Café

El sol jamás entraba en su habitación, pero ese día el maldito astro lo había despertado por que no se encontraba en su habitación. La mañana había llegado a Londres otra vez; el hombre de piel verde siempre había odiado ese momento del día, más por que la mayor parte de su vida seguía despierto a esas horas.

Era un completo dolor de trasero lidiar con que la habitación de 2D estaba en la posición perfecta para que la madre naturaleza le jodiera la mañana, la única noche en mucho tiempo que había logrado conciliar el sueño estando aun en la oscuridad.

Serian si acaso las seis de la mañana, no retomaría el sueño en unas horas por mínimo y un debía de seguir trabajando en el disco, en resumen si fuera u creyente de esa religión tonta y de masas llegaría a pensar que "al que madruga dios le ayuda" pura tontería religiosa de mierda… aunque fuera un poco cierto.

Refunfuño molesto, peleo un poco con las sabanas que lo cubrían tratando de pararse de aquella mullida cama; pero un largo brazo lo freno. El cantante seguía dormido a su lado, con esa sonrisa boba que tenía entre sueños, era lindo tenía que admitirlo pero debía levantarse así que quito con cuidado el brazo del cantante; riendo un poco para si; jamás hacia eso (o más bien jamas lo hizo) con nadie antes, ser amable en la mañana.

Salió de la cama, atravesando el cuchitril que era la habitación de 2D y llegando a la puerta; era otra cosa que poner en la "lista de cosas por hacer algún dia" limpiar toda la porquería de la casa.

Continuo caminando, las escaleras estaban a su alcance pero sabía que sería problemático bajarlas en la silla con el riel después de los pequeños atascos que había tenido; bajo con cuidado escalón por escalón hasta que llego al pasillo de recibimiento, unos pasos más y estaría en su acogedor estudio.

Paso por la cocina y de paso tomo el periódico; aunque fuera del día anterior siempre era bueno tener palabras a alcance.

Una boda por ahí, un asalto por haya.

Nada nuevo.

Arrojo el periódico a un lado, necesitaba inspiración Se metio a su estudio quizás escuchar un poco de música lo ayudaría a pensar, odiaba los bloqueos mentales que tenía por las mañanas.

Logro pasar unas cuantas horas con eso en su cabeza, después de todo no había compuesto una canción en unos dos años si se veía piadoso consigo mismo; ya no tenia un trato con el demonio que le diera la ventaja, tenía a los miembros de su banda unidos.

Tenía una creciente migraña.

Que fue interrumpida, con un toque de puerta.

-Adelante-dijo con su típica voz cansada

Tras la puerta apareció su preciado tecladista, la pieza central de su banda y de su mente; el peliazul solo llevaba una camisa blanca y unos boxers, conjunto a dos tazas de café.

-Pense que estarías aquí, traje café -

-Tu me conoces muy bien cariño, por cierto creo que voy a utilizar la cama de Rushell para clausurar tu estúpida ventana- el de piel verde sonrió con sinismo y luego tomo la taza que el más joven le ofrecía

-O puedo cerrar la cortina antes de ir a dormir

-Cada quien lo puede poner en su contesto la solución cariño- dijo para tomarlo por la cintura y arrástralo hasta el escritorio, tenia una idea

Dejo la taza de café de lado e hizo lo mismo con la que el cantante tenia, se sento en la mullida silla del escritorio y luego poner al peliazul sentado entre sus piernas.

-Ahora inspírame un poco