CAPITULO XI.- CAMBIOS EN LA ENFERMERÍA

-Te lo agradezco Antares-dijo Dumbledore dándole un abrazo a su viejo amigo-espero poder venir pronto para nuestra platica anual

-La estaré esperando gustoso-dijo Antares y después miro a Harry que se había vuelto a quedar dormido-todavía no esta del todo bien, necesita descansar, dormirá por algún tiempo

-¿Como cuanto?-pregunto Ron de mejor humor

Estaba acomodando a su amigo en una camilla que había hecho aparecer Dumbledore, estaba aliviado de que Harry por fin estuviera bien además de no tener que llevarlo de regreso en brazos ¡En verdad pesaba mucho!

-No estoy seguro, le brinde un poco de energía para que su centro de energía vital se regenere pero no se cuanto tardara en hacerlo, podrían ser días, meses o incluso años-dijo Antares-pero no se preocupen, estoy seguro que Harry despertara pronto

-Es hora de que nos retiremos-anuncio Dumbledore y con su varita hizo que la camilla flotara junto a el

-Esperen-pidió Antares-Harry esta todavía muy débil-el pequeño niño se acerco a una de las paredes de la cueva y la toco suavemente con sus pequeñas manos y en seguida se desvaneció como si de una nube se tratara, ahora veían los terrenos de Hogwarts frente a ellos-el no resistiría un viaje largo así que por esta vez les ayudare

Dumbledore con la camilla siguiéndole de cerca atravesaron la pared después le siguió Hermione, Ron se acerco a la salida pero antes de atravesarla le murmuro un gracias a Antares sin atreverse a verlo a los ojos, después de que su hermano hubiera desaparecido Ginny se acerco a la salida sin embargo antes de que pudiera salir sintió como la pequeña mano de Antares se cerraba con mucha fuerza en su muñeca, el roce con su piel hizo que sintiera como si la piel de su espalda comenzara a sudar frió, al voltear a ver al niño noto con un poco de miedo que este ya no tenía aquella expresión de sabiduría y nostalgia si no que ahora mostraba una de un enorme miedo, este la jalo hasta que no hubo mas de uno milímetros de distancia entre ellos, Ginny lo miro aterrorizada… no quedaba nada en los ojos de Antares que ella pudiera reconocer.

-No le haga caso, Ginny-dijo Antares con voz asustada y muy preocupada- el la hará sufrir como antes

-¿Q-que dices?-susurro Ginny

-Recuerde lo que sentía antes… ignórelo o la hará sufrir como antes, recuerde como fue antes

Antares la soltó de pronto y Ginny retrocedió inmediatamente mirando hacía la salida, Ron, Hermione y Dumbledore veían en su dirección pero no parecían notar lo que pasaba, era como si no pudieran verlos, volteo a ver a Antares pero su expresión habitual había regresado.

-Recuérdelo, Ginny- dijo Antares con una expresión de enorme tristeza-si lo ignora todo saldrá bien

Ginny retrocedió sin dejar de verlo pero en cuanto paso el portal que la llevaría a los terrenos de Hogwarts la cueva y Antares se desvanecieron totalmente, la pelirroja se detuvo a observar el lugar donde segundos antes había estado con el extraño Antares, escucho que Hermione la llamaba y echo a correr finalmente para alcanzarlos.

-¿Por qué tardaste tanto en salir?-le pregunto Ron viéndola

-Antares me dijo algo extraño-dijo en un susurro

-A todos-comento Ron- ¿Ustedes entendieron todo eso que decía?

Hermione solo siguió callada y Ginny se concentro en las últimas palabras que le dijo Antares, no comprendía mucho de lo que le había dicho pero si había entendido algo, debía de cuidarse de alguien pero ¿De quien? Por lo que había mencionado Antares debía de haber pasado ya por eso pero entonces ¿Se estaba refiriendo a Harry¿Debía de cuidarse de el?

Llegaron al castillo y se encaminaron a la enfermería en donde ya estaban madame Pomfrey y la profesora McGonagall quien los tapo con gruesas mantas y después la enfermera del colegio les dio un enorme tarro con chocolate caliente a cada uno, eran tan grandes estos que le hubieran quedado perfectos a Hagrid, después los tres adultos se encargaron de Harry, lo acostaron sobre una cama caliente en la enfermería y madame Pomfrey lo examino con detenimiento mientras que Dumbledore y la profesora McGonagall observaban desde lejos, al final madame Pomfrey dio su veredicto con un suspiro de alivio.

-Esta en perfectas condiciones, solo necesita descansar-dijo y después volteo a ver a los Ron, Ginny y Hermione- y ustedes también así que a la cama

-¡Pero queremos estar con Harry!-dijo Ron con cansancio

-Y lo estarán pero por el momento ya no hay nada que hacer-dijo sonriendo tranquilamente Dumbledore- el esta a salvo gracias a ustedes así que a la cama loa tres y sin quejas

Los tres Griffindor salieron de la enfermería sin decir nada más pero con rostro de resignación, en cuanto hubieron salido la profesora McGonagall miro fijamente al director con desconfianza.

-¿Crees que despierte?-pregunto recelosa-perdió mucha magia, sería un milagro que lo hiciera… no les des falsas esperanzas a tus alumnos

-No será cuestión de milagros, Minerva, se que lo hará-respondió Dumbledore con una sonrisa confiada-el siempre a superado nuestras expectativas y estoy seguro que esta vez también lo hará ¿Verdad, Harry?

Dumbledore observo al último de los Potter de la misma forma en que lo vio cuando lo dejo en la puerta de la casa de sus tíos hace quince años ¿Quién se había imaginado en aquel entonces en lo fuerte que se volvería? Ni siquiera el, Dumbledore, habría podido predecir los cambios que habían ocurrido del plan original

-Ahora, Poppy, si no te molesta, me gustaría un poco de ese chocolate caliente que tienes ahí, el tuyo es el más sabroso que he probado en toda mi vida

-¿Qué hora es?-pregunto Ron mientras que veía detenidamente el fuego de la chimenea

Los tres jóvenes magos se habían sentado en el sillón esperando a que pudieran ir a ver a su amigo, Ron estaba irritado ya que habían tenido que contarle todo a la dama gorda para que los dejara pasar ¿alguna vez han tratado de razonar con un retrato¡No se lo recomiendo a nadie! pero a pesar del malhumor causado por la dama gorda tenía la extraña sensación de que quizás en unos días, si no es que ese mismo día, llegaría un vociferador de su madre reprendiéndolo por haber ido con Antares.

-Las siete en punto-dijo Hermione consultando su reloj, escucho un bufido de incredulidad de su amigo y pregunto desconcertada- ¿Qué pasa?

-Nada, solo creí que sería más tarde-comento Ron

-¿Cómo cuanto?-pregunto Hermione

-No se, solo más tarde-dijo comenzando a sentirse adormilado-hoy ha sido un día muy largo… y apenas son las siete

Ron se quedo dormido dejando a las dos chicas despiertas y mirando el fuego, después de unos minutos Ginny comenzó a temblar por el frió y Hermione subió a los dormitorios de las chicas, después de unos segundos regreso con una gruesa manta que los cubrió a los tres, Ginny le sonrió agradecida y después, al igual que su hermano, se quedo profundamente dormida.

Ginny abrió los ojos de golpe sintiéndose totalmente desorientada, tardo un poco en darse cuenta que ya no se encontraba en la sala común sino que ahora estaba en la biblioteca del colegio, no recordaba haber salido de la sala común, también había otro pequeño detalle que la confundió aun mas, las mesas del la biblioteca estaban ocupadas a reventar por todos sus compañeros del colegio que se encontraban, por alguna extraña razón, charlando y comiendo diversos platillos de comida que Ginny nunca había visto. En el escritorio donde normalmente se podía encontrar a madame Pince estaban Ron y Hermione jugando ajedrez mágico, Ron llevaba puesto el sombrero que acostumbraba llevar la bibliotecaria y Hermione uno como el de Dumbledore. La pequeña pelirroja totalmente confundida y desubicada se alejo de todo el barullo, el único lugar que parecía estar tranquilo era cerca de unos estantes totalmente a oscuras, camino a ese lugar que parecía estar completamente desierto pero a mitad del camino le pareció ver a alguien en la oscuridad que abundaba ahí, después de forzar la mirada logro reconocer a la persona que estaba en ese lugar, era alto, de cabello negro y leía un libro totalmente concentrado, era Harry. Ginny corrió lo mas rápido que pudo para alcanzar a su amigo pero en cuanto hubo llegado se detuvo a admirar el lugar, estaba diferente a los demás estantes de la biblioteca, parecían haber sido derretidos ocasionando que se torcieran notablemente y mostraran un color negro, parecían estar a punto de derrumbarse. La pelirroja miro los libros que había en ellos y noto que la mayoría de estos ya los había leído de hacía ya mucho años aunque también habían unos cuantos que tenían poco tiempo de haber pasado por sus manos, pero también había unos que le eran totalmente desconocidos aunque tenía la extraña sensación de saber su contenido, con un poco de miedo tomo uno de esos libros pero al abrirlos no pudo leer su contenido ya que estaban escritos en unas runas totalmente incomprensibles para ella. Ginny miro de nuevo hacía Harry y noto que el libro estaba leyendo era unos de los que tenían escrito en la portada el titulo con runas extrañas, de pronto sintió como una mano se cerraba alrededor de su muñeca, al voltear vio que era Antares y que de nuevo tenía esa extraña expresión en su cara.

-Por favor, ignórelo-suplico Antares- el la lastimara

De pronto Ginny vio horrorizada como el cuello del pequeño se habría en una delgado tajo de la cual comenzó a chorrear sangre, entonces la cara de Antares comenzó a disolverse en lo que parecía ser un mar de sangre, los estantes también comenzaron a chorrear el espeso liquido rojo pero pronto empezaron a abrirse varios parpados por todo el lugar revelando así varios ojos que le miraban con atención, también comenzaron a aparecer grotescos labios sonrientes que parecían burlarse de ella, a Ginny le recordaron un cuento muggle que le había leído su madre cuando era niña… Alicia en el país de maravilla, si, esas sonrisas se parecían mucho al gato de chesay de ese cuento. La pelirroja volvió a mirar asustada a Harry pero de pronto se dio cuenta de que el no era Harry, no era él pero si lo conocía bastante bien, era…

-Si que eres interesante-escucho una voz aterradora muy cerca de ella

Ginny despertó sudando copiosamente. Había tenido un pesadilla horrible, se paso sus manos por todo el cuerpo sintiéndose totalmente mojada, miro a su alrededor y noto que estaba sola en la sala común y que la gruesa cobija la cubría solamente a ella. Se apresuro a ponerse su capa y salio de la sala común, la humedad ocasionada por el sudor hacia que su ropa se pegara a su cuerpo haciéndola temblar por el frió, se apresuro a llegar a la enfermería y allí encontró a Ron y a Hermione sentados a un lado de la cama donde Harry dormía.

-¡Ginny!-exclamo Ron-estábamos a punto de ir por ti

-Siéntate-dijo Hermione señalándole la silla mas cercana a ellos

Ginny tomo asiento y el silencio invadió la enfermería, los tres Griffindor se quedaron contemplando a su amigo, hasta que se escucho el rugir del estomago de Ron, este se sonrojo un poco al notar que Hermione le había escuchado.

-Tengo hambre ¿Ustedes no?- ambas afirmaron- iré a las cocinas por algo de comer

Cuando el pelirrojo hubo salido de la enfermería Hermione miro hacía la ventana que dejaba entrar los rayos de luz, se acerco a la cama de Harry y recargo su peso en la cama sin dejar de ver la ventana.

El pelirrojo salio del cuadro con la imagen del frutero, llevaba la comida en una bandeja que hacía flotar con la varita. Estaba de buen humor, no sabía por que pero estaba seguro de que su amigo despertaría pronto, tomo una tostada de la bandeja y se la llevo a la boca hambriento, comenzó a chiflar una melodía bastante movida pero de pronto escucho un ruido extraño tras de si que lo saco de sus pensamientos, era como el de unas pequeñas patas corriendo. Ron se detuvo y miro tras de si algo inquieto buscando el lugar del que venía ese sonido, ya había escuchado esa sonido antes, el ruido se intensifico y el chico comenzó caminar mas deprisa pero unos segundos después volvió a escuchar aquel sonido y al voltear para ver sobre su hombro vio, apenas unos metros lejos de el, una enorme Acromantula que chasqueaba las pinzas furiosamente y que babea al verle, Ron saco su varita y apunto hacía la araña para defenderse, la bandeja de comida siguió flotando sin dirección alguna, la araña fijo todos sus ojos en el pelirrojo y con una impresionante velocidad lo alcanzo. Ron completamente asombrado no pudo hacer nada más que retroceder hasta tocar la fría pared del pasillo, antes de darse cuenta la araña lo había acorralado sin darle oportunidad de defenderse y ahora lo único que podía hacer era ver a la araña acercándose más y más a el hasta que sus pinzas estuvieron a tan solo unos milímetros de su cuello, Ron cerro los ojos esperando recibir el ataque mortal pero después de unos segundos que parecieron una eternidad abrió los ojos esperando ver a la acromantula frente a él sin embargo esta había desaparecido sin dejar ningún rastro. Su pecho había comenzado a subir y bajar mas rápido de lo normal y la adrenalina había comenzado a correr dejándole una sensación de picor muy incomoda por todo el cuerpo. Sin saber por que bajo la mirada y ahí a sus pies habían aparecido muchos pétalos rosas que formaban una palabras que enfurecieron a Ron ja ja ja

-Maldito castillo-dijo Ron tratando de tranquilizar su respiración

Se agacho para recoger unos cuantos pétalos y los estrujo en sus manos, después de guardarlos en su bolsillo de la túnica se apresuro a alcanzar la charola con la comida, se apresuro a regresar a la enfermería con paso furioso. No sabía que había sido eso pero si de algo estaba seguro era que lo había engañado fácilmente,

-Aquí tienen su comida-dijo Ron poniendo bruscamente la charola en la cama de Harry

-¿Qué paso?-pegunto Hermione fulminándole con la mirada y haciendo a un lado la bandeja para quitar las arrugas de la cobija de Harry

-¿Qué paso?-pregunto Ron sarcásticamente- creo que comienzo a odiar este lugar y que acabo de perder el apetito

-¿Qué paso, Ron?-insistió Ginny haciendo caso omiso de la mirada de enojo de Ron

-Esto-dijo Ron y saco de su bolsillo los pétalos rosas que había recogido- se me apareció una Acromantula… pero desapareció como el Sirius de Harry

Ron les contó todo lo que había sucedido en el recorrido de las cocinas a la enfermería, este tomo varias tostadas en lo que duro el relato y demás cosas que habían en la charola y al finalizar mordió con mucho rencor un pedazo de carne como si fuera el culpable de todos sus problemas.

-¿No deberías dejar de comer si perdiste el apetito?-pregunto Ginny viendo la forma en que comía su hermano

-Aquí no hay cerezos-comento pensativa Hermione con unos cuantos pétalos rosas en su mano- ¿De donde pudieron haber salido?

-¡Yo que se! Solamente estoy seguro que estoy comenzando a odiar este castillo-dijo Ron exasperado

-Habrá que investigar si todo esto es por obra de Hogwarts aunque lo dudo mucho-dijo Hermione

-Hay que decírselo a McGonagall-concluyo Ginny seriamente

Sin embargo a pesar de que lo días pasaron y esas extrañas apariciones continuaron ninguno de los tres menciono palabra alguna a McGonagall o al profesor Dumbledore cuando llegaban a ir a la enfermería para revisar a Harry. con el tiempo Ginny y Hermione también tuvieron sus respectivos encuentros con aquellas, no fueron pocas las veces en que Hermione, cuando caminaba sola por los pasillos del enorme colegio, parecía llegar a ver a Harry caminando a unos cuantos metros delante de ella, era obvio que Hermione se emocionaba al verlo y que intentaba alcanzarlo pero por más que corría nunca lograba llegar con el y después de un tiempo simplemente desaparecía, confundida solo le quedaba correr hacía la enfermería para asegurarse de que Harry estaba bien, siempre encontraba a Ron y a Ginny junto a el e y estos siempre le aseguraban que Harry seguía tan inconsciente como siempre. Ginny por su lado había visto algunas cuantas cosas un poco raras que su hermano y Hermione, al igual que los otros dos Griffindor cuando caminaba sola llegaba a escuchar unos ruidos extraños muy cerca de ella y aparecía algo muy raro cerca de ella, al voltear para ver lo que hacía ese ruido notaba que un perro la veía desde lejos con mucha atención, Ginny obviamente seguía a aquel enorme perro negro pero nunca había podido alcanzarlo, pero al igual que Hermione cuando este perro desaparecía no dejaba ningún pétalo rosa.

Después de unos días os tres Griffindor tuvieron que tomar medidas para no tener que encontrarse con aquellas extrañas ilusiones, la más efectiva hasta ese momento era salir siempre juntos sin embargo al hacerlo dejaban a Harry sin compañía, lo que no les agradaba nada. Ron había tomado sus propias medidas de seguridad, después de muchas entrevistas con McGonagall había conseguido un permiso para entrar, por extraño que pareciera, a la biblioteca y después de pasar varias horas leyendo gruesos libros de criaturas mágicas logro encontrar un dato muy importante para el, las Acromantulas tenían un miedo atroz a cualquier tipo de serpientes así que después de haber hecho una visita al cuarto de los menesteres regreso a la enfermería armado con su varita, un silbato con forma de serpiente que al soplar emitía un ligero silbido similar al que hacían los basiliscos, y un bate de golpeador .

-Si son una ilusión dudo mucho que esas cosas te sirvan-dijo Hermione sonriéndole de forma burlona

-Puede ser pero no pienso salir sin algún tipo de arma mientras haya una acromantula loca suelta por todo el castillo aunque sea una ilusión-dijo Ron sin dudar

La pesadilla que había tenido Ginny la mañana en que habían regresado de visitar a Antares no había llegado a molestarla mucho tiempo pero con las ilusiones que iban incrementándose poco a poco esta no tuvo mas remedio que recordarla, en especial cuando un día, finalmente, pudo ver al perro de mas de cerca. Un día en que acababa de salir de la sala común para ir con Harry se encontró de nuevo con el extraño perro negro pero esta vez mucho mas cerca que en cualquier otra ocasión y en ese momento Ginny noto que era el perro más extraño que halla visto en toda su vida, en su hocico había una enorme y grotesca sonrisa de la que sobresalía una larga lengua puntiaguda, la pelirroja retrocedió asustada al ver que la cabeza del perro era alargada y que sobre los ojos rojos del perro se abrían cuatro parpados mas. En total eran seis ojos los que le observaban.

-En verdad eres interesante-escucho una voz que provenía del perro

Ginny, sumamente asustada, dio vuelta y corrió hasta la enfermería en donde le contó a Hermione y a su Hermano su pequeño encuentro con el perro pero sin saber por que se guardo para ella misma el detalle de la pesadilla que había tenido. Ron y Hermione intercambiaron una mirada de inquietud cuando la pelirroja hubo terminado su historia, Ginny todavía un poco espantada se sentó y dio un suspiro al sentirse en un lugar seguro.

-Se me ha estado ocurriendo algo extraño de todo esto-comento la pelirroja-¿No será que esas alucinaciones son en verdad cosas que queremos ver?

-¿A que te refieres?- pregunto Ron

-Puede que tan solo sea una tontería-dijo Ginny en tono dubitativo-cuando Harry creyo ver a Sirius estaba dolido por su muerte, Hermione vio a Harry por que quiere que el este bien y tal vez por eso lo vio caminando por el castillo y yo… bueno… primero creí que ese perro podría ser Sirius en su forma de animago pero después de lo que paso hace rato estoy algo confundida, que yo sepa Sirius no tenia seis ojos ni podía hablar cuando se convertía en perro ¿Verdad?

-¿Y yo?-pregunto Ron un poco ofendido que lo excluyeran de la explicación-ten por seguro que no estoy ansioso que una araña gigante me devore

-Tal vez deberíamos preguntarle a McGonagall si ha llegado a ver algo raro en el castillo-dijo Ginny después de meditar un momento, Hermione y Ron se miraron un momento y después voltearon a ver a Ginny con rostros culpables- por que ya se lo dijeron ¿Verdad?

-Ejem, claro que teníamos pensado hacerlo, Ginny-dijo Ron esquivando su mirada

-Pero creímos que si McGonagall y Dumbledore no se habían dado cuenta, o si sí lo habían hecho y no le habían prestado atención, no podría ser nada peligroso-comento Hermione tratando de no darle mucha importancia al hecho

-¿Por qué no lo hicieron?-pregunto Ginny intranquila- no pienso ir caminando por el castillo con repelentes de perros como este cobarde de aquí-dijo señalando a Ron

-¡OYE!-exclamo Ron

-Se que es raro-dijo Ginny dando un suspiro y recostándose un poco en la cama donde Harry seguía durmiendo-pero creo que estoy ansiosa de que empiecen las clases, aunque esa cosa siga por ahí sería muy difícil que nos encontrara solos para atacarnos

A pesar del nerviosismo de Ginny, la intriga de Hermione, y el miedo de Ron nadie dijo nada a McGonagall ni a Dumbledore fingiendo que todo estaba bien sin embargo a partir de ese día nadie salía solo a los pasillos del colegio y aunque a Ginny no le hacía ningún tipo de gracia pronto se vio a si misma llevando consigo a cualquier lado que fuera un bate como el de Ron.

Ya había pasado mucho tiempo desde que Harry había tenido su pequeño encuentro con Antares cuando finalmente despertó.

Hermione y los pelirrojos se habían acostumbrado a buscar alguna forma de divertirse sin tener que salir de la enfermería para estar al pendiente de Harry además de que así estaban lejos de las ilusiones de las que eran victimas, en ese momento se encontraban jugando al snap explosivo un poco retirados de su cama para evitar quemar al muchacho en caso de que explotaran las cartas, el jugar con esas cartas era un verdadero reto ya que si llegaban a explotaban madame Pomfrey saldría a reñirlos y a echarlos de la habitación a si que los tres hacían hasta lo imposible por ganar. Hermione estaba colocando cuidadosamente una carta en la punta de la enorme torre de cartas, que asombrosamente ya media poco menos de dos metros, pero durante una fracción de segundo su mirada paso de la torre de cartas a la cama de Harry, era un nuevo habito que había adquirido… sin importar lo que estuviera haciendo no podía evitar dar un ligero vistazo para asegurarse que su amigo estuviera bien, en ese momento noto que Harry tenía abierto los ojos y les veía con expresión concentrada, Hermione devolvió su concentración a la torre y puso con cuidado la carta en la punta de la torre, esta se tambaleo haciendo que Hermione dejara de respirar para evitar que cayeran las cartas, la carta se detuvo y quedo en su lugar como por arte de magia, Hermione sonrió triunfante con la mano aun en la carta pero de pronto regreso su mirada a la cama de Harry asimilando por fin que su amigo tenía los ojos abiertos y la sorpresa de volver a ver despierto a su amigo hizo que moviera su mano bruscamente tirando la torre de cartas. La explosión fue enorme ocasionando que los tres Griffindor perdieran sus cejas y pestañas por el fogonazo, además de haberles dejado la cara completamente negras.

-¡HARRY!-grito contenta Hermione sin importarle la explosión

Los tres chicos se acercaron a la cama para poder ver mejor a su amigo. Madame Pomfrey salió furiosa de su despacho furiosa por el escándalo pero al ver que Harry estaba despierto inmediatamente se acerco al muchacho y saco su varita para comenzar a examinarlo completamente. Harry le sonrió a sus amigos y los saludó agitando la mano.

-¡Harry¿Estas bien?-pregunto Ron

-¡Vamos¡Di algo!-exclamo Ginny nerviosa al ver que Harry solo les miraba sonriendo

-¿Auch?-dijo Harry con voz un tanto ronca- ¿Saben que me paso? Siento como si un dragón hubiera caminado sobre mí

-¡HARRY!-grito de nuevo Hermione y le abrazo fuertemente

-Hay que avisarles al director Dumbledore y a la profesora McGonagall-dijo madame Pomfrey emocionada pasando la varita sobre el pecho de Harry

-¿Dónde están?-pregunto Ron rápidamente

-En el despacho del director Dumbledore-contesto la enfermera

Ron salio corriendo para avisarles a los dos profesores.

-¡Ese tonto!-dijo Ginny viendo la puerta que había quedado abierta después de que el pelirrojo salio- ni siquiera sabe donde esta el despacho del profesor Dumbledore

Ginny salio corriendo para alcanzar a su hermano y para ir también con los profesores.

-Ni siquiera saben la clave para entrar en el despacho-dijo madame Pomfrey suspirando exasperada

-¿Alguien podría decirme que es lo que pasa?-dijo Harry sin entender nada

-Mas tarde, Potter-dijo madame Pomfrey y antes de salir de la enfermería le dio algunas instrucciones a Hermione- ¡…y por ninguna razón dejes que se levante!-madame Pomfrey salio de la enfermería para alcanzar a los dos pelirrojos

Ambos amigos se quedaron en silencio como Madame Pomfrey salia de la enfermería dejándolos a solas. Hubo un silencio algo incomodo pero con la curiosidad de Harry no duro mucho.

-¿Ahora si podrías decirme que paso?-pregunto Harry a Hermione pero enseguida comenzó a reírse por el aspecto de Hermione, aun tenía la cara sucia

-¿Qué tanto sabes?-pregunto Hermione sentándose a un lado de la cama y sin saber que tanto debería de decirle, Harry le sacudió la cara con la mano un poco temblorosa

-Déjame pensar, recuerdo que Voldemort me ataco en un sueño, conocí a un tipo muy extraño que se llama Antares-dijo pensativamente- y hable con Sirius… ¡También soñé que jugaba Quidditch en contra de los de Slitheryn, ellos montaban en dragones y yo en gusarajo gigante!

-¿Soñaste con Sirius?-pregunto Hermione

-No, Hable con el verdadero Sirius-dijo Harry- estuve con el y platicamos un poco

Hermione le miro escéptica.

-¿Cómo?-pregunto Hermione un tanto incomoda

-No estoy seguro pero creo que el ya de por si trataba de contactarme, se encontró con Antares y lo llevo conmigo-dijo Harry rascándose la nuca- es eso o por un momento estuve muerto

Hermione endureció tanto el semblante que por un momento tuvo un tremendo parecido a la profesora McGonagall.

-¡No digas eso! Nosotros por un momento casi lo creímos- dijo Hermione- por un momento casi te perdimos

-Perdón-dijo con una sonrisa culpable- ¿Me ayudas a acomodarme? En verdad me duele todo el cuerpo

-¿Y que dijo Sirius?-dijo Hermione mientras que le acomodaba la almohada

-Que era un idiota por estar haciendo lo que hacía, que no desperdiciara la vida y que cumpliera con mi misión

-¿Qué misión?

-No lo se-mintió sabiendo que se había referido al contenido de la profecía-deben de ser esa clase de cosas que dicen los muertos para dar animo a los vivos

-Harry, no me gustaría que te ilusionaras pero podría ser que ese no fuera Sirius, talvez Antares te mostró lo que en verdad querías ver

-No, Hermione, en verdad era el-aseguro sonriendo Harry

-Pero podría ser que…

-Esta bien-dijo sin dejar de sonreír-estaba dormido… podría ser lo que tu dices o podría ser que en verdad fuera Sirius, no es necesario que peleemos por algo así

-Solo no quiero que te ilusiones por algo así-Hermione le miro sonriendo pero en ese momento la expresión de Harry había cambiado a una de completa seriedad, por un momento creyó que lo había molestado por aquel comentario-¿Qué pasa?

-Nada, no es nada, solo estaba pensando en cosas tontas-dijo negando con la cabeza

-¿Qué cosas?-pregunto Hermione sonriendo con curiosidad-vamos, dime

-Solo tonterías-Hermione le miro interrogante- bueno, solo me preguntaba si tu… ejem…bueno

-¿Si?-sonrió Hermione al ver a Harry tan nervioso

-¿Puedo preguntarte algo y estar seguro que me dirás la verdad?-pregunto Harry

-¿Me lo vas a decir o que?

-¿En algún momento has llegado a arrepentirte de haberme conocido?-pregunto Harry mirándola a los ojos- Has estado conmigo en todas las ocasiones de peligro, en todas y cada una de esas ocasiones pudiste morir ¿Alguna vez pensaste que hubiera sido mas fácil no haberme conocido?

Hermione parpadeo confundida, Harry le seguía viendo esperando la respuesta.

-Nunca en mi vida me he arrepentido de lo que hemos pasado, todo momento contigo ha sido inolvidable y emocionante, no lo cambiaria por nada del mundo- Hermione le sonrió- además ¿Te imaginas que yo fuera parte de todas esas personas que solo se enteran de lo que pasa hasta que ya ha termino todo? Me moriría de aburrimiento

Harry sonrió y comenzó a contarle sobre como era el mundo que había creado en su mente.

-Me hubiera gustado ver tu casa-le dijo Hermione conmovida por el deseo de una vida pacifica de su amigo

-Pero ¿Sabes? Ahora que lo recuerdo me pareció haber visto algo muy raro en ese lugar-comento Harry rascándose la cabeza sumamente confundido- en ese sueño vi a tus papás…pero no era como tus papás

-Creo que no te entiendo-dijo Hermione

-Aquí tus papás tienen un aspecto pero ahí se veían diferentes-dijo el muchacho-tu papá, por ejemplo, se veía mas alto y su cabello era mas alborotado, como el tuyo, y tu mama parecía mas delgada… además tenían puestas túnicas, como si no fueran muggles

Hermione le vio extrañada pero antes de que pudiera decir algo más aparecieron en la puerta de la enfermería los profesores McGonagall y Dumbledore acompañados de ambos pelirrojos y madame Pomfrey. La profesora McGonagall, que estaba tan agitada como si hubiera recién terminado de correr un maratón, se acerco acomodándose el sombrero que le había caído de lado, las preguntas no se hicieron esperar y Harry contesto todo sin dejar de sonreír ante la expresión de asombro y alegría de la profesora McGonagall y de madame Pomfrey. Dumbledore solo le vio complacido.

-¿Cómo esta?-pregunto la profesora McGonagall a madame Pomfrey

-Ya lo revise-respondió bastante asombrosa-esta en perfectas condiciones

-Claro que lo estoy-dijo Harry y trato de bajar de la cama pero madame Pomfrey se lo impidió-no es nada que un buen partido de Quidditch no cure

-Yo que tu no lo haría-afirmo madame Pomfrey- estuviste en cama durante una semana, estarás bastante débil por un tiempo

Las sesión de preguntas terminaron y cuando los adultos estuvieron apunto de salir Harry pidió hablar a solas con el profesor Dumbledore, después de que todos hubieran salido de la enfermería el chico le contó a Dumbledore todo acerca de lo que había visto en su sueño y de su encuentro con Antares y Sirius.

-Hermione cree que tal vez fue tan solo mi imaginación ¿Usted que cree, profesor?

-¿Qué es lo que crees tu, Harry?-pregunto el profesor

-Que deberíamos hallar una mejor forma de hablar ¿No cree, profesor?-comento Harry sonriendo- tal vez sea mi imaginación pero siempre que tenemos una conversación o estoy en cama o alguien murió o se fue

-Me alegra que tu sentido del humor este mejor que nunca Harry-rió Dumbledore- ese es un comentario que hubiera esperado de Sirius o de tu padre

-¿Usted que opina de lo que paso?

-Puede ser que haya sido en verdad Sirius-comento Dumbledore pensativamente-nada nos hace pensar que no sea, estoy seguro que Sirius hubiera hecho lo posible para asegurarse de que estuvieras bien

-Pero no me a contestado ¿Usted que es lo que cree?

-Que si era el, Harry-contesto finalmente Dumbledore-por supuesto que era el y ahora que ya sabe que estas mejor el podrá descansar en paz

-Gracias profesor, también hay algo que quería preguntarle-dijo Harry poniendo un semblante serio, le contó sobre su pequeño encuentro con Voldemort, de cómo había aparecido de pronto en su sueño y de cómo con un gran esfuerzo lo había podido sacar de su mente, pero eso no era lo que le preocupaba si no el por que Voldemort había podido entrar si es que tenía las defensas que Eli le había ayudado a hacer-¿Por qué cree que paso eso, señor?

-Me temo que solo puedo hacer conjeturas-dijo pensativamente, Harry conocía lo suficiente al director del colegio como para saber que se había interesado profundamente en la incógnita que le planteaba Harry-me encargare de buscarte una solución a eso, muchacho, por ahora lo único que debes de hacer es descansar

-¡Pero quiero disfrutar de lo que restan de las vacaciones!-protesto Harry

-Y claro que lo harás, solo descansa un par de días o madame Pomfrey no te dejara tranquilo el resto del curso-Sonrió Dumbledore por la forma tan rápida en que Harry había olvidado el tema de Voldemort, eso le hacía pensar que en verdad por fin el muchacho estaba bien

-Esta bien pero he pasado una semana entera acostado-dijo Harry con una cara de falsa molestia- no estoy seguro de cuanto pueda soportar

-Con un par de días bastara, ahora me voy, estoy seguro que tus amigos están deseosos de estar contigo

Dumbledore salio de la sala y enseguida entraron los dos Weasley y Hermione, aun tenían señas de la enorme explosión por el juego de cartas. Ginny le miraba un tanto aprensiva mientras que Ron parecía estar viendo algún tipo de ilusión, Hermione era la única que le sonreía.

-¿Me van a decir que es lo que pasa?-pregunto Harry tratando de levantar la voz pero después de tanto tiempo sin articular palabra su voz se había debilitado un poco-estuve dormido una semana entera y ustedes lo único que hacen es mirarme

Los dos pelirrojos y Hermione intercambiaron miradas de culpabilidad, durante el tiempo que Harry estuvo hablando con el anciano director había decidido contarle sobre las ilusiones para evitar que este se encontrara de nuevo con alguna de ellas.

-Estoy mejor que nunca, por si les interesa-afirmo Harry- incluso creo que ya quiero que empiecen las clases ¿Se han dado cuenta que siempre hay algún misterio que nosotros normalmente resolvemos?

-Tal vez no tengas que esperar tanto-murmuro Ginny sin verle a la cara

-¿De que hablas?-pregunto Harry y en ese momento noto que nadie parecía querer verle-¿Qué ha pasado?

Ron le explico lo que había estado ocurriendo desde que habían vuelto de ver a Antares, de la Acromantula que había estado persiguiéndole, del perro de Ginny y el falso Harry de Hermione, sin contar que al menos con Ron habían aparecido también los pétalos de cerezo. Ginny le explico su propia teoría de lo que podrían significar esas ilusiones.

-¿Pero por que Ron podría querer que una araña le arranque el cuello?-pregunto Harry pensativo- ¿O si lo quieres?

-Claro que no-protesto Ron- ¿Y si mejor hablamos de algo menos terrorífico?

Sin embargo nadie le hizo caso y siguieron haciendo conjeturas de lo que podría ser, a pesar de que Ginny estaba ansiosa de contárselo a Dumbledore y McGonagall Harry estuvo de acuerdo con Ron y Hermione de que lo mejor era averiguarlo ellos mismos, después de todo estos tres estaban de acuerdo en que ahora que había despertado nada le impedía a Dumbledore retirarse a los asuntos de la orden. Después comenzaron a contarle a Harry como es que habían llegado con Antares, de las pruebas que había tenido que pasar y Harry les contó de cómo es que había regresado al mundo real.

-¿Yo¿Experto en pociones?-se burlo Ron- Si que estabas soñando amigo ¡No creo que alguna vez llegue a sacar buenas calificaciones en esa materia!

-¡No es algo para enorgullecerse!-regaño Hermione a Ron

Los tres se miraron confundidos en cuanto Harry les contó acerca de su encuentro con Sirius pero nadie dijo algo para contradecirlo y cuando termino su relato todo se quedo en silencio.

-Al final, supongo que en el tiempo que estuve dormido, soñé con todo lo que hemos pasado juntos-dijo Harry viendo a sus amigos y noto que Ginny ponía una mueca de incomodidad, después de todo, suponía Harry, ella se sentía excluida de ese grupo ya que tan solo el curso anterior era cuando se había acercado al trío de oro de Hogwarts- los cuatro-dijo para animar a Ginny- eso me hizo apreciar las cosas que tengo y decidí hacer caso al favor que me pidió Sirius

Después de una hora de estar jugando ajedrez mágico, Hermione había tenido que acompañar a Ron por que este no quería salir solo para ir por el ajedrez a la sala común, llegaron unas cuantas lechuzas a la cama de Harry, una de ellas era marrón y llevaba una carta en un sobre que Harry identifico como del ministerio de magia, otra era su propia Hedwig que llevaba consigo dos jaulas, era ayudada por la última lechuza que resulto ser Pig, la lechuza de Ron.

-¡HEDWIG!-exclamo contento viendo a su lechuza completamente curada, esta le mordió el dedo cariñosamente, en una de las jaulas iba un Crookshanks muy asustado por el viaje, Harry al ver quien estaba en la otra jaula también grito el nombre de su otra mascota- ¡LUNA!

Abrió la jaula y salio saltando de ella una enorme lagartija que tenía un ligero aspecto de camaleón, Ron y Ginny retrocedieron asustados al ver el enorme animal, Hermione que era la única a quien Harry le había contado de su existencia no se impresiono, al menos no tanto como los dos Weasley. Luna se restregaba en el pecho de Harry como si tuviera una intensa comezón que solo podía calmar rascándose en su dueño, este se divirtió al ver la expresión de sus dos amigos.

-¿Cómo dijiste que se llama?-pregunto divertido Ron cuando se le paso por fin el susto-si es lo que oí le que da a la perfección

-No es gracioso, Ron-dijo molesta Ginny

-No le puse así por Luna, ni por insulto-se defendió Harry al notar que Ginny le fulminaba con la mirada-solo es un nombre que encontré en un libro ¿Quieres acariciarla?

Ginny retrocedió de pronto viendo aquella extraña criatura y sintió un ligero escalofrió al notar que ambos ojos de la criatura le miraban con interés, le recordó enormemente a uno de esos camaleones pero este era un poco mas feo.

-Creo que no-dijo firmemente-después de todo es un regalo de Hagrid

-No es tan malo cuando te acostumbras a esquivar sus colmillos-se defendió Harry y acaricio cariñosamente a Luna

Crookshanks, desde los brazos de Hermione, Hedwig y hasta Pig miraron con cautela al Jerco de Harry, Hedwig voló al hombro de su amo y le mordió ligeramente la oreja para llamar su atención, Harry también la acaricio y en ese momento noto que tenía atada en su pata una carta, la tomo y se la guardo para después, era obvio que debía de ser de Eli pero en ese momento no estaba de humor para leer cartas.

-A propósito de mascotas ¿Donde estaba Pig, Ron?-pregunto Harry recordando que mientras estuvo en la casa de Bill esta no se había dejado ver- por un momento creí que le había pasado algo en la madriguera

-Lo había mandado con Charlie, por eso no estaba preocupado por el, debió de haber llegado directo al paseo de los hechiceros-dijo sin darle importancia

Después de unas horas madame Pomfrey aviso a los tres Griffindor que se tendrían que ir en unos momentos por que Harry tenía que descansar, los tres se despidieron y Ron le informo que llegarían temprano para poder platicar más pero Harry se lo negó.

-Me gustaría quedarme solo un rato más-informo Harry-tomen la saeta de fuego y vallan a jugar un rato o hagan algo más

-¿Por qué?-pregunto alarmada Hermione recordando la pregunta que le había hecho Harry unas horas antes

-Me gustaría ver una de esas visiones de las que hablan y si están conmigo dudo mucho que se presente ante mí

-¿Y para que quieres verlas?-pregunto Ginny ceñuda

-Por que cuando la vi estaba dolido por Sirius y ahora que ya estoy en paz con el me gustaría saber que es lo que me mostrara esa cosa, sea lo que sea

-No creo que sea algo agradable, Harry-dijo con desagrado Ron

-No se preocupen, estoy seguro que no podría ser peor que un dementor-les sonrió Harry

-¿Cómo cuanto tiempo crees que sea necesario para que se presente esa cosa?

-Yo creo que para el mediodía ya habrá venido a visitarme-dijo Harry- ahora, si no les molesta, necesito descansar, este ha sido un día muy cansado ¿Se podrían llevar a Luna y a Hedwig?

-Claro, pero mete a esa cosa a su jaula, le tengo mucho cariño a mis dedos como para que se los coma esa cosa-comento Ron

Al día siguiente los dos pelirrojos y Hermione jugaban en el campo de Quidditch, se habían levantado desde temprano, como si esperaran que así pudiera pasar más rápido el tiempo, y hasta ese momento lo único que habían hecho era estarse pasando la Quaffle el uno al otro sin ningún otro propósito, Hermione que estaba montada en la saeta de fuego no paraba de ver hacía la enfermería, era tal su nerviosismo por lo que podría pasar que hasta había olvidado que no sabía andar en la escoba sin caerse. Cuando dieron la doce en punto los tres bajaron rápidamente de sus escobas y corrieron a la enfermería para ir a ver a su amigo pero fue enorme su sorpresa cuando entraron pues dentro de la sala estaba Harry y madame Pomfrey que reían sin control, al parecer la enfermera había mostrado su lado gracioso contándole chistes a Harry, cuando madame Pomfrey se percato de la presencia de los jóvenes magos trato de recuperar la postura sin embargo la risa volvió a su rostro después de muchos intentos pudo dejar de reír, después de darle a Harry las indicaciones de que no hiciera nada extenuante regreso a su despacho dejando solos a los amigos.

-Creo que nunca había visto ese lado divertido de madame Pomfrey-comento Ron tomando asiento a un lado de Harry

-Pues te has perdido de mucho-contesto Harry-es muy divertida

-Eso puede esperar-intervino Ginny-¿Paso algo?

-Si-dijo seriamente-pero no se exactamente qué haya sido

-¿A que te refieres?-pregunto Hermione

-Si apareció-dijo pensativo- o mas bien quiso aparecer, fue anoche, estaba durmiendo cuando de pronto sentí una fuerte brisa… por un momento creí que madame Pomfrey había salido y dejado la puerta abierta pero cuando abrí los ojos vi que justo delante de mi había algo que parecía ser un tornado pequeño en el que habían muchos de esos pétalos rosas

-¿Y que paso?-pregunto Ginny ansiosa

-Nada, por un momento me pareció ver la silueta de alguien dentro de ese tornado pero desapareció después de un rato… ¡Ah! Y dejo muchos pétalos tirados por todo el piso

-¿Dónde están?-pregunto Ron

-No lo se, no los pude recoger por que no puedo caminar, me dormí y cuando desperté ya no estaban, le pregunte a madame Pomfrey si había visto algo raro pero no vio nada

-Es muy extraño-comento Hermione

-Claro que lo es pero me gustaría contarles algo más raro aun

-¿Qué puede ser mas raro que esto?

-Es algo que me paso en Privet Drive-miro a Ginny dándole a entender que tenía que ver con lo pasado en el dormitorio-es algo que me parecía que había olvidado

Harry les contó primero acerca de sus clases con Eli y de cómo una noche se había tenido que ir por un accidente, y de que al regresar le había leído la mente ocasionando que recobrara esos recuerdos parcialmente solo que por alguna razón no había podido recordarlo, hasta ahora, el día anterior al despertar simplemente lo había recordado. Les contó acerca de cómo aquella noche en Privet Drive al despertarse le había parecido escuchar un extraño cántico (En ese momento Ginny dio un leve respingo en cuanto escucho eso) de cómo se había batido en duelo contra un desconocido y de el extraño ojo de color rojo, también de cómo al día siguiente había ido con Mundungus Fletcher.

-No se por que apenas lo recordé-dijo al finalizar su historia

-¿Quién fue el que te ataco?-pregunto asustada Ginny

-No fue quien-tu-sabes ¿Verdad?-pregunto Ron-por que si hubiera sido el lo sabrías ¿No?

-No se quien pudo haber sido-dijo Harry-hay una parte de mis recuerdos que me parece que están borrosos, no logro ver bien a la persona que me ataco

-Debe de haber una forma para que recuerdes totalmente lo que te paso-dijo Ron

-Claro que la hay-dijo Hermione-existe una poción que sirve para recordar

-Entonces hay hacerla

-No es tan fácil-respondió Hermione-su elaboración es muy difícil además si no la hacemos bien podrías quedar mas olvidadizo que Neville

-No importa-respondió Harry-supongo que tengo que arriesgarme, además supongo que si en segundo año pudiste hacer la poción multijugos podrás hacer esta fácilmente

-Haré todo lo que pueda-dijo Hermione

-Estoy seguro que lo harás-dijo Harry un poco asustado-pero si te equivocas te puedes ir olvidando de tu regalo de cumpleaños y navidad-la amenazo aunque después repuso tristemente-aunque si eso llega a pasar lo mas seguro es que ni recuerde quien soy yo

Hermione comenzó a hacer la poción ese mismo día pero pronto se dio cuenta de que tardaría en quedar lista, la elaboración de esta poción era tan delicada que a partir de ese día tuvieron que quedarse dos de ellos en los dormitorios de los chicos, que es donde la hacían ya que Ron no podía subir al de las chicas, para vigilarla y estar seguro de que todo iba a la perfección. Mientras en la enfermería Harry tuvo que quedarse unos días más ya que después de pasar tanto tiempo sin moverse tanto sus piernas como sus brazos se habían debilitado y su terapia de rehabilitación le impedía abandonar el lugar, era lo más extenuante que había hecho hasta ese momento, madame Pomfrey lo despertaba muy temprano para la terapia que consistía en ligera flexiones de los brazos y las piernas con pequeñas pesas en ellas para ponerle mas dificultad, Harry se esforzaba mucho para poder salir lo más pronto posible de la enfermería ansioso de tomar la poción que Hermione se encontraba haciendo. El joven mago esperaba ansioso las visitas de quien fuera a visitarlo, a partir del día en que Hermione elaboro de la poción ahora solo era uno el que le visitaba al día, para preguntarle como iba la elaboración de la poción pero ninguno sabía exactamente cuando estaría listo sin embargo Hermione le daba detalles muy exacto acerca del progreso de su nuevo proyecto.

-Creo que prefiero hacer de nuevo la poción multijugos-dijo Hermione exasperada un día en que fue a visitarlo- esta si que pone a prueba mi paciencia

-Yo te veo muy motivada, ya necesitabas algo que te costara trabajo-dijo Harry sonriente

Otra cosa de lo que se habían dado cuenta todos, o al menos Ron y Ginny es que desde Harry había despertado la ilusiones de las que eran victimas habían ido disminuyendo hasta que un día simplemente desaparecieron, Ron aventó con alegría el bate de golpeador y el silbato de serpiente, Ginny que había sido la última en ver algo raro no pudo dejar de sentirse nerviosa al recordar los ojos del perro y los que había visto en su sueño, preocupada estuvo todo un día entero con Harry para contarle todo lo que tenía relación con el sueño, el perro extraño e incluso la advertencia de Antares, aunque esto lo hizo bastante avergonzada y con las orejas coloradas sin embargo Harry solo contemplo confundido la ventana que tenía a su lado.

-¿Por qué tú veías un perro?-pregunto haciendo caso omiso de la vergüenza de Ginny-¿Si tú dices que veíamos lo que queríamos ver por que tu querrías ver a un perro?

-Supongo que era por que también quería creer que Sirius estaba vivo-dijo y dio un suspiro- el año pasado cuando estuvimos en Grimould Place estuve con el mucho tiempo, todos estaban ocupados, tu, Ron y Hermione haciendo sus propias teorías sobre lo que pasaba afuera, los adultos con las cosas de la orden, los gemelos estaban haciendo sus propios inventos pero Sirius estuvo siempre ahí… solo, nosotros dos charlamos mucho y le tome demasiado cariño

-Ya veo-comento Harry con su ronca voz-pero que crees que signifique ese perro con seis ojos y la sonrisa extraña

-No lo se

-Y el sueño… ¿Que quiere decir? Parece que todo tiene que ver con la advertencia que te hizo Antares-dijo pensativamente Harry-¿De quien crees que hablaba?

-Ni idea-respondió Ginny mintiendo un poco, temía que lo que le hubiera advertido era acerca de los sentimiento que había llegado a tener por el hace ya mucho tiempo pero era totalmente imposible que eso volviera a pasar

La interrogante que le había dejado Ginny con la confesión de esas preocupaciones le permitió a Harry tener la mente ocupada durante las largas terapias que tenía con madame Pomfrey pero por mas que se le ocurrían teorías de lo que podrías significar no le llegaba alguna lo suficiente plausible. Otra cosa que comenzó a preocuparle ocurrió durante una visita de Ron, estaba harto de estar vigilando la poción y en cuanto Hermione le había permitido tomarse un descanso había corrido a la enfermería.

-Al menos aquí hay luz-comento Ron- además de que tu querida Luna no deja de colarse a los dormitorios para tratar de beberse la poción, ya me ha mordido varias veces, creo que esta entre la criaturas más despreciables… hasta más que los escregutos

De pronto en ese momento se escucho lo que parecía ser una especie de canto, alguien estaba cantando algo muy extraño, en otro idioma desconocido para ellos, Ron y Harry se miraron extrañados pero en cuanto Ron se paro para tratar de encontrar el origen de aquel sonido desapareció rápidamente.

-¡Vaya!-exclamo Ron mirando a todos lados- a ti si que te pasan las cosas mas raras ¿A esto te referías con lo de que habías escuchado algo raro en tu casa?-Harry afirmo-¿Qué crees que sea?

-No lo se pero al menos ahora se que no estoy loco

Ron le contó a Hermione acerca de lo que había escuchado mientras que había visitado a Harry, ella se mostró bastante sorprendida, en el fondo esperaba que eso no fuera cierto, que fuera tan solo un efecto secundario del ataque que había sufrido por parte de Voldemort sin embargo desde ese momento a parte de vigilar la poción se dio a la tarea de buscar en todo libro en la biblioteca cosas que se relacionaran con ese fenómeno. Otra cosa que estropeo las cosas para Hermione fue que un día al distraerse por estar leyendo libros sobre maldiciones a distancia pasó por alto el remover la poción en el momento que necesitaba y después echarle unas cuantas raíces de mandrágora… al darse cuenta de su error trató de remediarlo pero en cuanto pudo hacerlo se dio cuenta que ahora por ese pequeño descuido tardaría mucho más en tener listo aquel bebraje.

Ese día le tocaba a Ginny descansar, salio de la sala común desde temprano ya que Hermione se encontraba bastante malhumorada desde su equivocación con la poción, pero a diferencia de las otras veces en vez de llevar en las manos un bate de golpeador llevaba en ellas la caja de madera que Harry había rescatado de la madriguera, se había desecho del bate de golpeador al igual que su hermano mayor, además del álbum de fotos de Harry. Iba nerviosa por el contenido de aquella caja que guardaba los aspectos mas oscuros de los últimos cuatro años de su vida, nunca lo había mostrado ante nadie y cuando decía a nadie era en verdad a nadie, pero después de que Harry le demostrara esa confianza cuando le permitió escuchar la conversación con Ron y Hermione acerca de lo que había ocurrido en Privet drive sentía la necesidad de corresponderle aquella confianza, y que mejor forma de hacerlo que mostrarle aquella caja que tenía la mayor parte de su vida.

Entro a la enfermería, Harry estaba recostado en su cama con una expresión de cansancio, sostenía en una mano, que temblaba por el esfuerzo de mantenerla levantada, un pergamino que leía con concentración mientras que en la otra tenía una pelota de espuma que apretaba para ejercitarse, Harry volteo a verla sonriendo.

-¿Qué es eso?-pregunto Harry al ver la caja

-Lo mismo te pregunto-dijo Ginny nerviosamente, sentía que su estomago se movía de un lado a otro, como si se hubiera comido un costal lleno de gusanos vivos

-Me la mando McGonagall, llego hace unos minutos-se la dio a Ginny para que la leyera- Son mis calificaciones

Ginny tomo el pergamino y lo examino con detenimiento tratando de olvidar la horrible sensación de su estomago.

Sr. Harry Potter:

Después de haber realizado los exámenes TIMOS en el curso anterior, le notificamos las siguientes puntuaciones:

Teoría de Encantamientos Excelente
Práctica de Encantamientos Excelente

Teoría de Herbología Excede Expectativas
Práctica de Herbología Excede Expectativas

Teoría de Defensa Contra las Artes Oscuras Sobresaliente
Práctica de Defensa contra las Artes Oscuras Sobresaliente

Teoría de Pociones Excelente
Práctica de pociones Excede Expectativas

Teoría de Cuidado de Criaturas Mágicas Sobresaliente
Práctica de Cuidado de Criaturas Mágicas Sobresaliente

Teoría de la Transfiguración Excede Expectativas
Práctica de la Transfiguración Excede Expectativas

Teoría de Astronomía Aceptable
Práctica de Astronomía Aceptable

Teoría de Adivinación Aceptable
Práctica de Adivinación Aceptable

Teoría Historia de la Magia No aprobado

Departamento de Evaluación Estudiantil

-¿Qué te parece¿Son buenas calificaciones?-pregunto el joven mago

-Son magnificas-dijo Ginny sin verle- ahora si podrás ser auror

-¿Cómo sabías que quería ser auror?

-Después de la discusión que tuvo McGonagall con Umbridge dudo que alguien en el colegio no lo sepa

-¿Para que trajiste esa caja?-pregunto Harry-dudo que la hayas traído para presumirme lo bonita que es

-¿La recuerdas?

-Es la que saque de la madriguera-contesto Harry

-Si, la traje para enseñarte lo que hay dentro de ella-dijo Ginny seriamente, tomo aire para darse valor- confiaste en mí al contarme lo que paso en tu casa, yo quiero hacer lo mismo

-No es necesario que me lo muestres- dijo Harry seriamente- no lo hice para que tu me respondieras así, lo hice por que tu te has ganado el derecho de que confié en ti

-Lo agradezco, pero en verdad quiero enseñarte esto-dijo Ginny sonriéndole y después de tomar aire abrió la caja- no se lo había enseñado a nadie

Adentro de la caja habían varias cartas y dos gruesos diarios, uno de color rosa y con motivos femeninos y otro negro y sin algún tipo de adorno, eran los que había visto en la casa de Bill cuando se había quedado dormido en el cuarto de Ginny, la pelirroja le permito echarle un vistazo a una de las cartas que había en ella.

Querida Ginny:

Me alegra saber que has seguido mis consejos; respecto a los sueños debes recordar que solo son eso, sueños, no te preocupes y sigue escribiendo todos los detalles que puedas recordar, tus padres saben que necesitas ayuda, si mis cálculos están correctos en estos mismos momentos ya recibieron una explicación de cómo ayudarte a superar todo esto. Si necesitas mas ayuda escríbeme sin demora.

La carta no tenía nada que le dijera quien la mandaba pero Harry conocía muy bien esa letra, era de Dumbledore. Ginny le acero otra carta.

No te dejes presionar, los dementores tienen ese efecto en todos, tu al igual que Harry tienen un pasado mucho mas complicado y horrible que todos los demás juntos, se que los recuerdos de lo que paso en la cámara secreta están todavía muy presentes para ti pero sigue el ejemplo de Harry, no te dejes vencer.

Ginny le paso esta vez el diario negro y Harry, después de mirar a Ginny con desconfianza ya que comenzaba a entender todo, lo abrió. Eligio una pagina al azar y comenzó a leerla.

Aun estoy en la cámara secreta y estoy sola, esta vez Harry no llega a rescatarme y Tom esta aun lado mío, se ríe diciéndome que la próxima vez seré solo suya, que me hará…

Harry cerro inmediatamente el diario al notar que es lo que venía después, confundido miro a Ginny que mantenía agachada la mirada como si estuviera avergonzada, Harry la llamo, tenía en el rostro un ligero puchero similar al de una niña recién regañada.

-Este es mi secreto-dijo Ginny con enojo- a pesar de que ya ha pasado mucho tiempo no puedo dejar de tener pesadillas con el, ya son pocas pero aun las sigo teniendo

-Lo que yo dije no era tan importante como esto-dijo Harry sintiéndose culpable, de pronto recordó algo que todavía no había dicho a nadie, miro a la pelirroja que aún se negaba a verlo y comenzó a hablar, en verdad ella se había ganado el derecho de saberlo- yo tengo que matar a Voldemort

-¿Qué?-pregunto asustada al escuchar el nombre que había dicho Harry

-¿Recuerdas la profecía que querían los death eathers cuando fuimos al ministerio de magia?-Ginny afirmo sin dejar de verlo asustada- ¿Quieres saber de lo que hablaba?-Ginny movió de nuevo la cabeza afirmando

Harry le contó todo lo que había hablado con Dumbledore cuando habían regresado del ministerio de magia, absolutamente todo, su conexión con Voldemort, la profecía, lo que significaba todo eso… que el tendría que enfrentarse a lo que todos temían, cuando termino de hablar ahora fue el él que se negaba a ver a Ginny, esta puso su mano sobre la suya para darle apoyo.

-¿Tienes miedo?-pregunto Ginny

-Ya no, supongo que después de lo que ha pasado era obvio que tendría que ser yo quien lo hiciera-dijo Harry y la miro atentamente- no se lo digas ni a Ron ni a Hermione… todavía no estoy listo para que ellos lo sepan.

Después de todo cada año que ha pasado desde que me entere que soy mago he tenido que destruir los planes de Voldemort ¿No? No soy tan tonto como para darme cuenta de que ya parecía ser el destino

Ginny sonrió tranquila al ver la reacción de Harry ante la presión de esa carga, en verdad estaba bien, en ese momento Ginny noto que aparte de la carta con las calificaciones de Harry había un pedazo de pergamino en el buró junto a Harry, el chico al notar que Ginny veía el pergamino se lo ofreció para que lo leyera.

-Es de Eli- informo Harry- le había dejado a Hedwig y a Luna mientras que se quedaba en Privet Drive… parece que ya se fue

-¿Se había quedado en Privet drive?

-Si, mis tíos si que le tomaron cariño

Ginny leyó la carta.

Querido Harry:

Se lo que te ha pasado, estoy orgulloso por el hecho de que hallas podido repeler el ataque de Voldemort, todo fue por el esfuerzo que pusiste por aprender magia, sin embargo me siento culpable por que Voldemort halla podido entrar a tu mente, eso me dice que mis conocimientos y enseñanzas aun no son perfectas. Hedwig ya estaba ansiosa de ir contigo, Luna también te extraña, ya se ha escapado de tu habitación tres veces para ir a buscarte. Como Hedwig ya esta totalmente bien tengo intenciones de mandártela pero no se donde estas, si mis cálculos son correctos en este momento en que te estoy escribiendo has de estar inconsciente… si es así Hedwig no podrá encontrarte así que mandare a tus mascotas con tus amigos, los Weasley.

Anoche tuve una premonición en la que tu eras atacado por Voldemort, me comunique de inmediato con Dumbledore, espero que te halla ayudado lo mas pronto posible, pero si es que estas leyendo esto es por que así fue. Tengo pensando salir de Privet drive pronto y emprender de nuevo mi viaje para perfeccionar mis habilidades, pero no te preocupes, sigo pensando que nos volveremos a ver…aunque no se cuando. Tus tíos esperan que te recuperes pronto y están ansiosos por verte.

Con cariño, Eli

-Si, lo se, supongo que Eli quiso hacerme sentir bien con ese comentario de mis tíos ¿No?-dijo Harry

-No es que tenga algo contra tu familia pero en verdad dudo que estén deseoso de verte-sonrió Ginny

Rieron ante la idea de que sus tíos quieran verle hasta que una lechuza de color negro y mirada gélida entro por la ventana y le dejo a Harry una carta en el regazo, el joven mago la abrió viendo como la lechuza partía sin esperar ni un agradecimiento por parte del mago, después de echarle un vistazo a la carta soltó un ligero resoplido de enojo al ver de quien era la letra de la carta.

-¿Malas noticias?-pregunto Ginny

-Ya quisiera yo-dijo Harry-es de Cho

-¿No son buenas noticias?

-Lo serían si fuera unos años antes pero ahora ya no

-¿Ya no te gusta Cho?

-No es eso pero…- dijo Harry sin responder y empezó a leer la carta

Querido Harry:

Se que ya te estarás hartando de mis cartas, después de todo aun no me has dado ninguna respuestas a mis cartas. Ya falta poco para que entremos de nuevo al colegio y se que tal vez te incomodarías con mi presencia pero quiero que pienses mejor mi propuesta… por eso dejare que lo pienses mejor y te pido de favor que me tengas una respuesta para mi, sea cual sea, solo espero que me digas que si, que me des una oportunidad para estar contigo.

Con todo mi amor, Cho

Harry hizo una mueca de exasperación, Ginny lo miro divertida.

-¿Qué dice Cho?-pregunto

-Me pedía una oportunidad para que fuéramos novios de nuevo-dijo Harry mirando el techo con mucha concentración- que yo recuerde nunca fuimos algo así

-¿Y?-pregunto Ginny con seriedad-¿Le vas a dar esa oportunidad?

-No lo se-murmuro Harry- tendré que pensarlo muy bien-volvió a leer la carta-según esto parece que ya me había escrito antes ¿Llegaron a tu casa esas cartas?

-He…-dijo Ginny apartando su mirada avergonzada-creo que si, me parece haber visto una que otra carta de ella

-Por la cara que pusiste me parece que las estuviste leyendo-dijo Harry seriamente- creí que tenías suficiente con robarme los The Prophet

-¡Esta bien! Leí unas cuantas cartas suyas-acepto Ginny avergonzada- pura curiosidad, pero si te sirve de algo no me entere de la gran cosa, solo que es asquerosamente rica

Harry volvió a mirar el techo pensando en la petición de Cho, si hubiera llegado tan solo un año antes esa carta hubiera aceptado de inmediato pero ahora… ¿Qué haría? Ya no le interesaba tanto Cho, debía de admitir que aun le seguía gustando pero estaba seguro que ahora solo era atracción física, después de lo que había pasado con Sirius había dejado de pensar totalmente en chicas y ni hablar de cuando se entero del contenido de la profecía sin embargo tenía la sensación de que si volvía a preocuparse tan solo por Voldemort estaría rompiendo la promesa que le había hecho a Sirius; no tenía intención de estar en una relación en la que no pudiera estar totalmente a gusto, y la relación con Cho no había sido nada grata… descontando el beso que le había dado en la sala de los menesteres antes de vacaciones. No podía negar que en algunos momentos deseaba tener a alguien a su lado en quien confiar, con quien estar sin miedo de contarle lo mas oculto de su vida y caminar con ella sabiendo que siempre estaría para el a su lado, en fin, una novia formal… dudaba mucho que Cho fuera alguien así para el. Sintió la mirada atenta de Ginny y Harry volteo el rostro un poco avergonzado por estar pensando en esas cosas tan cursis.

-Tal vez acepte-dijo Harry mas para el que para Ginny- me sentaría bastante bien un poco de compañía este año, debo pensarlo muy bien

Dejo de pensar en ese tipo de cosas y puso más atención en Ginny, en ese momento noto que la pelirroja tenía en sus manos al álbum que le había regalado Hagrid.

-¿Y eso?-pregunto señalando su álbum

-¡Ah! He estado pensando que como Hermione tiene una cámara y tú un álbum podemos pegar aquí las fotos que tomemos, mira…

Ginny abrió el álbum y hojeo hasta llegar al final, con un movimiento de su varita hizo que el número de hojas incrementar considerablemente, la pelirroja tomo las fotos que estaban sueltas y comenzó a pegarlas.

-Además, si le ponemos comentarios debajo será más divertido

Ginny se quedo contemplando una foto en la que aparecía Harry en sus entrenamiento de Quidditch, volaba en su saeta de fuego pero de pronto aparecía Cho en las gradas del campo y Harry en ese momento trataba de salir de la foto bastante nervioso y sonrojado, Harry recordaba eso… había ocurrido en su tercer año. Finalmente Ginny comenzó a escribir algo

Harry en su tercer año bastante nervioso ¿Por qué será¿Verdad que se ve lindo así?

Ginny Weasley

Harry frunció el seño al ver lo que escrito Ginny, tomo la foto mas cercana y la examino, se la había tomado Colin, era su segundo año en Hogwarts, Lockhart le pasaba la mano para que posara con el pero Harry trataba de escapar de la foto… conocía muy bien esta foto, la había examinado mucho y había notado que en el fondo, tras un árbol, se encontraba una pequeña Ginny sonrojada que veía al Harry de la foto.

Ginny en su primer año en Hogwarts ¿verdad que se muy linda sonrojada¿Algún día la volveré a ver así? Era tan tierna en ese entonces.

Harry Potter

Le paso el álbum a la pelirroja y esta, después de haber leído la nota, busco en la foto su yo en pequeño, después de un rato lo encontró y luego fulmino a Harry con la mirada.

-¿Por qué ya no eres tan tierna?-pregunto Harry riéndose

Después de mucho tiempo de insistir en hablar con Ginny, ya que esta simplemente le ignoraba, volvió a ver la foto en donde trataba de escapar de la presencia de Cho, había pasado tanto tiempo…

-¿Por qué me dijiste a mí sobre la profecía y no a Ron ni a Hermione?-pregunto Ginny de pronto

Harry la miro confundido por el abrupto cambio de tema sin embargo se sintió agradecido ya que en ese momento estaba particularmente de buen humor como para estar pensando en cosas que le daban dolor de cabeza, podía entender perfectamente las cosas que pasaban con la guerra que estaba iniciando, comprendía a los magos tenebrosos pero no importaba cuanto se esforzara ¡Nunca comprendería a las chicas!

-Ya te lo dije, te has ganado mi confianza-dijo viéndola sonriente y le paso la mano por la mejilla- ya no solo eres la hermanita de Ron, eres mi amiga

Ginny sonrió un tanto sonrojada por las palabras de Harry.

HABLANDO CON EL AUTOR.- ¿Qué puedo decir después de todo este largo tiempo de "vacaciones"? Que odio enormemente las vacaciones. Con este enorme tiempo libre lo único que pude hacer fue continuar escribiendo, recupere mis capítulos perdidos y pude escribir hasta el capitulo 16. Tenía pensando actualizar dos capítulos cada quince días pero cada vez me es más difícil terminar de escribir un capitulo, ahora cada capitulo supera los 130 kb, suena fácil escribirlos pero tardo mas o menos dos semanas en terminar un capitulo: primero los escribo tal y como va apareciendo en mi retorcida mente, luego tengo que acomodarlos cronológicamente, después debo redactarlos y finalmente revisar que todo cuadre en la lista de sucesos que tengo planeado. No se como se hagan los fic pero por mi parte ya tengo planeado lo que pasa en este fic, hasta tengo mi línea de tiempo para no desviarme de lo planeado. Intentare escribir mas rápido, pero en realidad se me están complicando las cosas, pude escribir todos esos capitulo por que estoy en vacaciones pero me temo que cuando vuelva a entrar a la escuela no tendré tiempo para seguir con esto, al menos no como ahora. Otra cosa que me complica las cosas son las cosas que aparecen en el fic sin que las tenga planeadas, tengo programado que la duración de este fic sea de 77 capítulos pero me temo que si sigue aumentando las cosas terminara durando poco mas de 90 capítulos. No se preocupen tratare de seguir escribiendo como lo hago ahora.

Espero subir otro pronto. AGIOOOO