Im Back
Hola a todxs! Este ha sido quizá uno de los capítulos más difíciles que pude escribir. Espero que les haga sentir muchas cosas, en especial las que yo sentí. Espero que les guste, ya saben, comentenme qué les parece y disfruten.
(Abajo hablo más)
Namba64
Caminaban en silencio por los pasillos secundarios del condominio. Neji iba mentalizando todo lo que acababa de suceder. Lo que debía hacer era lo que más le preocupaba.
-Señor, pedí que Saito y Toge nos acompañarán, ellos estarán camuflados. Con las cosas como están, es mejor prevenir.
-Haz hecho bien.
La puerta de la segunda familia los condujo a un callejón protegido. Allí había un carro moderno que los esperaba. Su familia había ido asumiendo los tiempos en los que la aldea vivía, pero con él, los cambios comenzaban a ser notorios.
-Ya sé dónde está la señorita Sakura, así que puede descansar para entonces. Recuerde que la salud mental también tiene que ver con descansar.
Tsk- pronunció para después obedecer. Tsue era su sirviente a los ojos de los demás, pero era más que eso, era su compañero, su hermano, y era quien siempre podía darle los mejores consejos. Lamentó que no quisiera hacer otro camino que el de servir, sobre todo, cuando pidió su absolución. Como hijo de la segunda rama aquello era imposible, pero al ser el líder de esta rama, además de ser cercano a la familia principal, por sangre y por lazos, le facilitaron la situación pero él, pero nunca quiso abandonarlo.
Quiso descansar pero en su mente no dejaba de repasar lo ocurrido antes. Sakura estaba embarazada, esperaba a su hijo o hija. Si ella no querría formar una familia con él, siendo tan terca como era, no sabía entonces qué hacer.
-Mmmm- murmuró estirándose. Caminaba por la hermosa playa recogiendo algunas conchas. Observaba a familias enteras hacer una especie de reuniones por la playa, aquello le gustaba. Se sentó en la arena que escurrió por sus dedos, y cerró los ojos por unos instantes sintiendo la fresca brisa. Imaginó que en unos años ella traería a su hijo o hija a la playa para hacer lo mismo que las familias. Estarían solo los dos, pero estaría vivo, podría crecer, jugar, divertirse, ver el tipo de camino que querría elegir; podría ser lo que quisiera ser y ella estaría allí para acompañarle.
Después de volver a su casa, siguió con la rutina que había establecido. Ordenaba su hogar, sentía nostalgia pero había decidido que ésta solo le entorpecía, así que intentó evitar a toda costa todos los recuerdos, cualquier cosa asociada a su pasado.
Ahora tenía que vivir en el presente, y tenía que pensar en el futuro.
-Hemos recibido muy buenas referencias de usted, doctora Haruno- anunciaba el director del hospital en aquel lugar cuando fue a visitarlo por primera vez. Tiempo después comenzó a trabajar en ese hospital, y no se creía que ya casi tenía tres meses. Cuando se bañaba y se veía desnuda, podía notar los cambios: Sus senos estaban más redondeados, y a veces le dolían. Sus caderas se habían anchado sólo un poco más, y su preciado vientre ya comenzaba a notarse.
La gente de la aldea comenzaba a saludarla, especialmente sus vecinos y los parientes de sus pacientes. Llevaba algunas semanas cuando había comenzado a recibir visita de sus amigas.
Estaban tan alegres por verla con el abultado vientre, que escondía entre blusas holgadas y pantalones ligeros, que la consentían cada que la visitaban. Temari tenía cerca de siete meses, así que hablar con ella sobre el embarazo había resultado ser un completo apoyo. Y pese a que ambas eran de personalidades totalmente distintas las amaba. Ino era demasiado alegre, expresiva y agresiva. Temari en cambio era más relajada, más paciente y con un humor particularmente más oscuro. Ino seguía con Shikamaru y todos sabían que ese sería el gran año en el que éste se le propondría. No podía esperar para conocer los detalles de aquello, pues Shikamaru era bastante particular.
Aunque si se habla de particulardidades el novio de Temari gana con creces. Un tipo atractivo, sarcástico, algo introvertido y serio. No era una sorpresa que se llevara bien con Neji o con Shikamaru. Aunque a diferencia del primero, hablaba más cuando salían con sus amigos y no tenía ningún problema en intimar con su pareja en público, de manera cariñosa claro.
Neji no era de esos, o al menos no de esa manera. Habían grados, como agarrarse de la mano, besarse, abrazarse. Pero las ocasiones no se repetían tanto. En cambio Kentako, quien era de la aldea de la arena, no temía en tomar a Temari y abrazarla siempre, o pelear con ella en público, porque tenía carácter.
Estaba a la par que ella.
Además, a diferencia de Ino y Shikamaru, en la relación de ellos, Temari fue quien se confesó. Al parecer habían tenido una relación sensei-alumno, porque él es mayor por ocho años. Le recordaba un poco a Kakashi, porque tenían esas expresiones de que lo habían vivido todo que le hacían compadecerse. Pero a Temari no lo hizo, al contrario, fue ella quien insistió cerca de un año para salir con él. Ahora llevaban cinco años y un bebé en camino.
Y Sakura no pudo evitar pensar que quizá los envidiaba. Había visto el orgullo y la felicidad que despertaba en Kentako el estado de Temari. Pese a que ella se dedicaba a sus labores de ninja, sabía que necesitaba algo menos peligroso que le permitiera tener tiempo con su familia. Había enseñado en esa aldea poco después de los exámenes Chunin así que la enseñanza le gustaba, y Kentako era un diplomático, el más joven y audaz de todos, de la aldea de la arena que trabajaba en la aldea. Por eso, por tener más tiempo, podías verlos caminando por la aldea como una pareja feliz.
-Y los antojos son terribles. He tenido que pedirle a Kentako que salga a las tres de la mañana por unas bolitas de arroz con carne. Es una vergüenza. Pero está tan feliz por su hijo que … Lo siento Sakura, no medí mis palabras…
-Está bien, no te preocupes por mí- replicaba ella, controlando el sentimiento desolador al escucharla hablar de su pareja. Se recompuso después tranquilizando a su amiga.- Al contrario, no sabes como me gusta escucharte y saber sobre ustedes.
Al atardecer Sakura despidió a sus amigas habiendo hecho el chequeo completo de cómo estaban las cosas en la aldea. Al parecer Neji era oficialmente el jefe del clan, y eran tal sus ocupaciones que Ino y Temari lo habían visto pocas veces, claramente, para evitarlo. Al final de la visita, en un momento incómodo, sus amigas le habían presionado nuevamente para volver a la aldea, pero asentada como estaba en ese lugar tranquilo, dejaron de insistir.
La calma volvía a ella en la noche.
En las noches se dedicaba a leer todo lo que su maestra le había regalado. Preparaba su comida y a veces salía a caminar a las orillas del mar. Era refrescante y alentador hacerlo. Después dormiría, se dijo, o más bien, caería de lleno en las pesadillas que no le dejaban dormir en las noches.
-¿Quién iba a pensar que terminaría huyendo otra vez?- Se preguntaba esa noche. El frío le comenzaba a afectar, así que caminó lentamente hacia su hogar. Saludó a los respectivos vecinos que le miraban con un interés inusual. Aquello le generó sospecha, pues si bien algunos vecinos imprudentes ya le habían preguntado por el padre de su hijo, ella ya había mencionado que era madre soltera, así que encontraba miradas de lástima, de tristeza e inclusive de incredulidad, pero ese tipo de mirada de interés sólo lo había visto cuando llegó por primera vez.
-Debo estar paranoica.- Sin embargo, llegando a su hogar se dio cuenta de que no lo estaba. Frente a su casa estaba estacionado un carro de las últimas generaciones y habían tres ninjas esperándola afuera.
Sakura reconoció sus ojos.
Todo su cuerpo comenzó a erizarse. Estaba tan aturdida que no pudo moverse cuando la puerta del carro comenzó a abrirse. El temblor se apoderó de ella y el pánico hizo aparición cuando reconoció en aquel ostentoso traje al padre de su hijo. El hombre solo dirigió su potente mirada hacia ella. Sintió su respiración errática. Notaba algunos rasguños en su rostro. Quizá no había sido tan fácil ser el jefe del clan.
Se paraba imponente a la distancia. Sus ropajes habían cambiado y la seriedad común en su rostro le asustaron esta vez. Parecía querer decir algo, querer acercarse. Ella sentía que su corazón latía a una velocidad anormal. Las palmas le sudaban y el silencio incómodo comenzaba a extenderse. Luego de unos segundos perdió el conocimiento. Cuando despertó se encontraba en el sofá de su casa.-Mhmm ¿Qué pasó?
-Te desmayaste.
-No..- Sakura suspiró angustiada al ver frente a ella al hombre que ahora solo veía en sus pesadillas. No había querido tomarlas en consideración, pero verlo llegar allí frente a ella, podía significar que estos sueños terribles se hicieran realidad.
Que Neji decidiera llevarse a su hijo.
El espanto en el rostro de Sakura era evidente para el hombre, pero se sintió decepcionado y estafado por su actitud con él. ¿Qué pensaba de él? ¿Que la llevaría a la justicia de su clan? Suspiró. Ella vigiló todos sus movimientos. Entendía que ella estaba asustada. Los leves temblores en sus manos lo demostraban y se castigó mentalmente por hacerle pasar por eso. -Es una mujer embarazada no debería hacerla sufrir- se dijo, calmándose momentáneamente, pero era innegable ver en ella lo que había visto en muchos compañeros de torturas cuando estuvo en el país del sonido. Era un miedo tan real y tangible, tan poderoso y a la vez, tan susceptible.
Tuvo que desviar su mirada por el pequeño hogar, notando la esencia de Sakura en cada detalle. Luego la observó a ella. Tenía puesto una blusa holgada y una falda de colores claros. Se veía tan bella que le dolía que lo hubiera abandonado. Que hubiera preferido ocultar su estado en lugar de confiar en él. Pero no se engañaba, el rostro de Sakura era la viva imagen del terror en ese momento.
-¿Por qué no confiaste en mi?
Ella brincó al escucharlo hablar. Estaba pálida y ojerosa, se sentía increíblemente insignificante ante esa mirada. Se sentó, y con decisión le respondió.
-¿Qué haces aquí?
-Vengo por mi mujer y por mi hijo. - Respondió, no sabiendo lo que aquellas palabras producían en ella. La palidez la delató, y Neji comenzó a preocuparse por su salud. ¿Estaría bien? ¿Por qué sus amigas la dejaban sola allí, cuando podía notar su palidez y su cansancio?
-Nos llevarás… Tú- Susurró en tono bajo. Se sentía desfallecer allí mismo. ¿Le quitarían a su hijo una vez naciera? ¿Le pondrían aquel detestable sello? ¿Sería un esclavo de esa familia? Pero Neji no lo haría no… él no… ¿O sí?- ¿Qué hará el clan?
Finalmente Neji comprendió a cabalidad que los temores de Sakura seguían allí y que él no estaba ayudando en nada. Se levantó para poder acariciarla pero ella se alejó lo más que podía de él en ese pequeño mueble. Aquello le hirió porque nunca concibió que ella lo viera como…
-¿Me ves como un monstruo?
Ella abrió los ojos sorprendida. Podía notar el desconsuelo en su mirada y lo herido que se sentía. Sus ojos se inundaron en lágrimas que no quería dejar salir, pero el embarazo la ponía muy hormonal. Mantuvo su posición, contra el respaldo del sillón. La tensión estaba en el ambiente y se sentía débil. Cansada de mentiras, de huir nuevamente, de estar sola.
Habló con la voz ronca, quizá de la rabia y la tristeza junta. Sus ojos parecían juzgarla-Tus amigas me evitan todo el tiempo. La quinta Hokage me impide verla y Hinata desconocía tu estado. ¿Por qué hiciste todo esto? ¿No era mejor decírmelo a mí? El clan podía esperar si sólo me hubieras dejado explicarte. Si dejarás de cerrarte como lo haces con muchas cosas. Si lo haces, no intentes negarlo. Han pasado dos años, no somos extraños, eres mi novia inclusive, y aun así lo ocultaste.
El nudo en su garganta le estaba impidiendo hablar. Porque era cierto, era todo cierto.
- Me abrí ante ti- exclamó enojado, perdiendo la paciencia. Ella no hacía más que mirarlo con terror. - Todo, lo sabes todo. El odio, el resentimiento, mis miedos maldita sea- gritó apretando los puños. Su rostro parecía ser el recipiente de un volcán en erupción.
Por fin, todo lo que había querido decirle, toda la rabia, todo el temor e infelicidad que sintió cuando se separaron salía a flote. - No me interesa ofenderte, pero huiste como una cobarde. Eres mia Sakura, lo sabes, todo este tiempo… También sabes que estoy solo para ti, que lo único que miro es a ti. Tu…- Suspiró resignado. Respiró varias veces tratando de calmarse. Utilizó lo último que quería decirle- No es solo tu decisión, también es mi hijo Sakura. Y no voy a dejar que nos separes, no voy a dejar que hagas esto porque no quieres confiar en mi o siquiera escucharme.
Cada palabra. Cada una de ellas habían sido como dardos. Su desesperación, sus sentimientos, todo pudo percibirlo. Su corazón comenzó a serle pesado. Ella no estaba sola en eso. Ella no había concebido a su bebé sola. A Neji también le dolía, y ya no podía ocultar más todo lo que le aquejaba. Él estaba sufriendo también y había ido hacia ella. No la insultaba, no se la llevaba forzosamente, no hacía nada contra ella. Porque no podría hacerle daño, no, Neji jamás podría hacerle daño.
Pero ella lo había hecho con su silencio, con sus mentiras, con su ausencia.
- Tengo miedo.
El la miró fijamente desde su lugar. Había extrañado su voz, y su mirada estaba tan cristalina en esos momentos, tan no podía dejar de sentir enojo. De saber que había tenido que enterarse por su tío de su embarazo. El enojo la freno.
-Siempre he estado para ti, no hay ninguna razón para que pienses de mi como un monstruo. ¿Crees que te llevaría a la fuerza? - Cuestionó dándole en el punto crucial. Ella jadeo asustada. Una sonrisa vacía y maliciosa se extendió por su rostro. El problema de Neji era el odio que tenía hacia su familia. No olvidaba, no perdonaba, pero sí entendía. Pese a eso, era más capaz de guardar el odio, de dejarlo en su interior, de tenerlo como su motor de vida- Quizá podría hacerlo.
Sakura sintió que el mundo se abría a sus pies. Él no parecía Neji. El hombre que la apretaba contra sí por las noches, el hombre con el que tenía discusiones inteligentes sobre cualquier asunto. Con el que nunca era difícil expresarse, el que siempre tenía un lugar para ella en sus brazos.
-No dije que lo haría.-Comentó, pero Sakura ya no lo reconocía. Frente a ella estaba un hombre adulto, con toda la masculinidad exaltando por sus poros. Nunca habían estado separados tanto tiempo como para no reconocerse. Ella era una cobarde y él posiblemente ya no era Neji. De repente supo que ahora era el blanco de odio de Neji. Abrió los ojos sorprendia por segunda vez y los dirigió al ninja. Había herido algo más que su orgullo o ego, había herido el corazón de Neji y esa era la razón.
Quizá se la llevaría y le quitaría a su bebé. Quizá le dejaría verlo pero la repudiaría. Quizá pudieran ser padre y madre pero podrían no hablarse nunca más, a excepción que fuera por algo excepcional. Rapidamente entendió que debía explicarle. Ahora era un blanco nuevo del odio e Neji, un odio que se alimentaba de los otros; hasta ahora solo habían sido parte de ese odio su familia, especialmente su tío Hiashi y unos casos particulares que él aun no había comentado. Ahora era ella un nuevo blanco.
Neji nunca había dejado de odiar a su familia o a su tío. Ella no era muy diferente.
-He leído lo que dicen esos libros- Ls señaló, estaban en su biblioteca personal. Neji los reconoció.- También sé de las tradiciones de tu clan Neji. En más de cien años no ha cambiado ninguna. No lo entenderás, acepto que me juzgues pero ambos sabemos que no tendré un futuro allá. Y mi bebé tampoco lo hará. ¿Realmente será diferente porque eres el jefe? Quizá solo sea el bastardo mayor cuando decidas casarte.- Expresó determinada, con una lengua más despierta que ella misma. Neji no había cambiado su postura, pero ella temía cada vez más. ¿Por qué las cosas habían llegado a ese punto? ¿Por qué no la dejaban en paz?- No quiero que sea un sirviente o que sea sellado. Tampoco creo que pueda recibir el amor de tu esposa- espetó, aceptando la línea que Neji había declarado. -Tendrás a tu propia familia y quiero que viva Neji- fue la petición que profirió levantándose frente a él. Había tanto desasosiego en su mirada, tanto temor, que Neji se fue dejando ir.- Quiero darle la oportunidad de ser feliz, de crecer siendo amado, de decidir su camino. No tuvimos ese destino, pero puedo hacer que él lo tenga. Es mi hijo- imploró, dejando que cayeran una por una sus lágrimas. Era estúpido no llorar cuando sus pulmones parecían ser sujetados con furia. Fue el cuadro más deplorable que el moreno hubiera visto jamás. El sentido de lo que estaba sucediendo, de lo que ella le estaba diciendo lo aplastó con fuerza. Trató de interrumpir, pero ella seguía hablando, murmuraba cosas. Miraba el piso y apretaba sus manos. Estaban mal ¿Qué estaba pasando? Su corazón comenzó a pesarle. ¿Qué le había dicho?.- Por favor- imploró en un susurro roto, interrumpiendo sus pensamientos. Juntó sus manos y encarando con su rostro enrojecido al hombre que alguna vez había sido suyo, hizo lo que nunca había hecho antes . -No nos hagas daño..No...No lo lleves para ser infeliz, te lo imploro- terminó, arrodillandose suavemente.
Neji estaba paralizado.
Rápidamente Sakura comenzó a tocar sus pies en señal de respeto y supo que quien estaba frente a él no era la mujer dura, independiente y audaz que él había conocido, frente a él estaba una mujer embarazada que amaba demasiado a su hijo como para importarle su orgullo. La escucho llorar y temblar a sus pies, y sintió una estocada en su corazón. Con rapidez se agachó a la par, sorprendiendo a la mujer que levantaba su cabeza con pavor. Su corazón pudo sentirse en paz cuando la levantó y rodeó con sus brazos. Los suaves sollozos de la mujer fueron calmando paulatinamente cuando notó que fuera lo que pasara, Neji no parecía querer hacerle ese daño. -Perdón- escuchó ella cerca de su oído. Los brazos de Neji trataban de abarcar todo el cuerpo de ella y sintió su desesperación.-Todo este tiempo...Pensé que era un estúpido capricho, no sabía..no sabía que estabas embarazada..O que conocías todo el pasado de mi familia.
Poco a poco fueron soltándose del aparatoso agarre. Su rostro parecía recomponerse al ver el rostro apuesto de Neji apesadumbrado, con un brillo en sus ojos. Él nunca lloraba, nunca se mostraba débil, y nunca expresaba sus sentimientos. Se había sentido desesperado, desolado y compungido cuando se enteró de la noticia, y se lamentó no haber estado en ese tiempo para ella. Cuando en el viaje que había hecho hasta ese país había sentido que no estaba destinado a tener una familia, a amar y ser feliz.
-Perdón- repitió, sujetando su rostro en sus manos. Sakura seguía llorando.- No quería decirte esas palabras. Tampoco he estado para ti...Interpuse mi clan ante ti.- Sakura comenzó a negar, comprendiendo que su novio estaba tan o más desesperado que ella, que quizá no había tanto odio- y eres lo más importante en mi vida..Eres la única a quien he querido, eres todo para mí Sakura- Musitó con la voz ronca. Junto a él tenía las mejores razones para vivir, pero había sido un ciego que no había insistido en ella, y había estado tan cerrado como para hacerle saber que si tendría un futuro con ella. Dejó que sus emociones lo gobernaran porque lo habían sobrepasado. Dejó salir el veneno reservado para otras personas, el odio que había logrado disminuir gracias a sus palabras.
Ella le acogió. Él se dirigió a su cuello y allí comenzó a calmarse. No era sólo Sakura quien había sufrido. Ese tiempo sin ella, ese tiempo sin insistir pensando que era ese período en el que ella se encerraba en sí misma como ocurría una vez al año, cuando las cartas de sus padres le llegaban, preguntando siempre por la aldea, por Naruto inclusive y exigiendo herederos. Por eso pensó que debía dejarla sola, pero fue un imbécil que estuvo a punto de perder a su mujer y a su hijo en el camino. Sintiendo al musculoso hombre en su cuerpo, se dijo que Neji era tan humano como ella. Pese a ser tan frío, algo seco y distante, había resultado la única persona que desde el primer momento la había adorado, y pese a que nunca se lo había dicho, Sakura se sentía querida con él.
-Supongo que… Ino y Temari tenían razón...Yo..debía decirte lo que pasaba pero…Estaba tan asustada Neji...Creí que, todo cambiaría. Que entenderías lo que quisieras, como que ya no te quería y que buscarías otra pareja y que serías feliz- murmuró, no pudiendo retener más las lágrimas. Esta vez, fue él quien la sostuvo en su pecho cuando por fin pudo desahogarse. - Yo no soy así...Yo no soy una llorona...Lo siento tanto- musitó, notando lo mojado que estaba la Yukata que tenía puesta.
Él acariciaba su cabello y esperó que se recuperara. El alivio en todo su cuerpo al sentirla junto a él nunca podría ser cambiado. Sus pequeños hipidos se escuchaban en la sala, y él la obligó a sentarse, necesitaba calmarla por su bebé. Pensando en eso, su mirada se dirigió a la blusa holgada que ella usaba. Notando la mirada en sí, Sakura sonrió pese a que no sabía lo que Neji tenía por decirle, pese a que no sabía qué les depararía el futuro. Levantó la blusa levemente y notó maravillada el rostro de Neji.
Sonrió. Muy pocas veces podía causar reacciones en ese hombre, pero definitivamente aquella era la mejor. Podía leer emoción y cariño en su mirada.- Puedes tocarlo. -Y aquello pareció hacerlo despertar. Guió su mano grande al vientre abultado de la mujer y comenzó a acariciarlo. -¿Cuánto llevas?
-Tres meses.
Él se mostró tan maravillado y asombrado, que Sakura no dudo en contarle sobre el embarazo. Desde el momento en el que se dio cuenta, hasta esos últimos días, cuando había sentido recientemente unas pequeñas contracciones. Como médico sabía que la razón de esas contracciones era avisarle a su cuerpo que había una vida en su cuerpo, que aquello no era un parasito o algo por el estilo, sino su propio hijo. El rostro arrogante de Neji le decía que estaba tan orgulloso de su hijo, y tan agradado con el embarazo, que Sakura se permitió calmarse un poco. Al sentir el frío de la noche él bajó su blusa. Al finalizar el recuento se sentía incómoda.Y pese a que había sentido el momento más débil de Neji que nadie nunca había visto, ni siquiera sus torturadores, comenzaba a burbujear en su mente la pregunta que él le había hecho. ¿Por qué no le tuvo confianza?
Lo miró atentamente. Podía reconocerlo. Presa del pánico había interpretado rápidamente sus acciones. Pero ahora podía verlo allí, en sus ojos ansiosos y adorados. No era un monstruo, pero era un hombre que podía odiarla. Aun así, estaban en un estado extraño para ellos.
-Tenía preparado pedirte matrimonio en el festival.-Confesó abruptamente, sintiendo como los colores volvían rápidamente a su rostro. Sonrió con arrogancia al ver su arrobamiento.
-Pero el clan..- Interrumpió, frunciendo el ceño levemente.
-Nunca me dejas hacer las cosas bien, ¿cierto?- Le contestó. Ella sonrió por primera vez desde que se encontraron, y continuo- Puse condiciones para aceptar ser el jefe. La primera era que me dejaran casarme contigo. Sé que conocerás que por mi rango es mi familia quien decide, pero aceptaron. Además, mi tío ya lo sabía. Se lo había comentado antes.
Su rostro de sorpresa fue inigualable.
-La segunda condición es la eliminación del Souke y del Bouke. Nada de familias primarias o secundarias. -Sakura le miró interesada ante esto, llenándose de pequeñas burbujas en su interior.- Pude despertar ciertos...secretos que me eran prohibidos por mi sangre, y si pude hacerlo no siendo de la familia principal, significa que la división es incompetente. Si, Sakura, pude desarrollar el secreto del clan pese a haber sido sellado. -Informó, advirtiendo su seriedad.
Sakura le miró absorta, sintiendo de pronto una pequeña calidez, al notar las condiciones de él. Había pensado en ella, la había interpuesto ante su clan. El hombre duro y frío que todos en la aldea conocían, había pensando en un camino con ella a su lado.
-¿Y las otras condiciones?
-Curiosa como siempre.- Afirmó pedante. Ella hizo un mohín.- Si vas al festival conmigo las conocerás. Pero si vas será en condición de prometida Sakura.- Impuso demandante tomando su mano, había cambiado nuevamente la situación. Volvía a ser el hombre prepotente e imponente. se sintió sonrojar nuevamente porque aquello significaba que él… que él de verdad quería una vida con ella y aquello nunca había pasado en todas las generaciones del clan Hyuga. En toda su historia, con años de tradición, el clan había hecho ese tipo de aceptaciones e inclusiones.
-Te pido esto como tu novio y no como el jefe del clan Sakura yo…- Se detuvo asombrado al verse contra el respaldo del sofá ante el intempestivo abrazo de su futura esposa.- Sí quiero...sí quiero- chilló emocionada. Su cuerpo de repente se sentía más ligero y era porque se habían dicho todo, porque estaban allí.
-Sakura...el bebé- le recordó, pues sentía su vientre contra su cuerpo y él era un hombre sobreprotector. Sakura lo recordó y él le ayudó a incorporarse. El silencio reinó por unos minutos, hasta que notaron lo cansados que estaban. Durmieron juntos como antes, pero era diferente. Eran tres personas, eran una familia en ese momento. La protección, la seguridad y la esencia de Neji era algo que había buscado cada noche cuando volteaba en su cama. Sentirlo junto a ella se sintió como un acto del cielo.
Él no podía negarlo. Su pequeña y taimada mujer estaba nuevamente con él. Lo había aceptado, le había dado los mejores tiempos de su vida en los cortos dos años y ahora le daba una familia. Aún no se habían casado, pero para ellos era una mera formalidad. Lo verdadero estaba allí entre ellos. Tendría que decirle temprano de su forzada reunión con el Uchiha. Confiaba en que Naruto trajera los mejores ninjas para protegerla además de su propia gente. Porque si algo llegaba a pasar él era capaz de todo.
Sobretodo porque conocía a los Akatsuki. Algunos habían practicado con él a muñeco hueco en su tiempo confinado. Pero quizá lo peor era que conocía cómo pensaban, cómo actuaban y lo que hacían. Como planear el asesinato de un Hokage y la transformación de una aldea, que en su momento creyó era nuevamente la aldea de la hoja, hasta la creación de un chakra negro que era capaz de destruir a una persona sin que cualquier otra lo detectara. Un arma mortal en manos peligrosas, le había dicho un sabio una vez. Y él se había quedado, intentando descubrir lo que ocurría. Cuando lo hizo, estuvo a punto de morir.
-Parece que estás muy dormilona.
-Es el embarazo- murmuró contra la almohada. El la mantuvo apretada a él y no contestó. No hubo juegos o algo parecido y aquello le preocupó. -Neji.
-Necesitamos hablar.
Y como si estuvieran atacando, se levantó rápidamente y salió de su habitación. Neji estaba impactado por su reacción. La siguió, sintiendo los nervios en el aire. Volvían a estar en la sala.- Uchiha ha vuelto. Quiere hablar contigo y si no lo haces, no aceptará el trato con Naruto.
¿Había alivio en su mirada?
-¿Por qué pareces tan aliviada?
Ella no respondió.
-¿Cuándo?
-Hoy al mediodía. Naruto me ha escrito, se verán en un restaurante a las afueras de Konoha. Él estará con sus ninjas y yo te acompañaré hasta cierto punto, pero nunca estarás sola. En cuanto a él, Uchiha dijo que te quería llevar.-Quiere restablecer el clan.- Comentó, dando en el punto. Prefería aquello a que Neji cambiara de opinión y simplemente quisiera quedarse con su hijo. No era posible, era su Neji a quien reconocía ahora, pero no pudo evitar sentirse nerviosa. Él asintió. -Tengo hambre.
Y fue una orden. Neji hizo su desayuno y Sakura comió con hambre. Pese a que las cosas estaban bien, ninguno de los dos se atrevía a bajar la guardia todavía. Menos con las circunstancias presentes, pero la comida fue amena.
-Llevarán todas tus cosas a nuestra casa después, por ahora solo tendremos que ir. Tsue nos llevará así que podrás estar segura.-Ella asintió. Le dijo a Neji que debía asearse y le señaló las habitaciones cercanas para que él mismo lo hiciera, subió escaleras arriba. Se aseo y estuvo decente en el segundo piso. El agua le había ayudado y se sentía mucho mejor. Neji también parecía sentirse igual, sus experiencias de la noche anterior se quedaban allí.
-Vamos- Exclamó segura. Afuera, un divertido Tsue le sonrió con cariño a la mujer que respondió de igual manera. El moreno bufó y la abrazó en todo el camino. Cuando llegaron Neji solo pudo dejarla en la entrada del restaurante. Las exigencias eran que estuviera ella sola. Pero Naruto y los demás estaban en los alrededores. Sakura se sentía protegida. Se sumió en sus pensamientos cuando divisó a un grupo de personas. Sasuke resaltaba entre ellos, y se acercó a ella con confianza y presencia.
-Vaya, estás tan alto- Comentó al verlo llegar junto a ella. Sabía que Neji estaba cerca, a la par que Naruto, pero no se sentía en peligro. El hombre alto y vigoroso frente a ella sonrío de medio lado como solía hacerlo en su infancia. Tenía el cabello largo recogido en una coleta, había dejado el uniforme de Orochimaru y ahora portaba una Yukata sin el logotipo de Akatsuki.
Aquello le dio curiosidad.
-Te ves tan diferente y tan parecido a la vez- comentó acercándose. El solo dijo su nombre. Entraron al lugar, específicamente al segundo piso. El hombre frente a ella le sonrió. -En cambio tu si te ves diferente- comentó frío e impersonal. Pero Sakura conocía el brillo familiar que veía en sus ojos, era cariño. Ella llegó hasta él y vislumbró de lejos como algunos Akatsuki se asentaban en unas mesas y pedían comida.. Entre esos, el azul le guiño un ojo.
Ella le sonrió de vuelta.
-Yo no le coquetearía a alguien como Suigetsu- Exclamó después cuando la tuvo frente a frente. Sus años de preparación y venganza habían llegado a su fin. Ese era su fin como líder de los akatsuki porque se proponía crear un hogar en la aldea del sonido. Sakura se veía tan parecida y tan diferente. Era hermosa, pero siempre le había parecido..agradable. Su cabello había crecido y bueno… Su cuerpo también. Pero quizá lo que más le afectaba era ver esa muestra de cariño ante un asesino como él.
Se removió incómodo ante eso.
-No puedo coquetear con Suigetsu… O con otra persona Sasuke- Confirmó ella tan sagaz como siempre. Entrecerró los ojos y antes de contestar, ella ya estaba pidiendo una orden.
¿El aclamado asesino y líder más joven de Akatsuki comiendo con su ex compañera en un pequeño establecimiento? Habría que verse. Cuando Naruto le comentó que se encontraban en ese lugar no dudo de que se estaba comportando como un buen Hokage.
-¿Cómo has estado?- Cuestionó interesado. Ella se veía rebosante de alegría y pese a que era más madura, como siempre había sido, su rostro aún seguía viéndose como una adolescente. Quizá…
Ella sonrió con cierta nostalgia- Han pasado tantas cosas que no sé por dónde comenzar- Comentó amigable, aceptando la comida que comenzaron a servirle. Sasuke no disimuló su sonrisa al ver la cantidad de comida que servían para ella. - Pero antes quiero preguntarte por qué me quieres llevar contigo .
Aquello le sorprendió.
Cuadro los hombros arrogante. Frente a él se encontraba una mujer que había seleccionado para continuar con su clan. Era una mujer completa para él: Ágil estratega, de mente inteligente y analista, con un buen control de chakra y para qué negarlo, pues inclusive el mismo Suigetsu le confirmaba lo atractiva que era.
Era perfecta para él, estaba seguro.
Su voz gruesa y varonil se escuchó tiempo después, al verla comer.- Quiero restablecer mi clan Sakura.
Ella no pareció Shockeada o enojada. Tampoco dejó de terminar su sopa para hablar. Cuando lo hizo, su mirada ceñuda le hizo saber lo temperamental que era.- No parezco más que un objeto que quieres usar y Déjame terminar- Amenazó con una cuchara, haciendo algo hilarante la situación- Te comprendo. No te estoy juzgando Sasuke- Concilió, haciendo que el otro relajara su rostro.- Pero creo que me conoces muy bien como para saber que haré algo parecido cuando no hay amor de por medio.
-Pensé que todavía me esperabas-comentó escéptico.
Ella notó la tensión en el ambiente. Había querido llevar todo a un ritmo muy tranquilo, pero su amigo no era el mismo que conoció en la infancia y no quería que los tratos con la aldea terminaran por su culpa. Sin abandonar su actitud espero para tomar el té con pasteles dulces. No lo había notado pero tenía mucha más hambre que antes. Inclusive Neji se lo había dicho esa mañana. Pero había desayunado muy temprano.
-No voy a mentir Sasuke. Me hubiera gustado reunirme contigo en otro momento o bajo otra situación, porque ahora mismo temo.
-¿Que haga algo contra ti?- Comentó enojado, cruzándose de brazos.
-Contra la aldea, que sería lo mismo que atacarme a mí- respondió sin titubeos. La Sakura timida y sumisa había quedado en el pasado.- No puedo hablar contigo si me interrumpes o si te enojas simplemente porque no te salen las cosas como quieres. Pareces un crío Sasuke.
Él la miró enfurecido mas no hizo nada, dejó que continuara. Sakura no era cualquiera, ellas había sido su amiga, le había cuidado e inclusive había tenido algún amor platónico con él.
Era un duelo de miradas el que tenían ambos. ¿Por qué tenía que pasarle a ella? Desviando su mirada a la pequeña joya que tenía en su mano se sintió mal por no poder estar con él. Ella era egoísta, era cierto pero prefería no tener esa presión en sus manos. Ahora que todo había cambiado quería… no, deseaba que le dejaran estar en una casa calmada, siendo feliz, descubriendo lo que sería el embarazo y la maternidad en la comodidad. No allí, con una persona con la que no se comunicaba más de ocho años atrás. No allí, con un grupo de personas catalogados como los asesinos más perseguidos en el mundo. No...Ella quería sentirse querida y mimada por una persona en particular.
-Te ves..diferente- concedió él después de unos minutos. Lo cierto era que se estaban midiendo, y el no dejaba pasar lo radiante que se veía. Su vestimenta no era la de un ninja médico, y recordó que Naruto le había dicho la misión en la que se encontraba.
-Voy a decirte la verdad así termines tan enojado que quieras desquitarte conmigo. Porque no te conozco ya Sasuke y no sé cómo seas- Apuntó, notando su rostro al mencionarle lo primero. Pero él entendía, muy a su manera lo que ella quería decirle.
-Habla
-Estoy embarazada y Neji es el padre.
Lo había dicho por fin. Sasuke, sin poder destensar su rostro se dirigió al atuendo que llevaba. No era de una ninja médico, parecía ser holgado y cómodo. Justo como lo que utilizan las mujeres embarazadas. Su mirada la examinaba con profundidad. Y sakura notó que eran tan vacíos y tan fríos esos ojos. Parecía que se hubiera tragado la peor noticia, su seriedad contrastaba con la juventud de su rostro. Asimilo de pronto por qué Naruto quiso que la reunión fuera en un lugar alejado.
-¿Por qué él?
¿No la estaba estrangulando? Quizá debería darle el beneficio de la duda, pero no dejaba de sostener el kunai con su mano izquierda. Por alguna razón se sentía mareada. ¿Era por la situación? ¿Era por todo el miedo que había tenido hasta ese momento?
-Responde- Exigió al no verla hablar. La notó más pálida, y sus bellos ojos parecían afligidos. Aun así contestó- No sé qué responder. No es un conjunto de características, como si pudiera decir que es su inteligencia o su fuerza. No es eso, es simplemente que es él, y eso es lo que me basta. -El la miraba impasible. Poco a poco su rostro fue relajándose pero su mirada seguía siendo profunda. La vio tomar el té con brevedad y rechazar el pastel de dulce. ¿Estaba mal?
-Te espere durante mi adolescencia- comentó, enfocando su mirada en el. Supuso que tenía el deber de explicarle. Aunque no dejaba de sentir el mareo o sus palmas sudar. ¿Era eso el estallido de sus nervios?- Pero ya tenías tu camino. Así es. Tus ojos estaban tan llenos de venganza en esos momentos. Y yo solo era una compañera, nunca algo más. Comprendí que tenías otro camino Sasuke, así que yo hice el mío también. Y es especial la persona a la que he elegido, Neji él… Es todo para mí- Confesó, con el rostro tornándose rojo en un principio por aquello. Sasuke estaba más que asombrado.- Y él me escogió a mí también Sasuke. Somos los dos, no es sólo alguien que me ha escogido para continuar su legado.
Sus palabras fueron un balde de agua fría en ese momento.
Dejó de estar enojado unos minutos después. ¿Había pretendido querer quitarle todo aquello? No sabía lo de su estado, pero si había pretendido arrebatarle de los brazos del tipo. -¿Por eso estabas tan feliz?
-Supongo que sí- Comentó, ya incapaz de negar que algo le pasaba. Sentía su corazón latir con rapidez. Suigetsu levantó la mirada sintiendo aquello dadas sus habilidades, pero Sasuke parecía estar bien … ¿Entonces?- No podría nunca ser la persona para ti, porque no sientes nada por mi que no sea compañerismo y yo siento lo mismo, también mezclado con un gran cariño- Dijo sincera.- Y tampoco sería capaz de llenar el vacío que ahora tienes, pero estoy segura que alguien más puede hacerlo, sólo que creo que lo último en importarle a esa persona será el de restablecer el clan. Lo hará por ti Sasuke, y yo te deseo eso.
Desvió su rostro repentinamente. Se sentía como un crío que había hecho pataleta porque le han quitado un dulce. Ojeando nuevamente, admitió que sentía un fuerte compañerismo y cariño por Sakura. No negaba su belleza o la atracción que sintió al haberla visto un año atrás en la aldea de la arena. Iba como médico ninja, al parecer para entrenar con un especialista. Durante el tiempo que estuvo en esa aldea la espio. La forma en la que cuidaba a sus pacientes, en especial a la niña que supo después, se recuperó con éxito, le hicieron ver la buena alternativa que resultaba la ninja. Pero no era un premio, algo que pudiera tomar.
-Ahora… Necesito tu ayuda Sasuke- El líder Akatsuki se desconcertó al reparar en el rostro más pálido e intranquilo. Había dejado de mirarla pero ahora que lo hacía podía notar ligeros espasmos. Escuchó con atención- ¿Hay algún problema si llamo a Neji?
El negó.
Su mirada agradecida fue lo único que pudo darle antes de caer al lado derecho de su asiento. Los reflejos de Sasuke le alertaron y pudo evitar la aparatosa caída sosteniéndola. Los Akatsuki alrededor dejaron de bromear y se alertaron por lo que pasó.
:o Las cosas han estado algo tensas por aquí. Bueno chicxs, tenía este capítulo desde antes pero tuve que cambiar muchas cosas. Estaba ocupada así que preferí subir esto ahora a subir lo que tenía. Escribí mucho, por lo que dudo que quede sólo un capítulo. También está la cuestión de que al quedar largo tuve que cortar unas escenas, pero les prometí que estarían allí. Algo como el vestido de Sakura.
¿Ven ahora la importancia de la misión de Neji?¿Ven por qué se quedó? Ciertamente Naruto es uno de sus mejores amigos y su aldea es su familia, así que si tenía conocimientos de cualquier cosa que la pudiera afectar bueno...pues se dejaría casi matar por ello.
¿Qué les pareció ese reencuentro? Me pareció muy suave, tenía preparado hacerlos sufrir más pero no pude, no lo sentía de ellos. Aun así sufrieron, y al leerlo no pude evitar que se me aguara el ojo cuando Sakura se arrodilla.
¡Han aparecido nuevos personajes! Los Akatsuki, y aunque lo corté, también saldrán otros más adelante. Más incógnitas serán reveladas. Como el odio de Neji y un plus...Algo sobre los padres de Sakura. Espero actualizar esta semana, así que no se preocupen.
Nekatniss Me está gustando mucho leerte, y creo que hay cosas sobre Sasuke que aun faltan por resolver. Espero que su presencia te haya gustado en este capítulo. Y créeme, hay más pasteles.
Nakuryen De verdad aprecio mucho que te guste y que me lo cuentes. Falta un capítulo, o dos quizá, así que no te preocupes, relájate y lee. Quizá no hemos buscado bien fics sobre esta pareja, pero si los encuentro te escribiré, por ahora, espero que te haya gustado el capítulo.
Kira- Me alegra que te guste. También pienso lo mismo, y en realidad, me duele mucho que en el ánime no esté. Pero aquí en fanfiction si está, y vivirá, al menos en esta historia.
Bueno, terminaron las respuestas y les cuento que la cosa está que arde. Alguna vez les comenté que me preocupaba Sakura, y puedo decirles que no deben atreverse a juzgarla de débil. Un embarazo no es cualquier cosa y lo que ha vivido es algo serio. A mi al contrario, me parece tan fuerte, pero su cuerpo tiene limitaciones así que... En fin, y mi Neji? qué les pareció? Temo por todo el odio que tiene, siempre me ha parecido un buen muchacho, y hace poco cumplió años así que FELIZ CUMPLEAÑOS NEJI! Que Sakura te haga muy feliz en esos días... Bueno, nos leemos.
Spoiler
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Muchos secretos revelados, y en realidad, el próximo capítulo será algo más calmado, aunque importante...Tachan, Naru-Hina presente también, y por su pusto Ino-Shika aaaaaaaaah y no se olviden de Temari y Kentako... Ponganle ojo a esos dos.
Bien, Bye.
Namba64.
