Hola y bienvenidos sean todos a leer este Fanfic, los personajes no me pertenecen. ni la historia debido a que esta historia está basada en "Adini Feriha Koydum" , Espero que les guste y acepto sugerencias
Capitulo 11: Complices.
Se encontraba fuera del edificio donde vivía Akane, estaba estacionado mientras llamaba a la chica. Después de todo no había logrado estar ni veinticuatro horas molesto con ella, era su debilidad pese a que se negaba a aceptarlo. Pero tan solo pasar unas pocas horas lejos de ella le hacía tener una imperiosa necesidad de verle.
Suspiro pesadamente al ver que no le contestaba, pensó en salir del auto cuando la vio salir del lugar con una mujer alta y castaña. Inmediatamente imagino que era su hermana, cuando subieron a un vehículo cuatro por cuatro para marcharse del lugar.
Sin poder evitarlo las siguió necesitaba saber a qué lugar se dirigían, mantuvo una distancia para no ser notado cuando llegaron a un enorme muelle de la marina.
Pudo ver a la chica bajar del auto de la castaña y entonces se detuvo para bajar, pero en cuanto lo hizo un guardia se lo impidió.
—Lo siento, no se puede estacionar aquí. — advirtió el uniformado.
—Es solo un momento. — pidió Ranma.
—No se puede, hay un estacionamiento para eso. —hablo el guardia.
—Está bien. — pronuncio a regañadientes
Miro el yate y entonces supo que ese era el correcto, era tal cual Kasumi se lo describió. Suspiro al recordar que su hermana se esquinzo el pie en ese lugar y ella se encontraba ahí para reemplazarle, debido a que ese hombre le pagaba mejor que ninguno.
Subió al barco, luego de observar fuera y no ver a nadie decidió pasar. Sin encontrar a nadie nuevamente decidió hablar.
—¿perdón? ¿hay alguien aquí? — hablo en voz alta.
De pronto por unas pequeñas escaleras bajo un hombre alto de ojos azules y cabello castaño.
—Hola soy Akane — se presento— vine a reemplazar a Kasumi.
— ¿Kasumi?— pronuncio el hombre.
Estaba impresionado por la belleza inocente de la joven, su cabello largo azulado brillaba con la luz y sus ojos eran como pequeños luceros avellana.
—¿su empleada? — recordó Akane extrañada.
— ¡ah! — recordó— Kasumi, eres su hermana...
—Así es, un gusto. — saludo.
—Soy Shinnosuke, había olvidado que Kasumi mandaría a su hermana a limpiar.
Miro preocupada buscando alguna persona más dentro del barco pero parecía que aquel hombre podía leer su mente.
—No hay nadie... — pronuncio el castaño— no te preocupes no te haré nada, respeto mucho a tu hermana.
—¿por qué? — pregunto sintiéndose desafiada. — le molesta que viniera.
—"que carácter" — pensó sin poder evitar sonreír. — si es una forzada amabilidad a tu edad, ayudar a tus mayores.
—¿cuántos años cree que tengo? — cuestiono enojada.
—Quince o dieciséis. — respondió.
—Tengo diecinueve. — informo.
—¡Wuao! — exclamo— Tan adulta la niña, me puedes decir porque tu hermana te dijo que vinieras.
—me mando a completar el trabajo porque se lastimo el pie y no pudo venir a limpiar su yate. — pronuncio molesta.
—Bien... los artículos están abajo buena suerte niña. — dijo molestando a la chica.
Lo miro molesta pero mantuvo la cordura.
—Gracias por permitir que una niña venga y limpie su barco. — hablo sarcástica antes de ir a buscar las herramientas de limpieza.
Rio ante aquella acción. — Ves tu voz cambia cuando dejas de intentar ser amable...
Escucho eso la lejanía e intento ignorarle para cuidar el trabajo de su hermana, era un hombre muy fanfarrón y odioso.
Estaba preocupada por su hermana y a duras penas había logrado llegar al muelle para ver que estuviese todo bien, pero su sorpresa fue mayor al ver que Ranma se encontraba allí. Se escabullo rápido al bote de Shinnosuke en cuanto dio la espalda para mirar en unos yates más lejanos al lugar.
En cuanto entro busco a su hermana que se encontraba limpiando una mini sala del barco.
—Akane—la tomo del brazo para entrarla más a dentro y entonces el teléfono de la chica comenzó a sonar. — no mires atrás... esta aquí, ¡contesta! ¡contéstale el teléfono debe ser él!
—¿Kasumi de que hablas? — pregunto sin entender la peli azul. — Es Ranma...
—Sí está afuera, contéstale dile que se vaya rápido... rápido... — apuro nerviosa la castaña—dile cualquier cosa Akane.
Se apresuro a contestar el celular mientras su hermana miraba de reojo por una ventana del Yate.
—Hola Ranma... — saludo.
—¿En qué bote estas Akane?— escucho.
—¿cómo? — pregunto Akane.
—Dime en que bote estas... — reitero Ranma.
—Salimos al mar, ¿te puedo llamar más tarde? —hablo la peli azul preocupada.
—sí está bien, hasta luego... — colgó.
Las chicas lo vieron salir en dirección al estacionamiento a lo lejos, entonces la castaña suspiro nerviosa.
—Akane un día de estos harás que me dé un ataque... — dijo Kasumi.
En ese instante entro Hinako extrañada de ver a la mayor de las Tendo en el lugar.
—¿Kasumi ? — pregunto la mujer mayor.
—Solo quería ver que estuviera haciendo bien el trabajo señora. —aclaro la castaña.
—Ah, me sorprendí al verte... es todo. — dijo amable la mujer.
Cuando la mujer se fue, ambas se miraron con algo más de tranquilidad. Kasumi se sentó en un pequeño piso y entonces Akane continuo con su labor, pasado unos minutos termino de limpiar la proa, el segundo piso del bote y termino por la pequeña cocina del lugar.
Estaban preparándose para salir cuando el hombre olvidadizo se asomo.
—Ya nos retiramos—informo Kasumi.
—Te lo agradezco Kasumi, ¿quieren tomar té con nosotros? — pregunto cordial.
—Muchas gracias, ya tenemos que irnos... supervise y vea que todo esté bien. — hablo la mayor de las Tendo sonriendo.
—sí, tienen que hacer algo... — dijo Shinnosuke.
Se extraño enormemente al escuchar eso, miro a su hermana menor preocupada. Y luego penso que quizás asearón mal el bote.
Puso cara de espanto la castaña pero el muchacho inmediatamente abrió su boca al ver su expresión.
—No, es solo que la niña, se ve molesta al parecer— calmo Shinnosuke a la sonriente mujer.
—Es solo una niña usted ya sabe... nos vemos. — hablo Kasumi quitándole importancia al Tema.
—hasta luego — dijo el hombre.
—igualmente adiós. — pronuncio Akane.
—niña... ¿estás enojada? — pregunto haciendo que la peli azul se detuviera de golpe.
—No ¿por qué lo estaría? — cuestiono tranquila la jovencita.
—bueno, te lo agradezco...
—De nada, hasta luego— pronuncio para ayudar a Kasumi a caminar con mayor rapidez.
Luego que se alejaron un poco Hinako que miraba todo sentada desde dentro del yate le regaño al hombre.
—no le llames niña, se lo tomo personal. — regaño molesta.
Shinnosuke solo se limito a tomar su cara con ambas manos y luego subir al otro piso del bote.
Las dos mujeres caminaban hacia su casa por el muelle cuando Kasumi preocupada hablo.
—¿por qué le hablas al señor Shinnosuke así? ¡eh! — regaño.
—hermana te puedo hacer una pregunta, ¿ por qué me ayudaste? — cuestiono Akane.
—Es porque debe saber la verdad por ti, no de otra forma. — aclaro la joven acariciando los cabellos largos de la azul cabellera de su hermana.
Suspiro pesadamente, sabía que tenía razón pero cada vez que intentaba hablar sobre eso con Ranma las palabras solo se negaban a salir de su boca.
Se encontraba en casa de su madre como pocas veces lo hacía, había decidido ir debido a que no sabía de ella desde que le habían dado el alta médica del accidente. Su relación con su madre estaba algo deteriorada, pero ella siempre intentaba acercarse a él.
Recibió una copa de vino de las manos de su madre.
—Gracias por venir hijo. — hablo Nodoka. — Satori está muy contento porque te quedaras a cenar, ya empezó a hacer su tarea solo para jugar contigo.
—a mi también me da gusto. — pronuncio Ranma pensativo.
—Ranma... ¿cuando traerás a Akane? — pregunto.
—No creo que pueda... — respondió apenado.
—¿por qué? — consulto preocupada debido a la inusual tristeza de su hijo—¿Ya terminaron?
—No, preguntes mamá— pidió el oji azul.
—Pero hijo, Yo vi como se veían a los ojos y vi como te esperaba en el hospital cuando estabas dormido, ¿cómo pueden hacer tanto alboroto? — pregunto Nodoka insistente.
—mamá no intervengas, esto es muy doloroso. — resolvió el muchacho de la trenza.
—Está bien hijo me callo. — concluyo la mujer.
Sabía que su hijo se encontraba triste debido a eso, pero no quería intervenir debido a que no quería dañar nuevamente su relación con su hijo.
Estaba en un parque temático esa mañana, esperaba apoyado bajo la rueda de la fortuna debido a que necesitaban hacerle unas preguntas al gerente del parque para terminar parte de su proyecto universitario. Miro su reloj impaciente hasta que la sintió llegar al lugar.
—¡Ranma! — llamo.
mantuvo silencio y se subió a uno de los asientos del juego.
—Ranma no me escuchas... —dijo molesta mirándolo. — te dije que hablaríamos con el gerente del parque.
—¿No vienes? — invito a la chica a subir al juego.
—eres muy inmaduro. — respondió estresada por su actitud.
—anda no te quieres subir — insistió el oji azul.
No podía negarse a hablar con el muchacho cuando la miraba directo a los ojos, acepto resignada y se sentó frente a él.
—¿y ahora de que quieres hablar? — consulto molesta Akane.
Cerro la pequeña puertecita del juego, al hacerlo el juego comenzó a moverse y cuando estuvieron arriba se detuvo.
—¡Ranma! ¡se detuvo! ¿qué está sucediendo? —pregunto asustada.
—Vamos a hablar Akane y esta vez no podrás huir—aclaro tranquilo en el lugar.
—Ranma suficiente, tengo mucho miedo... — hablo tratando de no mirar abajo.
—tienes miedo... ¿a la altura o de no poder escapar? —pregunto sarcástico—Akari, Ukyo, esto y aquello ya me canse de juegos... Akane ¿entiendes?
—no podemos estar juntos Ranma, eso es lo que sé—afirmo segura la peli azul
—Es cierto—confirmo Ranma—No digas nosotros, Tú no quieres, eres tú la que no cree en esto—dijo con especial énfasis lo ultimo— ¡uno lucha Akane!
—¡¿Crees que no lucho?!¡lucho contra por mi misma por ti!—respondió estresada.
—Eso es lo más estúpido que me has dicho desde que te conozco— pronuncio el oji azul.
—¿enserio? —dijo molesta—¡Y ahora empezaras con los insultos!
—¿te ofendí con lo que dije?— consulto levantando una ceja, ambos se miraron fieramente debido a que ninguno deseaba ceder— me acusas con engaños para vengarte de lo que te he hecho al día siguiente vas y dices que nada a pasado ¿quién es peor, tú o yo?
—no me vengo de ti Ranma.
—solo dime algo, ¿qué te hizo empezar a creer mi? — consulto molesto.
—Ranma está bien ya no hay que hacernos más daño—hablo Akane—has una señal o algo para que nos bajen por favor.
—Era la última, era la última vez Akane—pronuncio con tristeza.
En cuanto vio entristecer la mirada del chico hablo velozmente.
—Ranma, lo que sea que te haga, me lo hago más a mi... — informo siendo observada por el chico que no entendía sus palabras—te amo tanto... te amo— dijo para abrazarlo en el lugar.
—también yo—pronuncio devolviendo el abrazo.
Hizo una señal con su mano y luego la rueda de la fortuna comenzó a moverse hasta que estuvieron abajo. Bajo del juego y ayudo a la chica a bajar tomando su mano, en cuanto Akane bajo la abrazo por arriba de su hombro.
—Es la ultima inestabilidad en la que me quedo callado—hablo Ranma— cambias cada día, pero este fue un record, solo fueron dos minutos.
Se aferro fuerte a la cintura del chico y solo se dejo llevar por este.
Se encontraban almorzando ambos jovenes en el restaurant tras el club nocturno, cuando llego el contador de la familia de Saotome y se sentó al lado de ambos. Lo habían citado ahí para pedirle ayuda con los calculos contables del proyecto universitario.
—Lamento hacerlo esperar, déjame ver el proyecto del parque
El chico le enseño los informes contables que habían hecho ambos.
—No te preocupes, gracias... — hablo Ranma.
En ese instante empezó a revisarlos y entonces se acerco una muchacha del servicio hasta el hombre y le hablo al oido al hombre.
—Está bien enseguida iré a resolverlo. — respondió el hombre a la señorita.
—¿todo bien que sucede? — pregunto preocupado el oji azul.
—Es el que choco tu auto, pero no te preocupes yo lo resolveré— respondió el contador.
Preocupada por el tema, pregunto sin pensar. —¿qué significa eso?
—mujeres... —rió— lo sacare de aquí — aclaro el hombre.
—espera un minuto... hablare con él. — anuncio Ranma— papá aun sigue molesto por esto lo resolveré yo.
—Ranma por favor no vayas—pidió Akane nerviosa.
—Espera y toma tu café, no tardaré— hablo el azabache para salir del lugar.
Desobedeció el pedido del chico y se quedo observando por una ventana del club lo que sucedía sin ser vista.
Camino hasta la entrada del club y entonces pudo divisar al muchacho, era primera vez que lo vería cara a cara debido a que antes solo había hablado con su padre o sus empleados.
—oh... — exclamo sarcástico Mousse— el príncipe salió de su hogar, esperaba al contador o a tu padre.
—Quiero que sepas que no estrellaste el auto de mi padre, era el mío. — informo tajante Ranma—¿qué quieres?
—el adulador de mi padre llamo a mi tío, esto es entre nosotros. —hablo el muchacho— No impliquen a mi tío... solo piensan en dinero.
Los guardias que en ese entonces lo mantuvieron en el lugar comenzaron a alterarse por las palabras del muchacho.
—Tranquilos— calmo a los hombre el oji azul—¿cuál será el acuerdo?
—ah... crees que por decir eso eres más hombre.
—¿y tú crees que agrediéndome si lo eres? — pregunto serio tratando de mantener la calma. —estrellaste el auto que te encomendé ¿ahora tu eres el hombre verdad? —hizo una pausa para ver como el chico guardaba silencio—Sí eres un hombre entonces pagara tu deuda...
—Lo voy a hacer aunque me lleve tiempo, lo haré — aclaro Mousse.
—Déjales tu numero a los señores, ahora veras el tema conmigo—informo Ranma para retirarse.
—Qué dios te bendiga, infeliz— pronuncio sarcástico provocando la ira de los guardias que quisieron golpear al cegatón.
Se devolvió debido al alboroto. —¡dejen que se vaya! ¡basta! —ordeno Ranma.
Los hombres se detuvieron y entonces el oji azul se acerco. — cuida tus pasos... te salve una vez pero no lo haré dos veces. —advirtió el azabache.
En un ataque de rabia del ciego le pego un cabezazo al oji azul que molesto le devolvió su cariño con un sonoro puñetazo, para luego entrar a donde la chica lo esperaba.
Corrió hasta donde se encontraba Ranma.
—¿te duele? — pregunto preocupada la muchacha.
—estoy bien, no es gran cosa... —dijo tocándose la frente.
—te dije que no fueras... — dijo molesta Akane.
—Akane no exageres, ya no será capaz de confrontarme. —aclaro Ranma.
—¿qué quieres decir con eso? — pregunto.
—me refiero a que ya no nos veremos... — respondió el oji azul— que más podría ser.
Trato de olvidar el tema en lo que restaba del día o seguramente se volvería loca, no sabía cómo es que su primo había hecho eso.
Era bastante tarde y se encontraba sacando cuentas de sus gastos mientras cenaba cuando su padre bajo las escaleras para verle. Se acerco hasta el chico y entonces sabiendo lo ocurrido en las afueras del club hablo.
—Ranma mírame a la cara... —ordeno viendo como este lo hacía de medio lado— voltea a verme—insistió tomando el rostro del chico— ¡oh! —rió— si te dio un buen golpe—comento viendo como su hijo fruncía el ceño.
—Qué bueno que esto te divierte tanto papá— hablo con sarcasmo el oji azul.
—Esto es increíble, viene hasta tu hotel, entra libremente... y te golpea con tal fuerza la cara, aunque tienes unos guardias contigo.
—Es verdad, los guardias no están en buena forma. — dijo molesto.
—Si yo fuera tu, habría dejado que lo golpearan hasta matarlo.
—tenemos diferente métodos de pelea, así como muchas cosas más— aclaro— si tuviera que golpear a alguien hasta la muerte, lo haría con mis manos papá.
—muy impresionante, me imagino que tendrás mucho que hacer con el sobrino del conserje—dijo para retirarse del lugar y dejar a un molesto Ranma seguir haciendo sus cosas.
Al otro día los jóvenes se encontraban en las terrazas de la universidad, luego de estar un rato compartiendo con Ryoga ambos se quedaron solos en la mesa. Ranma jugaba con su vaso prestando atención a otro lado mientras que ella observaba su leve moretón en la frente.
—¿ya se entero tu padre? — consulto Akane.
—está molesto por el descaro del chico y me está atacando... — hablo Ranma molesto.
—¿descaro?
Afirmo con la cabeza antes de continuar hablando. — lo viste, no les importa su deuda y ni siquiera tratan de pagar, ya no vamos a tratar con ellos— respondió indiferente. — no se puede hablar con ellos.
Esas palabras la habían molestado enormemente, estaban todos en casa preocupados por la deuda y según él ellos no se preocupaban.
—Está bien — pronuncio sarcástica— Claro quiénes son ellos para hablar...
—Akane ya discutimos de esto antes... no hay que jugar con la suerte— dijo el chico acomodándose en su silla.
—¿qué quieres decir con "jugar con la suerte"? — consulto molesta.
—Yo no soy así—hablo mostrándole la carpeta del proyecto— anda tienes la última palabra en el trabajo, te adjunte mis notas y—no pudo terminar porque la chica cerro la carpeta de golpe.
—No me evadas ¿por qué no quieres hablar de ellos? ¿por qué son pobres? ¿por qué no pueden pagar con facilidad? — cuestiono con notable enojo.
—Akane el estrello mi auto—sentencio— vino y hasta peleo conmigo ¿qué es lo que quieres defender? además no son tan pobres como piensan, su tío es conserje y tiene empleo.
—sí claro, y tu padre le dijo al conserje que iba acabar con el— dijo mirándolo con ganas de ahorcarle.
—Yo olvido lo que mi padre dijo esta mañana, y tu recuerdas lo que dijo hacen meses... — hablo Ranma sorprendido de la reacción de Akane. — exageras...
—tu padre y tu son tan desagradables...
—Mira acepto tu opinión diferente acerca del mundo, hasta me gusta—aclaro— pero estas exagerando, te enojas conmigo por alguien con quien no sé puede conversar.
No podía soportar más las palabras del chico y simplemente estallo.
—¡de qué hablas! —grito parándose de la silla— ¡no nacieron con suerte o con oportunidades tan fáciles como las tuyas! — encaro— ¡y por eso crees que no se puede hablar con ellos!
—mira no te quiero decepcionar, pero la vida es más cruel que yo— dijo parándose para verla de cerca a la cara—es fácil sentarse aquí y defender sus derechos, como si pudieses vivir sus vidas.
Lo último que salió de la boca de Ranma la hizo cuestionarse a sí misma, y solo se limito a decirle. —me decepcionas con esto Ranma... — comenzó a guardar sus cosas para salir del lugar.
—¿¡Akane que estás haciendo!? — dijo molesto— estamos hablando del sobrino del conserje—grito mientras veía como se iba— Akane ven aquí— tomo la carpeta— ¡Akane se te olvido esto!
Llego al yate de Shinnosuke después de tener una larga tarde de compras, se acerco hasta dentro del bote para poder observar al hombre que se encontraba en ese minuto reparando unos cables.
—Tranquilo— se refirió la castaña a lo que hacia el olvidadizo.
—Gracias, no me puedes ayudar aunque puedas—hablo amable como siempre.
—No quiero ayudarte—pronuncio Hinako—tengo prisa.
— entiendo— dijo Shinnosuke para observar a la mujer— me imagino que es más serio esta vez, pareces un regalo para el árbol navideño.
—Que encantador eres Shinnosuke, en este momento no eres nada atractivo— pronuncio moleta.
—no hay que hablar de atractivos cuando tienes un vestido así— comento observando el vestido negro brillante de la castaña ceñido completamente al cuerpo.
—Como sea yo... —no alcanzo a pronunciar cuando el chico saco un arete de su bolsillo.
—¿Buscas esto? — consulto acercándose gasta la mujer.
—Sí gracias... —comenzó a colocarse el arete cuando el hombre se acerco peligrosamente a su rostro—Que estés bien. — pronuncio apenas Hinako.
Sin poder evitar caer en aquella tentación ella inicio el peligroso contacto con el hombre, se sintió más viva que nunca mientras besaba a ese amor del pasado. Deseaba que el momento no culminara jamás, se separo del hombre y este la tomo de la mano sin pronunciar palabra alguna hasta que llegaron al sitió en donde el dormía, sabía que aquella pasión contenida desde hacen años se desbordaría ese día en la cama de ese hombre.
Se encontraba caminando en círculos por la casa mientras esperaba la llegada de su hermana menor, en cuanto la puerta se abrió intercepto a la muchacha.
—Hermana... —hablo seria la castaña— Mousse está en el hospital — informo.
—¿en el hospital? — pregunto Akane.
—sí, unos hombres lo golpearon... y papá fue para allá, estaba esperando que llegaras. —dijo mientras guardaba cosas del chico— alguien debe quedarse en casa.
—Yo me quedo no te preocupes, ve Kasumi. — aclaro la peli azul preocupada.
Vio a su hermana terminar de arreglarse, tomar unas cosas de su primo y salir del lugar. Preocupada no pudo hacer más que sentarse a esperar noticias de su primo.
La mujer se acomodaba su cabello en el baño del Yate, se sentía la peor mujer del mundo por lo que había sucedido, había tenido sexo con un hombre que no era su esposo, en resumen era infiel. Se acerco hasta el hombre que aun yacía sobre la cama y entonces hablo después de estar mucho tiempo en silencio.
—no lo puedo creer, no puedo creer que lo hiciera—hablo Hinako— no debí hacerlo— observo a Shinnosuke— no tienes algo que decir...
—Quieres que diga algo que te haga sentir mejor, pero no puedo—dijo sincero el castaño— solo sucedió, es todo.
—Solo dices eso, solo eso... —murmuro— que le diré a mi marido.
—No le digas nada... —sugirió mientras se acomodaba en la cama nuevamente.
—es mejor que me vaya... — pronuncio Hinako.
Tomo sus zapatos de tacón y salió del enorme yate, en cuanto puso los pies en el muelle decidió calzarse con aquellos zapatos que la hacían lucir un poco más alta de lo que era realmente, aun no podía creer lo que había hecho. Se había comportado como una completa adolecente, suspiro pesadamente y entonces se retiro del lugar.
Caminaba por la calle desde el trabajo a su casa cuando de pronto unos hombres lo interceptaron en mitad de la calle, no reconoció a los hombres pero en cuanto se opuso a ir con ellos comenzaron a golpearle ferozmente hasta perder el conocimiento.
No recordó nada más del incidente además de los golpes cuando llego al hospital. Abrió los ojos pesadamente y pudo ver a un par de policías que le preguntaron referente a lo ocurrido.
—no sé qué paso— contó con sinceridad Mousse.
Entonces recordó que pocos días atrás había tenido una pequeña riña con el joven Saotome, seguramente fue el. Sin pensarlo mucho puso la denuncia provocando un montón de problemas más en casa.
Sabía que quizás pudo haber sido uno de los tipos que le debían dinero y no querían pagarle pero los descarto debido a que no creían tener la posibilidad de hacerlo.
La policía fue a su casa a interrogarlo debido a que el joven que lo había golpeado días atrás ahora acusaba de haberlo mandado a golpear, no comprendía la actitud de esa gente. Primero estrellaban su auto y luego provocaban problemas en su vida.
Luego de estar un día completo en la estación de policía pudo salir del lugar, fuera de este lo esperaban Ryoga y Akari que estaban preocupados por el incidente. Se decepciono enormemente al no ver realmente a quien esperaba ver.
Parecía que la chica era la única que no estaba interesada en lo que le ocurría en ese instante. No obstante la llamo para quedar con ella y juntarse en el lugar de siempre.
Luego de unas horas la pudo ver llegar al lugar en donde estaba...
Se encontraban en el faro cerca del mar, quedaron en ese lugar para hablar de lo sucedido. Ella sabía lo que había ocurrido con él, pero que podía hacer si su familia también estaba involucrada y el no lo sabía.
Dieron unos pasos cuando decidió romper el incomodo silencio.
—¿cómo te sientes? — pregunto Akane cabizbaja.
—Tú qué crees—suspiro para mirarla— eres la única persona que quería que estuviera y no estuviste— hablo sentido el oji azul— encima me arrestaron por culpa del sujeto que choco mi auto. —miro a la chica y entonces tomo su mentón para levantar su vista— Akane ¿por qué no me miras? —pudo ver inseguridad en la cara de la joven y eso lo molesto profundamente— ¿tú crees que lo mande a golpear?
—Ranma...
—No me crees— hablo Ranma molesto.
—Ranma yo si te creo— pronuncio mirándolo a los ojos.
—Sabes no me interesa convencer a nadie de esto, pero tú, si tu no me crees Akane... — no alcanzo a terminar cuando la muchacha lo interrumpió.
—Sí te creo— dijo cortante Akane—no tengo dudas—tomo la mano del chico—Todo estará bien, te lo aseguro.
Sonrió al ver la seguridad en la mirada de la joven entonces la abrazo por arriba del brazo.
—¿por qué no pretendemos que todo está bien y hablamos? — sugirió Ranma— ¿qué me decías? —cambio el tema— era sobre el proyecto que entregaremos en la Universidad—nuevamente Akane era incapaz de verlo a la cara— no me ves a la cara, como si tuvieras miedo de hablar ¿no acordamos hablar de todo Akane? ¿no deberías dudar en contarme las cosas? ahora dime que me ibas a decir...
—Te iba hablar de mi— conto mirando hacia el mar.
—Akane hay algo que yo no sepa— hablo preocupado el oji azul.
—Te quiero hablar de la Akane que no conoces... —se armo de valor para mirarlo a los ojos.
—¿la que no conozco? —pregunto viendo como ella afirmaba su pregunta con la cabeza— Eso es verdad... tal vez olvidamos conocernos entre tantos problemas, así que... —sonrió— me enamore de una mujer desconocida.
Cuando miro sus ojos fue incapaz de seguir con aquella conversación así que solo se limito a abrazar al chico y ocultarse en su pecho, aun no se sentía preparada para decirle la verdad.
Los días pasaron y aunque no quería estar en ese lugar Kasumi se lo suplico, suspiro pesadamente al ver aquel Yate, no le agradaba mucho su dueño pero tenía que ayudar en casa debido a que recién le habían dado el alta a Mousse.
No pudo ver al dueño del bote pero aun así comenzó a limpiarlo, estuvo por lo menos dos horas en ese lugar hasta que termino de asear el lugar casi por completo, solo le faltaba la proa cuando decidió descansar un poco y aprovechar de observar el mar desde ahí.
Miro a la chica de cabellos azulado pensativa en el lugar y entonces decidió acercarse para calmar un poco aquella mala impresión.
—Puedes hacer lo que quieras... — hablo Shinnosuke.
—¿como dijo? — pregunto Akane sin entender a que se refería.
—el mar es relajante... — pronuncio mirando el horizonte.
—lo siento solo estaba pensando.
—te pregunto algo, ¿estás nerviosa? — consulto el castaño— oye niña siempre estas molesta.
—¿por qué me dice niña? — pregunto Akane.
—¿por qué? ¿te molesta? — dijo mirando a la chica de cabellos azules.
—No soy una niña, estudio y trabajo como puede ver... me gustaría ver el mar pero no tengo tiempo.
—¿para ir al parque si lo tienes? — pregunto Shinnosuke sonriendo.
—¿cómo sabe eso? — hablo sorprendida y luego recordó— "el proyecto, lo deje sobre la mesa." —se auto respondió mentalmente— debió suponerlo si vio mi proyecto.
—Es un proyecto muy divertido para una chica tan malhumorada como tú— dijo el castaño sonriendo.
—Siempre actúa así con la gente que acaba de conocer... — comento fastidiada.
De pronto un grito a lo lejos de un hombre llamo al hombre de ojos azules.
—¡capitán! ¡lo llaman dicen que este allá en treinta minutos! — dijo el hombre apuntando un lugar a lo lejos.
—¡Esta bien, gracias! — respondió al caballero, para luego volver a hablarle a la peli azul— El agua... te hará sonreír si la miras con mucho detenimiento. — termino de decirle para sonreír.
Era una joven muy hermosa, seguro que al verla sonreír lo era mucho más pensó antes de entrar al bote.
En ese minuto el oji azul estaba bebiendo un café en el casino mientras leía unos mensajes en su teléfono, cuando el muchacho de la bandana se le acerco. Pensó en sentarse frente al chico pero parecía no estar muy a gusto en ese lugar.
—¡Hola Ranma estaba a punto de ir a tu casa!—Saludo.
—estaba tratando de relajarme aquí pero no funciono, espero a Akane. — hablo el oji azul.
—Por cierto, ¿ya entregaron su proyecto? — pregunto.
Recordó de golpe que esa era la fecha límite.
—No puede ser... —exclamo Ranma— Akane lo trae la llamaré.
—El profesor se irá a medio día y queda media hora.— informo Ryoga.
Comenzó a marcar el celular de la chica, no paso mucho hasta que le contesto.
—Akane, se nos olvida algo. — hablo Ranma.
—¿Qué cosa? — pregunto la chica.
—El proyecto, se entrega hoy. — informo el oji azul preocupado.
—Está bien no te preocupes, llego en una hora a más tardar. — respondió.
—Pero tenemos hasta medio día— dijo apurado.
—¿y qué hora es? — cuestiono preocupándose la peli azul.
—tenemos media hora. — aclaro.
—¿donde estas voy por ti? — pregunto el azabache.
—No está bien, llegaré tan pronto como pueda. — corto el teléfono.
La llamada de Ranma la dejo sumamente alterada, pudo observar al castaño que había escuchado toda la conversación.
—Puedes ir... —hablo Shinnosuke—el aseo lo terminaré más tarde, buena suerte.
—Gracias. — dijo Akane para salir corriendo del lugar.
Corrió hasta la calle y a su mala suerte no pasaba ni el autobús ni un taxi para ir hasta la Universidad, así jamás llegaría a tiempo. De repente una moto se acerco hasta ella y se detuvo, el conductor se levanto el visor y pudo ver perfectamente los ojos azules de aquel hombre.
—Sube te llevo— dijo Shinnosuke.
—¿qué? — pronunció sorprendida.
—¿No tenias prisa? — insistió el joven entregándole un casco.
—¿tiene una motocicleta? — hablo sin pensar Akane.
—Esa es una pregunta muy obvia— respondió cordial el castaño.
—nunca me he subido a una antes... — admitió asustada.
—Sera la primera vez vamos. —dijo entregándole el casco.
Obedeció debido a que no le quedaba mayor opción, de lo contrario no lo lograría. Cuando termino de ponerse el incomodo casco se subió a la parte trasera de la motocicleta.
La hora límite había llegado, se aproximo rápido hasta el profesor para tratar de detenerlo en la puerta de la Universidad.
—Profesor espere, no sea tan estricto deme diez minutos—pidió Ranma.
—Ranma porque no solo confiesas que no lo hicieron—dijo molesto el profesor.
—¡Le juro que lo hicimos! —exclamo— Akane ya viene.
En ese instante pudo ver como la muchacha de cabellos azules llegaba en una moto junto a un sujeto que nunca había visto antes, los celos comenzaron a invadir su mente pero mantuvo la calma en el lugar.
Bajo de la moto con cuidado y luego se quito el casco para entregárselo al hombre que se había quitado el suyo para observar mejor el lugar.
—Muchas gracias Shinnosuke.
—¡eh! —aprecio el lugar detenidamente—así que esta es tu universidad — comento.
—Gracias, que tengas buen día. — dijo Akane mientras ataba su cabello en una coleta.
—Hasta luego...
Rápidamente corrió hasta donde se encontraba el maestro y Ranma para entregarle al hombre mayor la carpeta con el proyecto universitario.
—Hola profesor—saludo pasándole el trabajo— aquí tiene, disculpe. —miro a Ranma que no paraba de mirar furioso a un punto del lugar, siguió su mirada y entonces pudo ver a Shinnosuke que acomodaba el casco del copiloto en la moto.
Quien rayos era ese sujeto, se preguntaba una y otra vez mientras lo observaba. Parecía atlético y bastante misterioso, lo miro hasta que lo vio marcharse en su molesta motocicleta.
En cuanto el maestro se fue dio un sonoro suspiro de tranquilidad, había llegado justo a tiempo para entregar el proyecto.
No podía aguantar más eso atrapado en su garganta y lo soltó.
—¿con quién venias? — pregunto Ranma tratando de ocultar su enojo.
—Es un... amigo de la familia. —respondió nerviosa.
—¿estaban juntos cuando te llame? — interrogo a la muchacha.
—Algo así, estaba a punto de irme y no pasaban taxis así que me trajo. — dijo la chica quitándole importancia al asunto. —miro la expresión algo molesta del chico— ¿por qué? ¿acaso estas celoso? —cuestiono Akane.
—No sé... — respondió dubitativo.
—¿qué quieres decir? — pregunto molesta debido a la forma en que respondió.
—Dijiste que había una Akane que no conozco. —hablo Ranma— y así es, no conozco a tus amigos, familiares, conocidos... ¡a nadie! —hizo especial énfasis en lo ultimo— no los conozco.
—así es...
—bien de ahora en adelante me presentaré con tus amigos que tengan motocicleta— bromeo el muchacho para olvidar el tema.
Llego a su casa cuando entonces su padre y su hermana se encontraban sentados mirándose algo irritados, no quiso preguntar de inmediato así que espero a que su padre se retirara del lugar para recostarse en su cuarto. Se acerco hasta su hermana mayor y entonces se atrevió a preguntar qué sucedía.
—¿qué sucedió? — pregunto.
—Lo que pasa es que vino el padre de ese muchacho, y no ofreció cancelar la deuda si Mousse quitaba la demanda. — Respondió Kasumi preocupada por la reacción que su hermana pudiese tener.
—Hermana yo... —pronunció Akane sin poder terminar.
—Akane, si fueran inocentes no habrían hecho eso... — hablo apenada— Somos tu familia y en un momento u otro vas a tener que aclarar todo, piensa bien lo que haces. — termino de decir para luego salir del lugar.
Ella creía en Ranma, pero y si le había mentido... no sabía qué hacer, de cierta forma Kasumi tenía razón.
Ese día se había levantado preocupada pensando nuevamente en las palabras de su hermana, una y otra vez daban vueltas en su mente. Salió lentamente de la residencia cuando vio a Ranma esperándola un poco más allá de la plaza, camino lento hasta llegar el.
El chico la recibió con una enorme sonrisa y un beso en la mejilla, abrió la puerta del auto y le dejo subir. Se sentó a su lado en completo silencio, su cara denotaba falta de sueño debido a que había pasado una noche terrible.
—¿estás cansada? — pregunto Ranma.
—No pude dormir— respondió cortante la peli azul.
—ni yo... — agrego el oji azul.
—¿encontraron algo nuevo? — interrogo refiriéndose al tema de la golpiza.
—No, la policía va revisar unas grabaciones para ver qué sucede... —aclaro el azabache.
—ya veo... — murmuro sin ganas de hablar.
—No hay que ir a la Universidad ¿o soportaras la clase?
— creo que no. — negó Akane.
—está bien entonces vamos a otro lugar— informo Ranma para poner el auto en marcha.
No supo en que minuto bajaron del vehículo y se encontraban en un acuario, el lugar consistía en un pasillo largo rodeado por peces en el cielo y por ambos lados del camino. Caminaba en completo silencio siguiendo al chico que miraba los peces al parecer más entretenido que ella. Pese a que era su primera vez en un lugar de ese estilo.
De pronto un pez llamo su atención y entonces olvido por completo su molestia unos segundos.
—Que lindos son... — comento Akane mirando los peces.
—lindos y salvajes—agrego Ranma— mi padre me compro un acuario cuando era pequeño—contó.
—¿enserio? — cuestiono— es como una guerra entre peces pequeños y grandes... es una guerra sin esperanza— pronuncio recordando lo sucedido.
—así es... —afirmo el oji azul.
—Los peces grandes son crueles, solo porque se creen grandes y fuertes— comento con tristeza en su voz.
—Es la ley de la vida... — respondió el azabache.
—¿y qué le paso a tu acuario? — pregunto la muchacha.
—le dejamos el acuario a mi padre cuando visitábamos a mi abuela, y al volver todos los peces estaban muertos ni siquiera lo limpio. —contó frustrado— era un acuario lleno de peces muertos, ni se dio cuenta. —hablo Ranma— había algo llamado muerte y ese día lo descubrí... mi madre discutió con el luego debido a eso. — hizo una pausa— pero mi padre pensó que debía enseñarme los hechos de la vida.
—¿siempre es así? — dijo molesta— insensible— murmuro.
—no expresa sus sentimientos, tiene sus propias verdades y esas verdades son únicas.
—que cruel... — expreso.
—¿qué quieres decir? — cuestiono.
—nada, no se dio cuenta del acuario por eso lo dije— hablo Akane— ¿Ranma, confías en tu padre?
—¿qué? — pronuncio mirando a la chica— ¿mando a golpear a ese chico? ¿eso quieres decir? — recrimino a la peli azul enfadado.
—Te conozco bien, pienso que tu papá.
—Akane conozco a mi padre, tal vez sea mal padre pero no es mala persona. — aclaro— solo quería respirar un poco de aire contigo y relajarnos. —pronuncio para irse del lugar.
Sabía que estaba molesto así que prefirió dejarlo irse, estaba harta de todo lo que sucedía igualmente y no quería seguir descargando su molestia con él.
Luego de unos días finalmente se aclaro que los que golpearon a Mousse fueron unos hombres enviados por Kuno como venganza por lo ocurrido por la chica, saber aquello la hizo sentir algo culpable con Ranma.
Se encontraba fuera de la residencia y debía ir al Yate a entregar un dinero que se había cambiado con Shinnosuke, erro en el pago y tenía que devolver el restante.
Suspiro pesadamente para comenzar a caminar cuando Ranma la intercepto poniendo su auto frente a ella.
—¿dónde vas? — pregunto.
—Debo hacer algo, iré al muelle. — respondió sonriendo.
—Te llevo, sube. —invito Ranma.
Hizo caso y subió la vehículo, sabía que solo sería un momento lo que tardaría y luego podría salir un rato con el muchacho. En cuanto llegaron al lugar quiso marcar distancia con el joven para que no la siguiera.
—Ranma espérame no tardo— le informo mientras bajaba del auto.
—Aquí te espero, pronuncio calmado. — observo atentamente como la chica se retiraba en dirección a los barcos.
Camino hasta el bote, dentro comenzó a buscar al dueño de este para devolver su dinero. Cuando de pronto abrió la puerta de la salida delantera del yate encontrándose con algo que jamás imagino.
Ambos se besaban desenfrenadamente cuando la castaña de pronto abrió los ojos para encontrarse con los ojos de la peli azul que la miraban sin comprender lo que sucedía.
En ese preciso momento Ranma entro en el yate para entregarle a Akane su billetera que había olvidado en el auto.
Los tres se miraron sin decir ni una palabra, a excepción del chico de la trenza.
Rezo para que la señora Hinako no la delatase y entonces pudo observar como el muchacho se acercaba a la castaña.
—¡usted! ¡ya la he visto antes es la hermana de Akane! —pronuncio Ranma— ¡soy Ranma! Un placer. —se presento cordial el joven.
La pareja de amantes no entendía nada pero sintieron la complicidad en el asunto e inmediatamente notaron que algo estaba mal.
Sabía que encubriría a la joven pero no se podía arriesgar a errar y que ella la delatase, ella tenía un apellido y un prestigió gracias a su matrimonio, no estaba dispuesta a perderlo aun.
—¡eh! un gusto... —hablo mientras observaba como el chico miraba al hombre a su lado— el es Shinnosuke, un amigo muy cercano de nosotros.
—Ya veo... — dijo el joven azabache— ¿Akane tu padre está en casa?
—No... — respondió temerosa, no estaba comprendiendo nada de los que sucedía— "¿por que mintió?" — pensó.
Shinnosuke entro a la cabina del bote y entonces ella dejo el dinero sobre una pequeña mesita sin que los otros se dieran cuenta, pero siendo notada por el castaño.
—¿ya estaban por irse? — pregunto Ranma a la castaña.
—Ranma vamos es hora de irnos.—hablo Akane.
No sabía que sucedía con el ambiente tan tenso entre ambas mujeres pero no quiso seguir ahí, por lo que hizo caso a las palabras de Akane.
—Fue un gusto adiós — dijo el chico para irse del lugar siguiendo a la peli azul.
Subieron al auto pero en todo el camino noto aquella expresión extraña de muchacha como si estuviese avergonzada o triste, nunca antes la había visto poner esa expresión.
—¿dije algo malo?¿te incomode? — pregunto Ranma preocupado.
—No es eso... — aclaro— no hiciste nada malo.
Apretó con ambas manos el bolso que se encontraba sobre su regazo, y entonces sintió como el muchacho ponía sus manos sobre las suyas.
—Tus manos están heladas— se preocupo más aun— ¿qué tienes? ¿pasa algo?
—por favor estoy bien, nada pasa Ranma. — concluyo separando sus manos para que el chico no las tocase.
Un poco más tranquilo decidió mejor llevarse a la muchacha del lugar, quizás solo era el frío y el momento incomodo que había sucedido.
La castaña bebió de golpe su copa de vino mientras era observada por el olvidadizo oji azul, no entendía que había sucedido pero sabía que aquello incomodo enormemente a ambas mujeres, miro a la mujer y entonces rompió el silencio.
—Mira, ella vino a dejarme el dinero. — dijo apuntando los billetes sobre la mesa— yo me confundí la última vez.
—No lo puedo creer, Akane nos vio ahora que va suceder... — hablo Hinako nerviosa.
—Yo creo que cometiste un grave error— comento Shinnosuke—fingiste ser su hermana.
—¿y que querías que hiciera? ¡la hija del conserje nos vio besándonos, te das cuenta! — pronuncio desesperada— ¡Qué clase de locura es esta! ¡cómo puedo mentir con algo así!
—De ahora en adelante eres parte de la mentira. — dijo Shinnosuke mirándola seriamente.
—Ella puede hacer cualquier cosa, Akane es capaz de todo.
Miro a la mujer sin creer mucho en sus palabras, sabía cómo era la gente y al menos creía saber qué tipo de persona era la jovencita.
—Hinako cálmate, entras en pánico por una estupidez.
—¿y de qué manera podría actuar? — cuestiono Hinako— ella nos vio.
—Bien hay una mentira, le mintió a su novio, pero pregúntale porque hizo eso...
—¿y entonces que pasara?¿cómo confiare en una mentirosa? — consulto afligida.
—Entonces tú piensas que Akane se aprovechara de eso. — Dijo levantando una de sus cejas incrédulo.
Miro a la mujer que guardo completo silencio y entonces comprendió que ella temía de la pequeña chica en vano, aquella muchacha de cabellos azulados no era tan malvada como parecía, sabía que bajo esa mascara dura que traía existía una joven llena de problemas. Lo confirmo ese día y lo supo desde que la vio.
Continuara.
Hola
Bueno les comento que... ya escribí la hora de la verdad... así que ya falta poco :o ! llevo avanzado de esto hasta el capitulo 14 y... no he avanzado más debido a que quise avanzar un poco Mutlu sonzus :o que lo actualizo semanal pero espero avanzar por lo menos unos capitulos para acelerar las actualizaciones quizás, pero no prometo nada aun hasta que tenga todo listo y preparado.
Bueno espero esten todos muy bien, les respondo los reviews como de costumbre, y los saludo de vuelta el sabado.
Marissa: la respuesta es... el final será mitad y mitad, pero lo haré feliz ~ quizás le haga epilogo según como ande de tiempo y animo xd ! muchas gracias por el ánimo y espero estés excelente saludos~
Eliza Tendo: Gracias y espero que disfrutes el capitulo :D! saludos!
Haruri Saotome: Hola y te cuento, ya escribí el minuto de la verdad... :o ! pero no haré spoiler de que capitulo es, pero hasta el momento llevo hasta el capitulo 14 escrito para que te hagas una idea ;D! espero que estes super y que disfrutes el capitulo ~ saludos!
SaeKodachi47: amiga ay esa Akane, nada que hacer con ella :c se merece unos golpes pero con lo que se viene, ayayai :( ! espero estes excelente amiga y disfruta el capitulo, saludos~
esmeralda saotom: Ya se sabrá todo :c cada vez falta menos, espero disfrutes el capitulo y ya va faltando menos para la verdad. espero estes super! saludos! :D
Frankie Marin San: amigo muchas gracias por leer y sí, se cambiaron los papeles y quizás vuelva a ser así quién sabe, espero disfrutes el capitulo, saludos!
HinamoriLu: Así como dije en un review más arriba, llevo hasta el capitulo 14 escrito y ya escribi la hora de la verdad, paciencia que ya viene... :D ! espero estes bien y saludos!
litapaz: hahaha falta poco para que Akari se "comporte" porque es mala del alma, pero de que se calmará lo hará, debe dejar espacio a la nueva villana que ya viene... xd Espero que estes bien, un abrazo y saludos!
Un abrazo para todos, gracias por leer =) !
hasta el Sabado ~!
