Perdonen la ortografía del capítulo pasado...
'Clin' 'Clin' Sonó en poco menos de un segundo la campanilla del consultorio de nuestra doctora, Sir. Era ya casi de noche y Po entró con un poco de prisa y volvió a tocar la campanilla del estante, una y otra vez.
— Tranquilos, ya voy — Dijo dentro de la sala de consulta, la lince, cuando levanta la cortina tras el mostrador y ve que es Po. — ¿PO? — Dijo sorprendida, pues no lo veía desde aquella ocasión. — ¿Que haces aquí? — se apresura.
— ¡Sir, gracias! Necesito ayuda.
— ¿Y en que puedo ayudarte? — Le dijo sonriendo, rozando un poco tímida su mano encima del estante.
— Es una locura, un secreto... — Tras una breve plática, la felina se dirigió a cerrar el consultorio, sus ventanas y puertas.
— ¿Y que pasa, dime? — Se sienta y se sirve agua.
— Necesito tu ayuda, las zorras... Están... Un poco... Locas. — Dijo haciendo gestos.
—(abre los ojos) ¿En que sentido?
— ¿Por que todas en este mundo son unas pervertidas, y quieren mi amiguito?
— No me digas que...
— Ellas me están chantajeando... Verás me acosté con Muh, Luh me vio, y ahora ella se quiere acostar conmigo y si no le dirá a Tigresa. — Dijo hablando muy rápido y caminado de un lado a otro. Se le veía demasiado inquieto.
— Espera, espera... ¿Y no se te ocurrió enviarle una carta a Tigresa?, porque esto es muy grabe...
— ¡Si lo hice!, pero no responde, no ha enviado cartas, no se ni como esta, ni como le está yendo en la misión... — Dijo rápidamente, sacudiendo los brazos y manos. En eso la lince lo tira encima de unos de los muebles y se le monta encima, abre sus párpados y ve sus pupilas.
— ¿Te drogaste con algo, Po? — dijo al verselas muy dilatadas.
— ¡No!... — exclama — Bueno... No sé... Supongo Que no debí dejar que las zorras prepararan el almuerzo.. — Dijo apresuradamente.
— Me extraña, Po — Enderezándose — Ellas se inclinan más al mismo sexo... — Retomando el tema
— ¿Que? — dijo, rápido parando las orejas.
— Si... A ellas les gustan las mujeres.. — Dijo la doctora aún encima de él.
— ¿En que sentido? — dijo de manera insistente.
— De manera que llegan hasta tener... Relaciones — Siente algo — Wou... No sé porque te cuento esto.
— Cuentame más.. — Dijo sonriente y acelerado. — Por favor ¿siiiiii?. — viendo esa cara y sintiéndose 'comoda' decide contarle algo.
— Bien, primero, veamos... Ellas dos, son hermanas y esposas a la vez — Po ahoga un gemido y cierra un poco las piernas, tratando de ocultar una leve ereccion — Entre ellas se besan, y... — la lince se empieza a morder los labios; no sólo al rememorar estos sucesos, sino que debajo de ella sentía algo mover levemente. — ...se tocan, se desnudan entre sí — Cierra sus ojos y muerde sus labios sintiendo aquella ereccion crecer — ...Se tocan los pechos y saborean sus vaginas Mmmm... — se inclina sobre Po y le susurra — ...Y aveces saborean la mía y yo las de ellas — sintiendo aquel miembro repasar su entrepierna con un rozar caliente e impulsivo de parte de Po — Mmmm... Po, mi amor, ¿me vienes a coger?
La lince se endereza para verlo, él tenía la lengua de fuera y se podría decir que sus ojos daban vuelta, no estaba en sí.
— Dame tu vagina... — Dijo el panda, al mismo tiempo que la toma y la recuesta en la alfombra, le abre las piernas...
— Tranquilo eh... — ...y le rompe el pantalón hasta los muslos, dejando ver sus húmedas bragas, éste las aparta y de una bocanada la empieza a 'mamar' — AAAHHH MALDICION — Exclama sintiendo aquella lengua moviéndose en círculos sobre sus labios — Aaahhhwww... — se moja más al sentir como su lengua se introduce dentro de ella, sale y entra una y otra vez. — OOOH SI, DELICIOSO.
Po la abre de piernas, separándose de su vagina, dejando ese hilo de baba y jugos; pone su mano encima de una de las tetas de Sir, sobre su chaleco y con la otra mano jala su pantalón y deja salir su miembro erecto, sólo para tomarlo y colocar la punta en su vagina.
— OOHH SI, PANDA — Po procede a penetrarla de una, dejando todo su miembro dentro de ella y empezando a moverse con ligera brusquedad. — HA HA HA...— Po le presionaba con fuerza el pecho derecho sobre el chaleco — AH, AAAAHH ¿Quieres ver mis tetas Po? — pudo vociferar durante gemía , mientras sentía el pene del panda entrar y salir rápidamente de su vagina, tras eso intentó llevar sus manos a los botones, pero no hizo falta pues Po con ambas manos arrancó estos y las vendas liberando esos pechos erectos — AAAAHH SIII, PO, ERES UNA BESTIA — Po le toma ambas tetas y sin rastro de cansancio seguía penetrando su vagina y ella gimiendo a todo dar — HA HA HA HA HA HA POOOO... — Él sentía como llegaba al límite en el interior de la lince. Mientras ella sólo dio un último gemido y se dejaba rellenar de su semen , se deja caer sintiendo como la abandona su pene.
— ¡Oh vaya¡ ¿¡Que tenemos aquí?! — Dijo Luh entrando por la puerta de atrás, seguida de Muh, ambas tenía una enorme sonrisa dental. Ambos voltearon a ver; Muh con un lanza dardos, lanza uno en el cuello de Po.
—(quitándoselo) ¿Pero que...? — Voltea los ojos y cae desmallado.
— ¿Que le hicieron? — dijo preocupada la doctora, tratando de levantarse sin éxito.
— Espero lo hayas disfrutado, gatita... — Le sonríe Luh y seguido Muh le lanza uno a ella, de igual manera cae desmallada.
Con Tigresa...
Ella y Ring se encontraban tras unos arbustos, que se encontraban delante del muro Este.
— Sigo pensando que es una mala idea... — dijo el león a Tigresa, quien hace una sonrisa ladina — No es que confíe en los planes de mi amigo, pero ¿No es un suicidio que cuatro ataquen una fortaleza?.
— Eres un cobarde, aquí, esto es la parte fácil... — Dijo ella con entusiasmo si así puede decirse.
— Antes de que hagamos esto, una pRegunta. ¿Tienes novio chiquita? — Ella deja salir un aire de fastidio.
— Si. Si tengo, y sólo quiero terminar esta misión, entregar esas joyas e ir con él y coger toda la noche... — abre bien los ojos al darse cuenta de eso último que dijo — Emm... Digo... Olvidalo.
— Ese celo, tiene que seR insopoRtable — el león la 'nalguea', ella le gruñe — Mira la señal.. — señalando un brillo encima de una colina.
— Tan insoportable como tu..
El león, empieza a correr en dirección al muro en sus cuatro patas tumbando a los guardias a fuerza bruta, tras el le seguía Tigresa. Al acercarse a las estacas que rodeaban la fortaleza, Ring toma de las muñecas a Tigresa para darle impulso a su salto, ella llevaba consigo una estaca y una cuerda atada a su extremo, cual clavo al muro en lo Que iba subiendo a los aires, para que él subiera y entrara dentro de la fortaleza.
— ¿Que fue es? — Dijo unm rinoceronte guardia al otro que iba pasando con él en el puente Este, que conectaba una torreta con otra.
Tigresa descendió y de una patada lanza a los guardias del puente, adoptando su pose de batalla.
— ¡INTRUSOS!... — Alcanzó a gritar el guardia antes de que una patada de Tigresa lo tirara contra la campana de alarma. Aquí fue cuando las cuatro torretas tocaron sus campanas.
— ¡ARQUEROS! — mientras Tigresa luchaba contra los incontables guardias en la torreta inferior Este, los arqueros prendían en llama sus flechas.
— ¡Lobinó es hora! — Gritó el zorro, y el lobo prendió la mecha de un explosivo que hizo estallar una enorme roca en la cima de la colina; esta rodó hasta estrellarse en la puerta principal, causa de que el sistema de puentes de derrumbara. — ¡Lobinó! ¡Cubrete! — gritó entrenado a la fortaleza y el cielo se cubrió de ordas de flechas, Kanbar con sus bastón hábil los desviaba y lograba sacarse de encima los guardias que los atacaban. — ¡TIGRESA!
— ¡YA VOY! — esquivando las flechas y apaleado los guardias, con su feroz golpe de doble palma consigue debilitar dicha torretas donde se encontraba, sin antes apuntar y disparar la gran ballesta a dirección hacia la otra torreta, la superior Oeste. Con la lanza logró dejar caer el puente que conectaba dicho lugar con la torreta inferior Oeste, los guardia llegaban del punte de lo torreta siguiente.
— ¡Son demasiado, Kanbar! — el lobo forcejeaba contra el martillo de un rinoceronte y el zorro los apaleaba con su bastón.
— ¿DONDE ESTÁ RING? — dicho eso, a unos metros de ellos surge una enorme explosión, fue la torreta inferior oeste, de la cual salió disparado a sus pies Ring envuelto en un sartén enorme.
— ¡Lo que uno se encuentRa en la cocina!.
Tigresa se abre paso a golpes hacia la última torre, por el puente, veía a los demás peleando a bajo; esperando que haga su parte. Pues en el centro del lugar había una compuerta en el suelo, y para abrirla necesitaba la gran ballesta de la torreta superior Este. Al llegar cansada, no veía nadie, había acabado con todos; hace colapsar el puente para disponerse a apuntar con la ballestas a dicha puerta.
— ¡TIGRESA APRESURATE, NO RESISTIREMOS! — grita el lobo apaleando aún a sus contrincantes.
Tigresa, rápido jala la manivela para ajustar la dirección, cuando de pronto esquiva un enorme martillo que hizo estremecer el suelo.
— ¡Maldita rufián! ¡Te acabaré! — dijo golpeando el piso no sólo con uno martillo, sino con dos, uno en cada mano. Era un búfalo, con un casco de metal y guardabrazos del mismo material. Arremete con su martillo, al fallar tras un salto de ella y una patada en su rostro, abalanza su segundo martillo en vertical, cual a duras penas esquivó ella, pero el siguiente golpe no lo pudo; este la mando contra la pared. Se aparta al ver que el búfalo corría en su dirección listo para aplastarla, salta y pega una patada en su lomo que lo hace hincar, le patea el brazo, él deja caer uno de sus martillos; Tigresa lo toma y al tratar de impactarlo chocan ambos martillos, haciendo un sonido muy agudo para ambos, Tigresa se recupera más rápido y lo golpea dejandolo tumbar...
— AAAAAAHH. — este fue golpeado en su mandíbula, soltando su martillo al aire. Tigresa vio como el martillo de él caía sobre la palanca que accionaba la ballesta, cual por desgracia tenía al frente el búfalo; ésta se disparó atravesando y llevando consigo al búfalo, dio en el blanco, la puerta se destruyó, dejando boquiabierta a la felina, había cobrado una vida
— ¡Ring, Lobinó Vayan por las Joyas! — Él esquivaba algunas flechas y espadas, hasta que Tigresa un tanto latente bajó de un salto para ayudar — ¡Ha salido todo perfecto, Maestra Tigresa! ¡Lobinó y Ring están trayendo las joyas!— dijo chocando espaldas, haciendo Que Tigresa tome su bastón y él la impulse hacia el otro extremo con los demás soldados.
Con Po...
Éste estaba atado de las muñecas, estaba al lado de Sir, quien tenía sus ropajes desarreglados y rotos, hechos del acto pasado. Ambos estaban atados, de la misma manera. Al despertar Po se da cuenta de ello y forcejea.
— Oh, Po ni lo intentes, son sogas de Colin Mongol, ni tu las podrías romper con... Esa fuerza que tienes Grrr... — Era Luh, estaba sentada con las piernas cruzadas y una pluma, en su regazo estaba "Su libreta"
— Jejeje... Oigan,¿Que hacen?, sueltenme.. — dijo sonriendo un poco nervioso.
— Po... — Dijo Sir, indicándole que la vea mejor. La zorra tenía una ancha y tétrica sonrisa dental, su cola se movía inquieta al igual que su pierna.
— No sabes como me puse después de que te fuiste del almuerzo, Po... — Ella niega con el dedo, ajustando sus lentes — Y no sabes lo furiosa que estoy de que tú, estúpida lince lo hayas disfrutado en mi lugar. — se tapa la boca con los dedos de su mano — Oh, disculpen, fui muy grosera, perdonen — Les sonríen. Po y Sir se ven de reojo sin saber que era todo esto.
— Oye, oye... Luh, te e dicho que no lo haré... — Dijo, Po, la zorra se le acerca al rostro.
— Te acostaste con mi esposa, te acostaste con la lince... ¿Y quieres que no te haga pagar? — dijo entrecerrando los ojos.
— Sobre eso, perdón, ella empezó... Y... Y... — Luh le toma el pico con la boca para que se calle.
— Ah, pero no te rehusaste cuando me tenías en la cama... — Sale Muh de la sala de consulta tras el mostrados, apoyada en el marco de la puerta, con la misma sonrisa.
— ¡Ustedes están locas! — interrumpe la lince.
— Tu debes de callarte, no tienes vos aquí... — dijo Luh — Sabes, Po... — levanta su libreta — todos estos meses viviendo contigo, dio lugar a muchos experimentos...
— ¿Que?.. — responde, al ver un dibujo de él en esa libreta.
— Gracias a ti, logramos producir la droga sexual perfecta...
— ¿A caso, sentías el deseo de coger a nuestra, aquí presente amiga, Sir? — dijo Muh. Ella voltea a ver al piso.
— Jmjmjm... No, es lógico — prosigue su hermana — pero gracias a esta droga... — Ambas sonríen — lograremos hacer que cualquiera, sienta lo que es ser... Una zorra, como nosotras.
— Dementes.. — Dice Po abrumado.
— Haremos que cualquiera desee tener sexo contra su voluntad... — Sonríe Luh, de manera coqueta al panda.
— Y que se haga la voluntad de la diosa Sry... — prosigue Muh, apoyándose en el mostrador.
Luh se le acerca a Po, y coloca su pierna en su hombro, abriéndose un poco. Con dos dedos empieza a masajearse donde tiene el clitoris.
— ¿Acaso no deseas meter tu pene en mi vagina? Mmmm... — ella aumentaba un poco el movimiento sobre sus pantalones, al panda le empezó a dar vueltas la cabeza, sus pupilas se dilataron al ver como la entrepierna de Luh comenzaba a abultarse rápidamente.— MMMM... HA, QUE RÁPIDA RESPUESTA — dijo excitada viendo como el miembro del panda se empezaba a poner duro. Luh, separa sus dedos y los pega en los labios de él, sin pensarlo de una bocanada Po empezó a 'comerse' la entrepierna de ella sobre su pantalón — HAAA... SI, PANDA... HORA DE COMER — le puso una mano sobre la cabeza. Tras un rato de gemido. — Ha Ha, tranquilo muchacho... Ha... — Ella se pone en pie y va tras de él para soltarlo.
— Eres deliciosa... — dijo relamiéndose los labios de los jugos.
— Mmmm... Nene, eso era sólo aperitivo — deja caer sus pantalones y con ellos unos hilos de jugos, dejándole ver el esplendor de su vagina roja e hinchada. Se desabrocha el chaleco y suelta su par de tetas, erectas y bien redondas — Quiero que me cojas bien...— se recuesta en la alfombra y abre las piernas, sin dudar Po se las abrió más para comenzar a 'mamar', sacando y metiendo su lengua — HA HA HA PO... HA HA... SI... — Se agarraba un pecho sintiendo eso...
Ella le retira la cabeza de entre sus piernas, no aguantaba la excitación; lo tumba y toma su pene con su mano, apenas las puntas de sus dedos se tocaban al rededor de su grosor, lo engulló entero, no paraba de saborear su miembro, sus baba recubría todo su largo, al igual que su mano.
— (sacándolo ahogada) Maldicion, cojeme ya... — le da la espalda, baja su parte superior al suelo parándole todo el trasero. Po se le acercó, toma su miembro y coloca la gruesa punta en su entrada — Mmmmmmaaaaaaaahh — siente cuando la punta la penetra y seguido todo el grosor entra de una — AAH SI, SI, PO SI... — el panda se movía rápido en ella, abriendo cada vez más su vagina — AAH HA HA PO... — él la toma de ambos pechos y la hace enderezar pegándola a su pecho sin dejar de penetrarla.
Sir quien estaba técnicamente al frente de ellos, veía como la zorra era penetrada, como su miembro salía y entraba de su vagina, como le mordía el cuello mientras lo hacia. Se sentía caliente de verlo, sus mejillas se tiñeron de rubor y de su boca empezó a salir hilos de baba.
Po le saca su miembro al máximo punto de ereccion, la tumba al suelo, ella se iba a voltear, pero él no la dejó; la tomó la cola y ella enseguida se corrió. Nunca la habían tomado de la cola. Soltó un alarido de placer, aún mas cuando sintió la punta de su pene erecto en la entrada de su trasero y empezó a hacer fuerza contra el.
— MMMM... HAAA, PANDA TRAVIESO... — Dejó de hablar y ahogó un fuerte gemido cuando la punta la penetró y el grosor entró con una lentitud excitante. — Aaah esta dura... — empezó a retirarla para volver a metertela de una, ella gemía, gritaba de placer sintiendo su miembro entrar y salir de ella. Mientras su visión se nublaba poco a poco de tanta excitación alcanzó a ver a su hermana y la lince totalmente desnudas, besándose, una encima de la otra. Sintió como algo tibio la llenaba y la hacia llegar al orgasmo. Al dejarla Po (Dormida/inconsciente) Aún erigido, el panda se dirige hacia las dos chicas.
— ¿En que íbamos, primor? — Dijo a Sir apunto de besarla, cuando sintió el roce de algo cerca de su entrada, voltean a ver ambas — Mmm... Po, ¿Quieres más?
— Mmmm.. Claro que si — dijo, abriendo los labios de su vagina y acercando la punta a ella. Amabas se muerden el labio
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Con Tigresa...
— ¡Ah!... Ah, ah... Ese era el último... — dijo jadeante, viendo el lugar destruido envuelto en humo y polvo. — Kanbar... — llama sola entre tanto humo. Algo partió el humo y ese algo se clavó en la punta de una de las estructuras destruidas; el polvo se sacudió haciendo que ella se cubriera los ojos. — ¿Pero, que...?
Era el bastón del zorro, tras dispersarse la felina pudo divisar una figura montada en la punta de la luna del bastón, sólo se sostenía con la punta de los pies.
— Bien hecho Maestra Tigresa — era el mismo Kanbar, traía una sonrisa con el. — De verdad muchas gracias...
— ¿Que es esto?...
— ...Sin ti, pasar la guardia Imperial, hubiera sido imposible... — su voz era petulante. Tigresa vio a sus alrededores, ¿como dudar y pensar que eran impostores?, ella cerró los ojos con culpa.
— Confié en ti...
— Igual yo, Tigresa... Dejame presentarme — él se pone de pie ahí desde la punta de su bastón. — Soy Kanbar, mejor conocido como "La niebla" a tus órdenes, y tu a a las mías... — se inclina. Tigresa salta, Kanbar lo esquiva saltando y tomando su bastón. La felina sale de entre el humo y polvo a garras de fuera, intentando asestarle un golpe.
—(furiosa) ¡Todo fue una farsa! — Kanbar con una mano en la espalda, desviaba sus golpes con el bastón.
— Así es...
— ¡Una traición!...
— Jmjmjm...
— ¡Hiciste que traicionara mi nación! — Golpeaba con más fuerza, igual no servía de nada — — ¡...que rompiera mi juramento de proteger y defenderla! — lágrimas empezaron a salir — ¡Que rompiera mi voto de no dañar a nadie! — el zorro sonríe — ¡Mi honor!... — de un golpe la deja caer al suelo.
— Nunca Creí que corromper a una de las más grandes maestras de Kung fu de toda China, fuera tan fácil — su arrogancia denotaba.
— ¡Maldito! — de un golpe quiebra el suelo.
—(sonriendo) Mira al pobre general, la gran mano derecha del emperador mismo, ¡muerto! — Viendo el cadáver del búfalo atravesado con esa lanza. — Y fue la Honorable maestra Tigresa.. Jmjmjajaja... — Tigresa se sentía impotente.
— Maldito... — sollozaba.
— Oh, vamos no es tan malo, hoy hiciste feliz a un grupo de personas con esas Hermosas Joyas imperiales. Entre ellos, Yo. — Tigresa salta contra él, pero se desvaneció, como si fuera... Humo, apareciendo en otro lado.
— ¡Devuelve esas joyas! — exigió...
— Lobinó y Ring han de estar muy, muy lejos de aquí con ellas... Has perdido Tigresa — dijo con seriedad. — ¡La pena que da que hayas sido tu en lugar del Guerrero Dragón!... A el quería...
— Po... — Dijo para si misma.
— ¿Po?... — Camina hacia un lado — ¿Con que tu "noviecito" es el Guerrero Dragón? — La voltea a ver con una sonrisa, cual asustó a la felina... — Ya esta perdido... Jmjmjajaja..
— No, con él no te atrevas... Has lo que sea conmigo, pero... — es interrumpida
— ¿Quien dice que yo lo haré?... ¿Y como sabes que el esta bien ahora?...
— ¿A que te refieres? ¡Habla!...
— ¿Te suena los nombres de Muh y Luh? — Al ver que Tigresa se sorprende, lo da por hecho — Los zorros, no solemos ser lo que parecemos y ellas no son lo que parece... De los lugares de donde venimos las llaman las Geminis o doble cara — empieza a mover sus cola — De ellas no esperes nada bueno... Jajajaja... — le da la espalda.
— Po esta en peligro... — dijo pensando en él
— En efecto... — sonríe ladinamente y suelta su bastón... Tigresa rápidamente lo toma del chaleco
— Dame una razón para no matarte; todo esto es tu culpa, si no hubiera venido por ti, Po no estaría en peligro. — dijo con una mano en su chaleco y su zarpa extendida.
— No tienes elección Gata. Jmjmjm... Si me matas, pierdes las joyas y a fines mueres en manos de la justicia de tu emperador... Si me dejas vivo y me entregas al tu emperador tu honor, lo puedes recuperar — ella afloja su agarre — Jajaja... Pero para tu amado Po... Será tarde. Decidete, maestra Tigresa, tu honor, China... Todo lo que eres o Tu amado "Po" ¡Ja! jajajaja... — Tigresa no duda ni un minuto y lo toma con ambas manos.
—(amenazante) Nunca olvidaré esto, lo pagarás caro en esta o en otra vida... Lo juro — lo deja y da media vuelta
— ¿Por tu honor? Jajaja.. — Tigresa saca sus garras y rápidamente lo rasguña en la mejilla y parte de pecho — Aaaahh... ¡Largate maldita! Jajajaja... Lo perderas todo — Dijo hincado viendo, como ella corría a toda velocidad de nuevo hacia el Valle de la Paz, y lograr salvar al Po.
Feliz navidad chicos, y prospero año nuevo, gracias por leer :')
