¡Happy Reading!


Alice's POV

El sueño se desarrollaba igual que las últimas noches:

Me veía a mí misma, tenía como 10 años. Mi cabello negro tocaba con suavidad mi cintura, mi madre solía cepillármelo cada noche antes de dormir.

La Alice de mi sueño, se encontraba en el jardín de nuestra antigua casa con aquel amplio jardín donde jugaba todas las tardes.

Noté que había alguien detrás de ella que la observaba sigiloso, pero yo no volteaba para encararlo.

De repente, aparecía Victoria… Dios. Su carita de piel blanca y sus rizos rojizos parecían nunca moverse de su lugar, tal y como lo recordaba. Quería acercarme y estrecharla en mis brazos, sin embargo a cada paso que yo daba, ella retrocedía.

- ¿N-No quieres jugar? – le preguntó la pequeña Alice asustada.

La niña simplemente negó con la cabeza y huyó.

Abrí los ojos con pesadez.

Últimamente no podía descansar por completo en las noches. Los malditos sueños… los malditos recuerdos de lo sucedido inundaban mi cabeza desde hace un par de semanas.

Giré mi cuerpo hacia un lado y me encontré a mi prima durmiendo plácidamente. Había decidido visitarla este fin de semana para platicar con ella. Mis tíos me comentaron que, tras su separación con su novio, había caído en depresión. Afortunadamente, logré hacerla recapacitar y me prometió que saldría adelante.

Después de desayunar los deliciosos panqueques que nos preparó mi tía, el chofer de mi papá pasó por mí para llevarme de vuelta a Nueva York.

Mi plan era regresar de inmediato a EF. Me moría de ganas de ver a Bella, Rose y los demás. Con eso de que vivimos juntos, me sentía rara al no verlos por un par de días. Sin embargo el chofer tenía instrucciones de llevarme directo a casa para saludar a mis padres antes de que ellos se fueran de viaje.

No refuté, después de todo, eso significaría que no tendría oportunidad de verlos por unos meses. Les encantaba tener lunas de miel improvisadas.

Conversé con ellos acerca de la situación de mi prima y de cómo me iba en la escuela. Mi papá no dudó en preguntarme sí tenía algún pretendiente en el Internado a lo que negué con rapidez. En verdad esperaba que esto no significara que ellos meterían las manos en el asunto y quisieran presentarme a alguno de los hijos de sus amigos. Mi mamá sonreía divertida ante la situación.

Después de un rato, subí a mi habitación para llevarme un poco de ropa al Internado. Dos toques tímidos resonaron en la puerta. Apareció una de las mucamas de la mansión para darme un paquete forrado de tela negra y un gran moño rojo.

- ¿Un paquete? ¿Quién lo envió? – pregunté extrañada.

- El mensajero dijo que es departe de la Directora Whitlock, Srita. Alice – contestó ella igualmente extrañada.

- Oh. Bueno. Gracias – mascullé al tomar la caja entre mis manos – Por cierto, ¿haz visto mi vestido verde? No lo encuentro.

- Permítame ir a preguntarle a las otras mucamas – me dijo con una sonrisa.

En cuanto me dejó sola, abrí impaciente la caja. ¿Qué tendría que enviarme la madre de Jasper?

Jadeé al ver el interior. Era un uniforme marrón, como el que usaban los demás alumnos en el Internado.

- ¿Q-Qué significa esto? – gemí asustada.

¿Acaso me acababan de correr de C1? No. No. No. Sacudí la caja buscando algún tipo de nota. Apareció una hoja elegante con caligrafía perfecta:

Queridos alumnos de C1:

Debido a sus lamentables comportamientos, me he tomado la libertad de darles un escarmiento. Es por esto, que durante tres días, los seis alumnos asistirán a la escuela pública del centro de Nueva York, esperando que esta experiencia se vea reflejada en sus actitudes de vuelta en EF. Buena suerte y… Diviértanse.

Lucinda Whitlock

Directora del Instituto "Education First"

- Es mi caja de pandora – dije furiosa - ¡Esta es mi maldita caja de pandora!

El lunes muy temprano, el rumor se esparció como pólvora por los pasillos de la escuela pública sobre la presencia que tendrían los alumnos de "EF" en su escuela.

La mayoría del alumnado estaba ansioso y emocionado por sus visitantes, pues, para ellos, era como si fueran a compartir clases con celebridades.

- ¡Oh Por Dios! "EF" es carísimo. ¿Qué tendrían que hacer ellos aquí? Bueno, no importa. Con que se sienten a mi lado me doy por servida – mascullaban emocionadas las alumnas.

La escuela entera se paralizó cuando dos limosinas aparcaron en la entrada.

Del primer auto negro, descendió una joven de cabello largo y castaño, acompañada del hombre más guapo que jamás hayan visto, de porte elegante, lentes oscuros y cabello cobrizo.

Del segundo, una joven rubia, que bien podía ser modelo, junto con un hombre fornido y de cabello oscuro que tomaba con delicadeza la mano de la joven.

Y, finalmente, de la tercera, un par de jóvenes que discutían sin ningún pudor de que fueran vistos en público. Ella era de cabello muy corto y él de cabello ondulado y rubio.

Bella's POV

Recibí el paquete con el uniforme y la noticia a los pocos minutos que regresé al Internado. Kate e Irina acababan de llegar de Chicago, ellas se harían cargo de Edward para que tomara sus medicamentos y descansara. El tema del beso lo borré por completo de mi mente. Le pedí a Edward que no se hablara de nuevo del tema, era algo… vergonzoso.

El lunes temprano, él se ofreció a pasar por mi para irnos juntos a la nueva escuela; cosa que agradecí porque no tenía ningún medio de transporte disponible para regresar a Nueva York.

En el camino, opté por mostrarme fría con él. Aunque no sirvió de mucho, pues encontraba la manera de hacerme reír. Se notaba que ya estaba totalmente recuperado, su semblante era distinto, como si fuese otro Edward… otro más joven y alegre.

- Te ves hermosa con este uniforme – susurró Edward, muy cerca de mi rostro.

- Gracias – me limité a decir antes de que me pusiera roja como un tomate – Aunque ya lo había usado antes – Edward alzó la ceja extrañado – ¿Recuerdas? Antes de ingresar a EF yo tenía que estudiar en una escuela pública y el uniforme no era muy distinto a este.

Él asintió y a los pocos segundos la limosina frenó.

- Tú también luces muy guapo con este uniforme – dije con una sonrisa. Edward soltó una risita y tomó sus lentes de sol para luego abrir la puerta.

De otra limosina bajaron Emmett y Rose. No dudé un segundo en estrecharla en mis brazos. Tenía casi tres días sin verla, tuvo que hacer un viaje relámpago a Madrid por el aniversario del fallecimiento de su madre.

- No tengo idea de cómo le hacen ustedes dos para parecer modelos con cualquier ropa que lleven – bromeé y Emmett me dedicó una gran sonrisa.

- Todo esto es tu maldita culpa – gritó Alice, que estaba en una densa pelea con Jasper.

- ¿Mi culpa? Es para que aprendas a ser humilde – contestó él quitándole importancia.

- No quiero ser humilde, quiero regresar al Internado. Quiero mi uniforme, mi salón, mi juego de té… ¡Bella! – Alice corrió a mi lado con un abrazo estrangulador.

- Alice… No le veo nada de malo que estemos aquí – mascullé.

- ¡Ay, no! ¿Te pondrás de su lado?

- No estoy de ningún lado – dije con paciencia – Es una buena idea que los seis convivamos con otros alumnos, ¿no crees?

- Eso mismo digo yo – exclamó Jasper exasperado. Alice le regaló una sonrisa asesina, haciendo que el rubio se encogiera de hombros.

- Jasper, ¿a dónde tenemos que ir? ¿Tu mamá te dio alguna indicación? – preguntó Emmett cambiando de tema.

Nuestro amigo sacó una hoja blanca de su bolsillo para luego leer en voz alta el contenido:

Brandon, McCarthy y Swan, estarán en el salón 122.

Whitlock, Cullen y Hale en el salón 131.

- ¿No tomaremos clases los 6 juntos? – dijo preocupado Edward.

- Supongo que mi madre se tomó en serio eso de convivir con otras personas – respondió Jasper.

- ¡Ha! Edward de lo que está preocupado es de no estar en el mismo salón que Bella – dijo Alice victoriosa – Pero no te apures, yo la cuidaré.

Él le dedicó una mirada fría y ella le sacó la lengua.

Por como iban las cosas… esto sería un muy largo día.

Alice's POV

- ¡Clase! – gritó el profesor llamando la atención de los alumnos. El hombre calvo nos hizo una seña para que nos acercáramos al pizarrón – Como ya saben, los alumnos de "Education First" tomarán clase con nosotros por unos días. Por favor, háganlos sentir bienvenidos.

Noté que todas las jovencitas tenía la boca abierta y soltaban suspiros al ver a Emmett. Él se cruzó de brazos disgustado, seguro preocupado por haber dejado sola a Rose. Aunque no tenía por qué apurarse, Jasper y Edward no dejarían que nadie la hiciera sentir incómoda por su condición médica.

- Bien…. Preséntense – nos pidió el profesor.

Nos miramos a ver los tres para decidir quién iría primero. Por supuesto, Bella estaba emocionada por esta experiencia, por lo que no dudó en dedicarles una sonrisa amistosa a nuestros nuevos compañeros.

- Me llamo Isabella Marie Swan, pero pueden decirme Bella – dijo. Noté que un par de chicos en la parte de atrás la veían atentamente, por lo que ella desvió la mirada incómoda. ¡Qué adorable!

- Mi nombre es Alice Mary Brandon. Mucho gusto – les guiñé el ojo de una forma coqueta haciendo que soltaran una risita.

- Yo soy Emmett McCarthy. Espero que nos llevemos bien – se limitó a decir mi amigo.

- De acuerdo. Por favor, aguarden a que sus compañeras regresen para que tomen asiento – masculló el profesor calvo.

- Disculpe – dije con una sonrisa – ¿En qué momento vendrá el chef para tomar nuestro pedido para el desayuno?

El hombre me miró extrañado y nuestros compañeros no tardaron en carcajearse.

- Aquí sólo hay almuerzo y se sirve en la cafetería – me explicó Bella.

Por alguna razón sus palabras no tenían sentido para mi. ¿Eso significaba que tampoco tendríamos hora del té?

De repente la puerta del salón se abrió. Eran dos chicas uniformadas que cargaban dos escritorios. Emmett, como buen caballero, se los quitó de las manos. La primera suspiró al verlo de cerca, mientras que la segunda se acercó a nosotras para saludar. Cuando se paró frente a mi no pude evitar jadear asustada. Mis ojos se abrieron mucho y mi respiración se volvió agitada.

- ¿Victoria? – susurré.

- Alice, ¿estás bien? – preguntó Bella preocupada.

- N-No es nada – titubeé.

- Así que ustedes son las nuevas. Bienvenidas. Sé que nos llevaremos bien – dijo la chica con voz dulce – Mi nombre es Bree Tanner . Mucho gusto.

- Persona equivocada – pensé.

- Yo soy Bella, él es Emmett y ella es mi amiga Alice.

- ¿Alice? ¡Qué bonito nombre! – masculló encantada Bree.

¡Dios! Era idéntica. Los recuerdos comenzaron a inundar mi cabeza:

- Somos las mejores amigas, ¿verdad Alice? – pronunciaba orgullosa Victoria cuando jugábamos a las muñecas.

- Las mejores – afirmaba yo.

Hasta ese día…

- ¡Te odio! ¡Te odio! – me gritó Victoria. Aunque sólo tuviéramos 11 años en ese momento, cada vez que recordaba esas palabras sentía mi corazón encogerse.

Bella estrechó su mano con la de ella, al igual que Emmett. Bree me sonrió y alzó su mano hacia mi.

- Ella no es Victoria, no es Victoria – me repetí mentalmente para tratar de calmarme.

Mi cuerpo no reaccionaba, me era imposible responder a su gesto. Bella me dio unos golpecitos en la espalda para que reaccionara.

No quería tocarla… Eché mi cuerpo para atrás, haciendo que Bree bajara lentamente su mano y me mirara apenada. Los demás alumnos murmuraron cosas que no alcancé a entender. Pero estaba segura que no era nada bueno.

Bella's POV

Después del momento incómodo entre Bree y Alice, el profesor nos pidió que tomáramos nuestros lugares para comenzar la clase.

Emmett lucía demasiado perdido en sus pensamientos, por lo que no me atrevía preguntarle si sabía qué le pasaba a Alice. Opté por esperar a que terminara la clase para buscar a Rosalie y comentarle lo sucedido.

Dejando de lado el ambiente tenso que inundaba el aula, me agradaba estar en ese lugar. Extrañaba la simpleza de asistir a clases, tener muchos compañeros, bromear, ser tratado como un alumno cualquiera.

Mientras la clase avanzaba, notaba a Alice más y más nerviosa. Miraba sus manos para luego hacerlas puños y temblar. Bree la veía apenada, como si pensara que ella tenía la culpa de lo que le sucedía a mi amiga. Eso era prácticamente imposible.

No tenía idea que cómo ayudarla y ya comenzaba a impacientarme. Le pedí permiso al profesor para salir de clase, con la excusa de que necesitaba ir al sanitario. Él accedió.

Tardé un poco en buscar el salón donde estaban Rose, Jasper y Edward. Cuando lo hice, me sorprendió que no había ningún profesor en el aula y que todos los alumnos rodeaban a mis amigos como si quisieran un autógrafo.

Jasper ayudaba a Rose a quitarle a los hombres que insistían en invitarla a salir de encima, mientras que Edward trataba de leer un libro con un par de decenas de chicas haciéndole preguntas incómodas.

Él tenía el ceño fruncido. Sin duda estaba molesto. Me encantaba cuando hacía ese gesto. Solté una risita, tal vez muy fuerte, pues Edward alzó la mirada localizándome e, ignorando a sus nuevas seguidoras, se acercó a donde yo estaba.

- ¿Saltándote clases tan pronto, Bella? – rió.

- Ya no estamos en el Internado – respondí riendo también. Noté que sus compañeras me miraban recelosas, dedicándome miradas muy frías. Algunas me causaron escalofríos.

- ¿En qué puedo ayudarte, mi querida Bella? – Edward me acorraló en la puerta, haciendo que se unieran nuestras frentes.

- En realidad… vine a buscar a Rose – mascullé nerviosa por su cercanía.

La cara de póker que puso Edward no tuvo precio. Suspiró derrotado y volvió a su asiento.

Negué con la cabeza divertida y me acerqué a donde estaba Rose. Prácticamente la jalé de su asiento para que dejaran de molestarla y, llevándola al pasillo, le platiqué lo sucedido.

Ella tomó su celular y me texteó una respuesta:

"No estoy muy segura de lo que le pueda pasar a Alice. Tal vez sólo se siente nostálgica porque estamos aquí y no en el Internado. Trata de animarla con un poco de té. Sabes que eso siempre la hace sentir mejor. De todos modos, nos vemos en el almuerzo."

Asentí no muy convencida. Rose tenía esa mirada en su rostro que reflejaba que había algo que no me estaba diciendo, como cuando le pregunté sobre los padres de Edward.

Decidí hacerme la desentendida y regresé a mi salón, no sin antes comprar un poco de té en la cafetería.

Alice's POV

El profesor le pidió a Emmett y a otros alumnos que lo ayudaran a llevarse unos libros hasta su oficina. Jadeé asustada, Bella aún no regresaba, lo que significaría que tendría que arreglármelas sola por un rato.

¿Qué había pasado con toda esa seguridad que tenía antes de ver a Bree? Todo se había evaporado y la imagen de Victoria me torturaba cada segundo.

- ¡Te odio! – sus palabras hacían eco en mi cabeza.

¿En qué había fallado? ¿Por qué de repente todos los que quería se alejaron de mi?

- ¿A-Alice? – su voz dulce irrumpió mis pensamientos. Alcé el rostro y me encontré con Bree que lucía en extremo nerviosa y otras dos chicas a sus costados – ¿H-Hice algo m-mal? ¿T-Te ofendí en algún momento?

- No hiciste nada – repliqué – Es culpa mía, disculpa.

Ella pareció aliviada.

- ¿Sabes? Me gustaría mucho que fuéramos amigas, ¿qué te parece? – preguntó Bree con timidez.

- No creo que quieras eso – dijo esa vocecita masculina dentro de mi cabeza que había tratado de callar hace más de 4 años – Sabes bien le puede pasar a la gente si se acercan a ti. ¿Recuerdas?

Dejé que el cabello me cubriera la mirada, mis manos se volvieron puños y no había notado que estaba temblando.

- No es buena idea que tú y yo seamos amigas – le respondí a Bree. Haciendo que gimiera por la impresión.

- ¿H-Hice algo malo? – repitió.

- Lo siento – susurré.

Sus acompañantes le dijeron que yo no valía la pena, que ella no merecía que la tratara así y desaparecieron de mi vista.

Un nudo se formó en mi garganta. 4 años… 4 años habían pasado desde que dejé de verlo y ahora estaba retomando el mismo comportamiento que solía tener junto a él.

Es como… si todo se volviese a repetir.

La sonrisa de Jacob apareció en mi cabeza y un par de lágrimas descendieron por mis mejillas.

Poco después logré recuperar la postura. La mayoría de los alumnos seguían mirándome para luego susurrarse entre ellos. Opté por ignorarlos, acerqué mi silla a la ventana, me coloqué los audífonos y me dejé llevar por la melodía.

- Me molesta que hagas eso – me recordó la vocecita de Jacob en mi cabeza – Parece que tienes autismo. Cuando estés conmigo, abstente de escuchar música.

Cerré los ojos con fuerza, tratando de eliminar sus palabras de la mente.

- No puedo dejar que vuelvas a controlarme – repetí como un mantra por varios minutos, hasta que sentí un golpecito en mi hombro que me hizo voltear.

Era mi Bella, sostenía una taza de cerámica entre sus dedos.

- Sé que no es como ese té delicioso y exótico que preparas, pero sé que te gustará – me dijo con una sonrisa.

No pude evitar que se formara un nudo en mi garganta y mis ojos amenazaran con volver a soltar lágrimas. Le quité el té de sus manos para colocarlo en la silla y la rodeé con mis brazos.

- Gracias, Bella – sollocé contra su cuello,

- Todo estará bien. ¿De acuerdo? – susurró.

Asentí sin apartarme de ella. Bajo su abrazo me sentía protegida, haciendo que la vocecita desapareciera. Sin embargo, lo que no pude escapar fue de los murmullos de los alumnos que cada vez se hacían más altos.

- ¿Quiénes se creen que son?

- Sólo porque tienen dinero piensan que pueden hacer lo que quieran.

- Son unas ridículas.

Bella giró su rostro furiosa para encarar a las personas que hablaban de nosotras. Las amigas de Bree rieron orgullosas de haberla hecho molestar. Bree, por otro lado, lucía avergonzada.

- ¿Quién dijo eso? – exigió saber mi amiga – Qué fácil es decirlo en susurros, ¿verdad? ¡díganlo de frente!

El entero grupo se quedó en silencio.

- B-Bella déjalo así – le pedí con voz débil. No tenía fuerzas para lidiar con este tipo de situaciones una vez más. Esto era algo que no podía controlar ya.

Jacob tenía razón después de todo… Lo mejor era siempre estar solo.

Jasper's POV

No encontré una mejor solución, para que nuestros compañeros dejaran en paz a Rose, que ir a buscar a Emmett. En cuanto la rubia lo vio se encaminó directo a él y se fundieron en un beso de película, haciendo que los demás refunfuñaran molestos.

Dieron el timbre que anunciaba el almuerzo y Edward no se movía de su asiento. Bueno, no es como si tuviera todo el espacio para hacerlo, las chicas del salón lo rodeaban como si fuese la última botella de agua del desierto. No pude evitar echarme a reír.

Como la parejita no se había visto por un largo periodo de tiempo (Sí, al parecer 4 horas es un largo periodo), opté por ir a buscar a Alice y Bella para almorzar juntos. Busqué su salón por un segundos hasta localizarlo. Ellas estaban paradas en la puerta, mirando hacia el interior atentamente.

- Discúlpame, Bella. Esto no hubiese pasado si no fuese por mi comportamiento. No quería que tuvieras problemas con ellos – dijo Alice con tristeza.

- No digas eso. Nada de esto es tu culpa – refutó Bella.

- ¿Qué hacen? – les pregunté.

Al alzar la vista al salón me di cuenta que todos estaban reunidos en grupitos de amigos. Reían, platicaban, dejando de lado a Alice y Bella.

- Esto de hacer amigos no es tan fácil, ¿verdad? – dije.

- Es el primer día, por supuesto que no será fácil – comentó Bella como si nada.

Alice no dijo nada. Podía ver de reojo que ella lucía en extremo afectada por la situación. ¿Por qué dijo que era su culpa?

A pesar de lo poco que podíamos convivir ella y yo en paz, verla de esa forma me incomodó. Quería hacerla reír, quería que volviera a hacer la niña insoportable de siempre. Verla así me hacía sentir… raro.

- ¿Qué tienes Alice? – pregunté tocando su hombro - ¿Estás en tus días o algo así?

Sabía el peligro que contraería hacer esa pregunta. Pero en verdad quería hacerla reír… o en el peor de los casos, enojar.

- ¡Eres un asco! – exclamó furiosa Alice para luego soltarme una bofetada.

Bella abrió los ojos como platos por la acción. Coloqué la mano en donde ella propinó el golpe sin decir nada.

- ¿Viste lo que hizo?

- Pobrecito. Él sólo la saludó y ella lo recibió así.

- Qué fastidio estar siquiera de alguien como ella.

Alice tapó su rostro con las manos. Al parecer no sirvió de nada hacerla molestar; solamente empeoré las cosas.

- Así nos llevamos ella y yo – dije dirigiéndome a los demás – Me gusta que me pegue. Ya sé, es algo raro pero, es la niña más insoportable del mundo… y me encanta.

Ella me dedicó una mirada cálida y sonrió.

La confesión salió tan natural de mi boca que la realidad de mis palabras me golpeó casi tan fuerte como la bofetada.

De repente me sentí ligero y ajeno a la situación. Como si una burbuja nos separara de los demás.

Era cierto… Alice me volvía loco. Tal vez lo que sentía no era sólo cariño de amigos… tal vez… Yo sentía algo por ella.

Edward's POV

- Entonces, ¿tienes novia? – preguntó una chica.

- Eso es algo que a ninguna le concierne – espeté molesto.

- ¿Qué te parecería salir conmigo el próximo fin de semana? – preguntó otra.

- Lo lamento – dije con una gran sonrisa – Ya tengo planes.

Miré a mi alrededor y ni Rosalie ni Jasper se encontraban ya en el aula. Tomé mis pertenencias y salí directo a donde estaba Bella. Eso de no tomar clases con ella me ponía ansioso.

Crucé el pasillo y no tardé mucho en encontrarme con Emmett y Rosalie que almorzaban con las manos entrelazadas. No parecía muy cómodo, pero ellos lucían encantados.

- Buen provecho – murmuré. Ellos sonrieron y yo sólo negué con la cabeza divertido.

Pude distinguir la melena rubia de Jasper a la distancia, se encontraban los tres apoyados en la puerta. Me posicioné junto a Bella y le dediqué una sonrisa que ella no me devolvió. Su comportamiento me extrañó.

- ¿Pasa algo? – pregunté.

Ella me hizo una señal para que mirara a Alice que mantenía la vista baja. Al alzar la vista hacia el salón, un rostro familiar se hizo presente. La chica abrió mucho los ojos cuando vio que la observaba con detenimiento.

- ¿Victoria? – susurré.

Alice jadeó sorprendida porque, al parecer, yo también la había reconocido.

Sin embargo, viendo bien a la chica, su parecido era meramente superficial. Los rizos pelirrojos de Victoria eran inconfundibles, en cambio esta chica tenía el cabello oscuro y lacio; sus ojos eran de un color similar, pero los ojos de Victoria eran más grandes.

- ¿Por eso te comportas así? ¿Porque se parece a Victoria? – le pregunté a Alice – Eres tan tonta.

Ella frunció el ceño y me miró molesta.

- ¡Edward! No le hables así a Alice – me regañó Bella.

Negué con la cabeza y bufé. La chica caminó desde el otro lado del salón hasta donde estábamos nosotros. Alice se congeló al tenerla tan cerca. Recuerdo que así solía comportarse cuando tenía a Jacob a su alrededor.

- ¿A-Alice? P-Por favor. Sea lo que sea que hice… perdóname – exclamó en sollozos la chica.

Alice no emitió ningún sonido. Bufé una vez más. Esto no me correspondía a mí, pero no quería que Bella se preocupara por ella.

- Alice… – llamé su atención inclinándome en su hombro – El pasado hay que dejarlo en el pasado… No dejes que lo que pasó te afecte… Él ya no está aquí.

Alice's POV

Odiaba cuando Edward tenía razón, sobre todo cuando incluía a Jacob. Llevé a Bree de la mano fuera del salón con dirección al jardín más cercano. Ella se sorprendió por mi gesto, pero no dijo nada. Nos sentamos bajo de un roble.

- Lamento mucho haberme comportado de esa manera – comencé a decir – Yo tuve una amiga que se parece muchísimo a ti… Supongo que los recuerdos me nublaron la mente… Las cosas con ella no terminaron de la mejor manera. Es una historia muy larga pero… Quedó en el pasado. Me encantaría que fuéramos amigas. Claro, si es que tu todavía quieres.

- Tu sabes que sí – respondió Bree sonriendo.

- Saliendo de clases, mis amigos y yo iremos a mi casa a tomar el té. ¿Te gustaría acompañarnos?

- ¿En verdad? – asentí – Me encantaría. Muchas gracias. Iré a marcarle a mi mamá para decirle que llegaré tarde a casa. Ahora vuelvo.

Volví a asentir y la miré alejarse.

Suspiré aliviada. Las vocecitas querían arruinarme el momento, pero lo evité a toda costa, aunque evitar los recuerdos me fue imposible:

Cuando tenía 10 años, solía jugar todo el tiempo con Edward y Jacob en el jardín de mi antigua casa. Esto, obviamente, no era porque nosotros quisiéramos, los padres de los 3 nos obligaban a entablar relaciones desde temprana edad.

Edward siempre fue introvertido, tenía una extraña aura que invitaba a no acercársele.

Jacob… Jacob jamás llegó a llevarse bien con Edward, por lo que yo llegué a ser su única amiga.

Los tres cursamos juntos desde el preescolar hasta la primaria. Edward y Jacob imponían demasiada autoridad y como yo tenía a nadie más, tenía que estar con ellos todo el tiempo. Nadie se atrevía a acercársenos. Y no los culpaba, para ser sincera.

- Es mejor estar solos, ¿no Alice? – me decía Jacob – Soy lo único que necesitas.

Era muy pequeña para refutar. No entendía lo fácil que podía ser apartarme de Jake.

Solía estar muy celosa de las demás niñas, aquellas que organizaban fiestas de té con sus amigas o que jugaban juntas a las muñecas.

Incluso cuando juntaba el valor necesario para hablar con ellos, se alejaban. Todos tenían miedo.

- Si te juntas con nosotros, Jacob se va a enojar – se excusaban.

Jake… Jake era mi perdición.

Pensé que todo mejoraría cuando, al entrar a la secundaría, sus padres lo mandaron al extranjero a estudiar por 3 años. Sin embargo, él no dudaba en llamarme todos los días casi amenazando con volver pronto.

La sombra de Jacob estuvo conmigo todo el tiempo, en realidad jamás se fue.

Un día de verano, encontré a Victoria perdida en mi jardín. Se había mudado a la casa de al lado. Esta fue la primera vez que encontré a una chica que no conoció a Jake.

Ella fue mi primer amiga.

Creo que ese verano fue el mejor de mi vida. Los días me parecían eternos. Edward estuvo con nosotras uno que otro día, leyendo o jugando, ocupado en sus cosas.

Todos los días eran como un sueño… Hasta que Jacob se puso en medio…

Bella's POV

Después de almorzar, aún nos quedaba algo de tiempo antes de volver a clases. Edward estaba recargado en el barandal del 2do. Piso, parecía demasiado perdido en sus pensamientos.

Saqué de mi bolso una paleta de dulce y quitándole el envoltorio lo metí a mi boca. Me puse a su lado y él soltó una risita.

- ¿Sabes? Cuando uno se aleja es porque tiene motivos para hacerlo – masculló.

- ¿Quieres que me vaya? – pregunté ofendida – Sólo quería hacer algo de plática.

- No. No quiero que te vayas – me dijo – Es sólo que el asunto de Alice me hizo revivir viejos momentos.

- ¿Quieres que hablemos de ello? Tal vez yo pueda ayudar a que te desahogues.

- Estoy bien – finalizó, dedicándome una de esas sonrisas torcidas que tanto me gustaban. Cuando vio que me distraje, de un movimiento rápido, tomó mi paleta y la metió a su boca, dejándome boquiabierta.

- Eres un…

- No te preocupes, no me da asco. Ya te he besado, ¿recuerdas? – dijo interrumpiéndome. Su comentario me hizo sonrojarme, quise irme de allí pero me tomó del brazo.

- ¿Ya estás lista para el domingo? – preguntó con la ceja alzada y la paleta de dulce en su boca.

- No lo he olvidado – respondí.

- ¿Por qué? – irrumpió una voz familiar. Giré mi rostro y Alice estaba detrás de nosotros - ¿Qué va a pasar el domingo?

¡Mierda!

Jacob's POV

- ¿Alice está en una escuela regular? ¿Y eso por qué? – pregunté extrañado.

- Un castigo de parte de la directora. Aquí tengo toda la información – dijo Sam entregándome un sobre marrón - ¿Necesita algo más?

- Eso sería todo.

Él asintió y abandonó la habitación.

Al abrir el sobre, me sorprendió la cantidad de papeles que había allí: listas de calificaciones, expedientes, horarios. Todo acerca del nuevo salón en el que estaba Alice.

Miré su fotografía más de lo necesario. Su rostro lucía aún más hermoso con el cabello corto.

Seguí repasando los expedientes y paré de repente al ver un rostro familiar.

- Vaya, vaya, vaya… Bree Tanner…

No tardé nada en leer su historial. Un plan se alojó en mi mente y supe que ya no había marcha atrás.

- … Esto va a ser divertido…


Gaby Rivera: "Me encantaría poderte decir que será pronto... pero sería una mentira. Tu tranquila, todo esto tendrá un final feliz. Gracias por leer."

Rose Cullen Manson: "No sé en un futuro si se menciona de nuevo a Carlisle o Esme. Trataré de meterlo y dar algún tipo de explicación. Muchas gracias por dedicarle un ratito de tu tiempo a esta historia. Saludos."

isa Kathe: "Hahaha! Gracias por leer. Un abrazo."

Cla . aw . HPTFMA: "Hola! Qué bueno que te esté gustando la adaptación. Imagino que si lo hiciera exactamente igual al manga o a la serie estaría medio aburrido porque la gente ya sabría que pasará. Te agradezco que estés al pendiente de esta historia. Y sobre el otro manga, sí lo he leído y visto. Me encanta USUI! De hecho, en un principio iba a adaptar ésa historia y no ésta, pero al final me decidí mejor por ésta. Un abrazo. Saludos."

Kjmima: "WOW! Guatemala! No conozco Guatemala *sadface* Un abrazo desde Ags, México."

TEAM EDWARD (Guest): "A mi también me encanta que la relación de Jasper y Alice no sea tan convencional, bueno al menos por ahora. Gracias por leer y lamento haberme tardado tanto en actualizar. Un abrazo."

ichigoneeko: "Hahaha! A mi también me encantó esa parte. Muchas gracias por leer. Saludos."

Twilight all my love 4 ever: "LO LAMENTO!"

Magtam1830: "Te lo agradezco. Un abrazo."

Tany Cullen: "Tany hermosaaa! Gracias por pasar a leer esta historia también. Creo que ya vamos a la mitad de la historia, no puedo esperar a que lean lo que sigue. Un beso y un millón de abrazos. Ánimo!"

Nelita Cullen Hale: "Me alegra que te haya gustado. Muchas gracias. Un abrazo. Saludos."

katyms13: "Te lo agradezco. Aún nos queda mucho qué contar, espero que te haya gustado éste capítulo. Saludos."

ximenafan: "Muchas muchas gracias. Qué linda. Gracias a tí por dedicarle un poquito de tu tiempo a leer esta historia. Un beso y un abrazo fuerte."

Jana Cullen: "DONE! Qué bueno que te gustó la historia."

cinderella191: "También es uno de mis favoritos, creo que es obvio, ¿no? LOLZ! Muchas gracias por leer. Un abrazo."

...

Nos leemos pronto.

- Cezi

Próxima en Actualizar: "The Darkest Water: Hard To Breathe"