Linduras, me sentí mal por darles un cap tan corto, asi que aquí el cap numero 11 :3
Disfrútenlo
Asile-chan
Un fuerte estruendo me hizo volver a la realidad, era la puerta abriéndose de golpe, que logro hacer que Zeke se apartara de mi para ver a que se debía tal acto
-¿Quién diablos hizo eso?—preguntó molesto.
-Tsk, Idiota, todo este lugar está asquerosamente sucio—resonó una voz que parecía sacada de mis más profundos deseos, no podía ser cierto, tenía miedo que mis oídos me traicionaran y que mi ahora acelerado corazón doliera más si lo que oía era un engaño de mi mente. Pero todos mis miedos se disiparon al oír la respuesta de Zeke:
-Le-levi Ackerman, pero tú, ¡estabas muerto!—dijo asustado el maldito hombre.
-Pues ya ves que no, pero para que estés seguro—hizo una pausa y lo luchaba con todas mis fuerzas para poder levantarme y verlo, pero todo era en vano—Te daré una paliza con el que tu querrás morir.—finalizo y oí como ambos hombres se iban a los golpes.
Levi no tardó en dejarlo en el suelo, rogando por su vida. Luego sentí sus pasos acercándose hacia mí, mi corazón latía fuertemente, estaba muy nerviosa, y, cuando por fin se acercó lo suficiente para poder verlo, sentí su cálida mirada al mismo tiempo que me abrazaba y yo lloraba, dejándome llevar por su calor, pero sin poder corresponderle debido al suero.
-Pensé que estabas muerto—confesé aun llorando y él me miro directamente.
-Mocosa, no podía darme el lujo de morir cuando te encontrabas en problemas—contesto.
-Pero, yo vi como…-
-¿Me disparaban?—no me dejo terminar la frase, pero yo asentí ante su interrogante.—Verás todo fue planeado…
FLASBACK
POV LEVI
Mierda, nos rodearon otra vez los miembros de la policía militar que iban vestidos con tapa bocas y lentes, protegiendo su identidad al parecer, y eso que solo habíamos recorrido unos cuantos kilómetros; estaba dispuesto a luchar aunque en esta condición no fuese lo mejor. Pero todas mis intenciones se fueron disipadas al ver a Armin con la policía militar, ¿Qué hacia el pequeñajo rubio con ellos?
-Detenganlos—grito y los policías se acercaron a nosotros, haciendo que Jean atacara, pero yo, al ver más detenidamente a Arlet, me di cuenta que tramaba algo, la mirada de ese chico me lo dijo todo, y aunque no estaba nada seguro de que tenía en mente, decidí confiar en él.
-Capitán, ¿No luchara?—me gritaba Jean aun intentando librarse.
-Mira la situación, no podemos hacer nada—dije y el chico comenzó a gritarme tonterías, tenía ganas de darle un golpe y callarlo, pero si mostraba fuerza, tomarías medidas más extremas contra nosotros, además que lo que fuese que planeara ese rubio se vendría abajo.
Caminamos entre todos nuestros captores hasta llegar al carruaje que nos transportaría a los calabozos del castillo, ahí nos encontramos con las 3 chicas; Hanji solo me dio una fugaz mirada, estaba seguro que también se había dado cuenta de que el chico tenía algo entre manos.
En el largo camino, nos desviamos de la carretera principal, y Armin dio la orden de detener el carruaje, dejando salir a los policías encapuchados que se encontraban con nosotros, para luego mandar a bajarnos. El idiota castaño comenzó a maldecirlo, pero este solo le pedía que se calmara.
-Nos traicionaste—gritaba el chico.
-Armin, nos has vendido a todos, y ahora ¿Qué? ¿nos mataras aquí mismo?—secundo la castaña conocida como Ymir.
-¿Ma-matarnos?—tartamudeo una pequeña soldado rubia.
-Ya chicos, cálmense—dijo Arlet al momento que todos los soldados que nos capturaron se quitaban los sombreros y vimos en ellos rostros conocidos: eran soldados del escuadrón de reconocimiento.—Lamento la rudeza, pero era necesario.
-Un gusto verlos, chicos—habló Springer, ese chico calvo tenía una sonrisa de oreja a oreja.
-Connie!—dijo Ymir sorprendida.
-Veran, la única forma de infiltrarnos y recuperar a Mikasa y Eren es disfrazándonos, por lo que fue necesario capturarlos nosotros mismos—dijo el chico rubio.
-¿Por qué no lo dijiste antes?—pregunto Jean moviéndolo de un lado a otro.
-No seas Idiota, de habérnoslo dicho antes, en el pueblo, cualquier persona podría haberlo escuchado.—dije hartó de las tonterías que el cara de caballo hablaba constantemene.
-Levi tiene razón, necesitaba tenerlos lejos de la multitud—me secundo Hanji.
-Bien, lo siento—se rindió el chico.
-Bueno, ahora ,les explicaré lo que haremos, ustedes 4,-dijo refiriéndose a Ymir, Christa, Jean y Hanji,- serán escoltados por la puerta trasera, a los calabozos cercanos donde tienen a Eren, Heichou, entrara por el lado este, donde lo esperara Annie para escoltarlo donde creemos tienen a Mikasa.
-¿Pero cómo explicaras que el capitán no se encontrará con nosotros?—preguntó Ymir.
-Lo suplantaremos, con un soldado de la policía militar al que logramos manejar, el, ya sabes , es parecido físicamente a el capitán en el cabello negro y, y…-
-Es de seguro un bajito—rio Hanji y yo le tire una fría asesina.
-Bueno, la cuestión es que tenemos que hacerlo lo más realista posible, creemos que Zeke Jeager, buscara al capitán para matarlo justo cuando ponga un pie en el castillo, así que debemos actuar rápido antes de que se encuentre con él cara a cara y se dé cuenta que es un impostor.
-Espera, Zeke, ¿Jeager?—preguntó Hanji confundida.
-Si, al parecer es medio hermano de Eren, pero esa historia se las contaré después; el hecho es que él, Rod Reiss y Kenny el destripador están planeando usar a Mikasa para procrear niños con su fuerza y completándolos con los malignos genes de Zeke—finalizo Arlet y por dentro mi cabeza era una locura. Primero, me di cuenta que el viejo de Kenny estaba involucrado en todo esto, lo que quería decir que había una posibilidad de reencontrarme con él, después de la última vez que nos vimos, ese bastardo bailaría sobre mi supuesta tumba; pero lo que verdaderamente me aletero fue saber que el malnacido de Zeke quería utilizar a la Mocosa para tal acto; eso no lo permitiría jamás, necesitaba llegar lo más rápido posible y acabar con él, el solo hecho de pensar que podría hacerle algo me alteraba de sobremanera.
-Si así son las cosas, es hora de dejar de perder el tiempo—dije lo más neutral que pude, pero no me salió del todo bien al parecer, pues los soldados me miraban aterrados.
-Si-si capitán, todos, suban de nuevo, ya saben que hacer—ordeno el joven Arlet.
Nos dirigimos de nuevo a la carretera principal, el camino al palacio era corto desde ese punto, pero para mí cada segundo valía demasiado, de solo pensar que le pondría las manos encima a Mikasa me alteraba totalmente.
"Aguanta Mocosa, pronto estaré allí"
