No me gusta dejarlos sin capitulo por mucho tiempo así que aquí esta. Gracias a todos lo que comentaron, espero que les guste.

Capítulo 11: En Nombre De Un Hermano

Jamás sabrás lo que es el miedo hasta que pierdes a alguien que amas.

...

Campamento Júpiter

Los Vatiz llegaron al lugar más apartado del campamento; Ixchel estaba lista para hablar con Valentine, le daba miedo pero tenía que hacerlo.

Valentine seguía alarmado por las heridas que su hermana tenia, además de las de su rostro había unas heridas muy grandes en sus manos. Estaba furioso con quien se las había causado.

Ambos se sentaron en el césped, se miraron y sonrieron "¿Sigues molesto conmigo?" le pregunto Ixchel.

"Algo, pero sé que solo tratabas de protegerme" la miro a los ojos "Me molestare más si no me dices quien te causo esas heridas"

"Eso no importa Val" él la miro seriamente.

"Dímelo o me voy ¿Fue Octavian?" ella negó con la cabeza "¿Hans?" volvió a negar "¡¿Quién fue?!"

"Fue Pitch, el me hizo esto" dijo por fin.

Valentine se sorprendió, no podía creer que su abuelo, la persona que más admiraba fuera capaz de hacerle eso a su hermana, se llenó de ira "Me las va pagar"

"No Val" trato de calmarlo "Esto no volverá a pasar"

El recordó varias cosas. No era la primera vez que la veía con heridas así; siempre que ella hablaba a solas con Pitch, regresaba así. Por fin comprendió que el la golpeaba.

"No es la primera vez que pasa" le dijo "Siempre que te vez a solas con él te hace eso, él te maltrata"

"No me duele" le dijo cabizbaja "Te juro que no volverá a pasar" suspiro para calmarse "Tenemos cosas más importantes que discutir"

"Esto no acaba aquí" le advirtió.

Ixchel miro a Valentine nostálgica, sus ojos se humedecían lentamente "¿Cuándo creciste tanto?"

"Ixchel, solo tengo catorce y he pasado doce años en la legión" le dijo.

Ixchel quería seguir hablando pero las palabras no le salían "Creo que no te diste cuenta de cómo crecía porque siempre estabas fuera del campamento" ella asintió. Siempre se iba del campamento a misiones y dejaba a Valentine pero tenía una muy buena razón para alejarse lo más posible de él durante su infancia.

"¿Recuerdas cuando éramos niños?" le pregunto por fin.

"Si, cuando regresabas de tus misiones íbamos a Nueva Roma a comer helado y me traías recuerdos de los lugares a los que viajabas" dijo Valentine sonriendo, sus recuerdos más felices habían sido con Ixchel.

"No, me refiero a que si… ¿Recuerdas como era yo de niña?" él estuvo a punto de hablar pero no tenía la respuesta "¿Cuántos años tengo?"

"Tienes dieciséis, eres dos años mayor que yo y…" se le hizo un nudo a la garganta al comprender lo que pasaba "…Y siempre has tenido dieciséis, no has cambiado nada desde que yo era pequeño"

Ella se mordió el labio y asintió "Eso se debe a que…soy una diosa menor"

"¿Cómo Pitch?"

"Algo parecido" comenzó a explicar "Todo es por nuestros padres; como tú sabes nuestra madre era la hija de Pitch y nuestro padre es hijo del dios de la muerte, Letus. Ambos eran dioses menores, Vivian en el Olimpo pero antes, cuando se conocieron, nuestro padre estaba en la legión y conoció a nuestra madre, quien era griega. Se enamoraron y a causa de eso provocaron una guerra entre ambos campamentos, la guerra civil. Cuando todo acabo decidieron vivir en el Olimpo; varios años después nacería yo, siendo una diosa menor también"

"Eso significa que ¿Soy también un dios menor?"

"Si, pero no eres inmortal como yo" le sonrió "Lo que agradezco"

"¿Cuántos años tienes?"

"Digamos que soy por lo menos veinte años mayor que tu"

"Cuéntame sobre nuestros padres y cuando vivían en el Olimpo"

"Está bien" le dijo "Pero te advierto que lo que voy a contarte no es nada bonito"

Flashback

Dos diosas menores iban de regreso a casa con canastas llenas de flores de oro para plantar en el jardín de su casa. La diosa más pequeña, una Ixchel de unos ocho años, tomaba a su madre de la mano. Era como ver doble, ambas eran idénticas con excepción de los ojos los cuales Ixchel había heredado de su abuelo.

Ambas vestían togas blancas con varios adornos dorados. Su madre era hermosa, siempre que cruzaban por la fuente de las nueve Musas, ellas le pedían a su madre que las acompañaran a cantar; otros dioses menores peleaban por la atención de ella; varias náyades envidiaban su rizado y oscuro cabello y varias ninfas consideraban a Seraphina Pitchiner la más hermosa de todas las diosas menores.

"¿Crees que a papi le gusten las flores?" pregunto la pequeña Ixchel.

"Claro que le gustaran, son casi tan bellas como tú" Seraphina se inclinó a besarle la mejilla. Su familia era feliz, ambos dioses amaban a su hija que había nacido con muchos dones y con sangre tanto romana como griega.

Su felicidad era envidiable, cualquiera desearía tener la suerte que ellos tenían de tener amor siempre. Pero ese amor y felicidad se derrumbó en el momento en el que llegaron a casa.

Había una carroza dorada enfrente de ella, varios espíritus del viento, Venti, tomaban a su padre y lo tenían inmóvil. Seraphina la soltó y corrió a socorrer a su esposo, Ixchel la siguió dejando caer las canastas en el suelo.

Había un hombre junto en medio de todos los Venti, llevaba un arco y su cabello dorado resplandecía como el sol. Miraba inerte la escena, Seraphina tomaba en sus brazos a Elías quien se encontraba débil ya que los Venti lo habían atacado.

"¿A qué se debe esta atrocidad, Apolo?" dijo Seraphina molesta, su piel empezó a tornarse gris.

El dios sol no respondió; uno de los Venti desenrolló una especie de pergamino y comenzó a leer "Por órdenes del dios Apolo, el dios sol, se condena a Elías Vatiz a una eternidad en los Campos Asfódelos por evadir la muerte por más de diez años y dar muerte injustamente a un primogénito del dios Apolo"

"¿Qué?" dijo Seraphina "Elías es incapaz de asesinar, que su padre sea el dios de la muerte no significa que sea un asesino"

"Si no quieres salir perjudicada tú también Seraphina, te recomiendo que no te metas" dijo Apolo "Un hombre como el no vale la pena, ya sabes dónde encontrarme si quieres satisfacer tus necesidades"

Seraphina se quitó la corona que tenía en la cabeza y con ella golpeo a Apolo en la cara "¡No seré otra de tus rameras si es lo que te proponías!" Apolo se limpió la boca y se llenó de ira.

"Llévenla con el consejo, ella también merece un castigo" dijo con ira "Veremos que hace Zeus contigo" la pequeña Ixchel miraba al dios con miedo "¡Llévenselos!" los Venti dejaron inmóvil a Seraphina.

"¡Mami! ¡Papi!" lloraba Ixchel. Apolo se agacho para mirarla mejor.

"Te estoy haciendo un favor pequeña" la miro de pies a cabeza "Estarás mejor sin ellos"

Los Venti pusieron a sus padres en la carroza dorada para llevarlos al consejo con los demás dioses olímpicos.

Ixchel se dejó caer en el césped para llorar. Varios de los que habían visto aquello se retiraron dejando a la pequeña desamparada y triste; sabían que a sus padres les esperaba un destino terrible pero ninguno mostro preocupación por la pequeña que habían dejado atrás, nadie excepto uno.

Sintió como dos manos la cargaban y arrullaban. Miro el rostro de la persona que se haría cargo de ella desde aquel momento, su piel gris y sus ojos dorados llenaron a Ixchel de confianza.

"No te preocupes pequeña" Pitch comenzó a arrullarla entre sus brazos "La vida y yo tenemos un plan para ti" Ixchel se aferró a él mientras ambos desaparecían en una nube negra.

Tiempo después ella se enteró del castigo de sus padres. Elías había sido exiliado al inframundo por toda la eternidad y Seraphina fue exiliada al mundo mortal, donde posiblemente los monstruos la asesinarían.

Mientras Ixchel fue criada por Pitch, donde aprendió a controlar sus poderes y los de Pitch. Vivió en su castillo, el único lugar al que nunca había llamado hogar.

Flashback

Ixchel caminaba por un oscuro lugar. Era la primera vez que salía del Olimpo, estaba en una misión importante, pues si concluía la misión con éxito seria recompensada con la inmortalidad. Tenía ya quince años a unos pocos días de cumplir dieciséis, debía completar su misión antes de su cumpleaños.

Llevaba un collar con tres pepitas doradas las cuales debía cuidar con su vida, porque ella aún era mortal.

Escucho un ruido entre los árboles, saco su espada y se puso en guardia. El ruido se acercó más y más a ella hasta revelar a una persona que la miraba estupefacta.

"¿Ixchel?" pregunto la persona, se dio cuenta que era una mujer, vestía toda de negro "¿En verdad eres tú?"

"¿La conozco?" pregunto confundida y sin soltar su espada.

"Ha pasado mucho tiempo pero aún recuerdo cuando cantábamos con las musas y peinaba tu cabello" dijo entre sollozos "Antes de que arruinaran nuestra vidas"

Ixchel dejo caer su espada, no podía creer lo que sus ojos veían. La mujer le acaricio la mejilla y el cabello, había lágrimas en los ojos de ambas.

"Mi pequeña" dijo la mujer.

"Mamá" suspiro Ixchel mientras amabas se unía en un abrazo.

Flashback

Ixchel corría lejos de aquel lugar, tenía que escapar de ella a como diera lugar. Escuchaba constantemente los sollozos del bebe que llevaba en brazos.

"Hush, hush, pequeño Valentine" dijo tratando de calmarlo "Estaremos a salvo en cuanto…" una flecha rozo su rostro haciendo que ella se volteara.

"Él no está a salvo, ni él ni tu" Seraphina se encontraba detrás de ellos "Tienen que venir conmigo, el no podrá hacerles daño"

"No nos dejara en paz si vamos contigo" replico Ixchel "Yo cuidare a Valentine"

La mirada de Seraphina se volvió seria y gris "Él es mi hijo, debe estar conmigo"

"Estará en peligro si lo dejo contigo, ninguno de nosotros está a salvo" el viento golpeaba sus caras al igual que la noche. Otra flecha cayó cerca de ella. Puso a Valentine contra su pecho para calmarlo "Tú tienes que irte"

"¡Yo jamás me iré!" dijo Seraphina "¡Jamás me…!"

"¡No!" grito Ixchel de horror al ver a su madre; una flecha dorada había impactado justo en su pecho dándole muerte al instante "¡No!" lloraba al igual que Valentine al ver a su madre en el suelo.

Un destello dorado se postro detrás de ella dispuesto a hacer lo mismo que hizo con Seraphina. El relincho de un caballo hizo que el destello se alejara.

"Una pesadilla" dijo Ixchel al ver al caballo negro. No dudo en montarse en el "Sácanos de aquí" tomo a Valentine fuertemente y le dijo en voz baja "Vamos a estar bien, no te preocupes yo te cuido"

Flashback

Cabalgaron toda la noche, la pesadilla sabía exactamente a donde llevarlos. Justo al amanecer cruzaron el túnel de Caldecott y en un abrir y cerrar de ojos estaba en el pequeño rio Tíber. Ixchel observo los edificios que estaban al otro lado del rio.

"¿El Campamento Júpiter?" le pregunto a la pesadilla, esta asintió. Ella conocía el campamento ya que su padre había sido legionario. Miro a su pequeño hermano quien dormía plácidamente "Aquí estaremos a salvo"

"No lo creo" una voz que conocía desde sus ocho años la llamo, se giró para verlo.

"Déjame en paz Apolo" le dijo "Ya has hecho suficiente"

"Debo deshacerme de ustedes también, legados del miedo" les apunto con una flecha.

"¡Matase a mi madre!" le reprocho "¡No dejare que mates a mi hermano! ¡Primero muerta antes de que tú lo toques!"

"Eso puede arreglarse" Apolo estaba listo para lanzar su flecha; Ixchel protegió a Valentine con su cuerpo pero antes de que la flecha chocara con ella un rayo se interpuso.

"¡Basta Apolo!" Zeus descendió de los cielos junto con otros dos dioses, Hefesto y Bóreas "Podemos dejarlos vivir"

"Son los nietos de Phobos" replico Apolo "¿Cómo aseguramos que no serán igual que el?"

Zeus miro a Ixchel "Ella y el pequeño que lleva en brazos son inocentes" dijo Zeus "Ven pequeña"

Ixchel camino con temor hacia el rey de los dioses, no le dirigió la mirada a Apolo; Hefesto le sonreía pero Bóreas la miraba seriamente.

"¿Puedo hacer un trato contigo?" le dijo Zeus.

"Depende" contesto Ixchel "¿Qué ganare yo?"

"Le serviste al Olimpo por mucho tiempo y aunque estés exiliada aun te agradecemos lo que hiciste" dijo Zeus "Y por eso, si aceptas nuestro trato dejare que tú y tu hermano vivan en paz aquí en el Campamento Júpiter"

Ixchel lo pensó un momento "Acepto" dijo "¿Qué debo hacer?"

"Hace casi veinte años se revelo una profecía…bueno solo la primera parte" dijo Zeus.

"La que denominaron la profecía de los cuatro grandes" interrumpió Ixchel "Por la cual exiliaron a mi madre"

"Si, esa" siguió Zeus "Dice que los cuatro grandes serán un hijo mío, uno de Hefesto, uno de Bóreas y uno de Apolo"

"Lo que queremos que hagas es" dijo Hefesto "Que los busques y los protejas de tu abuelo"

"No deberás tomar partido en la guerra con el miedo" dijo Bóreas "Serás neutral en ese asunto"

"¿Y qué quieren que haga cuando los encuentre?" dijo Ixchel "Dárselos a ustedes para que tengan el mismo destino que mi madre… ¡Oh esperen! A ellos los harán héroes mientras que nosotros solamente sufriremos el castigo de haber sido legados del miedo"

Los cuatro dioses se quedaron callados un momento "No, si cumples tu misión podrás regresar al Olimpo y llevar a tu hermano donde vivirán tranquilamente por toda la eternidad" concluyo Zeus.

"Lo hare, pero juren por el rio Estigio que lo cumplirán" dijo Ixchel "Yo lo hare de una vez. Juro por el rio Estigio que cuando encuentre a los cuatro grandes los protegeré de mi abuelo, el dios del miedo Phobos"

Los cuatro dioses, hasta Apolo juraron de la misma forma cumplir su promesa de una vida tranquila a los Vatiz.

"Queremos que tengas esto" Hefesto saco algo de sus manos, era una bola de cristal con el símbolo de un copo de nieve dentro, el símbolo de Bóreas "Bóreas y yo lo hicimos para ti"

"¿Y esto es?"

"Una esfera transportadora" dijo Bóreas "Solo dile adonde quieres ir, después lánzala y entra al portal que sale en seguida"

"¿Algo más?"

Apolo le sonrió "Buena suerte en la legión"

Fin de los Flashbacks

Había lágrimas tanto en los ojos de Ixchel como en los de Valentine. Él había escuchado el pasado de su familia, el pasado que el ignoro por mucho tiempo y parecía causarle mucho dolor a su hermana.

"Es por eso que odias a Apolo ¿Cierto?" pregunto Valentine "El mato a mamá"

Ixchel se limpió las lágrimas "Hizo cosas peores pero eso fue una de las que más me marco"

"¿Por qué estas con Octavian si odias a Apolo? Él es legado de Apolo"

"Porque Octavian es diferente"

"¿Lo amas?" pregunto Valentine con curiosidad.

"No lo sé" contesto Ixchel "Creo que tú eres a la única persona que estoy segura de amar"

Ixchel sintió los brazos de Valentine rodearla en modo de un tierno y cálido abrazo "Perdóname" le dijo "Perdóname por desobedecer, por decirte que te fueras, por todo"

"No hay nada que perdonar" le dijo devolviéndole el abrazo "Siempre voy a quererte no importa lo que hagas"

"Yo igual te quiero" se soltaron por fin. Ya se habían reconciliado y estaban felices.

Ixchel amaba ver a Valentine sonreír "Quiero darte esto" se quitó el collar del cuello y se lo puso a él "Para que sepas que siempre estaré contigo"

Valentine jugo con las cuentas pero recordó la historia que ese collar tenía "No puedo aceptarlo" dijo "Era de Ethan y es el único recuerdo que tienes de el"

"Eso hace más especial que tú lo tengas" Ixchel le revolvió el cabello "Cuando te vea usando ese collar recordare que las dos personas que más he amado están en un mismo lugar"

"Gracias" Valentine le sonrió "Pero yo no tengo nada que darte"

"No tienes que darme nada"

"No, claro que tengo ¡Ven!" la tomo del brazo obligándola a levantarse "Esta en mi cohorte"

Ixchel esperaba afuera de la segunda cohorte. En poco tiempo Valentine salió con los brazos en la espalda.

"Tú me diste algo a lo que le tienes mucho cariño así que yo quería corresponderte" le entrego lo que tenía en manos "Te doy mi posesión más valiosa"

Ixchel miro sorprendida lo que Valentine le había dado, era un conejo de peluche color morado claro, estaba un poco sucio pero aun olía a frutas silvestres.

"¿Enserio quieres darme tu Winky?" le dijo "Pero lo tienes desde bebe"

"Eso lo hace más especial" Valentine la abrazo de nuevo "Siempre que veas a Winky recordaras que yo siempre estaré contigo y que siempre seré ese pequeño bebe que cuidaste"

"Gracias Valentine" habían lágrimas de alegría en sus ojos, abrazo a su hermano tiernamente "Yo jamás voy abandonarte, te lo prometo por el rio Estigio"

Se separaron para verse a los ojos "Sé que no lo harás" Valentine bostezo.

"Ya es tarde, tienes que irte a dormir" Ixchel le quito el cabello de la cara "Me iré mañana en la mañana pero regresare a mas tardar dentro de cuatro días"

"Está bien" miro de nuevo el collar de cuentas "¿Me cantas para dormir?"

Ixchel rio levemente "Ya estas grande para eso, tal vez cuando regrese lo haga" le beso la frente para despedirse "Descansa mi soldadito"

"Descansa Ixchel"

Campamento Mestizo

La luz del amanecer iluminaba la cara de Flynn/Eugene, se sentía mejor que el día anterior. Miro la enfermería pero se detuvo al ver a Rapunzel durmiendo sujetando su mano.

"Buenos días, bella durmiente" le acaricio el cabello haciendo que se despertara lentamente.

"Buenos días Flynn" le dijo sonriendo "¿Te sientes mejor?"

"Mucho mejor" le sonrió de regreso "Gracias por quedarte toda la noche conmigo"

"Lo hice con gusto" ambos rieron y siguieron hablando.

Ambos habían ignorado que en la puerta de la enfermería había una chica pelirroja y de ojos verdes observando todo con tristeza.

M.K. se fue suspirando de tristeza. "Pensé que estábamos mal pero no tanto" dijo en voz baja "Esto debió acabar hace mucho pero yo seguí insistiendo en intentarlo" se limpió las lágrimas, ya sabía lo que debía hacer. Comprendió que tal vez ella era la chica pero Flynn no era el chico indicado.

Campamento Júpiter

Merida, Heather, Nod, Octavian y Valentine despendían a Hans e Ixchel y les deseaban suerte en su misión.

"Suerte" Octavian la beso en los labios para despedirse.

"¡Consigan un cuarto!" se quejó Valentine.

Ixchel solo se rio y abrazo a Valentine "Cuídalo en mi ausencia, es probable que se coma el relleno de los peluches"

"Lo haré" le susurro "¿Llevas a Winky?"

"Claro que lo llevo, no lo iba a dejar por nada" le dijo un beso en la mejilla y tomo su mochila.

"Suerte Hans" le deseo Heather.

"Gracias" Hans se dirigió a Merida y la abrazo "Recuerda lo que te dije sobre Nod" le susurro.

"Si y tu cuídate de Ixchel" le susurro.

"¿Te preocupa que se lleve toda mi atención?" Hans rio.

"No baboso"

"Bueno, para que me recuerdes" Le dio un beso en la mejilla haciendo que Merida se sonrojara. Después se dirigió a Nod.

"Vuelve después de lo acordado y ten por seguro que te mato" dijo Nod.

"Gracias por tu buenos deseos" Hans tomo su mochila y siguió a Ixchel fuera del campamento.

Campamento Mestizo

Kristoff entro junto con Wilbur y Astrid a la enfermería para ver a Flynn, quien para su sorpresa ya había despertado.

"¡Eugene!" gritó Kristoff y Wilbur de alegría. Rapunzel los miro confundida por la forma en que lo llamaron pero lo ignoro.

"Me alegra tanto verlos" dijo Eugene "Y lamento casi matarlos"

"El pasado está en el pasado" dijo Kristoff "Pero ¿Cómo diablos mejoraste?"

"Con un poco de Rapunzel y su…" ella se llevó un dedo a los labios indicándole que no dijera nada sobre su cabello "Y estupendo cuidado" Flynn le guiño el ojo.

"Gracias Punzie" dijo Kristoff pues el si entendió que había pasado "Ve a descansar, ya tenemos enfermera para Flynn"

"Está bien" dijo Punzie "Cuídate Flynn"

"Gracias Rapunzel" él sonrió como estúpido.

"Quita esa sonrisita de tu rostro" le dijo Wilbur apuntándole con el dedo "Hay alguien llamada M.K."

"¿Cómo esta ella?" preguntó Flynn.

"Emm…la vi un poco molesta hace un rato" dijo Astrid.

"Bueno Flynn, conoce a tu enfermera la señorita Hofferson" dijo Kristoff.

"Espera ¿Qué?"

"Voy a cuidarte cabeza hueca" dijo Astrid "Es lo menos que puedo hacer"

"¡Oh! Ya recordé que me golpeaste con tu dragón, está en el pasado no te preocupes y si no hubiera sido por eso hubiera matado a mis amigos"

"Y yo insisto en cuidarte" siguió Astrid "Te golpee con mi dragón"

"Salvaste a mis amigos" comenzaron a discutir.

"Casi mueres"

"Sigo vivo"

"Te rompí varios huesos"

"Me salvaste la cara"

"Tuche" dijo Astrid riendo.

"Muy bien tuvieron un empate" intervino Kristoff "Flynn ya le di indicaciones a Astrid sobre cómo cuidarte, estas en buenas manos" él y Wilbur se dirigieron a la puerta.

"Espera no me dejes solo con Hofferson" ya se habían ido. Miro a Astrid "¿Cómo estás?"

"Mejor que tú, claro"

"Tuche"

Campamento Júpiter

Salieron del túnel de Caldecott y se adentraron en el bosque para que nadie los viera.

"Creo que nos dieron una muy buena despedida" comento Hans.

"A mi si me besaron, a ti imitación de casanova solamente te dejaron besar la mejilla" se burló Ixchel.

"Eso dolió" puso su mano sobre su pecho fingiendo dolor.

Ixchel solamente sonrió; saco la esfera de Aquilón de su mochila y se la mostro a Hans.

"¿Qué es eso?" preguntó el.

"Con esto llegaremos a Arendelle" acerco la esfera a sus labios y dijo "Reino de Arendelle" dejo caer la esfera en el suelo haciendo un portal color azul polar.

"¡Wow! ¿Quieres que entre a esa cosa?" se quejó Hans.

"¡Emmm…si! Separa un poco las piernas y caerás bien" le dijo antes de empujarlo hacia el portal "Grita como niña" Ixchel entro al portal.

Apareció en el muelle de un hermoso reino, con bellas plantas y construcciones; el clima otoñal era maravilloso. El mar que estaba frente a ellos resplandecía en un vivo azul verdoso.

"Me gusta este reino" dijo Hans.

Ixchel enfoco su vista en una pequeña balsa; las personas que la recibían tenían expresiones tristes en sus rostros. El barquero cargo una bolsa blanca fuera de la balsa; Ixchel de inmediato supo que era.

"Llegamos tarde" dijo con impotencia "Los reyes están muertos"

Campamento Mestizo (Tres días después)

Las cabañas estaban en reparación; la de Apolo apenas recuperaba su estructura. Los campistas que no reparaban seguían con sus actividades normales, algunos seguían con vendajes pero sus heridas ya casi sanaban.

Astrid estaba en la enfermería con Flynn. "Bueno, me alegro de que cada día que pasa te pongas mejor" le dijo Astrid.

"Espero librarme del yeso pronto, es mi brazo de espadachín" el miro el yeso que estaba en un brazo derecho "¿Lo firmas?"

"Está bien" de algún lugar saco un marcador y le escribió: Recupérate pronto cabeza hueca.

"Que linda" se burló Flynn "Cuando estés enyesada recuérdame escribirte algo así de bonito"

"Si Eugene"

"Oye, no porque sepas mi verdadero nombre significa que puedas llamarme así en cualquier momento"

"Lo hago para fastidiarte" Astrid rio "Es divertido ver cómo te enojas"

"Chistosa, muy chistosa Hofferson"

"¿Interrumpo algo?" M.K se paró enfrente de ellos con una seria mirada.

"Emm…no" dijo Flynn "Hola M.K. hacía mucho que no te veía, si de hecho no viniste a visitarme"

"Astrid, necesito hablar a solas con el" dijo M.K

"Como quieras" Astrid se fue pero sabía lo que iba a ocurrir entre esos dos y no era algo bueno.

Flynn la miro con preocupación "Perdona el comentario Mary yo…"

"Tenemos que hablar" lo interrumpió M.K.

"Te escucho"

"Eugene, esto es difícil no sé cómo qué decirlo"

"Con la boca"

"No te hagas el chistoso ahora Fitzherbert"

"Perdón"

M.K. respiro hondo para seguir "Eugene esto no está funcionando"

"No te entiendo ¿De qué hablas?"

"Nosotros, nuestra relación no funciona y yo pensé que podíamos mejorar pero veo que me equivoque"

El comprendió "Estas terminando conmigo"

"Si, lo siento pero ya no quiero seguir así"

"¿Qué fue lo que hice mal según tú?"

"No quiero insultarte pero eres un maldito mujeriego"

"¿Mujeriego? ¿De qué hablas?"

"No finjas, vi como mirabas a Rapunzel"

"Puedo explicar eso…"

"No me expliques nada, además eres demasiado celoso y no solo conmigo, sino con tus amigos"

"Pensé que ya habíamos hablado de eso"

"Eres demasiado sobreprotector, es como si nos fueras a perder para siempre"

Varios recuerdos llenaron la mente de Flynn pero ninguno era alegre "Tal vez si debemos terminar, tu no comprenderías porque hago eso"

"No podía estar más de acuerdo" ella salió de la enfermería sin decir nada.

Al salir se topó con Rapunzel, quien la miraba confundida.

"Es todo tuyo" le dijo molesta.

Ella estaba confundida pero comprendió lo que había pasado y se culpaba por ello.

Jack buscaba Quirón, tenía muchas cosas que preguntarle.

Mientras lo buscaba choco con Hiccup.

"Perdona Jack" dijo Hiccup "No vi por donde iba"

"Solo no te metas en mi camino" no era su culpa pero no podía ver a Hiccup de la misma manera desde que Pitch lo ataco y vio en su pesadilla como besaba a Merida. Decidió ignorarlo cuando vio al centauro en el comedor jugando cartas.

"Quirón, necesito hablar contigo" le dijo.

"¿Sobre qué quieres hablar?" preguntó el centauro poniéndose de pie.

Bajo la voz lo más posible "Quiero hablar sobre Pitch, yo hable con el"

Quirón se llenó de preocupación "Acompáñame a la Casa Grande, ahí conversaremos mejor"

Campamento Júpiter

Merida y Nod salían de otra aburrida sesión del senado; ambos se quitaban sus largas e incomodas togas para dejarse la ropa del campamento.

"Suerte que hoy es nuestro día libre" dijo Merida.

"Si sobre eso" dijo Nod nervioso "Me preguntaba si quisieras ir a Nueva Roma conmigo"

Eso la tomó por sorpresa, ella y Nod se habían llevado mejor desde que Hans se fue pero eso no evitaba que se pusieran nerviosos cuando estaban solos.

"¿Hay algún motivo especifico?" dijo ella.

"La verdad es que quería que me acompañaras a visitar a un amigo, él es simpático pero tengo que hablar de algo con él y me sentiría mejor si una amiga me acompañara"

"¿Una amiga?" el asintió "Bueno si lo pones así, claro que iré contigo ¿Cómo se llama tu amigo?"

"Es mas como si fuera mi tío, su nombre es Ronin"

"Suena interesante"

"Entonces vamos de una vez con el" ambos corrieron hacia la ciudad evitando la frontera del dios Termino.

Merida se maravilló al ver la ciudad. Había tiendas, plazas y una universidad. Miro a las parejas de semidioses con sus hijos en la plaza y a varios faunos corriendo por las calles. Nueva Roma era hermosa.

Nod silbo llamando a un Lar con una carroza tirada por caballos fantasmales "Ven Merida" la tomo de la mano para ayudarla a subir a la carroza y después subió el "Calle Tíber numero 67 por favor" le dijo al Lar.

"Pareces nervioso" dijo Merida.

"No lo veo desde hace mucho tiempo" comento Nod "Y lo que quiero hablar con él es algo serio"

"¿Puedo preguntar sobre qué?"

El respiro hondo "Quiero hablar con el sobre mi hermano"

"¿Tienes un hermano?"

"Lo tenía, me separaron de el cuando era pequeño y…será mejor que escuches el resto de la historia en la casa de Ronin"

"Como tú quieras"

Arendelle

Hans e Ixchel estaban frente al castillo; vestían ropa negra ya que habían regresado de un funeral. Ixchel miraba el castillo nerviosa, tenía algo que hacer ahí dentro y no se sentía lista.

Hans la sujeto de la mano para calmarla "Solo tienes que entrar y dar tus condolencias a las princesas" le susurro. Ninguno comprendía lo que pasaba entre ambos, habían pasado tres días juntos, se conocieron mejor pero algo había crecido entre ellos, algo que no comprendían.

Ixchel saco algo de su bolsa "Toma esto y traza una línea en el puente" le entrego un pedazo de cristal dorado "Sera difícil pero es necesario"

"¿Qué es esto?"

"Un hechizo protector, se lo compre a la misma Hécate hace un tiempo"

"Estas llena de sorpresas" le dijo haciendo que se sonrojara.

"Solo has la que te digo" espero a que él se fuera para estar tranquila; usaba su capa café para esconder su espada, estaba nerviosa por lo que iba a hacer pero tomo valor para acercarse al castillo.

"Necesito hablar con las princesas" le dijo a un guardia, uso su poder de Persuasión para eso. El guardia la dejo entrar sin queja.

Entro al palacio, todas las ventanas estaban cerradas dándole un toque tétrico, hacia más frio ahí adentro. Se dirigió a una de las mucamas "¿Dónde está la habitación de la princesa Elsa?" pregunto.

"Segundo piso, tercera puerta a la derecha, tiene adornos azules" respondió la mucama que había entrado un trance a causa del hechizo.

"Gracias" subió las escaleras y busco la habitación con su objetivo en mente "Habla con la princesa y protege el reino" sujeto firmemente la bolsa de cuero que llevaba bajo su capa café, había algo ahí que debía darle a la princesa.

Encontró la habitación, estaba casi al final del pasillo. Camino hacia ella pero casi a la mitad del camino se detuvo al ver a una niña de trenzas rubias con un mechón más claro y ropa negra que caminaba a la misma habitación cabizbaja.

Ixchel se escondió en un pilar para observar y esperar.

La niña de trenzas toco la puerta, irradiaba tristeza y desesperación.

"Elsa, sé que estas adentro" comenzó a decir la niña "Me han preguntado donde estas"

No se escuchaba respuesta alguna, la niña se recargo en la puerta "Me han dicho que sea valiente. Hoy te vengo a buscar por favor déjame entrar" se sentó al pie de la puerta "Tu eres todo lo que tengo solo escúchame… ya no sé qué hacer" las lágrimas estaban a punto de salir de sus ojos azules "¿Y si hacemos un muñeco?"

De nuevo no hubo respuesta. Ixchel vio como la niña abrazaba sus rodillas y comenzaba a sollozar. Ella había entendido todo, ella era la otra princesa, la princesa Anna, quien trataba de unirse de nuevo con su hermana.

Ixchel salió de su escondite y camino hacia ella, trato de verse segura pero tenía miedo de hacer algo mal.

"Hola" le dijo captando su atención.

"Hola" respondió la princesa Anna mientras se ponía de pie.

"¿Esta es la habitación de la princesa Elsa?"

"Si" respondió Anna "Pero si lo que quieres es hablar con ella temo decepcionarte, ella no habla con nadie, deberías irte"

"Debería irme" repitió Ixchel.

"¿Te estas burlando de mí?"

"Me estoy…" sacudió su cabeza, había entrado en un extraño trance "Olvídalo yo solo venía a buscarla para darle mis condolencias"

"No eres la primera que la busca pero aun así ella no habla con nadie, ni siquiera conmigo"

"Eres la princesa Anna ¿Cierto?" ella asintió "Lamento mucho tu perdida, sé que no sirve de mucho unas simples palabras de consuelo ante una situación así…yo también perdí a mis padres"

"No solo he perdido a mis padres, también perdí a mi hermana pero eso fue hace mucho, ahora ella solo me aleja"

"Creo que solo trata de protegerte" Ixchel comprendía eso y muy bien "Trata de alejarse para no lastimarte y eso a veces no es lo mejor; yo también tengo un hermano"

"¿Por qué me cuentas esto? Apenas te conozco"

"A veces el dolor debe compartirse para ser comprendido" le dijo Ixchel "Estoy segura de que tu hermana te ama y que si no lo demuestra es porque tiene miedo"

"Espero que sea cierto" dijo Anna "Si quieres puedes llamar a su puerta, tal vez a ti si te abra" se dio la vuelta para seguir su camino.

"Anna espera" la detuvo antes de que se fuera "Sé que esta no es una situación como para dar un regalo pero me gustaría que tuvieras esto" saco un objeto brillante de su bolsa. Era un broche con una paloma y una rosa.

"Es muy bello ¿Qué es?" Anna tomo el broche entre sus manos.

"Es el símbolo de Afrodita, la diosa griega del amor y la belleza" explico Ixchel.

"Espero que sean buenos deseos" sonrió Anna "Gracias… ¿A quién debo agradecer?"

"Lady Pitchiner, solo Lady Pitchiner"

"Entonces, gracias Lady Pitchiner" Anna se retiró con una sonrisa en el rostro.

"Anna" la llamo Ixchel "Nunca tengas miedo" Anna volvió a sonreír.

Ixchel estaba frente a la puerta, toco tres veces continuas para llamar la atención de quien estaba adentro.

"Pase" dijo una voz "Ya he abierto"

Ixchel entro en la habitación, estaba extremadamente fría, volvió a cerrar la puerta y miro a la niña que estaba frente a ella. Su cabello era rubio claro casi blanco como la nieve y sus ojos eran iguales a los de Anna.

"Hola, princesa Elsa"

Olimpo

El dios del miedo y sus ayudantes caminaban por las calles doradas de la ciudad eterna. Todo el que los veía pasar se quedaba paralizado; todos abrían el paso a Pitch. El llego a la fuente de las nueve musas y miro a la multitud que lo había seguido.

"¡Hermanos míos!" anuncio Pitch "¿No están hartos del trato que reciben de los dioses mayores?"

"¡Sí!" todos vitorearon "¡Estamos hartos!"

"¿No están hartos de que nos traten como a sus sirvientes?" la multitud asintió "¡Yo digo basta!"

Todo el mundo se quedó callado.

"¡Basta a las injusticias que los dioses menores sufrimos! ¡Lo que nuestros hijos sufren!"

"¿Qué harás para parar esto?"

"Jamás pensé que fuera esencial, esa cruel y despreciable acción pero talvez haya más potencial para nuestra mente y poder" Pitch empezó a pasearse entre la multitud "Sé que retienen sus poderes, está claro por su mirada ausente que no tienen ni idea que hacer pero tienen que hacer un esfuerzo, pues hablamos aquí de linaje me escuchan o puede irles mal. Prepárense para una nueva vida, una nueva era se encuentra muy cerca"

"¿Y en donde entramos nosotros?" preguntaron varios.

"Solo escuchen. Sé que suena arriesgado pero serán recompensados para los que sigan mi juego. Prepárense"

"¿Prepararnos para qué?"

"Para la muerte del rey de los dioses"

"¿Está enfermo?"

"No, tonto vamos a matarlo y a sus hijos también"

"Nadie necesita un rey ¡Nadie, nadie!"

"No, si habrá un rey" anuncio Pitch "Yo seré rey, apóyenme y jamás padecerán de nuevo"

"¡Que viva el rey Black! ¡Que viva el rey Black!" todos lo aclamaron "Sus socios seremos ahora del rey que hemos buscado"

"Ya es hora que yo les obligue a ciertas acciones tomar, el futuro está lleno de recompensas y yo seré el más beneficiado pero algo que debo remarcar es ¡No llegaran a ningún lado sin mí!"

"Prepárense para la guerra del siglo" clamaron todos.

"Prepárense para la conquista del cielo" empezó Pitch "Mi plan ya está trazado para esos malditos que aun lado me hacían y no me querían. Seré respetado, amado, alabado y visto por lo grande que soy. Si mis motivos y ambiciones son malas ¡Prepárense!"

"Nuestros motivos y ambiciones están mal"

"Prepárense"

Todos los presentes vitorearon. Pitch había reunido un ejército de dioses menores, su plan marchaba a la perfección pero no importaba lo satisfactorio que se sintiera el seguía sintiendo un extraño sentimiento en el corazón que no comprendía.

Camino mientras nadie lo observaba a una estatua cercana a la fuente, una estatua de alguien que reconoció al instante.

"Afrodita" dijo en voz baja al ver el rostro de la estatua.

Gothel se acercó a él "¿Está todo bien, señor?"

"Si, todo está perfecto" el sentimiento en su corazón se hacía cada vez más fuerte e insoportable "Lleven a los nuevos reclutas al castillo, yo los veré después"

"¿Va a ir a alguna parte?"

"Visitare a una vieja amiga" se hundió en sus arenas negras para desaparecer de aquel lugar.

Campamento Mestizo

Flynn estaba deshecho, Kristoff, Wilbur y Astrid trataban de animarlo. Pero era inútil, él se sentía deprimido y a la vez triste, odiaba perder a alguien, él ya había perdido a su madre mortal y a alguien igual de especial.

"Eugene odio verte así de mal" dijo Kristoff "¿Hay algo que podamos hacer por ti?"

Él tenía la mirada baja y perdida "¿Creen que soy sobreprotector?"

Esa pregunta hizo que se pusieran nerviosos "Emm…para serte sincero un poco" dijo Wilbur.

"Hay una razón para eso" Eugene se levantó con ayuda de Astrid "Una razón que quiero contarles…a los tres"

Se miraron confundidos. No sabían que Eugene guardara secretos, secretos que le causaban tristeza y lo hiciera actuar mal.

"¿Van a venir?" dijo Eugene. Los tres lo siguieron fuera de la enfermería, caminaron por todo el campamento en construcción para llegar a un espacio de juego cerrado donde se llevaban a cabo los consejos de guerra. Cerraron la puerta para que nadie los escuchara.

Eugene se quedó en silencio un momento recordando su niñez, su niñez lejana a los años que paso con Kristoff; su niñez en la cual tuvo una familia, una madre y un hermano…un hermano que perdió.

Varias lagrimas salieron de sus ojos mojando sus mejillas "Eugene" la voz de Kristoff hizo que volviera a la realidad "¿Qué es lo que te pasa?"

"Lo que voy a contarles es duro para mí de compartir pero creo que es necesario que ustedes lo escuchen pues es la razón por la cual soy sobreprotector y posesivo a veces" dijo Eugene "Una vez tuve un hermano"

Los tres presentes entraron en shock.

"¿Por qué jamás me dijiste eso?" preguntó Kristoff.

"Porque es un recuerdo tanto feliz como triste pero sobre todo triste" comenzó a contar Eugene:

Perdí a mi madre en un accidente cuando solo tenía dos años. Ella estaba esperando un bebe, jamás supe quién era el padre de aquel bebe pero yo lo esperaba con ansias. Después del accidente solo pudieron salvar al bebe.

Éramos completamente iguales, los ojos y el cabello castaño. Ambos nos quedamos solos así que nos llevaron a un orfanato.

Siempre en las noches en las que lloraba, yo le contaba Las Aventuras de Flynnigan Rider para que se calmara. Recuerdo que el siempre amo esa historia.

Amaba a mi hermano más de lo que amaba mi propia vida, en el vivía mi madre, en el vivía yo pero como todo lo feliz, no duro mucho.

Cuando cumplí tres años, mi hermano ya tenía un año de edad, apenas y sabía caminar. El orfanato nos llevó de excursión al bosque. Todo era fantástico, el lugar y estar con mi hermanito. El empezó a caminar, siguió una luz brillante, yo no sabía que era pero fui tras él.

Nos habíamos alejado del grupo, estábamos cada vez más adentro en el bosque. Empecé a escuchar gruñidos que venían de los arbustos. En un momento mi hermano se quedó quieto.

Trate de cargarlo pero algo lo retenía, un lobo, muchos lobos aparecieron de la nada y comenzaron a rodearnos. Varios lobos comenzaron a jalarme de la ropa para que soltara a mi hermano, yo me resistí pero un lobo…no una loba, la más grande de todos se colocó frente a mi hermano yo estúpidamente lo solté.

La loba tomo a mi hermano de la ropa y se lo llevo; trate de seguirlos pero los otros lobos me impedían el paso. Minutos después escuche un aullido en una parte lejana del bosque. Los lobos desaparecieron después de eso.

Lo último que recuerdo es estar en medio del bosque completamente solo, llorando y gritando por mi hermano, la única familia que me quedaba y la persona a la que más he querido.

Los ojos de Eugene estaban hinchados por el llanto al igual que los de sus amigos quienes habían escuchado la historia.

"¿Cuál era su nombre?" pregunto Astrid "¿Cómo se llamaba tu hermano?"

"No lo recuerdo, era muy pequeño pero si tenía un nombre, mi madre se lo puso antes de que naciera" contesto Eugene dejando salir varios suspiros "No digan nada sobre esto, este es uno de mis recuerdos más oscuros y odio recordarlo"

"Tu secreto está a salvo con nosotros, Eugene" dijo Kristoff "Para eso somos tus amigos…tu nueva familia"

Eugene sonrió "Hay me vas a hacer llorar más, maldito cursi" los cuatro se abrazaron por un rato pero Eugene aún tenía el anhelo de volver a ver a su hermano, tenía la esperanza de que estuviera vivo y que también lo esperaba.

Jack estaba en la Casa Grande con Quirón quien lucía preocupado respecto al tema al que iban a hablar. El centauro se acomodó en su silla de ruedas para poder ver a Jack de frente.

"¿Qué fue lo que paso el día del ataque, Jack?" le pregunto "¿Qué paso contigo?"

"Como ya te había contado, cuando estábamos en la competencia, Elías me empujo de la plataforma y después caí inconsciente"

"¿Quién es Elías?"

"Era el chico que me golpeaba cuando vivía en las calles pero apareció y me dijo que él y su novia eran dioses menores ¿Te suena?"

"Dios menor, Elías, si me suena" dijo Quirón mientras se frotaba la barba "Pero no puede ser posible, él fue exiliado al inframundo"

"Espera, espera; me estás diciendo que ese tipo debería estar en el inframundo" pregunto Jack.

"Ha de ser solo una coincidencia" trato de calmarse Quirón "¿Cuál es su apellido?"

Jack trato de recordar "Vaco no, Valencia tampoco ¡Oh sí! Vatiz, Elías Vatiz" Quirón palideció al escuchar ese nombre "¿Es algo malo?"

"¡Esto es terrible!" dijo el centauro alterado "¡Oh por el Tártaro!"

"¿Quién diablos es Elías Vatiz en realidad?"

Quirón recupero su seriedad "Elías Vatiz es el yerno de Pitch"

"¿Pitch tiene una hija?"

Quirón asintió "¿Cuál es el nombre de la novia de Elías?"

"Bueno creí que era Bianca LeGrawnt pero ella luego dijo que no existía Bianca. Me enfrente con ella hace más de dos semanas"

"Cierto pero…no puede ser ¿O sí?" dijo Quirón para sí "No, ella está muerta"

"¿Quién está muerta?"

"La hija de Pitch…no puede ser, ella murió hace catorce años"

"Yo conocí a Bianca hace dos años" dijo Jack alarmado "Puede que este…"

"Olvídalo y pasa a otra cosa"

"Bien" Jack saco algo de su bolsa y lo puso en la mesa "Esa daga, es la daga de Aquilón"

"Si, ya me contaste sobre ella"

"Pitch en mi sueño me dijo que yo había acabado en el lugar equivocado, que no pertenecía aquí, que era un romano entre griegos" Jack miro la daga "Creo que es por eso que tengo un arma romana"

"No Jack; tu eres griego estoy completamente seguro que eres hijo de Bóreas y no de Aquilón, lo sé porque revise tu legado" algo pareció volver a su mente "Pero tu madre si era romana"

"¿Mi madre?"

"Si, ella era legado de Venus, la diosa del amor"

"Eso significa que mi hermana era romana"

"Parece que si"

"Pitch también uso la voz de mi hermana para que fuera hacia él y combatimos" Jack trato de recordar todo lo ocurrido "El me pidió que me uniera a él, que ambos podíamos hacer que nos albarán"

Quirón ya no quería seguir con aquella conversación "Si todo lo que pienso es cierto; Jack considérate afortunado de haber combatido a la mayoría de la familia del miedo y salir con vida"

"Gracias…creo"

"Regresa a tus actividades, seguiremos con esta charla cuando haya despejado mi mente" Jack salió de la casa para dejar al centauro solo.

¿El miedo podía tener miedo? Ni siquiera él lo sabía. Su mente se estancó en varios pensamientos que él no comprendía.

Su hija, su Seraphina, estaba recostada en su cama mientras el despertaba de un mal sueño con un libro de cuentos en manos.

"¿Papi?" dijo Seraphina algo extrañada al escuchar el grito de su padre. La pequeña de unos once años y cabello negro lo observaba intacta con sus brillantes ojos verdes.

"¡Oh Sera!" Pitch se froto la frente "¿Te desperté?"

"No papá, no podía dormir, estaba esperando que terminaras la historia ¿Cómo termina?" dijo la niña.

"¿Cómo termina? ¡Oh…disculpa! Seguramente me quede dormido" Pitch froto sus cienes tratando de calmarse.

Seraphina bajo de su cama "Tu siempre estás cansado cuando estas en casa, papá"

"Lo se Sera, pero agradezco haberme despertado. Era un extraño y triste sueño…una pesadilla más bien"

"¿Sobre qué era?" la niña lo miro con curiosidad.

"Prefiero no pensar en eso, Sera…pero debí haber sabido que era solo un sueño" trato de sonreír al ver a su pequeña niña "Yo jamás podría abandonar a mi pequeña problemática"

"Pero lo hiciste, papá…me dejaste sola" Seraphina empezó a crecer hasta convertirse en su versión madura, sus ojos reflejaban odio en vez de inocencia. Una flecha dorada le atravesaba el pecho.

"No… no puede ser…Sera" los ojos de Pitch se llenaron de horror y tristeza.

"Tu querías la gloria…la fama…"

"No…Sera… ¡Trata de comprender!"

"Tu querías ser un héroe ¡Más de lo que querías ser un padre!"

"¡No!... tu sabes que no es verdad ¡Lo hice por ti…para protegerte…!"

"¡Mentiras, mentiras, mentiras! ¡Solo admítelo! ¡Yo era un estorbo para ti!"

"¡No Sera! Por favor…para"

"No importa lo que te digas… ¡Tú me dejaste sola!"

En ese momento regreso a la realidad, con el mismo raro sentimiento en su corazón, un nuevo sentimiento que no tenía nada que ver con Seraphina. Las puertas del castillo de la diosa del amor se abrieron ante él, como muestra de una clara bienvenida.

Campamento Júpiter

La carroza los dejo en una casa con un gran jardín lleno de hermosas y coloridas plantas y flores. Se sentía el aroma a bosque. Nod entro algo nervioso seguido de Merida.

"Lindo jardín" comento Merida para romper el silencio.

"Tara ama las plantas, ella es la novia de Ronin" dijo Nod "Te caerá bien" llegaron a la puerta, Nod se quedó estático cuando toco el timbre.

Una mujer de menos de treinta los recibió en la puerta "Pero si es el pequeño Nod" dijo sonriendo "Y mira Ronin, viene con una amiga" la mujer era Tara, tenía una fina piel morena y ojos verdes "No se queden ahí afuera, pasen hice galletas"

La casa no era diferente al jardín, varias orquídeas estaban en cada esquina de la sala "Pareces estar un poco seca" Tara toco una de las orquídeas que estaba casi marchita y al tocarla recupero la vida "Mucho mejor"

"Es hija de Ceres, la diosa de la agricultura" Nod le susurro a Merida. Un hombre que estaba sentado viendo televisión en la sala camino hacia ellos.

"Hola joven hoja" el hombre miro a Nod "No te veía desde pascuas"

"Ha habido mucho trabajo en la legión" Nod parecía menos nervioso "Ella es Merida, la hija de Júpiter; Merida él es Ronin, hijo de Bellona"

"Es un placer" dijo Merida

"El placer es mío, no es muy común ver a un hijo de los tres grandes" Ronin tenía el cabello rubio claro y ojos verdes, parecía agradable pero a la vez severo "¿Y a qué se debe tu visita, Nod?"

"Creo que ya es tiempo de que me hables sobre…mi hermano" la expresión de Ronin se suavizo un poco "Merida está aquí porque necesito algo de apoyo"

"Es bueno compartir el dolor Nod" Ronin lo tomo de los hombros "Siéntense y les contare todo; Tara ¿Podrías darnos aperitivos?"

"Ya me adelante" Tara traía una vendeja llena de galletas y panques. Se sentó al lado de Ronin pues ella igual conocía la historia.

Merida estaba muy junta de Nod pero a él parecía no importarle "Sé que no he querido hablar sobre esto por años pero no sé porque ahora tengo la necesidad de saber más, todo si es posible"

Ronin entrelazo sus brazos "Nod, recuerda que no se toda la historia de tu vida"

"No me importa, solo dime lo que sepas ¿De dónde vine? ¿Cómo fue que llegue aquí?" Merida lo tomo del brazo para que se calmara.

"Está bien, te contare todo lo que se" Ronin comenzó a narrar:

Hace casi doce años yo exploraba los bosques del parque Jack London. Todo parecía normal hasta que escuche los aullidos de un lobo. No me puse en guardia pues sabia de quien se trataba.

Lupa y su manada se acercaron a mí; un par de lobos cargaban algo a sus espaldas.

"Ronin, hijo de Bellona" dijo Lupa "Te he de encomendar una misión muy importante"

"La acepto" dije sin más.

Los lobos se acercaron y me dejaron a los pies una canasta "¿Qué es esto?" vi el contenido, era un bebe de más o menos un año de edad con cabello y ojos castaños "¿Qué quieres que haga con él?"

"Ronin, debes llevarlo al campamento, él es un hijo de Roma y esta solo"

"¿Solo? No tiene…"

"Si, la tiene, un hermano que no debe ver, no es como él, deben estar separados" la loba parecía seria "Él es tu responsabilidad ahora, has que alcance la gloria en la legión"

"Lo haré" fue lo último que dije después la loba desapareció.

En la canasta había varias posesiones del bebe, su acta de nacimiento la cual decía su nombre, Nod Leafmen, usaba solo el apellido de su madre.

Había información sobre su hermano, ambos vivían en un orfanato y su madre murió a causa de un accidente cuando Nod nació.

Tara y yo cuidamos de Nod y después lo enlistamos en la legión muy pequeño.

Sobre su hermano; lo he buscado, fui al orfanato en el que vivieron y me dijeron que había escapado años después de que Nod desapareció. No lo han vuelto a ver.

La mirada de Nod era distante. Merida noto lo que pasaba y lo comprendió "Es por eso que te quejabas de ser semidiós ¿Cierto? Además de tu madre, perdiste a tu hermano"

"Si" dijo Nod "Él es mi única familia; quiero encontrarlo y recuperar la vida que no tuvimos"

"Algo me dice que está reconsiderando lo que el senado te ofreció ¿Cierto?" lo interrumpió Ronin.

"¿Qué te ofreció el senado?" Merida lo miro confundida.

A Nod se le hizo un nudo en la garganta "Cuando le sirves a la legión más de diez años, el senado te da dos opciones: vivir en Nueva Roma o salir al mundo y no regresar"

"Estas considerando irte, para buscarlo" Nod asintió "¿Vas a irte?"

"No tengo razón para quedarme" dijo Nod "Pensaba irme cuando el verano terminara pero a mitad del verano llego algo que…me hizo querer quedarme"

"¿Qué fue lo que llego al campamento que hizo que te quedaras?" Merida lo miraba a los ojos.

Él se sonrojo pero ignoro su pregunta "Bien eso era todo lo que quería saber, si nos disculpan"

"¿No se quieren quedar? Veremos un maratón de nuestra serie favorita" intervino Tara antes de que se fueran.

"¿Qué serie es?" preguntó Merida.

"Once Upon a Time"

"Nos quedamos" Nod se volvió a sentar junto con Merida.

Castillo de Afrodita

Pitch entraba a la sala de trono de la diosa del amor. La sala toda de rosas lo hacía sentir incomodo, olía a rosas y varias palomas volaban alrededor de una fuente. A un lado del trono de Afrodita había una chimenea al vivo color rojo pasión.

La diosa se acercó a él y lo abrazo "Me alegra verte, hijo mío"

"A mi igual madre" respondió Pitch "Vengo a pedirte un consejo"

Diosa era hermosa, sus ojos cambiaban constantemente de color al igual que su cabello pero seguía siendo bella.

"Yo también quiero pedirte algo" dijo Afrodita "¿Por qué haces esto? ¿Por qué estas contra los olímpicos? ¿Acaso me odias?"

"No madre, no te odio ni a papa lo odio" Afrodita volvió a sentarse en su trono y acaricio una paloma "Yo a quien odio es a los demás"

"A veces la razón del odio es el amor, Phobos"

"Pitch y tal vez lo hago por amor" miro la chimenea "Un amor que perdí a causa de ellos"

"¿Es por Seraphina?"

"Si, es por ella, por lo que le hicieron a ella y a su familia"

"Jamás supe realmente lo que paso" Afrodita dejo volar a la paloma "¿Quisieras contarme?"

"Apolo acuso a Elías de haber asesinado a uno de sus hijos, eso fue una farsa, alguien más lo asesino…la madre de Seraphina para ser preciso; y a Seraphina la exiliaron solamente por ser mi hija, fue cuando la primera parte de la profecía se revelo"

"Tú estás haciendo que la profecía se cumpla" lo reprendió Afrodita "Zeus, Hefesto, Bóreas y sobretodo Apolo te tienen en la mira"

"Apolo, Apolo, Apolo" se burló "Él fue quien más daño me ha hecho"

"¿De qué hablas?"

"Me quito a la madre de Seraphina, quiso que Seraphina fuera su esposa pero ella se negó, exilio a mi yerno y lo peor que ha hecho, profano a mi nieta"

Afrodita entro en shock por lo que había dicho "Profano a la pobre Ixchel"

"Si, se metió en su casa y abuso de ella, eso era un crimen, un crimen que Ixchel pago; Apolo no recibió castigo alguno pero mi pobre nieta fue expulsada del Olimpo al igual que su madre"

"Entiendo lo de Apolo pero ¿Que tienes contra los otros tres?"

"Hefesto, tu esposo Hefesto, trato de matarme en la antigüedad por ser producto de tu infidelidad con Ares; Bóreas, destruyo mi castillo y convirtió a mis sirvientes en gigantes hiperbóreos que solo le sirven a él; Zeus, el obliga a dioses menores a servirles a los mayores, nos obliga a ser esclavos, el me condeno a ser solo un sirviente de Ares junto con mi hermano Deimos" Pitch trato de calmarse "¿Cómo esta Deimos?"

"Él está…débil; está recuperándose en el palacio de tu hermano Eros" dijo Afrodita.

"Como sea; esos dioses solo me han enviado maldiciones, maldiciones que me quitan la cordura, me vuelven loco y no me puedo sacar de la cabeza"

Ella se levantó de su trono y tomo las mejillas de Pitch para verlo a los ojos "Hijo, estás enamorado"

"Estas loca" se apartó de ella "No lo estoy"

"Claro que sí, es ese sentimiento que te ha estado invadiendo últimamente en el pecho, el sentimiento que no comprendes"

"Amor ¿Por quién?" se rio.

"La hija de Zeus, la princesa que te ha robado el sueño últimamente" Afrodita sonrió hacia el fuego "El fuego se hace más fuerte porque estás pensando en ella, sientes algo por ella"

Pitch camino hacia la chimenea para ver el fuego color pasión que se hacía más grande por cada pensamiento sobre ella "No comprendo nada"

"Dime lo que sientes, yo te lo explicare" por algo Afrodita era la diosa del amor, sabia de lo que hablaba.

Pitch no aparto sus ojos de fuego "Madre Afrodita, tu sabes que hombre recto soy, que orgulloso lucho contra el mal. Madre Afrodita, tu sabes que muy puro soy, no como el gentuza débil y mis hermanos. Entonces, Afrodita, di porque su rostro veo y sus ojos como llamas son" las palomas comenzaron a rodear el fuego formando una figura femenina en el fuego "La veo, la siento, su pelo rojo tiene sol me quema y así pierdo la razón" la figura en el fuego tomo la forma de Merida "Cual fuego de infierno, me quema el corazón" el saco el pañuelo que le había quitado a Merida en su último encuentro y froto contra su cara "Impuro deseo, maldita tentación"

Afrodita solo lo miraba atónita sobre sus expresiones.

"Mi culpa no es, si me embrujo, fue la princesa quien la llama encendió; mi culpa no es si he actuado mal, pues es más fuerte que el demonio, que el mortal" el fuego empezó a salirse de la chimenea por lo enorme que era "Protégeme Afrodita, de este su hechizo cruel sino su fuego a matarme va" tomo el pañuelo con fuerza "Destruye a Merida, que pruebe el fuego del inframundo o deja que sea mía y mía será"

Un querubín entro en ese momento llamando a Afrodita "Mi señora, hay numerosos Venti en la entrada, buscan a su hijo"

"¿Pero cómo?" dijo Afrodita "No importa, puedes retirarte, no dejare que lo toquen" el querubín salió volviéndolos a dejar solos.

Pitch volvió a mirar el fuego que se movía como loco en muchas direcciones, era un acertijo al igual que Pitch lo era "Hay fuego de infierno" siguió Pitch apretando el pañuelo "Princesa escogerás, o a mi o a la muerte; se mía o arderas" arrojo el pañuelo a las llamas rojas donde lentamente ardía "Ten piedad de ella y ten piedad de mí. Ella mía será ¡O a arder va!"

Arendelle

"Hola, princesa Elsa" Ixchel se arrodillo ante la joven princesa "Es un honor conocerla"

"La escuche hablar con mi hermana" dijo Elsa "Dijo algo sobre el miedo"

Hacia frio en aquella habitación pero a ninguna de las dos le importaba "Si, conozco muy bien el miedo ¡Achu!" Ixchel estornudo.

"Lo siento, sé que está demasiado frio y es mi culpa"

"No, no es el frio ¡Achu! Son esos narcisos que tienes" señalo un jarrón lleno de las flores.

"Lo siento" Elsa tomo el jarrón y lo guardo en un armario "¿Conoces el miedo?"

"Más de lo que me gustaría admitir" Ixchel miro a Elsa directamente a los ojos, vio su pasado, lo que sus poderes le habían causado a su hermana, el porqué de su encierro y el miedo que guardaba "Tu poder crecerá, hay belleza en el pero también un gran peligro, el miedo será tu enemigo"

"¿Co…como sabes eso?" dijo Elsa, esas líneas se las habían dicho los trolls hace ya mucho tiempo.

"No eres la única cuyo poder tiene una maldición, Elsa" Ixchel se agacho para verla de frente "Soy como tú"

"¿Controlas la nieve?"

"No, yo controlo los secretos de las personas, cuando los miro a los ojos puedo ver sus más profundos secretos"

Elsa miro hacia un lado, una espada sobresalía de la capa de Ixchel "¿Por qué estas armada? ¿Vas a matarme?" dijo con miedo.

"No, no lo hare; la espada es solo por protección" su voz se volvió maternal "No tienes por qué tener miedo"

"¿Por qué dices que eres igual que yo?"

"Somos diferentes a los demás, tus padres te lo dijeron antes de morir, yo lo sé y la verdad, en mi vida he visto a alguien como tú" le dijo "Eres más que especial, Elsa"

"Si, ellos me dijeron la verdad cuando cumplí trece, me dijeron la razón por la que tengo poderes, que era una semidiosa" Elsa trato de contener las lágrimas "No quiero ser especial, quiero ser normal"

"Anna tampoco es normal; me di cuenta cuando hable con ella" Elsa asintió, Ixchel le sonrió para calmarla "Sé que tratas de protegerla, tus padres trataron de protegerla pero Anna debe aprender a protegerse sola igual que tú debes"

"Amo a mi hermana más de lo que amo mi propia vida"

"Yo tengo un hermano, él es la razón por la que vivo, lo único que amo en esta vida"

"Creo que tenemos eso en común" dijo Elsa.

"Lamento lo de tus padres y comprendo lo que sientes yo igual perdí a los míos" Ixchel saco algo de su bolsa, estaba envuelto en modo de regalo "Yo le di algo a Anna y esto es para ti; ábrelo cuando estés lista"

Elsa tomo el regalo y lo observo un momento "¿Qué es?"

"La respuesta para que tú y tu hermana tengan una nueva vida juntas" le sonrió "Cuando estés lista, ábrelo" Ixchel se puso de pie, dispuesta a irse.

"Mis padres y yo protegíamos a Anna de mis poderes" la voz de Elsa la detuvo "¿Tu de que proteges a tu hermano?"

Ixchel se giró levemente "Lo protejo de mis padres"

"Gracias…Lady Pitchiner" dijo Elsa; corrió hacia ella y la abrazo.

Esto sorprendió a Ixchel; Elsa no era tan niña, aparentaba quince años al igual que ella aparentaba dieciséis. Ixchel de devolvió el abrazo "No tengas miedo, Elsa"

Ixchel ya había salido del castillo con una sonrisa plantada en su rostro. Su misión estaba casi completa, solo debía buscar a Hans y estar segura que haya trazado una línea con el hechizo protector.

Se dirigió hacia el puente donde Hans debía estar. Todo parecía vacío, no había ni un solo ruido cerca. Ella escucho unos quejidos que rompieron aquel silencio.

Casi al final del puente, Hans estaba tendido en el suelo quejándose de dolor. La línea ya estaba trazada, el hechizo ya trabajaba pero ¿Qué le pasaba a Hans?

"Vete" decía Hans "Vete de aquí"

Ixchel se arrodillo para verlo "¿Quién te hizo esto?" las pupilas de Hans estaban dilatadas y su pulso estaba acelerado.

"Corre sal de aquí" Hans jadeaba por el dolor "Ella viene por ti"

"¿Quién?" Ixchel miro confundida a todas direcciones pero no vio a nada ni nadie.

"Hola, Ixchel" unos ojos verdes aparecieron entre las sombras "Es bueno verte otra vez"

Ixchel miro la persona que salía de las sobras, tenía miedo, estaba confundida pues ella misma había visto su muerte "¿Madre?"

Campamento Júpiter

Valentine estaba en su descanso; cuidar a Octavian era demasiado aburrido, apenas y comprendía como su hermana lo soportaba. Estaba en el mismo lugar en que el e Ixchel habían hablado antes de que ella se fuera; él estaba tranquilo, pero le preocupaba como estaba su hermana y si es que volvería.

Una figura negra apareció frente a él, no tardo en desenfundar su espada para protegerse. El dios del miedo estaba frente a él.

"Baja eso Valentine, solo soy yo" dijo Pitch "Ya que tu hermana no está pensé que quisieras ir conmigo de nuevo"

Valentine no soltó su espada, la dirigió a la garganta de Pitch "No iré a ninguna parte contigo, Black"

Pitch rodo los ojos "Seguramente tu cambio de actitud fue culpa de tu hermana, esa niña tan estúpida"

"¡No te atrevas a hablarle de esa manera!" Valentine recordó lo que Pitch le hacía a su hermana, la golpeaba y la maltrataba y eso era algo que él no toleraba "¿Crees que no sé lo que le haces?"

"Yo los protejo a ambos" Pitch rio pero aun la espada estaba en su garganta.

"No me refiero a eso; yo veo que es lo que pasa; ella me ha dicho que esto no volverá a pasar, pero ella ha llorado muchas veces aun cuando le juras que la amas" alejo la espada de él, acto seguido lo derribo de una patada. Pitch estaba en el suelo confundido "¿Te sientes como un hombre cuando la golpeas? ¿Te sientes mejor cuando ella cae al suelo?"

"Valentine no sé qué me hablas" Pitch invoco a varias pesadillas. Valentine levanto una mano y las pesadillas solo le obedecieron a él "Como osas"

"Pero te digo, un día este mundo se acabara y con tus mentiras te derrumbaras mientras ella una mejor vida encontrara" las pesadillas rodearon a Pitch por el miedo que sentía "Toda acción en este mundo tiene una consecuencia, si esperas un poco más yo veré como todo se derrumba para ti; veo hacia dónde vas diciéndole que tú tienes la razón de nuevo, que tu estas en lo correcto, pues aprende una lección" lo miro a los ojos imitando el poder de su hermana y mirando lo que Pitch le escondía sobre lo que le hacía a su hermana.

"¿Qué crees que haces, niño tonto?" se quejó Pitch pero las pesadillas empezaron a meterse a su mente mostrándole su miedo.

"¿Te sientes como un hombre cuando la empujas? ¿Te sentiste mejor cuando cayó al suelo?" Valentine estaba lleno de ira, estaba torturando a Pitch con su mente "Pero te advierto que algún día acabara y con tus farsas te hundirás mientras ella una vida nueva tendrá"

Pitch veía a Valentine molesto pero a la vez asombrado. Él le mostraba su miedo al propio dios del miedo. Le mostro lo solitario que estaba y lo débil que era.

"Con la cara en la suciedad ella dijo, esto no duele, ella dijo, que ya no te tolera" gruño Valentine "Con la cara bajo la oscuridad ella dice, esto ya no duele, ella dice, que ya no te tolera más"

Los ojos de Valentine se volvieron dorados como los de Pitch y su piel tomo un leve tono gris. Por orden de Valentine las pesadillas empezaron a golpear a Pitch sin piedad "¡Algún día ella te mostrara que ella ya tuvo suficiente! ¡Que todo volverá a repetirse! ¿Te sientes como un hombre ahora que eres golpeado? ¿Te sientes mejor ahora que caíste al suelo?" se burlaba de el "Y te lo repito otra vez que algún día todo acabara y con tu mentiras caerás mientras ella una vida mejor tendrá"

Las palabras de Valentine resonaban en los oídos de Pitch una y otra vez "¿Te sientes como un hombre cuando la golpeas? ¿Te sentiste mejor cuando ella caía en el suelo? Algún día esto acabara y con tus mentiras caerás y ella una mejor vida encontrara"

Valentine volvió apuntarle con su espada "¡Con la mirada en tu oscuridad te digo que ya no nos lastimaras más! ¡Yo te digo que ya no te seguiremos nunca más!"

Valentine clavo su espada en el suelo creando un agujero oscuro. Las pesadillas rodearon a Pitch para que cayeran junto con él a la oscuridad.

Le costaba respirar; recupero su color de piel y ojos normal. Miro atónito lo que había hecho, le causo miedo al miedo y era una sensación muy agradable.

Observo su reflejo en la espada, cuyo color dorado había cambiado a uno gris oscuro "Ixchel no debe saber esto"

Merida miraba la televisión junto con Ronin y Tara. Nod solo vagaba por la casa, deteniéndose a admirar las flores. Ella lo miraba de reojo a cada segundo pero él no lo notaba ya que estaba sumido en sus pensamientos.

"Hook es muy atractivo ¿No lo crees, Merida?" dijo Tara.

"Si, lo es" volvió a seguir Nod con la mirada. Odiaba que no dijera nada, él era tan interesante pero a la vez tan tedioso "¿Tu qué crees Nod?"

Él se quedó de pie frente a un librero "Si, Emma, Hook la pareja perfecta" era obvio que no la escuchaba. Pasó su índice por cada uno de los libros pero se detuvo en uno "Ronin ¿Me prestarías este libro?"

Ronin volteo hacia el "¿Cuál es?" Nod solo le mostro la portada "¡Oh ese! Puedes quedártelo"

"Gracias Ronin"

"Miren la hora" intervino Merida "Creo que el tiempo pasa muy rápido cuando te diviertes"

"Es verdad" dijo Nod "Ronin, Tara me gusto verlos otra vez pero nuestro día de descanso se nos acaba y planeaba mostrarle la ciudad a Merida"

"No te preocupes" dijo Tara "Vengan cuando quieran, los dos"

"Lo haremos" dijo Merida; siguió a Nod hasta la salida. Estaban a medio jardín cuando miro el libro que el llevaba en manos "¿Qué libro es?"

Nod miro el libro sonriendo "Mi libro favorito, Las Aventuras de Flynnigan Rider"

Campamento Mestizo

Rapunzel practicaba sus dibujos en medio de la playa cuando alguien se sentó junto a ella.

"¿Cómo estas Punzie?" preguntó Flynn.

"Bien, de lo mejor" respondió mientras terminaba de remarcar su dibujo.

"Lindo dibujo" era el retrato de un chico de cabello negro y ojos dorados "Mas bien retrato ¿Quién es?"

Rapunzel parecía nerviosa "Es alguien que conocí" sonrió al ver el retrato "Se llama Valentine"

"Pues parece que es algo más; tienes muchos dibujos de el" señaló los dibujos que estaban alrededor de ella, todos con el rostro de Valentine.

"Solo lo he visto una vez pero cada que pienso en él, me inspiro y a la vez me asusto" ella recogió los dibujos "Creo que me gusta"

Flynn hizo una mueca "Debo admitir que tienes buen gusto con los chicos" se levantó para después irse.

"Más de lo que crees" Rapunzel siguió con el dibujo.

"¿Qué haces?"

"Johnny me asustaste" le dijo golpeándolo con su cuaderno "No me asustes así"

"¿Te dio por dibujar?"

"Aja"

Johnny miro por un momento los dibujos, su alegre expresión cambio a una de preocupación al ver de quien era el dibujo "Punz ¿Dónde has visto a este chico?"

"Lo vi cuando fue el ataque" trato de recordar "Le di un sartenazo"

"No puede ser…Valentine Vatiz" dijo en su mente aterrado "¿Estuvo aquí?" pregunto.

"Si ¿Lo conoces?"

Johnny lo negó, pero era mentira. Conocía a ese chico, a su hermana y estaba seguro de que tuvo algo que ver con el ataque "No, me parece haberlo visto alguna vez pero debo estar equivocado"

"Johnny, hay algo que debo decirte" dijo Punzie.

"¿Qué?"

"Voy a irme todo el otoño, regresare en el invierno" se mordió el labio "Voy a pasar una temporada con mis primas, sus padres murieron"

"Lo siento mucho y no te preocupes por mí, voy a estar bien en tu ausencia"

"No lo dudo"

"Si me disculpas, debo enviarle una carta a Heather"

"¿Cómo que te vas?" Hiccup discutía con Leo "¿Por qué?"

"Me iré cuando termine el otoño, ya te lo dije" respondió Leo "Mi labor aquí ha terminado. Voy a buscar a Calypso"

"Comprendo eso pero no puedes dejarme aquí, no sé cómo controlar a los de la cabaña, no soy un líder" se quejaba Hiccup.

"Yo tampoco soy un líder y mírame lo hago de maravilla" ambos rieron "Hiccup, eres un gran chico" lo tomo de los hombros "Muy talentoso también…oye porque no haces una armadura"

"¿Armadura para qué?"

"Bueno no una armadura tipo caballero, me refería a una para volar" explico "Imagínate volando junto con Toothless, portando una genial armadura de cuero resistente al fuego al puro estilo Haddock"

"Me gusta la idea" saco su libreta para anotar ideas "Me gustaría en un color negro con café al estilo Valdez ¿Tu qué opinas?"

Leo sonrió "Ven a mis brazos hermano mío" se abrazaron, no lo eran completamente pero si eran hermanos, hermanos que amaban los riegos e inventar cosas "Eres el mejor Hiccup"

Arendelle

Sus ojos no lo creían, ella misma la vio morir pero estaba frente a ella, mirándola con esos brillantes ojos verdes que le habían causado pesadillas muchas veces.

"¿Qué es lo que haces aquí, Seraphina?" Ixchel desenfundo su espada.

"¡Que! Ni siquiera un ¡Hola madre! Ha pasado mucho tiempo" rio Seraphina "Estoy bromeando; tal vez quieras saludar a alguien más"

Otra figura salió de las sombras, su padre también estaba ahí "Hola Ixchel, no te veía desde el incidente en Quebec"

Hans seguía quejándose en el suelo "¿Qué fue lo que le hicieron?"

"Está reviviendo sus momentos más oscuros" Seraphina no quitaba sus sonrisa "Lo dejare en paz con una condición"

"Yo no hago tratos contigo" le apunto con su espada.

"Vamos mi niña, esto te beneficiara, tanto a ti como a las niñas que tratas de proteger del miedo" los ojos de Seraphina resplandecían como esmeraldas.

"¿Qué es lo que quieres?"

Seraphina saco su espada "Un duelo. Si tu ganas, dejo ir a tu querido Hans, a las princesas y a ti, pero si yo gano me devolverás a mi Valentine"

"¿Qué harás con el sí ganas? Trataras de matarlo al igual que a mí"

"¿Por qué haría eso? Yo solo quiero otra oportunidad para ser madre con un niño que no se me pudrió" sonrió sínicamente.

"Acepto tu duelo pero jura por el rio Estigio que cumplirás tu palabra"

"Lo juro por el rio Estigio" cruzo su corazón con el dedo "Te doy mi palabra de diosa"

"Bien" estuvo a punto de cruzar afuera de la línea que Hans había trazado.

"Debo advertirte" la detuvo Seraphina "Que al momento de que cruces esa línea no podrás volver al reino; ese hechizo protector es contra el miedo y ambas somos su legado"

Ixchel lo pensó dos veces. Si cruzaba no volvería a ver a las princesas ni advertirles sobre ellos, pero si no cruzaba podía estar a salvo de ellos, de Pitch pero dejaría a Valentine y a Hans.

Cruzo fuera de la línea con la espada firme "Elías no puede interferir" dijo Ixchel "Tampoco Hans, por cierto deja de torturarlo"

Seraphina chasqueo los dedos; Hans estaba menos tenso en el suelo, miro a Ixchel con temor "¿Empezamos?"

"¿Los tiros a muerte están permitidos?"

"¿Matarías a tu madre?"

"Tomare eso como un no"

"Bien" Seraphina lanzo el primer ataque directo a su brazo. Ixchel lo esquivo fácilmente y la golpeo con el mango de la espada en la espalda derribándola en el suelo "Mejoraste bastante"

"Disciplina romana" contraataco directo a su pecho, ella lo esquivo pero logro cortarle la mejilla, el Icor dorado salía levemente.

"Vas a pagar eso" gruño Seraphina. Era una lucha sin piedad, el metal chocaba, los golpes volaban mientras los dos hombres solo observaban atónitos la pelea.

Seraphina estaba perdiendo, Ixchel era más fuerte, necesitaba algo para tomar ventaja. Los ojos de ambas se encontraron haciendo que ambos poderes chocaran. Ixchel cayó en el piso mientras un recuerdo pasaba por su mente.

"¿Dónde está el?" estaba en una Nueva York casi destruida, la guerra había terminado y ella de milagro había sobrevivido "¡¿Dónde está él?!" exigía un respuesta al titán Prometeo.

"Es algo difícil de decir" Prometeo le dio larga.

"Solamente dilo ¿Dónde está Ethan?" Ixchel podía ver su propia desesperación. Era después de la segunda guerra titánica, ella había formado parte de ella junto con Pitch.

"Ixchel" dijo Prometeo "Ethan trato de atacar a Kronos y el…lo mato, lo siento mucho Ethan está muerto"

Ixchel casi se desmorona en el suelo, no podía creer que Ethan, su novio, al que consideraba el amor de su vida estaba muerto "¿Dónde está su cuerpo?"

"No lo recuperamos" Prometeo saco algo de su bolsillo "Esto fue lo único que encontramos" le extendió un collar de cuero con cuentas de barro.

Tomo el collar entre sus manos y lo junto con su pecho.

"El murió como un héroe" las palabras de Prometeo resonaban en su mente.

Murió como un héroe

Murió como un héroe

Ixchel trato de alejar ese recuerdo de su mente. Ella había visto a Seraphina a los ojos también, los secretos de Seraphina pasaron por su mente.

En un parpadeo estaba en un departamento, sentada al lado de un chico con cabello blanco y ojos azules.

"Dime ¿Cómo va todo en el campamento?" dijo una chica rubia, había salido de la cocina con una bandeja llena de galletas y jugo de uva.

"Todo va bien" le respondió el chico que estaba a su lado; ella se sentó junto a él dejando la bandeja en la mesa de centro que estaba frente a ellos "Por cierto ¿Cómo sabes del campamento?"

"Porque soy como tú" respondió la chica bebiendo un poco de jugo "Una descendiente de los dioses" su mirada cayo "Una descendiente olvidada por que su padre no era lo suficientemente importante"

La imagen parpadeo

"Viaje a las tierras antiguas, Grecia…Roma" continuo la chica, se dio cuenta que era Seraphina disfrazada "Pero nada comparado con el lugar a donde enviaron a tu amada Merida" el chico parecía sentir un horrible dolor en el pecho, ella lo miraba a los ojos, controlando cada nervio suyo.

"¿Qué?" dijo Ixchel confundida "¿Cómo sabe de Merida? ¿Quién es este chico?"

"¿Cómo sabes de ella?" dijo quejándose "¿Dónde está?"

"En un lugar del que posiblemente no salga siendo la misma" Seraphina lo miro con malicia "Yo que tu no me preocuparía tanto por ella; ella encontrara a otro y ¿Tu qué harás? ¿Esperar a que ella devuelva tus sentimientos?"

"Es lo mejor que puedo hacer" replico el chico.

"¡Ja!" Bianca bajos las manos haciendo que el volviera a caer en el sillón, ella camino hacia él y lo sujeto de la barbilla "¿Por qué conformarse con tan poco? Una hija de Zeus aspira a muchas cosas ¿Por qué no te quedas aquí conmigo? No vale la pena regresar a ese campamento… nadie va a extrañarte"

"Nadie va a extrañarme, quedarme aquí" dijo atontado.

"¡No la escuches!" dijo Ixchel, sabía que no la podía escuchar "¡Te está torturando, ese es su plan!"

El chico parecía conversar con alguien en su mente. Saco algo de su bolsa y sin mirar lo clavo en el abdomen de Seraphina.

"¡¿Qué demonios?!" grito Seraphina "¡Maldito Bóreas!" se quejó de dolor.

"¿Bóreas?" Ixchel miro confundida al chico "Otro hijo de Bóreas"

Volvió a la realidad de golpe. Estaba en el suelo al igual que Seraphina. Tomo ventaja de eso y se colocó sobre ella con la espada contra su garganta.

Seraphina volvió en si para encontrarse con su derrota.

"Sé que eres una mujer de palabra, Seraphina" dijo Ixchel "Yo gane, ahora déjanos en paz"

Seraphina sonrió "Si, has ganado pero yo descubrí algo" se levantó para decirle algo al oído "Ya se en donde escondes a Valentine"

"Dijiste que nos dejarías en paz"

"Dije específicamente que a ti, a las princesas y a tu querido Hans los dejaría en paz, yo jamás mencione a Valentine" Seraphina miro a su hija con recelo "Voy a quitarte todo lo que te importa, todo"

Seraphina y Elías desaparecieron en una nube negra sin dejar rastro; Ixchel corrió a socorrer a Hans.

"¿Estas bien?" tomo su rostro con delicadeza.

"Si… ¿Cómo?... ¿Esa era tu madre?" dijo alterado "Pero…ella…"

"Si, lo sé, parece joven pero no lo es" ambos se levantaron "Te lo explicare después pero ahora tenemos que ir al campamento lo antes posible"

Corrieron lo más rápido posible al bosque donde habían acampado los últimos días. Recogieron y guardaron todo como locos mientras que la mente de Hans acumulaba preguntas.

"Sigo sin entender ¿Cómo fue que las dos cayeron al momento de verse a los ojos?" dijo el. La chica de quedo helada respecto a su pregunta.

"Fue…un choque de poderes" dijo tratando de evadir su mirada "Ella revivió mis momentos más oscuros y…yo vi sus secretos" ella le había revelado su poder a Hans hace mucho pero el dudaba un poco de ello.

El no dijo nada más. Terminaron de empacar y después ambos estaban frente a frente uno del otro.

"Creo que…estamos listos"

"Si" Ixchel saco la esfera de nieve de su bolsa "Campamento Júpiter" le susurro a la esfera y después la dejo caer al suelo "No le digas a Valentine, yo buscare el momento perfecto para contarle"

"No lo haré" Hans la tomo el mentón para que ella levantará la mirada y lo viera "No haría nada que te perjudicara"

Ambos entraron al portal.

Campamento Júpiter

Merida y Nod paseaban por Nueva Roma. Después de salir de la casa de Ronin, ambos fueron de regreso al parque, donde caminaron un rato por las calles empedradas y se detuvieron para comprar helados.

"Sabes, siempre me he preguntado ¿De dónde saliste, Merida DunBroch?" Nod sentía el impulso de conocer más de ella, siempre que la miraba le parecía interesante pero no comprendía porque.

"Creo que te refieres a como llegue aquí" el asintió "Mi padre me obligo, deje todo atrás solo por cumplir su voluntad"

"Puedo decirte algo sin sonar ofensivo, ninguno de los hijos de Júpiter lo quiere" Nod rio levente esperando a que un rayo le cayera.

"No es ofensivo, bueno yo no lo quiero ni tampoco lo odio, solamente no tolero lo que me hace hacer"

"Así son los dioses pero pasando a otra cosa ¿Dónde estabas antes de llegar a la legión?"

Ella se puso nerviosa, su helado se derretía así que lo lamio rápidamente para disimular su nerviosismo "Me escape de casa a los doce pero volví tiempo después, si no hubiera sido por mis amigos no había sobrevivido tanto tiempo"

Nod notaba el modo en que su rostro se iluminaba cuando hablaba de sus amigos, eso le encantaba "Quiero mostrarte algo" le dijo, tomo el libro con fuerza y tiro la basura de su helado para después tomarla de la mano sin temor.

Caminaron por varios jardines hasta llegar a una colina algo apartada, con una muralla de piedra de medio metro de alto y una banca.

"¿Qué es este lugar?" Merida se dio cuenta de que aun sostenía su mano y la alejo lentamente.

"Mi lugar secreto" Nod se sentó en la banca "Vengo aquí siempre que quiero estar solo"

Merida se sentó al lado de él "¿Tan apartado de todos?"

Nod tomo su rostro para que mirara al frente "Es por la vista"

Merida se quedó boquiabierta, veía el campamento entero, la colina de los templos y la cuidad.

"Es magnífico" dijo ella.

"Lo sé" Nod rio.

"¿Por qué me lo muestras? Pensé que no te agradaba"

"Tú no me conoces"

"Quizá quiera conocer al verdadero Nod" ella le sonrió "El que no se esconde bajo una armadura y un yelmo…el que puede ser frágil"

"Y yo quiero conocer a Merida, no a la hija de Júpiter que odia vivir bajo el reflector de su padre" hubo un pequeño silencio incomodo en los que ambos se sonreían "¿Cómo está tu amigo, Eugene?"

"Mejor y… ¿Cómo sabes sobre Eugene?"

"Tal vez por accidente leí tu carta, enserio lo ciento"

"No importa y gracias por preocuparte"

"¿Y desde cuándo conoces a Eugene?"

"Lo conocí el verano pasado, cuando yo tenía doce y el catorce" Merida sonrió al recordar sus momentos con sus amigos "Él es mi mejor amigo junto con Wilbur y Kristoff, ellos son como mi familia"

"Debió haberte dolido dejarlos" Nod se levantó de la banca y se dirigió al muro, apoyo sus codos en él.

Merida se levantó siguiéndolo, sin pensarlo siquiera lo abrazo.

"¿Pero que ha…?" ella lo estrujo cortándole la voz, el respondió el abrazo

Hans e Ixchel llegaron a las puertas del campamento donde Valentine los esperaba, corrió alegremente hacia ellos.

"Que bien que ya regresaste" dijo al abrazar a su hermana con fuerza "Te extrañe"

"Yo igual te extrañe" Ixchel lo tomo de las mejillas "¿Traes lo que te pedí?"

Valentine asintió, saco de sus espaldas una bolsa de tela y se la entregó a Hans.

"¿Qué es esto?" dijo él.

"Un regalo, por cuidar a mi hermana" dijo Valentine por primera vez parecía estar sonriendo.

Hans abrió la bolsa y miro su contenido sorprendido "Guantes"

"Si pero estos te mantendrán a salvo" dijo Ixchel.

"¿Otra clase de hechizo protector?" ambos rieron por un rato.

"¡Consigan un cuarto!" se burló Valentine.

Ixchel le revolvió el cabello mientras le decía "No te pongas celoso, yo solamente amo a dos personas, tú y…" miro a Hans por un segundo mientras ambos se ruborizaban "¿Por qué no vas a ducharte? Le diré a Reyna que te de una medalla al valor por haberme ayudado"

"No será necesario, lo hice por ti" el príncipe camino alejándose cada vez mas de los hermanos, miro los guates con cierta alegría.

"Val, creo que tu deberías ir a darte un baño también, no es por nada pero apestas" ella rio "¿Por qué estás tan feliz?"

"Además por volver verte es por algo que hice, Pitch no volverá a molestarnos"

"¿Qué fue lo que hiciste?"

"Digamos que hice que el aprendiera algo" estaba orgulloso de ello "No creo que nos moleste por un tiempo"

"Eres muy valiente, por eso eres mi héroe, mi soldadito" le beso la frente "Mi soldadito apestoso, anda ve a bañarte"

Valentine obedeció y dejo a su hermana un rato a solas. Ixchel saco algo de su bolsa, algo que había tenido miedo de abrir desde que lo obtuvo. Miro la libreta que Leo le había dado sobre los cuatro grandes, la abrió justo en la página que necesitaba, tomo un bolígrafo preparándose para escribir.

En la página estaba escrito:

Los Cuatro Grandes

Merida DunBroch, hija de Zeus

Jackson Frost, hijo de Bóreas.

Hiccup Horrendous Haddock III, hijo de Hefesto.

Tomo el bolígrafo y termino la página con la información que ella estaba segura era la correcta.

Rapunzel Corona, hija de Apolo.

"Vaya suerte que tienes" pensó "Ya sabes quienes son y lo te pueden causar" miro sus manos, directamente a las heridas que se había causado al tocar el cabello de Rapunzel, comprendió porque sintió dolor cuando Merida la abrazo y cuando Hiccup la tomo de los hombros "Ningún legado del miedo puede tocarlos"

Merida seguía aferrada a Nod. Él tenía un nudo en la garganta, quería decirle muchas cosas que se había guardado desde hace mucho tiempo y ese era el momento para decirlas.

"Merida…" tartamudeo un poco pero logro atraer la atención de la pelirroja "Yo…eh…" ambos tropezaron y cayeron.

La manga de la playera de Nod se había roto dejando ver su tatuaje. Merida lo miro, el tatuaje con doce franjas, casi pudo escuchar la voz del oráculo diciéndole "Cuídate del chico de las doce franjas"

"¿Estas bien?" él la miro preocupado; ella se levantó con temor.

"Yo…me tengo que ir" sin dudarlo se fue corriendo de regreso al campamento; los pensamientos inundaban su mente "Es el, por eso trato de acercarse tanto a mi" pensó, trato de no llorar pero la imagen del tatuaje de Nod seguía en su mente.

Siguió corriendo, preguntándose si Nod la seguía, no se detuvo hasta que choco con algo más bien alguien.

"Merida ¿Qué te ocurre?" ella choco con Hans.

"Yo…yo…" estuvo a punto de caerse cuando él la sostuvo.

"Estas agotada, déjame llevarte a tu barracón" sin pedir permiso la cargo en sus brazos.

Merida miro hacia atrás por un momento. Vio a Nod mirándola dolido y molesto, le dio la espalda y no giro de nuevo. Miro el libro que tenía en manos, preguntándose qué relación tenía con su pasado. Ignoro aquello, una profunda molestia lo invadió, bloqueando cualquier cosa de su mente que no fuera la chica pelirroja rechazándolo y eligiendo a Hans.

Campamento Mestizo

Jack miraba como la luna se alzaba trayendo la noche al campamento, haciendo que la cabaña de Artemis brillara en un color plata. Estaba solo en el bosque, en el mismo lugar en el que había peleado con Pitch, el peldaño de hielo y miedo seguía ahí sin cambio alguno, recordándole el daño que podía hacer.

Hacía mucho viento pero no revelaba nada, Bóreas seguía ignorándolo. La capucha de su sudadera estaba sobre su cabeza, abrazaba su bastón.

"¿Por qué estoy aquí?" le pregunto a la luna implorando que ella si le diera una respuesta "¿Por qué me siento tan solo?"

"Pero tú no estás solo, Jack" él se dio la vuelta, una figura encapuchada le hablaba, una chica.

El sostuvo su bastón preparado para dispararle "¿Quién eres tú?"

"No le pidas respuestas a la luna, ella no te contestara" la encapuchada se acercó a él "Pero los dioses si respondemos"

"¿Eres una diosa? ¿Cómo sabes mi nombre?" dijo el, no se tranquilizó ni bajo su bastón, no tenía miedo pero estaba nervioso.

"Yo se los secretos, Jack, se tus secretos y tengo la respuestas a tus preguntas" dijo ella.

"Entonces eres la diosa de los secretos"

"Llámame como quieras" solo podía ver su boca la cal en ese momento esbozo una sonrisa "Tú no estás solo, Jack y estoy segura que perteneces aquí"

"No estoy muy seguro de eso…el dios del miedo me dijo que había acabado en el lugar equivocado, que era un romano entre griegos" Jack saco la daga de su bolsillo "Tengo un arma romana y soñé que…que me aceptaban en una legión romana, tenía un tatuaje con el símbolo de mi padre"

La chica pareció preocuparse "¿Un tatuaje como este?" levanto la manga de su brazo derecho, mostrando un tatuaje de una hoz sobre las letras SPQR y al final doce rayas.

"Si" dijo inquieto "¿Qué es lo que significa?"

"Significa que Pitch te mintió, tú no eres romano" tomo la daga de Jack y la miro por un segundo "Tú tienes esta arma por bendición de tu padre, él quiere que estés conectado tanto con el lado griego como con el romano"

"Mi padre ha estado ignorándome, él siempre me daba consejos, me ayudaba cuando estaba en peligro pero un día se quedó callado"

"Bóreas tiene otras cosas porque preocuparse" ella recordó a la pequeña niña que había conocido ese mismo día, ella tenía miedo de sus propios poderes "Ninguno de los dioses puede hablar con sus hijos en este momento"

Varias preguntas se formaron en su cabeza, solo una era la que le preocupaba "Últimamente he estado preguntándome por mi hermana, Emma"

"¿Emma?" ambos se sentaron en el césped.

"Mi hermana menor, ella…ella murió" soltó un pequeño sollozo.

Ella lo tomo del hombro "Jack, hay algo que debes saber" llamo su atención "Emma está viva" dijo con temor de que la lengua se le cayera.

"¿Qué? ¿Cómo? Estas mintiendo" dijo el, su corazón saltaba trataba de negar aquello, él había visto el cuerpo sin vida de su madre y estaba completamente seguro que su hermana había tenido el mismo destino.

"No miento, yo conocí a tu hermana y por más que trate de convencerla ella aún cree que tu estas muerto"

"¿Dónde está ella? Tengo que buscarla, así podremos ser una familia de nuevo" con solo pensar en eso su rostro se ilumino casi igual que la luna.

"No puedo decirte" la diosa trato de no escapar por la presión "Pero te juro por el rio Estigio que volverán a verse algún día" cruzo su corazón con su dedo "Te doy mi palabra de diosa"

"Espero que eso sea pronto" hizo un copo de nieve y lo hizo volar entre sus dedos.

"Tu poder crecerá, hay belleza en él, pero también un gran peligro, el miedo será tu enemigo" sonó como si citara una profecía, Jack se quedó estático al escucharla.

"¿Qué es lo que acabas de decir?" el copo de nieve comenzó a tornarse de color amarillo y a romperse.

"Esos versos son el augurio de los hijos de Bóreas" dijo la diosa "Es una maldición, una bendición y una advertencia; estas destinado a grandes cosas Jack, solo debes tener el valor suficiente para hacerlas"

"¿Por qué me dices todo esto? ¿Quién eres?"

La diosa le sonrió al saber esa respuesta "Soy tu guardián" ella se levantó y desapareció en las sombras con cierto temor y alivio.

Flynn estaba en la cabaña de Hermes; había desordenado su baúl con tal de encontrar su posesión más valiosa, el único recuerdo que tenia de su madre y su hermano.

"Hola Flynnigan Rider" le dijo al libro "Soy yo de nuevo, sé que no te había sacado del fondo del baúl por años pero es que no quería revivir más recuerdos"

"Genial ahora hablo con los libros" pensó.

Abrió el libro y acaricio sus páginas. No tuvo el valor para leerlo, solo se limitó a leer la portada una y otra vez.

Las Aventuras de Flynnigan Rider

Por Henry Hook.

Este libro es propiedad de Anya L.

La imagen de su madre cruzo por su mente, su cabello castaño que siempre lo había llevado suelto y los ojos color avellana que siempre lo habían mirado con ternura. Eso solamente era un fantasma de su pasado, al igual que la imagen de su pequeño hermano, el cual solo los dioses sabían lo que le había pasado.

Ixchel, la diosa de los secretos, como Jack la había llamado, seguía escondiéndose bajo su capucha; el campamento mestizo le traía muchos recuerdos pero los ignoraba, había algo en su mente mucho más importante.

Camino hacia los establos, pero no a los de caballos. Entro al establo hecho de bronce, donde había cinco dragones profundamente dormidos.

Ella entro sin hacer ruido alguno, dirigiéndose al establo del fondo. Un dragón de piel oscura dormía en un montón de paja. Se sentó frente a él haciendo que se despertara de golpe.

El dragón salto de alegría hacia ella "Hola Toothless ¿Me extrañaste?" el dragón de dio un lengüetazo en la cara llenándola de baba y quitándole la capucha "Tomare eso como un sí.

Toothless se recostó frente a ella esperando una caricia "Yo también te extrañe" le rasco el mentón haciendo que moviera la pata "Toothless, necesito un consejo" el dragón la miro confundido, le estaba pidiendo un consejo a un dragón, eso obviamente era raro "Para serte honesta no tengo amigos y me siento mejor cuando estoy con dragones, si, no eres el primer dragón que veo" le acaricio la cabeza.

Toothless apoyo su cabeza en las piernas de ella para escucharla "Gracias Toothless, yo no estoy bien, me estoy derrumbando y no sé qué hacer" él la miro como diciéndole ¿Por qué? "Me entere de algo, algo malo y no sé cómo voy a decírselo a la persona que más amo, mi hermano, el cree que está muerta yo se lo dije y no quiero que cuando se entere vaya a buscarla como lo hizo con mi padre" respiro hondo antes de seguir "Si no le digo que mi madre está viva va a odiarme, odio tener que guardar secretos pero no quiero tener que mentirle a Valentine, no de nuevo"

Varias lagrimas cayeron de su rostro las cuales Toothless quito con su lengua "No hay nada en el mundo que no haría por él, es mi única familia, la razón por la que vivo, moriría antes de verlo sufrir" abrazo al dragón "No sé qué hacer, si le digo que está viva ira a buscarla y si no se lo digo la culpa va a consumirme ¿Qué crees que deba hacer?"

Miro los ojos del dragón, rogando que hablara y le dijera que hacer. Pensó en eso un momento hasta que pensó en una opción "Tal vez deba esperar el mejor momento para decírselo" Toothless asintió "Solo espero tomar el valor suficiente para hacerlo" se puso de pie "Este no es un adiós, voy a volver, no sé cuándo pero lo haré" le dio un beso en la nariz "Adiós Toothless…cuida a Hiccup" arrojo su esfera hacia la pared abriendo un portal, desapareció cuando entro en él.

El jinete de dragones observo todo desde la entrada, no escucho nada pero se dio cuenta de quién era "Bueno me alegra no ser el único loco que se siente mejor entre dragones"

Otro lugar

La tierra se abrió dejando salir a varias pesadillas y a su creador, quien estaba sucio debido a la golpiza que sus pesadillas le dieron por culpa de su nieto Valentine.

"¿Necesita ayuda?" un hombre le extendió la mano mientras el intentaba salir de la fosa.

"Elías, diría que me alegro de verte pero no es así" acepto su ayuda, la noche había llegado y sus pesadillas se esparcieron por el cielo.

"¿Qué fue lo que le paso? Luce pero que siempre" se burló Elías.

"Tu hijo es muy imprudente, pero poderoso"

"Hago buenos niños"

"Hablando de hacer ¿Cómo resulto el trabajo que te encargue?"

Su rostro se puso serio "Los reyes están muertos"

"Bien, ¿Capturaste a la hija de Bóreas?"

Elías trago saliva con nerviosismo "La encontré pero…no, no pude capturarla"

"Eres un idiota" Pitch lo tomo del cuello molesto "¿Tienes algo que decir en tu defensa?"

"Es solo un pequeño error, la niña tiene miedo" Pitch lo soltó "No podrá llegar a ella, Ixchel puso un hechizo protector en su reino, ni el miedo o su legado pueden entrar"

"Pero tú eres hijo del dios de la muerte ¡Pudiste sacarla del castillo a la fuerza!"

"Fue un pequeño error comparado a todos los trabajos que he hecho para usted" se cruzó de brazos "He dejado huérfanos a los dos hijos de Bóreas, recuerde que yo provoque la muerte de la madre y la hermana de Jack Frost"

"Si, fue un gran trabajo pero no lo suficiente como para que te perdone"

Elías torció una sonrisa "Tal vez no le traje a la hija de Bóreas pero le traigo algo aún más valioso" miro hacia las sombras "Sal de ahí linda"

Pitch se quedó pasmado al verla de nuevo, su piel pálida, sus ojos verdes como esmeraldas y su largo cabello negro; camino hacia ella "¿Seraphina?"

"Soy yo papá, he regresado" ambos se abrazaron muriendo de la alegría de volver a verse.

"Pero ¿Cómo? ¿Cuándo?" Pitch la tomo de los hombros "¿Cómo es posible?"

"La traje del inframundo hace un par de años, ella había perdido sus poderes y estaba muy débil por eso no la traje con usted antes" interrumpió Elías.

"Pero ahora soy más poderosa que antes" dijo Seraphina "Y estoy dispuesta a unirme a tu causa con una condición"

"¿Cuál sería esa condición?" Pitch sonrió maléficamente.

"Ayúdame a recuperar a mi hijo"

Arendelle

La mayor de las dos princesas caminaba en la noche por los pasillos del castillo para llegar a la habitación de su hermana; ella recordaba el camino, antes compartían habitación antes del incidente que las llevo a separarse.

Llego a la puerta, se quedó estática. Sentía un cosquilleo bajo sus guantes, sus manos sudaban por los nervios. Trato de girar la perilla de la puerta pero estaba bajo llave.

"Puedes hacerlo, Elsa" trato de motivarse "Ella te necesita"

Cerró su puño y lo dirigió hacia la madera de la puerta dispuesta a golpearla.

"No puedo" salió corriendo antes de tocar la puerta.

Había lágrimas en sus ojos que caían a sus mejillas mientras corría de regreso a su habitación. Volvió a encerrarse en ella pensando que era lo mejor.

Se quitó y arrogo sus guantes a una esquina "No has de abrir tu corazón" repitió "Buena chica tu siempre debes ser" se derribó en el suelo para llorar, por sus padres, por su hermana, por su miedo.

"No estás sola, Elsa" recordó las palabras de Lady Pitchiner "No tengas miedo"

"Lo siento mucho pero no puedo" dijo entre sollozos "Tengo miedo"

El hielo empezó a recorrer las paredes, la nieve comenzó a caer sobre ella. Miro el objeto sobre su mesa, el regalo de Lady Pitchiner. Se levantó para tomarlo y se sentó en su cama.

Lo observo por un momento mientras recordaba lo que ella le había dicho "Es la respuesta para que tú y tu hermana tengan una nueva vida juntas; cuando estés lista, ábrelo"

Elsa sabía que no estaba lista pero tenía curiosidad, tenía que saber que había dentro. Removió el papel para dejar ver una caja con una nota que decía:

Cuando sepas a donde ir yo estaré también, habrá alguien más esperándote. No dejare que te hagan daño. No escondas tu poder, déjalo salir, abre tu corazón, abre esa puerta que te aprisiona.

La respuesta está dentro de esta caja, contiene algo que pertenece a quien te ha entregado esta nota. Ella tampoco dejara que te lastimen.

Lleva a tu hermana, sana el vínculo que el miedo modifico.

Se libre, princesa mía.

Con amor, papá.

Abrió la caja, había un broche sobre un pedazo de tela que lo separaba de otra cosa. Elsa tomo el broche y lo puso entre sus manos.

Acaricio sus bordes, era un broche en forma de un copo de nieve color plateado; Elsa sonrió al darse cuenta que era el símbolo de su padre "Bóreas el dios del viento del norte y la nieve" dijo sonriendo.

Miro el resto de la caja, quito el pedazo de tela que cubría otra cosa, algo naranja.

Era una playera; cuando Elsa la desenrollo, la dejo caer inmediatamente dejando salir un pequeño grito.

Volvió a tomar con temor la playera naranja; contuvo el aliento al leer de nuevo la playera.

Elsa trago saliva antes de repetir lo que había leído, la respuesta para que ella y Anna tuvieran una nueva vida "Campamento Mestizo"

Campamento Júpiter

Valentine regresaba a su cohorte agotado, había tenido que vigilar a Octavian los últimos cuatro días sin descanso, Octavian seguía en el templo de Júpiter pero le dijo que se fuera a descasar, gracias a los dioses.

Se dirigió a su cama escuchando los ronquidos de sus compañeros, se sorprendió al ver quien lo esperaba sentada en la cama.

"¿Qué haces aquí?" le dijo mientras bostezaba.

"Recuerdo que te prometí que te cantaría para dormir cuando regresara de mi misión" dijo Ixchel.

"¿No crees que sería algo vergonzoso si mis compañeros te escucharan cantándome?"

"Los dormí con arena de sueños, siempre voy un paso adelante" sonrió. Valentine se acomodó entre sus sabanas mientras Ixchel se sentaba al lado suyo y le acariciaba el cabello "¿Qué quieres que te cante?"

"Mi canción de cuna, la que cantabas cuando era bebe" Valentine cerro los ojos esperando por la canción.

"Lo que mi soldadito quiera" beso su frente antes de comenzar a cantar.

Cierra tus ojos, yo sé lo que ves

La oscuridad es grande, y tu tan pequeño

Pero hemos sobrevivido, monstruos más terribles que el sueño

Y sabes que estaré aquí para recordarte respirar

Tú eres mi soldadito

La razón por la que vivo

No te olvides de mí

Que yo siempre estaré cuidándote

Caer rendido, la última opción de todos los que has conocido

Es el costo de reinar aquellos bajo tus pies

Tantos caminos que has recorrido

Y la confianza que tratas de mantener

Estas cansado, escuchando una voz que no habla

Ixchel miro a Valentine, quien ya había caído rendido por el sueño. "Siempre te duermes en esta parte" pensó pero también pensó que él le diría "No digas nada, sigue cantando" alejo el cabello de su cara y beso su frente haciendo que sonriera por un instante.

Mi Valentine, mi amor

Tú eres mi soldadito

La razón por la que viví

No te olvides de mí

Que yo siempre voy a cuidarte

Acaricio el rostro de Valentine, pensando en todo lo que habían pasado y también pensó en lo que el futuro les preparaba.

Salió del barracón lo más rápido que pudo. Ignorando todo a su alrededor.

Uno de los chicos no había caído bajo la arena de sueños, vio como salía del barracón sin mirar atrás.

"Olvídala Hans, ella es mucho problema" dijo para sí mismo.

Ixchel estaba dispuesta a irse a su barracón cuando un ave voló hacia ella, dejando caer una carta en el barracón de las chicas de la segunda cohorte.

Ella tomo la carta, que iba dirigida a Heather. Sin pensarlo la abrió y leyó su contenido.

Querida Heather.

Lo que tengo que decirte es importante, debes decírselo a Reyna y al senado; todos en el Campamento Júpiter corren peligro.

Valentine Vatiz ataco hace unos días el Campamento Mestizo, estoy seguro de que el nuestro será el siguiente. Él es peligroso, jamás me imagine que el pudiera tener semejante poder. Mantenlo vigilado.

Johnny Stain.

Ixchel apretó los labios. Saco un bolígrafo de su bolsa y comenzó a escribir la respuesta a esa carta.

Jonathan.

No te preocupes, yo lo mantendré vigilado siempre y cuando tu mantengas la boca cerrada. Tal vez sepas lo que Valentine puede hace pero no sabes de lo que yo soy capaz. Espero que hayas entendido el mensaje.

Ixchel Vatiz.

Silbo para llamar de nuevo al ave "Entrégala en cuanto antes" le dijo viéndola a los ojos. El halcón se alzó en vuelo.

Ixchel salió corriendo, aún tenía algo que hacer.

Entro al templo de Júpiter; Octavian estaba aún ahí, destripando osos de peluche cuando ella entro.

"Espero que sepas lo que haces" dijo sin despegar sus ojos del altar.

Ixchel saco su espada y camino decidida al altar donde Octavian estaba "He querido hacer esto por años"

Clavo su espada, no en Octavian sino en el suelo, donde habían varios cuadros de oro con escritos, profecías exactamente. Clavo una y otra vez su espada en el suelo hasta que logro sacar uno de los cuadros de oro.

"No había necesidad de que rompieras el piso" dijo Octavian. Ixchel tomo el cuadro y lo subió a la mesa que estaba frente al altar.

"Esta estupidez me ha causado tanto daño y ni siquiera está completa" se quejó ella, toco los bordes del cuadro, solo había dos versos escritos en aquella tablilla de oro.

"Los únicos dos versos le han quitado el sueño más de a uno" añadió Octavian "Y cabe mencionar que algunos han muerto también"

"Y que lo digas" Ixchel saco algo de su bolsa y lo puso sobre la mesa "Tengo información sobre ellos, los cuatro grandes y no tenemos mucho tiempo para comprender la profecía la cual no dice nada importante" golpeo la tablilla de oro.

Justo después esta empezó a brillar. Los dos tuvieron que cubrirse los ojos por la intensidad del brillo. Cuando acabo, se miraron preocupados, sabían que significaba eso, otro verso fue escrito.

"Respondieron" dijo Ixchel.

"Tal parece que si" Octavian se acercó de nuevo a la mesa para leer el verso "Debes ver esto" dijo con cierta tristeza.

Ixchel se acercó y miro la tablilla leyendo uno y cada uno de sus versos; debajo de los dos primeros versos había un espacio y después otro verso; su mirada se llenó de horror al leer el verso nuevo.

Trato de evitar gritar poniendo sus manos sobre su boca pero no pudo evitar derrumbarse en el piso y llorar. Octavian la abrazo tratando de consolarla pero sabía que eso no era posible ya que el nuevo verso marcaba su destino o el de su hermano.

En la tablilla de oro resaltaba a la luz de la noche las nuevas palabras de la profecía:

La sangre del legado del traidor bañara el Olimpo.

Una pregunta para ustedes ¿Quién creen que sea la madre de Seraphina? Pista: es una diosa que ya ha salido de villana.

Lo revelare en el próximo capítulo.

Créanme que llore más de una vez haciendo este capítulo. Estaba dedicado más que nada a la relación entre hermanos. Espero haberles sacado una que otra lagrimita.

También hubo muchas referencias, primero Be prepare del Rey León cuando Pitch va al Olimpo después a Hellfire del Jorobado de Notre Dame cuando Pitch va con Afrodita, ¿Y si hacemos un muñeco? Cuando Ixchel se encuentra con Anna, a Once Upon a Time obviamente y Soldatino (Nico`s lullaby) de Paola Bennet cuando Ixchel le canta a Valentine para dormir, en esa canción hice arreglos, la traduje y cambien algunas cosas.

Un poco de mitología griega:

Venti: Espíritu de la tormenta y viento.

Icor dorado: Sangre de los inmortales.

Musas: Espíritus de la música.

Nayades: Espíritus del agua.

Afrodita: Diosa del amor y la belleza. Esposa de Hefesto. Madre de Phobos, dios del miedo; Deimos, dios del terror; Eros, dios del amor y el deseo.

Lar: Espíritu ancestral. Dios doméstico.

Sobre Anna y Elsa no se preocupen las volveremos a ver.

¿Alguien noto la relación entre Nod y Flynn? Es interesante.

Reviews:

Divengent: Gracias :D

Tori: Si, Jack necesita ayuda y mucha. Claro que la seguiré.

Allicat: Gracias, espero que te siga gustando.

Guest: ¡Ya viene lo mejor!

Guest: Hola Vale ¡Jarida Rules he dicho!

Guest: Gracias. Obvio la voy a seguir.

Follows:

LittleApollyon: Gracias por seguir el fic.

8 reviews y subo el siguiente capítulo porque ya lo tengo listo o pongan la historia en Follow o Favoritos. Se los agradecería mucho *U*