I'm all alone and it's you that i want.
Chapter 11
Edward POV
Nunca, jamás en mi vida me habían besado de esa manera. Nunca había sentido esa descarga eléctrica que me recorría la columna, nunca. Sabía que no había jugado limpio y a decir verdad, hubiera preferido que me besase estando consciente de lo que hace, pero no me arrepentía de estar aquí. Recordaba la conversación a la perfección:
Flashback
-Deberías saber una cosa, Cullen, no todo se consigue con una cara bonita.
-¿O sea que tengo una cara bonita?
-¿Me tomas el pelo?
-Sabes que caerías rendida a mis pies a la primera, Bella – o eso deseaba yo.
-No me iría contigo ni estando hasta arriba de Whisky.
-Eso ya lo veremos.
Fin del flashback
Y mi plan de emborracharla cobró vida en ese momento. Tengo que emborracharla, y que estemos los dos solos… ¿pero cómo? Sin embargo, esa misma noche cambió todo. Alice se empeñó en que nos reuniéramos todos a la noche, puesto que debíamos aprovechar las vacaciones y nada, había que hacerle caso. Una vez que estuvimos sentados en círculo y con una cerveza en la mano estuvimos hablando. Me di cuenta de que Bella no me despreciaba, pero tampoco me hacía demasiado caso, y sí, para qué mentir; me molestó. Quería que me mirara, quería que me desafiara, no sabía lo que quería. Fui con Bella a su habitación, y no pasó absolutamente nada, vimos Romeo y Julieta y poco más. Pero dentro de mi estómago comenzaron a formarse luces brillantes de colores que no supe identificar. Me dormí pensando en ella y, puede que no lo admitiese nunca, pero esa fue la primera noche que soñé con Bella Swan.
Cuando me desperté volví a sentir esos colores, esas luces chispeantes en mi estómago y me sentí fatal. Lo primero que quise hacer fue ir a ver a Bella, pero al pensar en ello me sentí aún peor. Y entonces me enfurecí. Nadie, absolutamente nadie, había conseguido hacerme sentir de esa manera, y no iba a permitir que una niñata como Bella Swan me arruinase ahora. Sabía que el Destino, o Dios o como quieras llamarlo había querido que mi peor pesadilla se cruzase en mi camino y no quise dejar que me manejara a su antojo. Me rebelé, me enfadé y salí corriendo en busca de la única persona que no me haría ningún tipo de pregunta cuando me metiese en su cama: Tanya Denali.
Los siguientes días no me separé de Tanya en ningún momento, cuando lo pensaba me parecía más que ridículo pero ella me mantenía alejado de mis problemas, o mejor dicho de mi único problema: Bella.
Y entonces, cuando yo ya me había olvidado por completo de mi maravilloso plan, la oportunidad de tener a Bella a mi merced cayó como del cielo: mañana era su cumpleaños. Y eso sólo significaba una cosa: GFSOA.
-Edward, ¡Edward! Escúchame. – Emmett me sacó de mis ensoñaciones- Esta noche se celebra la Gran Fiesta Sorpresa Organizada por Alice (GFSOA) y debes estar allí a las siete en punto, ni un minuto más. Alice amenaza con dejarte estéril si arruinas su sorpresa, ¿entendido?
-Perfectamente entendido – sonreí yo.
Mi plan estaba a punto de comenzar.
Alice POV
Después del chupito de Tequila, no centré mi atención más que en Jasper. Me lancé a sus brazos y él me aceptó gustoso. Al rato de estar besándonos se separó y me miró dulcemente a los ojos, entonces me dijo:
-Esto… Alice. Ahora que el alcohol me permite hablar sin sentir vergüenza quería preguntarte algo que hace tiempo que debería haberte preguntado.
A pesar de que a mí el alcohol me había causado más desperfectos que al resto debido a mi altura, me puse sobria en ese mismo instante.
- ¿Sí? – le incité a que continuara.
- ¿Quieres… quieres salir conmigo?
Le besé como nunca lo había besado, me volví a separar y susurré:
-Sí… ¡Sí!
- Te quiero- dijo él simplemente.
Yo no contesté, cuando una persona dice te quiero no se le contesta, no puedes decir "y yo a ti.", no si le tú quieres a esa persona también. Arruina el momento. Le sonreí dulcemente y el me devolvió la sonrisa. Y entonces, cogió mi mano y me sacó de la habitación 333 sin que nadie se diera cuenta (de hecho, Rose y Emmett se habían perdido y Bella y Edward estaban a lo suyo… Debo hablar con Bella mañana.) y nos fuimos a su habitación, cerrando la puerta tras nosotros.
Edward POV
Durante toda la mañana de su cumpleaños no dejé de mirar a Bella, estaba muy hermosa; aunque seguramente ella no se diese cuenta. Pero ni siquiera la felicité, y lo más seguro es que ella ni siquiera esperase ese "Felicidades". Prácticamente el día entero lo dediqué a recibir órdenes de Alice o, en el caso de que no estuviese, Rosalie sobre cómo poner las guirnaldas, qué tipo de canapés debía preparar y ese tipo de cosas que los tíos no sabemos hacer por nuestra cuenta (jajajaja, ¿cierto o no?). Y cuando me dejaron un minuto libre, cuando apenas quedaba una hora y media para las siete, me aventuré a entrar en su habitación. Allí dentro todo olía ella, todo me recordaba a esos dulces ojos color chocolate. Me senté en su cama y aspiré con fuerza. Su olor se esparció por mi mente y comencé a tararear. De pronto me di cuenta de que no conocía esa canción, y no conocía esa canción porque no existía, hasta ahora. Salí corriendo a mi habitación y me lancé sobre mi hermoso piano. Comencé a jugar con los acordes que había tarareado y para cuando miré ya eran las 19:02. ¡Mierda! Voy a llegar tarde.
Corrí por los jardines y subí las escaleras de su edificio de tres en tres, justo en el momento en el que Bella abría la puerta yo aparecí en el pasillo. Vi la expresión de sorpresa de Bella cuando paraba detrás de ella.
-¡Feliz cumpleaños! – gritamos todos, yo incluido.
Ella se giró hacia mí y abrió mucho los ojos, yo le sonreí.
-¡Casi llegas tarde!
-Lo siento, me retrasé. – murmuré sin apartar los ojos de ella.
Alguien reclamó a Emmett, pero yo no me di cuenta. Seguía perdido en su mirada chocolate. Me acerqué a ella le sonreí y le di un beso en la mejilla.
-Felicidades, Bella.
Ella me sonrió de vuelta y yo ya olvidé por completo mi malévolo plan.
Comimos tarta, y le dimos los regalos. Después Rose empezó a sacar fotos para llenar el álbum que le habían regalado. Yo quise pertenecer a los recuerdos de Bella de este año. Agarré a Bella por detrás y le dije que nos sacara una foto. Sentí a Bella temblar bajo mi tacto.
Rose, que se enteraba de todo miró el piano y luego me miró a mí.
-Ey, Edward, tócale algo anda.
Yo me acerqué al piano y lo miré detenidamente. Me senté en banco y comencé a deslizar los dedos por las teclas, perdiéndome en las notas. Y toqué la canción de esta misma tarde, la que Bella inspiró, su canción. Cuando terminé me giré y vi a Bella mirándome fijamente. Mi estómago se encogió y miles de luces de colores se dispararon cuando Bella me dedicó aquella mirada. Otra vez ese sentimiento.
Y entonces Alice se acercó al frigorífico y puso tres botellas sobre la encimera, una de Absolut Vodka, una de Tequila… y un Cardhú 12 años
"No me iría contigo ni estando hasta arriba de Whisky."
Bella POV
Puede que en el fondo quisiera separarme de él, es probable que no. Pero desde luego mi fuerza de voluntad en ese momento no me daba para más. Mis brazos estaban alrededor de su cuello, acariciando su nuca, su pelo, su espalda, esa espalda que tan loca me volvía. Él me acariciaba por todas partes, el rostro, el cuello, la cintura… Su tacto me quemaba, me hacía suspirar, me hacía arrepentirme de todo esto. Me habían besado otras veces, pero nunca así. Edward Cullen hacía que cada roce de sus labios me disparase los sentidos.
Edward y yo separamos nuestros labios durante un segundo pero nos quedamos a pocos milímetros de distancia, mirándonos. Entonces él fijó la mirada en algún punto detrás de mí y me giré. En la habitación no había nadie. No oí como se fueron Jasper y Alice, tampoco como desaparecieron Rose y Emmett.
-¿Dónde están? – susurró Edward.
-No tengo ni idea…
Él me miró y le devolví la mirada, me sonrió dulcemente y se acercó más a mí.
-Da igual...-susurró. Su aliento golpeó mis labios y entreabrí la boca. Él sonrió de nuevo y me mordió el labio, hasta hacerme daño. Empezó a deslizar su nariz por mi mandíbula hasta llegar a mi oreja, desde donde comenzó a besar mi cuello, enloquecedoramente lento. Sentí que me mareaba. Él comenzó a bajar por mi pecho hasta llegar al borde de mi escotada blusa. Me cogió por las piernas y me levantó sin esfuerzo para dejarme sobre la encimera de la cocina. Aún estando yo sentada y el de pie entre mis piernas seguía sacándome unos centímetros. Le miré de arriba abajo admirando su cuerpo. ¿Seguro que este pedazo de hombre me corresponde a mí? Lo agarré por el cuello de la camisa y tiré pegándolo por completo a mi cuerpo. Sentí su respiración, tan irregular como la mía y me lancé sobre sus labios. Tuve la sensación de que mañana no me acordaría de esto.
Esta vez los besos no eran como antes, eran más ardientes, desesperados. Noté como la temperatura de la habitación subía notoriamente, o tal vez era mi propia temperatura la que subía. Enlacé las piernas alrededor de su cadera, pegándolo más aún a mí, apreté con mis manos su espalda y él deslizó su mano desde mi mejilla hasta mi pecho, acariciándolo mientras la otra subía por mi muslo. En ese momento perdí el control. Comencé a desabrochar su camisa impacientemente. Él me agarró por el trasero y me depositó de nuevo en el suelo, aún sin separar sus labios de los míos. Se quitó la camisa que yo ya había desabrochado y me empujó suavemente hasta chocar contra la puerta que estaba al otro lado de la habitación, era la puerta de mi habitación. Yo en ese momento no era ni dueña de mis actos. Me separé de él y le sonreí tentadoramente. Abrí la puerta de mi habitación y tiré de él hacia dentro.
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Me gustaría conocer las opiniones de este capítulo... :)
Muchas, muchísimas gracias por los reviews, que hasta ahora no los había agradecido. Me alegra saber que hay gente a la que le gusta lo que escribo! GRACIAS!
NOTA: Me he dado cuenta de que he estado escribiendo mal la palabra whisky, y es que la pusiese como la pusiese me sonaba mal. Lo siento --"
Beeesos!
