Cap 11: Irreal

Ey, que tal?, nunca me he puesto a saludar desde que comencé el fic, disculpas por ello y agradezco a las personas que siguen la historia (que si bien no es perfecta porque soy primeriza) y tambien que no se cuantos caps sean pero espero terminar pronto :)

Las semanas pasaron y Alan se pudría tras las rejas luego de sus asesinatos, existía una ligera esperanza por parte de Edith que él era inocente, todo era una confusión o una trampa pero era ligera, ya no estaba tan segura y ni que decir lo que sus oídos escuchaban de parte de la gente a su alrededor, hundiendo mas al Dr. McMichael, unos muy conscientes de ello.

-Ya, tranquilízate

-No puedo, él es inocente!

-Otras vez con eso, él es culpable, tienes las pruebas enfrente tuyo!,¿ cuando lo vas a entender?-Edith guardó silencio y Thomas se estaba sulfurando debido a que todos los días ella hacía un comentario al respecto y a Sharpe le estaba molestando que cada vez que hablaban , Alan McMichael estaba presente en sus diálogos

-Ayúdame a sacarlo

-No soy una especie de abogado, ¿estamos de acuerdo?

-No, no a eso, sino a buscar al verdadero culpable

-Es él, date cuenta!

-No lo es! Y deja de decir eso, tú no lo conoces!

-Tu tampoco!

-No puedo contar contigo!-salió de la casa de los Sharpe sin decir mas, estaba molesta con Thomas, con su padre, con la gente, con la vida porque su mejor amigo estaba tras las rejas

Tom se mordió el labio subiendo las escaleras con rapidez topándose con su hermana que recién se acababa de duchar, tenía el cabello mojado y el rostro húmedo, una ropa sencilla pero siempre oscura cubría su cuerpo albino, ella se veía tan en paz consigo misma y él tan alterado por lo que acababa de suceder

-¿Hermano?-no respondió, simplemente la tomó del brazo con fuerza metiéndola a su recamara –Tom, ¿que tienes?-nuevamente no dijo ni una sola palabra y solo la aventó sobre la cama colocándose encima de la chica-hace tiempo que no…

-Shhh…de verdad lo necesito..

-Creí que ya nunca…

-También te gusta, acéptalo-se ruborizó porque asi era, le gustaba después de todo, no es que alguno de los dos diera pie a algo pero ya lo habían hecho varias veces sin algún tipo de remordimiento

-¿No crees que esta mal?-trataba de pararlo pues no tenía ganas

-Vamos!, que somos medios hermanos solamente

-Tenemos al mismo padre…

-¿Cuándo te ha importado eso?

-Desde hoy

-Ya es tarde, compláceme

-Tom…

-¿No tienes ganas?, eso se puede solucionar-la acorraló de ambas manos para que no intentara darle un golpe aunque sus piernas estaban libres, él nunca la había forzado, simplemente la convencía al final de cuentas. Sus labios rozaron el cuello largo de Lucille, ella ponía resistencia pero Thomas se estaba acercando peligrosamente a su punto débil, detrás de la oreja, ella gimió logrando que su hermano se excitara aun mas-te dije que se podía solucionar. Luci lo miró con un deje de molestia lascivia empujando a Tom al tener las manos liberadas de su agarre, se encaramó en él desabrochándole el traje dejándolo simplemente con una camisa blanca de anchas mangas y cuello con una gran abertura en V , mordió el pecho blanco de Thomas dejando pequeños besos luego de las marcas de sus dientes sobre su piel, su mano traviesamente bajaba por la entrepierna del mayor acariciándole los muslos mientras él se encargaba de deslizar la espalda de Lucille.

-Ya no recordaba lo que era tenerte dentro de mi, hermano

-Ahora lo sabes-dialogaban pervertidamente al finalizar su encuentro sexual

-¿Por qué no fuiste por Edith?

-Te tenía mas cerca a ti, además quiero que con ella sea diferente

-Te has tardado mucho-continuaban hablando mientras ambos se encargaban de acariciar la piel contraria, la pierna de Lucille se encontraba encaramada de las de Thomas, su mano sobre su liso pecho y Tom debatiendose entre enfocarse en el cabello o espalda de su hermana, asi se quedaron un rato, Tom se quedó dormido y Lucille mejor decidió salir a caminar pensando en que lo que tenía con su hermano no era hacer el amor, solo se trataba de sexo, sexo cuando el otro estaba urgido y no tenía con quien descargar ese tensión sexual, pero…no todo comenzó por gusto aunque al final asi terminó.

Como si fuera lo mas normal del mundo los días pasaron y Tom solo veía la cara de su hermana y pacientes, no la de Edith y no porque no quisiera, era su orgullo que le impedía ir hasta ella cuando es él quien tenía la razón, quien debería pedir disculpas y darse cuenta de su equivocación era la dama, todo transcurría en tranquilidad, Tom y Luci no hablaron de esa noche porque era algo…común entre los dos, nada que no hubiera sucedido antes y tampoco es que fuera tan frecuente pero su primera vez no era. Una de esas noches la menor de los Sharpe no había dormido en casa, no estaba huyendo de nada pero se quedó junto a un jovencillo que alcanzaba su madurez, a lo mejor e hicieron cosas, a lo mejor no, pero…no estaba donde debería: junto a su hermano en la gran casona.

La puerta sonó y Edith apareció

-Edith, ¿Qué haces aquí?

-Venía a pedirte perdón-Thomas quería sonreír, al final fue ella la mas débil, quien llegó a él

-No tienes por que…entiendo, es tu amigo pero…

-Pero es un asesino…-le costaba decir aquella palabra y mas sabiendo a quien iba dirigida-perdoname por tratarte asi la otra vez

-Ya, ya quedó en el pasado-rosó su mejilla con los dedos-pasa…estas en tu casa

-Gracias, no demoraré mucho, solo venía a eso y a saber como has estado

-Bien, y ¿él?

-Hace un par de días que no voy…pero la ultima vez estaba…bueno, estar detrás de las rejas no es agradable

-Comprendo-dijo sin mas sentándose en el sofá dejándole un espacio a ella

-¿Te sucede algo?-Cushing se sentó a lado suyo preocupada por la expresión desganada de Thomas

-Nada ,nada, es solo que…

-¿Qué?

-Me gustaría intentarlo de nuevo-se arrimó tomando sus manos entre las suyas

-Tom…-no sabía que decir, ni negarse ni tampoco darle pie

-¿Qué pasa?-se acercaba aun mas sin apartar la mirada del rostro opuesto

-Yo…-pero Edith no era tan fuerte cuando Tom ponía esas miradas entre inocentes y pervertidas, una combinación extraña que solo había visto en esas orbes zafiro.

-Edith…-susurraba su nombre entre besos dedicados a las mejilla de la mujer, sus labios recorrían su barbilla y garganta y ella solo cerraba los ojos dejándose llevar, se dejó acomodar por él en el sofá, sus pechos que si bien no eran tan grandes podían ser visibles ante la respiración agitada y eso le ponía demasiado a Thomas , la besó por los brazos, el pecho, los costados, el abdomen y la cintura, todo por encima del vestido pero no a la hora de tocar su intimidad ya que metió la mano debajo de sus ropas, Edith lo veía temerosa, nadie estaba desnudo pero Thomas se aventuraba a donde ningún otro hombre trató , solo querían besarla y se apartaba, inclusive con Alan con quien había llegado a simples besos y roces pero sin explorar lugares indebidos, sin embargo Adam tenía un don para manejarla a su antojo

-mmm-apenas y pudo articular la rubia cuando sintió los agiles dedos del mayor rozar su clítoris, acariciando este de manera delicada mientras la otra mano se enredaba en el ya descompuesto cabello de la virgen Edith, ella gemía , hacía ruiditos extraños y graciosos al ser primeriza, buscaba los labios de Tom con ansiedad y él correspondía , todo eso le parecía tan irreal a Sharpe, al fin tenía a Edith donde quería, una parte al menos ya que la otra era contraer matrimonio pero fue aun mas irreal lo que sus ojos alcanzaron a ver cuando alzó la vista mientras ella le besaba el cuello. Se quedó estático mirando el pasillo donde había visto a una pelirroja flotar, si, literalmente flotar

-¿Qué te pasa?-ella volteó en dirección donde tenía la mirada puesta su amante

-Nada, no es nada-continuo olvidándose de esa visión, estaba a punto de deshacerse de su vestido cuando escuchó voces cerca de su oído lo que lo hizo apartarse enseguida

-Tom!-exclamó ella preocupada por su actitud

-Será mejor que nos veamos otro día

-¿Me vas a dejar asi?- Edith no sabía si realmente asi era ella o podría ser la calentura que se le había subido debido a Tom por lo que actuaba de esa manera, como una chica experimentada y deseosa de tener sexo pero era virgen, todavía

-No quisiera pero…por favor…

-Si pasa algo, puedes decírmelo…

-Lo se, te lo diré lo prometo-comentaba él dándole un beso en la frente al estar ya de pie, se mantuvo con sus labios pegados a esa parte del rostro de Edith con la mirada fija una chica que le llamaba a subir las escaleras, esta vez era rubia y de cabellos cortos-hablamos otro día-trató de no parecer nervioso aunque lo ocultaba mas o menos bien, a ella no le quedó de otra que irse y despedirse con un beso de labios, aprovechó a morder el labio inferior de Sir Thomas Sharpe a lo que el otro sonrió cerrando la puerta inmediatamente que ella la atravesó .

-¿Qué es lo que quieren,eh?-no alzó la voz para no ser escuchado por su visita que apenas se alejaba-¿A que han venido?-giraba sobre su propio eje esperando encontrarse con una de esas mujeres que lo empezaban a perturbar día y noche en cualquier momento, cualquier lugar, espíritus que no estaban en paz y solo deseaban algo: justicia.