(Narra Lucy)
Una gran mancha roja rodeaba el orificio que había perforado el brazo derecho de Natsu. Llevé mis manos ahí,sin poder evitar el temblor de ellas y solté un jadeo.
-No es nada,cuando lleguemos a la casa...
-¡¿Te dispararon y tu estás tan despreocupado?!-Solté enojada. Se notaba desde donde estaba como intentaba esconder el dolor que le producía la bala en su brazo.
-Lucy,es solo otra herida de las bien,he estado peor.
-Es increíble lo poco que te importa que te estés desangrando.
-Eres una exagerada-Dijo con una media sonrisa,mientras yo buscaba algo para usarlo como un torniquete,para detener la hemorragia. Logré encontrar un pañuelo,que no sabía que tenía, e hice el amago de ponérselo en el brazo,pero Natsu se apartó-Lucy,maldición,estoy bien.
-No te comportes como un niño,debo parar la hemorragia,no te quejes-Dije-Puede que hayas sufrido muchas heridas,pero esta se volverá de importancia si no se trata.
-¿Te he dicho alguna vez lo jodida que te pones a veces?-Preguntó retoricamente y yo en respuesta sonreí. Me acerqué nuevamente a él y pasé alrededor de su brazo el pañuelo para luego hacer un nudo lo suficientemente fuerte como para que la sangre dejara de salir. Sentí la tensión de repente en Natsu cuando aprete y cómo se giró con cara de dolor hacia mi- ¡Auch! ¿Podrías ser un poco más delicada?
-Eres un exagerado-Dije imitando su tono de voz,el mismo que uso hace unos minutos conmigo.
-Te doy un consejo Lucy,nunca trabajes como enfermera,porque si así tratas a tus pacientes no creo que dures más de dos horas en ese trabajo-Acotó él- Además de que tu poca paciencia probablemente no ayude a nadie.
-¿Tu me vas a hablar de poca paciencia?-Contraataque.
-Touche-Contestó él. Natsu sabía que yo sabía la poca paciencia que tenía él. Y más si tenía que cuidar a una adolescente con hormonas alborotadas. Reí por su comentario y volví a mirar hacia su herida. La bala seguramente seguía allí.
-Hay que conseguir un médico- dije.
-Por supuesto que no,no necesito un médico,puedo sacarme la bala yo mismo-Dijo él, negando con la cabeza. A veces parecía una niño.
-¿Acaso eres doctor? Nunca leí en tu expediente que te recibiste con un doctorado en medicina
-No,pero fui del ejército. Ahí te enseñan primeros auxilios básicos,por si acas...espera-Se interrumpió él mismo-¿Leíste mi expediente?
-Le pedí a Makarov que me lo enviara por correo-Respondí sin mucho interés, mirando hacia la ventana. El cielo se estaba llenando de nubes de tormenta con mucha rapidez.
-¿Y por qué hiciste eso?
-¡Quería saber con quien estaba viviendo!¿Por qué te importa tanto?- Pregunté.
-¡Porque pudiste preguntármelo a mi en vez de pedir mi expediente! Te hubiera dado más información interesante de lo que decía allí
-¿Como iba a preguntartelo si los primeros días que estuviste conmigo te comportaste como una completa perra?
-Pues tu no estuviste mejor que yo ¿sabes?-De pronto todo quedó en silencio, un incómodo silencio. Ni siquiera sabía por qué Natsu se había enojado. Si,bueno, leí su expediente ¿Y qué? Seguramente él había leído el mío, porque claro que tenían un expediente mío. Era la chica que podía controlar el fuego, ¿Como no iba a haber uno?- No necesito un médico, puedo curarme solo,estaré bien.
-Haz lo que quieras-Dije cortante. De pronto ya no tenía hambre,solo unas inmensas ganas de salir del auto-¿Cuanto falta para llegar?
-No tanto.
-¿Y eso? ¿Qué significa? ¿"No tanto" faltan diez minutos o "No tanto" aún faltan cinco horas?-No sabía por qué estaba tan a la defensiva o por qué trataba tan cortante a Natsu, de pronto me estaba rodeando un aire de malhumor que no podía hacer que se fuera.
-No tanto significa que puedes tomarte una siesta y en cuanto despiertes ya estaremos allí,Lucy-Respondió igual de irritado que yo.
Solté un bufido y me acomodé mejor en mi asiento.
-Podrías haberme dicho que...
-¡Ya duérmete!-Dijo exasperado y yo le hice caso porque no quería seguir peleando con él. Además se estaba poniendo todo rojo por la rabia y aunque era gracioso no quería que le agarre un ataque.
(...)
(Narra Natsu)
Era increíble lo exasperado que podía ponerme esa mujer. Cualquier comentario que le hacia lo refutaba.
Este trabajo terminaría por sacarme canas, era más agotador que estar en servicio.
Algunas gotas habían comenzado a caer en la ventanilla y de inmediato encendí el parabrisas. No era muy recomendable manejar con una tormenta,pero si llegábamos a parar era muy probable que nos volvieran a encontrar y con la bala en mi brazo no podría atacar y defender a Lucy al mismo tiempo.
La verdad era que la herida estaba doliéndome demasiado y,si, si no sacaba la bala,íbamos a temer un serio problema. Yo no podía estar débil,no si Zeref estaba tan cerca de encontrarnos,así que iba a tener que sacarla pero no tenía ganas de soportar las quejas de Lucy ni un segundo más. Iba a hacerlo cuando ella estuviera durmiendo.
Habían transcurrido dos horas desde que había comenzado a llover y no parecía que iba a terminar,es más parecía que estaba empeorando. Teníamos que parar y buscar un lugar donde poder refugiarnos,pero estábamos en la mitad de la nada y lo único que se podían ver eran vacas.
Después de unos minutos divisé un granero que ciertamente parecía abandonado, y aunque la tormenta nos había agarrado sin comida ni agua,era la mejor opción hasta el momento.
Giré por el sendero de tierra mojaday paré el auto justo frente a la puerta. Me giré hacia Lucy y sinceramente me dieron ganas de dejarla que duerma en el auto. Por molesta. Pero luego recordé que estábamos a mitad de una tormenta y que posiblemente la gente de Zeref estaba muy cerca. Mala suerte.
Suspiré y tomé su hombro para agitarlo hasta despertarla.
-Vamos niña,tenemos que entrar-Ella se refregó los ojos y estiró sus brazos hacia los costados,invadiendo mi espacio personal,pero como yo también la había invadido no dije nada.
-¿Esta es la casa segura? Es un maldito granero-Sé acercó hacia la ventana para ver hacia afuera.
-La tormenta va a empeorar y no podemos quedarnos afuera,nos quedaremos aquí hasta que se calme-Dije,estirandome a la parte de atrás para agarrar las mantas que agarré antes de huir de la casa,luego me giré hacia Lucy mientras tomaba la manija de la puerta-Agarra lo que creas necesario y baja-No la esperé y bajé rápidamente. De inmediato la lluvia fría me rodeó y en cuestión de segundos estaba totalmente mojado. Miré hacia la ventanilla y ví que Lucy tomaba algo de su bolso,pero no pude distinguir que es.
Corrí hacia la puerta del granero y me metí para evitar seguir mojandome. Todo dentro estaba en plena oscuridad,pero no parecía haber nadie. Lucy no tardó en entrar también y cerró la puerta detrás de ella.
Me sorprendió que no estuviera asustada,pero entendí el motivo cuando alumbro de repente la habitación con el fuego en sus manos. Me pregunté por qué no había hecho lo mismo cuando se había cortado la luz en la casa,pero suspuse que era por el pánico que tuvo en ese momento.
Suspiré y dejé las cosas en el suelo. Iba a hacer una noche muy larga
Perdón por tardar...dejen sus reviews por favorr, que no sean tantos mensajes de odio...
