Título: Love is lawless
Claim: Crow Hogan/Sherry LeBlanc
Notas: Post-series.
Rating: T
Género: Romance/Humor
Tabla de retos: Leyes de Murphy
Tema: Siempre hay una manera más fácil de hacer las cosas.


Crow se aflojó ligeramente el nudo de la corbata que amenazaba con asfixiarlo desde hacía horas. Comenzaba a sentirse hastiado de todo, el calor de la habitación, la multitud de gente y hasta su elegante copa de cristal, adornada con una banderita festiva, le resultaban molestos. Había cumplido con asistir a la fiesta de apertura del torneo inglés de D-Wheelers, había cumplido con usar traje de pingüino y hablar hasta por los codos con tal de complacer a sus patrocinadores, pero todo tiene un límite y él estaba por alcanzar el suyo.

Trató de buscar a sus compañeros de equipo con la vista, para avisarles que se marchaba, pese a que aún era relativamente temprano. Pondría quizás unas palomitas de maíz en el microondas, encendería el televisor en algún programa de comedia y perdería su noche en ello. Al menos le sonaba más tentador que vagar como alma en pena por el salón atestado de gente, tratando de parecer una persona que no era.

Por supuesto, sus compañeros ya se habían retirado y sonrió ante su descaro. Probablemente algunas mujeres lindas les habían llevado muy lejos, sin importarles lo más mínimo la cortesía. Y si era así, ¿por qué iban a molestarse en decírselo? ¿Y por qué tendría él que seguir allí cuando ya los otros lo habían abandonado?

Esquivando cortésmente a toda la gente que se cruzaba en su camino, fueran patrocinadores u otros D-Wheeles, consiguió abrirse paso hasta la salida del lugar, donde otro hombre entregaba los abrigos correspondientes y las llaves de los automóviles. Él, como no tenía ni llaves, ni automóvil, sólo le dedicó un gesto de asentimiento con la cabeza antes de salir del lugar. ¿No habría una manera más fácil de lidiar con todo ello? Bufó. Él tenía duelos, no estaba hecho para las fiestas aristocráticas. Él había sido un vulgar ladronzuelo —bastante bueno, eso sí—, no tenía porqué estar entre la crema y nata de la sociedad londinense y sin embargo...

—¡Hey, Crow! —iba por la mitad de las escaleras que daban a la acera, pensando ya en saborear sus palomitas de maíz cuando al voltear vio a Sherry acercándose apresuradamente—. ¿Ha sido demasiado para ti?

—Heh, así parece, no soporto este tipo de eventos —se encogió de hombros comenzando a caminar, sin esperarse que la mujer lo siguiera, cosa que hizo—. No me digas que te pasa lo mismo.

—Pues sí, ¿acaso es tan extraño? Nunca me han gustado estas cosas, son aburridas —Sherry lucía otro de esos vestidos dignos de una señorita, de color grisáceo, tan liviano que casi parecía hecho de seda. Sin embargo, el efecto se arruinó una vez se quitó las zapatillas con leve gesto de fastidio—. ¿A dónde ibas? ¿No me digas que ibas a aburrirte a casa?

—¿Tienes un mejor plan? —Crow enfiló hasta donde había dejado estacionada su D-Wheel y sonrió con ganas.

—Déjame ir por mi D-Wheel y entonces ya veremos qué hacer —Sherry le devolvió la sonrisa con cierto matiz de complicidad en las facciones. Nunca había tratado demasiado con ese miembro en particular del team 5D's y sin embargo, algo le decía que ahora que tenían el tiempo, podían llevarse bastante bien.