REENCUENTRO CON EL PASADO
Ni Once ni sus personajes me pertenecen, salvo los que no aparecen en Once =D
Hola, aquí les dejo un nuevo capítulo, disculpen la demora, pero ya saben, la vida diaria y sus compromisos no dan espera.
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Capítulo 11
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Llegó de nuevo la mañana y como el día anterior los gemelos salieron muy temprano para las Empresas Mills, e igual que el día anterior se oyeron golpes en la puerta de la suite y una vez más Emma se sorprendió al ver frente a sus ojos un hermoso arreglo floral con lirios de todos los colores. De nuevo le permitió al mensajero de la floristería colocar las flores sobre la mesa y luego de darle una propina, literalmente corrió para ver que le había puesto Regina en la tarjeta "Lirios para alegrar tu mañana. ¿Acerté? Si es así llámame, de lo contrario lo intentaré de nuevo mañana" en la tarjeta estaba el número del celular de Regina, de inmediato tomó su celular y marcó el número.
- Aló – respondió la voz hipnotizarte de Regina Mills
- Lo siento no acertaste esta vez – dijo ella
- Creí que solo me llamarías si hubiera acertado – le respondió Regina
- Bueno habría sido una grosería de mi parte no agradecer tan cordial gesto – respondió ella
- Así que tampoco son los gladiolos – dijo Regina – bueno eso me da una oportunidad más de acertar
- ¿Sólo me enviaras flores hasta que aciertes cuáles son mis favoritas? – dijo ella con un dejo de tristeza en la voz
- ¡Claro que no! – Se apresuró Regina a responder – sólo que una vez lo sepa, me encargaré que siempre estén disponibles para enviártelas cada día – le dijo
- Que tengas un lindo día – le dijo Emma – y gracias por las flores, no son mis favoritas pero están hermosas
- No más que tú – le respondió Regina
- Hasta pronto – dijo Emma
- Hasta pronto – dijo Regina
La sonrisa no se quitaba del rostro de Regina, desde que había visto a Emma Swan su corazón había dado un vuelco y se sentía viva de nuevo, algo la impulsaba para querer estar siempre a su lado, para cortejarla y halagarla, para tratar de ganar su corazón, y a juzgar por la respuesta que ella le estaba dando, iba por buen camino, lo que la hacía muy feliz. Una sola mirada había sido suficiente, solo tenía una duda, si aquello que estaba comenzando a sentir por aquella mujer era real, verdadero, o si simplemente era un reflejo de lo que sentía por su Emma. Mientras hallaba la respuesta, seguiría sintiéndose de la manera en la que se estaba sintiendo. Por primera vez en 20 años se sentía viva, con esperanza.
- Te conquistaré Emma Swan, voy a ganarme un lugar en tú corazón – sonrío y siguió trabajando.
…-…
El día continúo sin mayores sobresaltos, todos trabajaron gustosamente, los gemelos se estaban adaptando muy bien al trabajo, todos en la empresa los habían recibido con agrado, en especial, Regina, Henry y Katherine. Regina después de recibir la llamada de Emma se pasó con una tonta sonrisa el resto del día, Henry y Katherine estaban alegres al ver la actitud de Regina, pues nunca les había gustado verla triste y cabizbaja.
Emma y Rose habían avanzado mucho en los planes para poner en marcha la fábrica; ya tenían algunos contratos listos como la maquinaría; de la decoración y adecuación de las instalaciones se estaban encargando algunos expertos que habían contratado para ello. Rose pasó la mayor parte del día mirando el reloj aunque lo hacía inconscientemente y desde luego Emma no pudo dejar de notarlo.
- Si quieres irte puedes hacerlo – le dijo Emma
- ¿Por qué lo dices? – respondió Rose nerviosa
- Porque no has dejado de mirar el reloj – le contestó ella sonriendo
- ¿En serio? – le preguntó Rose
- Sí, así que si quieres irte a arreglar para tú cita, puedes hacerlo, yo tomaré un taxi luego – le dijo
- ¿Cómo crees que te dejaré tomar un taxi?, eso no – le respondió Rose
- No es el fin del mundo, además te comprendo, quieres ir a ponerte bella para tú cita, quieres sorprender a mi hijo – se sonrió – la verdad no puedo terminar de decidirme por cuál de los dos tratará de verse mejor para sorprender al otro
- Creo que exageras Emma, sólo iremos al cine y a comer, nada más – dijo Rose un poco sonrojada pues Emma tenía razón, ella estaba en su mente probándose diferentes atuendos
- No lo soy, lo conozco a él y puedo decir que te conozco a ti y ambos son muy parecidos, ¿sabes? – Pensando un instante – en verdad que se parecen – mirando con detenimiento a Rose.
- ¡Emma! – casi le grito Rose – ¿En qué pensabas?, te dije que acepto tú propuesta y me iré a casa, no quiero que se me haga tarde
Emma se despidió de ella y se quedó pensando de nuevo en el parecido físico de ambos jóvenes por un instante más, luego se concentró de nuevo en el trabajo y se olvido del asunto.
-…
A las 6:45 de la tarde la puerta de la entrada sonó y Ana fue a atender. Luego de hacer pasar a la sala al joven que acababa de llegar, subió buscar a Rose para anunciar que la esperaban
- ¿Quien era Ana? – preguntó Cora que venía por el pasillo
- Un joven que busca a la señorita Rose – respondió ella
- Deja, yo le digo a Rose que la buscan – le dijo Cora encaminándose a la habitación de su nieta – Rose – dijo cuando entró sin tocar la puerta – te buscan
- Gracias – le respondió – y te agradecería que tocaras antes de entrar abuela - agregó
- Así que vas a salir – dijo sin prestarle atención a lo último que le había dicho Rose
- Si voy a salir a cenar - respondió
- ¡Pues vaya! hace mucho que no salías – habló Cora y era verdad, Rose no solía salir mucho en las noches, tal vez le encantaran las compras y salir a dar una vuelta por ahí, pero no tenía muchos amigos y ciertamente no acostumbraba salir con jóvenes, hasta el momento no había tenido una relación medianamente seria – ¿y con quien vas a salir?, ¿con un amigo de la universidad?
- ¿Porqué no vas y lo saludas mientras termino de arreglarme, te parece? – le dijo Rose
- Está bien, como quieras – le dijo Cora retirándose y dirigiéndose a la sala para conocer al hombre con quien Rose iba a salir, sólo esperaba que fuera alguien de su círculo social y no cualquier aparecido busca fortunas – buenas noches – dijo al entrar a la sala, y ver al joven de cabello algo largo que le daba la espalda
- Buenas noches señora Mills – dijo Reed poniéndose de pie para saludar a Cora
Cora quedo un tanto sorprendida, no esperaba encontrarse a aquel joven, no esperaba encontrarse con otro de los hijos de Regina, el que más se le parecía esperando a su hermana para salir con ella, porque aunque Emma había gestado a Henry, y Regina a Rose; ellas siempre utilizaban inseminación in vitro con óvulos de ambas, dejando al azar con cuál de ellas el bebe estaría genéticamente relacionado, pero siempre usaron el mismo donante anónimo para todas las inseminaciones, así que de esta forma, sus hijos estarían relacionados entre ellos.
- ¡Reed que sorpresa! – fue lo único que pudo decir
- ¿Cómo se encuentra señora Mills? – preguntó el cordial tratando de entablar una conversación
- Por favor llámame Cora, ¿de acuerdo? – Sonriéndole al muchacho – así que saldrás con Rose
- Sí, así es – dijo algo nervioso
- Buenas noches – se escucho la voz de Regina quien recién llegaba a la casa después que la última reunión del día se había extendido, y de la cuál Reed se había excusado – pero que sorpresa encontrarte aquí, ¿cómo estas Reed? – posando su brazo en la espalda del jóven
- Bien, gracias Regina – respondió nervioso, ya había jugado bastante con las flores que llevaba para Rose
- ¿Y qué haces aquí? – dijo Regina intrigada
- Viene por mí – dijo Rose quien finalmente había aparecido
- Vaya, vaya esto sí que es una sorpresa – dijo Regina
- Son para ti – dijo Reed entregándole el ramo de azucenas a Rose
- Gracias, están hermosas – oliéndolas – son mis favoritas - dijo
- Mamá me dijo que te iban a gustar – respondió - a ella también le gustan
- ¿Son sus favoritas también? – preguntó Rose y Regina de inmediato se interesó más en la conversación
- No, el gusto de mamá en flores es igual que su gusto por el vino; es un poco más costoso y algo escaso en algunos lugares del mundo – dijo divertido
Esto ya era una pista para Regina, por lo que sonrío para sí misma.
- Déjame llevarlas para ponerlas en agua y nos vamos – dijo Rose retirándose un segundo.
- Y, ¿a dónde irán? – pregunto Cora un tanto preocupada por la situación, ellos eran hermanos y no debían tener ese tipo de relación, tenía que estar al pendiente y hacer todo lo que estuviera a su alcance para separarlos antes que las cosas pasaran a otro nivel.
- A cenar y al cine – dijo él
- Bien, conduce con cuidado y tráela temprano a casa – bromeó Regina poniéndose muy seria
- Claro Regina así lo haré – respondió Reed nervioso
- ¡Mamá por favor! – dijo Rose quien regresaba – ¿nos vamos Reed? – tomándolo del brazo
- ¡Claro! – respondió él
Tan pronto se fueron ambos Regina y Cora quedaron con una extraña sensación, Regina pensando que se veían bien juntos pero no como una pareja y Cora pensaba en que tenía que hacer algo para que su cercanía no pasara de ser más que una amistad.
…-…
Aquella velada, tanto Rose como Reed la pasaron maravillosamente, la película había estado excelente y la cena esplendida, Reed había escogido un bonito sitio para comer. Después de hablar por un rato miraron el reloj y vieron que era hora de ir a casa.
Cómo todo un caballero Reed llevo a Rose hasta su casa, le abrió la puerta del auto y la acompaño hasta la entrada.
- Bien tal como le dije a tú mamá aquí estas sana y salva – dijo Reed con las manos en los bolsillos balanceándose sobre sus talones nervioso – que tengas una buena noche – dijo un tanto incómodo pues pensaba que la noche no había terminado, que probablemente vendría un beso de despedida pero en realidad él no quería besar a Rose. Sí, la habían pasado muy bien, sí se había divertido enormemente y se había sentido celoso cuando algún hombre la miraba, pero era casi lo mismo que sentía cuando iba por ahí con su madre, así que sólo esperaría a que ella tomara la iniciativa, pues por su parte él no haría nada. Ya a lo largo de la noche se habían presentado algunas oportunidades de compartir un beso, pero por diferentes motivos nunca llego a suceder y en verdad se sentía aliviado de que no hubiera sucedido, pero veía que el momento estaba llegando y que en esta oportunidad no habría nada que lo evitara
- Si tal como lo prometiste, me trajiste sana y salva a casa – decía Rose jugando con su cabello, y esto solo lo hacía cuando estaba nerviosa. Reed era el mejor de los muchachos, la pareja ideal, era atento, galante, caballeroso, educado pero luego de pasar un rato más íntimo, por así decirlo con él, se había dado de cuenta que era como compartir tiempo con Henry, recordó cuando salían juntos a pasar tiempo de hermanos, compartiendo las pequeñas cosas de la vida. De esa manera estaba viendo a Reed, como un amigo, un hermano, no lo veía como un hombre. Pero al parecer él estaba esperando algo más de parte de ella – la pase muy bien - acercándose a él pero tratando de evitarlo al mismo tiempo
- Me gustaría que saliéramos otra vez- decía él más nervioso aún si podía estarlo
- Que tengas buenas noches – ahora había quedado frente a él y cerrado los ojos
Reed la tenía a escasos centímetros de la cara y antes de que la distancia dejara de existir tenía que poner un alto a la situación, así que se armó de valor y habló
- Rose – la llamó haciendo que abriera los ojos – no quiero que te ofendas por lo que voy a decirte pero tengo que hacerlo – suspiró profundamente – no quiero besarte, no, no puedo hacerlo – finalmente dijo – sería como besar a mi hermana, lo siento.
Rose en respuesta a estas palabras lo abrazó con todas sus fuerzas, lo que él le había dicho era lo que ella quería escuchar
- La verdad yo tampoco quería hacerlo – dijo aliviada – ¿estamos bien no? Somos amigos – algo preocupada
- Desde luego – abrazándola de vuelta – los mejores amigos
- Nos veremos mañana – le dio un beso en la mejilla y entró a la casa completamente aliviada de cómo se habían desarrollado las cosas.
Reed se retiró y se dirigió al hotel entre aliviado y decepcionado, aliviado porque no había dado ningún paso con Rose del cual pudiera arrepentirse luego, y decepcionado porque una vez más lo que él creía que era amor solo era una ilusión pasajera.
…-…
En el hotel Emma estaba en la sala leyendo un libro cuando sintió la puerta abrirse y vio a su hijo entrar.
- Y bien mi príncipe galante ¿cómo te fue en tu cita? – le preguntó entusiasmada
- Si quieres saberlo no tengo novia – respondió directamente, sabiendo que eso era lo que quería saber su madre
- ¿Ah no? – dijo entre sorprendida y aliviada
- No, descubrimos que somos perfectos como amigos – sonrió y se sentó junto a su madre recostándose en su hombro – ¿sabes?, cuando creí que debía besarla se me revolvió el estómago – sonriendo al recordarlo - fue muy divertido, así como cuando era un niño y las niñas me causaban repulsión, finalmente le dije que no podía besarla y ella se me echo al cuello diciéndome que sentía lo mismo, que sentía como si estuviera a punto de besar a su hermano
- Así que solo serán amigos – dijo Emma
- Así es, seremos los mejores amigos – se quedó en silencio y luego hablo de nuevo – ahora que lo pienso bien, creo que veo en ella la hermana que nunca quisiste darnos
- ¡Hey! Ustedes dos han sido más que suficientes para mí, además ya encontraste una hermana, así que no me vengas con reclamos – guardando silencio un momento - para ser honesta contigo, yo solo hubiera deseado otro hijo que también fuera de tu padre, tal vez por eso fue que me negué a tener otro bebe – le dijo Emma
- Bien me voy a dormir – dijo Reed poniéndose de pie – ¿no te vas a la cama tú también?
- No me quedaré aquí un rato más, aún no tengo sueño – le dijo – que tengas dulces sueños bebe – dándole un beso en la cabeza
Emma permaneció por un largo rato recostada en el sofá de la sala, admirando las flores de este día y del anterior, pensaba en la sonrisa de Regina y en cuáles serían las flores que le enviaría en la mañana; si acertaría o si de nuevo no daría con ellas. Pensando en aquella mujer encantadora, en su sonrisa, su voz y sus ojos profundos y cristalinos se quedó dormida en aquel lugar.
A la mañana siguiente los gemelos la vieron tan dormida y relajada que no quisieron despertarla, solo fueron por una manta para que estuviera más cómoda, y sin despertarla se fueron al trabajo.
Un sonido lejano la sacó de su profundo sueño, por un instante estuvo perdida pero recordó donde estaba, se había quedado dormida en el sofá. Los golpes en la puerta eran insistentes, miró el reloj y pasaban de las 9 de la mañana, había dormido de más. Se despejó un poco y se dispuso a atender la puerta, por la hora esperaba que fuera Rose, quien la recogería para ir a la agencia de decoración, pero luego recordó que aquella cita era en la tarde así que Rose no llegaría hasta antes del almuerzo para comer con ella.
Se dirigió a la puerta y por tercera vez se encontró con una fiesta de colores delante de sus ojos. Las flores del día habían llegado, esta vez eran orquídeas. Y de nuevo pasó lo que se había convertido en una especie de ritual, la propina y correr para leer el contenido de la tarjeta.
"Escuche que tu gusto en flores es igual que en los vinos, habré acertado esta vez o me he equivocado de nuevo. Aunque estas flores son hermosas no se hacen justicia a tu lado. Regina"
Y una vez más buscó su teléfono celular y marcó el número 5 en la memoria, pues ahora Regina ocupaba un lugar privilegiado en su agenda, la había puesto en el lugar más fácil de identificar.
- Aló – respondió sonriente al ver en la pantalla de quien se trataba
- Lo lamento pero fallaste de nuevo – dijo ella
- Ummm, al parecer la información que me suministraron no fue confiable – bromeó
- Si lo es pero tú te fuiste por el camino fácil – le respondió - pero como siempre las flores están bellísimas
- Y como siempre, no pueden superarte – no habló por un instante – Emma – dijo con voz mucho más grave – ¿aceptarías cenar conmigo esta noche?
- No lo sé – dijo ella haciéndose la difícil – creo que ya tengo un compromiso esta noche, déjame ver mi agenda - rió
- Que niña eres, me estás haciendo sufrir ¿no es así? – habló ella
- Puede ser – respondió Emma
- Entonces cuál es tu respuesta, ¿saldrás conmigo esta noche? – pregunto de nuevo Regina
- ¿Tú qué crees? – fue lo único que dijo ella
- Que pasaré por ti a las 7:30 – le respondió Regina
- Hasta las 7:30 entonces – se despidió ella
- Hasta las 7:30 – dijo Regina – ah y Emma, vístete informal – colgando la línea.
Rose llegó antes del medio día, había quedado de almorzar con Emma y luego se irían a terminar algunos detalles de la decoración con la agencia. Ella al llegar de inmediato noto la presencia de otro arreglo floral en el cuarto y no se hizo esperar con sus comentarios
- Creo que mamá pronto llenará este lugar de flores – sonriendo – dijo que te enviaría flores y haría todo lo posible por agradarte hasta que olvidaras el incidente desagradable por el que tuviste que pasar
- Pero yo ya lo he olvidado – dijo Emma
- Pero ella no lo ha hecho, así que puedes prepararte para que te sature de atenciones y créeme es muy insistente cuando se le mete algo en la cabeza
- Pues al parecer ya puso en marcha su plan. Me invito a salir esta noche – dijo con algo de indiferencia esperando la reacción de Rose ante este hecho
- ¿Estás hablando en serio? – impactada le preguntó
- ¿Si, porque pones esa cara?, ¿acaso te molesta? Porque si es así la llamo y cancelo todo – dijo prevenida Emma, ante todo no quería hacer algo que le molestara a Rose, aunque deseara enormemente salir con Regina esa noche
- No, no me molesta – se apresuro en contestar – solo me sorprendió un poco, no recuerdo que mamá haya salido con una mujer desde hace mucho, es más no recuerdo que haya salido con alguna - finalizó
- ¿Entonces no te molesta que salga con ella esta noche? – con cierto dejo de duda
- Claro que no, a mi mamá le hace falta salir a divertirse, tener amigos - dijo
- Que bien – dijo Emma pensando que ella no quería ser solo amiga de Regina pero al mirarse la mano izquierda recordó que ella no era una mujer libre, que estaba atada a un hombre el cual sus hijos no apreciaban, situación de la que recién se había enterado – bueno entonces vamos de compras – dijo entusiasmada
- ¿Y la reunión? – dijo Rose
- La pospusieron para mañana; al parecer les surgió un imprevisto - sonriendo
- siendo así no tengo ninguna objeción
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Continuará….
Hola. Gracias por todos sus comentarios, por seguir y marcar la historia como favorita.
Espero que sigan comentando.
