Nuestra primera cita parte II
—Shaka…— el rubio, se encontraba parado frente a el. ¿Cómo había olvidado avisarle? ¿Y ahora qué haría con él?
— ¿Iras así?— Shaka lo miró de pies a cabeza, no pudo evitar levantar una ceja y sonreír, haciendo que el peli lila se sonrojara.
—Este… yo... —Mu, recién caía en cuenta que aun andaba en pijama. ¿Quién a esas altas horas del día, aún permanecería en pijama? — Shaka... —No sabía muy bien que decir y la mirada del rubio no le ayudaba a concentrarse.
—Sí, así me llamo —Mu le miro un tanto extrañado al escuchar las palabras del indio— ¿Qué pasa? ¿Es que acaso te has arrepentido de salir conmigo? — Interrogó ya más serio
Pues no, pero...Shaka - el peli lila decidio hacer pasar a su rubio jefe a su departamento. Era mejor asi, despues de todo tenia mucho que explicar -
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Odiaba a Sorrento, sus malditos gustos por las peliculas de acción y odiaba más aun esa maldita programacion de ese dichoso canal.
—Pero ya verá —refunfuñó molesto por verse así mismo caminar por las calles transitadas de aquella ciudad, solo y tratando de encontrar un buen restaurant donde poder comer comida decente. Desde que llegaron solo había comido comida hecha por Sorrento lo cual consistía en galletas, cereales, yogurt, etc. y la verdad es que ya estaba hastiado — ¿y si mejor voy por Mu? Tal vez el se anime a acompanarme — Pensó antes de sacar su celular y llamar a su amigo.
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¿Cómo habían llegado a esa situación? Era cierto que hacía mucho que tenía ciertos sentimientos por su jefe y ni qué decir de los deseos que también poseía por este, pero de allí a estar en esa situación, eso sí que no se lo había planteado.
Después de haberle hecho entrar a su depa y explicarle que se le había pasado el tiempo en estar analizando un asunto, y que por eso no se fijó en que ya era la hora para salir, Shaka le había sonreido en una mescla de ternura y deseo.
—Shaka, yo... — se disponía disculparse, cuando sintió los labios de su amado jefe sobre los suyos y sus brazos rodear su cintura, atrayéndolo más - mmm...Sha...ka - jadeó después de que el rubio por fin lo dejara respirar.
—Mu — lo llamó para luego regresar a atacar sus labios. ¿Cómo le encantaban su sabor y más aún se le antojaba el besarlo y acariciarlo! Se veía tan deseable así con su pijama — Hace tiempo que quiero hacer esto. — Las mejillas de Mu se tiñeron aún más de carmín al escuchar a su rubio amor decirle aquello. — Te amo. —le susurró antes de besar su cuello.
—Mmm...¡Ah! – gimió suave al sentir las manos de Shaka tocar su cuerpo— Mmmmm…— Trataba de decir o hacer algo que no fuera gemir o jadear, pero era imposible con Shaka sobre él acariciándolo.
Las manos del rubio comenzaron a devestir al peli lila, caundo un sonido los interrumpió
—Mi cel... — Mu empujó un poco al rubio, para poder moverse e ir por el objeto que sonaba.
—... —Shaka, no vio con buenos ojos aquello, pues él quería algo serio con su borreguito y más ese día. Ningún ser tras esa llamada lo evitaría — Mu...— Shaka abrazo la cintura del peli lila que buscaba dicho objeto en el desordenado sofa, donde anteriormente estaban recostados — Mu — volvió a llamar antes de pegar mas su cuerpo al de ojos verdes, que jadeó al sentir la hombría del rubio frotarse en su traserito.
—Sha...mmm...ka — trato de contralar su voz y concentrarse en su búsqueda, pero sentir a Shaka y sentir mas aquello que se frontaba contra sus nalgas le estaban poniendo las cosas difíciles - mmm... Es Cammmmus - el nombre de su amigo salió en un fuerte gemido.
— ¡¿Quien?! — Uno de los brazos del rubio dejaron de aprisionar la cintura del tibetano para ponerse a recorrer su cuerpo. Sin tratar de darle importancia al nombre que Mu había mencionado, siguió en lo que hacía
—Debo contestar... — tenía dos opciones: conestarle a Camus y terminar con lo que pasaba entre Shaka y él, o mandar a freír espárragos al francés y seguir con lo que estaba haciendo —Sólo serán unos segundos…—No podía hacerle eso al francés. Camus, era su gran amigo.
—Bien — Aceptó de mala gana el rubio al saber que su lindo borreguito hablaría con aquel ser que empezaba a odiar.
—Halo Cam — Shaka no reprimió una mueca de molestia al escuchar a su hermoso asistente hablar. — ¿Ahora? —El rubio paró la oreja. —No. Es que no puedo...— La mirada verde se cruzo con la azul — pero te puedo enviar la direccion de un buen restaurant. —Ofreció en forma de disculpa. —Sí, y disculpa—Cortó la llamada antes de escribir un mensaje y enviarlo.
—Era tu amigo, el peli agumarina ¿no? — Mu, abrió un poco sus bellos ojos al notar en el tono de voz de Shaka molestia. ¿Estaba celoso acaso? Sonrió ante ese pensamiento.
—Sí, era él. — Mu, se acercó a un enfadado rubio que permanecía sentado en el sillón. — ¿Porque? — Preguntó con curiosidad mientras se sentaba a horcajadas en las piernas del rubio, para luego comenzar a frotarse contra la muy notable entre pierna de su amor. Sería mentira si dijera que quería que lo de hace un rato se acabara.
—Por nada —Shaka colocó sus manos en la cadera del peli lila y aceleró más el movimiento. Un beso apasionado y demandante, fue su siguente accion — Te amo, borreguito lindo. — Los ojos verdes se cerraron y una sonrisa hermosa se formó en su rostro al escuchar las palabras del de ojos azules.
— ¡Milo!—La mención de nombre de su amigo no le había caído en gracia y más si era su novio era el que lo había gritado después de que lo besara.
— Si le digo, él podrá ir y Camus no estará solo — Shaka lo miró entre molesto y confundido.
— ¿Qué tiene que ver ese bicho ahora?
—Nada. — Mu abandonó su cómodo lugar para ir por su móvil y escribir un rapido SMS.
— ¿Qué haces?— Se acercó a observar lo que estaba haciendo su novio. El rubio abrió sus ojos un tanto impactado al leer el SMS. "Milo, Camus irá a Amaltea a cenar y estará solo, ésta será tu oportunidad. Suerte!". Ahora ya entendía el proceder de su Mu.
— ¿Ayudas al bicho?
—Algo así — Le sonrió
— ¿Seguimos en lo nuestro? — le habló pícaro y de manera insinuante antes de apoderarse de los labios del menor.
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Sí que tenía suerte. Ese día justo en ese día, había decidido hacerle una visita a su amigo Kanon pero al recibir un SMS de Mu había desviado su camino al restaurant Amaltea, el cual quedaba a unos pasos de su destino original. Si todo salía bien, tal vez podría llegar a conocer a ese francés que le había alborotado las hormonas con sólo verlo.
Caminó por unos minutos antes de divisar el restaurant. ¿Era destino, coincidencia o suerte? Sea lo que fuera se había apiadado de él, pues justo cuando iba a ingresar se topó con el peli agumarina, Camus.
— ¿Mesa para dos? — La voz del hombre que hacia las separaciones, los sacó de su contemplación mutua.
—Este… No… yo... — Hablaron al mismo tiempo
— ¿Vienes solo?— Se atrevió a preguntar Milo.
—Sí—Contestó sin ánimos de profundizar en ello.
—Podemos compartir mesa. Claro, si quieres. Sería un desperdicio ir en dos mesas estando solos —Explicó al francés, que negándose a aceptar que le había gustado la idea, aceptó con un suspiro de resignación.
— ¿Qué más da? Mesa para dos — Dijo al hombre que asintió antes de llamar a un mozo para que los atendiera.
¡Sin duda la suerte estaba de su lado! Milo no podía ocultar su sonrisa y Camus no podía evitar cuestionarse por qué había aceptado la compañía de Milo, una persona prácticamente desconocida para él.
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Un especial agradecimiento a la linda y hermosa YUM – CHEN – MO, quien se toma la molestia de ayudarme para que este fanfic se vea mejor.
Gracias!
Jabed, danabel94, Cassiopeia Solo-Weasley, zukilove, TsukihimePrincess, Natalia UvUr;
les agradezco la espera y espero este capitulo les guste!
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Hola!
Hace mucho, no…Jajaja…
Ikki: y tienes el cinismo de reconocerlo — ¬.¬*
PV: podemos algún día estar sin pelear o darnos la contra?! —
Ikki: no, eso sería aburrido —
PV: bueno, tienes razón… — u.u — sabes me gusta lo que tenemos…-
Ikki: a mí también… — la abraza —
PV: y ahora?! — ¿*.*?—
