Capítulo 11: este es nuestro adiós…
POV Mario/Pyro
Seguíamos ahí parados sin hacer nada, Kryeguer dijo que en 2 días debíamos irnos a nuestro mundo y tomar la responsabilidad que se nos dio de ser reyes.
"Los dejo solos para que puedan despedirse."- dijo Kryeguer antes de irse volando.
Esa tarde estuvimos mi hermano y yo con nuestra familia, platicando sobre todo lo que había pasado en todos los años que habíamos estado juntos.
También decidimos en la noche visitar algunos lugares que a los que no habíamos ido juntos en mucho tiempo como familia, como la playa, el club de samba entre otros.
Pero lo que no entendí y que Blaze jamás me dijo, es el por qué él no nos acompañó a la playa, al club o a ningún lugar.
Cuando íbamos a la playa y seguíamos hablando, en algún mientras volábamos, Blaze se alejó de nosotros y no lo volvimos a ver hasta la noche siguiente.
Quería ir a buscar a mi hermanito, pero mamá dijo que lo mejor sería dejarlo solo un momento. Aunque aún quería ir a buscar a mi hermanito, le hice caso a mamá porque aunque él es mi hermano, ella fue quien nos crío a los dos por años y lo conocía incluso mejor que yo.
Jesús y Lucina eran los que más se divertían en la playa y en el club, jugando y hablando con todos, pero papá, mamá, y los tíos no tenían ánimo de festejar como siempre solíamos hacer cuando era apenas un polluelo, porque sabíamos que esa sería nuestra última vez juntos.
El día siguiente, me desperté temprano, pero no me sentía muy bien porque este sería mi último día aquí. Entonces pensé que me había despedido de toda mi familia menos de Vane y Troy, así que decidí que iría a despedirme de ellos una última vez.
Volé por la selva hasta encontrar el nido de Vane y Troy y me paré sobre una de las ramas junto al nido, hace unas semanas que se habían ido a vivir juntos. Hacía mucho que no los veía y no estaba seguro de que decir así que dije lo primero que se me ocurrió.
"¿Hola, chicos?"- pregunte desde afuera porque no creí que fuera bueno asomarme a su nido.
"¿Vane, Troy?". Los volví a llamar luego de unos segundos.
Al final mi curiosidad ganó y me asomé a su nido pero no había nadie, apenas había amanecido y supuse que salieron a buscar algo de comida, así que decidí esperarlos porque no tenía ni idea de dónde estarían.
Los esperé por varios minutos, hasta que por fin los vi volando a su nido con un poco de fruta en sus garras.
"¿Mario? ¿Qué haces aquí?"- me preguntó Vane aterrizando junto a mí en la rama junto con Troy.- "Hace mucho que no te veía."- dijo dándome un muy corto abrazo el cual le devolví.
"Si lo sé, han pasado muchas cosas."- le respondí.
"¿Quieres un poco?"- me pregunto Troy ofreciéndome un poco de fruta.
"No gracias, no tengo hambre."- le respondí.
"Bueno… ¿y qué haces por aquí?"- me preguntó Vane viéndome a los ojos.
"Bueno, pues yo… lo que pasa…"- suspiré antes de poder seguir hablando.
"Cálmate un poco, respira."- dijo Vane poniendo su ala en mi hombro.
"Solo vine a despedirme… otra vez…"- le dije.
"¿Qué, por qué? ¿A dónde vas?"- me preguntó soltándome y viéndome otra vez a los ojos.
"¿Recuerdas a Kryeguer verdad?"- le pregunte ahora yo sujetándola de su hombro.
"Si, el que parece halcón blanco con rojo."- dijo Vanesa.
"¿Y recuerdas lo que dijo sobre que Blaze y yo tenemos un deber como príncipes?"- pregunté.
"… si…"- dijeron ambos.
"Bueno, pues Blaze y yo debemos irnos, mejor dicho regresar a nuestro mundo con Kryeguer."- respondí.- "Y solo quise despedirme una última vez de ambos."
"Oh… entonces…"- ella suspiró.- "Te extrañare Mario, prométeme que tendrás cuidado."
"Lo prometo, y también te extrañaré, a ambos."- dije mientras ellos me daban un abrazo largo.
POV Blaze/Baylong
El día en que regresaríamos a nuestro mundo al fin había llegado. Era una mañana como cualquier otra, ligeramente nublada como si fuera a llover por la tarde.
Kryeguer nos había pedido el día anterior que lo viéramos justo después del amanecer en el mismo sitio donde habíamos estado entrenando, en el mismo donde nos encontramos por primera vez.
Esa mañana, incluso antes de que amaneciera, había salido a casar una última vez antes de que saliera el sol y tuviera que encontrarme con Mario y Kryeguer. Después de un par de minutos atrapé algo, pero justo cuando estaba por acabar con la vida de esa criatura pensé, este es quizás mi último día en este mundo, ¿en realidad quiero que esto sea lo último que haga?, ¿acabar con la vida de alguien?, ¿manchar aún más de sangre mis garras? Al pensarlo por un momento, solté al pequeño animal quien salió corriendo mientras yo me quedaba en el mismo lugar, con un pequeño rastro de sangre en mis garras.
Unos segundos después, salí volando rumbo a donde veríamos a Kryeguer. Cuando llegué, Kryeguer ya estaba ahí esperándonos apoyado junto a una roca, usando su deteriorada armadura y afilando su espada con sus propias plumas.
"Buenos días Baylong, me alegra ver que haya decidido llegar temprano."- me dijo mientras seguía ocupado afilando su arma.
"Buenos días a ti también."- le respondí mientras me acercaba a él.
En ese tiempo era interesante ver como Kryeguer afilaba su espada usando sus plumas, un arma que era quizás solo un poco más filosa que mis garras la afilaba él mismo como si no fuera nada. Después aprendí que eso era posible gracias a que sus plumas eran increíblemente fuertes, aún más que el mismo metal de su armadura o espada.
Después de haber esperado algunos minutos, comenzaron a llegar algunas aves que no esperaba ver otra vez, pero al parecer decidieron venir a decir un último adiós.
Los primeros en llegar fueron Kodi y Martha junto con Lucina y Jesús. Después llegaron Nico, Pedro, así como Rafael y su esposa. Curiosamente también vino Blu, pero sin Perla; hace poco que ella había tenido sus huevos y alguien tenía que cuidarlos, así que Blu vino a despedirse también en nombre de Perla.
Cuando los rayos del sol comenzaron a iluminar el lugar, llegó Mario, creo un poco sorprendido de haber sido el último en llegar y de verlos a todos reunidos alrededor.
"Buenos días su alteza."- dijo Kryeguer acercándose a Mario.
"Hola Kryeguer."- respondió Mario.
"Veo que trajo el objeto que le solicité."- dijo él señalando el collar que traía Mario.- "¿Podría dármelo un momento por favor?"- dijo estirando su ala esperando que Mario le diera los objetos.
"Si, no hay problema."- dijo mi hermano dándole el collar a Kryeguer.
"Necesitaré unos segundos para preparar esto, quizás quieran despedirse una última vez."- dijo Kryeguer envolviendo el medallón con la cadena.
"Está bien."- dijo Mario yendo a ver a los demás.
Yo también fui a despedirme una última vez de todos aquellos que llamé familia aunque no lo fueran de manera biológica, pero igual habían sido lo más cercano que había tenido y los considero como tal.
Casi no se dijo nada, solo algunas palabras como "cuídate", "adiós" o "los amamos" se escucharon entre los que estábamos allí. Al final, fueron las acciones, los abrazos y las lágrimas las que hablaron en lugar de las palabras.
"Sus majestades, vengan por favor."- dijo Kryeguer cuando terminó el último abrazo.
Sin decir nada nos despedimos de todos y fuimos con Kryeguer. Él nos volvió a mostrar el collar que le había dado Mario, pero ahora dos figuras que antes tenida grabadas habían desaparecido, dejando expuestas dos cristales en forma de esfera, uno color naranja y la otra color cyan.
"Príncipe Mario, sujete la gema de color naranja y use su fuego para encender la gema."- le dijo Kryeguer a Mario.
"¿Y por qué no lo haces tu mejor?"- preguntó mi hermano a Kryeguer.
"Temo y agradezco que lo que guarda este collar en su interior impide que cualquiera que no sean ustedes dos pueda abrirlo."- respondió.
"… de acuerdo."- respondió Mario antes de tomar el collar entre sus alas.
Mario sujetó al gema naranja y después de un segundo de creo indecisión, encendió sus plumas que sujetaban el collar en fuego, y casi de manera inmediata la gema se envolvió en un fuego naranja, que se extendía por todos los grabados de la mitad del collar donde estaba la piedra; Mario apagó su fuego pero la gema seguía en llamas.
Después de eso, Kryeguer volvió a tomar el collar y me lo dio, diciéndome que hiciera lo mismo, pero sujetando la gema cyan. Hice tal como me dijo y casi de inmediato la gema cyan se envolvió en llamas azules que se extendían por todos los grabados de la otra mitad del collar.
Cuando ambos fuegos se junaron y todos los grabados se llenaron de fuego, el fuego cambió de color a blanco por un momento antes de volverse una mezcla cambiante de rojo, dorado y blanco.
Kryeguer volvió a tomar el collar y giró la cubierta donde estaban las gemas, mostrando un pequeño cristal de forma esférica en su interior que parecía un pequeño sol.
"Sus majestades, ahora les presento ante ustedes un fragmento del Cristal de Sol."- dijo Kryeguer mostrándonos el collar y el cristal que guardaba.
"¿Y eso para qué sirve?"- preguntó Nico desde la piedra en la que estaba.
"En un poderoso cristal que sirve para una gran cantidad de objetivos, pero ahora mismo, servirá para regresar a casa."- respondió Kryeguer dándole el collar a Mario.- "Asegúrese de cerrar el collar una vez estemos en nuestro mundo su majestad, es peligroso dejar expuesto el cristal, a pesar de ser muy poderoso, es muy frágil."- dijo Kryeguer.
"Está bien."- respondió Mario.
"¿Y cómo regresamos a casa?"- pregunte a Kryeguer.
"Necesitan concentrase y pensar en nuestro mundo, pero en vista que no lo conocen, solo concéntrense en el Cristal y el cristal se encargara del resto."- dijo Kryeguer.
Cerré los ojos y pensé solo en el Cristal de Sol, supongo que Mario estaba haciendo lo mismo. Luego de unos segundos, escuché explosiones cerca de nosotros y abrí los ojos. Enfrente de nosotros estaba una esfera que emitía enormes cantidades de luz, y dentro de la esfera se veía un valle de piedra y a lo lejos una enorme ciudad con un palacio en medio.
"Les presento su hogar sus majestades. Llegó el momento de partir, ahora debo pedirles que entren en el portal"- dijo Kryeguer.
"Kryeguer, dime la verdad, ¿existe alguna forma de que… regresemos aquí?"- oí preguntar a Mario.
Kryeguer suspiró antes de contestar.- "Esa es una pregunta que yo no puedo contestar su majestad."
"Entiendo…"- susurro Mario.
Mario y yo volteamos a ver a nuestra familia y a pesar de que el ruido del portal hacía difícil entender lo que decían, nos despedimos una última vez todos con lágrimas en los ojos antes de entrar al portal.
Entré al portal después de Mario para agruparme con mi hermano siendo Kryeguer el último en entrar haciendo una reverencia ante nuestra familia antes de acompañarnos.
N/A MoonTrekerAF: Bueno, aquí termina la primera parte del fic y espero que lo hayan disfrutado hasta este momento. No tengo mucho que decir, solo gracias por tomarse la molestia de leerlo y espero nos leamos en el siguiente capítulo. Me gustaría hacerle una pegunta a Dark-Craick, ¿qué partes de la historia te parecen forzadas? Bueno, eso todo y les deseo buen día/tarde/noche.
PD: ¿Alguien nota algo familiar con el título de este capítulo?
N/A Phoenix-bird-blu: Bueno aquí está el cap. que ya muchos me pedían. Lamentamos la tardanza pero la escuela nos tiene ocupados, pero haremos lo que podamos para actualiza pronto. Phoenix-bird-blu, cambio y fuera.
