Los personajes de Fatal Fury pertenecen a la compañía SNK, NeoGeo, SNK/Playmore, y por ningún motivo me pertenecen (porque de ser así, ya habría salido Garou 2, Garou 3, Real Garou, Real Garou Special, etc… Bueno, ustedes queridos lectores me entienden).

"Esa mujer… no me la puedo quitar de la cabeza. Su voz, su sonrisa, su olor. Me tiene cautivado, y aun así, la dejé. Me debo ir de aquí, pero solo una vez mas… ¡No! Solo le traeré problemas. No soy quien ella piensa."

Capítulo 11 Parte 1/2. Héroe

Temprano en la mañana, Jeff ha guardado sus pertenencias más básicas en su maleta, que pueden ser contadas con los dedos de ambas manos. Un jabón, 2 cambios de ropa, otro par de zapatos, una toalla y ropa interior. Apenas son las 6 de la mañana, y aunque hay autobuses a todas horas, ir a la central de autobuses no parece la mejor idea considerando que tal vez halla tipos buscándolo. La única opción es salir por la parte este de Southtown y perderse en alguna parte del área de Amusement Park.

No piensa ir con los Lanski, ni con sus amigos en Chinatown ni con Jake Ryan. Desparecerá de South por no sabe cuanto tiempo. Pero algo aun no se siente bien y no es el hecho de que todo apunta a que huye como un cobarde. No, es algo diferente, una sensación de nostalgia. Tal vez hay alguien más. Solo una visita más.

"¡No!" Se dice Jeff a sí mismo con cierta frustración "Me dije a mi mismo que no iría con ella. ¿Por qué habría de hacerlo ahora?"

Aquella de la que habla Jeff es Lily McGuire, una joven de su edad que conoció en una situación de vida o muerte cuando recién había llegado a Southtown, unos maleantes la abordaron en un callejón y el solo iba de paso. No iba a permitir que esos rufianes se aprovecharan de ella y les enfrentó. Hubo un muerto y ella fue herida de gravedad en la garganta.

De ese día, Jeff sintió gran culpa por haber tenido que matar a aquel maleante, pero no tuvo de otra. Este hecho desencadeno el odio de otra persona que era cercano a la que mató. Otro vándalo que intentó matarlo 2 veces sin éxito. La primera fue cuando Big Guy buscaba a Jeff y andaba preguntado por el en el local del señor McGuire, padre de Lily. Big Guy se retiró, pero ese tipo regresó armado y estuvo a punto de dispararle de no ser por la oportuna aparición de su amigo Jake. El segundo intento fue apenas ayer cuando Jeff buscaba derrotar a aquel al que le conocían como la mano derecha del Jackal, el guerrero apodado 'Skullbreaker'. De nuevo la suerte le sonrió a Jeff y fue el mismo Skullbreaker quien se deshizo de el.

"Vaya tipo… Tengo enemigos de los que incluso yo desconocía."

Todo indica que su presencia solo le ha causado problemas a los McGuire. Pero esos meses que hizo amistad con aquella chica han sido de los mas agradables que había tenido en años. Sentía que podía hablar de todo con ella, y disfrutaba de su compañía después del trabajo en los puertos. A la vez, ella nunca presionaba a Jeff por que revelara su pasado, y poco a poco fue ganándose un lugar especial en la vida de Jeff. Pero Jeff la abandonó pensando que solo traería mala suerte, dejándola. No es como si fueran pareja o algo, pero desde aquel día no ha podido dejar de pensar en ella.

"Es verdad… En mi tiempo cuando peleaba en Chinatown, y en un momento crucial cuando peleaba contra Big, ella estuvo ahí, en mis pensamientos."

Tal vez, si la ve una vez mas antes de irse, aunque sea de lejos, no le cause problemas a nadie… ¿verdad?

Dicho y hecho, Jeff toma su maleta y se pone en camino a la casa de los McGuire.

"(Tal vez debería llevar algo. ¿Flores?)" Pero un pensamiento traicionero invade la mente de Jeff. Tal vez no ha considerado que Lily no quiera verlo. Después de todo han pasado varios meses desde su repentina ida, y ella es una chica muy bella, así que no sería sorpresa si ya ha sido cortejada por otro hombre.

"¡AGHH!" ¡Estúpidos pensamientos! Solo hacen que se confunda más si ir o no. Si Jeff ve que ya anda con alguien más…

Bueno, decide descubrirlo cuando la vea. Pero la ciudad le tiene una sorpresa más al buen Jeff.

"Ey, ¿tu eres Jeff?" Comenta un sujeto de mala pinta, junto con otros 10 que se ven muy fuertes.

"(Oh rayos, no es en serio)" piensa Jeff y mira al cielo como si reclamara y esperara una respuesta divina.

"Debe ser el. Corresponde a la descripción."

"Oigan, no quiero problemas" Dice Jeff con cierto desaire.

"Nada personal, amigo. Solo vamos a mandarte al hospital unos meses" Dice otro maleante.

"(Los tipos se lo buscaron)" piensa Jeff y suelta su maleta dando una mirada de pocos amigos. Los criminales se inmutan un poco, pero confiados en su ventaja numérica, no se amedrentan, excepto uno que empieza a comentar "O-oigan chicos... yo he visto a este tipo antes..."

Pero no le hacen caso y atacan. Grave error, Jeff no quiere llegar sucio a su cita. En cuestión de segundos, Jeff despacha a cada uno de los maleantes. Se asegura de dar golpes en partes que sabe que mantendrán a sus enemigos en reposo varios días... o meses. Finalmente uno de ellos grita antes de ser vapuleado "¡Es el Hungy Wolf!"

Todos terminan mordiendo el polvo. Jeff comienza a tomar su maleta, pero uno de los maleantes le habla.

"Muy fuerte... justo... como el dijo."

"Bah, perdida de tiempo..." dice Jeff.

"Tengo un mensaje, Jeff... el señor Cameron dice que ira de compras a tu lugar favorito."

"¿Que?" Jeff toma al maleante y lo azota contra la pared amenazándolo.

"Nos pagaron... para golpearte y darte ese mensaje... no se nada mas...ungh..."

Aunque no ha ido en meses, Jeff sabe que lo que se refiere a 'su lugar de compras favorito' es la tienda de abarrotes de los McGuire. Jeff no dice más y corre lo más rápido que puede. Maldición, justo ahora que había decidido irse, Abel hace esto. Si Abel toca un solo cabello de Lily, jura que lo matará. "(¿Como pudiste llegar tan lejos, Abel?)"

Tras varios minutos de corredera, Jeff llega a la tienda, pero ve todo en orden. Mira de reojo el negocio y ve al viejo Mcguire ocupado con unos clientes. Se ve muy bien. No parece que haya pasado algo. No quisiera preocupar al señor en balde, así que decide actuar como si nada pasara y se dirige a la casa que esa a solo unos pasos del negocio. Jeff toca la puerta, y acto seguido, se abre.

Cuando abre, ahí esta ella. Tan linda y bella como la recuerda. Lily McGuire. Lily abre los ojos en asombro y ve a Jeff quien ha tocado. Ambos se quedan callados por lo que parece una eternidad. Es como si el tiempo se hubiera detenido.

"H-hola..." Dice Jeff algo nervioso.

Lily por su parte no sabe se abrazarlo o cerrarle la puerta. Tiene una serie de sentimientos mezclados sobre Jeff. Le lloró unos días cuando estese despidió, pero también rogaba a Dios que estuviera bien. Y tras meses de no verlo, se aparece en su puerta, como si nada.

"J...Jeff..."

"¿Quien es, Lily?"

De pronto, una voz los interrumpe. Una voz de hombre. Jeff se pone pálido. Vergüenza e incomodidad podrían definir lo más cercano a lo que Jeff sentía en esos momentos. Ahora lo que mas desea es ir directamente a la mansión del Jackal a que lo ejecute, lo que sea es mejor que esto (pero exageramos, comprendamos a Jeff y su falta de experiencia en el área del corazón).

"Es… un amigo, Abel."

La incomodidad se convierte en sorpresa e ira. ¿Pudiera ser… el mismo Abel Cameron? ¿Por qué Lily habla con el de manera tan familiar? Si es Abel, ¿Qué debe hacer?

"Es… Jeff Bogard" Comenta Lily. ¿ahora porque lo llama por su nombre completo? ¿Y porque piensa tanto las cosas? Jeff se daría de topes en la cabeza contra el primer muro de concreto si pudiera.

"¿Bogard? ¡Jeff Bogard!" comenta esa voz. Jeff puede oírla mas claro. Ahora no cabe duda, es él.

Abel sale de la puerta de la cocina, con ropas muy formales y arregladas (aunque para Jeff, es el mismo diablo disfrazado de cordero). Jeff se queda parado sin saber que hacer. Lily parece estar bien, pero… ¿Por qué diantres andan tan… familiares entre ellos? (si, la idea ínfima de que Lily este saliendo con su ex mejor amigo Abel lo esta carcomiendo desde el fondo del alma)

"Jeff… ¿no me reconoces?" Dice Abel fingiendo demencia. ¿Qué esta planeando?

"Ah…"

"Jeff…" habla Lily "El… ¿es tu amigo?"

"(No lo sé)"

"Creo que no es de sorprenderse, después de 10 largos años… Y ahora tan repentinamente…" Dice Abel

"Abel… Cameron" Jeff finalmente responde.

"Oh... Esto es tan repentino. Después de todo, ustedes no se han visto en años" Dice Lily. Jeff esta mas confundido.

"Er... si Lily. El es Abel. Tenia... años de no verlo. Jamás pensé que lo vería aquí" Y en parte es verdad. Mucho menos en esta situación tan extraña. Justo ayer este hombre hablaba de matarse uno al otro en un combate sin precedentes mientras aun tenía sangre de otro en sus manos, y ahora, y ahí esta junto a la muje más linda que ha conocido como si nada.

"Bueno, es una larga historia. Jeff, que bueno que estas bien" Comenta Abel con una 'sincera' sonrisa.

"Jeff, pasa por favor" Dice Lily. Tal vez entiende la confusión de Jeff. Jeff accede, pero no baja la guardia.

"¿Y...eso?" Dice Lily señalando la maleta de Jeff. "¿Vas de viaje?"

"Er... bueno"

"¿Es... por el Mad Jackal?"

Si Jeff tuviera problemas del corazón, ya habría sufrido un paro cardiaco por todas las sorpresas y revelaciones que ha tenido en menos de 5 minutos. Si bien el Mad Jackal es bien conocido por todos los habitantes de Southtown, no pensó que Lily estuviera tan actualizada sobre los eventos que le han transcurrido, pero de nuevo, Jeff se tranquiliza internamente y decide no tomar o decir algo apresurado.

"Lily, sugiero que asemos todos. Hay mucho por lo cual ponernos al día, no es así, Jeff"

"(Maldito...) Si..." Piensa y dice Jeff.

Jeff, Lily y Abel se sientan en la misma mesa. Tratando de ser buena anfitriona, Lily se va a servir algo de café y traer algo de galletas que ella misma esta horneando, dejando a los 2 guerreros solos por unos minutos.

"¿Que diablos tramas, Abel?" Reclama Jeff sumamente furioso, pero tratando de mantener la voz baja.

"Nada, nada. Por ahora finge que no me has visto en años." Recalca Abel sonriendo cínicamente. Jeff odia esa sonrisa que solo lo enfada mas.

"Si le haces algo…"

Pero la mirada de Abel cambia a la del mismo asesino interno que posee. Con su tono amenazador, responde a Jeff "Si le hago algo, ¿que? No estas en posición de decirme que hacer. Estoy aquí desde hace una media hora. Si quisiera hacerle algo, ya estarían muertos. Así que te sugiero que te calmes."

Con toda la impotencia del mundo, Jeff obedece. Por fuertes motivos, no quiere iniciar una pelea en la saca de Lily "Tu ganas Abel. Solo no les hagas nada..."

"Finalmente comienzas a entender como son las cosas aquí. Cuando menos te lo esperas, el Jackal te ataca donde mas te duele. Esas basuras que te mande a que te quitaran el tiempo solo fue una distracción mientras llegaba a mi objetivo. Quiero que pienses en eso mientras tomamos el café"

"(Maldito... maldito... Maldito)" Piensa Jeff.

"Aqui tienen chicos"

Tras ello, Lily llega con la charola cargando el café y galletas. Jeff se levanta para ayudarla, aunque sea algo simple.

"Oh, gracias Lily. Le estaba contando a Jeff como nos conocimos" Comenta Abel.

"Oh Abel...Es una historia curiosa. Abel se mudó unos meses atrás a cerca de aquí y venía siempre a nuestra tienda. Un día nos quedamos hablando"

"Un día le conté sobre la historia de cierto peleador de Chinatown. Dije 'Ya sabes esa historia del Hungry Wolf'. Te hacías famoso y toda la ciudad hablaba de ti. Muchos te describían como un hombre con varios tatuajes y piercings, aunque con honestidad, jamás había visto a tal guerrero. Verás, tengo unos negocios allá en Chinatown, y siempre oigo a muchas personas hablar de ti y de los rumores de tu apariencia."

"Imagina mi sorpresa cuando le dije que tal descripción concordaba con la de un amigo mío llamado Jeff." Comenta Lily. Jeff solo sigue escuchando atentamente.

"Y ahí fue cuando le comenté que yo también tuve un amigo en la infancia llamado Jeff, Jeff Bogard. Y ella dio un grito en el cielo. ¡Debiste verlo! El señor McGuire pensó que le andaba haciendo algo y sacó un bate. Vi mi vida pasar por mi mente en un segundo, jajajaja."

"No… no fue para tanto." Aclara Lily bastante avergonzada. "Me sorprendí y le dije que era conocido mío"

"Y… a partir de ahí hicimos amistad"

Abel ha estado visitando a Lily desde hace tiempo. ¿Porqué? Sabe que la razón es el, pero no ve motivo o razón. Podría decirle todo a Lily después, pero por ahora, jugará un poco el juego de Abel.

"No pensé volverte a ver, Abel. Fuiste la primera persona que busqué cuando regresé a Southtown" Y esa parte es verdad. Jeff regresó a la zona playera de Southtown donde estaban los escombros de su antigua casa y a unos metros, lo que era la casa de los Cameron "pero solo encontré una casa abandonada"

Abel toma un sorbo de café, al mismo tiempo como si pensara en una respuesta. Lily no lo ve extraño, y solo piensa que tomaba con tranquilidad su café. Jeff, por su parte, ve que es la misma actitud cuando lo vio en las oficinas de apuestas en Chinatown, bebiendo poco a poco su agua. No pensó que ese hábito se volvería muy molesto.

"La verdad es que desde que tus padres murieron, no tuve mas guardianes legales." Dicho esto, Jeff volteó a ver a Lily. En todo el tiempo que se conocieron, el evitó el tema de sus padres y lo mas probable es que Lily se este enterando en estos momentos. ¿Como tomara esa noticia? Esa pregunta llevará a otra. Pero Lily no dice nada. Le responde a Jeff con una sonrisa y habla.

"Descuida Jeff. Ya lo sabía. Abel me contó de tus padres"

"(¿Cómo? ¿Acaso ella sabe de la venganza?)" Pensó súbitamente Jeff.

"Lo siento mucho Jeff, cuando hablé de como te conocí, no pude evitar el mencionar como tus padres murieron en el accidente"

"(¿Accidente?)"

"El... incendio..." Aclara Abel, como si hubiera leído sus pensamientos.

Lily puede ver el dolor de Jeff. Es verdad que duele perder a un ser querido. Ella lo vivió años atrás cuando su madre pasó a mejor vida dejándolos a ella y a su padre seguir en este mundo, pero fue una enfermedad gradual la cual tomo su vida. Los padres de Jeff murieron de una forma desgarradora en un incendio y no imagina lo fuerte que debe ser eso.

"... y ahí se fue a lo que conocí como mi segunda familia..." Comenta Abel. "Pero... en fin, se que nunca te gustó hablar del tema. Perdona, Jeff"

"La alcaldía decidió tras la muerte de los Bogard que la casa debería estar bajo su custodia hasta que cumpliera la mayoría de edad, pero..." Abel miraba directamente a Jeff, dándole su mas sincera respuesta "las cosas cambiaron. Algún tipo listo se las ingenió para robarme la casa. Los papeles de la propiedad desaparecieron con el incendio en la casa de los Bogard, e incluso mis registros, así que no quedó nada que comprobará que yo era Abel Cameron. Perdí mi único hogar y terminé en las calles."

"Abel..." Comenta Jeff. Tal vez Abel estaría mintiendo, pero Jeff le cree. Rayos, no puede darse el lujo de confiar en él. ¿Quién sabe que tipo de artimaña se traerá entre manos?

"En fin, no todo fue malo. Encontré un tutor que me cuidó y eventualmente hice negocios en Chinatown. Fue difícil criarme allá siendo de los pocos niños americanos, pero quien le importa cuando tu tutor es alguien tan respetado en la comunidad asiática"

"(El Jackal...)" Pensó Jeff.

"Ustedes han tenido una vida dura..." Dice Lily con nostalgia.

"No te sientas mal, Lily. Según mi mentor, las adversidades ayudan a formar el carácter. Llegue a amar la cultura asiática, pero a veces sentía la nostalgia de estar cerca de mi gente, y bueno, fue cuando me mudé aquí. Ojala lo hubiera hecho unos días antes. Pude haberme topado con Jeff".

Jeff se queda bastante pensativo. Esto es una broma o que. Aquí, Abel, Lily y el tomando café y platicando tranquilamente (o fingiendo platicar tranquilamente).

"Pero que tarde es. Odio hacer esto chicos, pero me tengo que ir. Jeff, es bueno verte de nuevo pero se me hace tarde para ir al trabajo" Dice Abel. "Por favor ve a mi casa. Esta aquí a unas cuadras".

"Abel… creo que Jeff va a salir de…viaje" Dice Lily con algo de tristeza. Al parecer Abel no había visto la maleta de Jeff.

"¿Qué? Oh… entonces… los rumores son ciertos… sobre el Mad Jackal." Dice Abel "Jeff, creo que has tomado una buena desición"

"Abel, quisiera hablar contigo. Podrías esperarme afuera unos 10 minutos. Hay algo muy importante que quisiera decirle a Lily, a solas." Jeff sabe que es algo arriesgado, ya que no sabe como reaccionará Abel si le pide que se marche, pero Abel no muestra molestia ni inconformidad.

"Oh, claro, claro. Dejen me retiro. Lily, cuídate mucho."

"Si Abel, tu también"

"Gracias..."

Dicho esto, Abel se marcha. Esto deja a Jeff y a Lily solos, pero al menos, Jeff da un respiro de alivio. Aunque Abel no hizo nada, no puede dejar que es alguien peligroso. ¿Debería advertir a Lily sobre este hombre? Sea lo que sea, lo hablará con Abel muy pronto. Por ahora, debe despedirse de Lily.

"Er... Jeff. No sabia si volverías. Ya pasó la navidad, así que quería darte esto."

"Lily... gracias. ¿Qué es?" Jeff responde con asombro y gran remordimiento de conciencia. Ella… ¿le compró algo? Es tan conmovedor. Jeff pensó en ella en navidad, pero no hizo nada. Se siente culpable por ello. Jeff mira el regalo envuelto. Lily lo anima a que lo abra lo más pronto posible y Jeff obedece.

"Espero que te queden"

La gran maravilla. Unos guantes. "¡Esto es... genial!" Y Jeff lo dice de corazón. Son varios pares de guantes (pero no de esos para el frío) que cubran la palma de la mano dejando libre los dedos. Puede que sean mas para la vista o moda, pero a Jeff le fascinan esos detalles.

"No soy muy adepta a las peleas, pero supuse que se te verían bien."

"Lily, esto es hermoso. Las guardaré con todo mi corazón"

Jeff abraza de improviso a Lily, quien acepta gustosamente el abrazo.

"Wow… Jeff… Creo que te has puesto… Mas fornido desde la última vez que nos vimos" Comenta Lily con cierto rubor. Jeff capta y la suelta algo avergonzado.

"L-lo siento Lily. Pero que pena. Yo no tengo nada para ti"

Lily sonríe. No es que esperara un regalo de Jeff. Pero se siente mal que Jeff se vaya de Southtown. Lily comprende, por ver la maleta y los rumores sobre el Hungry Wolf y el Mad Jackal, que Jeff vino a verla para despedirse. Antes de que Jeff diga algo, Lily decide hacerlo primero.

"Jeff... no pude evitar... pero se que la historia de Abel esta incompleta... sobre tus padres..."

Jeff siempre ha considerado a Lily como una mujer, aparte de bella, muy lista, y reservada. Tras el regalo, no se atreve a mentirle, u ocultarle la verdad sobre el. "Lily, me daba pena. Hay algo más detrás de esto. Yo, mi ida y regreso a South. Tiene que ver sobre ellos y de cosas… de las que no me siento orgulloso."

Jeff baja la mirada. Lo que le va a decir a ella le apena mucho, y teme como le juzgará.

"Me he metido con gente peligrosa. Big es un niño comparado con estos tipos. Pensé que los tenía en la palma de mi mano, pero todo este tiempo, yo he sido utilizado. Y todo porque he buscado al asesino de mis padres."

Lily no dice nada.

"La verdad es que mis padres si murieron, pero mi madre murió en el incendio. No fue accidente. Fue el Mad Jackal. Hice todo para ver al líder pero cuando lo tuve de frente… Vi que no era el. Todo lo que hice para nada."

Lily toma las manos de Jeff y le levanta la mirada.

"Jeff, yo he oído que el Hungry Wolf es el único peleador invicto que no ha tomado ninguna vida y también que el solo acabó con la banda de Big Guy. No eres una mala persona Jeff."

"…"

"Por favor. Veta antes de que te lastimen. La gente habla de que eres una especie de súper hombre, pero eres tan humano como todos nosotros. Si… si tienes que irte. Vete Jeff. Olvida esa venganza. Te aseguro que tus padres no hubieran querido que su único y amado hijo estuviera en peligro como tu lo estas."

Tras esto, ahora es Lily quien abraza a Jeff. Le da un beso en la mejilla y ambos se despiden. Jeff no supo más que decir, pero ambos no necesitaban palabras para expresar lo que sentían. Lily, por su parte, ya no soportaba mas tener ahí a Jeff, porque si lo seguía viendo, le iba a rogar que no se marchara de Southtown, y si no accedía, ella misma se iba con el con tal de que no le pase nada. Tan fugaz y corto ha sido desde que conoce a aquel hombre y ni ella se explica como es que lo ha llegado a querer tanto. Pero su mente la traiciona y lo único que la detiene es dejar a su pobre padre. No… Lily no quiere ver mas a Jeff porque si el le pide que se vaya con el, ella aceptará. Sin decir más, Lily se marcha dejando a Jeff en su casa (con la confianza de que Jeff cerrará la puerta al marcharse). Tras un minuto, Jeff toma su maleta, cierra y se marcha por última vez de la casa de los McGuire sin rumbo fijo.


Jeff caminó por varios minutos sin rumbo por las calles de Southtown, incluso olvidado el asunto con Abel. Pero aunque estaba inmerso en sus pensamientos, es interrumpido.

"Una chica muy cálida. Se ve que se preocupa mucho por ti."

Aquella voz… aquella ¡molesta, odiosa, y castrante voz!

"¿Qué quieres Abel?" Jeff voltea muy molesto, mirando a Abel y esperando la menor provocación para desatar su frustración en el.

"Quería darte un mensaje. Darte a entender que estas en nuestras manos. Pero tras el primer incidente con Big Guy meses atrás nunca volviste con los McGuire. Te alejaste. Así que me hice amigo de ella."

"¡Aléjate de ella!"

"Oblígame" Responde Abel muy desafiante. Jeff suelta su maleta y se prepara para pelear. Abel sigue tranquilo sin poner alguna postura de defensa.

"Solo quería demostrarte lo inútil de esta venganza. Cuando te descuidas, puedes perder todo lo que te importa. ¿Cuanto crees que va a pasar para que el Jackal se entere de Lily? El Jackal te va a atacar donde mas te duele y desearas haber muerto"

"Tu y Jackal... ¿¡Quienes se creen para jugar con las personas!?"

"¿Creernos? Eres estúpido, Jeff. No nos 'creemos', 'somos' la verdadera justicia en esta ciudad. Solo los fuertes mandan. Los débiles como tu pierden todo, sus pertenencias, su tranquilidad y a sus seres queridos."

"¿Así que el Jackal ya sabe de mi?"

"No, pero muy pronto, y te aseguro que no por mi."

Jeff vuelve a tranquilizarse. Concluye que pelear con Abel no resolverá el verdadero problema. El Jackal se ha convertido en un enemigo bastante mortal. Ahora todos los que conoce corren peligro.

"Comprendo a la perfección el mensaje. ¿Pero ahora que? Ahora por lo que veo huir no es una elección"

"Aún lo es, pero el precio por huir ha subido. Intenté advertírtelo, pero tenías que ser estúpido" Recalca Abel. Jeff odia cuando Abel tiene razón. Toma su maleta y vuelve a hablar con Abel en tono más tranquilo.

"Lamento lo de tu casa donde vivías de niño."

Abel hace una mueca de sorpresa mientras arquea su ceja. Luego sonríe cínicamente "Ah, ¿eso? No te preocupes. La recuperé hace tiempo. Le hice una visita al tipejo que me la quitó"

Jeff no quiere saber que fue lo que le hizo a aquel pobre diablo, y no tiene caso preguntar si sigue con vida. Tratando de cambiar el tema y aclarar una duda que le ha incomodado a Jeff desde ayer.

"Abel, ¿Porque haces esto? No entiendo tu manera de actuar. Pudiste acabar conmigo desde hace mucho tiempo."

"¿Qué importa eso ahora?"

"Me importa a mi, y mucho."

Abel le da la espalda a Jeff y mira al cielo, sin decir nada. Jeff no sabe como tomar esa actitud, pero recuerda que cuando eran niños Abel hacía algo similar cuando le decía cosas 'importantes' a Jeff cuando se ponía en su pose de 'hermano mayor'.

"Mmm... Me dio mucho gusto volver a verte, pero a la vez es muy molesto. Me recuerdas una parte de mí que ya enterré en el fondo de mi alma años atrás. Para un sicario como yo, esos sentimientos son molestos." De pronto, Jeff ve que Abel tiembla mientras este ve la palma de su mano con gran ira. "Cuando acabo la vida de alguien con mis propias manos, ya no siento remordimientos. Pero apareciste tú y mi puño se volvió un poco blando." Y ahora, Abel voltea de reojo mirando con mucha ira a Jeff. "Tampoco me atrevía a matarte, y por eso he hecho todo lo posible para que te marcharas."

Jeff responde a ello "Entonces, no tiene que ser así. Olvida todo. Vámonos de South y hagamos una nueva vida tu y yo, como en los viejos tiempos."

Pero Abel golpea a Jeff en el estomago.

"¡Es muy tarde para mi, Jeff! ¡Tú, que aun no has consumado tu venganza, puedes ser salvado! ¿Que mas te ata aquí? ¿¡Esa chica McGuire!? ¡Ella prácticamente te ama! ¡Puedes llevártela de aquí, y te aseguro que te seguirá!, pero quédate, ¡y la harás miserable!"

Jeff trata de respirar para responderle a Abel "¿No entiendes que ahora no puedo? ¿¡El Jackal va a saber quien soy y no hará nada para hacerme pagar!? ¿¡Crees que ya basta con irme de la ciudad!?"

"Olvida al Jackal Jeff. Tu mismo dijiste que ese no es tu enemigo."

"¡Ya es tarde! No importa si no es mi enemigo, ya lo hice mi enemigo. No me importa lo que hagan con la ciudad, yo solo quiero proteger lo que me importa."

Abel voltea por completo y comienza a sonreír maliciosamente. "¿Así que no te importa la ciudad? Muy bien, pero esto hay que comprobarlo"

"¿Qué?"

"La última vez que te pedí que te marcharas, te iba a salir 'gratis'. Esta vez, tendrá un costo. Una vida"

"¿De que hablas? No te refieres a…"

"Oh, no para anda Jeff. Le he agarrado cierto afecto a Lily y no me atrevería a lastimarla. No, esto será algo más sencillo. Será una vida que no conoces."

"¿Qué planeas?"

"Hoy cerca de la medianoche, una persona de gran importancia en esta ciudad será asesinada. Es alguien que esta trayendo mucho progreso y empleos ara esta ciudad. En si, al Mad Jackal no le molesta eso, pero es alguien que se rumora que ayuda a la familia Lanski, y por ende, lo hace nuestro enemigo."

"¿Que? ¿Pero porque me dices esto?"

"Es la ultima prueba que te doy Jeff. No puedes seguir esta mentira de 'no me importa la ciudad'. ¿Eres o no eres de Southtown? Es hora de demostrar si te importa esta ciudad o te vas al caño. Impide el asesinato el día de hoy, o agarra tus cosas y vete. Si de verdad no te importa South, te irás."

"Pero hablamos de una vida. ¿¡Como puedo ignorar que alguien esta en peligro!?"

"No te importa esta ciudad, esas son tus palabras. Demuéstralo. Márchate de aquí y vive mientras alguien muere. O quédate e intenta salvarlo. Si esa persona muere y te has ido, lo tomaré como tu respuesta definitiva y me aseguraré que el Mad Jackal no se meta con los McGuire."

"¡Maldito! ¿Quién es?"

"Oh, vamos Jeff. Investígalo. ¿No pensarás que te lo voy a dejar así de fácil?"

"¡Entonces te sacaré la verdad a la fuerza!"

"Bien, luchemos, pero te sugiero que te des prisa. Esa persona morirá exactamente a las 22 horas. Te sugiero que comiences. Por mi parte, es toda la ventaja que te daré. ¿Qué decides?"

"(Rayos. ¿Qué hacer? Apenas es mediodía pero... ¿Es verdad o mentira? Maldición Abel, a veces solo me dan ganas de molerte a golpes sin que pongas a funcionar mis neuronas.)"

Jeff se da la vuelta y comienza a correr dejando a Abel solo.

"Jejeje… ¿Qué decidirás…Jeff?" Comenta Abel a sí mismo.