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¡A leer!

(Fairy Tail es propiedad de Hiro Mashima)


"La soledad es como un grueso abrigo.

Pero por más que me lo ponga,

No podre calmar el frio de mi corazón"

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The Perfect Victim, capitulo diez:

"El amor convertido en adicción"

La siguió besando con pasión, deseando de una mancera u otra, ser correspondido. Mas Lucy no sabía que decir, que hacer o que pensar ¿Debía sonrojarse? ¿Alegrarse? ¿Asustarse o asquearse? Ningún chico se le había declarado jamás, y que el primer chico sea un psicópata, secuestrador –y sexy- y se te declare… es un poco ¿extraño?

Natsu le dio más intensidad al beso, metiendo su lengua en la cavidad de Lucy ¿Cuántas veces había hecho esa acción? No lo sabía, aunque tampoco le importaba mucho al peli rosa. Solo sabía que la repetiría muchas veces más.

Se separaron por la falta de oxigeno. Lucy respiro hondo.

-Yo…- comenzó a hablar, el chico la miro curioso- yo…pienso que…- se le trababan las palabras ¿Cómo reaccionaría Natsu?

El chico le resto importancia a lo que le quería decir Lucy, comenzó a besar su mejilla izquierda y repartió varios besos por su rostro.

-Natsu.- la miro, con sus labios a punto de rozarse y sus ojos mirándose fijamente.- lo tuyo no es amor, es… adicción.-

Mal hecho, Lucy. Natsu mostro un rostro enfurecido y molesto.

-¿Y tú que sabes de mis sentimientos?- le ataco.- ¡Yo sé cuando es amor y cuando es adicción!-

Lucy frunció el ceño, molesta. El lobo vería el lado violento de Caperucita Roja.

-¿Amor?- le desafío con los ojos- Me has engañado, separado de mi vida y casi violado. Todos eso en casi cuatro días ¿Cómo puedes enamorarte de mí?-

-Luce ¿Tu no me amas?- noto como el tono de voz del chico era ¿tierno? ¿Triste?

Bien, digamos que Lucy se quedo más que encantada. El rostro de Natsu estaba levemente rojo, sus ojos de cachorrito y un puchero en sus labios ¿Vieron su cara? Esa es la de Lucy, toda roja y con el corazón latiendo a mil.

¿Pero qué carajos sucedía? ¡Hacia un minuto era un hombre frio y sin corazón! ¿Se puede pasar tan rápido de personalidad?

No importa las veces que se repita en su cabeza la duda: ¿Era idiota o realmente estaba loco?

Vio como la chica abrió sus labios para hablar. Asustado por la obvia respuesta, la beso violentamente.

Era un beso de miedo y negación. Lucy confirmo que, aunque sea inteligente y calculador, también era un niño al que no le podrías decir que no. Intento separarlo lo más que pudo, mas el solo se acercaba más a ella y no le daba posibilidad de escape.

Lucy pudo oír débilmente el sonido del timbre.

-N…nat-su- intento decir entre besos- e-el tim…b-re- Natsu la besaba cada vez más salvaje y más rápido.

-No iré.- dijo en un susurro, volviendo a besarla.

El molesto sonido se hizo más repetitivo y más fuerte, cosa que fastidio a Natsu. Bufo molesto y se dirigió con velocidad a la puerta.

-No te muevas de ahí.- le dijo saliendo.- ya pronto continuaremos con lo que dejamos, amor.- le dio una sonrisa sensual y cerró la puerta.

Lucy se sonrojo de pies a cabeza ¡Le dijo amor! ¿Quién mierda se creía?


Abrió la puerta y lo primero que vio fue un hombre con uniforme de policía y una sonrisita que fastidiaba. Natsu mostró su sonrisa extrovertida.

-¡Hola! ¿Qué se le ofrece?- saludo.

-Buenas tardes, buen hombre.- saludo tomándose de su gorra.- necesito informarle y cuestionarle sobre un caso.

Natsu parpadeo.

-¿Qué caso?-

-Me han dicho que usted es un conocido o amigo de Lucy Heartfilia ¿estoy en lo correcto?-

Asintió.

-Desapareció hace más de tres días y no hay rastro de la señorita ¿Usted sabe algo o piensa algo al respecto?-

Sonrió con superioridad en su interior ¡Con que de eso se trataba! Se podría haber dado cuenta enseguida, pero Lucy sí que lo atonto… cambio su sonrisa arrogante por una boba. Le encantaba pensar que por más que buscaran por cada esquina de todo el mundo, ella ahora estaba bajo su dominio y que jamás la encontrarían.

-¿Desapareció?- fingió un tono de sorpresa y preocupación- ¡Que terrible!-

El hombre asintió preocupado.

-Necesitaríamos que viniera con nosotros hacia el cuartel, para hacerle unas preguntas.-

Bufo molesto en su interior. El quería volver con Lucy y no tenía muchas ganas de fingir no saber sobre algo que el mismo provoco. Incluso ya se sentía emocionado por lo de hacia unos minutos con la rubia….

-De acuerdo, mientras más pueda ayudar, mejor.- le dio una sonrisa.

-Bien, entonces acompáñenos, será solo media hora.- comenzó a caminar hacia el auto estacionado, mientras Natsu cerraba la puerta.

-Espérame un poco más, Luce.- pensó.

Subieron al coche, comenzando a andar.

-Tengo una duda ¿Quién presento la denuncia?- pregunto.

-Oh, han sido amigos de la señorita ¿Cómo era su nombre? Levy…- comenzó a hablar.-

Más Dragnnel no necesitaba saber más. Soltó una pequeña rosa burlona. Sabía que esos ingenuos se meterían tarde o temprano.


Lucy se quedo observando la puerta fijamente ¿Quién era? Natsu se estaba tardando mucho… La mirada de la rubia era… ¿molesta? O también… ¿impaciente?

Negó con la cabeza ¡No es como si quisiera seguir con lo de hacia unos momentos con Natsu! Esta de mas decir que Lucy estaba toda sonrojada.*

Recostó su cabeza en sus piernas, cansada.

-Estoy enamorado de ti.-"

Mentiroso.

Natsu estaba realmente loco. Para Lucy, era imposible que fuera eso. Debía ser solo un truco para distraerla.

Después de todo, ella le odiaba ¿cierto?...

Suspiro. Se recostro y se cubrió con las sabanas, intentando dormir.

¿Cierto?


Saludo con la mano y fingida alegría al ver a los amigos de su víctima. Se acercaron a él.

-¡Natsu!- le saludo Levy.

-¡Hola!- puso una mirada de preocupación- ¿es cierto lo de Lucy?-

-Si…Estamos muy preocupados todos.- hablo Levy.

-Pero estoy segura de que hay una explicación por su repentina desaparición y seguro la encontraremos.- sonrió Erza.

Ese día solo estaban Erza y Levy, los demás seguían buscando por su lado.

-Sigan soñando- pensó.

-¡Mira Natsu! Ya es tu turno.- señalo la peli azul.

Entro a la sala para comenzar sus falsas respuestas. Al cabo de un buen rato, le dejaron libre ¡Que fastidiosos! Los odiaba a todos y les resultaban patéticos e ingenuos. A Natsu lo que menos le importo fue la preocupación de todos. Sin embargo, vaya que fastidiaban.

-Te tendremos en contacto ¿sí?- dijo Erza- tu dinos enseguida si notas algo o ves algo.-

-¡Por supuesto! ¡Confíen en mi!- se saludaron con la mano y Natsu vio desaparecer el auto en el que iban las dos chicas.

-Algún día los matare a todos.- dio una de sus muchas sonrisas macabras y se dirigió a su casa.


Le costó llegar tranquilamente a su casa, puesto que se acercaba una tormenta. El cielo estaba completamente negro y se oían los relámpagos y rayos, era una tormenta de "película".

Abrió la puerta ansioso puesto a que deseaba volver con su rubia. Corrió desesperado por las escaleras que llevaban a la habitación secreta, la cual Lucy bautizo como "el infierno" o "el bosque".

Al abrir la sucia y malgastada puerta del "bosque", se sorprendió al no ver a nadie. Recorrió la mirada por la habitación y no encontró a Lucy, tampoco estaba en la cama ¿Habría escapado? No. Imposible. Ambas puertas estaban perfectamente cerradas y el abría notado algo fuera de lugar en su casa.

Se oía como soplaba el furioso viento y era acompañado por la insistente lluvia. Más Dragnnel no le dio importancia.

-¡Lucy!- grito y le acompaño un trueno.

Silencio.

-¿Te estás escondiendo?- rio- vamos, se que te a gustado lo anterior.-

Sonó otro más fuerte, incluso Natsu se sorprendió un poco.

-Lo siento, tuve que irme a hacer un par de cosas.- pensó en decirle lo del interrogatorio, pero por si acaso desecho esa idea.

Oyo un ruido dentro de la habitación, específicamente dentro de un armario vacio y abandonado que tenía en un rincón. Se acerco con paso decidido y abrió las puertas violentamente.

-¿Lucy?- pestañeo confundido.

Yacía la rubia, con ambos brazos en sus oídos para no oir, y su cabeza en sus piernas para no mirar. Temblaba levemente y estaba cubierta con unas sabanas. Ella subió su cabeza al sentir débilmente como interrumpían su soledad.

Natsu noto lagrimas en sus ojos.

-¿Qué haces ahí?-

Estaba a punto de hablar pero un trueno le interrumpió, volviendo enseguida a su posición anterior.

Pestañeo confundido.

-¿Pero qué mierda te sucede?- acerco su mano hacia su desnudo brazo y noto como su cuerpo estaba completamente helado.

-Lucy, estas fría.-

No le dio caso y continúo lamentándose en su pequeño mundo. El peli rosa bufo fastidiado. Hasta que cayó en la cuenta de lo que sucedía.

-Lucy… no me digas que le temes a las tormentas.-

La chica se encogió mas, debido a la vergüenza. Natsu solto una carcajada que fue acompañada por la ruidosa tormenta. Lucy subió su cabeza, mirándole molesta. Tenía sus mejillas infladas, lagrimas en sus ojos y estaba toda sonrojada.

-¿D-de que te ríes?-

Natsu se tranquilizo y observo con una mirada dulce a Lucy. Esta se sonrojo al máximo. No importaba cuantas facetas tuviera Natsu, todas eran malditamente irresistibles.

-Eres como una niña.- dicha esto, la cargo entre sus brazos como a una princesa.

-¡H-hey!- Lucy intento escaparse y reprocharle más Natsu le estampo un beso para callara y tranquilizarla.

Cerró sus ojos, encantada por el dulce beso que su secuestrador le ofrecía. Se olvido de su miedo y de que afuera había una tormenta furiosa. Se separaron por la falta de oxigeno.

Natsu se dirigió a la cama y la arropo delicadamente. Lucy estaba realmente confusa, la escena parecía de un padre tranquilizando a su hija y dándole las buenas noches. Pero Lucy sentía que eso era más que una escena de paternidad… además, ella quería que fuera –secretamente- algo más que una escena familiar.

La miro una última vez y se dispuso a dirigirse a la puerta, pero sintió como tiraban de su camisa. Se giro y vio a una Lucy toda sonrojada y con la mirada apenada.

-Q-quédate c-c-conmigo –p-or favor…-

Natsu sonrió entre dientes, feliz por la petición de la rubia ¿Cómo no estarlo? Podría tranquilamente quedarse si él quería por más que ella no. Pero que ella se lo pida de esa forma tan tierna le encantaba.

-Si insistes.- rió y se recostó en la cama y se metió en las sabanas. Tomo el cuerpo de la rubia entre sus brazos y la pego contra su cuerpo. Lucy apoyo su cabeza en su pecho.

"Cálido" fue lo primero que pensó ella.

Se durmieron enseguida. Felices por la compañía del otro.


Había planeado no salir por mucho tiempo. Estaba cansado y se sentía mas miserable que de costumbre. Tomo la primera botella de alcohol que se encontró tirada en el suelo y se lanzo a su viejo y gastado sofá.

-Karen... nada es lo mismo sin ti.- dio un sorbo y contuvo las ganas de llorar.

¿Dónde mierda se encontraba Heartfilia?

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-Después de todo, Leo no se enterara. Al igual que...-

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