Capitulo X

Esa blanca y fría mañana en Tokio, un Totosai bastante nervioso esperaba frente a la puerta de ese gran hospital, a una linda señorita de cabello azabache y hermosos ojos chocolate, que veía aproximándose a él a paso rápido.

-¡ah, Hola!- dijo Totosai

-¿Qué te han dicho?- Dijo Kagome con gran nerviosismo

-¿Quién?- dijo Totosai muy nervioso

-Los Taisho!- dijo Kagome - ¿Están adentro?- pregunto nerviosa

-Se acaban de marchar- dijo Totosai bastante despreocupado

-¿Y…como…como han reaccionado a la noticia?- dijo kagome entrecortadamente debido a su nerviosismo

-Aun no se los eh dicho- dijo Totosai, ligera y despreocupadamente

-Pero, ¿Qué quieres decir!- dijo Kagome comenzando alterase – Totosai, ¿Qué vamos hacer con Inuyasha!-

-Tampoco se lo eh dicho a él- dijo Totosai con demasiada calma, cosa que a kagome le provoco una alto grado de nervios, que su rostro podría reflejar al momento

-Me prometiste que te encargarías del asunto!- dijo kagome al borde de la histeria, comenzando a presionar los nudillos de sus manos tal que podía escuchar el crujir de sus articulaciones, eso simplemente la estaba volviendo loca.

-Ya lo arreglare- dijo Totosai aun sin perder la calma

-¿Esto es arreglarlo!- dijo kagome elevando aun mas su tono de voz, cosa que no paso de ser percibido por algunas personas cerca de ellos

-Si, esto es arreglarlo….escucha.- trato de decir totosai, tratando de calmar los nervios de Kagome, pero sin ningún éxito

-ESTAS DESPEDIDO!- grito Kagome, al momento de dar media vuelta para ingresar al hospital

Kagome subió rápidamente las escaleras de la entrada, estaba tan sumida en sus pensamientos, simplemente estaba hecha un manojo de nervios, ¿Qué haría?, ¿Cómo lo resolvería?, ¿Qué pasaría con el corazón de la abuela Shoga?, todo daba vueltas en su cabeza que simplemente no se percato, que otra persona, para ser mas precisa, una mujer hermosa, de largo cabello ébano, de facciones finas, y figura envidiable, que vestía de forma elegante, pero muy pretenciosa, empujaba la puerta de entrada del hospital, provocando que ambas chocaran, al intentar entrar al mismo tiempo.

-Lo siento- dijo Kagome, tímidamente – no mire por donde iba discúlpeme- dijo kagome muy ambiente

La chica simplemente la miro de forma despectiva, provocando que kagome se sintiera una tanto incomoda, porque, a pesar de que la chica era muy bonita, poseía una actitud completamente diferente a su aspecto.

La chica de largo cabello ébano, paso de largo, sin pronunciar una sola palabra, dejando a kagome atrás, y se dirigió al ascensor. ambas esperaban que el ascensor abriera sus puertas, se sentía un ambiente tenso, y cuando finalmente, el ascensor abrió, para kagome parecía haber pasado una eternidad, aunque solo fuera un par de minutos, de esa forma, amabas entraron en el ascensor.

-Segunda planta- dijo aquella chica prepotente y altiva al encargado del ascensor

-a la cuarta, por favor- dijo kagome dulcemente, esbozando una hermosa sonrisa, lo que provoco que el chico encargado se sonrojara al momento

El trayecto fue en completo silencio, aquella chica bajo rápidamente, y ella siguió 2 pisos mas, en cuanto bajo del ascensor, no sin antes, dar las gracias al chico encargado, se dirigió, directamente a la habitación de Inuyasha, que para sorpresa de ella, parecía estar vacía, y no veía a inuyasha por ningún lado. En ese momento, aquella enfermera rechoncha, de nombre Sayo, que para ese entonces ya se conocían un poco mejor, la tomo del brazo

-Kagome, que sorpresa!- dijo Sayo efusivamente- ¿Qué acaso no lo sabes?-

Kagome solo movió la cabeza en forma de negación

-lo acaban de trasladar a la segunda planta, ven vamos te llevare hasta allá- dijo Sayo felizmente mientras jalaba a kagome hacia el ascensor.

Mientras tanto, en el segundo piso, en la habitación de Inuyasha Taisho, una Kikyo sumamente molesta, entraba de forma brusca, dirigiéndole a este una mirada fría, llena de odio, mientras caminaba hasta a lado de la cama de este

-Kikyo!- dijo Inuyasha sorprendido, al verla entrar en la habitación

-Idiota!-Grito Kikyo sumamente molesta -¿estas comprometido!- le pregunto

A lo que Inuyasha respondió afirmativamente, moviendo su cabeza, de arriba abajo, felizmente con una gran sonrisa en los labios

-Me permites recordarte, que te me habías declaro primero- Dijo Kikyo aun mas molesta, dedicándole una mirada sumamente mortal a Inuyasha

-Dijiste que no y rompimos- dijo Inuyasha simple y despreocupadamente

-No! No!- dijo Kikyo tratando de calmarse, pero sin ningún resultado –Me sentía confundida, fue un paréntesis!- dijo tajantemente

-Te marchaste a Portugal!- Dijo Inuyasha, alzando la voz, comenzaba a molestarle

-Si! ,Bueno…no me imaginaba que saldrías corriendo y te casarías con la primera frívola que te encontraras!- dijo kikyo histérica, simplemente no podía creerlo

-No! No!- Dijo Inuyasha molesto –Kagome no es ninguna frívola!- contestándole molesto, cosa que sorprendió a kikyo

-¿Kagome!- pregunto kikyo mas que molesta, colérica-¿Quién es Kagome!-

-No recuerdo…..-Dijo Inuyasha confundido, provocando la cólera de kikyo

-Mentiroso!, cerdo despreciable!- Grito Kikyo

-No recuerdo haberme declarado…..- dijo Inuyasha algo confundido- Estuve en coma, tengo amnesia!- dijo inuyasha estresado

-ja! Amnesia!- dijo kikyo en tono sarcástico -Esto si que es gracioso- dijo molesta pero un poco mas calmada

-Muy bien…..devuélveme mis cosas!- dijo kikyo en tono dominante

-ok!- dijo inuyasha sumamente tranquilo- devuélveme tu las mías-

-¿Las tuyas!-dijo Kikyo sorprendida

-Tu nariz!- dijo inuyasha divertido, al momento que kikyo llevaba ambas manos hacia su nariz

-No puedo devolverte mi nariz!- dijo kikyo angustiada y sorprendida, ante aquella petición

-Pague por ella- dijo inuyasha serio, tratando de contener su risa dentro de si

-bien!- Dijo Kikyo molesta, al momento que llevaba ambas manos hacia sus pechos, mostrándoselos descaradamente – Pues entonces bien, también pagaste por ellos!-

-Puedes quedártelas- dijo Inuyasha felizmente complacido- soy un hombre nuevo Kikyo-

-Adelante!- dijo kikyo colérica, mientras se arreglaba el fino vestido, acomodándose los pechos- adelante!, ve y cásate con ella maldito cabron!- dijo al momento de salir de la habitación completamente histérica.

En ese momento kagome y Sayo salían del ascensor, por lo que Kagome cruzo una vez mas su mirada con la de aquella chica que simplemente le provocaba escalofríos. Sin darse cuenta, llego hasta la puerta de la habitación de Inuyasha, donde Sayo divertida, la empujo dentro de ella

-Kagome!- dijo Inuyasha con una gran sonrisa al verla

-Hola Inuyasha!- dijo tímidamente mientras caminaba hacia el- Que buena cara tienes!- dijo Kagome con una gran sonrisa

-Si!, me siento muy bien- dijo Inuyasha alegremente – ¿Sabes una cosa?, enfrentarme a la muerte, me ha hecho valorar la vida…eh estado pensando en mi pasado y no me gusta lo que visto….-dijo melancólico- eh visto a un hombre con entradas especiales para el teatro, la opera, una buena cartera de acciones, y un apartamento exclusivo en "Saint Germain des Pré"- dijo en tono serio, con cierto desgano

-¿Dónde?- dijo kagome sorprendida al escuchar el nombre de aquel lugar mencionado

-En Paris, Francia- dijo Inuyasha sin animo- …pero también….eh visto a un hombre que no tiene en quien confiar- dijo seria y entrecortadamente- nadie con quien tener un hijo y formar una familia- dijo directa y seriamente, al parecer eso era lo mas sincero que había pronunciado en toda su vida

Aquella palabras hicieron estremecer a kagome, jamás se había imaginado que, un hombre tan apuesto, a pesar de ser sumamente rico, sencillo, amable y agradable, fuera también una persona sumamente solitaria, tal vez, aun mas que ella

-Tu apareciste cuando mas necesitaba a alguien.- dijo Inuyasha con tal franquesa, que provoco en kagome cierto grado de nerviosismo, que si bien, trataba de ocultarlo- Me has dado una segunda oportunidad en la vida- pronuncio Inuyasha, mirándola seria y sinceramente- y no hace falta un coma para abrirme los ojos! mi familia te adora!, ¿Por qué no voy hacerlo yo! – dijo completamente emocionado y feliz, mientras tomaba delicadamente la pequeña mano de kagome

Mientras tanto kagome, no salía de su asombro, estaba completamente sonrojada, y nerviosa, pero fue en ese momento, donde la imagen de cierto peli plata, de semblante serio y ojos a veces inexpresivos, apareció en su mente, lo que provoco que volviera a la realidad, que al darse cuenta de lo que estaba pasando simplemente no pudo pronunciar palabra alguna

-Kagome Higurashi….. CASATE CONMIGO…..- pronuncio Inuyasha completamente feliz.

Muchas gracias a todos por sus reviews! La verdad pensé k nunca lo terminaría, y bueno, ya estamos a un capitulo del final jojojojojojo, espero lo disfruten y muchas gracias a todos por leerme! Los quiero!