CAPITULO 11
Sentir la suave caricia de la azabache sobre su cabello le relajaba, si alguien le hubiera dicho en aquel entonces que llegaría el día en que compartiría momentos como este con esa joven de ropaje extraño les habría dado una paliza ahí misma. – Y ahora no puedo dejar de pensar que es de lo más natural-pensó divertido el peliplateado.
Kagome se recreaba satisfactoriamente con las plateadas hebras del Hanyou. Desde que le había conocido se había extrañado por el extraño color y largo del cabello de InuYasha, no fue hasta que conoció a Sesshomaru cuando todo empezó a parecer más claro. Nunca se atrevió a preguntarle si la dejaría tocarlo pero ahora que tenía la oportunidad se dijo que esta tarea se convertiría en uno de sus rituales favoritos.- ¿cómo puede ser tan sedoso?...Supongo que todo se explica con el simple hecho de que es mitad Youkai…también debe ser más resistente- pensamientos de la joven sacerdotisa mientras terminaba su tarea.
La chica apartó el cepillo a un costado, InuYasha se percató de que la atención a su cabello había cesado, pensó en preguntarle por qué había parado y justo cuando se disponía a hacerlo esas palabras murieron en su boca al sentir como era envuelto por las delicadas manos de la jovencita tras él. Kagome recorrió la larga cabellera hacia uno de los fuertes hombros en los cuales estaba recargada para tener mejor acceso a la piel de su acompañante, posó su rostro justo en el hueco entre el cuello y el hombro de su pareja. Mientras realizaba estos movimientos podía sentir el estremecimiento que causaba en su pareja, la azabache había descubierto que le agradaba tentar al peligro ya que era bastante consciente de que InuYasha trataba por todos los medios de rehuir las situaciones comprometedoras. Una vez estando cómodamente posicionada realizó un tenue contacto de sus labios con el pedazo de piel expuesto y a su alcance.
Por el corto instante que duró el toque pudo sentir las vibraciones provocadas en el cuerpo bajo ella. Con una traviesa sonrisa surcando su rostro agregó- ¿Cómo es que hueles tan bien?- tras aspirar profundamente cerca de la nuca del semidemonio.
InuYasha disfrutaba del trato que Kagome le estaba proporcionando-debe haberme extrañado…-pensó tras recibir un estímulo a su ego conmovido por las atenciones que estaba recibiendo. Un momento después se percató de que los cuidados habían sido interrumpidos. Inmediatamente trató de cuestionar a la responsable pero no fue capaz de articular un sonido que no fuera uno de sorpresa al sentirse envuelto en un cálido abrazo proveniente de esa chiquilla que no osaba dejar su mente y cuerpo tranquilos. Recibió gustoso el abrazo no sin antes dejar que su cuerpo le informará a su acompañante cuanto le agradaba aquello. Si había algo que había notado era que tenía un cuerpo demasiado honesto, no había forma de jugarle una mala pasada a esa mujer ya que aunque esa fuera su intención su cuerpo no le dejaría mentir y saber eso le hacia sentir demasiado vulnerable y expuesto. Se encontraba entregado a las sensaciones que la azabache le proporcionaba cuando la sintió… la respiración de la chica rozaba su cuello, se tensó de inmediato- ¿es que no puede ponerse en mi lugar?- pensaba desesperado. Trataba con todas sus fuerzas de recibir las caricias de la manera más inocente y cariñosamente posible pero su mente no dejaba de pensar en la "charla" que había tenido con el herrero y las imágenes que esta había posicionado firmemente en su cerebro. Tuvo la intención de huir como en ocasiones anteriores pero le funcionó de la misma forma. Solo logro congelarse en su lugar en espera de un poco de autocontrol. Se percató que sería una tarea muy difícil al sentir los labios de Kagome posicionarse en su cuello y su nariz rozar su nuca. -¿Por qué tienes que hacerme sufrir Kagome?-pensó. Entonces la sintió olfatearlo, y las escucho decir con la que hasta ahora clasificaría como una de sus tonos mas peligrosos- ¿Cómo es que hueles tan bien?- le había susurrado delicadamente entonces su menté estuvo a punto de colapsar, Sus puños se cerraron fuertemente pudo sentir el filo de sus garras casi perforar su piel. Su corazón bombeado con demasiada prisa y cierta parte de su anatomía con la cual había estado luchando recientemente empezaba a llamar su atención. Un gruñido salió de las profundidades de su pecho y Kagome sintió sus fuertes músculos tensarse fue entonces…y solo entonces cuando pensó que tal vez su osadía había sido demasiada.-No deberías jugar de esa manera Kagome-la profunda voz que emergió de el hombre entre sus brazos la estremeció por completo. Tenía intenciones de alejarse pero su cuerpo no lo permitía. No podía mirarlo directamente a la cara y en ese momento lo agradecía porque estaba completamente azorada, le sintió mover su rostro en su dirección asi que solo atinó a mirar al lado contrario dejando sin intención su largo cuello expuesto y al alcance de InuYasha. Este al ver su reacción dibujó una torcida sonrisa en su rostro.- ¿A dónde se fue tu valentía?-pensó divertido. El ver ese pedazo de piel expuesta y el sentir el fuerte deseo por perforar ese lugar le hizo feliz. –Muy pronto todos sabrán que eres mía-dejó salir de manera provocativa mientras acercaba su rostro y pasaba su lengua desde el inicio del femenino cuello hasta el borde de su mandíbula. Si Kagome tenía dudas sobre el significado de aquellas palabras murieron al sentir la humedad en su cuello. InuYasha sintió como era liberado del abrazo inmediatamente tras realizar aquel acto. Kagome no se había esperado esa reacción por parte del Hanyou y simplemente la había sorprendido, si antes lucia un ligero sonrojo, ahora sus mejillas definitivamente mostraban la intensidad de la sensación que acababa de dejarle el toqué del ojidorado. Pocas veces había tenido la ocasión de disfrutar de esos momentos "salvajes" en los cuales InuYasha parecía dejar salir su instinto "animal" y debía admitir que a pesar del nerviosismo y vergüenza que le embargaba en esos momentos disfrutaba demasiado de ellos como para dejar de buscarlos.-Me pregunto si podre disfrutar enteramente de ese lado primitivo en nuestra noche de bodas- pensó una atrevida Kagome.
InuYasha disfrutaba de la respuesta que el cuerpo de Kagome le proporcionaba, las pocas veces que se había arriesgado y habían llevado sus besos y caricias a otro nivel, había notado lo receptivo del cuerpo de su pareja, cada vez parecía incitarlo a continuar y de no ser por la poca cordura que sacaba de esos momentos y su ignorancia acerca de los "placeres" que podía recibir no sabía que podía haber pasado. Por eso lo había soportado, pero ahora…ahora que sabía hasta donde sus acciones podían llevarlos todo parecía demasiado difícil y tentador al mismo tiempo. A pesar de todo esto se encontraba allí, seduciendo a esa mujer, dejando poco a poco a su instinto apoderarse de su cordura. Alargó su cuello buscando dejar sus labios en contacto con la oreja de la azabache-Sabes lo que me provocas mujer…y aun así…insistes en provocar a la bestia…-le susurro sensualmente al oído. Pudo distinguir el cambió en el ritmo del corazón de su pareja, su respiración se había vuelto más pesada, podía distinguir un aroma dulzón que apenas había notado antes y que ahora podía confirmar le pertenecía al frágil cuerpo tras él. Con un rápido movimiento dejó a su presa bajo su cuerpo, la chica parecía sorprendida y divertida a la vez, pero él no quería que se divirtiera ya era hora de que compartiera su "dolor", le regaló una de sus torcidas y provocadoras sonrisas que sabía lograba la plena atención de la azabache, y así fue,- parece que ya me tomas enserio ah?-pensó divertido mientras se acercaba peligrosamente a los femeninos labios.
Kagome estaba Fascinada con el proceder del Hanyou, definitivamente no esperaba un trato de esa manera, pero ya que lo tenía…-¿No tiene nada de malo divertirnos un poco verdad?- pensaba "inocentemente". Se dijo así misma que seguramente esta sería una oportunidad única antes de que volviera a tener a un InuYasha tan "dispuesto" antes de la boda, asi que le sacaría provecho. Ese día antes de que InuYasha partiera habían experimentado un poco dejándose llevar por el momento y Kagome no había quedado satisfecha después de lo que para ella pareció solo un instante ya que por ese corto periodo de tiempo había podido sentirse deseada y por ende excitada, sabía que InuYasha lo había disfrutado dado que al estar en pleno contacto había percibido cierta "reacción" bajo el Hakama. Sabía también que estaba tentando a la suerte, pero lo tenía allí a un endemoniadamente sexy, atrevido y sensual InuYasha y no iba a desperdiciarlo, no señor. Asi que se mentalizó para soportar lo que parecía sería una dulce tortura, Inuyasha le estaba dirigiendo "la mirada" sabía que el Hanyou quería vengarse, pero si él podía sorprenderla ella también ¿cierto?
Le admiro mientras se acercaba peligrosamente al destino que ella creía serían sus labios, lucia realmente apuesto, su cabello apenas húmedo tras el cepillado, su exquisito olor le hacia anticipar el contacto, no podía esperar a besarle entonces justo cuando lo tenía a escasos centímetros de sus labios él se desvió hacia su oreja opuesta a la que recibió la primer provocación- ¿Quieres…besarme Kagome?- le preguntó sensualmente egocéntrico. Kagome sintió sus mejillas arrebolarse – ¿tan obvia soy?-pensó mientras para los ojos del Hanyou mordía sensualmente su labio inferior haciéndole casi arrepentirse de haber cambiado de dirección.- ¿Te divierte jugar conmigo Kagome?- siguió preguntando mientras besaba suavemente apenas tocando la aperlada piel de su cuello. Kagome empezaba a soltar el aire de manera más pesada, lo cual le indicaba al semidemonio que estaba haciendo un buen trabajo.-Soy yo el que debería de preguntarte… ¿cómo es que tienes un aroma tan delicioso Kagome…no lo crees asi?-le comentó sugestivamente mientras pegaba su nariz justo en el lugar el cual la había sentido aspirar su aroma. A Kagome le estaba costando trabajo pensar como contraatacar debido a las acciones de su compañero. Estaba a punto de realizar un movimiento cuando sintió como InuYasha se dejaba caer delicadamente sobre ella, sin colocar todo su peso, solo el suficiente para que Kagome hiciera nota mental sobre lo agradable que le resultaba sentirse bajo el peso de aquel hombre. Tras este movimiento Kagome sintió que se le paraba el corazón y no pudo reprimir un gemido de sorpresa, InuYasha se encontraba posicionado o mejor dicho "montado" sobre una de sus piernas lo cual la proveía de total contacto con "aquella" parte a la cual había "asistido" tan amablemente no hace mucho tiempo. Esta vez fue su turno para paralizarse ya que no había medido las consecuencias que su "juego-venganza" podría causarle.
Kagome le sintió tensarse debido al contacto, ella misma aun estaba asimilando su postura pero era justo el momento que necesitaba. Ya le mostraría quien sabía jugar mejor.
Sus ojos se encontraron, ambos sostenían la mirada, de pronto toda esa osadía parecía dejar sus cuerpos, un tenue carmesí se apoderaba de sus rostros. Fue entonces cuando Kagome contraataco, aun sosteniendo la mirada del ojidorado movió ligeramente su pierna contra el Hanyou. Este abrió lo ojos desmesuradamente mientras dejaba salir un sonoro gemido de satisfacción, sus brazos se debilitaron debido al sorpresivo movimiento lo que ocasionó que su cabeza cayera al costado de la de la azabache y sus cuerpos estuvieran más en contacto debido a la pérdida de estabilidad del semidemonio. -Kag…Kagommee… ¿Qué…?-intentó articular el peliplateado con dificultad, pero se vio envuelto en otro… -Mhghaa!- debido al movimiento de la pierna de la azabache. -¿Qué estas haciendo…haaa?- cada vez que el Hanyou intentaba recuperarse Kagome rozaba con más fuerza su entrepierna.-Estoy jugando recuerdas InuYasha…-le contestó tratando de controlar el temblor en su voz, quería sonar segura pero la posición y la constante fricción no estaba solo afectando al ojidorado, la excitación de Kagome empezaba a ser alimentada por los sensuales gemidos que el Hanyou parecía luchar por controlar.
InuYasha se encontraba en un gran problema, su fuerte cuerpo se debilitaba ante cada roce que Kagome le regalaba, sabía que debía parar que no era el momento adecuado pero la deseaba tanto justo ahora, le hacía sentir tan bien y sabía lo mucho que Kagome lo estaba disfrutando por la aceleración de sus latidos y el incremento en su respiración cada vez que gemía en su oído, la podía sentir estremecerse. Era increíble como podía estar en ese estado simplemente por el hecho de provocarlo. Se sentía agitado, sus sentidos estaban hipersensibilizándose. Ahora podía notar que ese aroma dulzón en Kagome se volvía más intenso. Lo cual le nublaba un poco los sentidos y solo hacia que quisiera morderla en ese momento. Una nueva oleada de placer le recorrió –Kagome...de...b...debemos parar…-se las arreglo para articular. Kagome utilizó entonces las manos que hasta ahora habían permanecido quietas a los lados de su cuerpo para pasarlas por los costados del peliplateado acariciando sobre la tela su bien formada espalda dejando una especie de cosquilleo por donde tocaba. Podía sentirle debilitarse, sabía que InuYasha estaba cerca de su límite pero ella era conocida por atravesar aquellos límites, así que se armó de valor y le susurro muy cerca de la aterciopelada oreja- Pero…yo no quiero parar InuYasha…yo…nosotros…podemos…-fue interrumpida entonces por un agitado InuYasha.
-No Kagome…no podemos…no hasta que tu y yo….hasta que estemos unidos bajo mis leyes y bajo las tuyas…-Kagome se sentía como toda una pervertida por decir aquello pero debía aclararlo asi que se dirigió lo más calmadamente que pudo dentro de su "situación"-Inu…no digo…no digo que realicemos el ritual aquí y ahora…no debemos esperar hasta unirnos para disfrutar de…bueno…de alguna de las sensaciones que estamos experimentando…-InuYasha le miraba intrigado, había elevado un poco su posición ayudándose con sus brazos, habría podido escapar de esa situación "comprometedora" en esta oportunidad sin embargo aun se encontraba al parecer bastante cómodo en ella.- ¿Qué? ¿Cómo? ¿Podemos?- preguntó un tanto ¿esperanzado y emocionado? Según la perspectiva de Kagome, la cual le contestó de inmediato- Podemos…practicar sabes? Para el gran día tal vez… si me dices que no te gusta podemos dejarlo….quiero decir…podemos hacer muchas cosas sin realizar el…"acto"…- la cara de la joven estaba iluminada con un semáforo en rojo. InuYasha la miraba seriamente pareciendo evaluar su comentario.
Saber que InuYasha se encontraba mirándola fijamente no ayudaba a que su pena se desvaneciera, quien diría que Kagome Higurashi pensaba con aquella promiscuidad, porque Kagome solo podía pensar en ese adjetivo para describirse en este momento. Ella siempre sorprendiéndose de la osadía de sus amigas y ahora podía comprenderlas. Porque después de probar a InuYasha nada parecía bastar y solo quería más y más de él. Parecía que InuYasha llevaba callado más de una hora a pesar de solo haber pasado unos segundos. Kagome dándose por vencida y sintiéndose más ridícula que nunca interpretó el silencio del semidemonio como una negación ante su proposición. Intentó hacer uso de sus extremidades y salir de esa embarazosa situación.
InuYasha le sintió removerse bajo él, parecía intentar alejarse de él. Rápidamente la tomo por la cintura y colocó de nuevo en su lugar. Kagome le miraba asombrada, entonces le escuchó- ¿Podemos?... ¿De verdad podemos hacer esto sin….?- esperaba que Kagome fuera lo bastante generosa para no dejarle terminar la oración y asi fue.- si…claro que podemos Inu…-Cuando Kagome vio el intento de disimular su emoción por aquellas palabras le regalo una de sus más brillantes sonrisas la cual solo duró un poco ya que los ojos del Hanyou rápidamente se volvieron más intensos, Kagome inmediatamente pudo sentir el cambio en la habitación- Entonces… ¿jugaras conmigo esta noche?- pregunto sensualmente la azabache mientras reanudaba el roce de su pierna con la ya muy sensible "área" de su pareja. Ocasionándole ese sonido que ahora parecía música para sus oídos.
-AhhhhKagome….me encantaría jugar contigo esta noche.-
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Hola a Todos. Creo que después de 10 capítulos ya es momento de que las cosas entre nuestra pareja pasen a otro nivel y debido a que algunos parecen querer más acción entre esta pareja, me he dado a la tarea subir un poco el tono de la historia en este capítulo y el siguiente como una probadita de lo que será si las fuerzas divinas me conceden inspiración el tan esperado lemon el cual me he propuesto lograr. En un futuro no muy lejano de la historia.
Muchisisisisisimas gracias por los Reviews claro está!
Mata ne!
Taishoh
