Joh! volví! como lo prometí! algo retrasada pero al fin termine! y si! como prometí tambien! hay DRAMA! espero que no se mueran al leerlo XD y mucvhas gracias por darme buenos deseos en mi examen TOEFL :) se los agradezco mucho.

Gzn: Ya veras que hará Renji. Ichigo ya se adeltanto. ¡Mejor no digo spoiler! :) gracias por leer y comentar el fic :D

Disclaimer: Bleach no me pertenece.


You are important

Capítulo 11: Ósculo

¡Por fin es viernes! Mañana no habría colegio, las tareas se dejaban para el domingo para así disfrutar las noches de desvelo con amigas del bendito día seis de la semana y sábado. ¡Oh sí! La vida adolescente no era tan mala. Rukia, Tatsuki y Orihime pasaban una gran velada en la casa de la última mencionada, comiendo chatarra y bebiendo como cerdas junto con golosinas que ya no cabían en sus bocas y mucho menos en sus panzas. Las amigas estaban recostadas observando el techo tratando de buscar figuras en el techado.

— ¡Esa parece una nube!—comentó Orihime alzando su mano con su dedo señalándolo.

Tatsuki elevó una ceja. No era por criticar a su amiga, pero a veces ella puede ser algo tontita en algunas ocasiones: —Orihime…has dicho como siete veces que cada figura que ves parece una nube…—sonrió Tatsuki.

— ¡Pero es cierto! —hizo pucheros la ofendida. En realidad Orihime no era tan tonta. Decía que cada cosa que veía era una nube porque cada figura que observaba tenía cara de Ishida; aunque claro, ella no revelaría eso ¿cierto? Tan sólo se hacía la tonta, nada más…

—Mhhmm…—maulló Rukia abrazando a Chappy, ya que nunca lo puede dejar. Esa no se la creía…Orihime está sonrojada tal y como lo hace cuando está con su noviecito. — ¿Acaso Uryuu te nubla la vista, Orihime?

— ¡Qué! —gritó Orihime exasperada.

Tatsuki no se limitó a reírse a carcajadas: — ¡No me diga que las nubes representan a Uryuu!

— ¡No me molesten así! —cerró los ojos Orihime con un tremendo sonrojo en su cara. Por inercia, agarró a Chappy y lo lanzó hacia la puerta.

Tatsuki abrió los ojos al máximo al ver el drama. Todo pareció a cámara lenta: Rukia gritaba un gran "NO" muy despacio mientras se tiraba a salvar a Chappy y no colisionara con la puerta. Orihime jadeó y trató de cubrir su asombro tapando su boca con su mano, no era su intención hacer tal acción, tan sólo fue un impulso no controlado. Y para todo los pesares, se abrió la puerta lentamente y un animado Sora se dio a la luz con una bandeja de bebidas en su mano.

—¡Chicas! ¡Les traje al…go…!—habló Sora sin percatarse del horrible desenlace que tendría. Abrió los ojos en par en par y dio un pequeño gritito al ver que un peluche chocó contra su cara y como una Rukia se le tiraba encima.

Hubo afonía por unos segundos, nadie movía ni un músculo por el relajo de bebidas en el suelo o como Rukia estaba de cara besando el piso y Sora con una expresión de muerto tirado boca arriba mientras le daba un tic en el ojo.

— ¡Perdón! —murmuró Rukia aún boca abajo. Le daba tanta vergüenza dar la cara que esperaba que tal vez la tierra la tragara ahí mismo.


Después de varias horas del penoso accidente, las amigas estaban recostadas nuevamente observando el techo con miradas absortas, pero esta vez, estaban en silencio, serenas bajo la luz de la luna. Rukia abrazaba a Chappy como si su vida dependiera de ello. Las luces estaban apagadas y pareciera que nadie estuviera en el cuarto.

—¿Ya saben que regalarle a Abarai-kun?—preguntó Orihime de repente sin despegar sus ojos al techo.

Rukia volteó su cara hacia ella:—¿Por qué el motivo?

Tatsuki se tensó por un momento. ¿Acaso Abarai no…? ¡Maldito de él!:—¿No te invito?—dijo incrédula.

— ¿A qué?—la Kuchiki levantó una ceja.

—A su cumpleaños…mañana. —comentó Orihime.

Rukia se quedó muda. ¿Su cumpleaños? No estaba enterada de ello. ¿Será cierto qué no la haya invitado? ¡Por qué! Si Renji siempre la incluía en su lista de invitados. ¿Acaso aún estaba…herido?

—Oh—respondió secamente—No, no me invitó.

— ¡Desgraciado!—gritó Tatsuki levantándose de un salto, observando a Rukia— ¡Ése si no es hombre! ¡Qué le pasa!

Orihime se le fue el alma. Su amiga la gritona no comprendía que era que le rompieran el corazón. Simplemente Abarai fue rechazado por la mujer que le gustaba y aún esa herida estaba latente y ver a Kuchiki-san de nuevo sólo empeoraría las cosas, más de lo que están.

—Pues…—bajó la mirada la chica de ojos violeta. Él no es "hombre" por culpa de ella.

La pelirroja notó esos cambios bruscos de autoestima. El ambiente se hacía tenso y no le gustaba cómo se tornaba la situación:—¡No es tu culpa Rukia-san!—intervino Orihime evitando que Tatsuki dijera plagas hacia Renji—, fuiste muy valiente al decirle que no a Abarai-kun. —Sonrió—su hubiera estado en tu lugar no habría sabido que hacer… ¡te admiro por eso!

—Sí…pero aún así no fue bonito…—dijo Rukia con un aura negra. A pesar que ya pasó algún tiempo después de lo ocurrido aún se sentía mal.

— ¡Oh vamos!—animó Tatsuki— ¡Otra cosa que lo hubieras besado apasionadamente!

Las mejillas de Rukia se calentaron al instante. ¿Qué…? ¡Qué! : — ¡No!

—Tal y cómo lo hace Orihime cuando está con Uryuu—sonrió de oreja a oreja Tatsuki hacia la mencionada. ¡Oh cómo le encantaba molestar a sus amigas de una manera muy cruel!

— ¡TATSUKI-CHAN!—chilló Orihime más sonrojada que Rukia. ¡Cómo lo supo!

La malvada de Tatsuki empezó a reírse maquiavélicamente. Sus amigas eran demasiado inocentes para hacer ese tipo de bromas. Ella era única, lo sabía muy bien: — ¡No se lo tomen a pecho!—sonrió.

Orihime y Rukia fruncieron su cara al mismo tiempo. Para ellas no era divertido. Estuvieron un rato en silencio. Toda risa, toda frustración que causó Tatsuki se esfumó al instante. Todas quedaron absortas en sus pensamientos. Hasta que Tatsuki rompió el hielo:

—Orihime…—dijo casi en susurro—, ya hablando en serio…—bajó la mirada. ¡Qué cambio más radical!— ¿Qué…se siente que te besen…?

¡Oh! Con qué así van las cosas. Tatsuki estaba tan apenada que no quería que notaran su sonrojo. Rukia y Orihime se vieron las caras tratando de aguantar la risa. Tatsuki podrá aparentar ser ruda y macha, pero eso no le quita el hecho que sea mujer con sentimientos.

— ¿A qué viene esa pregunta?—dijo Rukia con una mirada picara.

— ¡Sólo pregunta!—contestó rápidamente Tatsuki tratando de zafarse del problema.

Orihime simplemente dio una risita. Le preguntan como si ella fuera experta sobre ese tema. Claro…sólo ella tiene novio. Pero aún así, Tatsuki se veía tan linda preguntado eso, porque no todo los días se escucha eso de ella. Y Rukia…bueno, su situación ahora es complicada.

La chica de pelos coloridos cerró los ojos con una sonrisa: —Es cálido…y suave a la vez. —se sonrojó. Estaba recordando un hecho—, hay sentimientos mezclados a través del beso; y es tierno…

Ambas quedaron atónitas por lo que oían. Orihime se retorcía al estar recordando el beso y cada vez se ponía más y más sonrojada. Tatsuki escuchaba atentamente lo que su amiga decía, pero Rukia estaba absorta por lo último que oyó que ya no le puso atención a Orihime. Toda esa descripción… ¡por qué! ¡Por qué se imaginaba a Ichigo en esa descripción!

—¡Oh Dios!—gritó emocionada Orihime sacando a Rukia de sus pensamientos—¡Está nevando!


Había pasado dos días después de la pijamada y un día del cumpleaños de Renji. Tatsuki tuvo la idea de no ir al cumpleaños del cumpleañero y arruinar la fiesta. Era tentadora la oferta pero Rukia se negó rotundamente. No era tan mala para hacerle eso. Además…sólo era una fiesta. No se iba a morir.

Rukia suspiró. Estaba caminando hacia su casa después de hacer el mandado de comprar los huevos a la tienda. Era muy temprano en la mañana y el invierno había llegado. Había nieve a todo lugar, los niños jugaban sin parar haciendo hombres de nieve y guerras. Por la misma nieve suspendieron las clases. Fue algo inesperado, pero era mejor así. Rukia tendría unas minis vacaciones. Sin embargo, debía admitir que sí había mucho frío, no a morir, pero si la hacía temblar. La pelinegra apresuró el pasó, su mamá debe de estar desesperada porque no llegan los huevos rápido para el desayuno de Byakuya.

—¡Oee! ¿Acaso no me vas a esperar?

Rukia paró en secó. Esa voz…¡no imposible! ¡Podía ser él!

La pelinegra se volteó rápidamente hacia su emisor. ¡Sí era él!:— ¡Ichigo…!—expresó con cierta alegría. Hacía mucho que no lo veía.

El mencionado se acercó hacia su amiga con una sonrisa. Vaya…ha pasado mucho tiempo desde la última vez que la vio. ¿Tres días? Sí…ha sido bastante tiempo. Ichigo observó que Rukia llevaba una bufanda color crema junto con un ponchado suéter color rosa y pantalones gruesos con botas afelpadas. Sí…demasiado abrigada y aún temblaba de frío. Él nada más llevaba una chumpa y pantalones con calzado deportivo y no se moría de frío.

— ¿Y eso qué madrugas? Una elfa como tú duerme todo el día…—dijo Ichigo con una sonrisa maliciosa. Rukia tan sólo gruño.

—Qué no soy elfa…no me digas así—Empezaron a caminar a la par.

A Ichigo se le hizo la sonrisa mucho más grande:—¡Oh…! Aceptas el hecho que eres enana, entonces…

Esta vez si hubo consecuencias. Rukia machucó fuertemente el pie de Ichigo con el talón. Él gimió de dolor: — ¡No soy enana!

Ichigo bufó lo más fuerte que pudo: — ¡Mis hermanitas tienen ocho años y casi son de tu tamaño!

Rukia no sabía que decir ante esto. O ellas eran unas gigantonas o de verdad ella era enana. ¡No! ¡Debía ser la segunda opción! ¡No debía perder la cordura y menos si Ichigo está presente!

Pasó un buen tiempo sin que nadie dijera nada: —El silencio otorga…sí sabes que es verdad que eres enana…

— ¡Idiota!

Lo único que se pudo apreciar fueron los gritos de Ichigo.


Rukia temblaba, no sabía si era por el frío o por ira. A veces, los hombres podían ser tan estúpidos e Ichigo no se salvaba de ese titulo. Él era el rey de ellos. Ambos seguían caminando lado a lado, Ichigo hizo una bola de nieve para colocar en su moreteada cara. Rukia podrá aparentar ser débil, pero ella es todo menos eso. Chiquilla fastidiosa…

—Ichigo…—llamó Rukia

El mencionado gruñó. ¿Ahora que viene?:— ¡Qué!

No obstante, cuando Ichigo la observó se veía mal. Sus mejillas estaban rojas y jadeaba como si estuviera cansada. Que raro…hace un momento estaba bien.

— ¿Tú fuiste al cumpleaños de Renji?—susurró Rukia, casi inaudible para Ichigo.

—Sí…—dijo sin rodeos—, pero no fue la gran cosa…—rodó los ojos.

Rukia dio una pequeña sonrisa. Esas fueron las mismas palabras que Tatsuki e Orihime le había dicho ya que ellas fueron. ¿Será que eso es verdad o solo lo dicen para que se sienta bien?

—Rukia…—ésta voltea—, ¿por qué no fuiste al cumpleaños? ¿Acaso Byakuya te castigó o algo parecido?

Rukia frunció el ceño. Como podía ser tan atrevido para llamar a su padre a su nombre de pila. Sin embargo, ella desvía la mirada con cierta melancolía: —Él no me invitó…

Ichigo quedó estupefacto. Torció un poco la boca y rodó los ojos mientras se rascaba su nuca: —Oh…con que eso fue…—la observó, ella aún seguía con la cabeza gacha.

—No lo culpo—a Rukia se le dificultaba un poco hablar—, sólo hice lo correcto…él aún sigue herido por el rechazo…no lo iba a querer por lástima…así me dijeron Orihime y Tatsuki en la pijamada—empezó a balancear la bolsa de los huevos.

—¡Oh!—dijo Ichigo tratando de estar feliz para así cambiar el tema. Desde la situación de Renji ya nada ha sido igual. El grupo se separó y Renji se ha distanciado cada vez más y más; y desde entonces, Rukia se ha puesto triste culpándose así misma que por su culpa Renji está como está: destrozado. No había podido hablar con ella desde entonces. Siempre la jalaban Tatsuki y Orihime y jamás tuvo la oportunidad de decirle algo, como palabras de aliento. Se sentía maravillado de tan sólo verla. Este mismo instante después de mucho tiempo la vuelve a ver otra vez. —¿Una pijamada, eh? Ahora ya se por qué te has desaparecido…—revolvió los cabellos de Rukia.

— ¡Hey!—se quejó Rukia— ¡Suelta!

Ichigo sonrió maquiavélicamente:—No me digas que llevaste ese estúpido conejo…

—¡No insultes a Chappy!—dijo casi sin aliento.

—Lo tomaré como un "sí"—a Rukia se le salía humo por los oídos—, ¿De qué hablaron?

Ichigo se le fue el alma. Rukia ya se iba a tropezar y caer de boca. La agarró de sus pequeños hombros y pudo observar que su respiración era algo irregular. El chico puso una mano en la frente de su amiga. ¡Por Dios! ¡Estaba ardiendo!

—Sobre besos…

—¿Qué?—dijo confundido Ichigo. ¿Ahora que mosca le picó?

Rukia sonrió tontamente. ¡Por Dios estaba delirando! :—Hablamos sobre besos…y sabes algo…quiero saber como se siente…

Ichigo resopló fuertemente:—De verdad en un parpadeó la fiebre te hace más loca...—la tomó en sus brazos estilo nupcial. Se percató que estaba calientísima y temblaba demasiado—, mejor te llevó a tu casa…estás muy enferma.

Ichigo corrió y corrió con todo su ser, lo bueno era que no estaba tan lejos de la casa de Rukia. Ella de repente se sintió tan mal. ¿Qué paso? Ella parecía que estaba algo mal ¡pero no tanto! Ahora la pobre deliraba que quería ser besada…como que sí le afecto.

El chico paró el paso al estar en frente de la puerta de la casa de Rukia, pudo escuchar a Kon ladrar desde adentro mientras la bolsa de los huevos estaba a punto de caerse.

—Llegamos…—dijo Ichigo sin aliento.

Rukia estaba con la mirada baja. No se miraba bien:—Ichigo…—dijo roncamente.

—¿Qué? ¡Qué sucede! ¿Te duele algo? ¿Sientes alguna molestia?—dijo desesperado Ichigo. Estaba muy preocupado por su amiga. Ella nunca se ha enfermado, es Kuchiki Rukia, la niña sana entre todos.

Rukia levantó la vista y sonrió:—Quiero ser besada…

Ichigo se sonrojó al máximo. De verdad se lo estaba creyendo…¿Rukia tan solo alucinaba, no? ¿Ella no lo quería, cierto? Simplemente no es ella…no, no es ella. Pero…se lo estaba pidiendo, tenía libre acceso a sus labios. ¡Y como decirle que no a su amada en secreto! ¡Todo esto lo atormentaba! Un momento…él estaba tan cerca de ella…sus cuerpos estaban, en cierta manera, pegados. Ichigo jadeó un poco. ¡Por Dios! ¡Estaba muy cerca! ¡El aliento de Rukia estaba sobre su rostro y eso lo hacía pecar! ¡NO!

—¡Ya deja de mamadas! —gritó Ichigo sin saber que estaba haciendo. Por un gran impulso, Ichigo besó apasionadamente a Rukia. Se dejó guiar por su instinto. Trató de separar los labios de ella con su lengua para explorar en su cavidad mientras sus manos se deslizaban poco a poco a sus glúteos.

Rukia no entendía lo que estaba pasando en ese momento. En seguida ella volvió a la cruel realidad. Ichigo la besaba…pero no de la manera que ella esperaba. Recordó las palabras de Orihime en la pijamada: los besos son cálidos…y suaves a la vez. Hay sentimientos entrelazados y es tierno. Lo comparó con el beso de Ichigo…y era…lo contrario.

Ichigo, de repente, se alejó de Rukia y la observó con un sonrojo exageradamente grande. ¡Qué coño estaba haciendo! ¡Rukia no era un juguete o para pasar el rato! ¡Por Dios! ¡Maldita sea! ¡Se acaba de aprovechar de su amiga enferma y débil besándola de esa manera! Se pudo haber evitado, ¡pero no! ¡Fueron esos estúpidos instintos!

Kon ladraba fuertemente mientras se escuchaba unos pasos hacia la puerta de entrada de la casa. No podía ver su expresión. No…no era digno. Ichigo rápidamente la puso al suelo con cuidado. No quería verla…no por lo que le había hecho.

—Perdóname…—dijo Ichigo y salió corriendo a toda velocidad hacia la nada.

Rukia estaba hincada con un bochorno enorme. No sabía si estaba roja por la enfermedad o por la vergüenza. ¿Por qué Ichigo actuó de esa manera? Rukia se tocó sus labios…estaban ardiendo. Aún podía sentir las acaricias de Ichigo. Sin percatarse, Rukia botó los huevos al piso. Esta mañana Byakuya no tendrá desayuno.


¡NO ME MATEN! D: eso puede pasar si no controlas tus hormonas alborotadas xDDD

Espero que les haya gustado! les dije que había drama! :DDD y el próximo cap. espero subirlo la otra semana, si Dios me lo permite :)

Ya saben como hacerme feliz. Con un lindo review :D

Se me cuidan! :D