Me gustaría poder detener el tiempo,

para seguir recorriendo tú cuerpo,

dejarte el alma y el corazón,

subir juntos al cielo sin salir de la habitación…

-Ryan Hatake

CAP 11. El mejor sueño de mi vida.

Y el tiempo paso, y los dos amantes comenzaban a encontrarse casualmente con mayor frecuencia. Ella se sentía bien a su lado y cada vez lo quería más cerca…él tenía la típica actitud despreocupada de siempre y se pasaba las manos por la nuca cuando conversaban. Habían pasado una semana desde el incidente, pero ese tiempo se había vuelto una condena para ella. Quería verlo, su corazón le pedía que lo hiciera, su razón ya no desea luchar contra ese sentimiento. Quería sentir sus labios, sus manos posicionarse por todo su cuerpo y sumergirse en esos ojos bicolores que lamentablemente la habían atrapado y de los cuales ya no podría escapar. Lo único que le preocupaba era todas esas miradas a las que tendría que enfrentarse pronto, cuando todo el mundo supiera que habían empezado una extraña pero estable relación…

Un chico de cabello rubio se acercaba a ella con una gran sonrisa. Naruto había regresado a la aldea, Sakura estaba aliviada, pensaba que la presencia de ese chico le ayudaría a tranquilizarse y dejar de pensar en tantas tonterías que terminarían por volverla loca.

— ¡Sakura-chan!—grito el peli rubio a escasos centímetros de ella. Ambos se encontraron en frente del conocido Ichiraku ramen.

—Hola Naruto, ¿Cómo estás?—dijo la peli rosa, alegre de tener la presencia del chico a su lado. Sin duda él era su mejor amigo, la comprendía y habían convivido demasiado como para tomarse un gran afecto, sabía que podía contar con su confianza…

Ambos decidieron entrar al local, había pasado mucho tiempo desde que Naruto no comía un buen ramen.

—Y dime Sakura, ¿Cómo ha estado todo? ¿Algo interesante ha ocurrido?—pregunto Naruto mientras metía a su boca un gran pedazo de carne.

Y extrañamente ella se sintió culpable, como si el chico hubiese descubierto su secreto, inmediatamente el rostro de su sensei paso por su mente acompañado de una sensación de vacío, ella bajo la cabeza. El peli rubio la miro preocupado, su ingenuidad no le impedía notar que algo malo estaba pasando.

— ¿Pasa algo Sakura?—pregunto en voz baja.

La peli rosa esbozo una sonrisa fingida, pasó sus manos por su rostro en un intento de mejorar su expresión y lo miro a los ojos. Naruto no pasó inadvertido su comportamiento, la conocía demasiado y sabía que no era tan débil como para afligirse por cualquier cosa, algo debía de estarla preocupando.

—Sakura…si es por lo de Sasuke, Kakashi sensei me hablo de ello y no tienes que preocuparte, te he dicho que lo traeré de vuelta ¡dattebayo!—dijo con emoción el peli rubio, esbozando una gran sonrisa, intentando mejorar el humor de la chica.

Y Sakura luchaba con el deseo de contarle a su mejor amigo su angustia, las palabras luchaban por salir de su garganta, no se lo había dicho a nadie, no podía y no debía hacerlo. Todo eso estaba mal y si no lo estaba no quería que nadie lo supiera, nadie excepto él. La única persona que siempre había estado para ella cuando lo necesitaba, una de las pocas personas que merecían su confianza…y algo más que eso, él debía saberlo y ella quería que lo supiera. Naruto siempre había luchado por protegerla, por verla sonreír y merecía saberlo...

Sus labios temblaron ligeramente, respiro una gran cantidad de aire, unió sus manos por debajo de la mesa y susurro…

—Amo a Kakashi sensei…

Un corazón se rompió, esas palabras impactaron en su pecho como un arma filosa, los latidos de su corazón se aceleraron y las pupilas de sus ojos se contrajeron. No argumento palabra, no quería y no debía hacerlo. Después de tanto tiempo se había resignado a perderla, pero…. a perderla contra su mejor amigo y no contra su sensei.

Y el problema no era que ella amara a otro, el problema era a quien amaba. Conocía la naturaleza de su sensei y le llevaba a pensar que él se aprovecharía de ella. NO, no era lo mismo con Sasuke, al menos el peli negro había crecido con ellos, simplemente compartían experiencias similares, simplemente no podía permitir que Kakashi se llevara los años de juventud de la peli rosa, ¡no él! porque ese sujeto ya había vivido mucho…

Y eso era lo que pasaba por su mente en el momento en el que ella agachaba la cabeza y Naruto la miraba con nostalgia. Pese a todo tenía que aceptar que ella no era culpable de nada, frente a la experiencia del peli gris ella no había podido evitar verse envuelta entre sus redes. El ninja copia debía de ser un maestro de la seducción y la inocente Sakura no había sido más que una más de sus víctimas, (pensaba el peli rubio) tenía que buscarlo y reclamarle a él…

Le toco el hombro y cuando ella lo miro se encontró con una gran sonrisa, una sonrisa falsa pero tan real que ella se sintió tranquila.

— ¿Eso era todo Sakura-chan? No tienes nada de qué avergonzarte—le dijo y sus risas se mezclaron con el sonido del viento.

Kakashi pasaba su mano derecha por su frente, tratando de hacer desaparecer el dolor de cabeza. Yacía recostado sobre un sillón y su novela icha icha resbalaba por su pecho. Miro a su alrededor y suspiro, su apartamento perfectamente en orden le parecía cada vez más solitario, como si hubiera aumentado en tamaño proporcionándole más espacio, dándole mayor énfasis a su soledad….la cual no le había molestado, hasta ese beso tan apasionado que no lograba sacar de sus pensamientos, la cintura de la peli rosa había quedado guardada en la palma de sus manos cubiertas por sus guantes negros, y sus labios recordaban la delicadeza de los suyos…

Y era una total estupidez,

¡Y lo sabía! Pero no hacia el menor esfuerzo en olvidarlo, le gustaba torturarse con el recuerdo, con el deseo imposible de lo que podría y nuca llegaría ser.

Se colocó su uniforme de jounin y se dirigió a la puerta, su pasos los mismo de siempre, reflejaban pesadez, aburrimiento, vacío…o tal vez nostalgia…

Abrió la puerta y se encontró con dos ojos azules que lo miraban con reproche.

— ¿Naruto?—dijo Kakashi a modo de saludo. El peli rubio no espero invitación y entro. Kakashi cerró la puerta y lo siguió con la mirada. Naruto se echó sobre el largo sillón negro y miraba a Kakashi como un niño que está a punto de hacer un berrinche. La actitud del rubio, le causo gracia a Kakashi quien se apoyó en el marco de la puerta esperando a que Naruto hablara.

— ¿Qué le hizo? —dijo Naruto con rabia

Y el peli gris entendió el porqué del comportamiento del peli rubio. Suspiro y se sentó al frente del chico, su reacción le parecía inmadura pero dulce. Le gradaba la idea de que ese chico se preocupara tanto por la peli rosa, le agradaba pero también le producía un ligero enfado, (¿celos tal vez?)

— ¿A quién?—dijo Kakashi tratando de desviar la pregunta pero al notar la mirada penetrante del peli rubio decidió hablar con la verdad—Supongo que hablas de Sakura, pues bien ¿Qué te ha dicho ella como para que ahora tengas intenciones de matarme?

Y esbozo una ligera sonrisa.

Al chico de cabello rubio comenzaba a cansarle la actitud despreocupada de su sensei.

—Ella no me ha dicho nada, pero lo conozco lo suficiente como para saber que ya se ha aprovechado de la situación—dijo Naruto

Y tenía razón…

Flash Back —

ADVERTENCIA ESTA PARTE CONTIENE LEMON, LEE BAJO TU RESPONSABILIDAD.

El ninja de cabello plata caminaba tranquilamente por las calles de Konoha, llevaba las manos en los bolsillos y su mirada era indiferente a lo que le rodeaba. Sus pensamientos se enfocaban en los dulces labios de la peli rosa, y su memoria corporal lo torturaba. Una ligera sonrisa se formaba en sus labios, le complacía y se conformaba con el haber besado sus labios, el tacto más dulce que había experimentado, las sensaciones más deliciosas que cualquier mujer le había provocado por el simple hecho de estar mezcladas con sentimientos más profundos. No había podido recordar cuando había sido la última vez que su corazón se había agitado de tal manera, porque cuando sus manos se deslizaron por la cintura de la chica su corazón se había acelerado, y cuando sus labios habían rozado los de la chica, simplemente se había olvidado de todo y su mente se había reducido a ella, simplemente a ella…

A este paso no podía permitirse perderla, ya era demasiado tarde para arrepentirse.

Por lo tanto debía de hacer algo por su parte, y esforzarse en conquistar el corazón muerto de la chica.

Era de noche y la luna iluminaba las calles semi vacias de Konoha. La peli rosa corría a toda prisa bajo la lluvia, su casa estaba bastante alejada y las gotas de lluvia aumentaban su velocidad. Se detuvo frente a la florería de los Yamanaka, el local estaba cerrado. Suspiró y miro lo empapada que estaba.

No debí de quedarme con Tsunade-sama hasta el anochecer (pensó la peli rosa) mi casa está algo lejos y no quiero mojarme más.

Se recostó sobre la pared, en un intento de que el techo del local la protegiera de la lluvia. Todo empeoro cuando el agua comenzaba a bajar y escurrir por el pequeño techo, la chica hizo una mueca.

Alguien se acercó a ella con pasos lentos. La altura de aquel hombre era apenas cubierta por el pequeño paraguas que sostenía en la mano. Sonrió cuando llego al lado de la chica.

— ¡Hola Sakura! ¿Qué haces por aquí?—Dijo Kakashi con fingida inocencia. La chica arqueo las cejas.

—Estoy tomando un baño sensei—dijo Sakura mirando con recelo a su sensei.

— ¡Oh, qué bien! Yo pasaba por aquí, voy camino a mi apartamento—Dijo Kakashi sonriendo.

La expresión enojada de la peli rosa le parecía graciosa a Kakashi, se acercó aún más cubriendo disimuladamente a la chica con su cuerpo y la cubrió con la sombrilla.

—Sera mejor que dejes lo del baño para después, Sakura—exclamo Kakashi mirándola a los ojos, ambos se sonrojaron ligeramente y ella desvió la mirada, Kakashi siguió sonriendo despreocupadamente—Si no me equivoco tu casa está bastante lejos y al parecer esta lluvia se prolongara bastante

Sakura se mordió el labio inconscientemente, mirando a su sensei con expresión de súplica. Kakashi se sintió atraído por el gesto de la peli rosa, le fascinaba los gestos traviesos de ella.

— ¿Por qué no me acompañas a casa? ¡Tengo pastel en el refrigerador!—dijo Kakashi pasando sus manos por su cabeza en un intento de lucir despreocupado.

La peli rosa dudo un segundo, miró su ropa mojada y las largas calles de la aldea.

— ¿A su casa? Si a usted no le molesta…—dijo Sakura mirando el suelo para evitar que su sensei descubriera el rubor que cubría sus mejillas.

— ¡Al contrario, será un placer!—Dijo Kakashi con voz seductora, la tomo del brazo y ambos comenzaron a caminar compartiendo la pequeña sombrilla que los obligo a ir lo más juntos posible

—Por cierto, deberías de dejar de hablarme de usted, Sakura—dijo Kakashi mirando al frente—hace mucho que deje de ser tu sensei.

La chica se quedó en silencio, mirando las gotas de agua que caían a su alrededor y sintiendo el calor del cuerpo de Kakashi tan cerca suyo…

—Está bien…Kakashi—

Ambos sonrieron y se detuvieron ante un edificio de fachada verde. Subieron las estrechas escaleras hasta llegar al según piso. Kakashi dejo la sombrilla en la entrada y saco las llaves de su bolsillo. Sakura estaba agitada de solo pensar en que estaría sola en el departamento de su sensei. Se preguntaba si era la única mujer en ese lugar, inmediatamente se desilusiono al recordar lo popular que era Kakashi entre las mujeres. Suspiró

El peli plata abrió la puerta y codujo a la peli rosa a dentro. Aprovechando la ocasión para tener contacto físico, le tomo la mano (fingiendo tomarle importancia) y la invito a sentarse en el sofá de color negro .Sakura se sonrojó y decidió sentarse. Kakashi se dirigió a la cocina. Sakura se impresiono al observar a su alrededor y notar como todo estaba perfectamente en orden. Las paredes eran de un verde más claro que la fachada y en el centro justo enfrente del sillón negro se encontraba una pequeña mesa sobre la que descansaba plumas y un pequeño cuaderno. En la esquina yacía un librero, Sakura se levantó y echo un vistazo a los títulos de los libros, esbozo una pequeña sonrisa al darse cuenta de que en su mayoría eran las ediciones pasadas de diversas novelas eróticas. Kakashi regreso con una gran toalla de color azul, una pequeña rebanada de pastel con fresas y una taza de café que coloco sobre la pequeña mesa. Casualmente se había deshecho de su uniforme de jounin y solo lo cubría una ligera playera que se ceñía a su cuerpo haciendo resaltar sus músculos y un ligero pantalón de algodón. Sakura desvió la vista del cuerpo de su sensei quien se acercó a ella siguiendo la mirada de la chica que recaía sobre su extraña colección de libros.

—No pienses que soy un pervertido…bueno, al menos no tanto (Kakashi esbozo una pequeña sonrisa) Sera mejor que te cambies de ropa Sakura—dijo Kakashi entregándole la toalla, una camisa blanca y unos pantalones de algodón. El corazón de la chica latía y latía, tomo la ropa y pareció correr a la habitación de al lado para evitar ruborizarse. Kakashi sonrió.

Minutos más tarde la peli rosa volvió a la habitación principal, la camisa de su sensei cubría la mayor parte de su cuerpo, llegándole hasta los muslos en donde los pantalones de algodón se unían a su cuerpo formando una forma extraña y graciosa. Miro a Kakashi y camino lentamente a su lado.

—Muchas Gracias, Kakashi sen…!—dijo la peli rosa casi olvidándose de omitir el sensei. El peli gris le dirigió una mirada amable, sus ojos eran intensos la miraban de una manera traviesa, como si quisieran hablarle, invitándola…

El gran sillón negro estaba ocupado por su sensei quien comenzaba a dar pequeñas cucharadas al pastel, por lo que la peli rosa no tuvo otra opción que la de sentarse a su lado, observando disimuladamente el rostro desnudo de su sensei y la forma tan seductora en la que tomaba pequeñas porciones del pastel y las introducía lentamente en su boca. ¡Por qué estoy tan nerviosa! ¡Qué estupidez! (se repetía a sí misma en sus pensamientos) odiaba sentirse insegura y se preguntaba cuando habido sido el momento exacto en el que sus sentimientos habían cambiado tanto, no le incomodaba su presencia pero no quería que su corazón latiera más fuerte…

— ¿Sakura?—pregunto Kakashi sacándola de sus pensamientos

—?

Kakashi sonrió

—Te estaba preguntando como te ha ido con Tsunade-sama

Ella dejo de escucharlo, su corazón latía y latía, suplicándole para que no se contuviera mas ¿Qué ganaba engañándose así misma? Era el momento, ella lo deseaba y tenía miedo de que alguien se le adelantara. Deslizo su mano hasta encontrar la de su sensei. Kakashi la miro extrañado, ella miro al suelo. Y casi sin pensarlo ambos se unieron en un segundo beso mucho más apasionado que el primero…

Y la tomaba entre sus brazos, empujándola contra la pared color verde de su apartamento. Empujándola dulcemente hacia una habitación donde yacía una gran cama de sabanas azules.

— ¿Estas segura, Sakura?—le pregunto Kakashi con tranquilidad.

Ella no contesto, pero le rodeo el cuello con los brazos en un intento de acércalo más hacia ella. Y el ninja copia no espero respuesta…

Sentía su aliento rozarle los oídos, y las curvas de su cuerpo chocar contra su ardiente pecho. Sus labios recorrían el cuello de la hermosa chica, cada vez más abajo, cada vez con mayor intensidad. Ella rodeaba su cuello con sus brazos en un intento de atraerlo más hacia su pecho.

Las manos del ninja eran hábiles y consiguieron quitarle la parte superior de su ropa. El sostén de la chica resbalo de los dedos de Kakashi, ella cerro lo ojos cuando los labio del ninja recorrieron sus pezones, y se detuvo a masajearlos con la punto de la legua, en un movimiento suave.

Su corazón agitado le impedía pensar con claridad, Sakura no entendía cómo debía responder, comenzó a deslizar las manos por la espalda de su sensei presionándolo contra si misma… él dejo de besar sus pechos, movió sus manos hasta su cintura y le beso los labios. En un leve movimiento ambos cayeron sobre la cama.

La chica movía sus manos apresurándose para quitarle la ropa, pero su sensei deseaba prolongar las sensaciones lo mayor posible. Le tomo las manos y entrelazo sus dedos con los de la chica, mirándola tan intensamente que ella pudo sentir cuanto la había deseado sin que sus labios susurraran una sola palabra. El rubor cubría el rostro de ella, y su cuerpo comenzaba a sudar.

Kakashi volvía a deslizar sus labios lentamente por su pecho e iba bajando hasta su abdomen, delineando las curvas de su cintura, su hábil lengua dibujo la forma de su ombligo y se deslizo lentamente hasta la parte más íntima de la peli rosa.

—Kakashi sensei…—susurro la chica apretando las piernas, avergonzada de que la lengua de su sensei deseara rozar aquello que escondía .El ninja copia levanto la cabeza y sus ojos bicolor le proporcionaron confianza, su mirada era salvaje pero al mismo tiempo dulce.

—Sakura, cierra los ojos…—susurro Kakashi posando sus manos en los muslos de la chica, separando sus piernas. Sakura se sentía extraña, deseaba todas esas sensaciones que la estremecían pero a la vez le avergonzaba la idea de que su sensei besara lo más profundo y lo más íntimo de su ser. Pero no iba a retractarse, su cuerpo lo deseaba, tal vez incluso su razón al no oponérsele, cerró los ojos…

Y fue tan fascinante que un gemido se escapó de entre sus labios, el ninja copia comenzó rozando sus labios vaginales con la lengua, abriéndose paso entre ellos y llegando al punto de placer que ella no había experimentado antes. Movía su lengua en pequeños círculos alrededor y fue bajando hasta el final de la intimidad de la chica, la respiración de Sakura se aceleró y entre más placer le proporcionara su sensei, ella más lo quería cerca. Sentía que estaba demasiado lejos, quería tenerlo dentro de ella, deseaba experimenta el clímax, el punto en el que ambos se unían, lo que todos aseguraban se sentía increíble…

Y de pronto sintió los labios de Kakashi sobre los suyos, tenían un ligero sabor amargo pero que no le molestaba. Él se deshizo de su liviana camisa y la demás ropa, y ella sintió su cuerpo desnudo encima del suyo. El calor de ambos le fascinaba, le rodeo la cintura con las piernas y él le beso el cuello.

—KAKASHI—gimió la peli rosa cuando su sensei deslizo su mano por sus pechos y besaba todo aquello que no había podido recorrer antes. Lo deseaba, quería que él estuviera dentro de ella lo más rápido posible, sus piernas hicieron mayor presión y él susurro su nombre, ella cerro los ojos y sintió cuando algo dentro de si se rompía y Kakashi se deslizaba dentro de ella…aferro sus manos a la espalada de su sensei cuando sintió un ligero dolor, él se movía con calma, en un intento de evitarle la incomodidad.

—Kakashi…

—Sakura…

Y el dolor se mezcló con un gran placer, y segundos después la incomodidad había desaparecido. Él había entrado por completo y ahora se movía lentamente, internamente rozaba la parte superior de su intimidad y ella se sentía completa, le era difícil pensar, solo quería que la velocidad aumentara, quería que él la abrazara más fuerte. Kakashi deslizo sus manos por su cintura y la atrajo hacia sí, aumentando la velocidad de sus embestidas…

Y minutos más tarde ella sintió que desaparecía mientras que un infinito placer la recorrió demasiado rápido que alejo cualquier otro pensamiento de su mente, gimió y susurro el nombre su sensei

Segundos después un líquido caliente embargaba su interior y él caía sobre ella en un suspiro de placer…

La luz que entraba por la ventana iluminaba el rostro confuso de aquel ninja de cabello color plata, los recuerdos de la noche anterior inundaban su mente acompañados de una ligera sensación de culpa. Su cuerpo desnudo bajo las sabanas, que envolvían a su vez al delgado cuerpo de una chica de cabello rosa. Ella tenía una expresión de satisfacción en los labios, él contemplaba su belleza sabiendo que su situación no sería bien vista, se levantó de la cama mientras pensaba en lo sucedido.

Sus deseos carnales lo habían estado traicionando las últimas semanas y todo lo había conducido a la noche anterior. Delicioso, increíble…eran los adjetivos que le atribuía a esa noche. No se arrepentía pero se sentía ligeramente culpable de haberle robado algo tan preciado e íntimo a la chica. Sabía que era algo que ella nunca olvidaría, de hecho se sentía contento de que así fuera y eso le parecía egoísta.

¿Y ahora qué? (se preguntó mientras en agua caliente de la ducha bajaba por todo su cuerpo) jamás en toda su vida había pensado en tener un relación seria. No estaba preparado y no tenía el interés. Pero ahora era diferente, ahora se trataba de ella, de Sakura su ex alumna. Simplemente Kakashi no pudo reunir fuerzas para irse y fingir que no ocurría nada o encontrar una buena excusa para hacer que la peli rosa se olvidara de la noche anterior. Finalmente decidió no preocuparse por eso, lo que tuviera que pasar pasaría y nada de eso le impediría estar a su lado.

¡Soy un idiota! pensó sonriendo para sí mismo. Y entonces escucho que la puerta del pequeño baño se abría y se cerraba segundos después. Kakashi se quedó en silencio, inmóvil cuando a través de la cortina visualizo una figura femenina. Ella atravesó el pequeño espacio que los dividía y entreabrió la cortina encontrándose con el cuerpo mojado y desnudo de su sensei que a su vez tenía una expresión de asombro.

—Kakashi no tengo mucho tiempo y debo darme un baño, así que si no le importa…con permiso —dijo la peli rosa entrando en la ducha evitando la mirada de su sensei que aún se encontraba asombrado.

—¡Cla..claro! Sakura—dijo el peli gris observando la anotomía de la chica. ¡Hermosa! (pensó)

Le resultaba extraño las acciones de la peli rosa, que eran tan distintas a la chica ruborizada de la noche anterior, sin embargo no le tomo importancia. Ambos se miraron en silencio, incluso ella se sorprendía a si misma de su gran valor al estar así de cerca y el agua caliente cayó sobre sus cuerpos desnudos.

— ¡No me mire tanto Kakashi sensei!—exclamo la peli rosa cubrieron con sus pechos con las manos. Kakashi rio, como no solía hacerlo, la peli rosa lo miro ruborizada

—Te miro porque eres hermosa Sakura…y ¡ya te dije que dejes de llamarme sensei! — dijo Kakashi exaltado

—No creo que pueda hacerlo pronto sensei—dijo la peli rosa con un gesto travieso, divertida con la expresión de ligero fastidio de su sensei. Kakashi tomo agua entre sus manos y la lanzo en dirección a la chica. El problema era que el agua comenzaba a enfriarse e hizo estremecer a la peli rosa. Sakura abrió mucho los ojos y arqueo las cejas.

—Si eso quiere… ¡shannaro!—grito arrojando una gran cantidad de agua a su sensei gracias a la acumulación de chakra en sus manos. El peli gris hizo un gesto provocativo y se dirigía hacia la peli rosa cuando esta salió corriendo, riendo y su cabello mojado dejaba gotas en el suelo hasta llegar a la otra habitación. Kakashi hacia algo que nunca había hecho pero que disfrutaba mucho, corría como un niño a espaldas de la peli rosa y la perseguía sin pensar en nada mas… y la beso en los labios cuando llego a su encuentro. El suelo estaba mojado y ambos comenzaban a temblar de frio…

—No quiero que esto termine —dijo la chica mirando hacia abajo. —Pero tengo miedo de todo lo que…

— ¿En dónde quedo esa chica fuerte? —Dijo Kakashi con mirada seria— Sakura, ¡no te preocupes!

Y cuando salieron de la habitación, observaron la entrada de la casa que era dueña de sus más íntimos recuerdos…sonrieron y tomaron caminos diferentes….

FINBLASHBACK

A partir de aquí puedes volver a leer :D

—No crees que eres tú, quien se está entrometiendo en su vida…Naruto—dijo Kakashi regresándole la fría mirada

Los ojos del peli rubio parecían tristes, aun no podía creerlo, no podía ser él

—Tal vez este en lo cierto, pero usted no la ama de eso estoy seguro ¡dattebayo!—le grito el peli rubio en la cara mientras se dirigía a la puerta

— ¿Y eso a ti en que te afecta?—le pregunto Kakashi retadoramente. El ninja copia se mostraba hostil y lo miraba con expresión dura, sabía bien que no debía hacerlo, pues el rubio solo estaba preocupado por la peli rosa pero…esas palabras se salían apresuradamente de sus labios y no podía contenerse

— ¡No puede ser tan cruel!—exclamo Naruto haciendo frente a su sensei. Las miradas de ambos se mezclaron en una seria de sentimientos diferentes, al final Kakashi termino cediendo, no podía permitir que su equipo se quebrara aún más y mucho menos por su poco autocontrol sentimental.

Bajo la mirada, suspiro y se dirigió al sillón.

—No sé si lo sepas, pero yo la quiero igual. Lo siento Naruto, en verdad lo siento, ¿hay algo más que desees escuchar?

El ninja de cabello rubio lo miro en silencio, eso era lo que quería escuchar, sabía que había perdido a Sakura desde hace mucho, lo único que podía hacer era rendirse.

—Solo… ¡no la haga sufrir Kakashi sensei!—dijo apretando los puños

Y en un segundo el ninja copia estaba a su espalda, y lo abrazo…susurrándole:

Jamás lo haría

Y como había pasado con Naruto, nadie había podido oponerse a una pasión de semejante magnitud. Ni siquiera Tsunade –sama…

— ¡Acaso has enloquecido Sakura!—gritaba la hokage mientras arrojaba papeles al suelo y le dirigía una mirada asesina al peli gris. Sakura mantenía la mirada firme sobre los ojos de su maestra, Kakashi se recargaba sobre la pared, lo más alejado posible de la hokage y mantenía una actitud seria y despreocupada.

— ¡Absolutamente no Tsunade-sama!—decía la peli rosa con decisión, Shizune se encontraba junto a la hokage, igual de asombrada por la noticia

—Yo…—comenzaba a decir la chica, cuando fui interrumpida por una voz grave.

—Es lo único que he amado en la vida y lo único que no se ha ido a pesar de mi poca consideración…Por lo que no puedo permitir que alguien más la aleje de mi lado.—dijo Kakashi mirando con seriedad a Tsunade.

La hokage lo miro a los ojos, buscando algún indicio que le revelara que mentía. Sin embargo no encontró ninguno, tenía que aceptar que las palabras del peli gris eran tan extrañas que resultaban poco creíbles, jamás había expresado sentimientos tan fuertes por alguien, jamás había luchado tanto por este tipo de cosas, no podía hacer otra cosa más que creerle. Además la chica que se encontraba a su lado la miraba suplicante, el brillo de sus ojos verdes parecía haber regresado y se le veía mejor que nunca. Tsunade le tenía un gran aprecio a la peli rosa, recordó todo el sufrimiento que experimento Sakura por culpa de Sasuke…temía que el ninja copia jugara con los sentimientos de la peli rosa aprovechándose de su inocencia y de la experiencia que él poseía.

Pero no podía negar que su alumna era astuta e inteligente, no se dejaría envolver tan fácil y mucho menos después de haber esperado tanto tiempo sola…Tsunade sabía que la diferencia de edad era grande pero… ¿Qué podría pasar que no pudiera solucionarse después? No podía arrebatarle esa felicidad a la chica y sentía una gran curiosidad por la actitud del peli gris. Al cabo de unos segundos dirigió una mirada de aprobación a la peli rosa y un gesto de desprecio al peli gris.

— ¡Gracias Tsunade-sama! —grito la peli rosa con emoción. Shizune sonrió también.

—Solo espero que seas astuta Sakura, no dejes que abuse de sus habilidades—le respondió Tsunade más tranquila. La peli rosa seguía sonriente, ya nadie podría recriminarle nada, las personas más importantes para ella habían aceptado su relación, se sentía feliz. Miro a Kakashi mostrándole su felicidad con la mirada, le dirigió una sonrisa cálida y se dirigió hacia la puerta, el peli gris estaba a punto de seguirla cuando fue detenido por la voz de la hokage. Dio vuelta y la miro a los ojos.

—Te estaré vigilando Hatake—dijo amenazante Tsunade—No creas que tendré privilegios contigo solo por ser un ninja de elite, ¡No se te ocurra hacerle daño! ¿Entendido?

Kakashi se quedó en silencio, observando con su típica actitud despreocupada de siempre.

—Le aseguro que no tiene nada de qué preocuparse—dijo con voz grave y seria.

—Eso espero…—contesto la hokage mientras Kakashi salía de la oficina.

Shizune se quedó en silencio observando la mirada perdida de Tsunade.

— ¿Está segura de permitir esto Tsunade-sama?—pregunto con timidez

La hokage se quedó en silencio y segundos después exploto en risas. Shizune la miro desconcertada.

— ¡jamás en toda mi vida había visto a Kakashi decir semejantes cosas! ¡Mucho menos mirar a alguien como lo hacía! —dijo Tsunade aun riendo—ese hombre está perdido

— ¿Usted cree eso Tsunade-sama?—respondió Shizune con preocupación. La hokage se mostró pensativa

—Es lo más seguro, además Sakura ya es adulta debe de tomar decisiones por su cuenta…—dijo Tsunade con seriedad, se levantó y se dirigió hacia la ventana.

Ambas mujeres observaron cómo los dos amantes se tomaban de la mano con timidez, parecía que eran sensaciones nuevas para ambos, la poca experiencia de la chica hacia juego con el corazón sombrío de su sensei que no había amado antes…Tsunade sonrió sabiendo que ambos habían encontrado lo que buscaban…

5 años después

Ella tomaba de la mano a una pequeña niña de dos años, caminaban en dirección a la torre del hokage.

—Mami, ¿papá es el mejor verdad?—pregunto la niña con tono catarin, su cabello rosa y largo caía hasta su espada, y su pequeño rostro era idéntico al de ella a excepción de esos ojos tan penetrantes que había heredado de su padre…el hokage

—Sí, es el mejor ninja—dijo Sakura riendo

No se arrepentía de su decisión .Pues pese a todo aquel hombre había estado acompañándola siempre, su cercanía se había vuelto necesaria, había tantos sentimientos que había encontrado y se habían fortalecido en esos cinco años… igualmente sabía que no podía engañarse a sí misma. Suspiro, estaba cansada, la nueva vida de madre le parecía agotadora. No había cambiado mucho, su cabello rosa seguía corto y lacio como siempre, y sus ojos verdes tenían el miso brillo, pero su mirada ya no era triste…

Llegaron a la puerta

—Adelante—dijo una voz ronca.

Sakura abrió la puerta

Y su pequeña hija se lanzó a los brazos del ninja de cabello gris que yacía en la silla del hokage. Su expresión era cansada pero alegre y sus labios formaron una sonrisa cuando cargo a su pequeña hija y la miro a los ojos.

— ¡Papa! ¡Mama dijo que estaría contigo el día de hoy! —dijo muy alegre la niña

Y el semblante de Kakashi cambio. Hizo una mueca divertido y miro a su esposa.

Sakura le regreso la mirada e hizo estremecer al ninja copia.

— ¡Está bien, está bien! Hoy estarás con papa´—dijo Kakashi con un suspiro y coloco a su hija sobre la mesa.

Sakura dio media vuelta y camino hacia la puerta, hasta que unas manos conocidas la detuvieron El ninja copia deslizo sus manos por su cintura y le susurró al oído

—Gracias Sakura…

Y mordió ligeramente el lóbulo de su oreja, y parecía que ese momento no tendría fin. Después de tanto tiempo ambos podían sentir lo que la mayoría de las personas suelen llamar "amor" ,ambas siluetas que por mucho tiempo habían vivido entre las sombras, llenos de tanta tristeza que escondían bajo sonrisas fingidas, se unieron en una risa verdadera ,sintiendo el calor de sus cuerpos bajo las ropas y la necesidad mutua de ambos ,viendo como todo perdía la razón de ser y se limitaba a su mera existencia : la de ella y la de él…y la de una pequeña persona que compartía sus cualidades y que era fruto de todo aquello que había estado escondido por años y que había podido perderse entre sus errores… amor…

Y ya no había nada de qué preocuparse, ahora todo estaba bien…

— ¡Sakura chan!—grito un chico de cabello rubio, sorprendiendo a la feliz pareja. Kakashi quito las manos de la cintura de la chica y se dirigió a su escritorio. Sakura le dedico una sonrisa cálida.

— ¡Hola, Naruto!—respondió Sakura. Kakashi lo saludo con un movimiento de la mano. La pequeña niña se dirigió hacia el peli rubio y se abalanzo hacia sus brazos, el chico la recibió con una sonrisa levantándola del suelo.

— ¡Es idéntica a ti, Sakura!—dijo Naruto con emoción. La niña reía en sus brazos y le jalaba en cabello con sus pequeños dedos.

—Naruto, al parecer ya está todo listo—dijo Kakashi con amabilidad— ¡Felicidades, séptimo hokage!

El peli rubio sonrió ruborizándose, ese día Kakashi le entregaría el cargo de hokage, el ninja copia no tenía intención de seguir teniendo semejante autoridad por más tiempo, en realidad nunca le había interesado…

— ¡Gracias Kakashi sensei! Les dije que lo lograría, ¡dattebayo!—contestó Naruto con felicidad, alzando a la pequeña niña con emoción.

—Y no solo eso… ¡al parecer alguien serás padre por segunda vez!—dijo la peli rosa conteniendo una risita. Kakashi se unió a las risas de la peli rosa, sintiéndose orgullo de su ex alumno.

—Al parecer si, aunque esto de la paternidad no es nada fácil—dijo Naruto haciendo una mueca.

Todos rieron, como solían hacerlo en los viejos tiempos. Lo único que faltaba era la presencia del peli negro, aquel ninja vengador que había decidido no volver a la aldea…por el momento.

Sasuke miraba hacia el cielo, observando las siluetas que formaban las nubes y sintiendo los rayos del sol iluminar su cuerpo cubierto por una gran franela café. Sus pensamientos eran tranquilos, después de todo había aceptado su derrota, luego de una serie de acontecimientos su sed de venganza había desaparecido, ya no tenía nada de lo cual vengarse. Sonrió cuando en la forma de una nube visualizo el rostro de Naruto, el ninja de cabello rubio le había salvado de su mar de venganza, pero aun así decidió seguir viviendo entre las sombras, su espíritu trastornado necesitaba aliviarse. Suspiró y se recostó sobre el pasto seco, la sonrisa de la peli rosa paso por su mente. Sin querer aceptarlo la extrañaba, sin embargo ya se había resignado a perderla…en fin

Sabía que eso era justo….

El sonido del viento lo acompaño en su soledad, los recuerdos del antiguo equipo 7 regresaron a su mente. Después de todo, las cosas podrían volver a ser como antes…

—GRACIAS A TODOS LOS QUE SIGUIERON ESTA CORTA HISTORIA—

Hola de nuevo: D gracias por acompañarme este tiempo y perdonen por el retraso pero al ser el capítulo final lo tuve que someter a un larga revisión XD espero que el final haya sido de su agrado y de nuevo gracias: D Les confieso que tenía intención de asesinar a sasuke D: pero el pobre me causo lastima XD OK NO. No es tan malo como para matarlo 7u7 o al menos es popular Espero que no se hayan confundido con el principio, pero quería que la parte del lemon fuera inesperada 7u7 jaja fue la primera vez que escribi un fanfic y creo que no quedo tan mal…XD NOS VEMOS EN UNA NUEVA HISTORIA, NOS LEEMOS PRONTO: D

MUCHAS GRACIAS!