Cap 10. ¿Como te atreves, Steve?
Al aterrizar el equipo del capitán, acompañado por el rey wakandano, fueron guiados por las instalaciones hasta una sala de reuniones. Dentro de la habitación el panorama era desolador, en una esquina de la gran mesa central se encontraba Natasha intentando consolar a una inconsolable Pepper que no paraba de llorar en medio de un ataque de ansiedad, por otro lado se encontraba un recién llegado de Japón coronel que permanecía en silencio observando a la nada sentado en su silla de ruedas. Incluso sin la habilidad de la joven maximoff se podía sentir la culpa que emanaba de él y seguramente torturaba al soldado. Por último, al fondo de la sala, el joven Peter estaba sentado sobre visión abrazándolo y llorando en su hombro mientras, sorpresivamente, el androide acariciaba la espalda del muchacho devolviendole el abrazo intentando consolarlo. Por un segundo un brillo de celos aparecieron en los ojos de Wanda que solo podía prestar atención a Visión y al chico, pero el dolor y desesperación proveniente del muchacho hizo que su frío corazón se ablandase y comenzará a mirar a la pequeña figura del joven con lastima y otro sentimiento que no supo identificar.
El sonido de la puerta abriéndose hizo reaccionar a todos los de la sala pudiendo ver al grupo de super héroes que entraban. Visión y Peter se separaron con cierta tristeza por parte de los dos. El mas bajo se acercó al capitán aún con lágrimas en los ojos y se aferró al uniforme estrellado.
- Por favor, -Suplico con la voz rota por el llanto.- por favor, salva a papa Tony, salva papa Tony.
Steve miró al muchacho confundido ante la declaración del muchacho "¿Papa Tony?" Natasha miró a Steve con una ligera sonrisa ante la confusión del supersoldado. Era cierto que ella informaba de la situación del millonario, pero al verlo tan destruido decidió hacerle pagar a Steve, ocultándole o tergiversando cierta información. Visión abrazó por la espalda a Peter para sujetarlo cuando las fuerzas del adolescente se desvanecieron en un nuevo ataque de ansiedad y lo separó del rubio. Pero antes del que el androide pudiera alejarse con el muchacho en brazos, steve lo detuvo con cierta ansiedad en la mirada.
-¿Papa Tony? -Preguntó observando al muchacho para volver a mirar los ojos del portador de la gema.
Visión sonrió tranquilizador, lo que impresionó a todos los recién llegados, después de todo antes el androide no sonreía a nadie, a excepción de Wanda.- El joven Parker fue oficialmente adoptado por el señor Stark hace más de cinco meses y llevaban viviendo juntos el mismo tiempo.
Steve y su "equipo" miraron a Natasha sorprendidos.
-¿Que? No os iba a contar todo. -Alegó la pelirroja con una ligera sonrisa el los labios, pero un manotazo por parte de Pepper le hizo retroceder un poco.
-¡¿Tú les informabas?! - Gritó enfurecida la pelirroja Ceo de industrias Stark.- ¡¿Tú trabajabas para ellos, pare él, sabiendo el daño que le habían hecho a Tony?!
-Pepper, tranquilízate. -Suplicó la espía intentando tranquilizar a la mujer.
-¡NO! -volvió a gritar volviéndose y acercándose como un basilisco a Steve.- ¡Como te atreves a mantener vigilado a Tony! ¡Como te atreves a tan siquiera pensar en él después del daño que le hiciste...! -La mujer, que había estado golpeando el pecho de Steve mientras gritaba, fue bajando la voz y la fuerza de sus golpes hasta quedar aferrada al uniforme del rubio.- Lo abandonaste... -Susurro mientras temblaba y lloraba.- Lo abandonaste y él no lo soportó... Steve... apenas estaba volviendo a sonreír... apenas estaba volviendo a ser el tonto genio que yo conocí... por favor... -Dijo la mujer cayendo al suelo de rodillas con las manos en la cara mientras las lagrimas seguían saliendo.- Tráelo... trae de vuelta a mi Tony, a mi hermano...
Las palabras de Pepper se clavaron como cuchillos ponzoñosos en el corazón de Steve provocando que sus ojos se enrojecieran y ardieran por las lágrimas que más que nunca luchaban por salir, pero que él jamás las dejaría aparecer en público. Esto no paso desapercibido para sus compañeros que observaban la situación angustiados. Fue T'challa quien se acercó a la hermosa mujer derrumbada a los pies del capitán y la ayudó a levantarse y a sentarse en una de las sillas.
-Es usted una mujer fuerte. -Comentó el soberano con voz calmada mientras limpiaba las lágrimas de la mujer con un pañuelo de fina seda.- El hombre de acero tiene suerte de tener a alguien como usted a su lado.
La mujer negó tenuemente mostrando una leve y triste sonrisa. -No es así, yo también lo hice sufrir. Me aleje de él cuando más me necesitaba; y cuando los celos me cegaron y le oculte la carta; y... -Iba a continuar, pero un ligero roce del dedo índice del atractivo rey en sus labios la calló.
-No se torture por acontecimientos ya acaecidos. -Continúa T'challa acariciando el rostro ya más sereno de la mujer, observando cada facción del rostro ajeno, maravillándose con él "Stark si que tiene suerte" pensó. -El pasado no se puede cambiar, es parte de nosotros, es el ahora el que te debe preocupar. Salvaremos a Stark. -Miró al capitán que los observaba y escuchaba atento. -El capitán y todos nosotros pondremos todo nuestro afán en ello.
La mujer miró al oscuro desconocido aliviada y miro a Steve con un lo siento en la mirada que el otro recibió con una leve sonrisa de arrepentimiento. Rhod, que había seguido todo lo sucedido en silencio e inmóvil, se acercó al capitán mirándolo aún con rencor.
-No me fío de ti después de lo sucedido hace un año, pero espero que puedas encontrar a Tony. -Comentó rápidamente con un tono de resignación.
Steve iba a contestarle cuando la agente Hill abrió la puerta bruscamente.
-Es el momento, todos a la sala de operaciones.
Todos siguieron a la seria y morena espía hasta la sala de mando dónde un cansado director los esperaba. Steve observó la pantalla ya en negro que había detrás de Fury y notó como se le formaba un nudo el estómago.
-Es bueno verle capitán. -Dijo estrechando la mano del angustiado rubio.- Majestad, -Dijo inclinando la cabeza hacia T'Challa.- la joven Maximoff y como no los hermanos pájaro.
Los dos aludidos no pudieron evitar sonreírse cómplices ante el mote y es que después de ese año viviendo bajo el mismísimo techo se había hecho inseparables.
Nick iba a decir algo más cuando la pantalla se ilumino dejando la imagen de un Stark sentado un silla con las piernas atadas a esta. Estaba inclinado hacia adelante impidiendo ver su rostro y pecho, pero si sus brazos atados a la espalda con un nudo hasta por encima del codo marcando y dañando la delicada piel del castaño hasta hacerla sangrar. Estaba pálido, muy pálido, tan pálido que por unos segundos pensaron que estaba muerto, pero el movimiento de los hombros del millonario al respirar despejaron las dudas. Una risa desequilibrada rompió el silencio de la sala dejando ver al moreno secuestrador William Moore que se acercó a Tony hasta quedarse a su lado.
-Es un placer poder verlos a todos, sobretodo a usted, capitán Rogers. -Dijo el moreno provocando un pequeño salto en el cuerpo del millonario.- Sabe, yo le envidie durante mucho tiempo, siempre tuvo lo que yo siempre desee, fuerza, físico, honor, dignidad y... -Tiró del caballo de Stark obligándole a erguirse mostrando su rostros con los ojos cegados por las drogas y las vendas en su pecho con la azulada luz debajo de estas. Lo que provocó que todos los vengadores contuvieran la respiración. -Al hombre de mi vida a su lado. -Concluyó soltando la cabeza del multimillonario, pero manteniéndolo erguido con un tétrico abrazo.
Steve observó en shock como William le arrancaba las vendas del pecho a Stark mostrando así el reactor en el. - ¿Que has hecho? -Susurro aún sin volver en sí.
-¿Que qué he hecho? -bramó riéndose el desquiciado mientras besaba el filo superior del reactor. -He completado a tony Stark.
-¡Eres un monstruo! ¡Como puedes decir que lo amas dañándolo así! -Gritó el supersoldado volviendo a la realidad enfurecido.
El aludido sonrió ante la acusación y jalando de nuevo y con más fuerza del cabellos del cansado filántropo besó su cuello produciéndole un escalofrío. William sonrió satisfecho y miró a la pantalla de su ordenador para poder ver los azules ojos del capitán oscureciéndose por la rabia y los celos. Se acercó más al cuerpo del secuestrado y por fin contestó.
-No eres el mas indicado para decir eso, capitán.
