expertos. El pelinegro veía desde el rabillo del ojo a Hiyori saltar emocionada y no pudo evitar sonreír.

-¡Oh! ¿De qué te ríes? – Susurra Kirishima al verlo.

El pelinegro regresa su atención a él.- Me da gusto que Hiyori se divierta tanto.- Kirishima le devuelve la sonrisa.

Vuelven a caer en un cómodo silencio, ambos disfrutando de los pocos minutos del momento.

Cuando la música se detiene y comienzan los aplausos ambos están tan metidos en lo suyo, mirándose a los ojos que continúan bailando aun sin música. Haciendo que la organizadora pida otra ronda a los músicos.

Ella era la encargada que todo estuviese perfectos para ambos. Y si querían bailar más pues al carajo todos porque ella les extendería su momento.

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-Ha sido todo tan bonito, Shouta-san.- Dice soñadoramente Yukina, viendo desde su posición a varios invitados bailando. Entre ellos al mangaka y su esposo que no se habían sentado pues el embarazado chico aun quería bailar y el editor no daba para decirle que no como usualmente hacía.

-Sí, tienes razón.- Dice Kisa tomando un poco más de su granizado y mirando hacia Yukina, sigue su mirada y nota la pista de baile. Suspira.- Amor, está bien si quieres ir a bailar. Yo te esperaré aquí.- No quería decir eso, pero tampoco le gustaba verlo aburrido.

Yukina lo mira y niega.- Claro que no. Si tú te quedas aquí, pues yo también.

Kisa se sonroja un poco pero asiente feliz por la respuesta de su novio. Ya bailar a sus 7 meses de gemelos suena como un sueño, por lo que no ve la hora para que los bebes lleguen.

Y también otro asuntito…

Su novio hoy se ve particularmente más sexy que nunca.

Él lo admite, ama los rostros hermosos así que nadie puede culparlo, ni a otras sonrojadas señoritas de la fiesta, que su novio se ve muy guapo esta noche.

Verlo en traje es algo muy raro y últimamente está más feliz así que su brillo es más intenso… Por lo cual también siente que le dará una ceguera pronto.

Y eso de no tener sexo por su embarazo de alto riesgo al principio sonaba bien, por los niños y eso pero últimamente lo está matando. Sobre todo en ese momento.

-Kou.- El castaño voltea a ver a su chico para notar una cara que hace que cierto amigo comenzara a despertar.

-Dime, amor.- Responde en susurro tratando de ignorar la sensual cara de su chico.

-Ayúdame.- Le susurra bajito y lamiendo sus labios, haciendo que el castaño tragara.- En serio tengo muchas ganas.

Yukina voltea rápidamente y nota que todos en su mesa están fuera quizás bailando, tomando el té, hablando con los anfitriones o lo que sea, relajándose al ver que nadie nota al sexy pelinegro en la mesa.

Con todo y su panza aun es una máquina para atraer.

-Por mucho que me gustaría hay que ser racionales, Shouta-san.- Pone una mano en su mejilla y luego le ofrece un vaso de agua.- Ten, cálmate un poco. Ya sabes que lo hacemos por los bebés.

Kisa no toma el vaso y solo se acerca a Yukina sentándose encima de él en horcajadas. Este se sorprende pues aunque sabe que su novio tiene poco pudor cuando se trata de sexo, si lo tiene cuando se habla de mostraciones públicas de afecto.

Y definitivamente sentarse de esa forma tan sugerente mientras abraza su cuello está más allá de lo que el Kisa Shouta normal haría.

Pero no debe caer. Él debe ser el cuerdo, pues hacerlo no está bien en su condición de alto riesgo.

Muerde sus labios cuando siente el vaivén de las caderas de Shouta y la mayor parte de su cordura se va al caño.

Pone con cuidado al pelinegro en el suelo para luego levantarse él y tomar su mano.

Siente en la nuca ya varias miradas extrañadas por el comportamiento de ambos pero le tiene sin cuidado.

Se acerca rápidamente hasta llegar con Kirishima, el cual hablaba con unos invitados.- Kirishima-san.- Le llama aun tomando la mano firme de Kisa el cual al parecer comenzaba a sentir vergüenza pues estaba sonrojado mirando al piso y apretando la mano de su novio.

Zen lo ve y se disculpa con los demás invitados para dirigirse al castaño menor.- ¿Pasa algo?

-Lo siento mucho, Shouta-san está algo cansado. ¿Es problema si…?

-Claro que no.- De inmediato niega Kirishima.- La seguridad de Kisa-kun es lo más importante aquí.- Saca su billetera del bolsillo, tomando una tarjeta.- Esta es una de las habitaciones que alquilamos especialmente para hoy.

Yukina sacude la cabeza.- Oh no, gracias. No podría aceptarlo.- Mira hacia abajo cuando Kisa aprieta más su mano.

Kirishima ríe.- No es problema. Aún es muy temprano para que se vayan. Que Kisa descanse un rato y luego pueden regresar.

Yukina quiere negar otra vez pero el agarre de Kisa se incrementa por lo que acepta.- Gracias.

Se despiden y ambos van al ascensor para llegar al piso 9 de la tarjeta.- Solo te advierto, Shouta-san.- Este voltea a verlo.- Te ayudaré con el problema pero no llegaremos hasta el final, ¿Comprendes?

Kisa desliza una sonrisa, pero no de esas tiernas que suele hacer sino algo mácabra y muy sensual a los ojos de su novio.- Mm, me pregunto si eso será cierto.- Llegan y justo al cerrar la puerta de la habitación Kisa rodea al castaño con sus brazos.- Solo una vez, amor. Solo una, nada pasará.-

Yukina traga nuevamente y también abraza al mayor.- Lo habíamos acordado, Shouta-san. Por el bien de…

-Kou.- Le interrumpe Kisa.- Ellos están bien, el ultimo chequeo de la doctora lo dijo. Con que reciban un poquito de amor no les pasará nada.

Yukina Kou no necesitó más invitación. Solo esperaba que las ganas que ha tenido en todos esos meses no lo nublen esa noche.

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-¡Uaahh! ¡Eso fue tan divertido! – Se sienta Chiaki después de tanto bailar con su esposo. No es tanto bailar lo que le da felicidad sino el divertirse un rato con su esposo y quitar un poco toda esa preocupación que ha llegado con lo del nuevo bebé.

A su lado se sienta Hatori, suspirando cuando por fin su esposo se cansó. Le daban ganas de decirle que parara pero con tanto regaño últimamente le dolía un poco no complacerlo. Además la idea que otro bailara con él le sabía a acido en la boca.

-Si, lo que sea.- Le contesta tomando un trago de vino, a lo que el castaño a su lado mira con ojos esperanzadores. No duda en soltar una dura mirada.- Espero que no sea necesario recordarte que esto no lo puedes tomar.- Hace una seña al vaso.

Yoshino hace un puchero.- Lo sé. No soy tan idiota como piensas.- Le ve levantar una ceja.- ¡Hey!

Se laza de hombros.- Yo no dije nada.- Toma otro trago.

-¡Pero lo pensaste! – Dice indignado.- Además.- Se acerca para arrancar el vaso de los labios de su esposo haciendo que se enojara pues de paso cayó un poco en su traje.- ¡Esto está prohibido!

-¿Ah? – Pregunta confundido.

Chiaki aleja el vaso de la mesa.- ¿En serio crees que dejaré que tomes lo que yo no puedo? ¡Y aun peor, delante mío! – Toma su vaso de refresco que ya iba por la mitad.- Si tienes sed, comparte del mío.

Al principio Hatori quiere suspirar por su comportamiento aunque tiene sentido lo de no tomar delante de él, fue algo cruel de su parte. Pero no puede evitar sonreír cuando le propone beber del mismo vaso, sin él mismo saber que eso era un beso indirecto.

-Por supuesto, como tu mandes.- Le responde viendo la sonrisa de su esposo. Pensando que ambos ganaron en la discusión.

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Muy tarde en la madrugada la fiesta ya estaba dada por terminada, la mayoría de invitados se habían ido, y por alguna razón ni Yukina ni Kisa volvieron. Quizás el cansancio pudo más al pobre embarazado.

Kirishima cargaba a su hija y luego le fue entregada a Takano. Habían acordado que el pelinegro y el castaño cuidarían de Hiyori hasta después de la luna de miel. La cual solo sería por poco tiempo.

Ambos se despidieron de la pareja llevando a Hiyori al auto y dejándola en los asientos traseros.

-¿Estás bien? – Le pregunta Takano a oji-esmeralda, estando aun ambos fuera del vehículo.

-¿Eh? – Pregunta confundido.

-Me refiero a tus nauseas. ¿Te sientes mejor? – Pregunta mirándolo a los ojos, no perdiendo de vista cuando desvía la mirada.

-Sí, no hay problema.- Dice aun mirando a otro lado. "Si le digo que tuve que ir al baño unas tres veces por no soportar el olor de los perfumes concentrados del salón se volverá loco"

Takano suspira para acercarse y tomar sus cachetes para luego subirlos y que ambos se vieran, notando por completo el sonrojo del castaño por este movimiento.- Te conozco. Así que se cuándo mientes.- Le ve tragar en seco.- ¿Es algo que consideraría grave? – Este niega con la cabeza.- Entonces confiaré en ti. Pero si es algo de ese nivel no dudes en decirme.- Ahora lo ve asentir aun con el sonrojo por lo que no puede evitar acercarse a besarle.

Ritsu se deja llevar un poco hasta que pone sus manos en sus hombros para alejarlo, lográndolo luego de un forcejeo. Toma un poco de aire.- ¡Takano-san! ¡No está bien hacer eso en medio del estacionamiento!

Este le mira despreocupado para luego darse la vuelta para entrar a su coche.- ¿Qué tiene de malo? ¿Quién podría vernos a esta hora en este estacionamiento vacío? – Señala al en efecto desalojado lugar para luego entrar.

-¡E-Ese no es el punto! – También entra, procurando bajar la voz para no despertar a Hiyori.

Relaja su mente un poco por lo dicho por su novio pero no por eso le cuenta.

El auto se enciende llevando a sus pasajeros a cierto edificio conocido. No notando cierta presencia que caminaba a tales horas por ese estacionamiento. Por obras del destino se encontraba por ese lugar. Y aunque la panza de Ritsu no estaba muy pronunciada ya se podía notar, sobre todo con la conversación que tuvo la pareja momentos antes.

Ve sorprendida al auto alejándose.

-¿R-Ricchan?

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Uhh, quien será la persona misteriosa… Mmm es chica, llama a Onodera, Ricchan… Quien será? … Solo digo que con esto se vienen los problemas para los nostálgicos.

Y por fin! Después de tanto tiempo al fin el cap!

Se lo que dirán algunos… "En el embarazo se puede tener sexo" … Claro que si, es natural pero recuerden que Kisa es especial. Según se cuando se determina un caso de alto riesgo se pide a los padres tratar de no tener sexo. Solo que aja, el pobre ya no aguantaba mas XD

Y hay una buena razón para que Hiyori se quede en casa de este par.

Espero les haya gustado. El próximo capítulo, como prometí, estará en dos semanas, el 7 de agosto.

Bye bye!

Jessicaraya Uyy, me haces preocuparme, en serio. Espero no sea nada grave. Lo se, mi baby no merecía sufrir asi, pero últimamente ando full con drama, ni idea por qué. Es un gusto volver.

CASTILLOB Gracias! Justo quería que Takano fuese asi, me mata su actitud a veces.

Roseta Jajaja, de nada. Yo también estoy feliz de continuar! Mientras escribía noté lo mucho que lo extrañaba

Zryvanierkic Muchas gracias por leer! Yo también los odié al principio, pero creo que es usual que la gente hable sin saber. Espero haberlo reflejado bien.