Habían pasado minutos para que Miku se calmase del todo y estuviese más o menos presentable.

Las dos caminaban por el mismo corredor acercándose al despacho donde Miku recibía las clases.
Luka sostenía con cuidado la mano de ella, ofreciéndole confort. La otra mano estaba en el rapier que había ido a buscar a su habitación unos instantes antes.

Cuando estaban tan solo a unos pasos, Miku se detuvo causando que Luka hiciese lo mismo.

–"¿Crees poder hacerlo?" – Preguntó Luka buscando los ojos aguamarina con los suyos.

–"Debo hacerlo. Mi padre seguramente me creerá si tú estás de mi lado." – Se las arregló para sonreír débilmente hacia ella.

–"Entonces ve dentro, me quedaré aquí sólo para que él no me vea, una vez dentro me acercaré mucho más." – Una horrible sonrisa se dibujó en el rostro de Luka, Miku se sentía atraída incluso con esa intimidante aura alrededor. – "Y luego rebanaré su pobre cabeza."

Un último gesto y la menor se dirigió dentro de la habitación, dejando fuera a una impaciente Luka.

No pasaron segundos que la Comandante oyó pasos a lo largo del corredor, eran dos guardias
'¿Y estos imbéciles nunca oyeron nada aquí dentro?'

Como acto del destino los dos guardias saludaron entusiastas a Luka, quien los mandó a callar inmediatamente, tomó el riesgo de caminar hasta ellos al alejarse de la puerta.

–"¿Siempre pasan por aquí a esta hora?"

–"Así es, generalmente la Princesa pide que nos quedemos en la habitación con ella desde hace un mes. Hoy vinimos temprano."

'Temprano… maldito desgraciado'

–"Hagan silencio y síganme." – Ordenó con una voz enardecida en poder.

Los soldados obedecieron inmediatamente.

Dentro de la habitación Miku se había posicionado en el pupitre. El miedo se aferraba a su piel y le acariciaba suavemente la espina; intentaba convencerse de que todo estaría bien… Luka estaba del otro lado.

–"Señorita Hatsune." – Miku se estremeció, al tipo le gustaba usar el apellido materno de ella por alguna razón. – "¿Me imagino que no ha dicho nada?" – Él se encontraba a centímetros de su rostro, sus respiraciones entremezclándose – "Imagino que no ha llamado a esos molestos perros del Rey para que arruinen mi diversión…" – Continuó, corriendo la pequeña mesa y posando su mano en la cintura de ella – "Eso me molestaría mucho…" – Finalizó en una voz ronca, posando su otra mano en el muslo.

'¿Por qué no has entrado Luka?' Miku cerró con fuerza los ojos esperando con fe a que ella entrase.


Cuando Luka se detuvo detrás de la puerta donde se encontraba Miku, se puso a escuchar atentamente…

–"Imagino que no ha llamado a esos molestos perros del Rey para que arruinen mi diversión…" – Pudo oír como arrastraba algo en el suelo, probablemente la mesa – "Eso me molestaría mucho…"– Eso había sido suficiente, lo que desató su ira fue el quejido de la voz de Miku.

–"¡Hijo de—!" – Luka abrió la puerta con fuerza y corrió hasta el hombre, lo empujó de una patada contra la pared y se ubicó delante de Miku inmediatamente, protegiéndola de la visión del hombre.

–"¡Maldita mocosa! ¡Llamaste a la perra de tu hermano!"

Luka no se sentía molesta por el insulto, lo que la había sacado era el hecho de haber visto a Miku con su vestido levantado, y el pervertido con sus manos en lugares que nadie absolutamente nadie debía jamás tocar sin el permiso de ella.

Miku se había puesto de pie y detrás de la mayor, los soldados que venían siempre habían entrado también y estaban a ambos lados de Luka, formando una gran barrera por si el profesor intentase escapar.

–"Mi señora Luka, esperamos sus órdenes." – Comentó uno de ellos, odio tangible en sus palabras.

–"Denle una espada." – Fue lo único que dijo ella.

Y como si fuese rutina, uno de ellos arrojó la espada cerca del hombre que miraba frenéticamente a todos, aún acorralado contra la pared. Sonrió en cuanto le arrojaron la espada.

–"¿Tan estúpida eres como para entablar una pelea?"

–"No. No me gustaría matarte si estás desarmado. Porque no tendrás tiempo para siquiera blandirla." – Respondió Luka presionando con su cuerpo a que Miku retrocediera, los soldados aparecieron al lado de la nombrada y posaron una mano en cada uno de sus hombros, ambos sonriéndole, hicieron un gesto para que se dirigieran a la entrada.

Una vez su protegida estaba lejos, Luka retrocedió para darse espacio, el hombre se había levantado y sostenía con firmeza el arma.

–"Te haré pagar por habernos interrumpido, maldita." – Fue lo último que dijo él antes de lanzarse con ciega ira a Luka.

Las espadas colisionaron con un gran sonido, rebotando por él mal movimiento de él, Luka blandió su espada una vez más, dando descuidadamente en la muñeca de éste y logrando que él suelte el filo y cayera en el suelo.

–"¿Tienes una idea de todo lo que deberías sufrir?" – Comentó con ímpetu saliendo de sus palabras.

–"¡Cierra la boca, hija de perra!" – El hombre lanzó un golpe a la quijada de Luka pero erró violentamente pasando de largo hasta la pared; del dolor causado él se arrodilló al suelo, su cerebro haciéndolo olvidar que estaba en una letal pelea contra la mejor guerrera del Reino. Aprovechando el tiempo ganado ella se acercó al suelo y posó el filo en la frente del hombre, provocando que él se sentara con la espalda contra la pared.

Con gran frialdad repitió –"¿Tienes una idea, de todo lo que deberías sufrir?"

El silencio se apoderó de la habitación, Miku estaba satisfecha por el resultado de las cosas, Luka había demostrado su poder con gran facilidad al inepto hombre que se encontraba ahora mirando con miedo y odio a los ojos de su contrincante.
Luka presionó más el rapier en su piel, logrando que sangre se deslizara por la hoja metálica y el rostro del hombre.

–"Supongo que no lo sabes." – Sentenció la Comandante antes de atravesar con un ligero movimiento de su muñeca el hombro derecho del ex profesor. Un grito llenó los pasillos, y el eco seguramente se hizo oír en todo el palacio. Luka sonrió con satisfacción. – "Te pudrirás en la prisión por haber faltado el respeto a mi Princesa."


–"¡Dije que me tenía amenazada, padre!" – Exclamó Miku mientras lloraba y sus hombros se sacudían violentamente. El rey que estaba furioso contra el hombre que se había atrevido a denigrar a su hija, no podía controlar sus emociones decidiendo descargarse justo contra ella.

–"¿Quieres decir que si Luka no hubiese estado allí hubieses dejado que todo esto siguiese? ¡Podrías haber dicho algo! ¡NO ERES LA PRINCESA NI YO EL REY POR NADA!"

–"¡Tenía miedo!" – Refutó ella inútilmente con firmeza.

–"Padre, no lograrás nada enojándote, la culpable no es de ella." – Kaito se posicionó defensivamente frente a su hermana y mirándola de reojo le ofreció una sonrisa –"Ve con Luka, está esperándote en el pasillo." – Miku asintió con su cabeza y comenzó a caminar lentamente, pero la voz del rey la detuvo en cuanto la llamó.

–"Hija mía." – Parecía que intentaba tranquilizarse ahora que Kaito se había enojado – "Espero hayas comprendido que si esto ocurriese en el futuro puede ser peor y necesito que confíes todo en tu familia." – El tono de su voz era bajo y calmado, su mirada se dirigió a los ojos de su hijo varón – "Vete con ella Kaito, y dile a Luka que entre."

En el pasillo, sentada en el piso a una distancia como para no oír lo que el rey discutía con sus hijos, se encontraba Luka. Las rodillas hacia su pecho y los brazos abrazándola, se veía pensativa con su mirada postrada en la puerta del despacho.

La mirada se le iluminó cuando la puerta se abrió, pero se transformó en una de preocupación cuando vio que las lágrimas no paraban de salir de los ojos de Miku. Levantándose en un abrir y cerrar de ojos corrió hasta ella y la abrazó con fuerza, detrás de ella salía Kaito con estoica expresión. Los ojos del hombre encontraron los de Luka.

–"Nuestro padre ha pedido una charla contigo, Luka."

–"Iré enseguida."

Ninguna soltó el abrazo, la más joven incluso se aferró más a su guardián personal. Kaito seguía observándolas ajeno a la pequeña burbuja que las dos habían creado. Perdió el enojo al estar conmovido por la escena, eso le dio el coraje para sonreír débilmente.

–"¡Vaya, me siento celoso!" – Comentó en voz baja como para que solamente ellos tres lo oyeran.

–"Volveré con ustedes en cuanto termine"– Comentó siendo corta ella – "Miku me tengo que ir ¿De acuerdo?"

Ella la soltó asintiendo, le ofreció una sonrisa y continuó su camino por el corredor, Kaito la observó unos segundos y fue detrás de su hermana menor.

Luka entró en el despacho del Rey.

Al principio mientras caminaba hasta el asiento el silencio dominaba el lugar, ella pudo notar la respiración profunda del anciano como si intentase calmarse a sí mismo. El posó sus grises ojos en los azules de ella y comenzó a hablar con cautela.

–"Luka… desde que has llegado no has hecho más que proteger a mis hijos." – El viejo hombre volvió a respirar profundamente, dejando que ella analizara la situación. – "Me gustaría poder darte la felicidad y tranquilidad que tanto buscas y mereces."

Los ojos de la mujer se agrandaron considerablemente y en su cuerpo se notó un brusco cambio de emociones.

–"Fui yo quien fue salvada y es protegida durante todo este tiempo." – Frunció el ceño extrañamente, el hombre vestía una cálida sonrisa, pero sus ojos denotaban tristeza y melancolía.

–"Hace diez años hubiese perdido a mi hijo si no hubieses estado ahí. Creo fervientemente que tú llegaste a nuestras vidas porque tu destino está aquí."

–"Yo actúo en cuanto a mi moral. Pero si se trata de ustedes tres o cualquier otro caballero, es porque considero que merecen una vida mejor, después de todo… las desgracias sucedidas en este reino han sido por mi culpa."

El rey bufó con enojo, sus labios una fina línea mientras observaba molesto a Luka.

–"No ha sido jamás tu culpa sino te ruego me excuses, la de Vladimir. El hombre no acepta una derrota. Y quizás tú fuiste quien le dio la mayor de todas."

El ambiente se había tornado tenso. Obviamente el Rey realizó que había tocado un tema delicado.

–"…" – Luka separó levemente sus labios como para hablar, pero nada salía de ellos.

–"Tú eres mi hija, Luka. Y quiero que jamás olvides eso. Lucharemos y daremos todo para librarnos de tu pesada carga." – La mujer había dejado de mirar el escritorio y elevó su mirada con la del rey, reflejando en sus orbes una urgente búsqueda de contención, al menos por esta vez… – "Tú no estás sola desde que llegaste a este lugar, no te permitas cargar sola con tus pesares."

– "Lograremos…" – Murmuró ella, casi saliendo en forma de pregunta.

–"Venceremos a Vladimir y podrás estar tranquila, como todos en los demás Reinos."

El anciano se levantó y lentamente se dirigió a ella. Extendiendo sus brazos le dio un fraternal abrazo a Luka, dejando que esta posase su cabeza en su hombro y dejara caer un par de solitarias lágrimas de confianza... y esperanza.


Alkem: Es necesario que sepas que acá no se acaba el sufrimiento del profesor! ESTO. ES. LUK... Ok no XD jaja pero en serio que acá no se termina, O es que acaso no dije que Luka iba a hacer sufrir a ese loco? XD

Hikari3d : Jajaja! Honestamente me parece que he visto tu nombre ya! xD pero mi memoria también falla algunas veces :3 amo el gore, el gore recién empiezaaa 8D! Espero te sigas sintiendo a gusto! :D

Nekoloid-chan: Jaja graciaaas x3 yo pensaba que no iba a tener mucha aceptación, pero me hace tan feliz saber que estamos todos fanas por el gore como yo! 8D jaja

Avvi Vasquez: Y aquí lo tienes x3

Emi: Aquí ta tu nuevo caap! xD

Regiz: Aquí está el nuevo chapter! xD

Como le comentaba a mi amiga Alkem :P el sufrimiento del profe no fue nada todavía xD! Nos estaremos viendo tan pronto como ustedes crean que sea necesario. Gracias a todos, ES una alegría escribir para ustedes! Los amo! :D!