- Fue fácil rastrear la llamada, Bella estaba en Forks, seguramente con su padre, Charlie. Quién debe odiarme si ya Isabella le ha contado todo, aunque yo sé que nunca le caí bien. Ni a Alice. Ese es otro lugar que visitaré, la casa de los Cullen. Es preciso para encontrar a mi esposa y salvar mi matrimonio-
Esa noche, antes de su partida, dormí con ella. Sus nervios se calmaron cuando tarareé una melodía que surgió al pensar en ella. Su respiración acompasada, sus latidos de corazón. Su sola belleza me tenía cautivado, su olor, su delicioso olor que es mi cruz y mi bendición, daría todo lo que poseo por parar el tiempo, con ella entre mis brazos. Pero tristemente, sabía que eso no duraría mucho y que ella, tarde o temprano se iría. Porque me gustara o no, ella ya tenía su vida realizada, o por lo menos eso creía. Ella no es de las mujeres que dejan perder su familia por una simple pelea. Solo quería que sea feliz. Aunque, no con Matt, no con su esposo. 'Esposo' por qué no puedo estar yo en su lugar. Quién bese sus cabellos por las noches, quién la vea dormir plácidamente, quien escuche su voz día a día. Quién la despierte con una caricia, el creador de sus sonrisas y dueño de sus suspiros. Tal vez no lo merezco, tal vez él sí. Tal vez él la ama, y yo sólo tengo una maniática obsesión. En la mañana, ese primer día del año. Ella se marchó. Dejando una carta que desarmo mi corazón carente de latidos, sentí como cada fibra de mi cuerpo de desprendía, como cada segundo mi cuerpo se volvía inerte, y así quedé por unos días... Luego, en mi cabeza se prendió una esperanza. Mis pies me dirigieron al piano y mis manos empezaron a tocar. Las palabras y la melodía salían por sí solas, como si tuviesen vida.
Quizás - Voz Veis
Tómame en sueños, llévame a su corazón
Dios de los besos, que no escuchas mi oración
Que sin, su amor
La luna es una piedra y nada más
Es denso el mar, si ella no está...
Abre su pecho ponle adentro mi canción
Dile en secreto, que no aguanto este dolor
Que sin, su amor
Mis versos nunca pueden encontrar, ningún lugar, si ella no esta...
Y cuéntale que la voy a esperar
Cortando nubes y vaciando el mar
Si me la puedes regresar
Tanto amor la hará cambiar
Y volverá, quizás
Cupido eres ciego, analfabeta del amor
Ángel travieso me quebraste el corazón
Pero, no estoy
Dispuesto a olvidarla y renunciar, quiero volverla a enamorar...
Y cuéntale que la voy a esperar
Cortando nubes y vaciando el mar
Si un día puede regresar
Tanto amor la hará cambiar
Y volverá quizás...
Se quedará... Quizás...
Y allí encontré la respuesta. Qué Matt, ni qué Matt. Si quería a Bella, debía luchar por ella... Y rápido, antes de que él me ganara en la batalla por el amor de Isabella. Alice bloqueaba su mente de mí, lo sabía. Ella sabe la dirección de Bella, y no quiere decírmela, tal vez sea por órdenes de la misma Isabella, tal vez... Esme y Rosalie, estaban en complot y se dedicaban a tratar de consolarme, ¿será que mi ángel no volvería?, ¿no alejaría los demonios de mi depresión? Antes de su partida no me di cuenta de cuando despertó y ella se revolvía en mis brazos, cerré los ojos y me dejé llevar por su dulce y tentador aroma. Imaginaba como sería despertar así, todos los días.
"Edward..." Susurró en mi oído.
"Dime Is"
"Necesito ir a ver a Charlie"
"Cuando quieras puedo llevarte, por mi no hay problema, de hecho, si quieres ver a Jacob, también podría llevarte" le dije.
"No, bueno... Es algo que quisiera hacer sola" dejó de mirarme, lo sentí, deje de percibir su peso en la cama. Se había levantado. Se puso su bata y se metió en el bañó. Escuché la ducha, el correr del agua y muchos suspiros.
"Bella, podemos hablar" le pregunté "Pasa algo" volví a preguntar y no recibí respuesta.
Pude leer el pensamiento de Alice, me decía que dejará a Bella sola, necesitaba hacerlo. Corrí y corrí hasta la frontera con Canadá. Y luego de eso, sucedió lo que antes dije.
Edward:
Lo siento Edward, yo... Yo lo siento mucho, no quiero hacerte daño con mis dudas y mis problemas sentimentales, eres una gran persona, por favor. Sólo dame tiempo. O no, es mejor que seas feliz con alguien más... No quiero lastimarte, gracias por los mejores días de mi vida.
Siempre tuya.
Isabella.
Eso terminó de matarme, Isabella se había ido. Y yo no estaba en posición de buscarla, tan solo era un simple extraño para ella, solo eso, un extraño, loca y perdidamente enamorado de ella. Totalmente convencido decidí buscar a Alice, y ella seguía bloqueando su mente, solo palmeó mi espalda y pensó "Ella está bien, dentro de lo que cabe, sólo dale tiempo".
Y ella tenía razón, que clase de monstruo, que clase de bestia soy, me pregunté. Debía reconocer que Bella estaba en proceso de divorcio, su matrimonio de varios años estaba destruido y todo por un hombre adicto al trabajo, quizás él no la amaba, o quizás sí. Eso sería mi sentencia, dentro de todo y todo. Yo sé que ella lo quiere, no sufriría si no fuese así. Ella, tan pura, tan delicada, tan dulce. Todavía no puedo creer todo lo que le está pasando.
Me enteré por Alice que Matt la fue a buscar a Forks. Ella estaba en casa de su padre y el llegó. Hablaron un rato, pero ella no cedió. Se fue a Los Ángeles, a empezar de nuevo. Y aquí estoy yo ahora.
En Los Ángeles,
tratando de encontrar la manera de enamorar a mi Bella, ella está tramitando su divorcio, y yo...
Pues yo soy su vecino, vivimos en una residencia cómoda y vistosa, con jardines como a ella le gustan, espaciosas de dos niveles. Todas las mañanas le dejo una orquídea en su puerta con una nota 'Buenos Días mi ángel. EC' ella sabe quién soy. Ella como conocedoras de plantas sabe que la orquídea es una flor especial. Hay coleccionistas de orquídeas, estudiosos especializados en orquídeas, etc. Muchos la consideran la flor más hermosa del mundo. La magia y el mito que revisten a la orquídea la hace ideal para regalar a aquellas personas misteriosas y tan especiales para no se molesta, sabe que ella es eso y mucho más para mi. Llegó al punto de ser mi adoración y devoción, Isabella sólo se limita a sonreír y a colocar la flor en agua, junto a todas las demás que tardan en marchitar, lo he visto por su ventana, paralela a la mía. Varias veces la he invitado a salir, ella accede, pero no pasa nada. Hoy tengo una cita con ella, pienso decirle que sea mi novia. Y así disfrutar todos los días de su maravillosa presencia y magnética personalidad. Cada día compruebo cuanto vale para mí, es algo así como el infinito elevado a la enésima potencia.
Espero que acepte...
¡Hola! Ven que no me he tardado nada, jeje. Aprovechen que no estoy full de obligaciones, sino T_T tristemente tendría que tardarme mucho más, y a ustedes mis queridos lectores. No les gusta. Recuerdes los reviews, debo decir que no estoy tan sastifecha, pues no he recibido muchos, en comparación con mis colegas, je!
Pero no me quejo, por algo se empieza, nos estamos leyendo.
Loli.
