La sensación de tener una satisfactoria práctica, con la seguridad de que día a día el equipo se desempeña cada vez mejor, y sepa tu nuevo secreto, lo tomen con naturalidad, y esa misma noche arreglarse para ir a cenar en casa de tu novia, es la definición de un día exitoso y productivo. Después de terminar la práctica, Natsuki regresó a casa en compañía de Tate y Mikoto, quienes la esperaron en la sala de estar hablando de sus propias estupideces de "hermanos de leche entre tres" que era el tópico de conversación, de cómo curiosamente Mai había pasado en diferentes momentos por los brazos de los tres… piernas… ¿miembros?... Indefinible. Mai es una chica que se da a respetar, pero cuando hay que hablar de momentos de cama es una mujer de las más ardientes que se pueda comparar o imaginar.
Y mientras ellos cada vez más absortos en esa charla iban bebiéndose las latas de cerveza de Natsuki del refrigerador, ella se peleaba consigo misma sobre que atuendo llevar; finalmente se decidió por unos pantalones de jeans color negro apretados, zapatillas VANS planas de diseño 2013, una camisa de mangas largas color negro y su chaqueta de cuero marrón. Los tres chicos salieron a su usual paseo por las calles cercanas llevando al buen y curioso Dhuran como compañero, cuyo juego preferido era que Natsuki le arrojara la pelota lo más lejos posible.
Luego de hacer juegos cortos de esto por unas calles llegaron a un parque, donde se sentaron en unas sillas justo al lado de la zona verde.
-Pero ya en serio… ¿Qué tan seria es la situación con ustedes? - Esta pregunta se la hizo a Mikoto
-Bastante seria- Mikoto sonrió –Y planeo que lo siga siendo incluso después de graduarnos
-Todos saben que las parejas de preparatoria no superan la graduación, luego que comience a buscar una universidad donde estudiar y le acomode le dirá a su amor de colegio
-Ah, tu no conoces a Mai lo suficiente como yo
-Salí con ella ¿Lo olvidas? - Tate levantó una ceja con orgullo
-También la engañaste y le rompiste el corazón ¿lo olvidas? – Le contesto Natsuki en el mismo tono al tiempo que arrojaba la pelota y el perro se echaba a correr
-Jajajaja ¿Ves? Yo jamás le he roto el corazón y mucho menos lo haría- Mikoto infló el pecho orgullosamente
-Uno no le rompe el corazón a una chica por que quiera
-Pues tu si lo hiciste- Le dijo Natsuki en tono burlón –Porque eres todo un idiota
-Oye tú también le rompiste el corazón a Shizuru hace poco, deberías apoyarme
-Es que a mí una loca me estaba acosando y me chantajeó, no fue mi culpa
-Si no fueras una regalada de extranjeras pues si lo habrías evitado- Le dijo Mikoto
-¿Ves?- Tate señaló a Mikoto asintiendo
-Bueno, pero es un caso diferente al tuyo, yo no fui tras ella para cogérmela aun sabiendo que a Shizuru le dolería, haría falta que fuera… Pues, tu- Señaló a Tate sonriendo con malicia
-Aaaaah pero van a seguir… -Tate suspiró harto –Ustedes deberían agradecerme, gracias a eso tú te la cogiste y Mikoto se la ennovió. Ella no está con un idiota, se acostó con la número 2 en popularidad de la escuela y ahora está de novia con la número 3
-Viéndolo así, le hiciste un favor- Dijo Natsuki recogiendo la pelota y meneándola frente al ansioso perro
-Ay por fin me dan la razón
-Eso no quita que seas un idiota- Espetó riendo arrojando la pelota más lejos, Dhuran salió disparado tras la pelota
-Ya, ya estuvo bueno de llamarme idiota, idiota- Tate la estrujó del hombro
-Okey, te daré 5 minutos de tregua
-Es suficiente para preguntarte que planeas hacer tu con Fujino, sé que tiene una recomendación de la escuela para la universidad de Tokio
-Lo sé- Natsuki se enserió
Veía a la distancia como Dhuran alegremente jugueteaba con un cachorro de uno meses de Collie que al parecer venía con una pareja que también daba un paseo por el parque.
-Le dije que viviera conmigo- Dijo luego de un breve silencio
-¿Ha?- Exclamaron los dos al tiempo
-Eso, le dije que viviera conmigo…
-¿Y qué dijo ella?
-Pues… nada…
-Jajajaja no le gusta la idea- Rio Tate
-En ese momento llegó su hermano y pasaron otras cosas, total que no le quise preguntar de nuevo
-¿Y cómo vas a saber si quiere hacerlo si no le preguntas?- Inquirió Mikoto
-Creo… que me asusta su respuesta… Si dice que no…
-¿Y si dice que si?- Condicionó Tate
-¿Y si dice que no?- Insistió Natsuki mirándolos
-Pues repito, no vas a saberlo si no se lo preguntas
-Hay otros problemas que resolver… -Ella se frotó el cuello soltando un suspiro
Dhuran regresó moviendo la cola alegremente con la pelota en la boca; la arrojó sin prisa sentándose junta a ella mientras se daba un momento para jadear a gusto y descansar.
-Su padre la quiere meter en un matrimonio por conveniencia
-¡¿Qué?!- Los dos reaccionaron al tiempo de nuevo
-Y el aspirante a su novio es un multimillonario dueño de una empresa de telecomunicaciones de Corea del sur, el trato beneficiaría a la familia de Shizuru muchísimo
-Wau… ¿Y qué dijo ella?
-Pues que no, obvio… Y a cambio me quiere presentar a sus padres, para acabar con la idea del matrimonio
-Eso suena lógico- Dijo Mikoto
-No tanto… -Intervino Tate –Es decir… Él es un niño rico que va a dárselo todo a su familia, tu, bueno… eres buena armadora, y no te ofendas si suena como poco… Pero al lado de un multimillonario dueño de una compañía pues…
-Sí, lo sé… Pienso igual que tu- Natsuki se concentró en rascarle las orejas a Dhuran –Pero en todo caso lo tenemos que intentar
Tanto Tate como Mikoto asintieron. Y pronto el momento de privacidad entre amigos tuvo que terminar; Natsuki volvió a su departamento donde allí se despidió de Tate y Mikoto, entró a dejar a Dhuran en casa, ponerle agua y comida, agarrar su casco y llaves y dirigirse a casa de Shizuru en calidad de cumplir su invitación a cenar. Aparcó la motocicleta fuera de la cochera privada de la familia y, con el casco en la mano y guardando las llaves en la chaqueta, tocó el timbre. Shizuru fue quien abrió; ella lucía radiante y aún más cuando su expresión se iluminó al verla. Natsuki pasó y allí la castaña la abrazó con fuerza.
Para la cita a cenar de esa noche Shizuru eligió una falda color lila claro hasta las rodillas, pantimedias blancas y sandalias de cordón color beige, llevaba un suéter de mangas largas color gris y debajo de este el cuello de una camisa color blanco asomaba por su cuello.
Agarró el antebrazo de Natsuki conduciéndola a la mesa, donde al llegar un nudo se formó en la garganta de Natsuki al ver un hombre sentado en la silla solitaria del final de la mesa. Por su cabello castaño y ojos rasgados de inmediato dedujo que ese debía ser su padre.
Sus pasos se entorpecieron haciendo dificultosa la marcha, Shizuru la arrastró en la alfombra sabiendo que los nervios la tenían paralizada.
-Relájate- Le murmuró sin mover mucho los labios
Natsuki tragó saliva profundamente. Los lugares de la mesa estaban dispuestos para el señor Fujino en el asiento del centro, Natsuki a su izquierda y Shizuru a su derecha.
Satoshi se puso de pie sonriendo amablemente a Natsuki, quien lo siguió con los ojos hasta que estuvo levantado.
-Satoshi Fujino- Se presentó estirando la mano
-Natsuki Kuga, es un placer conocerlo, señor- Natsuki estrechó con fuerza su mano
-Adelante, siéntate
Natsuki acató y se sentó en su lugar de la mesa. Satoshi vestía una camisa color azul celeste remangada hasta los codos y un pantalón de lino color gris oscuro. Parecía un atuendo más cómodo variante del usual traje elegante del diario.
-Casi siempre cuando mi esposa está en casa acompañamos su tradición de tener cenas con solo vegetales, pero a Shizuru a mí no nos molesta poner un filete en el plato a veces aprovechando que no está… Espero que a ti tampoco, Natsuki-san
-Para nada, me encanta la carne- Contestó nerviosamente
-Pero claro que te debe gustar, los deportistas son voraces a la hora de comer
-Nos acostumbramos a la que sea, pero cuando termina un juego o una práctica, oh vaya que si
Una mucama pasó a servirles en las copas dispuestas en cada lugar un poco de vino blanco. Satoshi se llevó su copa a los labios sin quitarle los ojos de encima Natsuki.
-Tu nombre ya es bien conocido junto al de mi hija en la escuela ¿No es así?
-B-bueno… Shizuru es la mejor en todo, destaca en todos los listados, yo soy capitana del equipo de basquetbol
-No, no, me refiero a que ya se conocen
-Bueno… -Miró a Shizuru
Ella le dio un trago a su copa de vino mirándome fijamente. Ya conocía esos ojos; era la mirada de "seguir la corriente"
-S-sí, en eso tiene razón, nos conocemos bien
-Excelente, porque eres interesante
¿Interesante? Nunca la habían denominado como alguien interesante.
-Me dice Shizuru que van a participar en una clase de torneo…
-Inter escolares, padre- Le corrigió Shizuru
-Eso, inter escolares
-Claro, nuestro equipo femenino clasificó y las últimas practicas nos han dejado con un gran nivel para incluso ganar
-Estupendo, entonces eres una gran jugadora
-Ha sido elegida la mejor jugadora del club de basquetbol por todo un año- Nuevamente intervenía Shizuru
-Impresionante- Satoshi sonreía –Sabes conozco una universidad a pocos kilómetros de Fukuoka, hay un programa de becas para deportistas e ingenieros allí
-Vaya… -Natsuki lo miró más interesada
-Bueno pues, pensaba que al escuchar a mi hija hablar con tal pasión sobre tu juego, yo podría hablar con unos amigos y hacer que unos cuantos becarios se presenten a los juegos y te den la oportunidad de probar si puedes pasar con una beca
Shizuru me miró fijamente, pero no hacía falta. Yo ya entendía por dónde iba esto.
-Sabes Fujino-san, me sentiría muy apenada si aceptara eso
-No, claro que no, es un favor- Satoshi miró a Shizuru –Para una buena amiga de mi Shizuru
-No es eso, es que yo planeo estudiar en la Universidad de Tokio
Ambos Fujino dejaron caer sus expresiones tranquilas y le vieron con sorpresa.
-¿En la Universidad de Tokio? ¿Qué podrías estudiar tu allá, muchacha? El trabajo de becas de deportes cobija solo al baseball, natación y futbol
-No necesito entrar con una beca, tengo lo suficiente para ver por mis estudios- Natsuki respondió sonriendo
-Ah sí, tus padres… -Satoshi murmuró por lo bajo –Debo decir que me impresionas; de hecho, Shizuru… ¿Puedes conseguir entradas para el primer juego del torneo de Natsuki-san?
-Claro que sí, padre- Shizuru sonrió asintiendo
En ese momento llegó la mucama con el carrito de la cena. Pasó sirviendo primero a Shizuru, luego a Satoshi y finalmente a Natsuki. Los tres comenzaron a comer compartiendo una que otra ocasional charla sobre lo que hacía Natsuki fuera de sus clases, sus aspiraciones a futuro y esas trivialidades que para un padre son el mundo a la hora de conocer a alguien importante para su hija. Y Natsuki después de salir el tiempo suficiente con Shizuru, ya sabía un poco como adornar sus respuestas de modo que bien podía quedar como un partido con una fina herencia de sus padres, con talento como deportista nata, aspirando a estudiar ingeniera industrial y dispuesta a mudarse a trabajar en Tokio. Un partido que hay que decirlo, no está nada mal.
Y lo que al inicio parecía una prueba difícil, lo cual consistía en convencer al padre de ser lo suficiente para su hija, pues no salió tan mal al final.
-Me retiro a descansar un rato, chicas- Satoshi se puso de pie de la mesa
Ambas se pusieron de pie rápidamente.
-Natsuki-san, será todo un placer recibirte de nuevo en otra ocasión
-Le agradezco, Fujino-san- Natsuki volvió a estrechar su mano más tranquila
-Muy bien, las dejo. Buenas noches Shizuru
-Descansa, padre
Luego de darle un beso en la frente, Satoshi dejó la mesa y las dejó a solas. Natsuki cayó en la silla soltando un ruidoso suspiro, Shizuru sonrió y la abrazó por el cuello.
-¿Muy abrumador?
-Me quería morir… ¿Por qué no me dijiste que tu padre estaría aquí?
-Es que no lo sabía, por lo general los martes sale al club a reunirse con socios hasta muy tarde
-Joder… -Natsuki se secó el sudor de la frente
-Estuviste fantástica, tranquila
-¿Crees que salió bien?
-Mi padre tiene la costumbre de cruzarse de brazos o tocarse el anillo de compromiso cuando alguien no le agrada, y cuando alguien le gusta se ve… Pues igual que hoy, contigo
-Ufff… Menos mal…
-Ven, vamos a mi cuarto- Shizuru tiró de sus brazos –Hay algo que quiero mostrarte
-Ay, no más sorpresas, por favor
-Jajaja solo sígueme
Shizuru tiró de su brazo guiándola escaleras arriba al segundo piso, y llegando allí a su habitación. Al abrir la puerta dio la vuelta detrás de Natsuki y cubrió sus ojos, guiándola para que caminara en línea recta hasta casi llegar a la cama.
-Mantenlos cerrados… No espíes
-Ajá, eso hago-Contestó Natsuki con voz nerviosa
-¿Lista?- Shizuru sacó sus manos de sobre sus ojos –Bien, ábrelos ahora
Natsuki abrió los ojos; encontró sobre la cama una chaqueta color naranja con los elásticos de las mangas color gris claro y una línea en medio de un gris más oscuro, el cuello del mismo tono. En la espalda llevaba el nombre "Kuga" y el número 7, tanto la letra como el número en color blanco con bordes gris oscuro como el de las líneas.
Natsuki se agachó y tomó la chaqueta; si bien el uniforme de la escuela para jugar básquet ya era su orgullo, tener la chaqueta y uniforme nuevo de la escuela era como cumplir al menos uno de los más importantes sueños de su vida.
-S-Shizuru… esto es…
-El comité disciplinario aprobó tu solicitud para tener uniformes nuevos acordes a la temporada
-P-pero yo no hice ninguna solicitud… ¡Y menos a Suzushiro!
-Supuestamente- Contestó mirándola con malicia
-… Lo hiciste tu…
-Culpable- Sonrió con malicia
-Oye, eres perfecta, esto lo comprueba
Aun con la chaqueta en la mano Natsuki le dio un gran abrazo sofocante, uno que Shizuru respondió gustosa luego de ver esa expresión de alegría infantil en el rostro de su amada.
-Los demás uniformes fueron previamente puestos en los cambiadores del equipo, así que mañana podrás darles la sorpresa. El uniforme incluye pantalón, chamarra y el uniforme de color naranja y otro de color gris, todos están marcadas con los números que registraste para el equipo
Natsuki seguía metida en sus pensamientos, mirando la chaqueta, oliéndola y viéndola de atrás a adelante una y otra vez.
-Póntela
Shizuru se puso tras ella deslizando la chaqueta de cuero marrón y dejándola sobre la cama, Natsuki se puso la chaqueta y caminó hacia el espejo al lado del closet de la habitación a verse; sonrió.
-Me queda perfecta- Afirmó con orgullo moviendo los brazos
-Estaba a punto de decir lo mismo- Shizuru la miró sentada desde la cama
-¿Cómo supiste mi talla?
-Una de esas en que te desvestí alcancé a verlo
-B-baka… -Natsuki se sonrojó
Pasó otro momento, absorta en sus pensamientos mientras se veía con la chamarra.
-Kuga-san
El tono con el que la llamó y la manera en que lo pronunció hizo que los pelos de la espina de Natsuki se pusieran rígidos. Se dio la vuelta y la miró. Con las piernas cruzadas mirándola sentada aun desde la cama.
-¿Sí, Fujino Kaichou?- Y por qué no seguirle el juego
-La he llamado a mi despacho para tratar un asunto muy, muy importante- La llamó con el dedo índice
-Pff… No me pregunto para qué me querrá la realeza en privado ahora- Natsuki obedeció acercándose
Shizuru se puso de pie al tenerla lo suficientemente cerca, llevó ambas manos a las solapas del cuello de la camisa que Natsuki llevaba debajo de la chamarra y desabrochó el primer botón. La sonrisa que se le formó era una que contenía de todo menos buenas intenciones.
-Resulta que usted se ha metido en un serio problema
-¿Serio problema yo?- Preguntó sin sacarle los ojos a sus manos –Mi único problema es usted, Fujino Kaichou
-Ara, yo soy un problema para Kuga-san- Mientras hablaba ya había conseguido sacar 5 botones hasta casi llegar al final
-Sí, oh claro que es usted un gran problema- Natsuki llevó la mano derecha por debajo del suéter de Shizuru llevándola al contacto directo con la piel
-No me explico como yo puedo causarle a usted problemas, Kuga-san… Si es usted y siempre ha sido un problema en mi camino
-¡Claro que debería saberlo!- Agarró firme la cintura de Shizuru apretándola contra si -¿Sabe? Es que usted es tan hermosa que a veces me molesta que sea tan prohibida
-Kuga-san debe saber que tengo novia- Shizuru levantó la cabeza aproximándose a los labios de Natsuki –Y superarla en todo es casi imposible para usted
-Haré mi mejor esfuerzo… -Natsuki rozo los labios contra los de ella –Pero solo para aclarar… Si sigue desnudándome de esa manera, ya no tendré por qué fingir que no quiero devorarla aquí mismo
-Es algo que tengo que hacer- Sacó sus labios del roce con los de su pareja para ver hacia donde sus manos recorrían de arriba abajo la línea media del abdomen de Natsuki –Cuando toco la primera vez esta piel es imposible detenerme, y usted ya ha jugado con fuego, me la dio a probar Kuga-san
-Pues hagamos un trato…
Natsuki agarró de las mejillas a Shizuru con autoridad, pero sin lastimarla, haciendo que la mirara a los ojos tan cerca que ambas respiraciones ya claramente intoxicadas de deseo chocaran.
-Haré que se olvide esta noche de su novia, y usted me hará deshacerme de estas ganas que le tengo… Todas ganamos
-Ese suena como un trato muy malicioso- Shizuru sonrió llevando los brazos a su cuello –Pero acepto… Por esta vez
Sujetándola con el brazo derecho de la cintura y manteniendo la mano izquierda en su mejilla, Natsuki dio el primer beso con tal intensidad que ambas tuvieron que caminar un par de pasos, Shizuru en retroceso y ella compensando la acción por equilibrio. Las manos de Shizuru se metían entre la chaqueta de Natsuki por su cuello y con la otra mano jugaban desde el pecho al ombligo recorriendo toda la piel blanca de Natsuki tan extensa como su mano abierta le permitiera; sujetó un de sus senos causando una reacción de brinquito en ella quien rápidamente sujetó con la mano derecha sus glúteos, la reacción de Shizuru a aquel toque fue separar levemente las piernas apegarse más al torso de ella.
-Shizuru-san..-
Las dos se separaron y vieron con sorpresa a quien había interrumpido el gran momento. Nada menos que Tatsuya de pie en la puerta sujetando el pomo de ésta y viéndolas con marcado asombro permanecía en silencio.
-Ara, Fujiwara-kun, es de mala educación pasar sin antes tocar- Shizuru se volvió hacia atrás
-Shizuru-san ¿Qué significa esto?
Shizuru no respondió, tranquilamente bajó su suéter y falda, arregló su cabello y recobró su expresión tranquila mientras Natsuki volvía a abrochar los botones de su camisa sin sacarle los ojos de encima al intruso.
-Shizuru-san
-Me pregunto… -Habló dirigiéndose a él -¿Quién entró al cuarto de una chica sin avisarse primero, y ahora requiere explicaciones?
-Satoshi-san me dijo que su amiga había venido a cenar y quise conocerla con mis propios ojos
-Pues mucho gusto- Natsuki pasó al frente
Con las manos en los bolsillos del pantalón se puso en medio de la visión de Tatsuya hacia Shizuru, lo miraba con desdén y esperando cualquier reacción de su parte.
-Así que era verdad, Shizuru-san- Tatsuya sonrió recuperando la compostura –Vaya, pues me alegro mucho de que por fin haya presentado su pareja a Satoshi-san
-Efectivamente- Shizuru asintió –Pero eso sigue sin explicar por qué sigues ahí
-Estás en la habitación de una chica… Largo- Exigió Natsuki sin moverse
-Así que tú eres Kuga Natsuki ¿eh?- La miró de arriba abajo –Era verdad que puedes intimidar solo con verte
-Y tú eres el tipo que ha estado molestando a Shizuru metiéndote en asuntos que no te interesan ¿Verdad?
-Futuro miembro de la familia, con certeza
-Pues como yo lo veo, la invitada de Shizuru soy yo en este momento
Shizuru caminó hasta quedar al lado de Natsuki.
-Yo de verdad te agradecería si ya desistieras de la idea de persuadir a mi padre de unir nuestras familias de esa manera. Si tu intención es hacer una alianza con mi padre, eres libre de bien invertir como te parezca… Pero del modo en que tú quieres, simplemente no pasará
-Shizuru-san, estás olvidando que yo me crie contigo aquí por unos cuantos años, aun si íbamos a escuelas diferentes y aun si rara vez en la casa compartíamos un saludo, recibí los mismos valores que te inculcaron, y entiendo bien que darle honor a tu familia en cómo te relaciones y te muestres afuera de estas paredes es fundamental
-De mi educación y de mi vida me haré cargo yo- Shizuru esbozó una muy falsa sonrisa educada –Ahora, debo pedirte que salgas del cuarto
Tatsuya miró a Shizuru con seriedad, luego a Natsuki. Soltó un suspiro bajo y luego recupero la postura volviendo a sonreír.
-Me dio gusto conocerla, Kuga-san
-A mí no- Disintió Natsuki cruzada de brazos
-Jajaja vaya… Shizuru-san
Se despidió con un leve gesto de reverencia con la cabeza y se retiró. Natsuki soltó un bufido animal y volvió en sus pasos hacia la cama sentándose.
-Es más detestable de lo que pensé
-Lo sé- Shizuru cerró la puerta con pestillo –Me siento mejor sabiendo que no eres alguien a quien pueda amedrentar
-Algo me dice que va a ser un problema que nos haya encontrado así
-Mmm… -Shizuru se sentó a su lado –Es verdad… Tendré que hablar con mis padres antes de lo esperado
-Ay no… ¿Otra cena de estas? Ni siquiera sé si digerí bien la comida
-Tú lo dijiste antes, tienes que demostrar que eres un gran partido ¿No?
-… Sí, dije eso… -Tragó saliva
-Y ahora ya no es solo a mí, también a mis padres… La parte difícil ya la pasamos, la primera impresión con mi padre era importante
-Bueno, vale… Confiaré en ti, aunque esto no me gusta nada
-Natsuki esos son los problemas de meterte con la primogénita de una familia muy tradicional
-¿No puedo renunciar ahora?
Shizuru le dio un leve estrujón, Natsuki sonrió soltando un suspiro más.
-Pues… Vale… Avísame cuando sea el turno de tu madre
-Ya me las ingeniaré con ella
Al momento que Shizuru se puso de pie, Natsuki la siguió. Salieron de la habitación y tomadas de la mano bajaron las escaleras hasta llegar al recibidor. Allí encontraron que el estudio de Satoshi estaba abierto, y desde esa distancia se veía a Tatsuya cómodamente sentado frente a él en el escritorio, los dos riendo y compartiendo una copa. Shizuru mantuvo la mano de Natsuki y le dio un saludo a la distancia a su padre, Tatsuya se giró a verlas y su expresión tranquila varió a una más seria. Natsuki también agitó la mano a modo de despedida y finalmente ambas chicas salieron.
-Satoshi-san… -Habló Tatsuya rompiendo el momentáneo silencio -¿Está bien que Shizuru-san se relacione con una promedio deportista de su escuela?
-Ella tiene carisma- Satoshi se tiró en su silla estirando la espalda –Y es apasionada… En Japón encontrar jóvenes que se apasionen por algo o quieran dar lo mejor para conseguir algo es una cualidad casi nula por donde mires, y los que tienen este fuego son los que como tú o yo tenemos el poder sobre los que no lo poseen
-¿Insinúa que Kuga podría incluso tener el potencial para ser como usted o yo? ¿Eso no es darle mucho crédito luego de haberla recién conocido?
-Sé que te preocupa que Shizuru se meta con una cualquiera- Satoshi levantó su vaso removiendo con un movimiento de muñeca los hielos –Pero mi hija ha probado ser más astuta que yo, ella tiene ese sexto sentido de su madre
-¿Y la chica?
-Kuga es hija de Saeko y Kyotsuke Kuga, ellos trabajaron arduamente lo que su vida duró y dejaron una base económica sólida para ella. No es una despilfarradora, no se va la vida bebiendo y poniéndose ebria, tiene buenas notas y aspiraciones… Tatsuya-kun, ella es incluso más de lo que podría pedir para Shizuru. Si ella se hubiera fijado en Kanzaki o en Suzushiro sería el único modo en que me sentiría el doble de tranquilo que ahora
-¿O en mí?- Tatsuya miró en dirección a la ventana
-Tal vez… -Dio un último sorbo a su trago –Pero no es así… Admito que el hecho de que hubiera aceptado darte la oportunidad me habría sacado muchos dolores de cabeza, pero si ella ha tomado su decisión yo no la puedo encadenar a nadie que ella no desee
-¿Aun si incluso esa relación es enfermiza?- Insistió mirándolo de reojo
Satoshi sacó un habano de uno de los cajones de su escritorio; sonrió mientras con un fino cortador de plata le sacaba la corteza de ambos lados, luego sacó un fósforo y lo encendió. Tatsuya lo miró impaciente los casi 40 segundos que esto duró hasta que soltó la primera bocanada de humo.
-No soy tonto, Tatsuya-kun… Shizuru tiene los ojos de su madre, y sé cuándo ojos así miran con amor a una persona.
-Ella no se ha atrevido a decírselo directamente, la misma Kuga-san se presentó ante usted sin admitir sus reales intenciones con su hija
-Lo hará- Dio otra calada profunda –Lo hará, así es Shizuru
-Ahhh… -Tatsuya se rindió recostándose en su asiento
-Tatsuya-kun, yo pensé que te interesaba hablar asuntos de negocios al regresar a Japón; comienzo a pensar que esos negocios están intrínsecamente relacionados con Shizuru
Tatsuya sonrió.
-Por supuesto que están relacionados con ella… Su hija es la más hermosa mujer que haya conocido y que seguramente conoceré. Ella lo tiene todo, por supuesto que debo ser persistente
-Así que buscabas mi aprobación ¿eh?
-Para serle honesto, así era- Asintió sonriendo
-Vaya muchacho, creo que se te adelantaron… Mucha mejor suerte a la próxima
-Le sorprendería ver lo insistente que puedo llegar a ser…
Mientras la conversación y confrontación terminaba en el estudio de Satoshi, afuera la feliz pareja compartía un largo y tortuoso beso de despedida; Natsuki mantenía a Shizuru cautiva con un abrazo por la cintura que, si algo de aire le dejaba, se lo terminaba de arrancar con el beso que llevaba dándole hacía varios minutos.
-Ojalá pudiéramos terminar lo que empezamos después de la cena
-Jajaja Natsuki pervertida
-Tu empezaste- Un beso corto más –Y te atreves a dejarme ir a medias
-Ara, así que tienes algo a medias ¿no?
-… Muy a medias- Contesto con amargura –Por tu culpa llegaré a casa caliente
-Excelente, así ya no te resfriarás
-Eres cruel
Natsuki liberó el abrazó subiendo a la moto correctamente. Le dio un último beso de despedida y se marchó de regreso a su casa.
Por supuesto que no olvidaba el cometido del día siguiente: La cita.
Llegó a casa, puso a Dhuran su collar con placa, correa y salió. La cita era a la casa de los Kanzaki, donde después de poco menos de una hora de caminata con el cachorro, llegó justo cuando la hora de la cena había terminado. Mikoto a esta hora suele practicar hasta desfallecer en el campo del patio trasero de la casa, así que luego de sacarle la correa a Dhuran fue con Mikoto.
Ella se encontraba justo practicando sus tiros. En el suelo unas seis pelotas tiradas. Mikoto usaba sus shorts deportivos color negro, una camiseta de mangas largas color blanco y sus zapatillas de juego.
-Con razón me pasaste tan rápido
Mikoto se giró, al verla sonrió y le arrojó la pelota. Natsuki la recibió y luego de botarla un par de veces en el suelo corrió directamente hacia Mikoto, esta extendió los brazos sirviendo como defensa; Natsuki le dio la espalda, giró rápidamente hacia la izquierda evadiendo la muralla defensiva y arrojó la pelota, esta cayó en el aro y rebotó en el suelo hasta llegar de regreso a los pies de Mikoto.
-No lo suficientemente rápido- Contestó levantando la pelota –Hace tiempo no venías
-Sí, es que Dhuran la pasó bien contigo hoy
-Ajá, claro…- Mikoto le arrojó la pelota de nuevo
Natsuki la recibió con la mano derecha abierta. La dejó caer al suelo para luego sacarse la chaqueta y dejarla junto a Dhuran, que debido a la caminata estaba lo suficientemente cansado bien sentado junto al campo.
Volvió a agarrar la pelota luego de remangarse la camisa hasta los codos, entonces camino hasta quedar a una prudente distancia de Mikoto.
-Oye… ¿Qué clase de citas has tenido tú con Mai?
-¿Con Mai?- Mikoto miró sus pies –Supongo que no hemos tenido citas
-¿Qué no es tu novia desde antes que yo con Shizuru?
-Es que solo hemos… pues… ya sabes
-… Oh… Solo se han dedicado a coger
-Mai sabe que no soy muy creativa para dar sorpresas
-Supongo que es uno de tus encantos- Contestó Natsuki comenzando a botar la pelota –Ve al medio
Mikoto obedeció tomando su posición; Natsuki corrió hacia ella, amagó al lado derecho, luego al izquierdo y finalmente se vio forzada a retroceder. Mantuvo la pelota botando de su mano al suelo detrás de su pantorrilla derecha sin sacarle los ojos de encima a Mikoto.
-¿Aun vas a esa casa de playa con tu familia?
-No en invierno- Respondió sin sacarle los ojos de encima
-Ya
Natsuki rebotó la pelota contra el suelo dirigiéndola con la punta de los dedos para recibirla en la otra mano por detrás de su cuerpo y correr rápidamente evadiendo la defensa de Mikoto, la cual parecía casi perfecta pero no lo suficiente para la princesa de hielo. Dio un saltito en la punta de sus pies arrojando la pelota y metiéndola al aro nuevamente.
-Ah, como quieres que pueda con eso- Bufó Mikoto
-Somos del mismo equipo al menos- Sonrió Natsuki volviendo hacia ella mientras se secaba la frente –Oye, préstame la casa de playa mañana
-¿Ha?
-Le prometí a Shizuru una cita mañana, y quiero hacerlo bien
-¿Con todo y casa de playa?
-Pues sí, eso mismo
-Ah pues- Mikoto se rascó el cuello –Ani-ue tiene una fiesta en la casa mañana con amigos de la facultad de ciencias políticas y amigos de la familia, están celebrando una asociación o algo así, será una maldita fiesta con cuanto desmadre te imagines
-Jajajaja esos niños perfectos rompiendo una casa en una fiesta
-No, en serio- Mikoto sonrió –De hecho, hay invitaciones para entrar en ella
-¿Qué tan buena es entonces?
-Irán unas cuantas celebridades, unas cuantas modelos, jóvenes ricos, así que no cualquiera se puede colar
-Qué raro que no haya invitado tu hermano a Shizuru
-Es que… -Mikoto sonrió viendo el suelo –Esas fiestas no son para portarse como un niño bien
-O sea que ya has estado en ellas
-Ani-ue me llevaba para que tratara de ligar, un par de veces logré besar a una que otra chica… Y en realidad son fiestas fuera de este mundo
-Interesante…
-Lleva a Fujino
-¿Ha?
-Si ustedes dos van, iremos Mai y yo también
-Jajaja pero qué dices
-Espérame aquí
Antes que pudiera contestar, ya Mikoto había corrido rápidamente de regreso a la casa antes la vista sorprendida de Dhuran y Natsuki; la última agarró una de las pelotas del suelo y comenzó a practicar lanzamientos mientras Mikoto regresaba, y cuando regresó traía 2 boletos de pase color morado plano, sin letras ni números.
-¿Dos pedazos de papel morado?
-Jajaja no son solo eso. Tienen el número y nombre de la invitación solo visibles bajo luz negra
-Vaya molestias se toman con esto
-Háblame para saber a qué hora irán, y las alcanzaremos
-No suena un plan al que quiera llevar a Shizuru, pero… Vale- Natsuki guardó los boletos en su bolsillo -¿Otro juego?
-Pues vale- Mikoto sonrió volviendo a su posición ofensiva
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He aquí el capítulo del día.
El final ya casi llega, así que puede que esta semana me de el arranque y suba todo de una XD
El fic ha recibido mucho apoyo, así que al terminar este y llegar a un hiatus decente de Luna Maldita, quizás haga otro… Quizás, recuerden
No olviden dejarme sus comentarios XD
¡Gracias por el apoyo!
