¡Hola! ¡ESTOY VIVA, VIVA! Como andan, yo bien Ya me olvidé del traumador mensaje que cierta personita me dejo en el computador, ahora estoy mejor que nunca, espero que no me vuelva a hacer algo así, estoy segura que me dará un paro, el lado bueno es que, si me da un paro, ella me va a salvar, que suerte que es enfermera, no creo que me deje morir, (o si).
Pero bueno, no puedo creerlo, todos, toditos son unos grandes pervertidos, no falto ninguno que me pidiera lemon, si yo entiendo, la mayoría de veces que leemos una historia es por el lemon, claro que yo no soy así, XD yo solo las leo por el romance, yo soy una joven inocente, y lo siento mucho pero no puedo darles lemon, soy pésima para eso, y soy muy orgullosa para pedir ayuda.
Espero les guste.
Pelear por una tontería.
-No puedo creerlo- decía una castaña mientras agitaba una hoja, mientras que otros la veían como si estuviese loca.
- ¿Qué no puedes creer Hayate-chan? – pregunto una tranquila cobriza que ya estaba acostumbrada a sus rabietas.
- ¿Cómo es posibles que, en la lista de asistencia, mi nombre siempre este escrito como Yagami mapache? – decía con un enorme puchero- y si no está escrito eso, solo aparece un dibujo de un mapache u otra cosa, ¡no se en que me parezco a un MAPACHE!, ellos son peludos, escurridizos, ladrones, y lo sé porque una vez uno entro a mi cocina y me robo una bolsa de papas y un jugo en lata, me sorprendió que supiera como abrir el refrigerador- Nanoha no pudo evitar soltar una carcajada al escuchar eso, recibiendo un puchero por parte de la castaña.
- ¿E-en serio… un mapache… hiso eso? – pregunto entre risas.
-Sip, pero ya deja de reírte- decía ya muy molesta.
-Bien, bien- decía tratando de calmar a un rabioso mapac- ejem, a una molesta Hayate.
-Ya mejor vamos- tomo a la cobriza del brazo para dirigirse al campus de la uní, cuando entraron al campus, el rostro sonriente de Nanoha cambio a uno enojado, a lo lejos podía ver a una sonriente Fate hablando con Ginga, también pudo ver que la pelimorada estaba muy cerca de la rubia y también estaba sonrojada, Hayate se puso nervosa al ver el rostro de Nanoha, "pobre Ginga, tan joven" pensó, la cobriza se encamino hacia donde estaba la rubia, ya estando cerca pudo escuchar un poco de la conversación.
-Fate-san, ya la semana que viene es la graduación, y pues, harán una pequeña fiesta para celebrar- decía tímidamente, Nanoha fruncía cada vez más el ceño, y la pobre Fate no sabía que la cobriza se encontraba detrás de ella.
-Sí, escuche sobre eso- y como siempre la rubia no podía ser más densa.
-Yo me preguntaba si… querrías ir conmigo- cuando Fate estaba a punto de responder, sintió una mirada asesina en su espalda por lo que se giró, cuando volteo se encontró con su hermoso ángel blanco, pero al ver la mirada de demonio que tenía, todo su cuerpo se tensó, "ahora es un hermoso demonio blanco".
-N-Nanoha- nombro nerviosamente, Ginga también se puso nerviosa al ver la mirada de la cobriza.
- ¿Fate-chan? – la forma en que la llamo solo hiso que su cuerpo se tensara.
- ¿Qué sucede?, ¿Mi amor? – cuando Ginga escucho como Fate le dijo a Nanoha lo entendió.
-juuh- solo hizo ese sonido, dio la vuelta y se fue por donde vino, dejando a una rubia preocupada, ya Fate sabía que definitivamente Nanoha estaba molesta, no sabía por qué, pero si sabía que estaba molesta.
-Lo lamento Fate-san, creo que le cause problemas- la rubia la miro sin entender, luego se dio cuenta que Hayate estaba a su lado.
-Mi querida Fate-chan ya se quiere meter en problemas tan temprano- decía con los brazos cruzados mientras negaba con la cabeza.
- ¿Me quieres explicar que paso mapache? – la nombrada se golpeó la frente, seguida por Ginga que también había hecho lo mismo, Hayate volteo a ver a Fate con incredulidad.
- ¿En serio? – pregunto y la rubia asintió - ¿De verdad? – volvió a asentir, Hayate se masajeo la sien para luego hablar calmadamente con la rubia, cuando ya se sentía lista para hablar, lo hizo lo más tranquila que pudo- ¡¿QUE TAN DENSA PUEDES LLEGAR A SER FATE?, ¿ES QUE NO ENTIENDES NI UN POCO LO QUE SUCEDE?! – la aludida negó suavemente, pero con mucho miedo, pensaba que la castaña la mordería en cualquier momento, y la respuesta de la rubia solo hizo que Hayate de verdad quisiera morderla, pero como se dio cuenta de que por más que le explicara no iba a entender, simplemente se calló- Ginga, por favor, explícale tú, por que puede que yo la termine matando- y la nombrada con miedo a decir que no, decidió asentir.
-V-vera Fate-san, Nanoha-san se puso así fue porque escucho mi invitación- la rubia levanto una ceja en confusión.
-Pero no entiendo por qué se molestó por eso- la pelimorada volvió a golpearse la frente, mientras que Hayate solo se aguantaba las ganas de darle un buen golpe en la cabeza a Fate para que entendiera.
-Pues veras, yo no sabía que estabas saliendo con Nanoha-san- la rubia asintió, pero aun no entendía nada- por eso le hice la invitación, y Nanoha-san se puso celosa, pues a esa fiesta van todos con su pareja, y si no tienen pareja, van solos o con un amigo, y usted tiene novia por lo que debe ir con ella, ella pensó que usted iba a aceptar mi invitación, por eso se molestó- los ojos de la rubia se abrieron como platos, se golpeó la frente, ¿porque era tan densa?, si hubiese sido al revés, la rubia definitivamente se molestaría, lo peor era que tenía una sonrisa brillante cuando la pelimorada la había invitado, cualquiera hubiera pensado que aceptaría, pero aun así, ella en ningún momento acepto, Nanoha no debía de molestarse, ella más que nadie debía de saber que Fate se negaría, ahora era la rubia quien se había molestado, pero sabía que tenía un poco de culpa por ser tan densa y no ir tras la cobriza.
- ¿Ahora si entendiste? – pregunto Hayate, que ya estaba preparada para darle el golpe si decía que no.
-Voy a buscarla- cuando la rubia se dio la vuelta, Ginga la detuvo.
-Creo que debería ir yo, con lo molesta que se veía seguro no querrá escucharte- Fate se lo pensó por un momento, por supuesto que no la iba a escuchar, suspiro y asintió, con eso Ginga entendió y se fue a buscar a la cobriza.
…
En otro lugar de la universidad, en un salón de química, se encontraba una hermosa y muy enojada cobriza.
-Mou, Fate-chan es una idiota- grito a la nada, pero luego su mirada se tornó triste- pero, yo no debí irme así, hubiera esperado a que respondiera, ella no le respondió que sí, pero tampoco que no- suspiro frustrada, ahora se sentía mal por dejar a la rubia así, se preguntaba si Fate estaba molesta, quería ir y decirle que lo sentía, que se había dejado llevar por sus celos, pero luego recuerda a cierta pelimorada, y las ganas de disculparse se desaparecen.
-Nanoha-san- la cobriza se giró y se encontró con la pelimorada, esta se acercó y se sentó frente a Nanoha.
- Nakajima-san, ¿Qué haces aquí? – la forma en que lo dijo era entre molesta y triste, Ginga se dio cuenta de eso.
-Vine a disculparme-
-…-
-Yo… no tenía idea de que estabas saliendo con Fate-san- bajo la cabeza avergonzada- admito que me gusta- la cobriza frunció el ceño- pero es muy obvio que Fate-san está muy enamorada de ti- y luego una pequeña sonrisa se formó en el rostro de Nanoha- por favor discúlpeme yo de verdad no sabía, no quiero que por mi culpa su relación se arruine, ustedes hacen una muy bonita pareja- Nanoha sonrió, y esa no era una sonrisa falsa,
-Gracias, y no tengo nada que disculpar, no hiciste nada, más bien discúlpame tu a mí por mi comportamiento- se empezó a sentir apenada con solo recordar como actuó frente a la pelimorada.
-Ahora que todo se resolvió, por favor ¿podrías hablar con Fate-san? – la cobriza se entristeció, claro que quería hablar con la rubia, el problema era si esta quisiera hablar con ella.
-No lo sé, debería esperar a calmarme un poco, quizás ella está molesta conmigo- Bajo la cabeza para ocultar su tristeza.
-Entiendo, aunque yo creo que ella, al igual que tú, también quiere hablar contigo-
-No sé, creo que es mejor esperar- Ginga asintió, se levantó y mostro una brillante sonrisa.
-Bien, entonces nos vemos luego- Nanoha correspondió la sonrisa y asintió- espero que arreglen las cosas- dijo antes de salir.
-Sí, yo también espero - susurro a la nada.
…
Las clases terminaron en un abrir y cerrar de ojos, claro que ella tampoco le estaba prestando mucha atención ni a las horas ni a las clases, en todo ese tiempo no pudo ver a su novia, y ahora tampoco la encontraba, cuando pregunto le dijeron que ya se había ido a su casa, le entristeció el saber que no la había esperado, aunque le pareció raro que ya se haya ido a su casa, siempre salen a la misma hora, y a veces quien tiene que esperar ella, pero ya había tomado la decisión de hablar con ella hoy, y eso haría, saco las llaves de su auto de su bolsillo y se encamino a el estacionamiento, ya dentro del carro lo encendió y lo puso en marcha, definitivamente no iba a dejar las cosas así, solo por una cosa que no tenía sentido, se echaba la culpa por siempre darse cuenta de las cosas tarde, aunque definitivamente no iba a aceptar esa invitación, en parte su novia también tiene la culpa por irse y no escucharla, meneo la cabeza de un lado a otro para dejar de pensar tanto.
Ya estando frente la casa de su novia, bajo del auto y se dirigió a la puerta, toco dos veces, espero una respuesta, pero esta no llego, volvió a tocar, espera…, pero tampoco hay respuesta, se dirigió a la parte de atrás de la casa, observo que la ventana de su novia estaba abierta, y también se podía ver que había una pequeña luz encendida, no le quedaba de otra que hacer por un momento el rol de romeo.
…
Se encontraba en su habitación recostada en la cama, parecía que estuviese viendo el techo de su cuarto, pero no estaba viendo nada, no le estaba prestando atención a nada, soltó un suspiro cansado, había salido temprano de la universidad, pero se hubiera quedado a esperarla como ella hacia siempre, después de hablar con Ginga, ya no se encontraba molesta, de hecho, se sentía culpable por irse sin siquiera escucharla.
Dio un pequeño brinco al escuchar un sonido que provenía de afuera, se levantó rápidamente, escucho los sonidos más cerca, su vista se dirigió a la ventana, estuvo a punto de gritar cuando vio una mano sujetarse de la ventana, pero al ver a la dueña de esa mano se calmó, se acercó para ayudarla a subir, cuando se aseguró de que estuviera fuera de peligro, la reprendió.
-Mou, Fate-chan, ¿Por qué no entras por la puerta como las personas normales? –
-Pero toque la puerta y nadie respondió-
-Eh, lo siento, es que mis padres no están y bueno, desde aquí no escucho muy bien –
-Lo ves, yo no tengo la culpa-
-Claro que sí, no tienes que tocar la puerta, para algo está el timbre – la rubia se quedó callada si saber que responder.
-No lo pensé, estaba muy distraída pensando en… ti- un pequeño sonrojo cubrió las mejillas de la cobriza, volteo el rostro para que la rubia no la viera, pero al escuchar lo que había dicho la rubia no pudo evitar sonreír, luego su sonrisa se borró al recordar que tenían que hablar- lo siento – abrió los ojos en sorpresa y volteo a ver esos hermosos orbes borgoña que tanto amaba – por favor perdóname, por ser tan densa y no darme cuenta de las cosas, yo no sabía… yo solo… lo siento – bajo la cabeza, Nanoha solo pudo ver la tristeza en esos ojos.
-No tienes que disculparte, yo me fui y no escuche ninguna explicación, tampoco hacía falta que me dieras una, yo sé que tú nunca aceptarías esa invitación…, pero los celos me ganaron la batalla- ahora ella bajo la cabeza, pero no duro ni dos segundos así, pues una suave mano se posó en su mentón levantando su rostro para que volviese a ver esos orbes, observo que en los labios de Fate se asomó una pequeña sonrisa- ¿Por qué sonríes? – pregunto sin poder evitar sonreír también.
- Pues, sonrió porque te amo – la cobriza se mordió el labio, luego levanto una ceja.
- ¿sí? – pregunto mientras se acercaba traviesamente a la rubia, ya cerca de esta, paso sus brazos por su cuello.
- sip, ¿no me crees? o ¿prefieres que te lo demuestre? –
-Claro que te creo- se acercó a los labios de la rubia – pero me gustaría que me lo demuestres-
-Bien, entonces…- la beso, era un beso muy apasionado, lleno de necesidad y amor, intenso, la rubia pedía permiso para probar la gloria, y el permiso no fue negado, sus lenguas jugaban en la boca de la otra, no querían detenerse, pero por desgracia la falta de oxígeno se hizo presente, se separaron pero un pequeño puente de saliva quedo entre sus labios los cuales volvieron a unir, las manos de Fate bajaron por las caderas de Nanoha hasta su trasero, esta soltó un pequeño gemido, eso encendió más a la rubia, Nanoha se estaba excitando con cada beso, con cada rose y toque que le daba Fate, esta se separó de los labios de la cobriza para empezar a saborear su cuello, lo lamia y chupaba, causando que miles gemidos salieran de Nanoha, y el escucharla gemir solo intensificaba más su deseo, mordió suavemente ese delicioso cuello.
-Ah, mmn…F-Fate…- la nombrada ya no aguantaba más, cargo a la cobriza y la deposito suavemente sobre la cama, luego la beso nuevamente, la cobriza poso sus manos en la camisa de la rubia y la paso por su cabeza, dejando ver el perfecto abdomen de la rubia, esta se dedicó a desabotonar la camisa de la cobriza, luego empezó a quitarsela lentamente, dejando al descubierto los hombros de la cobriza, los cuales empezó a besar, bajo un poco más llegando a sus pechos que estaban cubiertos por esa molesta tela que le impedía probar esa suave y delicada piel, paso los brazos por la espalda de la cobriza y desabrocho el brasear, lo tiro sin saber a dónde y sin perder tiempo, capturo su seno izquierdo causando que Nanoha soltara un fuerte gemido de placer, mientras que su otra mano masajeaba el otro seno, luego de unos minutos paso a hacer lo mismo con él otro, la noche llego rápidamente, y ahora no era solo la pequeña lámpara de noche que alumbraba la alcoba, sino también la luz de la luna que se asomó por la ventana. La rubia se separó de ese delicioso pecho y capturo los labios de la cobriza en otro apasionado beso, esta aprovecho el momento para desabrochar el pantalón de la rubia, luego empezó a bajarlo lentamente, mientras que Fate volvía a saborear su cuello, el cuello de la cobriza se convirtió en su lugar favorito, pero después quiso explorar más allá, se separó de la cobriza, pero su mirada estaba puesta en esos lavanda, bajo el cierre de la falda y empezó a bajarla junto con la ropa interior, en los ojos de Nanoha solo se podía ver el reflejo de la rubia, y en los de esta era igual, Fate aparto la vista de los lavanda de Nanoha para situarla en ese templo que era prohibido para todos menos ella, volvió a verla solo un momento en busca de respuesta, en esos hermosos lavanda, lo único que encontró fue pasión y deseo, así que entendiendo la indirecta sonrió y bajo hasta aquel postre que ya sabía de antemano que era el más exquisito del mundo, y por fin logro probarlo, justo como se lo imaginaba, el más exquisito postre y lo mejor es que era de ella y solo ella nadie más, degustaba aquel lugar, le encantaba saber que ella era la causa de los gemidos de su cobriza.
-Aahh… mmm… aaaahh F-Fa-te aaah s-sigue aahhs – decía entre gemidos, y la rubia solo obedecía, pero luego se separó no queriendo hacerlo, Nanoha iba a preguntar, pero fue callada por unos suaves labios, degustando su mismo sabor en ellos.
-Te amo tanto Nanoha – su voz sonaba muy ronca y excitaba, y el escuchar a Fate así solo la encendía más.
La rubia se volvió a separar para bajar lo último que traía puesto, luego se puso entre las piernas de la cobriza, le dio un apasionado beso, no quería que se pusiera nerviosa, sabía que era su primera vez, y también era la suya, Nanoha por otro lado solo quería sentir a su rubia dentro de ella, y con un beso y una mirada le hizo entender a Fate que todo estaba bien, esta volvió a besarla mientras entraba en ella lentamente, la cobriza gemía y la rubia sabía que no era de placer, incluso pudo ver que Nanoha había dejado salir una lagrima.
-L-lo siento mi amor – se acercó a besarla - ¿te duele mucho? –
-S-solo…u-un… p-poco ahh – cuando la rubia sintió el himen romperse sintió una enorme felicidad, ya Nanoha era completamente suya en cuerpo y alma, y ella también lo era.
- ssh ya paso- la beso para calmarla - ahora todo será placer –
Empezó un vaivén lentamente, y los gemidos de Nanoha no se hicieron esperar, la rubia tenía razón, todo era placer, los movimientos se hicieron más rápidos.
-M-más r-rápido- y la rubia con mucho gusto obedeció, sus movimientos se hicieron más rápidos y fuertes, volvió a su cuello, Nanoha rápidamente aprovecho y cambio de lugares, quedando ella como dominante, la rubia al ver a su cobriza sobre ella sonrió pícaramente, Nanoha empezó a moverse, y en un parpadeo los movimientos se hicieron más rápidos, la rubia se movía incluso estando abajo, después se levantó para besarla y juntar sus cuerpos, los movimientos seguían cada vez más rápidos, ya la rubia podía sentir que Nanoha estaba cerca de llegar al clímax, al igual que ella.
-F-Fate… v-voy a…-
-S-sí, -y-yo t-también - un grito de placer escapo de los labios de Nanoha, mientras que Fate mordía su cuello para evitar gritar, cayeron agotadas a la cama, Nanoha seguía sobre Fate, pero luego bajo de ella y se acomodó en su pecho, la rubia la atrajo más hacia ella, y aun respiraban agitadamente.
-Eso sí… que fue increíble – decía agitada.
-S-sí que lo fue – la beso apasionadamente, luego de calmarse, la rubia volvió a hablar – no volveremos a pelear por una tontería así, yo prometo que tratare de no ser tan densa –
-nyhaha, sip, y yo prometo escucharte siempre – se volvieron a besar, después conversaron de otras cosas, querían quedarse así, acurrucadas, juntas, bajo la luna llena, tan romántico, pero la tranquilidad no duro mucho.
-Nanoha, hija llegamos – se escuchó a Shiro desde la planta de abajo, la pareja rápidamente salto de la cama, Nanoha le paso a Fate su ropa, esta empezó a vestirse rápidamente, la cobriza hacia lo mismo, escucho los pasos de sus padres subir por las escaleras, cuando la rubia se terminó de vestir la cobriza le pidió que se escondiera, pero no había ningún lugar donde esconderse.
-Sal por la ventana – le pidió, ya que ese era el único escape.
-Bien – se subió a la ventana, pero se detuvo – hey –
- que sucede – se acercó y la rubia aprovecho para besarla.
-Te amo, nos vemos mañana – dicho eso salto cayendo de pie en el césped, miro hacia arriba – te amo Nanoha – dijo y se fue corriendo, la cobriza se mordió el labio, realmente sentía que cada día se enamoraba más de la rubia.
-Hija, ¿no me escuchaste? – dijo su padre entrando a la habitación acompañado de una sonriente Momoko.
- ¿Eh?, oh, no los escuche, bienvenidos – decía con un claro nerviosismo.
-Mmn, bueno ¿qué te parece si vemos una película? – dijo su padre que no se daba cuenta de nada, ni siquiera noto que su hija estaba sudada, su ropa estaba arrugada y la cama estaba desordenada.
-Claro solo déjenme tomar un baño –
-Bien, te vemos abajo – dicho eso el señor Takamachi se fue a la planta baja, pero la madre de Nanoha seguía ahí.
-Hija, le hubieras dicho a Fate que se quedara, mañana le preguntas si no le dolió la caída - los ojos de Nanoha se abrieron como platos al escuchar a su madre, esta sonrió y se fue por el mimo lugar que su esposo, pero se detuvo un momento y dijo – espero que hayan usado protección- y dicho eso se fue.
Un enorme sonrojo cubrió el rostro de la cobriza, sacudió la cabeza y se fue al baño, tardo solo unos minutos, pero no podía dejar de pensar en su rubia, quería volver a estar con ella, pero ese ya no era el momento, luego se cambió y bajo a la sala de estar donde estaban sus padres, al entrar, Momoko la miraba sonriente, se sonrojo de nuevo y trago pesado.
"va a ser una larga noche".
Como estuvo? Lamento la tardanza, los estudios y mi curso no me dejan, pero yo seguiré hasta el último cap. de esta historia, y, por cierto, ya se acerca el final, esta vez no es broma XD.
Hasta el próximo cap.
