Disclaimer: Los personajes de Sherlock Holmes no me pertenecen, sino a su autor Sir Arthur Conan Doyle, la serie "Sherlock" pertenece a la BBC, la serie Grimm pertenece a Stephen Carpenter inspirada en los cuentos de los hermanos Grimm. Este fic lo hice sólo y únicamente como diversión.
Personajes: Sherlock, John Watson y otros.
Aclaraciones: Este fic es del fandom de Sherlock de la BBC, únicamente tomaré algunas características del universo de Grimm (y quizás menciones de los personajes), por lo que no es un crossover como tal.
Advertencia: Este fic contiene Slash, lemon, mpreg (algo de omegaverse), y lo que se me vaya ocurriendo, kesesesese.
Resumen:Sherlock, uno de los mejores Grimm del Clan Holmes, tuvo que dejar a su hijo al cuidado de su hermano Sherrinford, pues no se sentía apto de hacerlo después de la muerte de su pareja. Todo su mundo fue cuesta abajo desde que Víctor fue asesinado, pero un Wiender Blutbad llamado John Watson llega a la vida del detective.
¿Podrán ser felices a pesar de sus diferencias?
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Grimm
Capítulo 11.- Criminal consultor
El juego fue desde un supuesto asesinato, pasando por dos verdaderos, culminando en un fraude relacionado a una pintura y aún tuvo tiempo de recuperar el juguete de Mycroft. Había sido realmente entretenido para Sherlock, aunque hubo momentos en que se sintió derrotado —cosa que jamás admitiría—, pues uno de los rehenes había muerto por culpa de su error.
John había salido esa mañana, a causa de sus labores en la clínica y no iba a regresar hasta muy entrada la noche.
—Cuatro días —dijo William ingresando al piso de su padre sin tocar —. ¿Tienes una puta idea de lo difícil que es distraer al tío Sherrinford para que no viniera por ti, personalmente?
—Sí —respondió Sherlock mientras terminaba de enviar un mensaje desde su portátil y posteriormente guardarla. William suspiró dejándose caer en el sillón de John; de nada servía discutir con su padre, sería una gran pérdida de tiempo.
—Sherrinford se ha vuelto loco. Moriarty ha comenzado a dar señales de vida y en consecuencia, el tío ordenó a toda la familia, alejar a los wesen que trabajen para ellos, los que se nieguen, serán castigados con la eliminación de sus "mascotas" (palabras exactas). No molestarán a John por un tiempo, pero es necesario que te presentes en la casa principal.
Sherlock frunció el ceño. Sherrinford estaba cometiendo graves errores, seguramente cegado por orgullo.
—Sherrinford siempre ha sido una reina del drama, más grande que Mycroft, debo agregar—.William rodó los ojos; Sherlock era igual o más exagerado que sus hermanos. El joven Grimm agradecía no ser como esos tres, ¡gracias, genes de los Trevor!
—Moriarty va tras de mí, díselo a Sherrinford —el menor estuvo a punto de quejarse sobre que él no era el mensajero de nadie, pero tenía prisa, quería regresar lo antes posible a su laboratorio.
—Necesito la USB que recuperaste—.
—No la tengo, se la envié a Mycroft —dijo Sherlock mientras se preparaba para salir. William rodó los ojos, ¿por quién le tomaba?
—Te recuerdo, Sherlock, que soy tu hijo, a mí no puedes engañarme. Piensas entregarle la USB a Moriarty, no te lo voy a permitir —siseó Will interponiéndose entre la puerta y su padre.
Sherlock frunció el ceño; no tenía tiempo para las rabietas de su hijo, era su oportunidad de ver cara a cara al hombre responsable de la muerte de Víctor y de muchos otros miembros de su familia. Por fin, tenía la posibilidad de conocer a su rival y no iba a dejar que nadie, ni siquiera William, se lo impidiera.
—Hazte un lado. No me obligues a romperte las piernas —el joven Grimm entrecerró los ojos, reconociendo el peligro, pero él era orgulloso y no pensaba retroceder.
—No. Esa USB guarda secretos militares, no dejaré que pongas al país en peligro y mucho menos, que intentes arrebatarme a mi presa —espetó el menor con odio.
Era obvio que William no retrocedería, no por nada, Sherrinford lo había elegido como su sucesor. Sherlock dio un paso adelante, el menor tomó esto como una amenaza y atacó; una patada que el detective bloqueó con facilidad.
Padre e hijo comienzan su pelea. Patadas, puños, bloqueos; objetos siento usados como armas que en las manos de los dos Holmes, se convertían en potenciales armas; Sherlock a la defensiva, busca una manera de neutralizar a William sin causarle un grave daño.
William era bueno peleando, Sherrinford se había tomado muy en serio su entrenamiento, pero no importaba cuán habilidoso fuese, no podía contra la experiencia de alguien como Sherlock.
El hijo quedó inconsciente en los brazos de su padre; una mala deducción provocó su derrota. Sherlock lo llevó a su habitación y lo encadena a la cama para asegurarse que no le seguirá. El piso es un completo caos; muebles y vidrios rotos por la sala, la cocina (y seguramente alguna silla hecha pedazos en la calle); Sherlock no está en mejor estado, tiene un labio roto, el pelo desordenado. Se cambia de ropa, pues la que llevaba puesta, terminó hecha jirones y en detestable estado. Su pálida piel queda marcada con enormes hematomas morados; le dolía el costado, su hijo estuvo a nada de romperle las costillas.
Se acomodó el traje; reprimió un gesto de dolor. Sonrío al salir a la calle; en un futuro muy cercano, William sería un rival formidable.
…
Sherlock entró en las instalaciones de aquella complejo deportivo. El primer encuentro con su igual sería en la piscina donde se ahogó la persona con la que iniciaron el juego.
Sus ojos viajaron por cada centímetro de las edificaciones; el olor a cloro flotaba en el ambiente, el sonido del chapoteo del agua y la bomba de la piscina era los únicos sonidos que lograba percibir.
—Te he traído un pequeño regalo de presentación —dijo Sherlock, su voz resonando en cada rincón. Levantó la USB sobre su cabeza, para que fuese visible —. Por eso ha sido todo, ¿no? —ninguna respuesta, pero sabía que había alguien más ahí —. Todos tus enigmas, haciéndome bailar. Todo para distraerme de esto—.
Sus sentidos se alteraron cuando una puerta se abrió. John emergió, vestido con una chamarra gruesa. Sherlock contuvo la respiración; infinidad de escenarios pasaron por su cabeza en cuestión de segundos. John, su amigo, su compañero… su pareja. ¿Había sido tan ciego para no darse cuenta de la mentira? No, John Watson era la persona más honesta que hubiese conocido.
—Buenas noches —dijo John. Holmes se tensó, no sabía cómo reaccionar. —Vaya sorpresa, ¿no, Sherlock?—.
—John —el nombre dejó sus labios casi en un susurro.
—Apuesto a que no lo esperabas —el blutbad prosiguió con su monólogo mientras abría su chaqueta, revelando los explosivos. —¿Qué quieres que lo obligue a hacer? Es una interesante mascota. Los blutbad son divertidos. Bonito detalle. La piscina donde el pequeño Carl murió. Yo lo detuve, al igual que lo hice con todos esos Grimm preñados. Puedo detener a John Watson también. Parar su corazón—.
Unos punto rojos se posaron sobre el pecho del wesen, miras láser.
—¿Dónde estás? —demandó Sherlock. —Muéstrate—.
—Te di mi número, pensé que me llamarías —dijo una voz chillona, seguido del sonido de otra puerta abriéndose. Una figura delgada y de cabellos negros se dejó ver, llevaba un traje sastre color de noche y una sonrisa infantil en el rostro.
Sherlock levantó una ceja, en ningún momento reconoció al hombre frente a él.
—¿Hay una pistola Browning L9A1 del ejército británico en tu bolsillo o estás feliz de verme?—.
—Ambas cosas —Sherlock sacó el arma y apuntó al recién llegado. Pero el recién llegado no se inmutó, al contrario, su sonrisa se hizo más grande.
—Jim Moriarty. Hola —agregó con voz aguda, pero no obtuvo reacción de parte de Sherlock. —¿Jim?, ¿Jim del hospital? ¿De verdad causé tan efímera impresión? —se encogió de hombros. —Supongo que esa era la idea—.
Sherlock miró a John de reojo, tan sólo una fracción de segundo, pensando, analizando la manera de ponerlo a salvo.
—No seas tonto —dijo Moriarty, adivinando los pensamientos de Holmes —. Otra persona está sosteniendo el rifle. No me gusta ensuciarme las manos —caminó unos pasos, su porte era elegante y seguro. —Te he dado una visión, Sherlock, sólo una visión fugaz de lo que tengo en marcha en este mundo. Soy un especialista, ya ves. Como tú—.
—Querido Jim. ¿Podrías quitar de en medio a la molesta hermana de mi amante? —dijo Sherlock recordando los casos que había tenido desde que el juego de Moriarty dio inicio—. Estimado Jim, ¿puedes esconderme en Sudamerica?—.
—Así es —respondió Jim sonriendo. Sherlock sintió una repentina ola de adrenalina, producto del encuentro con su igual.
—Genial —dijo el detective con sinceridad y John deseó no tener encima 20 kilos de explosivos, para poder ir golpear a su novio.
—Nunca nadie ha llegado hasta a mí y nunca nadie lo hará—.
—Yo sí—.
—Eres el que más cerca ha estado —aceptó el criminal consultor.
—Gracias—.
—No era un cumplido—.
—Sí lo fue —Jim hizo un gesto y un ademán.
John escuchaba, tratando de no moverse, de no respirar; un movimiento en falso y la bomba podría explotar.
—Bueno, sí lo fue —aceptó divertido —. Los humanos y los wesen son tan aburridos, vienen a mí para solucionar sus pequeños problemillas. Puse 30 millones de libras para que salieras a jugar —los gestos de Moriarty eran despreocupados, pero Sherlock se daba cuenta de su concentración. —Toma esto como una advertencia amistosa, querido mío. Da un paso atrás. —Movió ligeramente la cabeza de un lado a otro —. Aunque debo admitir que me divertí mucho jugando. Oráculo (por cierto, debo felicitarte por tener un hijo tan… talentoso). De verdad, es un niño muy travieso —agregó en doble sentido mientras se lamía los labios. Sherlock frunció el ceño, pero no dejó ver su enojo más allá de eso. —Disfrute ser Jim el informático—.
—Murió gente —habló el detective carente de sentimiento.
—¡Eso es lo que hace la gente! —gritó el criminal consultor.
—Te voy a detener —aquella afirmación le causó gracia a Moriarty.
—Ustedes los Holmes. ¡La realeza Grimm! Se creen tan poderosos, pero son tan vulnerables como cualquier otro —dijo Jim, riendo como lo haría un loco. —No podrás detenerme, Sherlock—.
El príncipe Grimm miró a John; estaba nervioso, se podría decir que hasta asustado, pero no era eso, Watson estaba luchando contra sus impulsos de entrar en woge y atacar a Moriarty.
—¿Estás bien? —John mira a su novio, no sabe si puede o no responder.
—Johnny-boy puede responder —dijo Moriarty, pero el wesen prefiere sólo asentir con la cabeza.
Sherlock le extiende la USB y Jim se acerca para tomarla, dándole la espalda a John.
—Oh, ¿eso? —el criminal consultor besa la memoria —¡Aburrido! Pude conseguirla en cualquier lado —agregó, girándose para lanzar el objeto al agua, momento que John aprovechó para atraparlo por la espalda, sabía que eso le podría costar la vida, pero no le importaba si con eso, el detective se salvaba.
—¡Corre, Sherlock! —los blutbad era sanguinarios, asesinos de otros wesen, humanos y Grimm, pero protegían a sus parejas por sobre todo.
—¡Oh, bien! Muy bien —festejó Jim. John había entrado en woge y Moriarty podía sentir los afilados dientes rozando su piel.
—Si su francotirador jala del gatillo, Sr. Moriarty, moriremos los dos —siseó John. Sabía que el criminal consultor era un Grimm, lo había visto en sus ojos.* Jim río.
—Es tierno. Ya veo porqué te gusta tenerlo a tu lado —sonrió de oreja a oreja —. La gente se pone tan sentimental con sus mascotas. ¡Qué lealtad tan conmovedora! Pero… siento decirle, doctor Watson que no debió molestarse—una mira láser se posa sobre la frente de Sherlock, quien cierra los ojos un segundo. John suelta a Jim y retrocede, despacio.
—Es de Westwood —reprocha Moriarty mientras se alisa el traje. —¿Sabes qué pasará si no me dejas en paz, Sherlock?, ¿contigo? —el aludido levantó una ceja, un poco aburrido con la amenaza.
—Déjame adivinar. Me matarás —dijo monótono.
—¿Matarte? —la expresión de Moriarty pasa de la diversión a la indignación y de regreso. —No, nada tan obvio. —se encogió de hombros y sonrió, la idea de poseer el cadáver de Sherlock era bastante excitante, pero el placer podía espera un poco. —Te voy a matar de todas formas, algún día. Lo reservo para una ocasión especial. No, no, no, no, sino puedes parar de husmear, te quemaré —hizo una pausa, su rostro era una combinación de éxtasis y peligro —. Voy a quemar… tu corazón—.
La forma en que Jim profirió su amenaza fue tan dramática, tan fría, que encogería el alma de cualquiera; pero, aún cuando Sherlock sintió vibrar su ser, en ningún momento permitió a su enemigo darse cuenta. Quemar su corazón… asesinar a William y a John, esa era la verdadera amenaza.
Los dos Grimm se miraron, analizando, comprobando que no hubiesen pasado nada por alto de su enemigo. De pronto, la voz de William se dejó escuchar por un altavoz, anunciando que estaban rodeados y para confirmarlo, los cuerpos de los francotiradores cayeron al suelo o dentro de la piscina, muertos.
Todo se volvió caos, un grupo de wesen, en los que se contaban un Steinadler,*blutbad, Yaguaraté,*Pflichttreve, Manticore,* y un Malin fatal,* más otros tantos wesen, habían logrado reducir a los secuaces de Moriarty, pero eso no detuvo al criminal consultor que logró escapar con ayuda de un Rißfleisch* en woge que tenía una puntería tan perfecta que logro asesinar a más de uno.
Cuando las instalaciones se vieron aseguradas, los wesen dejaron el woge; la Manticore, un hombre alto y de aspecto fornido, se acercó a Sherlock, mientras que la Steinadler, una hermosa mujer de largos cabellos negros, se encargaba de desactivar la bomba, después, los condujeron al exterior, donde William se encontraba, recargado en un auto negro, a su alrededor había cuatro camionetas.
El joven Grimm traía el brazo izquierdo entablillado, además de unos cuantos moretones.
—¡Jesucristo! Will. ¿Qué te pasó? —dijo John, apurando para acercarse al adolescente y poder revisarlo, olvidándose por completo de su propio bienestar.
—Pregúntale a mi "querido" padre —escupió con veneno. John miró a Sherlock con el ceño fruncido, comprendiendo que había sido él quien dejó al menor en ese estado.
—Pensé que Sherrinford había prohibido el trabajo con wesen —comentó el Holmes mayor presente, ignorando lo anterior.
—Nosotros no trabajamos para Will —dijo una mujer morena, la Malin fatal —. Somos un equipo—.
—Mi familia —agregó el joven Grimm, sonriendo.
—Y si vuelves a ponerle un dedo encima… —agregó el Yaguaraté (un joven moreno de la edad de Will), entrando en woge.
—Nuestra presa se ha escapado, el Rißfleisch no ha dejado rastro —dijo el Manticore, adoptando una pose que lo delató como militar. William chasqueó la lengua. Debió haber dado la orden de disparar a todo lo que se moviera sin importar que en el proceso, muriera su padre y John; habría sido una pena la muerte de John, pero al menos, habría obtenido su venganza.
—Ya habrá otra oportunidad —dijo el príncipe heredero de los Holmes —. Pueden irse y gracias por la ayuda—.
—¿Estarás bien? —preguntó el Pflichttreve (un joven de 20 años), preocupado. Will asintió con la cabeza y el equipo de wesen se retiró.
—No debiste interferir. Este era un juego de adultos —dijo Sherlock, estaba molesto por haber sido interrumpido. Tanto William, como John lo miraron molestos.
—¡Te salve el culo y por eso perdí la oportunidad de tomar mi venganza! —le gritó furioso. —Eres un idiota. No sé cómo lo soportas —agregó, mirando a John, quien no supo qué contestar, él tampoco tenía idea de cómo lo hacía.
William suspiró, abrió la puerta trasera y le lanzó las llaves a su padre.
—Quédate con el auto, pero llévame a mi casa—.
Continuará…
…..
Los ojos del Grimm: La forma en la que un wesen puede saber la identidad de un Grimm es mirándolo a los ojos mientras está en woge, estos se vuelven completamente negros y el wesen puede verse reflejado en ellos. Según Monroe (en la serie Grimm), es algo escalofriante, pues les obliga a ver lo más profundo de sus almas.
Steinadler (Del alemán: Stein "piedra" adler "águila", español: Aguila de piedra) son wesen con apariencia de águilas, descubiertas en "Tres monedas a la fuente".
Esta especie de wesen son águilas increíblemente rápidas. Se destacan en su vista, la cual tiene 5 veces más células sensoriales de la retina por milímetro que un humano normal. También tienen aceites de color en sus ojos que refractan ciertas ondas de luz. Estos intensifican ciertos colores a extensas de los demás. Los ángulos de visión de un Steinadler son cinco:
A: Visión de campo de Steinadler- Esta visión abarca la parte trasera de la cabeza, osea la nuca.
B: Visión binocular faeal- Es la vista recta de los ojos de un Steinadler.
C: Perímetro del campo vertical- La vista recta hacia arriba o hacia abajo.
D: Visión monocular- Esta visión va en diagonal de los ojos del Steinadler hacia arriba y abajo.
E: Visión monocular faeal- Se forma en un ángulo de aproximadamente 180° de la visión recta de los ojos, la cual es la B.
La vista legendaria de los Steinadler se adapta como una visión nocturna que incluye ojos más grandes con forma rubular que les permite tener más lugares a donde ver. La distintiva frente que poseen los protege del viento, polvo y escombros al igual que un deslumbramiento excesivo.
Malin Fatal (MAH-leh fə-TAL, Fr. Malin "malicioso" + Fatal "fatal") es un Wesen-jabalí.
Cuando entran en woge, un Fatal Malin tiene piel marrón que cubre la mayor parte del cuerpo, excepto alrededor de la boca, ojos y nariz. Sin embargo, el pelo de la forma humana no ha cambiado. La forma de la nariz y la cara se hacen más bestial y las orejas son puntiagudas y mechones. La principal característica que define a la Fatal Malin es un par de punzo cortante colmillos que sobresalen de la mandíbula inferior. Estos colmillos están presentes en ambos sexos y se pueden utilizar como cuchillos para cortar la garganta de su víctima.
El Malin Fatal es otra especie de Wesen que pueden limitar su Woge a los ojos, que son de color amarillo.
Comportamiento: Malin Fatal son enemigos formidables; agresivos e inteligente. Matan a sus víctimas cortándoles la garganta con sus colmillos y dejando a la víctima a sangrar. Malin Fatal también son grandes defensores.
Manticore (MAN-tə-kor,.. Con baño propio, desde .Per martyaxwar "manticore", un cryptid legendario árabe) es una mitad león, mitad escorpión-como Wesen originarios de Persia.
Cuando entran en woge, tienen un gran parecido con Lowens, sólo que ellos tienen melenas mucho más grandes que se vuelve gris a medida que envejecen. Desde su columna se extienden una cola de escorpión quitina. Ellos son capaces de mover y controlar estas colas, y, a menudo usarlas en el combate. Estas colas son capaces de entregar golpes potentes y contienen un veneno peligroso con altas cantidades de neurotoxinas y los inhibidores nerviosos que es similar al veneno de los escorpiones de la familia Buthidae. Este veneno puede paralizar y matar a un humano adulto en cuestión de segundos, como tal, es el método común de matar.
Las Manticores también tienen fuerza sobrehumana en un nivel impresionante, incluso para las normas estándares de los wesen, ya que son capaces de levantar personas y otros Manticores y lanzarlas a través de una habitación entera con facilidad. También poseen una gran agilidad, capaz de saltar varios metros de distancia. Su resistencia es también impresionante, ya que son capaces de tomar múltiples golpes de otro Manticore. Estas habilidades no parecen ser obstaculizado por la edad o enfermedades terminales, como el cáncer.
Pflichttreue:(PFLIKHT-troy-ə;.Germ "uno que es consciente de sus deberes") es una pantera blanca Wesen.
Cuando entran en woge, obtienen ojos verdes amarillos brillantes, garras afiladas y colmillos y un pelaje de color gris con manchas negras. Son fuertes, también son muy sigilosos y rápidos, capaces de sorprender a las víctimas.
Son extremadamente leales, audaces y muy inteligentes. El consejo Wesen los utiliza para hacer trabajos desagradables.
Yaguaraté (YAH-Gwar-et-aye,. Span Iguazú "jaguar") es un Wesen-jaguar.
Cuando entran en Woge, la piel tiene un patrón de manchas negras en forma similar a los de un leopardo o, por supuesto, un jaguar. Cualquier cabello humano en la cabeza se mantiene sin cambios. La nariz se hace más grande y más plana y los oídos se vuelven más felino, pero no cambian de posición como un felino. Además, los dientes caninos se vuelven largos y filosos. Yaguaraté son criaturas rápidas y ágiles; También son algo más fuerte que los seres humanos.
El Yaguaraté es otra especie de Wesen que pueden limitar sus críticas Woge a sus ojos, que brillante, con un penetrante color amarillo.
