Bueno, no sé con qué cara subir este cap después de la tardanza olímpica que acabo de cometer. Distracciones, distracciones everywhere, eso es un resumen. Pido disculpas a la seguramente nula cantidad de personas que esperaban que subiera otro capítulo y...

Ted: Deja de hacerte la seria, coño.

Klaus: ¡Cállate, estaba inspirada! Pues sí, el wii y la ds roban inspiración, Pokémon roba mi energía y la tele baila sobre los restos. Así de simple.

Ted: Aplausos ¬¬*sarcasmo*

Klaus: Y mi reciente estrés porque mis vacas se van al carajo en veinte días. Crean que no es fácil escribir con tremenda carga sobre los hombros, ni en fanfiction ni en ningún otro sitio U_U

Ted: Y ahora... ¬¬

Klaus: Como premio por perdonarme, podrán violarse a Ted.

TeD: ¡Sí, eso!... Un momento, ¿qué? O_O

Klaus: Ya oyeron, quédate quieto *lo amarra a una silla*

PD: No olviden que Butters, aquí, es mayor que Kenny por un año :3 Pero sigue siendo uke XD


Capítulo 11: Dicen, parte 1

Stan y Kenny contemplaron a su objetivo mientras éste salía de donde vino con una expresión similar al vacío. Como si algo allí adentro le hubiese arrancado los sentimientos.

No comprendieron... ¿qué había pasado?

-Seguramente el decano le regañó por sacarse un nueve o algo así. Kyle exagera por ese tipo de cosas nerd-supuso Kenny, notando la frustración de Stan al no poder leer su rostro.

-Ni siquiera cuando la Directora Victoria le puteaba por nuestra culpa se ponía así-susurró Stan, suspicaz.

-No debe ser nada. Apresúrate que-

Kenny se calló al instante al sentir una mano ajena a la de Stan tocar su hombro.

-¡Puta madre!-chilló al creer lo peor. Esa suavidad en las palmas sólo podía pertenecer a la madre de Stan, que las cuidaba con esmero y volvían cualquier caricia maternal (que en algún momento de su infancia le proporcionó al rubio en su cabellera dorada) un paraíso sublime.

Se giró bruscamente, con expresión aterrorizada.

Pero no era la madre de Stan.

-¡Tú de nuevo!-Kenny sintió que su voz se modificaba a medida que el alivio y la sorpresa se mezclaban en un extraño mutante. Y... ¿estaba sudando? Oh, por Aslan, no puede ser...

-Están espiando a Kyle-unos ojitos azules miraron desafiantes a ambos jóvenes, sus rubias cejas fruncidas tierna pero peligrosamente. Y además, era una verdadera rareza el que no esté tartamudeando.

-Po-podemos explicarlo-ahora Kenny era el intimidado. ¿Qué le pasaba? Era sólo un nerd de Yale, un grandísimo empollón... ¿Y cómo, pero cómo logró acercarse y descrubir sus planes tan rápido?

-¡Júm!-se cruzó de brazos-. Pues explíquense o... salchichas, ¡ya se me ocurrirá algo!-le apuntó con el dedo.

"Adorable", pensó Kenneth embobado por el gesto.

-Estoy aquí-siseó Stan, sintiéndose ignorado por el par de rubios. Butters siempre se llenaba de coraje cuando veía a alguien hacer algo incorrecto.

-Ya sé-completaron Stotch y McCormick al unísono.

-¿Y bien?

-Dios, ¿por qué tengo que contarle la misma historia a todo el mundo?-bufó hastiado el pelinegro. Estaba perdiendo su tiempo-. No te metas en asuntos que no son de tu incumbencia, niño-evadió la pregunta y salió de la escena rápidamente, antes de perderle el paso al pelirrojo que seguía caminando como si lo hubieran programado para eso.

-¡Espera, Stan!-exclamó Kenny, intentando seguirle el paso.

"¿Stan?", recordó el rubio mayor, recordando que Kyle mencionó al pelinegro. ¿Eso significaba...?

En un rápido reflejo, sujetó a Kenneth del brazo, evitando su escape.

-¿Qué coj...?-gruñó el rubio menor al verse presa del agarre. Butters le observaba fijamente.

-Stan... ¿es ése el Stan que hacer sufrir a Kyle?-preguntó en un tono poético. Sus ojos brillantes denotaban determinación plena.

-No sé a qué te refieres con 'sufrir'-Kenny abrió fuertemente los ojos, no sabía cómo reaccionar ante esas palabras. Leopold sólo incremente un poco la fuerza con la que lo sujetaba.

-Estoy harto de que la gente me tome por ingenuo sólo porque lo parezco-dijo sin razón aparente, con la vista fija al césped-. Ustedes... ¿qué tienen que ver con Kyle Broflovski?

Kenny iba a añadir algo, pero Butters le interrumpió.

-Dímelo en mi cuarto. Algo me dice que no querrás que el resto oiga lo que tengas que decirme-pese a que lo dijo seriamente y sin ninguna intención extra, la mente pervertida de Kenny creyó captar un doble sentido. Ese chico sí que era extraño. Extrañamente atrayente.

Con una sonrisa de medio lado mandó al carajo a Stan y siguió al rubio mayor.


Adónde ir. Qué hacer. Cómo continuar.

Preguntas que acosaban intensamente la mente del ojiverde que caminaba sin rumbo.

¿La habitación?

No es conveniente. No es que de repente te vayas a encontrar con alguien que te alegre un poco como Butters o Kenny, o por qué no, ambos dispuestos a hacerte un poco menos miserable la existencia.

"No es que de repente me den ganas de llorar porque ese maldito hijo de puta me haya sido infiel, no es que esté llorando por culpa de ese cabrón, no es..."

Stan vio a su judío abrazarse a sí mismo. No pudo evitar sentirse una mierda, por no poder acercarse y ocuparse de hacerlo él mismo.

Porque seguramente lo último que Kyle querría en este momento sería volver a tener algo que ver con Marsh.

-Lo siento-dijo seguramente más alto de lo que debía.

Demonios, Kyle lo escuchó. Sus ojos esmeraldas viajaron por todo el entorno, asustados y sorprendidos.

Lo mejor sería limpiarse esas lágrimas antes de que los alrededores vuelvan a llenarse de alumnos saliendo de sus clases. Antes de que el viento deje de ser tu única compañía.

Antes de que Stan se levante y pierda el control por verlo tan triste.

El moreno procuró esconderse mejor, presentía de que Kyle lo notaría si no se cuidaba.

Pero hubo algo que lo sorprendió.

-Si Stan y Wendy me vieran seguramente se reírian de mí-masculló con ironía. Quizá lo mejor que le pudo pasar al pelirrojo fue el hecho de que Kenny le abriera los ojos.

Lo que él no sabía es que Kenny también le había aclarado la visión a Stan. Porque si no lo hubiera hecho, el pelinegro no habría hecho lo siguiente.

-Eso es mentira, Kyle-dijo con el tono de voz apropiado. Qué importaba que Kyle le oyera. Qué importaba.

Hoy era el día en que todo debía arreglarse.

Empezando por esa visión tan horrible que Kyle tenía de Stan.

Empezando por...

-...-Kyle tenía los ojos abiertos como platos, la boca semiabierta y en sus orbes aún asomaban lágrimas que no se atrevieron a caer.


No tardaron mucho en alcanzar el dormitorio que el universitario compartía con el judío recientemente. Butters no había pronunciado palabra alguna y prácticamente obligó a McCormick a sentarse en el reducido sofá mientras Stotch desaparecía hacia donde se encontraba su pequeña nevera.

EL ojiazul de bajos recursos se preguntó que tipo de interrogatorio le esperaba. Pero algo era seguro: sería una sesión de preguntas al más puro estilo Butters.

La tortura empezó cuando el rubio mayor sacó del freezer un aparentemente suculento pastel cuyo aroma aturdió los sentidos de Kenneth. Leopold paseó el platillo en frente del rostro del rubio pervertido, el cual siguió cada movimiento del tentador postre.

Sus ojos brillantes suplicaban por una probadita... Que Butters le brindó gustoso.

En un periquete Kenny ya había devorado el pastel entero. Estuvo a segundos de ponerse a lamer el plato cual perro hambriento, de veras; se sintió en el cielo. En su cielo, pero sin tías buenas dispuestas a complacerlo.

Ni siquiera se molestó en preguntarse la razón por la cual el joven le había proporcionado semejante trozo de paraíso, pero ya no había marcha atrás.

Butters dio comienzo a su primera pregunta.

-¿Qué tienen que ver con Kyle Broflovski?

Kenny no tenía ni ni puta idea de cómo responder. Sin Stan a su lado, le sería imposible descifrar si sus respuestas eran las convenientes o si la estaba cagando. Maldito chico rubio con tus modales y tus gestos atractivos...

Dijo lo primero y más astuto que se le vino a la mente.

-¿Y tú qué tienes que ver con él?-se defendió.

-Soy su compañero de cuarto-dijo con rostro serio-. Creo que me conscierne bastante lo que a él le afecte-se acercó peligrosamente al menor intentando lucir intimidante-. Ahora, responde.

... Pero con esa pinta, sinceramente, era imposible tomarle en serio.

-Yo soy un buen amigo de Kyle-se mordió la lengua para no continuar diciendo pendejadas y no hundir a nadie.

Butters soltó un '¡júm!', y se dirigió de nuevo hacia el congelador.

No, no, por favor, no...

-Es una pena. Estos amiguitos se mueren por ser comidos-un pastel similar en tamaño fue restregado en las narices del menor, que se sintió babear.

"¡Vamos, Kenny! No te puedes dejar vencer por un chico y por su... por su de-deliciosa... ¡Deliciosa, nada! Por su... hambre... rico... huele... ugh"

-¡Stan es el ex-novio de Kyle! ¡Él le dejó porque Stan le fue infiel con una puta llamada Wendy! Vinimos aquí porque...-hizo una pausa para arrebatarle el pastelito y comérselo de un bocado-. Ay, puta madre, esto está deliciooooooooso...

-Hay muchos más de donde vinieron-anunció, esperando a que continuase.

-Stan quiere reconciliarse con Kyle, y como su hermana estudia aquí aprovechó para colarnos en la camioneta de sus padres, porque vinieron a visitar a Shelly.

-¿Y tú qué pintas en la historia?

-Soy el sexy e incomprendido amigo de Stan que vino a ayudarlo en su difícil aventura y de paso a follar con tías buenas-dijo como si fuera lo más noble del mundo. Sin embargo, lo que sucedió después le agradó.

Butters soltó una risita.

Él sabía, por su constante reputación de ligón, que cuando te quieres acercar a una chica (quién sabe, ¿Butters también contaba?), si logras hacerla reír, tienes asegurado el primer paso.

Significaba que se había ganado su confianza.

Y no supo por qué, de repente, sintió por primera vez alegría por ganar algo.

Quizá...


Y allí queda el capítulo. No es que me dé flojera o me sangren los dedos, y mucho menos es crueldad.

Es que... no tengo ni idea de cómo continuarlo (me refiero a lo de Stan y Kyle, el resto está chupado XDD)

Ya se me ocurrirá algo, concentraré mi reiatsu, mi ki, mi chakra, lo que sea, para hacer un capi menos mierdoso.

¡Hasta luego!

Ted: Lo estás alargando mucho.

Klaus: ¿No te han violado lo suficiente?