Los encantos de éste pajarito.
Capítulo 11: ésta soy yo, Honorin.
— ¡Bienvenidos sean a ésta nueva emisión! Hoy me encuentro sola porque Lucy y Terry están llorando por ahí como alma en pena por la eliminación de nuestra selección… gracias a dios que ya acabó o tendría que soportar sus debates futbolísticos por más tiempo—
—bueno, en lo que yo los busco y los hago reaccionar a golpes, ustedes disfruten el capítulo que por cierto está muy bueno, hoy sabrán la identidad de KiraKira-chan ¡yaaaay! Y sin más que decir, ¡pongan el capítulo!—
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
(NARRACIÓN EN PRIMERA PERSONA: ELI)
Ya habían pasado algunos meses desde aquel histórico concierto en Akihabara donde reunimos a un gran número de Idols de partes de todo el país. También, hace unos meses que dimos nuestro último concierto; ese donde cantamos "Bokutachi wa Hitotsu no Hikari". Nuestra última canción como µ's. Me encontraba recostada en mi cama contemplando el traje que usé ese día.
—Ahora todo parece un sueño tan lejano…— me susurré a mí misma.
—brrrrr… que frío está haciendo afuera, y eso que aún no estamos en invierno— escuché a Nozomi quejarse mientras azotaba la puerta con fuerzas. —Ya llegué cariño—
—bienvenida de regreso… te extrañé— le dije con una sonrisa.
—odio tener que salir en sábado, y más cuando hace frío como hoy— me dijo mientras me besaba en la mejilla. — ¿melancólica? Lo contemplas muy fijo—
—sí. La verdad, hasta hace poco, seguía teniendo la esperanza de que alguien llegaría a decirnos, "¡chicas, tenemos otro concierto!" o alguna cosa así— le respondí a mi amada.
—es cierto, a mí también me cuesta creer que todo se terminó. Pero, a mirar para adelante, a lograr nuestros sueños— Nozomi se veía más alegre de lo normal.
—así es Nozomi, algún día te convertirás en una exitosa empresaria que me hará sentir de lo más orgullosa— le comenté.
—Y tú Elicchi, ya verás que, decidas lo que decidas respecto a eso, será la decisión correcta— me respondió.
— ¿ah sí? ¿Incluso si lo que decido me hace apartarme de ti?— le pregunté inquisitiva.
—sabes que si haces eso, jamás te lo perdonaré. Porque, después de todo… tú eres mía— me tomó del cuello de la camiseta y me besó en los labios.
Yo contraataqué tirándola en la cama y besándole el cuello. —así es. Yo soy tuya y tú eres mía, así que jamás dejaré que alguien más intente acercarse a ti—
—Parece que alguien está muy competitiva porque su novia entró a una escuela mixta— ¡geh! ¿Cómo rayos adivinas todo Nozomi? —Pero, eso no me molesta en lo absoluto—
—jejeje, espero que puedas entrar en calor Nozomi— la besé otra vez, levanté un poco su falda y acaricié uno de sus muslos. Estuvimos a punto de comenzar con "un encuentro" de lo que acostumbramos, si no hubiera sido porque alguien tocó el timbre de la puerta. —de verdad que no se puede ser más inoportuno—
Me levanté de la cama, dejando a mi Nozomi respirando por la boca y con un sexy sonrojo que me hacían querer arrancarle la ropa con los dientes. ¿Qué? ¿Esperaban que mi narración fuera más elegante? Pues déjenme decirles que no es así.
Abrí la puerta, y me encontré a mi pequeña hermana Arisa, acompañada de Yukiho para variar. ¿No la quieren en su casa o qué? —más les vale que sea importante, estaba ocupada—
—pues con la pena hermanita, ya te interrumpimos y ahora te aguantas. Pero no te molestes, puede que sea importante depende de cómo lo veas— me respondió mi hermana.
—lamento mucho la interrupción Eli-san, debimos avisarles antes de venir— dijo Yukiho agachando la cabeza. Bueno, al menos es un poco más decente que Honoka.
—oh, para nada. Ya saben que ésta es su casa y pueden venir a vernos las veces que les dé la gana— ¡no hables en plural Nozomi! Ten algo de consideración por tu novia.
— ¿y bien? ¿Piensan quedarse ahí afuera congelándose o van a entrar?— les dije invitándolas a pasar. Lo sé, lo sé, no debí hablarles así a las chicas, pero no puedo evitarlo, necesito recargar mis tanques de Nozomi.
Ambas chicuelas entraron… ¿tomadas de la mano? Bueno, es normal entre mujeres lo sé, pero, había algo diferente. La verdad no sé qué rayos está pasando aquí, nos sentamos en la mesa del comedor. Yo estaba en mi lugar: en uno de los extremos de la mesa; Nozomi se encontraba a mi lado derecho, y mi hermanita y Yukiho se encontraban justo enfrente. Ya parece entrevista de trabajo o algo así.
— ¿y bien? ¿Qué ocurre hermanita? ¿Hay algo que me deban platicar?— interrogué.
—la verdad es que, bueno, como mi hermana mayor quería preguntarte si… bueno… yo…— ¿hmm? ¿Arisa nerviosa? Nunca la había visto así.
—Lo hiciste bien Arisa-chan, yo me encargo del resto— Yukiho acarició la mano de mi hermanita, se aclaró la garganta y me miró fijamente. —Eli-san, hemos venido aquí porque… queremos… q-queremos…—
— ¡quiero que me des permiso de salir con Yukiho-chan! ¡Ella me gusta y quiero ser su novia!— ¡¿PERO QUE…!? ¿Mi hermanita también le hace al Yuri? Diablos abuela, no debiste meternos a una escuela femenina.
—Vaya, vaya, así que ya están en esa edad…— Nozomi parece la mamá… ¿eso me convierte a mí en el padre… otra vez? —… lo único que puedo decirles es que les deseo la mejor de las suertes—
—Muchas gracias, Nozomi-san— Yukiho se veía muy alegre. Por mi parte, aun no terminaba de asimilarlo.
— ¿hermana? ¿Estás bien? estás pálida— me preguntó Arisa en ruso. — ¿acaso te molesta que me guste una chica?—
La miré y le respondí en ruso también —Arisa, aunque me parezca un poco sorpresivo, bueno, no tengo derecho alguno para hablar sobre tus preferencias, solo mira a mi pareja. Espero que estés tomando la decisión correcta, porque tener pareja no es solo miel sobre hojuelas, también implican sacrificios e incomodidades—
—eso lo entiendo hermana, y no te preocupes. No escucharás que me queje o que me arrepienta— Arisa suena muy convencida. Bueno, está bien.
—está bien. Solo prométeme que no me harás tía antes de que termines la universidad— le dije con una sonrisa. Cosa que ella también hizo, soltó una fuerte risa.
—pero qué clase de plática están teniendo las hermanitas— ¡¿Nozomi!? No sabía que hablabas ruso también. Maldición, no debo bajar la guardia.
Yukiho solo se nos quedó viendo con cara de "¿What?". Perfecto, eso era lo que quería; que no nos entendiera.
—oigan, eso es injusto— mi nueva… eh… ¿cuñada? Jaló a mi hermanita de la mano. —Arisa-chan, por favor dime que rayos está pasando—
—Bienvenida a la familia Ayase— le dije sonriendo al mismo tiempo que le extendí la mano.
— ¡Eli-san muchas gracias!— Yukiho se abalanzó sobre mí para darme un abrazo. Bueno, está suavecita, huele bien… ahora veo porqué la eligió mi hermanita.
—Ahora eres la novia de mi hermanita, así que espero que sepas comportarte a la altura— hice una sonrisa siniestra a propósito. —porque si no…. podrás imaginarte que pasará—
—l-lo prometo Eli-san. Prometo que jamás lastimaré a Arisa-chan. La amo, y no pienso alejarme de ella— jujuju… logré hacer que Yukiho se pusiera pálida.
Pasamos un buen rato de calidad las cuatro juntas. Debo admitir que me ponía un poco incomoda observar a mi pequeña hermanita besándose con la hermana de Honoka. Es como si Honoka y yo estuviéramos juntas…. No, no, no, no, no. no pienses en cosas tan extrañas. Cancela, cancela, cancela.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
(NARRACIÓN EN PRIMERA PERSONA: KOTORI)
Me encontraba en mi casa, bebiendo un rico café mientras veía una película con mi mami, ¿a alguien se le antoja? ¡EL CAFÉ! ¡HABLO DEL CAFÉ!
—oyes hija, ¿Cómo te ha estado yendo con Yuuichi-kun? No ha venido a la casa últimamente— me preguntó mi mamita.
—ah, pues no ha venido porque no ha tenido tiempo. Pero nos va muy bien mami, incluso me atrevería a decirte que… bueno… él podría ser el indicado— ¡wuaaaah! ¿Qué cosas me haces decir mamá?
—vaaaya. Así que de verdad estás enamorada. Me alegra saberlo hija, pero, quizá deberías ir un poco más despacio. Te lo digo por experiencia, yo pasé por varias decepciones durante toda mi vida… hasta que naciste tú— mamá sonaba muy seria, eso no es común.
—te entiendo mami, tienes razón. Pero no te preocupes, no te estoy diciendo que piense casarme con él o algo así. Es solo, que él me hace muy feliz, y a veces, me cuesta creer que un muchacho así exista— le dije dándole otro sorbo a mi café.
—bueno, me alegra escucharlo. ¿Y se porta bien con Sonoda-san y Kousaka-san? Porque por alguna razón siento que no se llevan muy bien— me preguntó.
—pues, han tenido algunos roces. No podría decir que se lleven mal, pero quizá no sea bueno tenerlos juntos. Además, llámame loca, pero creo que Umi-chan y Honoka-chan han tenido sus diferencias recientemente. Es algo que me preocupa, como si estuvieran peleadas por alguna cosa— le respondí bajando la mirada al mismo tiempo que puse mi puño en mi pecho.
—vaya, vaya. Eso sí que es un problema, no me agrada la idea de que tus amigas se estén peleando por… bueno, lo que sea que las esté distanciando. Quizá si investigas un poco, puedas descubrir que es lo que está pasando— me dijo haciendo que me recostara en ella. Aah, tengo la mejor mami del mundo.
—no lo sé. Siento que después de todo lo que ocurrió cuando estuvimos en secundaria, no sea bueno inmiscuirme en sus asuntos. Puede que sea algo de lo que no deba enterarme—me acurruqué en su hombro y continué mirando la película.
—volviendo a lo importante, respóndeme algo Kotori. ¿Yuuichi-kun y tu han…? Ya sabes—mamá se puso rojita, ¿de que hablará?
—No te estoy entendiendo mami, ¿de qué me estás hablando?— le cuestioné y ladeé la cabeza para enfatizar mi duda.
—ay, es algo vergonzoso de tratar siendo tu madre… bueno… aquí va— mamá tomó un respiro hondo y continuó hablando. —lo que quiero saber es que… Yuuichi-kun y tú, h-han tenido relaciones… sexuales… ¿cierto?—
—¡MAMÁ! ¿¡PERO QUE ESTÁS DICIENDO!?— me alejé rápidamente de ella. Podría jurar que en ese momento, ambas estábamos exactamente igual de rojas.
— ¿acaso me estoy equivocando? Ten por seguro que esto es tan vergonzoso para mí como lo es para ti, pero es mi deber como tu madre saberlo— vaya, parece que es cierto. Nunca había visto a mamá tan apenada en toda mi vida.
—p-pues si… u-una. Una vez… en su casa— respondí. Ya saben lo que dicen, di la verdad, pero no al 100%. Espero que con eso funcione.
—hmmm… Ko-to-ri Minami— mamá me miró seria de nuevo. —no estarás tratando de engañar a la mujer que te llevó en su vientre y te conoce mejor que nadie, ¿o sí?—
—está bien, lo admito. Ya han sido algunas cuantas veces. ¡Pero te juro que nos estamos cuidando! ¡No sería tan irresponsable!— le dije moviendo las manos frente a mi cara.
Mamá puso cara de estar pensando—eso espero hija. Porque no quiero ser abuela tan joven, eso sería "insoltin un onaceptabol"—
—momento, creo que ya había escuchado eso en alguna parte— me rasqué la barbilla tratando de recordar que había dicho esa frase. Bueno, no importa.
—Además, sabes que en tu condición no sería nada bueno que te pusieras ante semejante carga física— mi mami me acarició el cabello y me sonrió. —sabes que me preocupo por ti, después de todo soy tu madre—
—gracias mamá, pensé que me regañarías o que al menos me armarías un escándalo— le sinceré.
—Bueno, no todas pueden presumir que tienen una mamá tan comprensiva como yo— mamá se echó flores solita. —Además, bueno, cuando tenía tu edad, yo ya tenía una vasta experiencia en esos asuntos—
—Creo que fue más información de la necesaria mamá…— traté de borrar cualquier imagen indecente de mi cabecita pensando en zombis, fantasmas y cosas así. Creo que fue una mala estrategia, ahora tengo algo de miedo.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
(NARRACIÓN EN TERCERA PERSONA)
Recién había sonado la campana anunciando el final de las clases del día. Como era su costumbre y su deber, Umi se encontraba de camino hacia el salón del consejo estudiantil. Pero no esperaba que alguien más ya se encontrara ahí.
—buenas tardes… Umi-san— saludó cierto muchacho.
— ¿Yuuichi? Que sorpresa verte por aquí, ¿esperas a Kotori?— respondió la peliazul.
—de hecho, esta vez vengo a verte a ti Umi-san, tenemos que hablar de algo— dijo el joven de cabello negro.
—vaya eso sí que es extraño, pensé que tú y yo no nos llevábamos bien— dijo Umi retadoramente.
—Exactamente por eso estoy aquí, porque ninguno de los dos quiere seguir viendo la cara del oro innecesariamente— Yuuichi se sentó en uno de los escritorios. —Me enteré… por medio de cierto contacto, que pretendes a MI Kotori—
—como te llenas la boca diciendo "mi". Pero no olvides quien ha estado con ella desde pequeña, quien la ayudó a pasar los malos ratos y no olvides, que jamás podrás vencerme, porque yo la amo más que nadie— dijo Umi encarando al muchacho.
—pues qué curioso, porque, yo iba a decirte lo mismo. Sin mencionar que, ella y yo nos hemos divertido mucho últimamente. Cosa que jamás podrá hacer contigo— dijo el joven con la intención de provocar a la chica.
—sé lo que estás tramando Yuuichi, sé que lo que quieres hacer es que pierda los estribos, y así hacerme quedar mal ante Kotori. Pero no te funcionará— Umi continuaba con una infinita calma.
—cielos no Umi-san, yo no soy tan cruel. En fin, lo que vine a pedirte es que te alejes un poco de mi Kotori, lo suficiente como para que se te olvide que "la quieres"— esta vez Yuuichi era el atacante.
— ¿te doy un consejo? No vuelvas a "pedirme" algo así durante el resto de tu vida, de lo contrario…— la chica de cabello azul esbozó una aterradora sonrisa al momento de decir eso.
Ambos jóvenes se miraron con tanta frialdad, que cualquiera se quedaría congelado con solo entrar ahí. Se encontraban a menos de un metro de distancia entre sí, y con cada segundo que pasaban inmóviles, se aumentaba la tensión y el odio acumulado dentro del aula.
— ¿Qué está pasando aquí?— se escuchó una tercera voz dentro del salón.
—No pasa nada Honoka, ¿no es así Yuuichi?— dijo la de ojos ambarinos.
—así es. Umi-san y yo solo estábamos jugando una competencia de miradas pero se puso un poco intensa— secundó el muchacho.
— ¿saben? Puedo ser muchas cosas, pero no soy estúpida. Sé que está pasando aquí, solo que quería ver si decían la verdad. ¿Necesitas ayuda Umi-chan?— Honoka se colocó justo al lado de su amiga de la infancia y colocó su mano en su hombro.
—No creo que haga falta Honoka, pero agradezco la oferta— Umi y Honoka gesticularon una sonrisa que decía "atrévete".
— ¡CHICAS! ¡Acabo de ver a un chica pelirroja tocando el piano de Ma…!— gritó Kotori mientras entraba corriendo al salón. — ¿Qué está pasando aquí?—
—No pasa nada mi pajarita, ¿ya nos vamos?— preguntó el muchacho restándole atención a las otras dos jovencitas.
— ¿eh? ah, claro. Vámonos, mamá nos está esperando— dijo la de cabello platinado antes de recibir un beso de parte de su novio. Cosa que causó una reacción negativa en las chicas presentes.
—Oigan, oigan, no cuenten dinero delante de los pobres— protestó Honoka tratando de sonar alegre.
—ejeje, lo siento Honoka-chan, fue sin querer. Les prometo chicas, que trataré de buscarles un novio….unos novios, para que no lo compartan— comentó la chica ave con un ligero sonrojo.
—no puedo esperar el día Kotori… no puedo esperar— contestó la peliazul mientras agitaba la mano para despedirse de su amiga.
Kotori respondió con una sonrisa y acto seguido salieron del salón. Una vez que se habían perdido de vista, Umi se dejó caer sobre sus rodillas en el suelo.
—Muchas gracias Honoka, la presión comenzaba a quebrarme— dijo Umi mirando a su amiga.
—no agradezcas Umi-chan, para eso somos amigas. Y aquí entre nos, yo tampoco me trago a ese sujeto— contestó la castaña ayudándole a su amiga a levantarse.
—no tengo ningún motivo que respalde lo que pienso, pero no sé, siento que deberíamos andarnos con cuidado con él. Es verdad que ha cuidado muy bien a Kotori, y que hasta la señora Minami lo quiere pero aun así…— Umi posó su mano sobre su barbilla, parecía estar pensando algo.
—te apoyo Umi-chan, yo tampoco confío mucho en él; pero… no puedo decir nada porque él hace feliz a nuestra Kotori-chan—dijo la de ojos azules.
—por mucho que lo odiemos no podemos hacer nada, debido a que Kotori posiblemente se pondría de su lado… por cierto Honoka; creo que ya va siendo hora de que acabemos con nuestro asunto pendiente. Dejé pasar todos estos meses porque estuvimos ocupadas con otras cosas— mencionó la joven Sonoda.
—tienes razón Umi-chan, tenemos que acabar con esto. El viernes, en la azotea después de clases; te estaré esperando Umi-chan— Honoka sonrió con malicia y se fue del salón.
—no quisiera hacer esto Honoka. Pero no me queda otra opción. Serás mi amiga, pero no tendré piedad contigo, y mucho menos sabiendo que te estás viendo con "esa" mujer— susurró la arquera una vez que se quedó sola.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
(NARRACIÓN EN PRIMERA PERSONA: HONOKA)
Al igual que todos los días, me encontraba en el "recinto" de KiraKira-chan. Resulta que se hizo una costumbre nuestra con el paso del tiempo.
—has arreglado bastante este lugar si lo comparo con la primera vez que vine. Ahora se siente más… mmm… acogedor— comenté mientras miraba a mi alrededor.
Este local que más bien parece un almacén o bodega, antes estaba completamente desordenado. Había muchas cajas de madera y cartón y los "muebles" estaban hecho de tablas, cajas y demás utensilios; estaba polvoso y te daba la sensación de que en cualquier momento te secuestrarían o peor. Lo único decente era el sillón de KiraKira-chan y una mesita de vidrio. Pero ahora, había muebles de verdad, no esos improvisados. Todo estaba limpio, las ventanas tenían cortinas, incluso había una barra con bartender y mesero incluidos. Ahora parecía un Bar elegante y secreto, aunque claro, solo estoy suponiendo porque nunca eh estado en uno real.
—sí, bueno. Pensé que, si siempre tendremos nuestras citas aquí, al menos debía ser algo que estuviera a tu altura Honorin. Después de todo, sin ti no estaría aquí en primer lugar— me respondió con una tierna sonrisa.
—vaya, pues me halagas. Me haces sentir importante, porque, estas atenciones no las tiene ni Obama— le di un trago a mi vaso con Whiskey, cosa que mi acompañante secundó.
—por supuesto que eres importante. No hay nadie más importante para mí que tu… mi querida Honorin— se fue acercando a mi conforme decía todo eso, hasta que su rostro quedó a centímetros del mío. Inconscientemente bajé mi mirada hacia sus rosados y carnosos labios humedecidos por el alcohol. Solo pude tragar saliva al verlos. —Ujuju… te pusiste roja Honorin—
—ah, quizá ya se me esté subiendo el alcohol a la cabeza. Tendré que ir más despacio— ¡fiu! Qué bueno que eso me sirve de excusa con ella perfectamente. Siempre se la cree.
—Pues si es así… perdámonos juntas— le dio un gran trago a mi vaso, hasta sus mejillas se inflaron por el líquido. Me atrapó con sus manos y se acercó a mí.
— ¿Q-que… que estás haciendo KiraKira-chan? ¿Qué pretendes? Me estás asustando— siguió acercando su cara a la mía. Podía estar un poco tomada pero eso no evitaba que me diera cuenta de lo que planeaba: ¡QUERÍA DARME DE BEBER CON LA BOCA! ¡AYUDAAAA!
Intenté forcejear para apartarme de ella, pero siempre ha sido mucho más fuerte que yo; fue imposible zafarme de su aprisionamiento y logró su cometido. Sentí como sus labios chocaron con los míos, eran mucho más suaves de lo que imaginé por cierto. Sentí como el líquido se deslizaba por mi garganta al mismo tiempo que nuestro labios acariciaban, también pude sentir su lengua en algunas ocasiones. Me sentía humillada, quería llorar, quería morderle la lengua para poder escapar… sin embargo me quedé inmóvil, disfrutando de ese beso sin consentimiento de mi parte, porque para acabarla de amolar… ese fue mi… mi primer beso, el cual siempre soñé que sería romántico y con cariño, quizá hasta con Kotori-chan… pero no fue así. Después de algunos segundos que me parecieron eternos, se separó de mí para recuperar aire.
— ¿Qué tal? ¿Ya te sientes mejor Honorin?— me preguntó con una respiración pesada y una cara de satisfacción total. —porque yo me siento mucho mejor—
— ¿q-que rayos hiciste? ¡¿Cómo se te ocurre hacer algo así sin permiso?!— me puse histérica, y no era para menos después de eso. —me siento mal, me siento humillada, tengo mucho miedo… por un momento sentí que querías abusar de mi— comencé a llorar involuntariamente.
—abusar de…— ella solo soltó una fuerte carcajada que la dejó sin aire. — ¿pero que cosas se te ocurren? Por supuesto que no te haría daño a propósito, era una simple broma y nada más, o pensé que lo tomarías tan mal. Si te hace sentir mejor, culpa al alcohol… y… a mi amor por ti— ¿Qué?
— ¿a-amor? ¿Me estás jodiendo?— le pregunté agresivamente.
— ¿Qué? ¡Claro que no! te estoy diciendo la verdad Honorin… te amo, de verdad me gustas muchísimo— me respondió con una voz suplicante.
— ¿crees que no recuerdo que siempre te "enamorabas" de alguien diferente cuando el anterior te aburría? Por ejemplo Tododó-san, Megurumi y todas las demás. A la única que no pudiste conseguir fue a mí y no pudiste superarlo, por eso me dices eso— le respondí levantándome de golpe.
—te equivocas Honorin… te amo, te amo desde hace mucho tiempo. Me gustas muchísimo— me tomó de los hombros con sus manos. En su cara no veía algún tipo de señal que indicara que mentía. Pero no puedo confiar en eso.
—aunque sea verdad, yo no puedo corresponderte. Yo amo a alguien más— le dije apartando sus manos de mí.
—Es esa tan Kotori Minami, ¿verdad?— ¿Cómo diablos supo que…? —pude darme cuenta por como la mirabas en los conciertos. Es más que obvio que te trae muerta—
Yo me quedé sorprendida, jamás pensé que ella se daría cuenta; podría ser peligroso—si te atreves a ponerle una mano encima yo…—
—por supuesto que no pienso ni ponerle atención a esa chica. Yo confío en que tú te quedarás a mi lado voluntariamente— se veía tranquila.
—No puedo creerte eso teniendo en cuenta los antecedentes que tienes con mis amigas— le repliqué y solté un suspiro de cansancio. — ¿Cómo puedes decirme que me amas cuando ni siquiera sé tú nombre?—
—muy bien, ¿quieres saberlo? Te demostraré quien soy en realidad, de todo modos tenía planeado hacerlo un día de estos— se veía decidida, incluso me daba algo de miedo. — ¿t-te importaría cerrar los ojos por un momento?—
Yo solo suspiré con pesadez y me cubrí los ojos con las manos. —solo no empieces a quitarte la ropa, ¿de acuerdo?—
Ella solo rió en respuesta. Comencé a escuchar algunos ruidos de la fricción de su ropa y algunos ruidos de su boca. Me habrá tenido con los ojos cubiertos como por unos cinco minutos, hasta que estuvo lista.
—bien, ya puedes abrirlos Honorin— al escuchar su voz, abrí los ojos… ¡¿QUÉ RAYOS PASA AQUÍ!? —ésta soy yo… Honorin… ¿s-sorprendida?—
Me quedé como idiota al verla. Su larga y negra cabellera era una peluca, sus hermosos ojos naranjas eran falsos también, y el maquillaje la cambiaba por completo. De no ser por su voz, pensaría que me jugó una broma. Ella era… era… ¡¿CÓMO DIABLOS NO ME DI CUENTA ANTES!?
Ella era… Tsubasa Kira…
FIN DEL CAPÍTULO 11.
¿QUÉ TAL? ¿LOS SORPRENDIÓ?
—debemos admitir que era un poco obvio—
"Sobre todo porque el escritor no le pensó un poco más al apodo".
NO RECUERDO HABER RECIBIDO IDEAS SUYAS. BIEN, HEMOS LLEGADO AL FINAL DE ÉSTE CAPÍTULO.
"en el próximo iniciará una nueva mini-saga con alguna de las chicas secundarias, intenten adivinar"
—no digan que yo les dije, pero la mini-saga llevara por nombre "Onee-chan y yo"—
YA ARRUINASTE LA SORPRESA ASUNA.
—sin Yolanda Maricarmen, ya lo hice y te aguantas—
BIEN, ESO ES TODO POR HOY, DE PARTE DE TODOS, NOS DESPEDIMOS Y HASTA LA PRÓXIMA.
PRÓXIMO CAPÍTULO: Punto sin retorno.
