Todo lo que aquí aparece pertenece a su respectivo dueño, JK,WB XD
XD otro capi, otro fic actualizado... jejeje si les soy sincera no recuerdo cual me falta jeje, así que si lo saben, les agradecería que me dijeran... ;D lean el capi y dejen review jajajajajajaja
Era una gran bodega, o por lo menos eso parecía, aunque tenía cinco escenarios, vestidores, lujosos sillones al pie de cada escenario y cientos de jovencitas vistiendo ropas cada una más extravagante que la otra, que repasaban algunas nerviosas otras felices, las hojas que les habían dado…
Una chica castaña vestida con micro falda negra, corsé negro y botas militares, caminaba de un lado a otro, pensativa y nerviosa, no por la entrevista que le harían o la audición, simplemente porque se había escapado del colegio y temía que su hermana no lograría suplantarla completamente, nunca se había saltado todas las clases y su novio… como adoraba a ese lindo chico que la esperaba afuera, no había querido dejarla ir sola.
Mientras la maraudeuse esperaba su turno, en Hogwarts, Sirius Black caminaba molesto por los pasillos del colegio, buscaba el aula de pociones y sin importarle interrumpir la clase o la mirada asesina que el profesor le mandaba, entró…
--Profesor¿sería tan amable de permitirme a…? --señaló a los últimos chicos de grifindor, Snape bastante sorprendido por la educación de Sirius solo asintió, Black con una sola mirada les ordenó salir, Izana e Iona se miraron, Sirius ya había arrugado el entrecejo al no ver ni a Harry y ni a Arí, podían inventarse algo como que se habían ido a una cita al campo de quiditch, al fin y al cabo eran novios, solo Harry era un apasionado de ese deporte pero debía funcionar.
Harry sentado en un cubo de madera que había encontrado, jugueteaba con su escoba, pensaba en cada versión diferente de cómo Sirius lo castigaría si se enteraba, aunque estaba seguro de que no tenía tan mala suerte, su padrino no podía ir a Hogwarts ese día, que ellos no estaban, si ya estaba molesto por lo del libro y que le hayan ocultado todo, como para sumarle el haberse escapado de nuevo, se rascó la cicatriz distraídamente mientras recordaba el sermón que le había echado el año pasado cuando lo del ministerio, sonrió temeroso, se le acababa de ocurrir que Sirius aparecía ahí y cumplía lo que había dicho, nunca le había dado una tunda, no era que quisiera comprobar lo que las chicas decían, pero le pareció gracioso que después de haber jurado y perjurado que no volvería a salir del colegio usando propiedad del mismo, aunque… ahora había salido usando su escoba, sonrió, si le decía eso a Sirius, seguro que no solo le daba una tunda, sino que le suspendía el pase a Hogsmade y lo castigaba los próximos tres veranos, aunque ya no estudiara.
Ahora que lo pensaba mejor¿estaría cambiando algo con tener a los merodeadores ahí?, con que supieran que morían?, pero no miraba nada diferente, se volvió a rascar la cicatriz, empezaba a picarle, en eso la puerta se abrió, Arí salía con mala cara, se miraba triste o quizá desesperada, se puso de pie al verla
--Harry, escucha
-- ¿Pasa algo?, no pudiste perder eres la mejor, seguro han hecho trampa…
Arí sonrió y le puso una mano en la boca
--No he perdido, todo va bien, solo que se ha alargado, voy a salir de aquí hasta la noche…
-- ¡Pero Arí! --gritó el chico quitando la mano de su boca
--No sé que hacer, esto Harry, pues… es muy importante para mí, y es imposible que no se den cuenta de que no estoy, si es que no se han dado cuenta ya, no te quiero meter en problemas, vuelve al colegio
Harry la miró detenidamente…
--No lo volveré a preguntar --amenazó Sirius, tenía a todos los chicos sentados en el despacho del profesor de DCAO que por cierto aún no aparecía a dar clase --salgan, Iona, Izana, quédense --las chicas se miraron y no se movieron, Remmy intentó quedarse también, pero una mirada de Sirius le indicó que debía salir, pero cuando el chico se ponía de pie para obedecer, sintió que las piernas no le respondían, miró a su alrededor, nadie se había dado cuenta, intentó dar un paso pero no podía, el aire le empezaba a faltar, sentía que su pecho se comprimía cada vez más, buscó desesperado entre su túnica el inhalador, se alteró más al no encontrarlo, batió cada rincón de su ropa, sus manos empezaban a dejarle de responder, sentía claramente que la garganta se le cerraba, sus pulmones hacían un sobre-esfuerzo intentando alcanzar un poco de oxigeno, pero no podía llegarle nada, sintió vértigo, cerró los ojos buscando un poco de equilibrio, Sirius corrió hacia él rápidamente --como sea un truco Lupin --murmuró preocupado
Remmy ya no escuchaba, sentía una presión enorme, solo escuchaba un ruido distorsionado a su alrededor, ese no era un ataque de asma, no podía pensar, su cuerpo solo le exigía respirar, abrió la boca buscando oxigeno, el aire ahí estaba pero no podía entrar…
-- ¡Iona, dile al director que lo llevaré al hospital! --ordenó Sirius quitándose un zapato, lo tocó con su varita, murmuró algo y el zapato se iluminó --Izana, contacta con Remus y…
--Papá, recuerda que el tío Remus está de viaje por una misión de la orden
--Cierto, bien avísale a Tonks entonces --y al momento siguiente, desapareció con Remmy y el zapato
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La maraudeuse acababa de subir al escenario, los jueces la miraban con la boca abierta, era una chica muy bella, tenía estilo y una presencia que los encantaba, cuando empezó a cantar un rock que ella había compuesto especialmente para ese día, más de alguno se paró y se acercó al escenario, muchos se recargaron contra la tarima y miraron embelesados, Arí les sonrió sensualmente, Harry que miraba por la puerta entreabierta hizo una mueca de molestia, y la chica seguía con sus movimientos que lograban hacer estragos en Harry, mismo que después de un minuto se disponía a ir y bajar a su novia de ahí, pero se detuvo al mirarla que caía de rodillas, eso ya no era parte del show, los jueces subieron rápidamente, un médico que se encontraba de juez la recostó lentamente, Harry corrió hasta ella y le tomó una mano, con la otra se sujetaba al lado del corazón, tenía los ojos cerrados y respiraba irregularmente, pero seguía consciente
--Harry… llama a mi papá por favor
--No hables muchacha --mandó el médico, pero Arí hizo un gran esfuerzo y miró a Harry, el chico le acarició la mejilla y asintió
--Buscaré un teléfono --murmuró Harry mirando a su alrededor, agradecía que Issa se hubiera empeñado en tener ese aparato muggle del demonio, como lo llamaba Sirius
--Toma muchacho --uno de los hombres que había estado mirando recargado en la tarima le dio un celular, Harry agradeció y marcó rápidamente
--Está empeorando --susurró el médico --tenemos que llamar a una ambulancia --dijo sacando su teléfono celular
--No, por favor, ya vienen por nosotros, vivimos a un par de calles de aquí, será más rápido --aseguró Harry preocupado, la voz de Issa le había dado miedo, se había preocupado, sí, pero también molestado, dijo que le avisaría a Sirius que estaba en Hogwarts
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En San Mungo, Sirius estaba que se trepaba por las paredes, Remmy en observación, los medimagos no le habían dado esperanza de nada e Izana que al haber convencido a Tonks de llevarlos, había sido atropellada de forma horrible por un enorme camión y no la podían hacer reaccionar ni siquiera con los más avanzados hechizos y técnicas sobre medimagia; no se atrevía a hablarle a Issa, sabía que la alteraría demasiado, miraba a los chicos sentados en la sala de espera, se pasaba las manos por el cabello de forma desesperada mientras al mismo tiempo pensaba en las palabras adecuadas para decirle a Issa.
Casi media hora después, cuando encontraba el tono adecuado para hablar con su esposa, miró una camilla que flotaba hacia él, la flanqueaban un par de sanadores y atrás, corría Issa cargando a la pequeña Illian de ya un mes de edad, de cabello negro y vivarachos ojos azules, Harry seguía a Issa, llevaba apretado contra su cuerpo a Matthew, el pequeño clon de Sirius (como lo habían bautizado sus hermanas mayores).
--Señora por favor --un sanador detuvo a Issa justo frente a Sirius, éste asustado miró pasar la camilla, estaba seguro que Arí iba en ella --su hija está bien, serán solo unos exámenes para descartar cualquier cosa, nosotros le avisamos --dio media vuelta y siguió a su compañero
-- ¿Issa, qué pasa?
--No sé, Harry me habló, cuando llegué me encontré a Arí en el piso rodeada de gente
--Harry --susurró Sirius, el chico lo miró y respiró hondo antes de responder
--Es que…
-- También quiero saber por qué traen ropas muggle
--Sirius, nosotros… salimosdelcolegio
Sirius cerró los ojos intentando tranquilizarse, Harry lo miraba listo para brincar hacia atrás
--Los encontré en un restaurante muggle --dijo Issa acunando a su hija, Harry sorprendido abrazó más al niño, no se animó a desviar la mirada de Sirius
--Que…quería darle una sorpresa a Arí y la invité a comer --empezó a mentir Harry, hablaba despacio pensando en lo que tenía que decir, los merodeadores lo miraban muy sorprendidos, Iona, Ron y Hermione en especial, ellos sabían que Harry no le mentía nunca a Sirius, lo quería como a un padre y no se atrevía, las mentiras las dejaban siempre para Iona y en algunas ocasiones para Izana --hoy… cum… cumplimos un mes de noviazgo y… le había… comprado un regalo --desvió la mirada para sacar de su pantalón una caja rectangular de terciopelo morado, la abrió y mostró una pulsera de plata rociada en polvillo de rubí y un dije de rubí en forma de corazón --y se la quería dar en un lugar especial --Harry tragó saliva, cerró los ojos esperando que Sirius explotara
-- ¿Señora Potter?
--No te muevas de aquí --siseó Sirius y fue hacia el sanador, Harry lo siguió con la mirada
--Harry --Iona se acercó al chico, él le sonrió
--Tranquila --murmuró Harry abrazándola
--Mi papá está furioso, los va a matar
--Mejor que nos medio mate por habernos escapado a un restaurante y no por…
--Tengo que hablar contigo --Sirius les llegó por detrás, Iona se separó rápidamente, Harry suspiró y asintió
--Pero primero dime como está
Sirius miró detenidamente al chico, Iona miró a su padre
--Está bien, dice el medimago que es por la unión que tienen los gemelos, vamos a hablar --tomó a su hijo de brazos de Harry, le besó la frente y se lo pasó a Iona, después jaló a Harry ante la atenta mirada de todos
-- ¿Los gemelos? --repitió Issa -- ¿Qué hacen ustedes aquí, donde está Izana?
--Mamá, tranquilízate
--Iona dime donde está tu hermana --miró como se sentía, como una hembra ante sus cachorros en peligro, Iona miró al niño que dormía en sus brazos --pues, mi papá quería que regresáramos al colegio, Izana se negó y salió corriendo… todo pasó muy rápido, un enorme camión… Izana… no… reacciona --susurró la chica con la voz quebrada, Issa se tambaleó un poco por la impresión, Padfoot por instinto corrió hacia ella y la abrazó, se giró y lo abrazó, Padfoot olvidó lo que tenía contra ella e intentó consolarla
-- ¡El señor Black! --pidió un sanador pelirrojo, se miraba asustado, Issa corrió hacia él al verlo, sentía el corazón en la garganta
-- ¿Qué ocurre, es mi hija?
--Busco a familiares de Remmy Lupin
-- ¿Remmy?, es mi ahijado, su padre no está en el país… ¿dónde está Tonks? --se giró hacia Iona
--Fue a buscar a tío Remus
--Dígame que pasa con el chico --exigió a punto de tomarlo del cuello de la túnica
--Señora, no pensé que llegaría a decir esto, he tratado a ese chico desde su nacimiento… pero como le dije al señor Lupin, es una enfermedad muggle, Remmy ha estado usando medicamento muggle…lo que intento decirle es que el chico necesita ir a un hospital muggle… aquí los magos no saben ni que hacer, por fortuna he estado yo cuando lo han traído, soy mitad muggle y también estudié medicina muggle, necesito el permiso para transferirlo
--Nunca habían…
--Lo sé, pero… sus vías respiratorias están muy mal, sus pulmones… señora Black, como responsable en este momento del chico, le suplico que firme el permiso--
Issa miró el pergamino, asintió y con su varita lo tocó
-- ¿Sabe algo de mi hija?
--Lo siento, no, pero investigaré
--Gracias --susurró seria, Padfoot se acercó a ella, Issa lo miró y lo abrazó con fuerza --lo siento pequeña --dijo cuando Illian lloraba, la habían aplastado
--Tranquila, todo saldrá bien --le murmuró Padfoot sonriéndole, ella intentó regresarle la sonrisa mientras abrazaba a su hija
Padfoot pensativo se alejó de ella, empezó a andar sin rumbo, solo pensaba en lo que pasaba, la imagen del enorme camión de mudanza que traqueteaba a toda velocidad por la calle le llenó la cabeza, el rechinido de las llantas al intentar frenar, el grito de Lily, como ninguno había logrado reaccionar… después su propio grito al ver a Izana bañada en sangre a mitad de la calle, se miró la ropa… podía ver partes secas de sangre, casi la mayoría seguía fresca… siguió caminando, después la imagen de Remmy… un escalofrío lo recorrió de pies a cabeza, no podía creer todo lo que pasaba en su futuro, no pudo seguir reteniendo las lagrimas al recordar lo que Snape había dicho… Harry era huérfano… maldijo la suerte, maldijo todo lo que habían dicho que harían cuando salieran del colegio… iba a dar un paso cuando algo lo tiraba de la túnica y casi lo ahorca, se giró molesto para reclamar…
--Casi te arrolla ese camión
--Remus --murmuró triste, el licántropo le sonrió
--Tranquilo Paddy --murmuró cuando el chico se le abrazaba --todo va a salir bien, siempre pasa --aseguró palmeándole la espalda
-- ¿Cómo puedes estar tan tranquilo?
--Todo pasará, no te preocupes, siempre va bien todo --sonrió, con un movimiento de cabeza lo invitó a volver al hospital…
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Los días pasaban, todo seguía igual. Arí estaba por salir del concurso, le habían pedido una canción nueva y no tenía ánimos de componer, solo quería que su hermana despertara. Iona iba a clases por asistir, atención no ponía, los demás chicos no estaban mejor.
A pesar de la insistencia de Remus, Tonks no se separaba de Remmy, la metamorfomaga deseaba escuchar algún insulto bien planteado, eso era todo lo que quería, sabía que el chico no la aceptaba, no le importaba que no lo aceptara nunca con tal de que reaccionara, estaba en el hospital muggle, lo tenían con respiración artificial, su vida, como había dicho un médico, se agotaba, aseguraban que no reaccionaría… Arthur McClare, el médico-sanador de cabecera de Remmy hacía todo lo que tenía a su alcance pero nada pasaba, no había respuesta a nada.
Remus, a pesar de la fortaleza que mostraba, se despedazaba por dentro, no podría soportar si también lo perdía, eso Tonks lo sabía bien, y quizá si era masoquista pero ella también quería a ese chico, y mucho, debía añadir.
Issa se mantenía en pie por sus dos pequeños, porque la necesitaban pero bien, no estaba, Sirius se la pasaba de San Mungo a la clínica muggle y a la biblioteca. En Hogwarts las bromas hacia Snape habían terminado, ni siquiera los insultos de Malfoy lograban hacerlos reaccionar, solo se limitaban a ignorarlos, y el profesor de DCAO seguía sin llegar, uno de esos días, casi se infartaron cuando al aula de defensa llegaba Severus Snape, descansaron al escucharlo decir que sustituiría al verdadero profesor por algunas semanas mientras terminaba un trabajo que tenía, pero sabían que igual aprovecharía todo lo posible ese momentáneo puesto.
Esa clase con Snape era terrible, insultaba a grifindor y les quitaba puntos sin razón alguna, además en pociones pasaba lo mismo, a Harry se le cerraban los ojos, además de que ni siquiera escuchaba, pensaba en Izana que seguía sin reaccionar, en Remmy que vivía por la magia de los muggles y en Arí, la chica estaba deprimida, nada podía alegrarla y lo que menos quería que pasara, estaba por salirse del concurso, se giró en su asiento buscándola, respiró hondo al no encontrarla, miró a Iona, ella se alzó de hombros negando lentamente, no era que a ella no le pasara nada pero era más fuerte que Arí.
Miró a Snape pavoneándose como si ese puesto le perteneciera, sintió nauseas y olvidando sus cosas salió del aula logrando que el profesor le quitara diez puntos a grifindor, no le importó, lo que quería era encontrar a su novia, estaba seguro de que no sería capaz de hacer una tontería pero quería verla. Se pasó todo el día buscando a Arí pero no obtuvo nada, los chicos lo esperaban ya en el sala común, ninguno podía concentrarse lo suficiente como para pensar en hacer los labores que los profesores les habían mandado en el día, la relación de James y Lily había avanzado un poco, por lo menos ahora se hablaban, desde que James se enterara de su futuro maduró demasiado, Lily aseguraba que ya no era el mismo chiquillo amante de las bromas que ella recordaba, aunque también extrañaba a ese revoltoso.
Mientras los chicos revolvían el baúl de Harry buscando el mapa del merodeador, Harry y Arí caminaban por los jardines, avanzaban muy lentamente, Arí sollozando mientras miraba el césped bajo sus pies, Harry la abrazaba mirando el cielo en busca de las palabras adecuadas, las había estado buscando durante todo el día, ya no quería verla así, a Izana no le gustaría… sonrió, casi daba un brinco, eso era… ya sabía como le subiría el ánimo a su novia, quizá no era limpio, pero mejor eso a que renunciara a su sueño…
--Arí
-- ¿Mmm?
--Oye¿terminaste la canción que te pidieron?
Arí lo miró de reojo, se limpió algunas lágrimas y suspiró antes de contestar
--No seguiré en ese concurso, de hecho, si mi hermana se recupera, La maraudeuse desaparecerá
-- ¡Izarí! --Harry se detuvo, la chica avanzó un par de pasos más y se giró hacia su novio -- ¿Qué rayos dijiste¿cómo que desaparecerá?... ¡y supongo que eso a Izana le hará mucha gracia!, va a salir del hospital y cuando le des la buena nueva, te va a abrazar radiante de felicidad porque renunciaste a algo que ambicionas desde que te conocí
--Cállate Harry
-- ¿Por qué¿crees que Izana te agradecerá que hagas eso?... a mí me parece una tontería Izarí
-- ¡No sabes lo que dices, Izana es mi hermana!
--Y deprimiéndote se arregla todo¿no?
--No me hables así, tú… tú no sabes lo que…
-- ¿Lo que sufres? --la interrumpió Harry acercándose un poco -- ¿Por qué¿porque no tengo una hermana?
-- ¡Exacto! --Arí no soportó más y gritó con lágrimas brotando sin piedad alguna -- ¡no me comprendes, no sé porque acepté ser tu novia, jamás debí haberlo hecho!... ¡tú no sabes lo que es saber que puedes perder a tu familia! --gritó lo más fuerte que pudo, su garganta casi se desgarró mientras ella cerraba los ojos con furia
Harry cerró los ojos con dolor, apretó los puños, Arí lloraba ya no de dolor, ahora era rabia, no sabía de donde había sacado tanto coraje pero sentía odiar a ese chico frente a ella
--Te equivocas y ¿sabes por qué? --Arí abrió los ojos y lo miró --porque yo ya perdí una familia y no quiero perder a otra --Harry dio media vuelta --quizá sea verdad eso Arí, no debiste haber aceptado ser mi novia --se detuvo a un par de pasos --si te sientes más cómoda, puedes buscar a alguien que tenga hermanos de verdad, no postizos como yo, y que él te pueda decir lo que se siente saber que puedes perder a alguien de tu propia sangre --Arí se quedó ahí sólo mirándolo alejarse, esa palabras de Harry la congelaron, en su arrebato no había controlado todo lo que había salido de su boca y había herido al chico especial para ella, lo quería mucho, podría decir que… que lo amaba… se maldijo mil veces, no podía dejar que se alejara de ella, él intentaba ayudarla, sacarla adelante y ella ¿Qué había hecho?, lo había insultado, ofendido…
-- ¡Eres una tonta, tonta, tonta! --murmuró corriendo hacia el castillo, tenía que alcanzar a Harry y disculparse
En la torre de grifindor, nadie comprendía lo que acababan de ver en el mapa, primero Harry se alejaba, Arí se quedaba de pie y después corría tras Harry. Cuando Padfoot estaba por dar una hipótesis, el retrato de la entrada se abrió y Harry entraba, rápidamente fueron hasta él, el chico se miraba extraño, no podían definir bien lo que le pasaba, lo que sí sabían era que había llorado, poco después el retrato volvía a abrirse y Arí agitada por la carrera se acercaba a Harry
--Harry yo…
--No tienes nada que decir Arí --Harry se giró hacia la chica, los demás poco a poco se apartaron dejando a la pareja en el centro
--Es que… Harry, no supe lo que dije hace un momento, yo no…
--Sé que lo pensabas Arí --la chica bajó la mirada, la voz de Harry era fría --y no lo malinterpreté, muchas veces pensé lo mismo… que no era más que un arrimado en tu familia
--Harry eso no fue lo que yo…
--...admítelo Izarí, tú y tus hermanas lo hicieron, en especial la primera vez que aparecí en su casa
--No sé de lo que trate esta discusión pero lo que estás diciendo es mentira Harry, siempre te quisimos como a un hermano, bueno, excepto Arí que se enamoró de ti desde la primera vez que te vio --aclaró Iona alzándose de hombros, Arí se sonrojó completamente, Harry seguía mirando a Arí
--Bu…bueno, Iona ti… tiene razón
-- ¡Pues yo no lo creo!
-- ¡Pues te equivocas, lo único que pensé desde la primera vez que te vi fue que eras un cabeza dura! --gritó Arí molesta
--Y que era lindo --acotó Iona interesada, sonrió en forma de disculpa cuando Harry y Arí la miraban listos para matarla
-- ¡Pues no más que tú!
-- ¡Oh claro que sí eres un…!
--Esto me trae recuerdos de los buenos viejos tiempos --murmuró padfoot nostálgico señalando a Lily y James, Moony sonrió asintiendo
-- ¡Pues eso lo serás tú Izarí, tan terca como solo un Black puede serlo! --gritó Harry parado en la punta de los dedos
-- ¡Oye! --reclamó Padfoot mirándolo con ojos entrecerrados
-- ¡Cómo si un Potter no fuera más terco que un Black! --regresó Arí respirando agitadamente, James arrugó el entrecejo -- ¡pero sí usted señor Potter tiene un punto más, no es que Evans sea muy tranquila! --James asintió fervorosamente ganándose el asentimiento de sus amigos y un golpe en la cabeza cortesía de Lily
-- ¡Pero sí Issa es más terca que mis padres y yo juntos! --gritó Harry haciendo movimientos exasperados con los brazos -- ¡eso tú lo heredaste!
-- ¡NO!
-- ¡SÍ!
-- ¡NO!
-- ¡SÍ!
-- ¡NO!
-- ¡SÍ!
-- ¡NO!
-- ¡SÍ!
-- ¡NO!
-- ¡SÍ!
-- ¡NO!
-- ¡SÍ!
-- ¡NO!
-- ¡Pues pruébalo!
--Tira la flecha Potter
-- ¡Continua en el concurso, gánalo, hazle la peor broma a Snape y vuelve conmigo!
-- ¡Reto aceptado, además nunca terminé contigo! --gritó Arí e intentando respirar normalmente se acercó a Harry y lo besó
Iona, Ron y Hermione rodaron los ojos al mismo tiempo
--Eso fue estúpido --murmuró Iona
-- ¿Podrían explicar lo que pasó? --pidió Padfoot mirando con el entrecejo fruncido que Harry y Arí no se separaban -- ¿Acaso no necesitan respirar?, ya, ya… quita esas manos, quita, quita, esa lengua en tu boca Potter¡separados! --a como pudo se metió entre los dos chicos y alejó a Harry todo lo que su brazo le permitió
-- ¿Siempre eres así? --preguntó Arí seria
--Con quien me importa sí, además me prometiste llegar virgen al matrimonio --repuso Padfoot
-- ¡Si no estábamos haciendo…! --gritó Harry sonrojado
-- ¿…y yo cuándo te prometí semejante bobada? --preguntó Arí interesada, sonrió al ver la mirada de padfoot, Harry la miró con mejor cara que la que ponía padfoot en ese momento
--Ya, ya… no queremos asesinatos aquí --salvó James poniéndose frente a Harry cuando padfoot lo volteaba a ver --quisiéramos saber por qué empezó esa pelea, no es común que ustedes dos se peleen y menos en esa forma
--Solo era algo para intentar que Arí saliera de la depre… --Harry guardó silencio y se cubrió la boca con ambas manos, miró aterrado a Arí, pudo asegurar que un aura peligrosa la rodeaba, hasta podía sentirlo… retrocedió titubeante cuando la chica se le acercaba, intentó decir algo, una desesperada excusa, pero la mano de Arí en su mejilla derecha lo calló, volvió a abrir la boca pero ahora la mano en su mejilla izquierda lo hacía guardar silencio
--No… escúchame bien Potter… no vuelvas… a usar… esas técnicas… conmigo --siseó Arí furiosa, dio media vuelta y bufando subió hasta su habitación, Harry sobándose la cara la miró alejarse
--Yo que la quería ayudar y me agradece así --masculló adolorido, los merodeadores y Ron lo miraban compadeciéndolo, Iona sonreía al igual que Hermione y Lily --eres mi madre y te burlas de mí
--No me burlo cariño --Lily se acercó a Harry y le acarició la mejilla derecha que empezaba a inflamarse --pero hay formas más… seguras --le dio una palmadita con cariño, palmadita que lo hizo quejarse
--Supongo, pero por lo menos funcionó, Arí ya no está deprimida --comentó sonriente, los demás al escucharlo comenzaron a reír, Iona lo abrazó y le agradeció, antes de subir con su hermana para asegurarse de que escribiera la canción, Hermione, Helen y Lily la siguieron poco después
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Caminaba por una extraña calle, era oscura y muy rara, miraba hacia todas partes en busca de algo que conociera, un poco más adelante se miraba una luz, corrió hacia ella, quería saber donde estaba, frenó cuando llegaba al inicio de esa luz, era un parque muy hermoso, las aves volaban y cantaban felices, un arroyuelo corría cerca, los niños reían y jugaban, algunos padres se enfrentaban en reñidos juegos de ajedrez, unas niñeras acunaban bebés, las madres platicaban reunidas bajo la sombra de un enorme árbol, se giró mirando a su alrededor, parecía una escena de una película color de rosa, incluso empezaba a empalagarse, avanzó por el camino de piedra, no sabía con exactitud a donde lo llevaba pero algo le decía que siguiera caminando, y así lo hizo, por lo menos hasta llegar a una caja de arena donde niños de no más de seis años levantaban poderosos fuertes o imponentes castillos bajo la atenta mirada de una señora muy gorda que sonriente tejía algunas chambritas color azul, la miró mejor, la mujer estaba embarazada.
Se rascó la cabeza intentando comprender, el señor que vendía helados pasó frente a él, ese ruido de las campanillas le hizo dar un vuelco el corazón, se le hizo un nudo en la garganta y la imagen de un pequeño castaño corriendo emocionado blandiendo un billete le inundó la cabeza, cerró los ojos, algunas lágrimas salieron mientras miraba correr tras el niño a un hermosa y joven mujer de largo cabello negro, sintió que le daban un golpe en el estomago y le sacaban todo el aire al ver ese brillo azul en sus ojos, apretó los puños, ya no quería seguir mirando eso.
El molesto ruido de las campanillas se alejó, abrió los ojos después de limpiarse las lágrimas con el brazo, cuando lo bajó, abrió mucho los ojos sorprendido, unos ojos azules lo estaban mirando, unos ojos muy parecidos a los suyos, retrocedió abriendo y cerrando la boca varias veces, negó con una sonrisa irónica al ver a la mujer frente a él, tenía el cabello negro, largo… ojos azules… esa mirada que lo hacía sentirse ante un peligroso regaño, una imagen cruzó su mente, un niño de siete años, de pie con la vista clavada en el piso, unos pies se paseaban frente a él, levantó la mirada tan solo un poco, lo suficiente para mirar el jardín de su casa, una mirada molesta lo hizo volver a ver sus pies, miró a su izquierda cuando se lo exigían, mucho cristal roto en el césped, una ventana sin el cristal, un niño sentado llorando sujetándose la cabeza mientras su padre lo curaba, sonreía sin poder evitarlo, después daba un brinquito y dejaba de sonreír ante el regaño que empezaba… agitó la cabeza para apartar eso y miró a la mujer frente a él… era la misma mirada, tragó saliva al verla dispuesta a hablar.
--No, no es imposible Remmy --dijo la mujer con voz seria --tantos años y sigues culpándote de todo --abrió la boca para responder, pero ella volvía a hablar --y mira que te has portado muy mal --no pudo evitarlo, se sentía extraño, pero bajó la mirada -- ¡mírame cuando te regaño Rem! --el chico levantó la vista --esa mujer sería una excelente madre…
-- ¡NO!
-- ¡No me interrumpas y menos con ese tono jovencito! --le regañó con un dedo en alto, Remmy guardó silencio --cuando digo que sería una excelente madre hablo muy en serio y lo peor de todo, es que tú lo sabes --el chico cerró los ojos y giró la cabeza hacia la derecha, la mujer ser acercó lentamente, le giró de nuevo la cabeza con cariño y le acarició el rostro, Remmy abrió los ojos, algunas lágrimas más salieron, ella le sonrió y lo abrazó
--Te… te… extraño mamá --balbuceó abrazándola él también
--Lo sé mi amor, pero era mi destino, era tu destino vivir y lograr que tu padre siguiera adelante y encontrara un nuevo amor
--Él no…
--Él la ama Remmy y tu padre se lo merece, merece ser feliz
--Contigo lo era
--Sí cariño, pero lo has dicho, era… yo morí
-- ¿Pero como es que…?
-- ¿Qué estoy aquí? --le sonrió maternalmente sin dejar de mirarlo y pasar el dorso de su mano por el rostro del chico --ya lo sabrás… Remmy, Tonks es una buena mujer, siempre quisiste un hermano
--Ya no
--No seas testarudo Rem
El chico miró a su madre, de nuevo le hablaba severamente
--Yo no te enseñé a ocultar tus emociones --el chico desvió la mirada molesto --sabes por que te lo digo, solo logras que tu padre sufra… sé que no es tu intención, pero lo haces… Remmy, Tonks te quiere mucho y está muy preocupada por ti…anda pequeño, date una oportunidad --le sonrió cálidamente mientras le daba un beso en la mejilla --quiero que seas feliz mi lobito…
Intentó contestar, pero no salía nada de su boca, algo empezaba a deslumbrarlo, la luz se hacía cada vez más intensa y le molestaba, abrió la boca, había algo ahí y también dentro de su nariz, sentía que algo tiraba de su boca y su piel, los parpados le pesaban demasiado…
-- ¿Qué haces tú aquí?, me mides para encargar el ataúd
Tonks dio un brinco y miró hacia la cama, lloró de alegría, la sonrisa casi se le escapaba del rostro, no pensó en ir y avisarle a Remus o a algún médico, solo corrió hacia Remmy y lo abrazó
--Ya, como el asma no me mató, quieres hacerlo tú ¿no? --ironizó el chico serio
Tonks se separó de él mientras su sonrisa se ensanchaba aún más
--No tienes idea de lo que extrañaba esos comentarios --Remmy enarcó una ceja --iré por tu padre, seguro todos se alegran al saber que despertaste --le dio un beso en la frente con demasiado cariño para gusto del chico y salió casi corriendo de la habitación, Remmy rodó los ojos al ver que casi se mata al intentar salir y tropezar con un cesto para basura, una silla y el sillón donde había estado sentada.
Remmy se sentó en la cama con algo de dificultad, tiró de una manguera que tenía dentro de la nariz y despegó una manguera algo más gruesa de su boca, después tiró de ella, sintió ganas de vomitar y le ardió un poco pero la sacó.
Casi al instante sintió el cálido beso en su mejilla, se llevó una mano comprobando que no había nada, pero esa calidez le decía otra cosa, esa calidez le aseguraba que no había sido un sueño, no uno común y corriente por lo menos.
Miró por la ventana, algunas palabras resonaron en su cabeza…
"Cuando digo que sería una excelente madre hablo muy en serio y lo peor de todo, es que tú lo sabes… date una oportunidad, quiero que seas feliz"
SION
P.D.Espero señales de vida...
