/Heblow(?)

Hoy en la mañana me levante y me dio por revisar el fic completo. Casi me da un infarto al ver que el capi 4 seguia mal. Les pido una disculpa, pero ya esta corregido. Tengo pensado hacer una minuciosa revicion de cada palabra de este fic antes de que cumpla el plazo para que el borrador sea permanente (apenas se dio cuenta de que no se borran las historias(?))

Con esto y mas me despido. Sigan comentando!

Rinmika besitos ^3^/


Chapter 11

El reloj sonó marcando las tres de la tarde y la puerta volvió a abrirse, pero esta vez el muchacho y la mujer se veían sonrientes, Hanna supo en seguida que su hijo había tenido un progreso y no dudo en ir a por él y estrecharlo en sus brazos y mirar a la doctora, agradeciéndole de corazón por que su hijo se encontrara mejor.

-Nos vemos la próxima semana-informo con una sonrisa amigable

-Claro-contesto el

Hanna estaba que no cabía de la felicidad, casi se lleva al muchacho corriendo, emocionada por llegar a casa y hacerle una comida muy especial como una especie de regalo por su logro, del cual no estaba enterada, pero aseguraba era muy bueno sin duda. Llegando a casa ella puso pies en polvorosa y comenzó a cocinar, sin no antes regresarle a su hijo sus violines, los cuales le había confiscado por el incidente.

Había preparado lasaña y pasta, justo como a su hijo le gustaba, verían películas o videos de terror en la consola del muchacho, en la sala, ella estaba realmente contenta, todo comenzaba a tomar su curso nuevamente.

-Dime ¿Pudiste decirle algo a la doctora?-pregunto sonriente-¡Oh! Perdona, es privado-retracto la pregunta

-Sí, si lo hice-aseguro, sonriéndole a su madre

-Gracias por contestar-sonrió de vuelta

-Le dije todo-la miro-Perdóname, salieron cosas tuyas a relucir-sonrió apenado

-Bueno, no es algo que siempre se pueda tener oculto cielo-contesto

-¿Sabes? Le dije a la doctora que, a pesar de tenerte y de tener amigos, me siento un poco solo… pero ¿Sabes? Sé que ustedes estarán allí si los necesito, pero ¿Sabes? Quisiera tener a alguien para cuidar cuando no estás en casa, n-no deseo una mascota… Yo… Veras yo…-la miro. Ella estaba algo confundida-Como hijo, no te he pedido nada relevante ¿Sabes? Y sé que esto será egoísta, muy egoísta, porque estamos hablando de la vida de alguien-ella comenzó a asustarse

-Kenny… ¿De que me hablas, cielo?-trago saliva con dificultad-Has repetido la palabra "¿Sabes?" como cuatro veces…

-Mamá yo… Quiero tener una hermana-ella casi se ahoga por la declaración-¡Mamá!-grito asustado

-Estoy bien, estoy bien-aseguro-¿Cómo que quieres que?-pregunto

-P-Puedo explicarlo-aseguro

-Me encantaría que lo hicieras, amor-pidió intentando no gritar, aquello la tomo MUY desprevenida

-B-Bueno… Este… Ahm…

El teléfono de la casa comienzo a sonar interrumpiendo al rubio cuando este intentaba ordenar sus ideas y explicarle a su madre, quien ya se notaba algo alterada. Hanna contesto en la cocina, parecía muy importante, porque sus facciones cambiaron, y miraba de vez en vez a su hijo, esquivándole cuando él quería cruzar su mirada con ella. La sangre de Kenny helo cuando escucho su nombre colado en la conversación.

-… ¿De Kenny? ¿Están seguros?-cuestiono-De acuerdo, vamos para haya-colgó

-¿Paso algo?-pregunto curioso y de cierto modo incomodo

-Ve por tu chaqueta, tenemos que salir-dijo buscando su bolso, su cartera y sus llaves

Kenny, obediente y dudoso subió por su fiel chaqueta anaranjada, tomo sus auriculares y su IPad; su móvil se encontraba seguro en su bolcillo derecho del pantalón. Suspiro, le dedico una mirada a su cuarto, no deseaba salir, pero algo en su ser dolía, parecía que tendría un presentimiento, se sentía asustado. Muy asustado.

Entraron al auto en completo silencio, su madre no articulaba palabra y por lo que se veía, se mordía el labio inferior por dentro. Estaba pensando, pero ¿En qué? El rubio sentía que su mundo se venía abajo, tendría otra crisis, la cual vio más cerca cuando sin esperarlo se encontraban en las oficinas de Servicios Sociales. ¿Qué hacían allí? Kenny trago saliva con dificultad, comenzó a tronar los dedos de sus manos. ¿De verdad Hanna lo regresaría? No, no podía ser verdad. Quizá él ya se había vuelto un problema ¿Pero porque? Si era necesario el cambiaria, pero no quería volver.

Hanna dejo a Kenny en la sala de espera y sola entro junto con una licenciada. Parecía realmente urgente. Todos sus pensamientos se detuvieron cuando su móvil comenzó a sonar. Al sacarlo y ver quién demonios era, en la pantalla se apareció el rostro de Stan. El Líder quería hablar con él ¿Ahora? Se negó a contestar. El móvil volvió a sonar, no solo una, sino varias veces más: Kyle, Cartman, Butters, ¡Dios! Incluso Tucker le había marcado y ninguna de esas llamadas se dispuso a atender; hasta que la última llamada le hizo cambiar de parecer.

-¿Kenny? ¿Qué sucede? ¿Dónde estás? Fuimos a tu casa, todos te marcaron y no hay señas de ti ¿Estás bien?

-Hola Majo… Estoy… Estoy en las oficinas de Servicios sociales con mi madre-dijo

-¿Q-Que? ¿Por qué?-pregunto realmente asustada

-No lo sé. Ella me trajo aquí sin decirme nada. Creo que… Es todo-colgó

El rostro de la pequeña rubia no tenía nombre y por ello, todos sabían que algo malo había pasado. No es que no confiaran en su amigo, pero ultimadamente se veía envuelto en muchos problemas.

-¿Qué te dijo?-pregunto Stan

-Él está…-tartamudeo

-¿Majo?-la llamo Kyle

-¡Mierda, contesta!-le grito Cartman

-¡Él está en la oficina de Servicios sociales con su mamá!-contesto asustada

-¿Qué?-corearon al unísono todos allí

-¿Lo va a regresar?-cuestiono Cartman

-No puede, ella lo ama-afirmo Butters

-¿Entonces por qué se lo llevaría? ¿Le dijo por qué?-Marjorine negó con la cabeza-Allí está la respuesta y Boyett tenía razón-comento Craig

-No adelantemos conclusiones, es la señora Hanson, la mujer que siempre ha jurado y perjurado que ama a Kenny-razono Stan

-Lo mejor sería ir para allá-opino Kyle

-¿Cómo? No sabemos dónde queda-rechisto Cartman

No falto mucho para que entre todos se miraran y corrieran a la casa más cercana. Cualquiera de sus padres podría llevarlos. Uno a uno pasaron por todas las casas ¡Que conveniente! Ahora todos los padres estaban ocupados. Solo había una persona capaz de poder ayudar: Scott Tenorman, el medio hermano mayor de Eric.

-Me arrepentiré de esto TODA mi vida-farfullaba el molesto Eric

Scott había accedido a ayudar a los chicos, claro que no sería gratis, y los "términos" de legalización impuestos por el eran claros, que su pequeño y adorable hermano menor la haría de a sirviente por nada más y nada menos que un mes. De acuerdo, no solo el, serian todos los chicos, exceptuando a Marjorine que corría con los agradables privilegios de ser mujer. También agregado al trato estaría el rubio, claro si no se lo llevaban primero. Para alegría de todos no tardaron de llegar y hacer barullo en cuanto vieron a Kenny en la sala de espera.

-¿Qué hacen aquí?-pregunto al ver a todos, incluyendo a Tenorman

-Vinimos a verte-dijo la rubia

-Estábamos preocupados por ti-dijo Butters

-No vamos a dejar que te lleven, dude-le sonrió Stan

Las puertas de una de las salas se abrieron, asomando a la licenciada que se había llevado a Hanna y a la psicóloga que atendía a Kenny, la doctora Johnson y claro a Hanna; la cara de las tres se veía muy tranquila a pesar del rostro de los muchachos.

-No dejaremos que se lo lleven-espeto Craig asombrando a los demás. Ciertamente él y Kenny se llevaban bien

-Para eso primero tendrán que darnos sus motivos viables y razonables-dijo Kyle

-¿De qué hablan ustedes?-pregunto Hanna arqueando una ceja un tanto confundida

-Creo que sé de qué hablan-dijo la doctora acomodando sus lentes-Ellos creen que regresara a Kenny por las cosas que han pasado

-¿Y por qué haría eso?-contesto Hanna un tanto ofendida

-Lo mejor será explicarle a todos, ya que se han tomado la molestia ve venir hasta acá-dijo la licenciada Hudson-Si me hacen favor de pasar a mi oficina aclararemos todas sus dudas-anuncio y con el índice les indico donde ir

Una vez adentro, indicó a Hanna y a Kenny se sentaran frente a ella, mientras buscaba unos papeles y los acomodaba en orden. En cuanto termino, les miro detenidamente a todos y sonrió.

-Veo que realmente eres muy importante Kenneth, y no digo que no tengas por qué serlo-miro al rubio-De acuerdo. Como recordaras Kenneth, salvaste a una niña de una vendedora de drogas caceras quien la maltrataba obviamente. Quizá ya sepas que buscamos un registro sanguíneo que indique la procedencia familiar de ella, pero no habíamos encontrado nada relevante o positivo y por ello le mandamos al orfanato Sweet's Candy, orfanato del cual procedes. Reitero, no habíamos encontrado nada relevante, hasta ahora.-pausa-Los registros indican que el código genético de Karen es igual al de Carol y Stuart McCormick-miro al muchacho, quien estaba confundido y sorprendido-Si, es justo como piensas, ellos son tus difuntos padres.-miro a los presentes-Por lo que nos dijo Matilde, Carol y Stuart la buscaron claro, en busca de drogas y como pago dejaron a Karen, que en ese entonces ella era una recién nacida y tu tenías cuatro años. Se cree que lo que mato a tus padres fue lo que Matilde les dio, como eran "drogas caseras", ella molió todas las medicinas caducas que tenía y las revolvió, así que no hay que ser un genio para deducir lo demás

-¿Quiere decir que esa niña es la hermana sanguíneamente legal de Kenny? ¿Y que él se quedó solo durante diez años sin saberlo?-cuestiono Kyle

-Es lo que dije-asintió la licenciada-Y ahora que saben esto…-toco el nombre de su teléfono de oficina-Doctora Johnson, ya puede entrar

La mujer pelirroja de anteojos entro acompañada de la pequeña Karen de la mano. La niña miro detenidamente a los presentes y posteriormente detuvo su vista en el rubio sentado frente al escritorio de la licenciada.

-Veras Kenneth, la doctora Johnson también trabaja en el laboratorio de aquí Servicios Sociales y ella fue quien descubrió que ustedes dos son hermanos-volvió a hablar la mujer tras el escritorio

-Llame a tu madre en cuanto tuve los resultados a la mano e hicimos venir a Karen para que se reunieran. Supongo que no le terminaste de decir a tu madre lo que querías decirle ¿Verdad?-sonrió la mujer

-Y-Yo… Quería pedirte que… Que adoptaras a Karen…-tartamudeo sin dejar de ver a la niña

-Aquí conmigo y junto a todos los análisis, está el papeleo de adopción que, ya está previamente firmado por tu madre-mostro el papel con el sello oficial

-¿Q-Quiere decir que…?

-asintió sonriente-Si, Kenneth.-se levantó-Felicidades a ambos, hoy después de diez años pueden estar juntos

Kenny no dudo ni un momento en levantarse y caer de rodillas frente a la pequeña castaña quien le miraba sonriente; él la estrecho entre sus brazos, abrazándola con fuerza, acariciando su espalda y su largo cabello castaño. No podía creerlo, Dios había escuchado sus plegarias por tener a su lado a esa niña y ahora resultaba que eran hermanos, no daba crédito a lo que sus ojos y oídos estaban presenciando. La felicidad que ambos era tal que no se podía expresar con palabras. El deseo de ambos, se había hecho realidad.

Continuara…