El odioso y dulce Sasuke.
Eh vuelto! Jaja, a estas alturas del partido creo que vamos bien con la historia ( o al menos eso es lo que yo creo) la última palabra la tienen los lectores. Como siempre digo y no me canso de hacerlo les agradezco todo el apoyo que dan a este fic dominguero jaja.
Sin más que decir les dejo el capítulo y espero que sea de su agrado.
/ Aquellos que desobedecen las reglas ninjas son llamados escoria pero aquellos que abandonan a sus amigos son aún peor que escoria/
Capítulo 11. Aprendiendo a conocernos. La reunión.
Me detuve en una tienda de dulces tradicionales a esperar a los demás.
Desde el nacimiento de Akira el hijo de Kurenai-sensei, no había parado. Corriendo de un lado a otro recomendando una dieta para ella, horarios de alimentación del pequeño.. Inclusive que clase ejercicios debía implementar para hacer al bebé más elástico.. hasta me tocó cambiar pañales (XX).
Aquella noche fue todo un relajo poder llevar a Kurenai-sensei hasta su casa además de "limpiar" la zona de trabajo. Cuando llegué todo el mundo estaba dormido así que traté de hacer el menor ruido posible, así poco a poco subí a mi cuarto, cerrando con cuidado la puerta para que no rechinara.. me dirigí como un zombie a mi cama cayendo desplomada en ella, el pequeño Suzume se despertó debido al ruido que hice pero no podía evitarlo estaba exhausta.
Y el día de hoy no era diferente me sentía cansada pero ir a la "reunión" era una orden directa de Hokage-sama.
Pasaron unos 20 minutos y nadie llegaba así que entré a la tienda para distraerme un poco y de paso comprar una que otra golosina ^^. Mire toda la variedad de dulces que se exhibían en los aparadores y me decidí por unos deliciosos manjus para mí y unos pequeños dulces de coco con figura de gatito para Kurenai-sensei.
Como niña pequeña apenas me dieron los dulces abrí la bolsa y saqué una de las suculentas bolitas rosadas que se mantenían humeantes las cuáles me incitaban a devorarlas de inmediato. Le dí una gran mordida sintiendo ese sabor tan especial que hacía que la tienda de dulces fuera tan famosa. Sonreí satisfecha y salí del lugar esperando de nuevo a mis "puntuales" compañeros de equipo.
- Sakura - una voz varonil se dirigió a mi y yo no pude evitar voltear. Era la primera ves que veía a Sasuke-kun sin su tradicional traje, en esta ocasión llevaba unos pantalones holgados de color negro y una camiseta del mismo color con el símbolo de su clan en la parte trasera, la camisa dejaba al descubierto sus fornidos brazos. Su cabello estaba más alborotado que de costumbre. Aunque puedo decir que seguía conservando ese atractivo que lo caracterizaba.
No pude responderle enseguida debido a que aún tenía el bocado en la boca, el me miró confuso y después posó sus ojos en la rosada bola que sostenía en mis manos. En un movimiento rápido le dio una enorme mordida a mi manju ( casi se come la mitad de el!) y al igual que yo comenzó a masticar satisfecho de haberme quitado parte de mi comida.
Tragué lo que quedaba de mi suculento manjar y me dispuse a pelear por lo que era mío - oye! eso es mío - el tipo ni pareció escucharme y en un cínico acto tomó lo que quedaba del dulce y se lo llevó a la boca, cerró los ojos concentrándose en el sabor sin prestar atención a mis demandas, al tragar por completo el bocado me miró satisfecho.
- Ya veo… no los hiciste tu - una sonrisa burlona apareció en su rostro.
- eh?…. -_- ah ya! .. me atrapaste ^^ - había olvidado que la vez que fui a casa de los Uchiha pasé a comprar unos manjus a esta misma tienda y como una mentirilla blanca había dicho que yo las había preparado.
- M-e-n-t-i-r-o-s-a - tomo mi nariz juguetonamente mientras la movía hacia los lados.
- lo siento… me perdonas? - una risilla se asomo por mi garganta y sonreí ampliamente, obteniendo sorpresivamente la misma respuesta por parte de él. Su sonrisa era muy hermosa.. la única expresión que compartía con sus hermanos y con su padre. Ahora me daba cuenta que los Uchiha eran personas con sonrisas muy hermosas, casi parecía hereditario °°.
- Te perdono si me das otro - dijo alargando una de sus manos a la bolsa que sostenía, realmente le gustaban mucho.
- Claro que no! - a modo de juego aparté la bolsa del alcance de mi "dulce agresor", el trató de quitármela también a modo de juego. Me movía de un lado a otro evitando los movimientos de el pelinegro.
De un momento a otro me rodeo con sus brazos, de este modo no tenía forma alguna de escapar. Aquellos brazos eran cálidos y fuertes en resumen muy varoniles. La bolsa que sostenía con tanto ahínco había perdido presión así que rápidamente y aprovechando el momento me la arrebató de las manos
- Gané - la palabra fue pronunciada como un susurro en mi oído, provocándome una extraña.. muy extraña sensación.
Se aparto de mi privándome de la calidez que anteriormente había sentido.. así que por un momento me quede sumida en las pequeñas evidencias de calidez y confort que había dejado en el ambiente que me rodeaba, como odiaba que fuera tan sensual!. Reaccioné después de un tiempo pero ya era tarde.
- OYE! - ya ni llorar era bueno.. había perdido mi brillante desayuno y por obvias razones no lo iba a recuperar.
- jaja tonta - ahora se burlaba de mí, pero me sonreía de manera sincera y tierna.
- solo… estaba distraída - mis esfuerzos por defenderme eran más que inútiles. Se que el no es tonto, se daba cuenta perfectamente que el era la causa de mis constantes distracciones. (Dios por que tienes que crear humanos como el?) - dame eso! - alargué mi mano hacía la bolsa pero el la detuvo rápidamente.
- hie, tu perdiste así que no pienso darte nada - como se atrevía, esos panes los había comprado con mi dinero!.
Hice un puchero como los que solía hacer cuando era niña tratando de generar alguna pizca de compasión en él.. por supuesto no funcionó (u.u) - aprovechado - no se me ocurría una mejor palabra para describir su actitud. El solo siguió comiendo sin darme ni un solo pedazo - esta bueno? - el sarcasmo fue evidente en mi frase, el chico se limitó a asentir - que no te da pena quitarle su comida a una chica? - necesitaba ganar tiempo para que no arrasara con todos los panes.
- No - después de decir esto tragó el pan y sacó otro casi instantáneamente.
Ya no había remedio ese era el último pan que compré, solo lancé un suspiro de decepción observando como lo devoraba completamente sin compadecerse de mi estómago que crujía exigiendo comida.
- Ya nos vamos? - hizo una bola de papel con el antiguo contenedor de los panes y lo lanzó a un bote de basura que estaba bastante lejos, pero logró atinarle.
Lo miré molesta, como si con ello fuera a obtener algo. El solo me miro de la misma forma que lo había hecho desde hacía una semana… tiernamente. Al darme cuenta de que su mirada se había dulcificado conmigo me percate de que aunque solo fuera un poco, nuestra relación había cambiado. Yo estaba más que feliz de poder monopolizar su sonrisa - Tenemos que esperar a Naruto.. por cierto donde esta Sai? - debido a la pelea no me había dado cuenta de que el hermano mayor de Sasuke-kun no estaba, miré a los lados tratando de encontrarlo pero no obtuve resultados.
- Dijo que tenía que prepararse -
- Prepararse? -
- Le da pánico conocer nuevas personas, así que se toma su tiempo para decidirse. Es un tipo raro - y vaya que lo era, talvez por eso leía esos libros de cómo relacionarse con las personas.
- Bueno.. en ese caso solo tenemos que esperar a Naruto - fijé mi mirada en la calle tratando de encontrar entre la multitud a un chico de cabellos rubios.. pero no pude dar con él, al contrario observe muchas chicas e inclusive señoras que miraban coquetamente a mi acompañante. Algunas se soltaban el cabello, otras se abrían un poco más la blusa y unas últimas más atrevidas se mordían el labio inferior. Miré de reojo al pelinegro tratando de observar su expresión.
Sin duda se daba cuenta de la expectación que causaba en las mujeres pero no pude notar que el devolviera ninguna expresión al contrario solo miraba indiferente a las personas que pasaban.
- No te molesta? - mis ojos se fijaban en todas esas mujeres desafiantemente.
- Que? -
- Como que?.. pues todas esas miradas.. - sin dudar levante mi dedo en dirección a la calle y por consiguiente al objeto de la conservación.
- No…. debería? - por la forma en la contestó supuse que decía la verdad, supongo que ya se había acostumbrado.
- Sasuke-kun.. Realmente no prestas atención a ninguna de las chicas que te coquetea? - la pregunta era un poco delicada, pero ya era bien conocido que la palabra discreción no estaba integrada en mi vocabulario. Me esperaba algo como "que te importa" o " no es asunto tuyo".. pero la realidad siempre supera a la ficción.
- Yo solo estoy interesado en una chica - sus ojos se clavaron en los míos de una forma tan penetrante que no se necesitaron más palabras para entender el sentido de su frase. Mi rostro permaneció apacible pero también como era costumbre un leve color rojo apareció en mis mejillas.
No pude evitar sonreír ligeramente.. creo que ese chico se estaba convirtiendo en alguien importante para mí, se clavaba poco a poco en mi corazón. Y escucharlo decir cosas así me hacía sentir la chica más afortunada del mundo, era verdad que odiaba muchos aspectos de el pero adoraba muchos otros…
- Aunque aún no se si ella siente lo mismo por mi - agachó la cabeza graciosamente, sus cabellos resbalaron delicadamente sobre su rostro ocultado sus orbes oscuras.
Solo lo miré, no hice nada más. No quería ponerme a pensar en ese momento solo quería disfrutar el espectáculo de su belleza el cuál solo estaba disponible para mí.
En ese momento que importaban aquellas mujeres que lo veían como lobos hambrientos, no importaba lo mucho que hicieran o dijeran este momento nos pertenecía solo a nosotros 2.
Levanto su mirada encontrándola con la mía, una pequeñísima sonrisa hizo presencia en esos labios que anteriormente había tenido la oportunidad de probar, mis ojos estaban fijos en los de él. No podía moverme ni quería.
- Sakura-chaann! - cuando entreabrí la boca para poder decir alguna palabra, un canturreo se oyó no muy lejos de donde estábamos, cuando volteé puede ver al un chico rubio sonriéndome ampliamente y tras de el venía una delicada joven de cabellos oscuros y ojos aperlados - ya llegamos - enseguida miró a Sasuke saludándolo con su típica cara de "te odio".
Sasuke-kun lo miró de reojo con una expresión entre indiferencia y fastidio. Ya me había acostumbrado a esas miradas aunque no por eso me agradaba que mis compañeros se llevaran tan mal.
- Buenos días Sakura-san! - la pelinegra hizo una reverencia saludándome. Comparada con ella yo quedaba como una chica sin clase y marimacha ¬¬. Era razonable ella era la próxima cabeza de su clan.
- Hola Hinata, buenos días - traté de sonreír amablemente, esa chica siempre me había caído bien, además de ser grácil, era bella e inteligente. Si he de decir la verdad, no se como alguien como ella se había fijado en un idiota como Naruto ^^ - como estas? - la chica se reincorporo llevando parte de su cabellos detrás de sus orejas.
- Bien, gracias.. Y tu? -
- Pues no me quejo - la verdad era que en los últimos días había trabajado como si estuviera poseída y todo por culpa de la vieja pechugona que tenía por maestra ¬¬.
La chica sonrió dulcemente y enseguida miro a Sasuke-kun, obviamente en su rostro se podía leer algo así como " Y tu quien eres?" o al menos eso creía yo. El Uchiha también la miró con cierto grado de interés, creo que ahí era la parte en la que yo los presentaba..
- Ah! Mira Hinata el es Sasuke Uchiha nuestro nuevo compañero de equipo - con la palma extendida señalé a Sasuke-kun, enseguida me giré ahora quedando frente al ojinegro - ella es Hinata Hyuga una colega - hice exactamente lo mismo que había hecho anteriormente pero presentando a Hinata.
- Mucho gusto - de nuevo la chica volvió a reverenciarse ahora para con el Uchiha ( tenía unos modales envidiables).
- Mucho gusto.. Con razón tu color de ojos me parecía extraño -
- Bueno… es algo característico de mi clan - ahora que lo pensaba los dos chicos tenían alguna habilidad de línea sanguínea, supongo que se llevarían bien.
- Si.. en mi villa se habla mucho del clan Hyuga y su magnífico Byakugan. No imaginé que las chicas de ese clan fueran tan bonitas - miré de reojo al chico Jinchuriki confirmando que no le complacía en lo absoluto que Sasuke-kun se portara tan amable con la Hyuga.
- Te lo agradezco Sasuke-san - un ligero rubor tiñó las blanquísimas mejillas de Hinata. Esa fue la gota que derramó el vaso, Naruto se paró frente a Hinata de forma casi posesiva. Como era de suponerse la pobre chica se sacó mucho de onda, mientras Sasuke-kun levantaba un poco la mirada para encontrarse con los amenazantes ojos azules de mi amigo.
- Si serás… teme!, deja de coquetear con todas la chicas de la villa - la mirada entre ambos seguía sostenida, Hinata y yo solo éramos espectadores en ese momento - para que te enteres Hinata es mi novia así que deja de coquetear con ella - esa palabras no causaron nada en el Uchiha muy al contrario lograron crear más interés en el.
- Eres la novia del dobe éste? - ignorando la posición protectora de Naruto, el menor de los Uchiha se inclinó un poco para poder ver a la persona que se ocultaba detrás del rubio.
- TEME! - instintivamente Naruto lanzó su puño al frente, pero Sasuke-kun lo esquivo rápido y con una de sus manos detuvo aquel puño furioso que se cernía sobre él.
- Cálmate dobe - aunque el pelinegro se encontraba de lo más tranquilo no podía decir lo mismo del ojiazul, el cual presionaba fuertemente su dentadura en señal de furia - no entiendo como esta chica se fijó en un idiota como tú (°° órale esas eran mis líneas) - la furia del chico Kyubi acrecentó y con la mano que tenía libre lanzó un segundo puñetazo más fuerte que el anterior.
- Naruto! - las voces de Hinata y mía resonaron al mismo tiempo.
- Ya basta los dos! - las manos de sensei detuvieron los puños furiosos de Naruto y de Sasuke-kun que amenazaban con clavarse en la cara opuesta, sensei era famoso por ser un hábil y rápido ninja así que no fue nada complicado para el detener los puños antes de que estos llegaran a su objetivo, una nube de polvo se disipaba producto de la velocidad sobrehumana que seguramente había desplegado el copy ninja.
Justo detrás de sensei estaba parado el progenitor de Sasuke-kun mirando con atención a los dos jóvenes frente a él.
- Ya saben que mientras no se lleven bien no dejaran de hacer misiones para gennin - el único ojo visible del peligris se mostró feliz, realmente disfrutaba mucho el vernos hacer misiones básicas… según el le recordaba cuando habíamos sido sus "lindos estudiantes" (¬¬ raro).
- Como quiere que me lleve bien con este … - solo hasta ese momento el rubio notó la presencia de Obito-san frenando sus ofensivas palabras. No lo hacía por miedo al mayor de los Uchiha más bien era porque el padre de Sasuke-kun le generaba simpatía a mi amigo - usted y sus estúpidas reglas sensei - ala decir esto desvió la mirada aún enojado con el pelinegro pero sin poder refutar las ordenes de Kakashi-sensei.
- Vamos Kakashi! Como les pides eso cuando tu y yo nos llevamos igual o peor ^^ - las miradas se fueron sobre ellos apenas Obito-san termino de hablar.
Conocía muy poco de Kakashi Hatake aunque fuera mi sensei, realmente no sabía nada de aquel enmascarado. Así que en cuento escuché algo que pudiera revelarme parte de su pasado presté la mayor atención fijando mis grandes ojos en el rostro de Kakashi-sensei, el cuál al verme se sorprendió mucho y se hizo un poco para atrás.
Aunque Sasule-kun tratara de disimularlo el también estaba muy interesado en escuchar la anécdota, de hecho todos los presentes lo estábamos. Una vez más comprobaba que Naruto era de lo más simple, su enojo se le había olvidado y ahora veía con una sonrisa santurrona a los dos jonnin esperando a que alguno de los dos se decidiera a hablar, pobre Hinata la compadecía (¬¬).
- Y bien, y bien y bien….. - las palabras que emergían de la boca de Naruto no dejaban de atiborrar al pobre ninja copia que mantenía una cara ya no muy contenta.
- Pues verás Naruto-kun ^^ - al parecer Obito-san iba a empezar a relatar así que Naruto se giró muy emocionado para quedar frente e frente con el Uchiha mientras decía " si, si" y movía la cabeza afirmativamente. Kakashi.-sensei comenzó a caminar dejándonos atrás y con la cabeza muy baja.
- Kakashi-sensei - la voy de la ojiperla se escuchó muy bajita y con un tono de lástima, al parecer ella era la única considerada en ese lugar.
La verdad yo ni presté atención solo me acerqué a donde Obito-san le contaba sus experiencias a Naruto como si se tratara de un secreto internacional. Al ver que quería entrar en la conversación el pelinegro me sonrío invitándome a escuchar la conversación. Una vez los dos estábamos en posiciones comenzó a hablar.
- Lo que pasa es que Kakashi y yo estábamos enamorados de la misma chica, por eso nos llevábamos tan mal - lo dijo muy bajito pero lo suficientemente audible, Naruto y nos miramos incrédulos, acaso había dicho "enamorado"?, Kakashi-sensei? OO.
- también se enamora? Jaja -^^- - como siempre los comentarios de Naruto eran por demás hirientes pero en este caso le daba la razón, no me imaginaba a una hombre perezoso y pervertido como Kakashi-sensei enamorado ni a la pobre mujer que fuera la elegida.
- Y que paso después? - como quien no quiere la cosa hice mi pregunta tratando de disimular mi interés por la respuesta.
- Pues esa chica no nos hizo caso a ninguno de los dos - la sonrisa adornaba ese rostro, al parecer el recordar lo sus experiencias de joven le ponían de mejor humor.
- jaja obvio. Quien se va a fijar en Kakashi-sensei - mi boca traicionera reveló lo que estaba pensando. Eso de comprarme el masking ya se iba a hacer y de preferencia pronto ¬¬.
- jaja…. Pues de que esta feo… si esta feo - ahora parecía más divertido por mi comentario que por la historia de su pasado.
- feo? Jaja feisimo dattebayo - las risas se hicieron colectivas entre los tres, debería darnos pena estar humillando de esa forma a sensei pero que más daba ^^.
- Naruto - un pequeño susurro proveniente de la Hyuga callo a Naruto.
- Etto…. Y quien esa chica?.. La conocemos? - modulando su ruidosa voz Naruto siguió con sus preguntas. Sasuke-kun solo lo veía con cara de irritamiento mientras se mantenía a cierta distancia de nosotros.
- Pues no creo que la conozcas.. ella murió hace mucho - aunque había dejado la risa de lado aún se mantenía sonriente a pesar de que esas cosas son dolorosas de pronunciar
- Naruto!, perdón Obito-san no queríamos… - la risa se había extinguió por completo en nuestras gargantas ahora solo había un amargo sabor.
- No se disculpen, las cosas son como son y ya pasaron muchos años de eso - viendo el rostro sereno de Obito-san me cuestioné muchas cosas. ¿Qué pasa cuando la persona que amas ya no esta contigo?, ¿Puedes olvidar lo que compartiste con ella?, ¿Puedes volver a amar con la misma intensidad?…. Muchas preguntas vinieron a mi cabeza. No importa que tanto supiera de las artes ninjas seguía siendo una niña que desconocía muchas cosas del mundo.
- Vámonos - Sasuke-kun tomó mi mano y comenzó a caminar en dirección donde Kakashi-sensei dejando a los demás tras de nosotros.
¿Qué pasaría si perdiera a Sasuke-kun?. La pregunta se formuló rápido en mi cabeza y por un momento me imaginé lejos de el.. algo dentro muy dentro se quebró.
¿Qué había sido eso?, toqué mi pecho para tratar de verificar que no era nada físico. Todo parecía normal pero por una extraña razón me dolía un poco.
- Sakura? - mi acompañante me miró desconcertado.
- Ah.. no es nada- comencé a caminar llevándolo conmigo por medio de nuestras manos, volteé un poco para comprobar que Naruto y Hinata habían establecido una divertida conversación con Obito-san, sonreí para mis adentros. Obito-san era de esas personas que despedían un aura agradable.
En todo el camino al punto de reunión ninguno de los dos dijo ni una sola palabra solo nos manteníamos caminando por la calle cojidos de la mano. Ahora era algo común que el tomara mi mano y me llevara a rastras de él, aunque al principio me parecía vergonzoso ahora era de lo más normal. Me gustaba sentir la calidez que emanaba de su mano, la presión con la que me sostenía, sentir sus largos dedos rodeando mi muñeca.
Al llegar entramos de la misma forma tomados de la mano ( sin duda parecíamos novios ^^), como siempre dimos con los otros invitados por el escándalo que hacían.
Dos mesas del local habían sido unidas para satisfacer la demanda de personas, al mirarlos si que eran muchos^, por no decir media villa.
- Buenas tardes - nadie pareció advertir nuestra presencia hasta que unos ojos azules se fijaron en nosotros.
- Sakura!, que bueno que llegas. Como te tardas! - conocía muy bien esa irritante voz, volteé hacía el lugar de donde supe provenía y vi a la rubia del clan Yamanaka.
- Hola Ino ^^´ - las mejillas de la rubia tenían un ligero tinte rojo y sus ojos se encontraban algo dilatados.
- Tu debes ser el famoso Sasuke - mirada penetrante - … pues mira que si eres una belleza - al terminar decir esto levanto una copa de sake y brindó llevándose la copa delicadamente a la boca.
- Ino! O/O -
- Ino deja eso, vas a terminar vomitando y de una vez te digo que no me haré responsable - el perezoso de Shikamaru se dirigió a la rubia que a su vez lo miró un poco desconcertada.
- si..si lo que digas. Eres tan molesto - una sonrisa santurrona se dibujó en el rostro de Ino, e inmediatamente dejó la copa sobre la mesa fuertemente en señal de molestia.
- Que tal Sakura.. No nos presentas a tu novio? - los perezosos ojos del Nara se fijaron en mi acompañante
- o/o no Shikamaru no es mi novio, es solo mi compañero - me solté del agarre del pelinegro a lo cual el chico me miro de reojo sin mucho interés - el es Sasuke Uchiha uno de mis nuevos compañeros de equipo - Shikamaru le dirigió una mirada escrutadora al de los ojos azabache que también lo veía fijamente.
- Que tal, soy Shikamaru Nara - la mano del chico Nara se extendió para poder saludar a Sasuke-kun quien solo la tomo y la estrechó.
El joven Nara nos invito a sentarnos a un lado de él, justo cuando estaba tomando mi lugar entraron los demás que venían riendo dios sabe de que. Cuando Naruto vio las botellas de sake en la mesa dijo algo que le costó una buena cachetada.
- Oye viejo ponme una botella de sake! Datttebayo - una vez con su hermosa mejilla roja me dispuse a regañar al chico Kyuubi.
- Nada de "ponme una botella de sake". Naruto ya sabes como te pones con el sake - se que todo el mundo me tachaba de violenta pero si lo regañaba de esa manera era por que me preocupaba por el.
- Solo una copita Sakura-chan - su mano le daba un leve masaje a su cabeza mientras de uno de sus ojos resbalaba una pequeña lagrima.
- Naruto! - mi mano amenazaba con clavarse nuevamente en la de por si sonrojada mejilla de Naruto.
- déjalo, talvez así se caiga por un barranco - en esta ocasión me sorprendía que fuera Sasuke-kun quien comenzara las agresiones.
- Teme! - miradas furiosas de nuevo por parte de Naruto y de fastidio por parte del Uchiha ( esto ya era molesto).
- Sasuke deja en paz a Naruto-kun - la voz de Obito-san fue dulce para con su hijo quien solo volteo la mirada.
- Vamos a ver a Kurenai-sensei… - tomé por el cuello de la chamarra a Naruto tratando de alejarme de la penosa situación.
En el lugar de honor de la mesa estaba sentada la pelinegra con el pequeño Akira en sus brazos, las mejillas del bebé estaban un poco sonrojadas al parecer estaba durmiendo ( que lindo ^^). Nos acercamos a la mujer que en cuanto me vio sonrió.
- Hola Sakura -
- Hola Kurenai-sensei como esta? - sonreí ampliamente mostrando mi creciente cariño por la pareja.
- Bien gracias - su sonrisa era tierna y hermosa.
- Que bueno.. Y Akira-chan? - me incliné un poco para poder ver a la pequeña criatura que olía hermoso.
- Esta bien, por fin se quedó dormido - las manos de Kurenai-sensei recorrieron un poco la cobijita que envolvía al bebé con la finalidad de darle más espacio y dejarme apreciarlo mejor.
- Akira-chan eres tan lindo! ^^ - no podía evitar pensar que era el bebé mas bonito que mis ojos hubieran visto.
- Quieres cargarlo? - la propuesta me tomó desprevenida, de la sonrisa pasé al nerviosismo.
- Etto… - me moría de ganas por cargarlo pero no sabía con exactitud como hacerlo.
La mujer se levantó y delicadamente colocó el pequeño cuerpo del Sarutobi en mis brazos. Era más pesado de lo que pensé pero podía sentir su caliza y su aroma a talco. Se agitó un poco para acomodarse quedando su carita de frente a mi pecho.
- Que linda imagen ^^ - volteé un poco sobresaltada para comprobar que Obito-san me miraba con satisfacción - casi puedo ver a los hijos de Sakura-chan - mi cara se puso de lo más roja del mundo, ahora todas las miradas se centraba en mí y en el pequeño bebé que sostenía en mis brazos.
Al fondo donde casi no había una sola persona unos ojos negros me miraban con atención y una sonrisa se expresaba en los labios de su poseedor. Una ligera sonrisa de mi parte apareció sin poder evitarlo mientras el sonrojo bajaba poco a poco.
- si..si te ves muy bien - al girar mi cabeza vi sentada en uno de los extremos a shi-sho de lo más borracha ( que raro, no? ¬¬) sonriendo cómicamente, no entendí si lo decía por decir o si realmente lo pensaba.
- shi-sho! - me sentía decepcionada de decir que esa mujer era mi maestra u.u.
- oye! Que haces.. Aquí? - eso fue lo que supuse dijo.. por que la verdad ya estaba en la fase de "no se me entiende nada", así que era más bien de adivinar que había dicho - nono .no… regresa…te a la …ofi..ciina, nono como…se te ocurr..e dejarla sol…a nono - jamás la habíha visto tan borracha, se recargaba graciosamente en el hombro de Kurenai-sensei quien solo sonreía algo tensa mientras una gotita de sudor resbalaba por su frente.
- pero… Tsunade-sama - al pronuncia estas palabras la mujer se volcó contra mí colérica.
- QUE TE REGRESES! CON… UN DEMONI..O NADIE… ME HACE..CAS..SONUNCA - esa mujer era todo un fastidio no pude hacer más que acatar sus ordenes.. Vieja pechugona! ¬¬.
Deposite al bebé en los brazos de Kurenai-sensei tan pronto como pude y deje la bolsa con los dulces en la mesa. Salí del lugar de lo más enojada… ya me lo había hecho una vez anteriormente. ¿Quién se creía?, maldita vieja pechugona. Azote la puerta con fuerza y caminé a marcha forzada.
Como siempre una mano que conocía muy bien detuvo mi marcha.
- Sakura… -
- Estoy bien.. Regresa con los demás - por obvias razones no estaba bien, estaba realmente furiosa tanto que si hubiera tenido algo que golpear frente a mí lo hubiera hecho.
- Segura? - me solté del agarre y seguí caminando, de haberme quedado hubiera dicho algo desagradable a Sasuke-kun y no quería hacerlo.
Camine sin rumbo por unos 15 minutos esperando a que mi cólera pasara, aunque no era cuestión fácil. Me indignaba que siempre se desquitara conmigo privándome de la diversión de pasar un rato agradable con mis amigos.
Una vez me sentí un poco mejor caminé hacía el edificio del Hokage, pensé en irme a casa y no hacer nada pero eso solo desataría más la furia de mis estúpida maestra.
Levanté la mirada para ubicarme y frente a mi divisé a un chico de cabello negro y coleta de caballo, portaba un uniforme de ANBU y cojeaba un poco del pie izquierdo.
- Itachi-senpai! - corrí hasta alcanzarlo, el joven volteo aún con la mirada perdida pero en cuento sus ojos se cruzaron con los míos sonrió ampliamente.
- Sakura! -
Tenía más de dos semanas que no lo veía.
- Estas bien?… que te paso en el pie? - me coloqué de apoyo pasando su brazo izquierdo por encima de mi hombro mientras mi brazo le daba apoyo a su cuerpo.
- Ah! Esto?…. Me lastimé en la misión - su rostro mostraba un poco de pena.
- Te dije que guardaras reposo! Vaya que eres necio senpai - de no ser porque no paraba de hacer misiones ya se hubiera curado del pie desde cuando.
- De acuerdo… no te enojes - sonreía como si con su simple sonrisa logrará que yo retirara mis palabras.
- Vamos, te llevaré a tu casa y te revisaré - me retrasaría un poco en llegar a la oficina de shi-sho pero no era como que me muriera de ganas por ir.
- Bien, gracias - comenzamos a caminar en dirección al barrio de los Uchiha.
Pasado un tiempo y al ver que yo no decía ni pío, el joven supongo trató de hacerme la plática.
- Y… que haces tu sola? Donde está tu equipo? -
- Siempre es lo mismo - el chico me miró fijamente prestando atención a lo que iba a decir - ella se divierte mientras yo tengo que quedarme a hacer su trabajo - parecía que era la sección de tratamiento psicológico de Sakura Haruno.
- Tsunade-sama? -
- Sí… es injusto, vieja pechu… - de nada habían servido los 15 minutos tratando de tranquilizarme ahora estaba igual o peor.
- Ya fue suficiente, voy a ir a hablar con ella en este preciso momento - no se como se safo pero comenzó a caminar ( o cojear? ¬¬) en dirección contraria. De inmediato lo detuve parándome frente a él y colocando mis manos contra su pecho.
- Te lo agradezco pero aunque vayas ahorita no vas a lograr nada - en las condiciones en las que se encontraba mi maestra de seguro la vuelta iba a ser en vano.
- NO, ya basta, siempre es lo mismo - estaba realmente molesto, me sentí un poco mal. Seguramente Itachi-senpai ya tenía muchos problemas y yo llegaba a complicarle las cosas.
- Podrás reclamarle lo que quieras después, pero primero te voy a curar ese pie - de la mano lo lleve a rastras mías, no fui muy considerada ya que casi se cae tratando se seguir mi paso.
Después de unos 20 minutos caminado a marchas forzadas llegamos a su casa y nos dispusimos a pasar. Una vez en la sala le pedí que se sentará y me dejará ver su pie.
Al sentirlo con la ayuda de mi ninjutsu médico pude notar que la situación de su pie era peor de lo que me imaginaba, se podría decir que el hueso estaba a poco de fracturarse. Como había soportado tanto dolor?.
- Mira nada más! - era la primera vez que me comportaba así con él, pero por dios que negligente había resultado mi senpai.
- Tan grave es? - mantenía su sonrisa despreocupada.
- Claro que si!, esto es casi una fractura - mis manos comenzaron a brillar de color verde, mientras el ojinegro hizo muecas de dolor - lo siento, tendrás que soportar hasta que termine de dar el tratamiento a tu pie -
- Estas enojada? - reaccioné instintivamente a la pregunta, levanté mi rostro notablemente molesto y a modo de reclamo dije
- Y como no quieres que lo este, te desapareces 2 semanas y en todo ese tiempo no tratarse esta herida - el chico solo abrió mucho solo ojos escuchando todos los reclamos que se cernían sobre el.
- Vaya que carácter, no creo que sea para tanto - se parecía mucho a Obito-san, siempre paciente y calmado ante las situaciones.
- Que no es para tanto, mírame! Crees que si no fuera para tanto estaría aquí curándote y preocupada por ti - frene mis palabras pero como siempre ya era tarde.
- Te agradezco la preocupación, pero estoy bien - por un momento se quedó en silencio, tomó aire y continuo mirándome fijamente - así como tu te preocupas por mí, espero que entiendas que yo también lo hago - su mirada se había dulcificado mucho, me sonroje no por lo que dijo si no por la manera en que me veía.
- Tu no tienes que preocuparte por mi - baje la mirada incapaz de sostener la suya.
- Claro que tengo, eso es lo que comúnmente se hace con las personas que se quiere - al escuchar esto lo mire rápidamente, entonces el me quería?…
- Tu… me quieres? - no pude evitar preguntar, hace mucho tiempo que anhelaba saber lo que el pensaba y sentía por mi.
- No…. - mi sangre se heló y un sabor amargo indundo mi boca, los segundos que siguieron fueron una tortura - yo…. - todo mi cuerpo comenzó a temblar, la técnica se dispersó ya que en ese estado de nerviosismo no podía mantenerla, sentía una agolpado flujo de sangre por todo mi cuerpo. Pero mis ojos seguían fijos en ese rostro sumido en un profundo silencio.. De nuevo respiró hondo y terminó su frase - te amo - me quedé en shock… acaso el había dicho… no era verdad.. debía ser una mala broma.
Listo después de años luz, ya esta el siguiente capítulo. No dejen de comentar plis. Espero que los dejé llenos de suspenso, jojo. Nos leemos después.
