Capítulo 11. El juicio
Bulma estaba nerviosa, no había cenado nada y dormido muy poco, Vegeta tampoco había dormido nada, estuvo tratando de calmar a su mujer, sin éxito, ahora él estaba en la ducha tratando de despejarse mientras ella estaba peinándose. Cuando él salió, vio que ella seguía delante del espejo, con el peine en las manos, se le notaba en la cara que estaba muerta de miedo, decidió tranquilizarla como pudiera:
- Bulma tienes que estar tranquila, yo estoy contigo
- Ya lo sé Vegeta, pero no puedo parar de pensar en lo que me voy a encontrar en el juzgado
- Tu padre y yo estaremos contigo, no te preocupes, recuerda que estás embarazada
- Cierto, trataré de estar tranquila, gracias mi amor – Bulma giró su rostro y besó tiernamente a Vegeta, él se sonrojo enseguida.
- Bueno… acaba de vestirte que tenemos que irnos – giró su rostro totalmente sonrojado.
Los dos bajaron a desayunar junto con el resto de su familia, salvo Trunks estaba en su cuarto sin salir, a Vegeta le extraño y fue hacia la habitación de su hijo.
- ¿Quién es?
- Soy yo, Trunks ¿por qué no has bajado a la cocina?
- Ah, hola papá, estaba acabando de hacer los deberes
- ¿Por qué no los hiciste ayer? Creo que hablé muy claro contigo Trunks
- Lo siento papá, ayer no me dio tiempo a terminarlos todos…
- ¿Por qué? – Trunks no sabía cómo decirle que había estado jugando con el ordenador toda la noche, después de que todos se hubieran ido a dormir, porque sabía que se iba a enfadar y con razón.
- Estuviste jugando ¿verdad?
- Sí… - dijo Trunks bajando su mirada al suelo para evitar que la mirada de su padre le helara el corazón ya que cuando admitía algo así, por lo general, le echaba la bronca y lo castigaba con entrenamiento doble o, si su madre estaba de por medio, le dejaba sin salir a jugar con Goten y sin videojuegos.
- Trunks creo que habíamos hablado que tenías que cambiar
- Ya lo sé papá, lo siento – Vegeta notó el tono de voz de su hijo, comprendió que Trunks había cogido la lección.
- Bueno… termina los deberes y baja a desayunar antes de que nos vayamos y ni una palabra a tu madre, ya está bastante insoportable estos días como para que se ponga peor
- Bien papá – Trunks sabía que cuando su padre hablaba así, le preocupaba su madre, disfrazaba su preocupación con orgullo.
Vegeta volvió a la cocina con su familia, Bulma había conseguido comer algo, debía hacerlo, por ella y por el bebé, mientras tanto el Dr. Brief estaba en su despacho cogiendo algunos documentos, ya que después del juicio tenía que ir a la empresa, a una reunión urgente.
- Bueno hija, ¿nos vamos ya?
- Sí, claro – dijo Bulma con voz asustada, al lado de ella iba su marido, no se iba a separar de ella.
Cuando los tres salieron por la puerta, Trunks bajó a la cocina, allí estaba su abuela.
- ¿Ya se han ido?
- Sí, mi niño, tenían que ir al juzgado
- Ah
- ¿Estás bien?
- Sí, abuela, es que casi no me da tiempo de acabar los deberes
- Bueno anímate, ¿qué te parece si cuando vuelvas de clase hacemos una tarta de chocolate?
- Me parece bien abuela, bueno, me voy
- Adiós cariño – se despidió cariñosamente la Sra. Brief
La pareja y el Dr. Brief estaban en la limusina de camino al juzgado, Bulma apretaba la mano de Vegeta, era señal del nerviosismo que tenía, el príncipe decidió relajarla.
- Tranquila Bulma, sólo será un momento después iremos a nuestra casa, además estoy contigo, no voy a dejarte sola – le dijo al oído para tranquilizarla.
- Gracias mi amor – le dijo ella.
- Ya hemos llegado Señor – dijo el chofer al Dr. Brief
- Muy bien, ahora hija, sólo tienes que decir lo que pasó y nos iremos a casa
- Bien
Entraron a un despacho lujoso, correspondía al juez que llevaba el caso de la agresión de Bulma.
- Por favor, tomen asiento – dijo el juez refiriéndose a ellos. – Muy bien, Srta. Bulma está aquí para testificar por una agresión recibida del Sr. Kamamoto, ¿es correcto?
- Sí, señoría – respondió ella
- Bien, empiece por favor, cuénteme lo que ocurrió
Así fue como los tres estuvieron cerca de una hora en el despacho del juez tomando declaración a Bulma, estaba muy nerviosa, al principio el juez insistió en que quedara a solas con él, pero Vegeta se puso furioso y alegó que no dejaría a su mujer sola en ningún momento, no tuvo más remedio que aceptar, el Dr. Brief tampoco dejó el despacho.
- Muy bien, pues eso fue todo, la mantendremos informada del proceso, pueden salir – dijo el juez finalizando la declaración de Bulma.
- Ves hija, al final no fue para tanto
- Sí, papá
- Maldito imbécil, querer que yo me fuera para que la dejara sola con él…
- Tranquilo Vegeta, no le iba a hacer nada a mi hija
- No me fio de nadie y después de lo que pasó, menos
La pareja se iba a retirar a casa, iban a ir en limusina, pero Bulma insistió en ir a dar un paseo o ir de compras, a Vegeta le entró pánico cuando escuchó la palabra "compras" así que optó por sugerirle a su mujer de ir a dar un paseo y tomar algo en una cafetería, prefiere eso a tener que soportar las compras y de paso, alguna mirada lasciva de mujeres a su alrededor. Llegaron al parque y estuvieron caminando un buen rato, hasta que Bulma se cansó y fueron a tomar algo a una cafetería cercana.
- ¿Estás más tranquila?
- Sí, Vegeta, gracias por estar a mi lado
- Eres mi mujer, sabes que no te dejaré sola nunca
- Lo sé mi amor
Estuvieron hablando un buen rato, hasta que Vegeta recibió una llamada en su teléfono móvil, le extraño muchísimo porque su número solo lo tenía su mujer y nadie más.
- ¿Quién es? – contestó él
- Buenos días, le llamamos del colegio de su hijo Trunks
- ¿Qué ha pasado?
- ¿Puede venir con su mujer? Ha ocurrido un incidente
- Ahora vamos – colgó enseguida y vio la cara de preocupación de Bulma – tenemos que irnos, Trunks se ha metido en un lío, lo que no entiendo es como tienen mi teléfono, si no se lo di a nadie
- Se lo di yo, por si no pudieran localizarme a mí, pero ¿no te han dicho nada?
- No, vamos.
Y los dos se fueron a buscar a Trunks al colegio.
Cuando llegaron, fueron directamente a hablar con la secretaria del director.
- Buenos días, somos los padres de Trunks Brief, nos han llamado
- Pasen, el director los está esperando, su hijo está dentro.
- Gracias – Accedieron al interior de la habitación, lo que vieron no les gustó nada. Trunks tenía diversos golpes en la cara y varios arañazos. – Hijo mío, ¿qué te ha pasado?, soy Bulma Brief y él es mi marido, Vegeta.
- Siéntense por favor – dijo el director
- Un momento – dijo Vegeta con suma seriedad – Bulma ve afuera con Trunks, yo me encargo
- Cariño quiero quedarme
- No, Bulma, hoy has tenido un día muy duro, luego te cuento
- Está bien – dijo Bulma, no muy convencida, pero accedió por no tener una discusión con su marido. Madre e hijo salieron.
- ¿Qué ha pasado con mi hijo?
- ¿Por qué no ha dejado que se queden?
- No le voy a dar explicaciones, dígame ahora mismo que ha pasado con mi hijo
- Verá, su hijo lleva mucho tiempo teniendo problemas con sus compañeros, todo se debe a que se centra demasiado en entrenar y no estudia, si sigue así tendrá que repetir curso
- Mire mi hijo es un niño muy inteligente, necesita entrenar, es un guerrero como yo…
- Todo eso me parece bien, pero estamos hablando de la educación de su hijo
- Yo me encargaré de eso, soy su padre, no se meta donde no debe y en cuanto, a sus compañeros ya me encargaré de eso – dijo Vegeta enfadado saliendo del despacho del director – vámonos a casa
- ¿Qué te ha dicho?
- Lo hablaremos en casa, vámonos – ordenó Vegeta, Bulma y Trunks siguieron al patriarca.
Una vez en la mansión, Bulma fue al salón junto con su marido, quería saber qué le había dicho el director a Vegeta, Trunks se había ido a su dormitorio.
- Bueno Vegeta, ¿qué te ha dicho el director?
- Nuestro hijo se ha estado metiendo en problemas
- ¿Qué clase de problemas?
- Se ha estado peleando con sus compañeros y el director me ha dicho que no estudia nada
- Tenemos que hacer algo, lo primero será que deje de entrenar por una temporada, se tiene que centrar en sus estudios.
- Puede hacer las dos cosas, estudiar y entrenar
- No Vegeta, no entrenará por un tiempo, tiene que estudiar
- Hmp – Vegeta se retiró a su cámara de gravedad, habría querido llevar el tema de su hijo a su manera pero al enterarse Bulma, no iba a ser posible.
- Iré a hablar con Trunks, más tarde lo arreglaré con Vegeta
Bulma subió al cuarto de su hijo, quería saber de primera mano qué era lo que le pasaba a su hijo.
- Hola hijo, ¿puedo pasar?
- Sí, claro
- Bueno, ¿qué pasa en el colegio?
- Verás no me llevo bien con mis compañeros, se meten todo el rato con vosotros y yo… bueno… les hago pagar todo lo que dicen, además no soy capaz de concentrarme cuando estudio…
- ¿Por qué no me lo has contado antes?
- Porque no quería agobiarte más, estabas tan nerviosa por la empresa que no quise preocuparte más. Se lo conté a papá y me estaba tratando de ayudar
- Hablaré con tu padre y tomaremos una decisión, ahora duerme un poco, ¿vale?
- Vale – Bulma se acercó y le dio un beso en la frente a su hijo.
"Increíble que Vegeta se estuviera ocupando de eso, se nota que nos ama a los dos, iré a hablar con él" pensaba Bulma mientras se dirigía a la cámara de gravedad.
Vegeta estaba descargando todo el mal humor que tenía acumulado, no quería discutir con Bulma, sobre todo en su estado, pero tenía que defender su postura y su forma de educar, para eso es el padre de Trunks y del futuro integrante de la familia. Notó que alguien llamaba a la puerta: era Bulma.
- Hola Vegeta, quería hablar contigo
- Hmp… estoy entrenando, ¿qué quieres? – le dijo Vegeta con tono enfadado
- Tenemos que decidir qué hacer con Trunks, si sigue así repetirá curso y no lo pienso permitir, se me ha ocurrido que podría estudiar en casa, contratamos a un maestro y que venga a darle clases hasta que se ponga al día y se tranquilice ¿qué te parece?
- No me parece mal siempre y cuando siga con su entrenamiento, es la única condición que pongo – Bulma no estaba muy de acuerdo en eso ya que tenía que mejorar en sus estudios, pero también era cierto que el entrenamiento es importante para un saiyan y lo comprendía
- Está bien, no parará sus entrenamientos
- Hmp… ¿algo más?
- Nada más, me voy a descansar – Bulma se retiró de mala gana, esperaba que Vegeta le dijera algo cariñoso o se reconciliarán pero, en cuanto vio su actitud, desecho la idea completamente. Vegeta, sin embargo, siguió entrenando, comprendió que la actitud con su mujer no era la mejor, pero ya lo arreglaría más tarde.
Por la tarde, Vegeta detuvo su entrenamiento, no tuvo ninguna interrupción en todo el día, le extrañaba completamente, así que fue a comprobar qué hacían los miembros de su familia: Los Sres. Briefs no estaban, no sabían en dónde se habían metido ni le importaba, Trunks estaba profundamente dormido e iba a comprobar el estado de su esposa: Bulma estaba durmiendo en cama, tranquilamente, comprobó su ki y no había variaciones extrañas y corroboró que el bebé también estaba bien, se sentía culpable por cómo había ido la conversación con su mujer, vio que era muy tarde y fue directo al baño a darse una ducha rápida y así fue.
Bulma se despertó, poco a poco, escuchaba ruidos en el baño, sabía que era su marido: era la ocasión especial para reconciliarse. Se quitó la ropa, abrió la puerta, se metió dentro de la ducha y abrazó a su marido por detrás.
- ¿No estabas dormida?
- Me acabó de despertar porque oí ruidos – dijo ella mientras le daba pequeños besos por la espalda
- Y, ¿qué quieres hacer ahora? – decía él mientras empezaba a emitir leves gemidos
- Pues… podemos jugar un ratito, ¿qué te parece? – Bulma empezaba a bajar sus manos hacia su virilidad para acariciarlo y darle placer a su hombre
- No vas a dormir en toda la noche – giró sobre sí mismo y besó pasionalmente a su mujer.
Siempre fue su manera de reconciliarse: demostrarse, de manera física, su amor incondicional.
Continuara…
