Capítulo 11

—Tenemos que repetir lo de anoche — mencionó un relajado y sonriente Gray. En ese momento se encontraba en su lugar de trabajo junto a su rosado amigo. Era lunes por la mañana y se limitaban a arreglar las cuentas del gimnasio.

—Creo que necesito recuperarme primero —comentó Natsu como cual señor mayor. Lo cierto era que se habían quedado hasta muy tarde…. Bueno, era más apropiado decir que era muy temprano, ya que se habían retirado de la casa de su amigo alrededor de las 1:30 de la mañana. Y a eso tenía que sumarle la noche/madrugada en vela que pasaron el sábado.

—Suenas como mi abuelo… no, corrección, hasta él se mostraría encantado con la idea —se jacto el otro. Continuaron unos minutos de silencio, verificando las entrabas que habían tenido el mes pasado luego de pagar los servicios y a los empleados. No obstante, Gray no pudo evitar quedarse callado— ¿Te has comunicado con Gajeel o Lisanna? —solamente recibió una negativa por parte del otro— Pienso que fue algo grosero que se hayan ido sin avisar, apenas si comenzaba lo bueno.

—Tal vez para ellos no era tan así, Gray. Prácticamente los dejamos que hicieran todo y se fueron sin probar bocado —Natsu se sentía mal, más después de que Sting le haya contado el episodio de horas antes de que se hayan visto, era claro que Lisanna ansiaba pasar más tiempo con ellos, como los viejos tiempos. Pero eso no fue posible gracias a que ellos cambiaron el plan ligeramente— Tenemos que disculparnos… en principal con Lisanna y estoy bastante seguro de que sabes por qué —en ese instante, él dejó completamente lo que estaba haciendo para mirarle seriamente— Ella quería más que cualquiera esta reunión, pensando que iba a ser una como aquellas de años. No obstante, le cambiamos los planes completamente.

—No es una niña para que se sienta desplazada o no quiera juntarse con gente nueva —lo cierto era que, al escuchar a su amigo rosado, se sintió muy mal. Claro que él quería a su amiga y notó que le afecto bastante la aparición de ese grupo de mujeres en su noche deseada. Pero, como había dicho, merecía conocer a gente nueva, hacer una buena amiga… y, a su parecer, Hana encajaba bien en el puesto.

—Es mejor que esto no lo digas frente a ella o a Gajeel, de lo contrario puede ser más serio de lo que podemos pensar. ¿Bien? —pidió Natsu al escuchar la ocurrencia que dijo Gray— Hasta tú puedes saber muy bien que lo que dijiste es absurdo.

—No me expresé bien… lo que quería decir es que ella necesita una amiga mujer, todos sabemos que lo desea, más porque puede hacer cosas de mujeres con ella. Por eso pensé que al traer un grupo de mujeres a nuestra reunión era una buena posibilidad de que ella conozca a alguien decente, buena… como Hana, por ejemplo.

—A mi también me agradaría la idea de que Lisanna pueda establecer una buena amistad con Hana, pero no por ello hay que obligarla a pasar situaciones que no quiera para lograrlo… —quería dejarle en claro a su amigo que ya no tomase decisiones por su propia cuenta, menos si se trataba de su amiga albina. Empezaba a tener más conciencia de cómo podía llegarse a sentir ella frente a sus comportamientos y que el día de ayer se haya ido sin decir una palabra, después de enterarse del percance que tuvo Sting con ella, era una clara señal para que todos reaccionen un poco.

—No busco obligarla, sino darle opciones… también me preocupo por ella, es la menor del grupo y la única mujer… bueno, ahora está Hana que puede hacerle compañía si ella le deja —la mirada seria que le dio el peli-azul a Natsu demostraba su verdadera preocupación… no obstante, no podía evitar sentirse inquieto— ¿Te parece ir a verla hoy a la noche? Acepto que se merece una disculpa, pero también tenemos que dejarla de consentir un poco… —aquello último lo había dicho con un toque de broma, como si de una niña hablase. Natsu únicamente negó con la cabeza con media sonrisa. Al menos podía ir con una esperanza de que las cosas no fueran tan graves como se las imaginaban.

Sentado frene a su escritorio y con papeles sobre el mismo no podía evitar sentirse inquieto, preocupado. No había sido capaz de concentrarse en toda la mañana y a esas alturas menos, faltaban tan sólo 5 minutos para que sea a la 1 de la tarde.

¡¿Por qué había callado al verlos salir, por qué no fue tras ella… tras ellos?!

Habían ignorado sus mensajes en toda la mañana.

Bien, se había tardados algunas horas en contactarse con ellos para preguntarles cómo estaban o por qué se habían retirado tan silenciosamente el día anterior. ¡Pero sabía que iba a ocurrir eso, le iban a ignorar de la misma manera que lo hacía ahora!

—Sting —le llamó su secretaria, confundida por verle completamente ido a su jefe.

Él parpadeo un par de veces para volver al lugar en que se encontraba y cómo lo hacía.

—Sí, perdón… ¿decías? —sacudió levente su cabeza, buscando concentrarse en su trabajo.

—Aquí está los balances del último mes, me pidió que tan pronto los tenga a mano se lo pase para que pueda armar el informe —la castaña le tendió los papeles, analizando la cara del rubio. No hacía falta preguntarle que algo le estaba molestando, pero tenía que hacerlo si quería ayudarlo— ¿Se encuentra bien?

—Sí, descuida… sólo es falta de descanso —le aseguró con una sonrisa poco convencedora mientras aceptaba los papeles y fingía prestarle mucha atención— ¿Hay algo más?

—No… yo tomaré mi hora de almorzar ahora. ¿Se quedará todavía aquí? —le preguntó un tanto confundida por el hecho de que no se haya ido hace media hora. Generalmente salía a las 12:30 de la oficina para regresar a las 13:15 hs. a trabajar. En ese momento, estaba rompiendo con su rutina. Al recibir el asentimiento de él con la cabeza se aventuró a volver a preguntar— ¿De verdad se encuentra bien? Si quiere le puedo traer algo…

—No te preocupes estoy bien, solo no tengo apetito —a esa altura comprendió que la insistencia se debía que era raro que ya no se haya ido del lugar— Ve tranquila, no pierdas tiempo —y con una señal con la mano la incitó a irse de allí.

Una vez que se encontró solo nuevamente, dejo de fingir estar concentrado en el trabajo que tenía y se dispuso a tomar nuevamente el teléfono celular para confirmar lo que ya se esperaba. Cero respuestas.

¿En dónde se habían podido meter en todo el día? Hasta había llamado al trabajo de ambos, llevándose la sorpresa de que ninguno se encontraba, no habían asistido a trabajar.

Aquello le dio la confirmación de que estaban jodidos… los tres. Sólo esperaba poder enfrentarse a sus amigos lo antes posible, mientras más tiempo pasaba, peor se pondrían las cosas.

Las primeras estrellas de la noche despejadas se estaban haciendo presente. Era un hermoso paisaje que podían apreciar las personas; era el momento exacto donde el cielo se tornaba en varias escalas de colores que iban variando del anaranjado, violeta y azul. Y, para los que se encontraban en el auto, plena autopista, era algo lindo de apreciar.

—Estoy feliz de que nos hayamos tomado el día, fue genial —mencionó una contentísima, y algo agotada, Lisanna. Aún poseía las orejas de gato que se lo había comprado en el parque de diversiones a la hora de haber llegado.

—Fue como volver en la secundaria… —aceptó Gajeel con media sonrisa, mientras no despegaba la vista de la carretera— Se sintió refrescante hacerlo.

—Gracias por este día, a ambos —en la parte de atrás del vehículo se encontraban Lucy junto a su hermano menor, el cual ya estaba durmiendo hace unos minutos por el tan enérgico día.

—Oh, por favor, no tienes que agradecer nada. Este fue nuestro regalo y, además, la pasamos fantástico —le confeso Lisanna con una gran sonrisa, mientras se giraba para verle cara a cara— Es más, desde ahora tienes que prometernos que esto lo repetiremos. No sólo te quedarás con la primera vez en pisar un parque de diversiones, sino que habrá muchas tantas más.

Aquel día entero en el parque de diversiones fue un regalo de parte de Lisanna y Gajeel para la rubia por cumplir 26 años el día anterior. Si bien llegaron muy de improvisto y sorpresa el día anterior, se la pasaron muy bien gracias a que fueron perfectamente recibidos. Claro, después de que, por algunos masculinos de la familia se haya aclarado el tema sutilmente que Gajeel no estaba interesado el la rubia de una manera… romántica, fue todo viento en popa.

La idea de ese regalo nació gracias a la hermana de Lucy y sus abuelos, quienes se encargaron de hacerle avergonzar varias veces en esa noche. Ya que se sintieron algo incómodos al llegar con las manos vacías, propusieron hacer que ella pase un día que se lo privo años anteriores. Tener una salida con amigos a un parque de diversiones. Sí, la rubia no había mentido que se había auto-privado de hacer cosas que debía hacerlo a esa edad… No obstante, nunca era tarde para cambiar ese hecho.

Por esa razón habían decidido "secuestrarla" su día libre de trabajo junto a Romeo, teniendo la aprobación de cada miembro de la familia.

—¡Esta semana! Esta semana de vacaciones que tienes podemos aprovecharla. Podemos ir a donde quieras los días que se te hagan más cómodos. Comprendo que necesites descansar, pero definitivamente debemos salir en cualquier otro día de estos— al escuchar ella misma los planes que ofreció se sintió más entusiasmada

—Me encantaría —respondió Lucy, correspondiendo al cariño y entusiasmo que Lisanna irradiaba.

—¡Es genial! Gajeel, no permitas que luego se niegue a la salida, ¿comprendido? —al pelinegro le rodo una gotita de sudor ante la dinámica de su amiga. Ni siquiera había terminado el día y ya quería planear otro.

—Comprendido… —aceptó el Redfox a su amiga— Pero creo que, en vez de ir al parque de diversiones, es mejor ir a los bolos. Hace mucho que no pisamos uno… y me atrevo a adivinar que tampoco lo has hecho, ¿no, Lucy? —aquel comentario la hizo sonrojarse, por el hecho de que la noche anterior su abuelo y hermana no pararon de reclamarle por no haber salido más… y justamente ellos eran testigos de esos reclamos. Se limitó a negar con la cabeza, sabiendo que lo estaba viendo por el retrovisor— Bien, decidido. La próxima serán los bolos.

—¡Si, hace un año que no iba! ¡Bolos! —aceptó gustosa Lisanna.

—La próxima serán los bolos —corroboró Lucy sonriendo de una manera especial.

Nunca antes había experimentado aquellos momentos… y tampoco el tener amigos… amigos de ese tipo. Primero fue Natsu quien le había ofrecido su completa amistad y, aunque en momentos como ese le hubiese gustado que el también forme parte, ganó a otros dos amigos que la estaban haciendo sentir segura con sus acciones.

—Espera… ¿qué? —un incrédulo Gray no esperó, para nada, que su amiga no estuviera en lugar de trabajo… De hecho, se tomaba los días con mucha planeación, no de improvisto.

—Sí, llegó para abrir el local y nos dejo instrucciones para el resto del día, dijo que se tomaría el resto de la mañana y tarde libre —explicó el joven encargado del lugar siempre que Lisanna no podía estar— Dijo que se iría con unos amigos… vi a Gajeel y supuse que esta con ustedes— terminó por decir para dejar en claro una cosa: Lisanna y Gajeel no querían encontrarse con ellos.

Gray le dio una mirada de confusión a Natsu, pero el también estaba sin palabras por la situación en la que se encontraban.

—Gracias por la información… —agradeció Loke, apareciendo detrás de sus amigos, sorprendiéndoles— ¿Se quedarán? —preguntó luego que el empleado se haya retirado del sitio para seguir con su trabajo. Los dos amigos se miraron y comprendieron que lo mejor sería irse de allí por esa noche.

Los tres hombres abandonaron el lugar muy metidos en sus pensamientos, aquello estaba repercutiendo con más peso en sus mentes.

—Así que también vinieron a verla… y, por sus caras, no regresó —uniéndoselos en el estacionamiento, Sting les saludo con un asentimiento de cabeza.

—No, no va a venir hasta mañana… —respondió Natsu mientras sacaba su móvil dado a que le llegó una notificación de un nuevo mensaje— ¿Viniste durante el día?

—No, pero al no recibir respuesta de ella o Gajeel llame a sus trabajos, donde me informaron que se tomaron el día libre.

—¿Creen que algo malo haya sucedido? —preguntó Loke mientras cruzaba los brazos, esperando encontrar un por qué de la actitud de la albina.

—Yo creo que están solamente exagerando, queriendo hacernos sentir mal. Es muy infantil ponerse en ese plano —recalcó nuevamente Gray, mientras suspiraba pesadamente.

—Gray, mejor cállate. Nada de esto hubiera pasado si hubiésemos mantenido nuestra promesa de una reunión como los viejos tiempos —expresó molestia en esa aclaración Sting. Él único que sabía del episodio que vivió con Lisanna el día anterior fue Natsu, pero iba a dejarle claros a todo que ellos, incluyéndose, se habían comportado fatal— Nada te costaba dejar esa dichosa reunión para otro momento, pero no entiendo qué cosa te pegó que querías a toda costa volver a tener una "fiesta" con las amigas de la novia de Natsu… sin ofender —aclaró lo último Sting, sin querer realmente echarle la culpa a la nueva integrante del grupo.

—¿Vas a apoyar el comportamiento exagerados de ellos dos? —preguntó un tanto incrédulo el peli-azul— ¡Bravo, bravo! Alimenta sus berrinches.

—¡No es un berrinche! —la actitud de su amigo estaba siendo demasiado, tenía un comportamiento tal cual patán que no quería admitir su culpa; por ello se acercó de manera seria a su amigo— Es cuestión de mantener una promesa con la que es la única amiga mujer del grupo… Únicamente nos tiene a nosotros y si no estamos con ella, como sí lo está ella con nosotros y nos divertimos por nuestra cuenta, ¿no crees que es justo que no quiera vernos ni hablarnos?

—Bueno, bueno, no es para que también entre nosotros mantengamos un pleito —quiso apaciguar las cosas Loke, viendo que Gray tenía todas las intenciones de contestarle. Por ello tomó por los hombros a su rubio amigo y lo alejó lo suficiente para que esa tensión no se desatará en algo peor. Mas poco resultado dio sus esfuerzos.

—¡Dile a este tipo que a pulso intenta hacer más grande el grupo, sin importar que Lisanna o cualquiera se sienta incómodo! —aquella declaración se le había salido sin medirlo bien. Natsu, que se mantenía al margen de la situación, le llegó algo a pecho su declaración.

—No sabía que te incomodaba o molestaba que Hana también empiece a relacionarse con ustedes… —en momentos como esos, debía ser un buen novio y responder por lo que dijesen de ella, aunque comprendía un poco lo que quería decir.

—¡No se trata de eso, Natsu! — estaba bastante fastidiado que no podía controlar bien lo que decía— ¿Es que no pueden entender que ahora que ella se puede sentir un tanto desplazada porque repentinamente están apareciendo nuevas personas, con las que pasamos últimamente más tiempo que con ella? Y no, no es nada contra Hana, está bien que empieces a pasar más tiempo con ella Natsu ¡es fantástico! Pero, por favor, no te olvides que Lisanna siempre estuvo para ti y no es justo que ninguno de nosotros sólo nos aparezcamos frente a ella porque es dueña del restaurante. ¡Y sí, eso es lo que estamos haciendo, no estamos dedicándole el tiempo de amistad que ella se merece!

—Sí lo estamos haciendo es porque ella se auto-excluye. Nadie, la noche anterior, le pidió que se marchase. Nadie la insultó o hizo algo para que ella actúe de esa forma—explicó Gray algo enojado, ya que lo que dijo Sting tenía bastante de cierto, cosa que le molestó aún más— Además, estás con esa postura todo porque no te atreves a decirle lo que sientes por ella… Anda, dile que estas desde hace mucho loco por ella —guardó unos segundos, había tocado un tema del que no había vuelta atrás, aunque quisiese hacerlo. La cara de Sting se transformó notablemente, poseía un rostro serio, muy serio; pareciera que podía suceder cualquier cosa con lo que podía decir él— No puedes. Tienes demasiado sentimiento de culpa sobre ti porque te diviertes con cualquier mujer muy bien, que tratas de meternos en esa bolsa a cada uno de nosotros para no aceptar que eres un cobarde… No te vi ayer muy preocupado porque ella se haya ido, menos con la compañía de otras mujeres.

Bien, ahora sí se había pasado de la raya. La sonrisa que reflejaba algo de desprecio y nada de humor decía más que mil palabras.

—Sí, estoy "loco" por ella, como tú dices —recalcó la palabra loco, por no decir que completamente enamorado— Sí, soy un cobarde… pero ese es mi problema. Y no, no trato de echarles en mi misma bolsa. Quiero que te metas en esa cabeza congelada y lenta que tienes que Lisanna, con todo esto, se está sintiendo cada vez más sola, desplazada. Y no sólo como su amigo me duele… es la mujer que me gusta y no quiero verla triste… ayer estaba demasiado sensible cuando vino a mi casa y eso nadie lo notó más que yo —y con eso último no espero alguna clase de contestación por parte de alguno de sus amigos, se limitó a darse la vuela y subirse a su automóvil para salir sin muchos rodeos del estacionamiento.

Nadie dijo algo para evitar que el rubio se marchase. Tenía todo el derecho en hacerlo y se notaba que necesitaba hacerlo.

Lo… "bueno" era que no había actuado de una forma violenta, de la cual seguramente todos allí iban a pagarlo con algún moretón en una parte visible del cuerpo. La mala, es que la seriedad en que se tomó las cosas indicaba que ahora también él no iba a tratar con Gray, y no sabe si con los otros dos también, por algún tiempo.

—No hace falta que te diga que te pasaste de la raya, ¿verdad? —preguntó Natsu mientras soltaba un largo suspiro. Ahora las cosas se habían complicado más para todos.

Gray no contesto, se limitó a tomarse del cabello y estirarlo en búsqueda de alivianar un poco de la frustración que la tenía. Claro que estaba consciente que había empeorado las cosas… y mucho. También sabe que su actitud no fue la mejor, pero tenía sus motivos para hacerlo. Quería asegurarse que Hana y Natsu estén en una gran, y estable, relación antes de que reaparezca aquella mujer para arruinarlo todo. Y eso no tenían que saberlo exactamente ellos… sólo tenía que encontrar una manera de arreglar aquella situación ahora con sus tres amigos.

Todo se estaba complicando más de lo que le hubiese gustado.

—¡Ah! Estoy agotada —mientras hacía varios movimientos de estiramiento, Lisanna, iba hacia su cocina en búsqueda de un poco agua. No hacía mucho que llegó a su departamento, ya que primero fueron a dejarles a Lucy y Romeo.

No pasaba de las 21 horas y el sueño no llegaría hasta dos horas más. A veces tener una rutina muy marcada era perjudicial para momentos como ese. No tenía muchos problemas en despertarse, los verdaderos problemas aparecían al dormirse. Aunque lo intentase, si no era en su zona horaria fija, no podía conciliar muy bien el sueño.

Luego de servirse un vaso lleno de agua se situó en su como sillón, en la espera de encender la televisión y poder encontrar algo que la entretenga por un tiempo. Lamentablemente no encontraba nada, pero frenó su tarea ya que, para su sorpresa, sonó el timbre de su casa. Aquello era una completa sorpresa, no esperaba a nadie. Sin pensárselo mucho dejo el control remoto y su agua para ir a abrir la puerta.

Si le preguntasen que cosa era lo último que se esperaba encontrar al otro lado de la puerta, a esas horas, era a su rubio amigo, quien apenas le abrió la puerta la asaltó con un abrazo.

—Stin—

—Perdón… Lis, de verdad lo siento —no le dejó terminar de que diga su nombre. El rubio se encontraba mirando a todos lados, pensando en qué podía decir aparte de una disculpa, mas no le salía otra cosa que ello— Perdón Lis, perdón porque ayer… ayer nos comportamos muy mal contigo y con Gajeel, pero principal contigo —gracias a que no podía verle el rostro no sabía la expresión que ponía, pero podía imaginársela completamente sorprendida por su repentina acción y palabras.

Lisanna no sabía a que venía todo eso de esa forma. Y tampoco podía reaccionar a tiempo o su mente se quedó procesando lo escuchado y el abrazo que aún mantenía su amigo.

Hiso un ademán de tratar alejarse un poco, para verle la cara a su amigo y poder decirle algo, pero él se lo negó.

Aquel acto causó un sonrojo desconocido en ella, mientras de a poco se estaba empezando a poner levemente nerviosa.

Bien, ahora tenía mucho que hablar con su amigo, tanto que la mantendría ocupada hasta pasada de su hora de sueño, seguramente.

El reloj marcaba casi media noche y Natsu recién se dignaba a pisar su departamento. Agradecía habérsele ocurrido pasar a darle de comer a su mascota antes de encontrarse con Hana.

Sí, el mensaje que recibió instantes anteriores de que se desatara la discusión entre sus amigos era de su novia, preguntando si podían encontrarse para cenar. Estuvo a nada de cancelarle, pero prefirió no hacerlo, ya que así podía concentrarse el día siguiente en arreglar las cosas con sus amigos.

Se aseo rápidamente, ya que ansiaba acostarse en su cama; no obstante, en su contra, el sueño no llegaba.

Su mente se puso a trabajar en todo lo que estaba ocurriendo. Su relación con su novia, que iba siempre mejor. La relación con sus amigos, que empezaba a tener algunos contratiempos. Su relación con Lucy que… de hecho, desde el día en que ella vino a verle no la había vuelto a encontrar o hablar. La razón era simple, temía que Hana se sintiese mal, ya la había mencionado demasiadas veces como para que ella le preguntase indirectamente si estaba interesado en la doctora, mas no lo hizo con palabras, sino con gestos. Por ello prefirió despegarse un poco de su amistad con la rubia para darle más seguridad a ella, aunque eso signifique que cada vez se distanciaba más de Lucy. No tenía otra opción, no podía sobreponerla a ella delante de su novia. Jamás podía hacerlo.

Pero por aquello no podía evitar sentirse inquieto al no saber nada de ella, ya que ni él atino a buscarle y viceversa. La actitud de la doctora la facilitaba y medio inquietaba las cosas. Era mejor para él tomar cierta distancia, pero no quería hacerlo tanto. Era su amiga y quería conservarla como tal.

Preguntándose si tendría turno nocturno en esa ocasión se aventuró a buscarla en WhatsApp, llevándose la sorpresa de que estaba en línea.

Bien, un poco más de una semana tenía que ser suficiente para esperar que las cosas queden claras ¿verdad?

Escribía y borraba. Aquella acción la repitió más de 5 veces, sintiéndose al final siempre inseguro si no era molestia y, también, una acción algo atrevida teniendo en cuenta que estaban incomunicados por mucho tiempo.

Por un naciente impulso de seguridad toco el ícono de teléfono para llamarla. Era todo, si contestaba estaba bien, si no… sabría que no tomó la mejor decisión al no hablarle en todo ese tiempo.

Cada sonido de espera iba derribando la valentía que había formado para hacer aquella acción.

Nunca antes había esperado tanto para que ella le contestase. De seguro estaba ocupada o dormida, en todo caso.

Estaba a punto de colgar cuando ya no escuchó el tono de la llamada en espera.

¿Hola? —aquella voz masculina fue lo menos esperado de escuchar, menos sabiendo que llamaba a Lucy a esas horas de la noche.

No le salía una palabra… es decir, ¿Quién podía ser ese sujeto, que contesto el celular de la rubia sin dudárselo?

¿Hay alguien allí? —volvió a insistir el sujeto, al escuchar la respiración del otro lado de la línea, pero nadie hablaba.

—Si-i, disculpe… ¿esté es el celular de Lucy? —a esas alturas hasta dudaba que ese sea su número.

Así es… ¿Quién la busca? —pregunto de una manera que le hizo sentirse como si hubiese hecho algo mal. ¡Por qué se sentía así, de hecho, tendría que sentirse él a la defensiva, ya que ese sujeto contestaba un celular que no era de él!

—¿Por qué ella no contesta si es su número? —no fue su intención de responderle de la misma manera sugestiva que le hizo el sujeto, pero tenía la necesidad de hacerlo.

Es algo que no le incumbe, teniendo en cuenta el horario que se ha osado en llamarla —respondió el hombre, colocándose en un plano más autoritario.

—Mire, por favor, ponga en la línea a la dueña del teléfono —dijo entre dientes Natsu, sin hacer un comentario a lo que había contestado el sujeto. En eso tenía mucha razón y le disgustaba pensar que estaba junto a un tipo… estaba en todo su derecho de hacerlo, mas no dejaba de molestarle.

¿Por qué debería de hacerlo?

Antes de que pudiera responderle como desde el primer momento tenía ganas, se calló al escuchar en el fondo la voz de Lucy, que parecía preguntar quien era. Bastaron un intercambio de palabras, escuchando cómo era llamado maleducado que llama a deshora de la noche, dicho claramente por el sujeto, para que Lucy se ponga al otro lado de la línea.

¿Hola? — parecía ser que no sabía que el que había llamado era él.

—Hola Lucy… perdón por llamar a estas horas de la noche. Lo siento, si interrumpí algo.

¿Natsu? —al enterarse que era él pareció estar demasiado extrañada y sorprendida— No te preocupes… y lo siento, si mi padre dijo algo que no debía. A veces tiende a ser exagerado con algunas cuestiones, es todo.

—¿Pa-padre? — quiso golpearse la cabeza con el objeto más duro que tenía al alcance por pensar cosas que no son. ¡En todo este tiempo estuvo dialogando de una forma no tan cordial con su padre! A esta altura, agradecía haber callado y que la rubia apareciera en el mejor momento.

Así es, olvide mi teléfono en la sala y me encontraba siendo un maniquí viviente para mi madre, por lo que vino él cuando lo escuchó —su voz se escuchó con otra profundidad. Tal vez y que pueda hablar sin molestar a nadie.

—No tenía idea… pensé que… bueno, es raro que llame a estas horas y que me tope con la voz de un hombre —admitió Natsu, cubriéndose la mitad de la cara, tratando de ocultar su vergüenza. Estaba aliviado de que no pudiese verle.

Creo que te debiste quedar en que es raro que llames a estas horas… pero teniendo en cuenta que una vez lo hiciste a las 3 de la mañana, aproximadamente, esto es temprano —bromeó ella, sin buscar darle más vuelta a ese asunto, cosa que el agradeció con todo su ser.

—Vaya, por decir eso me siento menos mal. Temía que estés ocupadaen un turno nocturno o descansando.

Oh, no. Por el resto de la semana no tendré turnos en el hospital. Me tomé unos días de vacaciones… por exigencia del establecimiento —lo último fue dicho en un tono más bajo, pero perfectamente audible.

—No lo sabía… diría que me alegro por ti, pero sé que no querías estas vacaciones repentinas. Pero es bueno que las aproveches para descansar y salir un poco —podía casi verla con un ligero puchero al verse obligada a tomarse unos días, cosas que la mayoría de las personas ansiaban esperanzadoramente para tomárselas.

Sí, hoy comencé —una suave risa, indicándole que estaba feliz por un hecho que vivió, causó curiosidad en él — Por cierto, ¿cómo has estado? No pude verte el lunes en el hospital, pero sé que te hicieron los estudios necesarios nuevamente.

—Estoy bien, hiciste un buen diagnóstico y me recetaste bien. Te agradezco mucho. El clínico estaba feliz que no haya avanzado más el virus.

Es genial escucharlo. Imagino que sigues cuidándote.

—Por supuesto, no deseo tener recaídas de salud. Menos como el paro cardíaco.

Tranquilo, en tu caso fue un tanto raro, ya que eres muy joven que gozaba de una salud muy normal, sólo que habías acumulado en los últimos tiempos mucho estrés de todos lados y terminaste haciendo cosas innecesarias en tu vida cotidiana en esos últimos días. Sólo procura no repetir lo de aquella vez y nunca en tu vida tendrás otro episodio como ese.

—Gracias —hasta en los momentos que pretendía hablar de ella y de su día, terminaba siempre preocupándose por su salud.

De nada, sólo espero que hagas caso a tu doctora —el tono en que había dicho aquello le causó gracia, parecía una madre reprendiendo a su hijo que siempre la desobedecía— Por cierto, ¿me llamabas por algún problema? Siento haber desviado la conversación.

—No, tranquila que no pasa nada malo. Sólo quería hablar contigo… —bien, aquello era un tanto incómodo, ya que recordó de pronto a su novia y la especie de inseguridad que le había trasmitido cuando hablaba de Lucy— Ya pasaron días desde que no nos veíamos o hablábamos.

Oh… sí, supongo que ambos estábamos ocupados —un silencio que estaba cargado de varios sentimientos se instaló, mas Lucy tomó la iniciativa para terminarlo— Pero bueno, podemos aprovechar que ahora puedo desvelarme sin preocuparme del día siguiente ir a trabajar. ¿Cómo fue tu última semana?

Al escucharla hasta sentía su gran sonrisa. No pudo hacer otra cosa que sonreír de la misma manera en que sabía que lo estaba haciendo Lucy antes de empezar a contarle algunas cosas.

Estaba seguro que mañana no levantaría temprano para ir al trabajo… y estaba de un buen humor al pensar en ello.


¡Hola gente hermosa!

Primero que nada... alguien sabe cuando actualice por última vez? Es raro, ya que en la descripción que hice dice que en febrero y... no me lo creo. Estaba completamente segura que lo hice en la primera semana de Marzo y... recién me fijo que la pagina de fanfic me dice que sí, lo hice en marzo...

Bien, yo misma me auto-trolleo... me di un susto grande cuando empece a escribir este capítulo hace más de una semana, pensando que tarde casi dos meses nuevamente! T-T

Pero bueno, son sustos que dan gustos, porque me tardé un mes y tres días menos en actualizar :3 ¡Hurra! (/n.n)/

Debo admitir otra cosa, este capítulo me costó mucho, pero mucho. No sabía cómo unir cabos sueltos y... es medio de relleno, si debo catalogarlo, porque avanzar mucho la historia no lo hice, pero si me dio una base para pasar a esta nueva etapa de la historia ;)

Sin aburrirlos más como me auto asusto, pasemos a los comentarios!

Valkiria-San: ¿Que comes que adivinas? ok, no, pero... creo que me canse de hacerlo anteriormente a todos tipo a los amigos perfectos que apoyan a la pareja crack y me dije que, al menos en esta ocasión, quiero hacer más difíciles las cosa. Pero algo que nunca aclare es que... cada personaje tendrá su momento de historia, tal como ahora me centro en Natsu y Lucy, no voy a hacer como siempre que sin muchos detalles voy a juntar a cada pareja.. (? Oh, y créeme que nadie estará exento del sufrimiento aquí... y en... bueno, es una sorpresa n.n

Mia: Lo siento de verdad, pues a mi me pasó un año con el que es mi padrino y, con mi hermano mayor. De hecho, ahora que esta todo el día hablando con su pareja ni se acuerda casi el cumple de mi mamá... Me enfada... pero bueno, solo pido que cuando cambien los roles no ser como él. El mejor ejemplo y saber que uno siempre puede ser mejor es no devolverle las cosas con la misma moneda :) Y, te aseguro que Juvia, cuando reaparezca con un protagonismo más latente, será completamente opuesta a la personalidad del que tiene.

avy2125: creo que, al menos aquí, todos odien a Gray... y, si bien era mi intención que uno sea el tontin en la historia que, a pesar de todo, de todo lo que hace, tiene buenas intenciones, lo hice el casi villano... xD No, no, no es mi intención que lo odien ¡Me encanta Gray! pero necesitaba a un, como dije, tontin y bueno... lo utilice, es todo. Aclaro aquí que no lo odio ni nada parecido, por favor! Y no eres la primera, y seguramente ni la última, que me pide que aparezca ya Juvia y le toque sufrir a Gray. Calma, calma, paso a pasito.

hinata-sama198: ¡Por supuesto! Cada uno, pero cada uno, tendrá sus consecuencias. Haciendo más, haciendo menos en la historia, pero TODOS sufrirán por algunos lados... :3 Queda un poco mal que lo diga de esta forma, pero no quiero mentirles de lo que pasará en el futuro. No es sumamente largo el cap, pero el próximo seguramente lo sera... así que perdón, pero espero actualizar antes de que termine abril n.n

Hikaroz: tenes media falta Ces... ok, no xD y si, ya me conoces, drama por aquí, drama por allá.. lo normal. Te estas ganando que te ponga una amonestación por lo del team Hana... ojito (?

Tobitaka97: Es una forma completamente errónea de querer ayudar a su amigo. Si bien este fic tiene claramente el romance y el drama marcados a fuego, creo que no hay que olvidar el hecho que, por ahora, solo esta historia está enfocada en la amistad (lo digo también para mi, ya que a veces me emocionó e ignoro incorporar detalles de otro de los temas centrales de la historia) Pero sí, no queda más claro las idiotec-s que hace el peli-azul.

Guest: gracias y bienvenido, perdón si he tardado algo.

Y de manera general, ¡muchísimas gracias a cada uno por leer esta historia!

¡GRACIAS INFINITAS POR SUS FAVS, FOLLOWS Y REVIEWS!

Sin decir más, exceptuado pedir disculpas por las faltas de ortografía y gramática, perdón por tardarme y espero que hayan disfrutado el cap.

¡Nos leemos pronto, que estén bien!

*-*7


Actualización: 02/04/2019.