Nuevo Guardaespaldas
Autora: Yakumo Kaiba
Fandom: The Avengers, Marvel.
Raiting: K+ (Slash)
Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenece. Son propiedad de Marvel Comics, Disney. Stan Lee y a quien le correspondan los derechos. Solo me pertenece la trama y redacción de este fanfic. Universo Alterno
Notas: Este es un fic que empecé a escribir hacía mucho, mucho tiempo, pero nunca había terminado. Es un Universo Alterno sin superhéroes, con un Steve contemporáneo a los demás personajes y a Thor y Loki como simples mortales. Amé escribirlo, espero les agrade c:
Nuevo Guardaespaldas
Capítulo 11 - Final
Tony estaba hablando en voz baja con Pepper cuando Steve salió del cuarto de Bruce, con las mejillas encendidas y el ceño fruncido. La risa del doctor se alcanzó a oír apenas un segundo antes de que la puerta se cerrase tras el guardaespaldas, dejando a los otros tres en el pasillo con una ceja arqueada.
Cuando la mirada de ambos hombres se encontraron Steve rápidamente quitó la suya, caminando hacia Natasha y sentándose a su lado en silencio. El color comenzaba a escaparse de su rostro, pero parecía más tranquilo que antes.
—¿Estás bien? —preguntó la rusa pelirroja y él solo pudo asentir, negándose tajantemente a aceptar en su interior las palabras de Bruce. Aunque no olvidaba el beso que se había dado con Tony y como los ojos del empresario habían parecido brillar ante esa acción, pero había decidido tomarlo como una simple muestra del shock por el accidente y no como algo más.
Justamente cuando un médico entró a la habitación de Bruce para verificar una vez más su estado, los tíos de Peter salieron del cuarto del pequeño, ambos con los ojos húmedos. Tony rápidamente se acercó a ellos, pareciendo incómodo y preocupado a la vez.
—Muchas gracias por haber traído a Peter a esta clínica, señor Stark —dijo de pronto Ben Parker, extendiendo su mano hacia el Ceo que parpadeó antes de estrecharla—. Sé que no es barata y me dijeron que…
—Por favor, señor Parker, ni siquiera se preocupe por los gastos. Richard era de mis mejores científicos y… voy a asegurarme de que a su hijo no le falte nada —indicó con seriedad Tony liberando la mano del hombre mirando a May que se limpiaba los ojos.
—Señor Stark, sé de… sé de su buena voluntad… —murmuró la mujer pero luego sacudió su cabeza—… pero no nos quite a Peter. Nosotros lo protegeremos bien, no tenemos su dinero pero…
—¿Qué? —el pelinegro de pronto saltó ante la acusación de la mujer, girando a ver a Pepper y Steve que se veían tan sorprendidos como él. Cuando volvió a mirar hacia los Parker notó que al parecer ellos ya habían conversado eso entre ellos— No, no, señores, jamás ha sido mi intención… Dios, no. Peter los necesita, son su familia. ¿Por qué iban a creer que yo…?
—Bueno, Peter es un genio —murmuró Ben con una media sonrisa, más tranquilo por la urgencia de Tony—, cualquier científico millonario soltero lo querría como hijo —indicó casi en broma.
—Billonario, por favor —les aclaró Tony haciendo que May sonriese más calmada—. No, señor Parker, jamás se me ocurriría quitarles a Peter. Solo quiero asegurarme de que esté bien y que sepan que pueden contar conmigo. Como dicen, Peter es un genio. Pero aún aunque no lo fuese, yo quisiera ocuparme de ayudarles con lo que pueda, por el simple hecho de que era hijo de Richard. Tómenlo como… un apadrinamiento tardío.
—Oh, eso le gustará a Peter, con todo lo que le admira —sonrió May antes de acercarse a Tony y besar su mejilla—; gracias de nuevo, Señor Stark.
Tony se quedó allí sorprendido hasta que Pepper cogió su brazo sonriéndoles a los Parker antes de llevarlo hasta donde estaba Steve, sonriéndole suavemente mientras la pareja se alejaba. El pelinegro pareció reaccionar ante la mirada de su guardaespaldas, dudando un momento antes de sonreírle de regreso.
Se sentó a su lado, y mientras Pepper con Natasha entraban juntas al cuarto de Bruce; Steve cogió la mano de su jefe acariciándola suavemente con la suya no herida. Fue un acto impulsivo, pero el contacto fue tan cálido que de pronto el rubio ya no quería detenerlo. Si Tony no estaba de acuerdo, que se liberase por su propia cuenta.
Mientras, los ojos marrones de Tony observaron las manos juntas antes de subir hacia el rostro de su guardaespaldas viendo el brillo de sus ojos —¿Estás bien? —preguntó con una voz tan suave como Steve jamás le había escuchado. Preocupado y ansioso al mismo tiempo. Le recordó como hacia una hora el Ceo había buscado por todo su cuerpo alguna herida al lado de la limosina, con la urgencia y la angustia en la mirada.
—Estoy bien. Gracias.
Tony no pareció entender el motivo de ese agradecimiento y era comprensible, porque ni siquiera Steve podía asociar del todo que estaba agradeciendo. ¿Gracias por preguntar? ¿Gracias por agradecerme? ¿Gracias por ser tan buena persona? ¿Gracias por ser tan hermoso? ¿Gracias por parecer que me quieres?
Steve tragó saliva, pero apenas había separado sus labios cuando recibió un beso de parte de Tony. Un beso ansioso y desesperado, lleno de la angustia que probablemente sintió cuando le vio meterse dos veces en ese auto en llamas, saliendo lleno de hollín y con las manos ensangrentadas. Stark le besó con toda la rabia que sintió al verle culparse por no haber podido salvar a los Parker, cuando era un héroe, sin lugar a dudas. Le besó con todos los sentimientos que había mantenido atrapados dentro de su pecho y que solo expresaba con sus miradas, sus celos y sus inocentes roces en el taller en Malibú. Volcó todas sus inseguridades y su esperanza en ese beso ansioso y angustiado, con los ojos cerrados y el corazón desbocado.
Y el guardaespaldas lo sintió todo, y lo recibió con valor; enredando sus brazos alrededor del cuerpo del empresario y atrayéndole más a él, introduciendo su lengua en la boca del más bajo, sintiendo como la barba le raspaba la mandíbula. Encajando perfectamente juntos, sin ninguna incomodidad entre sus cuerpos.
No les preocupó que alguna enfermera o doctor pudiesen verle al pasar, ni Pepper, Natasha o los Parker. Solo eran los dos esta vez, finalmente no aguantando más con todo eso que habían llevado adentro por tres semanas. Aferrándose mutuamente como si el otro fuese a escapársele entre los dedos como el agua.
Cuando el oxígeno se hizo necesario, ambos se separaron apenas lo preciso para poder respirar, apretando sus frentes y mirándose a los ojos, sonriendo levemente. Completamente enamorados mutuamente, ahora lo sabían. Sus manos juntas se apretaron y entonces Tony sonrió de aquella juguetona manera que su guardaespaldas había aprendido a adorar.
—Creo que es tiempo de volver a casa.
—¿Malibú, señor?
—No, cielos, no. A la Torre.
Steve solo pudo sonreír, porque algo le dijo que desde ese día la "Casa" sería simplemente el lugar donde ambos pudiesen estar juntos.
—Quizás antes podamos dar un vistazo al pequeño Peter —aventuró el guardaespaldas notando la mirada del empresario hacia la puerta cerrada del pequeño, sorprendiéndole. Tony solo chasqueó la lengua mientras acomodaba unos mechones rubios de la frente de su capitán, antes de sonreír un poco.
—Peter y luego a Casa.
FIN
Y este es el fin, señoras y señores (si es que hay leyendo). Un poco corto quizás, pero es el punto que necesitaba. El epílogo lo convence por lo largo que es xD ahaha
¡Muchas gracias a todos los que me acompañaron con sus reviews y lecturas! Aún queda el epílogo, un par de Spin-Offs (tengo empezados uno de Thor y Loki y otro de Bruce con Clint), y la continuación (aunque ella no sé cuanto tarde en hacerla). Publiqué un pequeño Spin-Off llamado "Dedos Rápidos" (pueden hallarlo en mi perfil) que abrirá la puerta para la 2da parte de este fic. Si alguien tiene alguna idea o alguna petición, estoy completamente abierta a ello ¡solo déjenme un review!
Lamento la tardanza en la publicación, pero espero les haya gustado. ¡Nos vemos pronto con el epílogo!
