Capítulo 11: La batalla llega a su fin y la carta que une destinos
Sakura había invocado a muchas cartas para distraer a Muerte. Después de que la carta Tiempo se hubiese esfumado, ella usó a Flecha y a Pelea, sin resultado.
- ¡Sakura, debes recordar que las cartas de ataque no servirán ahora! - le dijo Shaoran.
- Cierto, lo había olvidado - dijo ella.
De inmediato, utilizó a Ilusión, Gemelos, Aro, Laberinto y a Niebla, todas juntas.
Resultó. La carta estaba confundida, sin saber con quien luchar y donde, ya que aparecían ante sus ojos muchas Sakuras y muchos Shaorans, en un laberinto, del cual no podía salir. Tampoco veía nada. Fue entonces cuando Abel apareció. Sakura se asustó. ¿Los atacaría porque Muerte no podía pelear por el momento? Shaoran se puso frente a la bestia, delante de Sakura, listo para luchar y defenderla. Pero luego observaron bien, y se dieron cuenta del cambio físico, el cual no comprendían.
- Maestra de Cartas - dijo entonces la bestia - Soy Abel, el guardián de las Cartas Legendarias de Clow y del libro The Legendary Clow. Estoy a su disposición para derrotar a la carta. Ahora estoy usando el poder de Eriol, pero seré fiel a usted cuando capture a la carta y transforme el libro -
- Gracias - dijo una Sakura medio confundida.
Fue entonces que sintieron que una presencia desaparecía. Muerte había derrotado a Niebla, y esta había vuelto a ser carta. Debían apresurarse, de lo contrario derrotaría a todas las cartas.
- Shaoran, debemos invocar a nuestras cartas. Encerraremos a la carta con ellas y así la podremos capturar -
- De acuerdo - dice él.
- Deberías transformar el libro para que la carta pierda parte de su poder, así será más fácil derrotarla - opinó Abel, dirigiéndose a Sakura -
- ¿Dónde se encuentra el libro? - preguntó Shaoran.
- Él vendrá a mi - dijo la bestia, al tiempo que cerraba los ojos, invocándolo mentalmente.
En un momento, se hizo presente, saliendo de donde las demás criaturas habían salido anteriormente. Era muy parecido al libro de Clow, pero era de colores más oscuros, debido a que la energía de la carta Muerte estaba influyendo en él.
- Ahora deberás transformarlo antes de que se revele - le indicó Abel.
- ¡Si! - dijo Sakura, al tiempo en que se posicionaba frente al libro, pronunciando un nuevo conjuro: - Libro legendario que perteneciste a Clow, abandona esa vieja forma y transfórmate para servir a tu nuevo dueño ¡Házlo por el nombre de Sakura! -
En un instante, el libro giraba incontrolablemente, hasta que, al final del conjuro, paró en seco, convirtiéndose en el The Legendary Sakura. Al igual que en la transformación del libro de Clow, este libro tenía tonos rosados.
El pendiente de Abel resplandeció por un momento, y del plateado que Eriol le había dado, pasó a ser de color rosa oscuro, por el poder de su nueva dueña.
- Ahora soy tu fiel servidor, Maestra de Cartas - dijo Abel, inclinándose ante ella.
- Llámame Sakura, Abel - le dijo ella, levantando su enorme cabeza para mirarle a los ojos. Ya estaba hecho. Ahora debían derrotar a la carta.
Sintieron que otras dos presencias se desvanecían. Ilusión y Gemelos habían vuelto a ser cartas, al ser derrotadas por Muerte. En cualquier momento decaerían las demás. Tenían que actuar rápido, pensaban todos.
Pero no tardó mucho tiempo hasta que la carta derrotó a Laberinto y Aro, regresándolos al estado de cartas. Estaba lista para combatir a sus verdaderos objetivos. Se dirigió hacia a ellos rápidamente, comenzando su ataque. Estaba por clavarle a Shaoran nuevamente la cabeza de serpiente que había salido de su mano, cuando chocó con un escudo eléctrico invisible. Abel estaba delante de los Card Captors, protegiéndolos.
- ¡Abel¿Cómo te atreves a revelarte en mi contra¡Atácalos ahora mismo! - dijo Muerte, furiosa.
- Aún no te has dado cuenta¿verdad? - le dijo Abel, sonriendole de forma sarcástica - La Maestra de Cartas ahora es mi ama, y la dueña del libro que ella transformó -
- ¿¡Qué has dicho!? - exclamó la carta, sorprendida ante esa respuesta.
- Tú me oíste bien. Por lo tanto, mi misión ahora es proteger a Sakura, a sus seres allegados y, por supuesto, ayudarla a capturarte. Así que¡prepárate! - diciendo esto, abrió su boca y de ella salió un replandor rosado oscuro, dirigido a la carta, la cual recibió el ataque, dejándola un poco más débil que antes, pero no tanto como para continuar su ataque. Abel repitió su ataque, pero esta vez Muerte estaba preparada. Un escudo invisible la protegió del rayo, reflejándolo y lanzándolo hacia la bestia, la cual no tuvo tiempo defenderse y cayó.
- ¡Abel! - Sakura corrió hacia él.
El guardián estaba desplomado en el suelo, pero conciente.
- No... te preocupes por mi... - dijo jadeando - Ahora debes preocuparte por capturar esa carta, antes de que lastime a alguien más - después de decir esto, se desmayó.
- Esa carta es muy fuerte - susurró Shaoran, quien se encontraba al lado de Sakura - Este guardián es más fuerte que todos los guardianes juntos, pero no pudo derrotar a la carta. Debemos tener mucho cuidado, Sakura -
Ella no dijo nada.
- No quiero - dijo de repente - No quiero que vuelva a lastimar a nadie más. No permitiré que algo así vuelva a suceder. Lucharé hasta el final - Sakura tenía un extraño tono en su voz, un tono grave que reflejaba su preocupación ante la desesperanzada situación.
Él tomó ese rostro que tanto amaba sostener y besó a la dueña de aquella piel tersa que aún le hacía sonrojar - Entonces lucharé a tu lado - dijo, al separar sus labios de los de ella.
Sakura sonrió, después del agradable momento, y asintió a esos ojos marrones que la observaban y que le hacían ruborizarse bonitamente.
Ambos se posicionaron frente a la carta. Esta los miraba, decidida a exterminarlos en ese momento, por lo que comenzó su ataque como lo había hecho anteriormente. Los Card Captors estaba preparados.
- ¡Vida! - exclamaron ambos, invocando a sus cartas.
Muerte no tuvo ninguna posibilidad de escape, a pesar de que era rápida. Los centauros encerraron a la carta en una enorme esfera resplandeciente. Sakura no perdió ni un segundo.
- ¡Shaoran, por favor, sostén mi báculo, y ayúdame a capturarla! -
Él no tardó en entender de que se trataba aquello. Cuando se enfrentaron con Eriol, Shaoran se le había acercado a ella, y tomando el báculo mágico habían logrado transformar a las cartas Luz y Oscuridad. Ahora debían enfrentarse a aquella situación, que era más grave que la anterior.
- ¡Regresa a la forma humilde que mereces, Carta Legendaria de Clow! - exclamó ella.
En el momento siguiente, el viento sopló sobre los jóvenes que se encontraban bajo el sello del poder de la estrella, mientras la Muerte se dirigía hacia ambos, transformada en carta. Lo extraño era, al verla, que sus tonos no eran ni verdosos ni rosados, sino que eran azulados. Debajo, en lugar de decir Sakura o Shaoran, decía "Sakura y Shaoran".
Ellos observaron asombrados la carta. Las cartas Vida, que aún estaban en sus formas originales, volvieron en tres cartas: La carta Cura, la misteriosa carta de Sakura, que ahora se llamaba "Amor", y la carta Vida de Shaoran.
En eso, Sakura recuerda a Abel, corre hacia él, invoca a Cura y, finalmente, abre los ojos. Ya no sentía dolor alguno, por lo que se levantó. Eriol y los demás fueron al encuentro de los tres. Todos ellos esbozaban una sonrisa en su rostro, incluso Yue.
- Felicidades, Sakura - le dijo Tomoyo, emocionada. Había podido grabar todo, ya que todo el tiempo Eriol las estuvo protegiendo a ella y a Meiling.
- Felicidades a los dos - dijo Eriol. Miró a la pareja, quienes aún sostenían a la carta Muerte. - Ahora tiene una excusa para permanecer juntos - dijo éste, con una sonrisa enigmática.
Sakura quiso preguntar algo que llevaba escondido dentro suyo, y pensó que esa era la oportunidad esperada.
- Entonces... - miró a Shaoran, quien le devolvió la mirada - ...¿te quedarás? -
Él la miró dulcemente y luego la abrazó y besó.
- Si, me quedaré contigo para siempre - le murmuró al oído.
Ella estaba muy emocionada, que se abrazó a él, asfixiándolo un poco.
Continuará...
