Epílogo
Katniss miraba por la ventana el hermoso paisaje que se mostraba ante ella, con una manta echada sobre sus hombros, observaba aquel hermoso paisaje que tanto le gustaba con una sonrisa en los labios.
Relajada ante el bosque que tanto amaba, su mente comenzó a recordar todo lo sucedido durante el último año, desde que el obispo Snow había sido atrapado tras intentar matarla.
Gracias al ungüento de Effie, Katniss pudo recuperarse, aunque tardó varias semanas en poder estar completamente restablecida. Durante el tiempo que duró su recuperación, el rey Cinna se dedicó a restablecer todos los males que había producido la maldad del obispo, devolviendo las tierras a sus auténticos dueños, repartiendo comida y riquezas por todos los pueblos del reino.
El príncipe Gale, con ayuda de la familia Mellark, de Finnick, Annie y Beetee, se dedicó a reconstruir los hogares destruidos o quemados, devolviendo poco a poco la normalidad al reino.
Durante el tiempo que duraron las reconstrucciones, el príncipe Gale quedó totalmente prendado de Madge, y se decidió a pedir su mano en matrimonio en cuanto tuvo a Haymitch delante. De la misma forma que Annie y Finnick, que no dudaron en casarse.
Las dos bodas se llevaron a cabo una vez que Katniss estuvo recuperada. Y el mismo día de la boda, el rey Cinna hizo público el origen de Katniss, convirtiéndola en princesa del reino, de forma que Peeta pasó a ser príncipe y la pequeña Willow infanta.
Los Mellark se acomodaron en el castillo real, donde vivieron desde entonces, Finnick era el encargado del cuidado de los caballos reales, encargándose de adiestrarlos y prepararlos para su majestad. Annie se convirtió en la dama de compañía de Madge, la princesa heredera desde su matrimonio con el príncipe Gale. Haymitch se convirtió en el médico de palacio, no queriendo que se le tratara de otra forma. Effie y Prim, con la aprobación de su majestad, recibían la visita de las criaturas que los habían ayudado a combatir, curando cualquier mal que tuvieran.
Entre Haymitch y Effie hacían un gran equipo, ambos se ayudaban cuando lo necesitaban, haciendo que su matrimonio volviera a ser lo que era años atrás.
Tom Everdeen decidió alejarse de ellos, sabedor de que estando a su lado solo podría sufrir, pues nunca más podría tenerla como su niña, ella era realmente hija del rey y como tal, no tenía nada que ver con él. Nadie supo a donde había ido, nadie supo donde encontrarlo, nunca más se supo de él, a pesar de que el rey estaba dispuesto a darle un lugar en la corte para que estuviera cerca de la hija que compartían, y de que Katniss ansiaba de corazón poder estar con él de nuevo.
A pesar de su nuevo título, Katniss no quería las riquezas ni las atenciones que su título le confería, así que pidió a su padre que le permitiera vivir lejos de todo ello. El rey Cinna, viendo la necesidad en los ojos de su hija, decidió complacerla, haciéndole prometer que lo visitaría con frecuencia y que llevaría a alguien con ella para que la protegiera.
Unos días después, Katniss, Peeta y la pequeña Willow viajaban a las afueras de la gran ciudad principal, a una casita preciosa que el rey Cinna había ordenado hacer para ellos. Allí podrían vivir con calma, apartados de los lujos como quería Katniss, pero cerca por si necesitaban ayuda.
Junto a ellos viajó un grupo pequeños de guardias, que se hospedaban en el pueblo más cercano, y que todos los días iban a visitarlos, comprobando que no hubiera ningún problema.
Pensando en todas esas cosas, Katniss no se percató de que Peeta entraba en la habitación, observándola con una sonrisa en los labios. Lentamente, se acercó a ella y rodeó la cintura de su amada con sus brazos, depositando las manos sobre su pequeño vientre abultado.
-Soy tan feliz de poder cogerte así- La apretó un poco contra él- Cuando esperabas a Willow no pude hacerlo, y es una de las sensaciones más maravillosas que he sentido.
-Yo también me siento feliz de que puedas abrazarme así- Apoyó su cabeza en su pecho- ¿Willow ya está durmiendo?
-Si- Besó su coronilla y la giró hacia él- Le ha costado pero se ha dormido- La miró a los ojos- Esa pequeña, con esos ojos de halcón que tiene, se fija demasiado en lo que la rodea y no hay quien la duerma.
-Sin embargo, tú siempre consigues que cierre esos ojitos tan especiales que tiene y que duerma toda la noche.
-Tienes razón- Besó sus labios- Aun no puedo creer que después de tantos años podamos vivir en un mismo lugar, disfrutando de nosotros mismos y de nuestra familia.
-A mí también me cuesta creerlo- Suspiró nerviosa- De hecho, siempre tengo la sensación de que alguien va a venir a llevarse a la niña o a hacernos daño.
-Cariño- La abrazó con fuerza- Estás así desde que supimos que iban a ejecutar a Snow- Ella asintió- Mañana ese hombre dejará este mundo por fin, y tú y yo seremos libres completamente.
-¿Y si consigue escapar? ¿Y si vuelve a recuperar el poder que tenía?
-¿De verdad crees que eso es posible?- Le acarició la mejilla- Todo el reino está unido gracias a ti, todos saben quién es ese hombre, es imposible que consiga escapar y que pueda hacernos daño.
-¿Gracias a mí? Nosotros somos libres gracias a ellos.
-Para el reino entero tú eres el símbolo de unidad, y por ti se han unido- La besó de nuevo- Olvídate de Snow, mañana pasará a la historia, y nosotros seremos felices hasta el fin de nuestros días.
-¿Me lo prometes?
-Os juro por todo lo que amo que jamás volveréis a ser desdichada- Ella sonrió y volvió a apoyar su cabeza en el pecho de su marido.
Y así es como acaba la historia de amor de Peeta y Katniss, así acaba la historia de amor imposible que movió a todo un reino a revelarse contra la tiranía del obispo. La del lobo Peeta Mellark, y su esposa, Lady Halcón.
FIN
Hola a todos, aquí os dejo el final de esta historia, siento haber tardado tanto en acabarla, pero he estado bastante liada. Espero que os haya gustado.
Deciros que estoy trabajando en la segunda parte de "El renacer del sinsajo", no se cuando empezaré a subirla, pero estoy en ello, y si a alguien se le ocurre un título por favor que me lo comunique porque aun no sé que voy a poner de título.
Muchas gracias por vuestro apoyo, y nos leemos pronto.
