-Capitulo 11-

Las espesas nubes empezaban a cubrir el cielo, varios aldeanos se apresuraban a tomar resguardo antes de la llovizna que parecía avecinarse, sin embargo, dos personas no hacían el mínimo ápice de moverse, ni siquiera sonido proferían; las gotas ya empezaban a caer suavemente, y no había duda que en cuestión de segundos estas solo aumentarían.

Aun así, para Shikadai Nara no podía moverlo un huracán, con su cuerpo completamente rígido se mantenía estoico, por primera vez en su vida, no sabía que decir, como arreglar la situación, que manera comportarse. Sus verdosos ojos seguían el trayecto de cada lágrima que se deslizaba por la blanca mejilla de la chica delante de él.

—Hima...—susurro bajo. La aludida se limpió las lágrimas de su mejilla con su dorso y, sin decirle nada, se giró, empezando alejarse

Aun sin moverse, shikadai contemplo la figura de la Uzumaki alejarse, jamás creyó pensar esto de si mismo pero... ¡era un reverendo idiota!

Suspiro con cansancio, debía arreglar su error, estaba consciente del dolor de la Uzumaki desde la muerte de la señora Uzumaki; recordaba como lechuga fresca el caos que se formó cuando la noticia de la muerte de la esposa del Hokage sacudió la aldea, para muchos fue un golpe que dio de diferente manera, la aldea entera le había tenido un gran aprecio gracias a su dulzura y amabilidad para con todos, eso incluyéndolo. Recordaba a Hinata Uzumaki como una mujer hermosa, amable y dulce, la cual era capaz de ganarse el aprecio de cualquier persona en cuestión de minutos, había sido una pena su muerte, y aunque la aldea se recompuso luego de unas semanas, la familia Uzumaki seguía con su recuerdo latente y no los culpaba, su padre una vez le explico que ellos tienden aferrarse a una persona cuando realmente la quieren, y el séptimo era la prueba de ello.

Divagando en la mejor manera de disculparse con la Uzumaki sin sonar tan empalagoso, el Nara continúo su camino por el mismo en que Himawari había desaparecido momentos atrás.

..

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En cuanto Himawari cruzo las puertas de la torre Hokage fue abordada por su muy preocupado hermano que no paraba de zarandearla, según el, revisando que no tuviera ningún daño.

—Onii-chan, estoy bien—repuso por quinta vez, desesperada porque su hermano terminara su actitud sobre-protectora de una vez

—Solo quiero cerciorarme —luego de una revisada mas, libero a Himawari, la cual, al parecer distraída, se fue a sentar en un rincón del living. Reprimió un suspiro deprimirte, su hermana a tenido un humor decaído los últimos días, la única razón por la que el mismo no haya decaído es porque sabia que debía mantenerse al margen, darle la fortaleza que su hermana habia perdido conforme a los días y regresar lo mas pronto posible a su tiempo. Sus ojos azules viajaron al muchacho recostado a la pared—Shikadai, ¿que sucede?—le cuestiono a su amigo al notarlo pensativo, este lo miro un par de segundos antes de sacudir la cabeza

—No es nada

Aunque no conforme, el rubio no dijo nada al respecto.

—¡Encontré algo!—todos en el cuarto entero giraron en dirección de la voz de la Uchiha, quien entraba por la puerta que daba con la biblioteca sosteniendo un gran libro en sus manos, finalmente, la Uchiha dejo caer el libro sobre un escritorio de madera, levantando una nube de polvo que los obligo acicalar el aire

—¿Que fue lo que encontraste, sarada?— cuestiono Kakashi, colocándose en frente de la Uchiha, fijando su vista en el libro

—No estoy segura que sea concisa o siquiera real, pero contando que hasta ahora llevamos nuestras expectativas vacías esto es mejor que nada

—Deja de hablar y solo di que encontrase—la Uchiha miro con furia al Uzumaki, pero tras el carraspeo de Kakashi prefirió ignorarlo

—Aquí dice que el collar es parte de un artefacto que fue destruido en una de las cientos de batallas shinobis—empezó a leer sarada, acomodando sus lentes sin despegar su vista del libro— Aun así, el collar era tan poderoso que no necesito de sus demás partes para su funcionalidad...

—¿dice alguna manera de cómo hacerlo funcionar, o dar con el?—cuestiono Kakashi

—S-si—la expresión de la Uchiha se congelo, dejando desorientados a los presentes—Dice...

"El collar Takeda perteneció a una joven princesa, el amuleto fue codiciado por años. Desde su nacimiento el deber de la princesa fue proteger el collar ya que era bien sabido que en manos equivocadas podría desatar un desastre. Lamentablemente, el collar se perdió por siglos tras haber sido arrancado del inerte cuerpo de la princesa que habia sido vilmente asesinada, las personas causantes de eso no tenían idea del poder del amuelo, tachándolo como chatarra.

Las personas que encontraban el amuleto lo consideraron una baratija mas, esto sucedió durante siglos hasta que llego un muchacho, quien habia escuchado las historias del artefacto por unos pergaminos encontrados en un viejo templo. Con el collar en mano el muchacho deseo regresar a su familia muerta a la vida, sin embargo, en cuanto probo el poder este lo consumió, devorando su alma poco a poco.

Una gran matanza se dio a cabo, todo aquel desafortunado que era asesinado por el joven fue drenado hasta no quedar mas que una masa de carne. Según mis investigaciones, el collar reside un tipo de Jutsu que absorbe las destrezas, habilidades, poderes, de la persona que su dueño asesine; fue así, que teniendo suficiente poder decidió regresar a su familia a la vida, con lo que no contó fue que al momento de activar el collar, este abriera un portal, enviándolo al pasado, justo al instante que la primera guardiana del collar estaba a punto de ser asesinada. Extrañamente, el collar pareció reaccionar a la muchacha ya que impulso al joven a salvarla, como agradecimiento, la joven princesa le enseño como regresar a su tiempo, por suerte, sus actos no alterarían el pasado."

Takushi Nikadi.

Apenas Sarada termino de relatar se sumieron en silencio, descubrir el poder del collar los altero; si ese collar tenia tanto poder era realmente peligroso que estuviera en manos equivocadas, lo cual, de hecho así era. La situación se complicaba.

—¿de que nos sirve saber eso?—todos dirigieron su dirección al Uzumaki, quien con expresión tosca de cruzo de brazos—El imbécil ese ya tiene el collar y por muchos que queramos quitarlo no tenemos idea donde este

Todos volvieron su atención a la Uchiha, quien nerviosa acomodo sus lentes.

—No es todo—susurro

"Reconociendo la dimensión de su poder la princesa llevo el collar a un lugar oculto, Karashidai, un lugar habitado de fauna y flora donde son pocos los que se aventuran entrar. También dejo unos pergaminos, los cuales relatan con precisión como usarlo, al igual que sus consecuencias"

—¿Karashidai?—repitió shikadai el nombre del lugar, no recordaba haber escuchado ese nombre antes. Un suspiro pesado atrapo su atención, se giró a ver a Kakashi—¿Usted conoce ese lugar, kakashi-san?

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(...)

Sus jadeos eran tan fuertes que irrumpían el silencio del lugar, lanzando el último Kunai a mano se dejó caer al césped, tratando de volver a normalizar su respiración. Hace tiempo no entrenaba tanto, sus misiones duraderas lo mantenían demasiado ocupado.

Profirió un suspiro cansado cuando sintió una presencia conocida acercarse.

—Parece que te pasaste con el entrenamiento— Sasuke miro a la recién llegada de reojo— ¿día pesado?

—Igual que todos— resoplo, apoyando su peso sobre sus brazos. La muchacha soltó una cantarina risa antes de sentarse a su lado, y, sin decir nada, ella le tendió un bentou

—Después de ese entrenamiento es mejor que recobres las fuerzas

—Hmp—soltó, recibiéndolo. Se maravilló -sin demostrarlo- la gran cantidad de comida, donde perduraba el tomate, antes de empezar a comer miro a la chica a su lado—Gracias, Hinata

La chica le sonrió amable, incitándolo a comer. La comida fue un manjar a su paladar, no comía muchas comidas caseras por lo cual siempre que Hinata le preparaba algo cada vez que regresaba de misión, lo degustaba profundamente, aunque nunca lo admitiera.

Llevándose una bola de arroz a la boca, contemplo de reojo el perfil de la Hyuga, la chica era una belleza, hasta él debía admitirlo, era tan amable y dulce que difícilmente creía que eran amigos, porque si, hace aproximadamente un año que lo son, mucho antes que ella empezara una relación con su Dobe amigo.

Era un poco confuso para el cómo se volvieron amigos, solo sabia que empezó con una misión donde ella se había separado de sus compañeros y terminaron topándose, debido a que la Hyuga estaba herida por una reciente lucha cayo desmayada al verlo. Muy a su fastidio le toco cargar con ella hasta la posada donde se quedaba, tuvo que hacer de enfermero para curar sus heridas y cuando esta al fin despertó, le agradeció infinitamente, irritándolo en el proceso, al final solo supo que la chica se marchó dejándole comida preparada para un batallón, agradeciéndole en una nota.

Pasaron meses sin verla hasta que debió regresar a la aldea para dar un informe a kakashi, se cruzó con ella en el camino los siguientes días, siendo ella quien lo saludaba amablemente mientras los demás pasaban de el -excepto naruto y hasta cierto punto sakura-. Un día, mientras entrenaba, se le paso un poco la mano consiguiendo herirse, no supo cuándo ni dónde pero la Hyuga apareció dispuesta a curarlo, se negó rotundamente pero la chica era mas terca de lo que espero...

"—Sasuke-kun, deje de ser tan orgulloso y acepte la ayuda"

Si, la expresión fruncida de la chica lo había dejado tan estupefacto que ella aprovecho para curarlo. Luego fue así su rutina, muchos miraron sorprendidos su relación con la Hyuga pero como a ella no parecía importarle no hizo amago por alejarla; pasaron más meses en los que se iba y cuando regresaba pasaba tiempo con la chica, conociéndose mutuamente, aunque el era mas reacio, y, pese que esta en el pasado, empezó a tener nuevos sentimientos por la Hyuga, a pesar de estar consciente del enamoramiento de ella por su amigo -cosa que es la fecha y aun no entiende- pero él siempre pensó que el muy idiota no correspondería sus sentimientos, valla sorpresa se llevó cuando el mismo naruto le contó de su noviazgo, no solo eso, también de la tonta mirada de enamorado al decirlo, ni siquiera con sakura le recordó esa expresión, había sido un golpe bajo para su orgullo saber que su amigo le había ganado en la primera chica que había puesto interés, pero más bajo fue tener que renunciar a los sentimientos que empezaban a manifestarse; un Uchiha nunca se rinde, era su lema que respetaba, pero por esa ocasión, viendo de lejos lo felices que eran no se permito ser egoísta, le debía mucho a Naruto y no podía hacerle eso a Hinata, por eso se guardó sus sentimientos que, poco a poco, fueron evolucionando a un cariño de amistad.

—Y...— abandono sus pensamientos al escuchar la voz de Hinata, ella miraba dos árboles destrozados debido a su entrenamiento— ¿a qué se debe esta vez tu frustración?

No abrió la boca para decir algo, solo se mantuvo en silencio viendo el nada sin expresión, porque, por mas que quisiera decirle no podía ¿porque?, pues el tema que venía martillando su cabeza era el de los chicos que decían ser del futuro, tema que obviamente Hinata no estaba enterada.

—Nada —ella alzo una ceja, sasuke chasqueo la lengua al saber que ella no le creía en absoluto, debía inventarse algo. Una idea un poco alocada llego a su cabeza al contemplar un pétalo de cerezo caer en su regazo— Pensaba en sakura