Libro 10: Examen 2
Lin está segura que no debe dejarse impresionar por la explicación y táctica referente a esta primera fase del examen, una parte de ella se arrastra ante las implicaciones... ante la imagen de la cabeza calva llena de cicatrices irregulares en su encargado... la evidencia de tortura.
Una posibilidad en esta profesión.
Apreciar el flujo de información.
Más que la vida.
Parpadea sintiendo el cambio del viento ligero e imperceptible, aun sentada mansamente en el lugar donde hace unos momentos escribía miro con cierta indiferencia el romper escandaloso de la ventana que hizo brincar a más de uno.
La antes policía parpadeo ante los kunai clavándose en techo y suelo revelando una pancarta con una leyenda en el idioma que manejan ahí... parada, orgullosa y una sonrisa insolente, el encargado de la segunda parte del examen se presenta como Mitarashi Anko.
Impresionante, debe admitirlo.
Lin arquea la ceja cuestionando si era cosa shinobi las personalidades vivaces o distintivas que hasta ahora ha podido sondear en cada jounin que ha pasado a conocer ligeramente... tal vez era necesario para la rama violenta de trabajo, una defensa mental para soportar lo que sea se viva en las misiones.
Suspira, no era la ideal para psicoanalizar... no es el avatar... no es Su... quienes eran más capaces de conectar con las personas y sus problemas emocionales, además ha escuchado que el Yamanaka y el Hokage tratan esa área de la mejor manera posible pero asume que no es suficiente.
Personalidades excéntricas es posiblemente una forma de defensa para el shinobi común.
De nuevo esta psicoanalizando ¿no quedo en que no era la mejor para tal asunto?
Puede detectar a la gente problemática pero no ayudar a superar sus traumas.
Cuando llega el momento de obedecer a Anko-san a la salida, sus hijos ya caminan a su costado siendo escoltada muy de cerca por Shino y Shikamaru en un saludo estoico de cada uno, hay cierta emoción en su postura y brillo haciéndola orgullosa.
Intercambian sus respectivas experiencias referentes sobre el examen escrito además de sus métodos de espionaje para copiarse en anécdotas divertidas para quienes expresarse era fácil, mientras los más silenciosos escuchaban.
Se han vuelto un grupo muy grande además de sobresalir demasiado con el bullicio natural de Kiba, Naruto e Irio que parecen burlarse entre ellos echando por la borda sus ganas de pasar inadvertidos, aunque tampoco es algo por lo que pueda regañarlos... en cuanto al Senju, su estrategia era aparentar ser un idiota (aunque seguro no necesita esforzarse, la mayoría del tiempo es un inmaduro).
No evita preocuparse por el Inuzuka y Uzumaki que sabe no es una portada.
Sus primos mayores, Mulan, Mao y Shaoran con sus equipos caminan al final del grupo como una fuerte barrera entre las demás aldeas en un favor para Lin de proteger a los novatos de ser molestados en el transcurso al área del segundo proyecto... para su suerte, Kabuto no tuvo la oportunidad de pegarse a su estela.
No lo acepta, porque ella es una persona adulta pero hay algo espeluznante en su mirada.
Liderando con un ondear de caderas, Anko-san balbucea de muertes dolorosas con lujo de detalle para hacer eco en los corredores del edificio, al salir solo abre las manos como si estuviera dando la bienvenida y dándoles un gesto burlón cuando pasan a su costado... Lin no está segura si duro más tiempo en su persona.
El sol es cálido, el viento algo fresco trayendo el aroma del bosque cercano para tranquilizar los nervios rígidos en su persona, al parecer no fue mucho el tiempo gastado en espera o en la prueba pero para Lin quizás la presión era la parte más difícil de todo el evento.
Fija su atención al frente, a la espalda de su jounin encargado haciendo ademanes ligeros y miradas cargadas al entorno, no pasa mucho tiempo para que la antes policía empiece a analizar bien la dirección... a sentir el cambio de aire y pronto sabe a qué lugar peligroso se dirigen.
Típico de los shinobis.
Cuando era pequeña, cuando aún la sensación de no encajar era más intensa y apenas la dejaban explorar el mundo... le gustaba vagar por los bosques profundos recordando su experiencia, mirando los grandes árboles y sintiendo el entorno.
Trajo a sus hijos ahí cuando se ponían difíciles, con Yuu siempre a su estela y los Gaoling vigilantes en las ramas de los arboles silenciosos que nunca los dejaron pasar más allá del área aceptable de este campo en específico de entrenamiento... un área donde se rumorea el chakra malicioso del cuatro colas enveneno los árboles en una invasión a Konoha durante sus días de fundación.
Para la maestra tierra puede escuchar las maldiciones airadas de Shikamaru, Takeo e Irio que llaman la atención del grupo, Shino es el único en decir vagamente que es un lugar al que procuraban en sus juegos infantiles y sabe que Sasuke está mirándola intensamente como si fuera culpable de algo.
Pero no dicen a ciencia cierta el lugar donde predicen están marchando.
Abre de nuevo sus zapatos, siente las vibraciones debajo de sus pies y ahora puede decir que sus primos mayores están más que divertidos siendo descarados en sus ritmos cardiacos, Lin voltea los ojos dedicándose a más de las oscilaciones que llegan para ser registrada... hay shinobis ocultos en el bosque casi imperceptibles en los árboles, no es un excelente sensor natural como alguno de sus primos, pero tiene las bases para defenderse como digna descendiente del Nidaime.
Solo vuelve a soltar el aliento.
-¿Se te perdió algo Uchiha?- pregunta llamándolo por su nombre de clan al mirar de reojo la insistente mirada de Sasuke, es irritante y difícil de lidiar.
Un bufido el insulto amortiguado de Ino y Sakura en un fondo indeseable que ambos ignoraron -No necesito de tu ayuda, Beifong- escupe insinuando el tema por el que los aparto antes del examen escrito.
Voltea los ojos duramente, Lin le da su mejor gesto apático -¿Estás pensando? No se trata de correr a ciegas- alecciona inflexible, cruzando sus brazos en su pecho y arqueando la ceja.
El niño solo apretó la mandíbula, el brillo en sus ojos oscuros era insolente y por un momento aquel molesto crio que la acosaba en el pasado estaba de regreso.
-Solo déjalo, Uchiha- Shikamaru opta de igual manera a llamarlo por el nombre de clan en un guiño aburrido.
-No te metas en esto- advierte Sasuke tercamente, pero deja caer los hombros -lo que sea, no se metan en mi camino... no quiero volver a repetirlo- gruñe volteando su rostro para caminar más rápido y estar ligeramente adelantado.
Lin suspira deseando enterrarlo en el suelo por la arrogancia de un mocoso, pensó mejoraría su actitud... aunque es más abierto, adepto a recibir consejos durante sus cortas jornadas de entrenamiento en las que coincidían en el complejo... pero hay este tipo de retrocesos que la irritan.
Shaoran deja caer su mano alcanzándola repentinamente, le da una de esas sonrisas comprensivas para ir donde su hermano postizo se apartó y conversar amortiguadamente lejos del grupo en un acto fraternal que muchos respetaron.
Para Lin era lo ideal, considerando el desastre emocional que es el Uchiha puro.
-MI NUEVO RIVAL- alguien grita llamando la atención del grupo, aun Anko-san parece mirarlos con suspicacia como la mancha verde supera a los primos mayores de Beifong con facilidad.
Lin está segura ha visto esta vestimenta horrenda en color verde cuando aterriza delante de su equipo, pero no ha tenido el placer de ser presentados formalmente... cabello oscuro en un corte igual de ridículo, ojos redondo y pobladas cejas con una sonrisa confiada.
-Hasta ahora he tenido el gusto de poder estar delante de ustedes- su tono de voz no es tan moderada, el resto del grupo de genin superan al ahora estacionados novatos -Soy Rock Lee, desde ahora y hasta el final... te nombro a ti, mi eterno rival- señala acusador al novato de cabello gris que parpadeo apenas dándose cuenta de ser señalado -Hatake Takeo- finaliza dramáticamente.
-Ahora tienes un rival- canturrea Irio echando sus manos entorno a los hombros del desconcertado peliblanco que estaba entre ver el libro en sus manos o el entorno lleno de susurros.
Lin se masajea el puente de la nariz totalmente fatigada emocionalmente.
-Cómo puedes decir eso cejotas- Naruto grita ofendido, enojado por ese ligero encuentro antes del examen escrito donde solo se enfocó en Sasuke.
-También conocer a la prima más joven de Shaoran-san y Mulan-san- agrega Rock señalando a los susodichos que levantan la mano en un saludo ligero, Mao solo suspira impaciente cuando ahora son los últimos del grupo de candidatos -debo decir, que si no fuera por mi corazón ocupado por una bella flor...- mira a Sakura que palidece ante las burlas de Ino -Todas son bellas en el clan Beifong- alaga.
-¿Gracias?- tanto Mulan como Lin dicen uno más seco que el otro, Shaoran ríe divertido y Mao voltea los ojos.
-Lee- una chica con un peinado de cebollas sale empujando al chico de verde, su rostro en disculpas -en verdad lo siento- dice aunque aún mira agudamente a todas las kunoichi en el grupo de novatos.
Lin se percata que Hinata se retuerce bajo la mirada del chico estoico que se une a Lee ¿Familia? Es la posibilidad al ver los borrosos ojos del byakugan, no hay más comentarios solo miradas agudas.
-ES MEJOR QUE SE APUREN- Anko grita desde la delantera.
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Arboles enormes oscurecían más allá de la vista, hiedras colgando desde sus ramas gruesas, raíces enrollándose entre ellas y la frialdad salía de los vientos provenientes del otro lado de la gran barda que divide el campo al que llegaron de este diferente bosque.
Algunos niños hacen expresiones de angustia, otros de incertidumbre pero también están los regios... aquellos que casi parecen estoicos, aburridos o ansiosos por empezar.
Anko está satisfecha dándoles un vistazo a sus espaldas, casi arrulla el olor a miedo y se abstiene de atacar a cualquiera que no tenga la reacción que le gusta... sobre todo los Beifong y aquel pequeño experimento de "ese" hombre que desearía romper con sus manos.
No importa si le dicen que es tan inocente como ella lo fue de las circunstancias, pero todos los demás no ven lo que ella... si entrecierra sus ojos, ignoras el tono de piel y el ridículo peinado... una visión borrosa de "ese" hombre se presenta.
Es injusto, pero debe comportarse imparcial sino desea ser degradada de jounin.
Los Gaoling nunca la dejarían en paz, los Beifong se asegurarían de encerrarla y que decir del Hokage-sama quien aunque lo oculta tiene una impredecible adoración por ese monstruo envuelto en una niña.
No vale la pena aunque eso no quita que una vez en el pasado intento algo.
Se aclara la garganta, Anko guarda sus rencores para darles un gesto oscuro a su público genin -Aquí es donde tendrá lugar la segunda prueba- revela la cerca muy visible detrás -el campo de entrenamiento No 44- tiene un gesto de malicioso -más conocido como "el bosque de la muerte"- revela divertida de ser sádica.
Placeres de la vida viendo el nerviosismo de los más emocionales de estos mocosos, para la especialista era tan divertido que valía la pena cada segundo de tensión que agregaba con su lenta explicación.
Por lo menos hasta que uno de los críos, Uzumaki Naruto, empezó a ser insolente sobre que no tenía ningún miedo al bosque a sus espaldas... ella tan encantadora como es, no dudo en lanzar un kunai rápidamente para rasgar esa mejilla regordeta con bigotes pintados.
En un parpadeo ya estaba detrás del mocoso intentando alcanzar con la lengua el rastro de sangre por ese rasguño que acaba de hacer... o por lo menos lo fue hasta que sintió alguien alzándose detrás de ella.
Una lengua se estiro entregándole el kunai -El Kunai, te lo devuelvo- dice de algún modo el desconocido alzando su sombrero de paja.
-Muchas gracias- dice tomando el kunai sin soltar el que tenía en la otra mano en caso de pasar a la defensiva, intercambian miradas, Anko ve la lengua larga reduciéndose en la boca y esos ojos oscuros penetrantes -No vuelvas a aparecer a mi espalda- dice al apartarse del crio rubio -es como si fueras a matarme...- dice a la ligera- claro, que yo te mataría antes- alardea.
Todos susurran, algunos niños están tan aterrados por su actitud pero no le preocupa.
Hay gente interesante, Anko piensa al regresar a su lugar después de este altercado... casi ríe burlona a los Beifong que aunque no lo pareciera... estaban dispuestos a interceder, si no fuera por ese pálido chico de la hierba hubiera sido el pretexto ideal para meterse con ese clan.
Es impresionante, también está algo alegre de tener tantos candidatos Beifong últimamente y puede decir que las otras aldeas ya tienen bien ubicados sus rivalidades o presas a seguir... si tan solo supieran que tendrían la oportunidad, que entrando al bosque a sus espaldas podrían morir sin pestañear.
Sin importar a que clan pertenecen.
Así que Anko sonrió casual, saco un montón de documentos de sus bolsillos (cartas responsivas) y sonrió cual niño con dulce en mano... era momento de explicarles que se mancharan de sangre, tendrán que sobrevivir y posiblemente morirán además que nada de lo que pase será su culpa.
Es importante que firmen, no quiere responsabilidades porque unos imbéciles aspirantes a shinobi no puedan defenderse bien.
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Kurotsuchi hizo una mala cara mirando la puerta con el número 47 en lo alto, miro a su equipo a quienes ni siquiera conoce más allá de sus rostros aburridos o aterrados pero eran ordenes de su abuelo, por Iwa estaban ahí en tierra enemiga.
Sus intenciones no eran avanzar más allá de esta prueba, solo era reconocimiento del pueblo y recolección de información que pudiera ser utilizado a su favor... además su abuelo tiene cierto interés en cuantos Beifong están al servicio y obtener por qué su repentino auge en sus números en las filas shinobis.
Hay rivalidades históricas, cuentos exagerados que la joven kunoichi está segura no son verdad y hay una parte de ella que quiere aplastar a este clan en específico por ser tan arrogantes en sus meras existencias.
Así que sonríe confiada, su mejor idea era emboscar al Beifong mas verde de entre los equipos de genin e interrogar hasta obtener cada respuesta que desea... entregará más de lo que se le pidió, su abuelo estará orgullosa de ella y si lo desea ¡hasta puede llevar cuerpos para desentrañar sus secretos!
Porque ha enfocado su interés en los novatos del equipo dos de Konoha, escucho que apenas se convirtieron en genin y que sus integrantes son enteramente de clanes destacados... Kurotsuchi sonrió codiciosa, con su experiencia y habilidades será fácil superar a esos principiantes.
Ese era el sencillo plan, sin embargo tan pronto cruzaron la puerta tuvieron que salir del camino de un pilar de tierra alzándose en picos peligrosos... al aterrizar no era difícil adivinar que un chico en ropa verde oscura o blanca les regresaba una sonrisa educada, una mirada pasible en verde y una postura confiada.
-Buenas tardes, genin-san- sonríe el joven con una inclinación respetuosa, la tierra retrocede para volver a su nivel del suelo a sus movimientos asertivos, los compañeros de equipo aterrizan limpiamente a sus espaldas.
Kurotsuchi frunce el ceño, sus armas en fácil acceso y postura dispuesta a saltar a la defensiva -yo que pensaba tendría que buscarlos, pero un Beifong ha venido directamente a mí- canturrea con desafío en su gesto.
-Por supuesto, pero apuntar a mi adorable prima- revela casual el chico, su sonrisa nunca abandono su gesto además de una calidez extraña en sus ojos -o ¿no sabes lo protectores que somos con nuestra familia?-
Se tensan, el trio de Iwagakure estaban seguros que sus planes no eran escuchados en el camino hacia la puerta del bosque... pero la kunoichi se obligó a enderezarse -mah entonces ¿solo vienes con un complejo de hermano?- ríe burlona -lo que se espera de un pueblo tan sentimental como konoha-
-venir a burlarte de nosotros en nuestra cara, divertida táctica... niña- otro gesto moderado del joven de cabello oscuro, sus ojos verdes no dejaban de verla directamente.
El entorno es silencioso, hay gritos haciendo eco rebotando entre la maleza frondosa de ese bosque de muerte, ambos equipos se miran ajenos a la matanza con posturas engañosas de tranquilidad entrenada... tienen experiencia, son peligrosos y van en contra del primer plan de los extranjeros.
-No soy una niña- como orgullosa nieta del Kage, ella se endereza para darle el mejor gesto fiero a su contrincante que aunque encantador... sabe con solo su postura es alguien peligroso.
-Bueno, sin embargo no estoy aquí solo para proteger a mi joven prima- sonríe el joven de manera ladina, sus ojos se oscurecen mientras se lavan del verde al rojo con un giro oscuro en sus pupilas -Somos rivales, tu casa y mi casa son enemigos... entonces ¿vamos a probarlos?-
La nieta del Sandaime Tsuchikage maldice internamente tensándose en anticipación al peligro viniendo en oleadas, el instinto asesino crece en la atmosfera y solo por terquedad no reacciona aunque si tiembla... porque de todos los Beifong, quería evitar a los que tenían el donjutsu que los hacia más peligrosos.
-Sin embargo estas en un error, no solo soy un Beifong... soy un Shimura-explica desinteresado, mirándolos cual insecto en sus zapatos en un cambio de actitud -Shimura-Beifong Mao- explica quitando el aliento al trio de Iwa -espero que sean divertidos de tratar- espeta oscuramente con malicia, su postura se amplía arrastrando sus pies en la tierra dejando un camino.
Traga, Kurotsuchi era optimista y confiaba en sus habilidades... pero ha escuchado mucho de esta rama en especial de ese clan, su abuelo le conto que en la tercera guerra fueron los más viciosos muy diferente al resto de su familia Beifong... decía que era el veneno Shimura en sus venas.
La tierra vibra como única advertencia al tener que saltar atrás prontamente, su colega genin parece empalado fácilmente al no tener el reflejo rápido para esquivar... la primera muerte es de ellos, maldice la nieta del Tsuchikage.
Apenas saca sus armas para chocar con una espada reluciente, los ojos rojos la miran cual sangre en sus manos... su otro colega genin grita de miedo en otra parte de ese claro y hay una sombra colgando fuera de foco, insectos vuelan... hay un mareo y apenas siente la estocada viniendo en su vientre.
Un crudo recordatorio que también era un genin, un novato y de primera mano ser testigo de tan famoso clan.
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Kumo envió a los estudiantes de Killer B con algo de trabajo.
Samui no está para objetar escandalosamente por esta misión en una aldea rival como lo está haciendo Karui en esos momentos... era solo cordialidad su mera presencia en esas tierras, también recopilación de información y acrecentar ese desagrado natural por esta gente.
Aun pega en el orgullo la indemnización que tuvieron que pagar a ese clan Hyuga.
Cruzan el portón de malla en segundos, saltan entre los arboles sin mirarse otro momento más... puede que sean genin, novatos ante los ojos de cualquier extranjero... pero ellos no son unos blandos como saben son los de Konoha en sus enseñanzas así que en cuanto a eso... su equipo está más endurecido y aunque no vienen a ganar, tampoco vienen a hacer el ridículo como ha visto lo hacen los mocosos de la hoja.
Samui agita su cabello rubio al aterrizar en un frondoso árbol, sus ojos escanean el entorno y el resto de su equipo esta silencioso esperando su respuesta ante el aparente peligro que ha podido detectar oculto entre la maleza en el suelo.
-¿Qué estamos esperando?- exasperada pero guardando el volumen Karui mira entre el suelo y su compañera de equipo como si se hubiera vuelto loca.
-Solo espera- paciente Omoi dice sin mirar a la pelirroja que maldice en su dirección, el equipo está invertido... dos kunoichi y un shinobi masculino atrayendo muchas miradas en su registro pero nada relevante que impidiera su avance hasta esta ronda.
-Como que esperar- escupe la morena pelirroja -hay novatos por ahí esperando a ser pateados- sisea con los dientes apretados -sabes que hay algunos Hyuga por ahí y que decir de esos insolentes Beifong ¡hay que molerlos a golpes!-
Samui intenta de no voltear sus ojos, se pone de cuclillas ignorando la disputa irrelevante a sus espaldas... por lo menos mantienen la voz baja que ya es un avance.
Hay algo por ahí, puede decirlo a ciencia cierta solo por el mero sentimiento de ser observados, es algo vago quizás solo una exageración... estaba por interrumpir para continuar cuando sus instintos se disparan al saltar solo por reflejo, escucha el maldecir sonoro de sus compañeros con el crujir del árbol en el que estaban que cae estrepitosamente al suelo.
Omoi y Karui ya tienen una mano en sus respectivas espadas, Samui aguarda silenciosa juzgando el daño del enorme árbol que parece haber sido partido a la mitad... sobresaliendo esta un equipo de tres de Konoha quienes les miran con asombro.
-Vaya tenías razón- un moreno de ojos marrones silba en apreciación.
El rubio de ojos grises resopla -¿Dudas de Mulan-sama?- pregunta con cierta burla.
-¡Que! Pensé que no podían detectar a nadie en los arboles- se defiende infantilmente el moreno, mirando insultado y con los brazos cruzados nada preocupado por las hostilidades extranjeras.
-Es un sensor natural, como Suyin-sama, Fei-sama y Sokka-sama- espeta muy ofendido el rubio, alabando a la niña que esta silenciosa y en la delantera quien no ha quitado su atención al trio de Kumo.
-Chicos- un tono, una advertencia y los shinobis de konoha se enderezan en sus posiciones.
Samui empieza a corregir esa primera impresión que tenia de estos novatos de la hoja, entrecierra de nuevo sus ojos en completo silencio archivando el nuevo dato referente a sensores naturales en la rama shinobi de ese prominente clan.
-Vaya, nosotros buscando Hyugas y vienen los Beifong- Karui canta con una sonrisa salvaje, su explosivo temperamento se enfoca en la pelea que esto promete.
Samui se abstiene de voltear los ojos, no hay confirmación de la joven pero tampoco lo necesitan... fueron obvios durante el examen y esa tonalidad de ojos muy clara para ser acusados de ese clan con preferencia a la tierra.
-Creo que moriremos de una forma espeluznante- pesimista agrega Omoi sacando su espada en un arco entrenado a pesar de sus palabras.
-Vete a la mierda, Omoi- gruñe la pelirroja en advertencia -si tienes miedo, escóndete en un agujero hasta que terminemos- agrega irónica.
También renueva el pensamiento sobre su experiencia, aun en actitud son unos genin novatos y no hay más prueba irrefutable que el comportamiento de sus dos compañeros que ahora discuten a sus espaldas referente a muertes horribles.
Hay un suspiro de comprensión que intercambian entre la Beifong y Samui, quizás no es lo mismo pero ambas tienen que lidiar con compañeros problemáticos pero no están aquí para consolarse mutuamente... se tensan en anticipación.
El chico rubio saca un instrumento, la música comienza a rodar y flotar entre el claro... fue el único aviso que tuvieron antes de que la tierra temblara, los senbon se intercambiaran y probaran de primera mano el potencial de las nuevas generaciones de Konoha.
Era un reporte que debían pasar a su Kage cuando regresaran.
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Neji siempre los ha visto de lejos, en el pueblo en la academia... una sombra distante que quiere entender con solo mirarlos que los hace diferentes.
Que los hace libres.
Tienen la misma jerarquía, si se arriesga a pensar que quizás la misma dinámica... un clan secundario/terciario que sirve al primario en completa lealtad y obediencia a través de los años desde la fundación de konoha.
Pero sin ningún sello del pájaro enjaulado.
Su padre le asegura que no hay discriminación dentro de ese complejo de clan, a veces lo sacaba al porche sentado bajo la luna contándole sus experiencias con un clan tan caótico, leal y divertido como el Beifong... las aventuras de quienes han tenido la suerte de hacer equipo con ellos es resonada en la rama secundaria.
Escucho atento, los grabo y guardo sembrando un poco de envidia, celos ante la mirada de añoranza de Hizashi... entonces decide en verdad ver a los Beifong de su generación.
¿Por qué son tan diferentes?
Hizashi le dice que no se compare, que la suerte es algo voluble y no pueden más que continuar con las vidas que les tocó vivir pero como hacerlo cuando ve tan cercas lo fácil que pudiera ser tomar la libertad con un matrimonio arreglado... como su prima Akira que está comprometida con un Beifong y cuyos hijos no serán marcados.
Cómo vivir con esto cuando sabes la solución.
Niega tal pensamiento tonto y trato de buscar otras alternativas.
Ha hecho su esfuerzo por sobresalir, por ser reconocidos como el genio entre los Hyuga y opacar a la actual heredera que carece de la voluntad de representarlos en el futuro... Su padre lo alaba, sin embargo la amargura y las diferencias al ser señalado en su propio clan hacen que voltee más en dirección a Hinata.
Compare, humille, odie... porque ella es su futura cabeza de clan cuando no tiene el valor de mirar directamente a los ojos a Beifong Lin... Neji sabe sin ser arrogante que sería un mejor candidato para tal honorable puesto, cambiar las dinámicas de clan y hacer el Hyuga un lugar libre y no una jaula dorada.
-¿Qué piensas?- alguien llama sacándolo de sus negros pensamientos.
Están en medio de un claro en el bosque de la muerte, al menos tienen una hora que localizaron el punto al que deben marchar y comenzar a cazar a otros equipos genin... han hecho una emboscada exitosa, pero lastimosamente también tenían el mismo tipo de pergamino.
-Nada- miente, porque aunque Tenten ha demostrado ser confiable decidió forzar una muralla para limitarse a lo estrictamente profesional... no importa cuánto su padre espera que un día los lleve a conocerlo.
Lee salta a sus pies totalmente entusiasta -yosh estoy listo para otra ronda- sonríe brillante, sus ojos hacen chispas felices.
Esta por sugerir que se separaran, cuando escucharon el crujir de la hierba a su lado provocando que el trio saltara a la defensiva... mirar a Shaoran con una sonrisa de disculpas no lo esperaban, sobre todo considerando que su sigilo fue asombroso para no detectarlo hasta ahora.
-Hola chicos- saluda el Beifong cansado en reconocimiento a antiguos compañeros de clases -¿alguien ha visto a mi adorable tirana de una prima?- pregunta sonriendo nervioso -O alguno de los otros- pestañea.
Ami Hyuga suspira paciente, Neji solo la conoce como un pariente de la familia secundaria tan lejana que no recuerda tratar durante su infancia... luego su mirada está en Amida, un huérfano de Ba Sing Se que les sonríe de disculpas.
-No los hemos visto- Tenten contesta cruzándose de brazos -¿Por qué? Estarán haciendo equipo con ellos- tuerce la boca -¿no es algo injusto?- replica al ver la confirmación silenciosa del ahora Uchiha.
Bufa -Somos familia, no los hare inútiles... pero me gustaría monitorear sobre todo a los pequeños...- acepta Shaoran cruzándose de brazos -Mulan y Mao saben sobrevivir-
Neji parpadea ante la descarada muestra de unidad entre los Beifong, controla exitosamente su temperamento para no decir nada despectivo sobre esta tontería sentimental en medio de un examen de supervivencia.
Lee se instala delante de Shaoran interrumpiendo la conversación -Yosh, mi estimado compañero...- señala con el dedo -te reto en este momento- apunta entusiasta.
-Vamos Lee, no estamos para juegos- amonesta Tenten recordando como su sensei apoya esa vena competitiva, ya tuvo demasiada vergüenza con lo que hizo al pobre del Hatake del equipo dos como para recuperarse de otra situación de esas.
-Oh pero no es un juego- decide interceder Neji con un brillo peligroso en sus ojos -después de todo, somos enemigos ¿no?-
Ahora la kunoichi parece escandalizada, sin embargo el otro trio de konoha no se muestran sorprendidos.
-Somos de la misma aldea ¿Qué clase de diversión sádica es eso?- Shaoran dice sin embargo su rostro no es jovial, solo un brillo ansioso en sus ojos.
-No somos los únicos esperando un choque ¿no?- regresa sonriendo ladinamente Neji reconociendo la postura y la oleada de emoción viniendo de sus contrincantes... aun los estoicos compañeros parecen firmes en apoyar este encuentro.
-Bueno... ustedes parecen buenos, solo será una prueba ¿no?- ahora es Ami quien sonríe descarada, un gesto impropio para alguien de la rama secundaria que seguro no muestra en el complejo.
-Solo para ser claros ¿Qué clase de pergamino tienen?- pregunta el Gaoling agitando un kunai con sus mano izquierda mientras la derecha ya tiene ligera escarcha.
-Dos de tierra- canta Lee apretando las vendas de sus manos, vibrando de adrenalina en ese claro del bosque de la muerte.
-Oh estamos de suerte, nosotros tenemos solo uno de cielo- canturrea Shaoran parpadeando divertido, sus ojos verdes se oscurecen lavándose en rojo sangre.
-Supongo que solo uno de nosotros pasara al siguiente nivel- Neji reflexiona mirándolos calculador, el propio Byakugan se activa al igual que su pariente de la rama secundaria del otro equipo.
-Por supuesto porque si no se ofenden, tomaremos los dos pergaminos- reflexiona estoicamente Amida intercambiando miradas con el resto del equipo.
-Tratemos de no matarnos... sería una perdida para konoha que para el resto del mundo- Shaoran se mira la punta de la espada que en algún momento saco de entre sus ropas.
-¿Van serios con esto?- Tenten era la única que miraba de un lado a otro angustiada, para ella todos eran amigos.
Lee levanta un puño entusiasta -Por supuesto, que clase de shinobis seremos si no conocemos la voluntad juvenil del otro-
-Lo mismo pero sin Juventud- canta el Uchiha apretando la empuñadura.
Neji vibra cuando choca un kunai contra otro, baila entorno a su familiar de la rama secundaria mientras Lee ha decidido tomar la iniciativa contra Shaoran... no porque quisiera cederlo, el genio quería probar fuerzas con ese Beifong pero por ahora se dedicara a sondear a su pariente.
Ver sus cambios.
La influencia de un Beifong de primera mano.
Por su parte Tenten mira sin emoción, dirige su atención a Amida y le arquea la ceja... al momento comienzan a intercambiar golpes.
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Su palma descansa firmemente en el suelo para familiarizarse con el entorno.
Sorpresivamente reconoce las vibraciones de los más cercanos a su puerta, se alejan rápidamente de su radar sísmico asumiendo que eligen la ruta por los árboles, pero confía en que pueda seguir su rastro -Hay que seguir- ordena a sus compañeros que la han cubierto para cualquier emboscada, saltando a la rama más cercana.
Sintiendo la angustia del aire, los gritos ocasionales en ecos distantes... Lin se aferra a su temple de acero para no reaccionar al olor de sangre cuando coinciden con un equipo abatido entre las raíces de los árboles que usan como un camino seguro para cruzar.
Comparar, siempre compara y no lo dejara no importa como esta vida se alargue contra sus vivencias en ciudad república.
Piensa duro en sus hijos dispersos en ese inclemente bosque a merced de la competencia y hostilidad de las otras aldeas, le preocupa demasiado aunque no muestre ningún gesto en su rostro regio.
Antes, cuando los separo del grupo antes de iniciar con el examen de espionaje (escrito) confió un plan sencillo a Shikamaru, Shino y aunque no lo quiera a Sasuke para buscarse si fuera necesario una lección de supervivencia además de entregar un sello médico que Mao le dio con una ligera explicación.
Era una suerte ser precavida, porque obviamente el equipo siete era el más difícil de alcanzar cuando comenzaron a congregarse fuera del bosque, Sasuke era un bastardo orgulloso que los evito con éxito en ese lapso de tiempo muerto.
Le hace difícil protegerlos, para la maestra tierra siempre fue prioridad la seguridad de su gente y era algo que naturalmente chocaba con las enseñanzas de supervivencia y prioridad shinobi.
-¿Quiénes son los más cercanos?- pregunta Takeo con su vista aguda al frente, por su tensión listo para cualquier ataque furtivo durante el viaje entre la lúgubre maleza de esos altos árboles.
Las secuelas de Kakuzu son profundas, no es que la necesitaran pero han crecido tanto desde ese incidente que hacen suavizar el duro corazón de la dama de tierra.
-El equipo siete- contesta Lin aterrizando en una de las ramas para saltar ampliamente a los segundos, ya no hay sentido sísmico apenas atrapa el chakra que siente de Naruto... quien era el farol ideal en el que podía enfocar su habilidad apenas desarrollada de rastreo.
-¿Estas segura que quieren nuestra ayuda?- Irio dice incierto, conociendo a los integrantes de ese grupo y la renuencia de Sasuke antes de llegar al bosque... a pesar de la casual actitud, también estaba al tanto del entorno.
-Fui cortes, pero no le di la opción para que considerara- Lin muerde sin inmutarse, son niños y ella como la adulta mentalmente sabe lo que es mejor para sobrevivir sin importar sus deseos (Cuido al equipo avatar, puede cuidar a estos tontos aspirantes a shinobis).
-Sabes que es un examen ¿verdad?- cuestiona templado el Hatake.
Un bufido, el viento golpeando a su rostro a causa de la velocidad y una considerable mirada de recriminación al peliblanco -lo sé- gruñe por lo bajo frunciendo el ceño -solo...-
-Nos ves como una unidad- canturrea el Senju con una sonrisa avergonzada -se lo que somos para ti, Lin... solo no me parece justo que vayamos a respaldar a un mocoso que no quiere nuestra ayuda-
Lo entiende, ella con sus antiguas experiencias sabe de la ingratitud pero también de la necesidad y este momento era uno de esos en que debe extender su mano en apoyo de quien lo necesita pero no lo pide -Es familia- es su defensa más fuerte.
-No directamente- le recuerda el de mascara con agudos ojos.
Suspira, les ofrece una sonrisa seca -Solo una revisión, después los dejaremos solos- cede con aprehensión.
-Bien, porque en serio... no sé cuál es el problema de Sasuke y Naruto con nosotros- murmura Irio recordando su rivalidad que salto en algún momento, aun se llevan infantilmente pero puede leer ese sentido de competencia fácilmente.
Tal vez no sea bueno leyendo a las personas como un Yamanaka, pero seguro se defiende.
Lin lo mira divertida en su estoico rostro, sus niños son buenos y teme que se manchen con esta vida... se concentra en ubicar a su farol, parece se han detenido haciéndole más fácil el alcanzarlos.
Pero hay alguien con ellos, una persona que no cuadra con sus cantidades de chakra si puede funcionar también como un farol para sus escasas habilidades sensores.
Frunce el ceño, se detiene golpeada hasta tal punto de tropezar y tener que ser estabilizada por Takeo.
-¿Estas bien?- pregunta Irio a la defensiva en caso que fuera una trampa, una emboscada o algo de este espeluznante bosque que distrajera a su amiga.
Recupera el aliento -El chakra de Naruto cambio- explica no sabiendo como "eso" puede convertirse en otra cosa, es corrosivo y venenoso... se arrastra por sus sentidos y suspira de alivio de no tener tan desarrollado la parte sensor de su herencia, porque hubiera sido malo para su mente... solo espera que Mulan esté tan lejos para no ser golpeada por esa cosa.
Takeo se quita la máscara, olfatea duramente ante un cambio de aire y hace un gesto oscuro -lo mejor es apurarnos- dice incierto.
No tienen que decirlo más veces, Lin pone su gesto más profesional al verter más chakra a sus pies en un apuro para llegar.
Reacciono al mero reflejo, se dejó caer de la rama llamando la tierra bajo el movimiento de sus manos... monta la ola impulsándola más rápido apartando los arboles desde la raíz fuera de su camino... escucho el grito de sorpresa de sus hijos pero los ignoro sabiendo que estarían bien.
No llegara lo sabe cuándo ve ese cuello estirarse horrorosamente en dirección a Sasuke... saca sus cables que son más rápidos aun cuando son solo prototipos, no apunta a matar pero logra hacer que esa cabeza retroceda sin llegar a su objetivo.
Sus cables de encajan en un árbol, abandona la ola de tierra para dejarse llevar por la atracción de retraer su metal a través de la larga distancia que falta... aterriza limpiamente en un pilar que alzo en un movimiento de muñeca entre esos árboles gruesos instalándose protectoramente al dúo de sus espaldas.
-¡Lin!- Sasuke llama con cierta sorpresa, cansado y agotado aún tiene la audacia de mandarle un gesto fulminante a pesar de haber sido salvado.
Ella no voltea a mirar al dúo, ligeramente consciente de Naruto colgado en lo alto de uno de los arboles... puede decir que Takeo e Irio acaban de aterrizar, mantiene sus ojos ante el hombre que parece burlón -Has interrumpido, Lin-chan-
-Soy Beifong para ti- dice en voz firme, esa que usa para los insolentes que la llaman familiar y no le apetece... desearía tener por lo menos su jerarquía de ciudad república para agregar a su nombre.
Ese rostro quemado se tuerce de alegría, la piel cuelga de uno de sus ojos mostrándose más pálida ¿una máscara? Es grotesca por lo realista que es... la carne quemada también es indicativo que en verdad su aspecto es más que un disfraz.
-Ese chico literalmente se puso un rostro- asqueado la voz de Irio interrumpe el duelo de miradas, hay sonido de vomito... si conoce el tono, Sakura acaba de mostrar de hecho su debilidad nuevamente.
Lin suspira no queriendo pensar en la revelación de su amigo, mantiene su postura defensiva -Takeo, Irio... tomen al equipo siete y salgan del lugar-
Sasuke grita en ira, insultos vuelan en dirección a Lin pero es Takeo quien doma al chico noqueándolo de inmediato ante el grito de sorpresa de Sakura -¿Es prudente?- pregunta tranquilo.
-No, no lo es- admite Lin sin quitar la vista del alegre extraño que no parece moverse de su lugar -pero es lo mejor que se me ocurre- murmura.
-Estoy aprendiendo sellos de estasis después de esto- murmura amargo Irio al aterrizar con Naruto en brazos, obviamente hay amargura pero obediencia.
-No piensan dejarla con ese monstruo- Sakura débilmente protesta mirando de un lado a otro apenas de pie.
Lin no escucha la discusión a sus espaldas, su cable se tuerce impidiendo el avance de esa cabeza en un largo cuello que parecía dispuesto a ir mas allá de si misma... entrecierra los ojos, la carcajada burbujea en el hostil.
-Interesantes cables, Lin-chan- sus ojos brillan intensamente, el extraño hace sellos -sin embargo, mi objetivo es ese niño Sasuke... ¿puedes solo entregarlo? No deseo dañar a un Beifong, menos a ti... mi querida Lin-chan-
Su ceja se retuerce ante la insistencia de la familiaridad, pero gobierna en su temperamento cuando una serpiente es invocada... la tierra obedece a su orden al girar para esquivar apenas una estocada de filosos dientes, mueve los árboles desde sus raíces para apartarlos chocando con otros ante la falta de espacio y escucha ligeramente el grito de sorpresa de Sakura.
Un claro es forzado en ese bosque, aterriza limpiamente en el suelo mutado y siente al enemigo silbar enfrente de ella junto con su enorme convocación haciendo sombra por encima de ellos.
-No solo moviste la tierra como agua en un lago para apartar los arboles... También esquivaste-el hombre mira el entorno con orgullo, estira su mano para apartar el rostro quemado mostrando delicados rasgos blancos -hay tanto potencial en ti, mi querida niña-
No muerde la provocación, se mantiene firme y de reojo ve a sus hijos moviéndose apenas entre los arboles accidentados por su movimiento de tierra.
Lin siente la adrenalina cuando tiene que volver a saltar impulsada por la tierra, hace señas de mano y la madera se tuerce en un Mokuton básico enredando a la invocación hasta hacerla explotar... parpadea aturdida con una patada en su costado chocando con el árbol más cercano en un crujir de madera o espalda... apenas caería cuando es retenida de pie por manos fuertes moviéndole la cabeza para exponer su cuello bruscamente -Que...- gruñe al ser mordida limpiamente.
Saca su navaja de entre sus ropas haciendo una estocada limpia, la sangre salta en el aire tanto de ella desde su cuello como del extranjero de su pecho... se cubre su herida sintiendo fuego invadiendo desde ese punto por todo su cuerpo, sus ojos brillan tercos de no desmayarse ante esta extrañeza -que me hiciste- cuestiona con un tono sorprendentemente controlado.
Sus ojos brillan dorados fundidos, su mano pálida ahora cubre su herida y hay una emoción bordeando toda la postura del desconocido -Con suerte, más fuerte... mi querida niña- arrulla cálidamente.
Tropieza, la tierra parece moverse a su vista, parpadea para no desmayarse -No me hables familiar ¡que me hiciste!- demanda.
-Eres fuerte, digna y de personalidad abrazadora- el hombre estaba ignorándola, ahora caminando de un lado a otro mirándola con total interés -Serias un buen cuerpo, pero no dañare a ningún Beifong- murmura para sí mismo.
Su sangre arde, pero sus palabras la congelan... Lin quiere refutar pero cae de rodillas ¿es esto lo que quería hacerle a Sasuke? ¿Aun buscara a sus hijos?, el dolor a este punto es insoportable y todo se desenfoca... no quiere desmayarse.
Sus niños están en peligro.
Trata de ponerse de pie, pero no puede... sus ojos se oscurecen, quema y duele... hay voces en el fondo, lejanas y maliciosas.
El extraño ahora está de rodillas, levanta su rostro para que sus miradas coincidan -Ofrecí a mi hija para traer otra alma... quería a Toph-sama pero me han bendecido con otro suplente igualmente interesante- ese oro fundido es cálido pero torcido -Eres todo lo que quise, mi adorable hija... mi mejor experimento de todos-
Eso es lo último que Lin escucha al perder el conocimiento.
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-¿Hija?- alguien pregunta saliendo de entre los arboles amontonados, Kabuto se mantiene de rodillas sumiso pero sus lentes brillan peligrosos ante el sol que ahora brilla abiertamente en ese claro artificial.
Orochimaru sonríe -¿El resto?- prefiere preguntar que responder, puede decir que rastrear a su presa no será difícil... Sasuke es el mejor candidato, porque no arriesgaría a su mejor experimento... a pesar de todo, hay apego emocional y no desea dañar más a su niña.
Kabuto se tensa, pero se obliga a relajar -Mulan ha ganado su propia pelea, ahora se dirige para esta dirección al igual que Mao y Shaoran... todos demostraron su potencial y han labrado caminos libres de árboles en el bosque con sus habilidades- dice.
-Bueno, espero tu reporte... seguro será interesante para Opal escuchar sobre su familia- murmura el hombre al caminar en dirección al árbol más cercano -ah y una cosa... Kabuto...- le llama.
El joven levanta el rostro estoico.
-Guarda tus obsesiones para ti, ahora que lo sabes... mantén tus manos para ti lejos de mi hija- amenaza con una sonrisa educada -ahora, cuídala hasta que alguien venga a encontrarla- ordena desapareciendo en un parpadeo.
Kabuto parpadea, se burla de este consejo viniendo de un monstruo sin corazón, es irónico que ahora muestre emociones que pueden ser calificadas como tontas... no entiende la dinámica entre Orochimaru y los Beifong, sabe que hay un pasado pero no le gusta indagar.
Por ahora ve la figura arrugada en el suelo y sonríe oscuramente.
La niña lo evito, piensa al caminar en esa dirección arrodillándose ante su forma... aun la herida en su cuello expuesta ante el gotea en sangre que no duda en limpiar para llevarse a la boca y saborearla... sería bueno romperla, pero ahora con la amenaza de su maestro abiertamente no puede hacerle nada.
Lastima.
Por ahora todo está en la imaginación.
XXXXX
Fin del capitulo.
Bueno Orochimaru será explicado en el futuro, aun es un sádico genio de los experimentos... pero demuestra su debilidad al clan de Toph.
Felicidades a todos los que adivinaron la paternidad, ya veremos como Lin sobrelleva la informacion considerando que se la paso en su otra vida deseando tener un padre.
Ya pasare a Neji, pero perdió ante Shaoran.
Neah20 fuera...
