Ya estoy de vuelta con un nuevo capítulo. He tardado más de lo normal por un par de razones, han empezado as clases como muchos ya sabréis, pero la principal es que este capítulo me ha costado bastante de escribir y he tenido que consultar y reescribir bastantes cosas, incluso pasajes enteros, para que, a mi juicio, quedase aceptable.

Espero que os guste el resultado, estamos entrando en una parte de la historia que no se centra tanto en Luke y Mara (más que nada porque están separados) y más en el desarrollo de la historia tal y como la conocemos de la trilogía original.

No sé cuanto tardarán los capítulos a partir de ahora ya que la universidad empieza fuerte, me temo, pero espero mantener un ritmo decente ahora que en breve llegaremos a una de las partes más interesantes de la historia.

Una vez más muchas gracias a todos los que seguís mi historia y me leéis, me hacéis muy feliz y animáis a seguir escribiendo.

Nada más que añadir por mi parte, vamos con el capítulo.

El último maestro Jedi

Luke suspiró dentro de la cabina de su Ala-X, había tomado la que probablemente era una de las decisiones más duras de su vida, junto con la que tuvo que tomar al marcharse de Tatooine con Ben, aunque la verdad quizá lo duro de esa situación fue saber que ya realmente no tenía ninguna otra opción que irse. La granja estaba destruida y sus tíos muertos, no había nada que le ligase a ese planeta, de modo que la única solución era empezar de cero y convertirse en un Jedi, en ese momento lo había visto perfectamente claro.

Sin embargo, esta vez era diferente. Tenía una responsabilidad para con la Alianza, no estaban pasando un buen momento y mucho menos ahora que acababan de perder una base terrestre. Tenía a Wedge, Leia, Han… Y a Mara. Ésta última era la que más problemas le estaba dando al joven aspirante a caballero Jedi, no quería dejarla, y mucho menos después de haber compartido ese beso que ahora sí ocupaba la mayor parte de sus pensamientos. No sabía lo que le había poseído, pero no se arrepentía. Llevaba mucho tiempo queriendo confesarle a la pelirroja lo que sentía y, aunque realmente no se había atrevido a hacerlo, ese gesto que habían compartido junto con la posterior promesa de hablar de ello le había cerrado el cerco, la próxima vez que se vieran pensaba decírselo… Según Leia, Han y Wedge había posibilidades de que ella sintiese lo mismo por él, aunque no quería hacerse ilusiones.

Un pitido procedente de R2 le sacó de su ensimismamiento "¿Eh?" preguntó, aturdido "¿Qué?" sus ojos se posaron en la computadora de traducción, en la que el droide astromecánico le informaba de que había un planeta que parecía encajar con la descripción en la base de datos sobre Dagobah.

El piloto miró fuera de la cabina y asintió, jamás había visto el sistema, pero algo le decía que no había equivocación posible.

"Sí, eso es, Dagobah" confirmó, ante lo que su pequeño compañero gorjeó una pregunta. Luke sonrió "No, no voy a cambiar de opinión sobre esto…" un rápido análisis con el escáner hizo que frunciese el ceño "No percibo señales de ciudades o tecnología… Pero hay enormes indicios de vida… Hay algo vivo ahí abajo…"

Sin embargo, el droide no parecía tenerlas todas consigo y volvió a espetar algo, ante lo que Luke soltó una pequeña carcajada "Sí, estoy seguro de que no hay peligro para los androides."

Una vez hubieron terminado esa pintoresca conversación, el rebelde comenzó el descenso… Y enseguida se dio cuenta de que la cosa no había empezado bien. Había una espesísima niebla cubriéndolo todo y no se veía absolutamente nada fuera de la cabina, sin contar que los sensores parecían haberse vuelto locos. R2 empezó a chillar con clara preocupación mientras el joven luchaba por mantener el control con la nave cayendo en picado.

"¡Lo sé, lo sé! ¡Los controles no dan señales, no veo nada!" dijo, mirando a todos lados y tratando de configurar la nave lo mejor posible "¡Espera! ¡Conectaré el ciclo de aterrizaje!" la cosa mejoró un poco. El caza empezó a perder velocidad pero el choque fue brusco. Por suerte, no parecía que se hubiese roto nada importante cuando el morro del Ala-X se hundió en lo que parecía ser un pantano.

Si Luke había tenido dudas en cuanto a ir a ese planeta, ahora estaba casi completamente seguro de que no había sido una buena idea. Su nave estaba en un pantano y no la podía sacar, estaba literalmente atrapado en un sistema sin tecnología, sin forma de comunicarse con el exterior y con las raciones de comida limitadas. Por supuesto, estaba seguro de que podría sobrevivir cazando los animales que había por los alrededores, pero no era una idea que le atrajese demasiado.

Había montado un campamento improvisado con una estufa y todo lo imprescindible en un lugar cerca de la nave y relativamente fácil de defender, al menos estarían lo más cómodos posible mientras durase esa pesadilla.

R2 se quejó un poco mientras el joven Skywalker terminaba de colocarlo todo.

"¿Sí? ¿Quieres energía?" preguntó entonces, y ante la afirmación del droide le enchufó al generador portátil que había llevado con él.

"Ahora lo que tengo que hacer es encontrar a Yoda… Sí es que existe…" empezó a decir, no estaba muy seguro de si hablaba con el robot o consigo mismo, no es que hubiese muchas oportunidades de tener una conversación en ese lugar. El problema era que no sabía por dónde empezar, el planeta era lo más extraño que se había podido imaginar. Ya empezaría a buscar más tarde, cogió una de las cajas de raciones y se sentó, mirando a su alrededor con gesto de desagrado "Es un lugar extraño para encontrar a un maestro Jedi…" confesó "Este lugar me horripila…"

Sin embargo, el joven empezó a percibir algo a su alrededor. Era extraño, la verdad "Aunque…" dijo entonces, tratando de concentrarse "hay algo familiar aquí…" el droide formuló una pregunta y Luke negó con la cabeza "No sé… Siento como…"

"¿Qué sientes?" el joven reaccionó cuando escuchó una voz anciana y traviesa a sus espaldas, apuntando con el bláster recién desenfundado a la criatura que le observaba, subida a una roca.

"Que nos están vigilando" contestó.

Era un pequeño humanoide de piel verde y arrugada, era claramente de edad muy avanzada, sus orejas eran grandes y puntiagudas, sobresaliendo hacia los laterales de su cabeza sólo cubierta por una desordenada mata de pelo gris en la parte inferior. Debería medir como un metro de alto, sus ropas estaban ajadas y sucias y usaba un bastón para caminar. Sus manos y pies parecían más bien garras y sólo tenía tres dedos en cada uno. El ser se cubrió con su brazo y bastón "Tu arma baja… No voy a hacerte daño" dijo con la misma voz "Me pregunto… ¿Por qué estás aquí?" al decir esa última frase asomó los ojos por encima de su mano para mirar a Luke.

No parecía peligroso, de modo que el aspirante a Jedi comenzó a bajar el arma poco a poco "Estoy buscando a alguien." Respondió.

Ante eso, la criatura pareció interesarse, mirándole con ojos interrogantes "¿Buscando? Has encontrado a alguien yo diría ¿Uhmm?" terminó la frase con una risita y eso hizo que el joven finalmente guardase su arma y no pudo evitar devolverle una sonrisa. Era gracioso en cierto modo.

"Así es."

"Ayudarte podría, sí…" se ofreció el enano verde, ante lo que Luke negó con la cabeza.

"No lo creo, estoy buscando a un gran guerrero." Aquella frase pareció hacerle mucha gracia al hombrecillo, que bajó de la roca apoyándose en su bastón.

"Ohhhh… Jejeje… Un gran guerrero… Jejejeje" parecía estar constantemente soltando carcajadas inocentes, en cierto modo se comportaba como un niño, aunque su tono cambió ligeramente a uno más serio cuando dijo la siguiente frase "La guerra no le hace a uno grandioso… No…" diciendo eso se acercó al campamento de Luke y olisqueó ligeramente la ración que estaba comiendo.

El rebelde no pudo evitar soltar una pequeña carcajada ante el comportamiento de ese nativo "Deja eso…" pero cuando vio que empezaba a comérsela el humor salió por la ventana "¡Eh! Es nuestra comida."

Le quitó la comida de la mano y cerró la caja para llevársela de allí, pero no habría hecho falta ya que la criatura verde hizo gestos de asco y escupió lo que tenía en la boca "¿Cómo has crecido tanto comiendo esta clase de comida?" preguntó.

El joven Skywalker se sentó algo alejado de él, oliendo la barra que tenía en la mano y decidiendo que ya no era apta para comer, de modo que la tiró a un lado "nosotros no pretendíamos aterrizar en este charco… Y si pudiéramos sacar la nave… Pero no podemos." Se lamentó, ante lo que su visitante simplemente se carcajeó, mientras se subía a la mesa para curiosear en su equipaje.

"Aaaaahhhh… No puedes sacar la nave… jejeje" empezó entonces a lanzar hacia atrás todo lo que encontraba en el campamento que no le resultase interesante, sin hacer caso a las constantes protestas del anfitrión, hasta que la criatura pareció contentarse con una diminuta linterna que encontró.

Se bajó de la mesa y comenzó a jugar con ella, encontrándola bastante interesante al parecer "¡Eh!" dijo Luke, tratando de arrebatársela "Dame eso…"

"¡Es mía!" espetó el ser, alejándola de su alcance "No te ayudaré nada…"

"¡No quiero tu ayuda! ¡Quiero mi linterna!" protestó el Jedi "la necesito para salir de este asqueroso charco de barro."

"¿Charco de barro? ¿Asqueroso?" se quejó el nativo, distraído mientras R2 acercaba poco a poco su brazo con pinza hacia él "Mi tierra es est…"

Se interrumpió cuando el androide trató de arrebatarle la linterna tirando de ella, pero la criatura reaccionó y la sujetó, empezando a forcejear con R2.

"R2 deja que se la quede…" dijo Luke algo exasperado, mientras que su inesperado invitado alcanzaba su bastón y golpeaba con una actitud bastante infantil al droide.

"¡Mía, mía, mía, mía!" repetía, hasta que consiguió lo que quería y la presión sobre la linterna se aplacó.

El joven rebelde miró al cielo, rogando por paciencia, las cosas ya estaban mal como para tener que aguantar a ese bicho "¿Quieres largarte?"

"No… A ayudarte me quedaré" respondió él "a encontrar a tu amigo."

"¡No estoy buscando a un amigo, busco al maestro de Jedi!" los ojos de su interlocutor se abrieron un poco más, como si comprendiese.

"Oooohhhh… El maestro de Jedi… ¡Buscas a Yoda!" dedujo, tocando a Luke en el pecho con su bastón. Por supuesto, el joven piloto decidió que valía la pena prestarle atención a ese ser.

"¿Le conoces?" preguntó, cierto tono de impaciencia haciéndose claro en su voz, y la criatura asintió.

"Uhmm… Llevarte a él podría…" aquello lo dijo en un tono más serio e incluso algo misterioso, pero no duró mucho, enseguida volvió a cambiar a ese más infantil y despreocupado "jejeje… Si, si. Pero ahora, tenemos que comer. ¡Vamos!" comenzó a caminar, apoyado de su bastón "¡Buena comida!" no estaba realmente claro a dónde se dirigía, pero si ese bicho verde conocía a Yoda era la mejor pista que tenían, de modo que Luke decidió correr el riesgo. Se levantó y le siguió.

Mara estaba sentada, con los pies apoyados en la mesa de juegos del Halcón Milenario, pensativa. No podía creerse la cadena de acontecimientos que se habían sucedido, la verdad, ese Solo debía de estar más loco de lo que inicialmente había pensado.

Primero de todo, el haber conseguido esquivar a dos destructores estelares junto con el Ejecutor, la nave insignia de Vader, sólo con hábiles maniobras de pilotaje y sin velocidad de la luz era una gran hazaña, la verdad. Pero el hecho de decidir meterse en un campo de asteroides para despistarles, y además sobrevivir, era digno del mayor respeto y admiración por parte de la pelirroja… La rebelión tenía un set de pilotos que harían temblar a cualquiera en el imperio. De hecho, sólo Vader era mejor que los rebeldes, sin contar quizás a Skywalker. Desde esa misión en Kessel Mara siempre había pensado que sería muy interesante observar a los dos enfrentarse durante una batalla espacial. La última vez en la Estrella de la Muerte no podía contarse como un precedente, ya que era la primera vez que Skywalker usaba un Ala-X, la situación no era para nada propicia al tratarse de una persecución en un entorno muy cerrado, y para finalizar había sido una fuerza externa, el Halcón en este caso, el que había resultado decisivo para el resultado.

Y ahora allí estaban… En una cueva dentro de un enorme asteroide, esperando a ver si arreglaban ese pedazo de chatarra y podían salir de allí. Con toda sinceridad, la Mano del Emperador no veía escapatoria alguna, habían conseguido retrasar lo inevitable, pero con el propio Vader y dos destructores persiguiéndoles, no había nada que ese reducido grupo de rebeldes en un destartalado Carguero Corelliano pudiesen hacer. Y lo peor era que, por el bien de su misión, Mara debía seguir allí. Por suerte, Darth Vader sabía que estaba con ellos, así que le bastaría una conversación con el emperador para saber que no debía derribarles y capturarles vivos… Supongo que pensarían que Skywalker iba con ellos, aunque era muy posible que Vader ya supiese que no era así, al fin y al cabo el chico era como un faro en la fuerza.

Eso le llevó a pensar en Luke… No sabía nada de él y la última información que tenía era que su Ala-X estaba en un lugar apartado del resto del escuadrón Pícaro… Eso no podía significar nada bueno… Skywalker planeaba algo y no se lo había dicho a nadie, ni siquiera a Solo y a la princesa, con lo cual debía de ser gordo.

Le molestaba no saber dónde se había metido, ni tener ningún tipo de información, sentía que estaba fallando. No tener localizado a su blanco durante un trabajo era algo inaceptable para alguien como la Mano del Emperador… Por suerte, su maestro se había puesto en contacto con ella hacía poco y tenía tiempo de solucionarlo hasta que volviese a hacerlo.

Pero no tenía ningún tipo de pista, y tampoco sabía por dónde empezar. Casi sería mejor que consiguiesen escapar de Vader para poder llegar al punto de reunión y poder recabar información, de hecho, esperaba que Skywalker estuviese ya allí, aunque no caería esa breva.

Suspiró… La última vez que se habían visto había quedado claro que el joven estaba enamorado de ella… Instintivamente, se llevó la mano a los labios, le había dicho que hablarían, así que ella suponía que el plan del piloto no era ausentarse durante mucho tiempo.

Sacudió la cabeza violentamente, apartando esos pensamientos de su mente. No había absolutamente nada que hablar, el Emperador pronto se haría con los servicios del joven y entonces todo estaría claro, Luke y ella se conocerían sin mentiras ni secretos y todo iría rodado a partir de ahí, él ya estaba enamorado de ella, no había duda posible en cuanto al resultado de aquella situación. Además, su maestro le había prometido que no pondría trabas a que ella y Skywalker se relacionasen… Quizás por eso había reaccionado de aquella manera en Hoth cuando él la había besado. Se suponía que debería haber interpretado su papel, devolverle el beso o incluso mostrarse tímida o halagada… Era algo que siempre se le había dado bien. Sin embargo, la había pillado con la guardia baja. Aún no estaba segura de su propia opinión o sentimientos hacia el que era su objetivo, o de qué la había impulsado a pedirle aquello a su maestro, y quizás, al haber sido tan reciente la conversación mental con Palpatine, no había podido recuperarse lo suficiente antes de que Luke se lanzase e hiciese físicas esas dudas que ella atesoraba.

No pudo pensar mucho más a solas ya que escuchó un ruido de pasos apresurados que se acercaban y Leia Organa apareció en la sala. No necesitó usar la fuerza para ver que la joven estaba acelerada, y la pelirroja sólo podía deducir que tenía algo que ver con cierto contrabandista, puesto que era la única persona capaz de hacer que la princesa se alterase de tal forma. Sin embargo, no parecía enfadada, sino más bien confusa, de modo que, fiel a su papel, decidió entablar conversación.

"Leia…" saludó de forma casual "¿Estás bien?"

"Ugh…" gruñó la alderaaniana, cruzando la habitación para dejarse caer al lado de la pelirroja, se llevó las manos a la cara un momento y suspiró "Un gesto… Sólo un gesto… ¿Cómo puede un gesto volver patas arriba todo lo que has creído siempre sobre ti?"

Mara pestañeó un par de veces, observando a su interlocutora de arriba abajo, con una clara expresión confusa en su rostro "¿Perdón?"

"Un beso, por ejemplo… Un beso de un hombre concreto en el momento más inoportuno que te puedas imaginar, te llena la cabeza de preguntas."

Por un momento, la Mano del Emperador pensó que Leia era usuaria de la fuerza, no había forma humana de que supiese sobre lo que había pasado entre Luke y ella, a no ser, claro, que Skywalker se lo hubiese contado antes de marcharse.

"¿Luke… Te lo ha contado?" la sorpresa en su tono no fue fingido en absoluto, no se esperaba que el granjero tímido fuese hablando de sus casi conquistas por ahí sólo unos minutos después de que ocurrieran.

"¿Qué? ¿Luke?" preguntó la princesa, algo confusa también "¡Hablo del capitán Solo! ¡Ese… Sinvergüenza! ¡Se cree con el derecho de decidir qué tipo de hombres me gustan! ¡Y yo, boba de mí, no le aparto, ni le intento detener, sólo me quedo ahí quieta mientras él me besa!"

"Oh…" la comprensión llegó entonces a los ojos de la agente encubierta… No era algo que la sorprendiese en realidad, Solo y Organa tenían historia y todos los que les hubiesen visto juntos podían decir cómo iba a terminar aquello, aunque la negación de la princesa era de lo más normal en una situación como esa "Bueno… Si te conozco bien… O al menos un poco, sé que no hay nadie que te obligue a hacer o dar algo que no quieras, Leia… Dudo que Solo sea más persuasivo que los interrogatorios imperiales."

"¿Insinúas que me gusta ese…?"

"Bueno, sólo un poco, y está claro que se preocupa por ti" la interrumpió Mara.

No le gustaba demasiado el rumbo que esa conversación estaba tomando, de modo que Leia decidió agarrarse a la distracción que la otra mujer le había brindado "Un momento…" dijo entonces "¿Qué decías antes de Luke? Has mencionado que tenía que contarme algo…"

"Yo…" la pregunta la pilló con la guardia baja, esperaba seguir con el tema de Han y que se le hubiese pasado por alto, pero si la princesa tenía algo era perspicacia "No tiene importancia…"

"¡Oh! ¡Sí que la tiene!" contestó la rebelde, señalando a la pelirroja con un dedo acusador "¡Está claro que la tiene!"

Los ojos verdes de Mara se clavaron en los de Leia… Se suponía que estaba jugando un papel y, teniendo en cuenta la situación, la persona que trataba de enseñar seguramente hablaría de ello y lo más probable es que se viese más afectada e insegura de lo que ella estaba, de modo que suspiró un poco.

"Yo… No estoy segura" empezó "Quiero decir, fue un poco raro, y rápido, ni siquiera supe qué hacer…"

Leia levantó una ceja ligeramente, estaba bastante claro que Luke y Mara se gustaban y realmente no le sorprendía que, ante una situación como la que se les venía encima en Hoth el joven se hubiese lanzado a su manera. Tampoco se esperaba un alarde de sentimientos por parte del tímido granjero de Tatooine.

"Bueno, supongo que eso nos pasa a todas… ¿Cómo estás?"

"Preocupada" admitió "no sé, no creo que reaccionase como él se esperaba, pero no pareció molestarle en absoluto."

"Bueno, es Luke de quien estamos hablando, seguramente habría sido comprensivo aunque le hubieses abofeteado."

Mara sonrió ligeramente, la verdad es que seguía sin saber por qué se había quedado paralizada ante la perspectiva de que Skywalker la besase, no era la primera vez que intercambiaba algo así en pos de completar una seducción… Y estaba claro que era el principal objetivo de la misión… La pelirroja se estaba empezando a plantear muy seriamente que podía estar desarrollando ciertas afecciones hacia el joven que no debían ocurrir… Aunque por suerte siempre tenía esa promesa de que una vez se convirtiese en el aprendiz del Emperador, no habría problemas.

"Además, seamos sinceros… No pareces una chica experimentada, y está claro que Luke te gusta, no es raro que te quedases bloqueada."

"¿Qu…?" preguntó la pelirroja, algo insultada por esa insinuación. Sin embargo, era cierta desde un punto de vista… Y se recordó a sí misma que seguía interpretando un papel "ya bueno, en la academia imperial te dicen que no puedes acercarte a tus compañeros o superiores, que la relación debe mantenerse estrictamente… Profesional…"

"Lo entiendo, en cierto modo la Alianza lo recomienda, aunque no todos lo hacen" asintió la princesa "además, está claro que no eres una persona que confíe con facilidad, y un tipo de relación así supondría abrirte más de lo que sueles hacer."

"¿Qué se supone que significa eso?"

"Bueno, es bastante obvio que no confías en nosotros."

"¡Eso no es cierto!"

"Con confiar me refiero a que no revelas nada de tu pasado, sólo cosas imprescindibles… No te culpo, no llevas demasiado con nosotros. Pero creo que con Luke eres más abierta ¿No es así? Quizás deberías plantearte que ya has superado ese miedo, sólo que no te sientes preparada para darle nombre o… Digamos… Hacerlo oficial."

Eso sí que dejó a Mara completamente sin habla. A pesar de haber mantenido su historia de tapadera en todo momento, había hablado con Skywalker más de lo que seguramente lo había hecho con nadie antes, y le había revelado cosas reales sobre ella y su personalidad que nadie, excepto su maestro, sabía "Puede… Que tengas razón." admitió al fin, mirando un momento al techo.

"No te preocupes, es normal plantearse esas cosas… Y ahora que Luke no está y nos enfrentamos a la perspectiva de estar lejos de él tanto tiempo, es natural plantearse preguntas… Y echarle de menos." Le colocó una mano en el hombro, por lo menos había servido para que se olvidase de sus problemas con cierto corelliano "Luke sabe cuidarse, le volverás a ver antes de que te des cuenta."

Diciendo esto, Leia se levantó y salió de la habitación, dedicándole a Mara una última sonrisa. Si la princesa tenía alguna sospecha, ya se había terminado de desvanecer. Pero la pelirroja ni siquiera celebró ese hecho, cerró los ojos un poco y trató de conectar con la fuerza a su alrededor… Con ese pedazo de luz que aún habitaba en el fondo de su mente.

Y hasta aquí el capítulo. Sé que no ha sido muy largo y que no han pasado demasiadas cosas que no supiésemos. Sin embargo, era necesario. No podía omitir el primer encuentro de Luke con Yoda y espero que el debate interno de Mara y su conversación con Leia haya sido clarificadora. No tengo mucho más que comentar sobre este capítulo, si soy sincero, de modo que simplemente os voy a recordar que cualquier idea, opinión o crítica constructiva es muy bien recibida en los comentarios. Llegados a este punto en la historia e verdad quiero conocer lo que pensáis, piso terreno pantanoso.

Nada más que decir, no sé cuando volveré a actualizar pero espero que sea pronto xD Nos vemos en el siguiente capítulo, no olvidéis comentar, sed buenos y que la fuerza os acompañe :P