A/N: Disfruten este capitulo, chicos :D

Nos vemos en el próximo capitulo :)

Capitulo 11:

Estaban ahí sentados por aproximadamente media hora. Totalmente callados. Hacia media hora a Akihiko le había dado el permiso para entrar en la habitación de Misaki, verlo y hablar con él, sin embargo, los dos, claro está, no había emitido una palabra desde entonces. Siendo sumergidos por un rotundo silencio tan incomodo que hasta se podría jurar que se veía la palabra, incomodo, flotando en el aire alrededor de los dos hombres. Luz entraba en la habitación a través de la ventana, la luz de la luna llena entrando por los vidrios enmarcados en madera junto con un poco de viento. El viento hacia que las sabanas danzaran sin levantarse ni un poco de la cama y que los cabellos de los jóvenes se movieran. También parecía que el viento traía consigo un aroma un tanto dulce, nada empalagoso ni nada amargo, solo… dulce.

Cuando no pudo soportar más el silencio, Akihiko lo rompió con la primera pregunta que se le vino a la mente, pero por alguna razón no estaba muy seguro si debería preguntar lo primero que se le metió en la cabeza, después de todo, había hecho lo mismo con Hiroki y las cosas no habían salido tan bien… sin contar el beso, claro.

-¿Misaki, te encuentras bien?- Pregunto con un tono preocupado en su voz el escritor, mirando fijamente al castaño sentado sobre la cama del hospital, en las típicas ropas blancas que les dan a los pacientes y con un semblante de infinita confusión y tristeza. Incluso ahora, odio que ponga esa cara… se ve… demasiado triste… y pensar que yo cause esa tristeza, me hace sentir horrible… Pensó el ojivioleta. El hermano menor de Takahiro lo miro a los ojos por un momento pero después desvió la mirada.

-¿Por qué?- Pregunto con un hilo de voz que hizo que Akihiko tuviera que reprimir una mueca. Realmente lo lastime… ¿Verdad? Se pregunto el famoso escritor suspirando pesadamente.

¿Te refieres al porque no te visite tanto este mes?- Pregunto en un súper patético intento de no tener esa conversación, de poder cambiar el sujeto de la conversación pero obviamente después de que Misaki haya visto lo que vio, no había forma de evitar que el castaño preguntara. Misaki frunció el ceño y volteo a verlo, enojado.

-¡Me refiero a porque besabas a otra persona… que no es ni más ni menos que mi antiguo profesor de Literatura en la Universidad!- Dijo Misaki, y hubiera gritado si tan solo le hubiese alcanzado la voz en ese momento.-Yo me sacrifique por ti, sacrifique mi vida por salvar la tuya… ¿Y tú como me lo devuelves? ¿Besando a alguien más en la habitación en la que me hospitalizaron? ¿A mi profesor de Literatura, para colmo? ¿A la persona más temida en la Universidad? ¿Por qué? ¿No eras tú el que siempre estaba detrás de mí diciéndome una y otra, y otra vez que me amabas? ¿Acaso te cansaste de mí tan fácilmente? ¿Acaso tus sentimientos enserio cambian tan rápido, como lo hicieron por mi hermano?- Akihiko se sorprendió ante lo que el, ahora, lloroso ojiverde le decía. Y aunque le encantaría tanto negar todas y cada una de esas palabras, sabía que era verdad. Pero por más que me lamente por haberle esto a Misaki, me estoy dando cuenta de que no puedo querer a Misaki de nuevo… yo quiero demasiado a Hiroki. Pensaba el escritor mientras movía su vista desde el castaño hasta el suelo.

-Misaki… yo sí te ame, enserio, mis sentimientos por ti realmente fueron verdaderos y cada momento junto a ti realmente me dieron una felicidad que jamás podrías imaginar… nunca dudes de ello…- Comenzó volviendo a mirarlo a los ojos.-… Pero lamentablemente, un incidente como este fue lo que necesitaba para darme cuenta de algo muy importante. Yo siempre te ame y siempre ocuparas un lugar importante en mi corazón, Misaki… pero no hay nadie más que Hiroki que pueda llenar el gran hoyo que el resto del mundo dejo en mí…- Dijo el escritor, y se notaba que sus ojos adoptaban un brillo al hablar del castaño.

-Pero… pero, ¿Por qué él? Pudo haber sido cualquier persona en Japón, ¿Por qué él?- Pregunto Misaki confundido. El hombre es un demonio… ¿Por qué Usagi-san se enamoraría de alguien como él? Después de todo, no tiene nada fuera de lo normal, ¿Verdad? Pensó para sí mismo el ojiverde.

-¿Por qué? No lo sé, supongo que mi corazón sentó cabeza en la única persona a la que realmente le importo como me encontraba, a la única persona que estuvo a mi lado desde que era un niño, a mi confidente, a mi estratega, a la persona que nunca aprendió a decirme que no, al único que pudo sacarme de mi propio mundo, al primero que me vio sonreír sinceramente, a la primera persona a la que bese y de seguro que era su primer beso también, a la persona con la que compartí mi infancia, a la primera persona a la que le mostré mis libros, a la persona que los editaba… Creo que mi corazón se enamoro del primer y mejor amigo que alguna vez pude tener…- Dijo Akihiko mirando a una de las paredes, en realidad no estaba planeando en decir todo eso pero, el solo hecho de hablar de Hiroki, hacia que no supiera lo que decía, que largara todos su sentimientos en palabras. Y es que todo lo que dijo era cierto. Era imposible siquiera comenzar a describir lo importante que Hiroki era para él, no es que Akihiko no hubiera intentado, tuvo dos décadas para intentar, y cuando se dio cuenta… Ya era demasiado tarde para hacer nada… estaba idiotamente, totalmente, sin remedio y apasionadamente enamorado del joven castaño que conoció cuando era un pequeño niño descubriendo las maravillas de Japón.

-…Usagi…- Akihiko miro al castaño que tenia los más hermosos ojos verdes que alguna vez vio. Misaki lo miraba con un montón de sorpresa ante lo que había dicho acerca de su antiguo profesor, pero a la vez lo miraba con envidia, dolor y simpatía.-…No sabía que conocías a Kamijou-sensei desde que eras un niño… por como lo decía tu padre, parecías no tener amigos en ese entonces… Así que, ahora que tienes a Kamijou-sensei, tu ya no me quieres alrededor tuyo…- No era una pregunta. Misaki lo miro fijamente al decir esto, diciendo seriamente la última oración. No le estaba preguntando si lo quería cerca, estaba asumiendo que Akihiko no quería estar cerca de él, sin importar las circunstancias. Akihiko frunció el ceño.

-No, Misaki. Solo te estoy aclarando que amo a Hiroki y que no importa lo que pase, jamás dejare de amarlo, lo he hecho por mucho tiempo pero jamás me di cuenta de eso… No quiero que no nos veamos más ni nada por el estilo… no quiero que pienses que porque me doy cuenta de quién es la persona a la que amo, no te quiero ver más ni que te acerques a mí. Realmente disfruté el tiempo que pasamos juntos… pero no sé si estarás dispuesto a ser amigos. Eso lo dejare a tu decisión, y sea lo que sea que quieras, respetare tu decisión.- Dijo el ojivioleta bajando la mirada.-Espero que me perdones por hacerte pasar por tantas cosas, por tanta irritación, por tanta molestia… para al final dejarte plantado así.- Termino el escritor mientras Misaki posaba su mano en su hombro, tratando de no moverse de mas y empeorar sus heridas.

-Usagi-san… realmente espero poder seguir siendo amigos contigo y Aikawa-san, realmente me agrado el tiempo que pase en esa casa, aunque algunas veces realmente fueras muy molesto. Quiero decir, es difícil vivir contigo, no sabes hacer nada más que escribir novelas y realmente es difícil tratar de no matarte cuando te pones en tu "hago lo que quiero" actitud pero gracias a tu ayuda aprendí mucho e incluso entre en la Universidad, aunque el profesor nos lanzara libros… Así que realmente quiero seguir siendo amigos de ustedes dos… además, no tengo por qué estar enojado contigo, se nota que realmente quieres a Kamijou-sensei.- Dijo sonrojándose y mirando hacia otro lado. Akihiko sonrió. No se cuanta dificultad tuvo Misaki para decir eso pero… me alegra que lo haya dicho… y ¿Mi, "hago lo que quiero," actitud? Esa nunca la escuche antes… Pensó el escritor moviéndose para abrazar al castaño, con cuidado de no empeorar sus heridas.- ¿Usagi-san?- Pregunto sorprendido.

-Misaki… gracias… Gracias por entender que lo que mi corazón pide no puedo negarlo. No puedo elegir las personas a las que quiero, pero sé que Hiroki es la persona correcta. Si lo que quieres es que seamos amigos, entonces con gusto lo acepto.- Dijo el escritor apretando un poquito más su agarre en el chico, pero evitando que lo hiriera.

-Usagi… eh, yo, también te agradezco que vinieras y me dijeras toda la verdad… Y me alegra que podamos ser amigos luego de esto…- Comenzó a decir, lentamente subiendo sus brazos para devolver, de alguna forma, el abrazo.-…Pero, tengo una pregunta, ¿Te molestaría si te pregunto?- Misaki pregunto luego de varios minutos de silencio, parecía completamente avergonzado. Me pregunto que será…Akihiko asintió y espero a que el castaño preguntara lo que tuviera en su mente.-…pues, ¿Puedo saber cómo conociste a Kamijou-sensei?- Pregunto hundiendo mas su cabeza en el pecho del escritor. Akihiko rio.

-Pues es una muy larga historia… Hace mucho tiempo, aproximadamente veinte años, había un pequeño chico, guapísimo e inteligente con cabello gris y unos ojos violáceos que enamoraba a todas las chicas y que había vivido en Inglaterra para después mudarse a Japón…- Comenzó el escritor sonriendo mientras Misaki se alejaba un poco sin romper el abrazo y le fruncía el ceño.

-No mientas… tenias diez años, ¿Qué tan inteligente podías ser?- Pregunto molesto mientras el escritor reía un poco.

-¿Quién cuenta la historia? Ahora bien, ¿Dónde iba…? Ah… si, me acababa de mudar a Japón…- Desde ese punto comenzó a contarle toda la historia sobre como conoció a Hiroki, lo que habían hecho durante los años, y como llegaron hasta aquí… claro, dejando algunos detalles fuera. No le había contado nada de esto a nadie, solo Hiroki y él lo sabían, es más lo había escrito y guardado ese papel en un lugar dentro de su casa… que ya olvido donde era… pero sentía que se lo debía a Misaki. Le había hecho pasar por mucho al pobre joven y se la debía devolver de alguna forma… y aunque contarle esto no fuera la gran cosa, el escritor sentía que al menos podría comenzar a devolverle todo lo que debía.

Al menos, esto terminó bien… ahora solo tengo que hablar con Hiroki…